Revista Gerente - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

NEGOCIOS

Los Gerentes de Impacto del 2024

TECNOLOGÍA

La NASA publica las primeras conclusiones de Artemis II: la nave Orion funcionó «según lo previsto»

La misión Artemis II supuso la vuelta del ser humano a la órbita lunar por primera vez en más de medio siglo. Los astronautas lograron, a bordo de la nave Orion, sobrevolar la Luna y batir el récord de distancia alcanzada por seres humanos, alejándose hasta más de 406.000 kilómetros de la Tierra. Artemis II ya es historia, pero para la NASA comienza una parte de trabajo realmente importante. Desde el amerizaje de la nave, la agencia espacial se encuentra en un detallado proceso de revisión de cómo funcionó cada una de las piezas que hicieron posible la misión.Estas evaluaciones iniciales son fundamentales, ya que servirán para preparar las bases de Artemis III, programada para el próximo año, y que dejará de ser un alunizaje para centrarse en probar sistemas y operaciones en órbita terrestre. Mientras tanto, el regreso a la superficie lunar se traslada a Artemis IV y Artemis V en 2028.Las primeras conclusiones oficiales de la NASA sobre la misión Artemis IIUno de los momentos que más preocupaban era el regreso a la Tierra debido a las extremas temperaturas que Orion tenía que soportar. Las primeras inspecciones del escudo térmico muestran que «funcionó según lo previsto, sin que se detectaran anomalías», explican desde la NASA. De hecho, perdió mucho menos material que en Artemis I, la misión realizada en 2022, lo que significa que los cambios introducidos después de aquel vuelo parecen haber funcionado. Orion aterrizó el 10 de abril y cayó a solo 4,7 kilómetros de su punto de aterrizaje previsto. Según la NASA, «estuvo dentro de los 1,6 kilómetros por hora de las predicciones».El cohete SLS (Space Launch System), vehículo que impulsa las misiones Artemis, también tuvo un buen rendimiento. En la evaluación preliminar se indica que el cohete llevó con precisión a Orion hacia el lugar deseado en el espacio. Cuando se apagó el motor principal, al detenerse los motores de combustible RS-25 de la etapa central, la nave ya viajaba a más de 18.000 millas por hora, la velocidad necesaria para «dirigirse con precisión hacia su ubicación prevista».Los resultados en tierra también han sido positivos, ya que el lanzador móvil y la plataforma de lanzamiento sufrieron daños mínimos tras el potente encendido del propulsor. Esto tiene especial importancia porque en Artemis I algunas zonas sí que necesitaron más reparaciones, por lo que las mejoras aplicadas antes de este lanzamiento han demostrado ser eficaces. El sistema de inodoro de la cápsula fue la única incidencia técnica a destacar. Poco después del despegue, los astronautas reportaron fallas en la línea de ventilación de orina, que la especialista de misión Christina Koch logró solucionar con la ayuda del personal de tierra.Ahora, los equipos de la NASA continúan con la revisión de los datos para estudiar lo ocurrido y evitar que vuelva a repetirse, además de continuar preparando el hardware y los equipos para lanzar y llevar a cabo la misión Artemis III en 2027, antes de las misiones posteriores a la superficie de la Luna que comenzarán en 2028.

Google renueva el diseño de los iconos de sus apps: así los verás a partir de ahora

Google vuelve a rediseñar los iconos de sus aplicaciones con la intención de que los usuarios puedan reconocer cada servicio mucho más rápido. Hace cuatro años fue cuando se realizó el último cambio y fue criticado porque casi todas las apps compartían los mismos cuatro colores y unas formas demasiado parecidas. Por ejemplo, era fácil confundir Gmail con Drive, Meet o Calendar.Por ello, según informan desde 9to5google, desde la compañía de Mountain View están llevando a cabo unos iconos más simples, más redondeados y con colores dominantes. También introduce el degradado que ya había aparecido en Gemini, Maps o la propia «G» de Google.Lo más destacable es que Google deja de obligar a todos los iconos a usar siempre rojo, azul, verde y amarillo a la vez. Esto permite que cada aplicación gane más personalidad y pierde fondos o marcos blancos que antes hacían que todo se viera demasiado uniforme. Con esto pretenden que sea más fácil de leer con un solo vistazo en el móvil o en el navegador.Así cambian los iconos de GoogleDrive: estrena un triángulo más redondeado y elimina el rojoDocs: mantiene la clásica hoja azul, pero Sheets y Slides pasan a ser horizontales para recordar mejor a una tabla y a una presentación.Gmail: mantiene su forma de ‘M’, pero es más suave y con el rojo como protagonista.Calendar: recupera el azul clásico con un aspecto inspirado en versiones antiguas.Meet: cambia con una cámara amarilla mucho más visible y Chat apuesta por una burbuja verde sencilla.También se renuevan Tareas, Keep, Voice, Formularios y Sites, con símbolos más grandes y menos adornos.Google todavía no ha dado una fecha oficial sobre cuándo llegarán todas las novedades, pero el despliegue será progresivo. Con estos cambios, los iconos se diferencian mucho más entre sí y parece que pondrá fin a las quejas de los usuarios.

La IA que podría hackear el mundo: qué es Claude Mythos y por qué está generando miedo global

Imagina que existe un súper cerebro capaz de revisar y analizar todos los principales sistemas operativos y navegadores web que existe en el ecosistema tech y encontrar en ellos vulnerabilidades de alta gravedad. Es decir: una herramienta que identifica peligros en casi cualquier rincón digital.Eso es precisamente lo que Anthropic asegura haber conseguido con Claude Mythos Preview, un modelo de inteligencia artificial de propósito general aún no publicado.“Los modelos de IA han alcanzado un nivel de capacidad de programación que les permite superar a todos, excepto a los humanos más expertos, en la detección y explotación de vulnerabilidades de software. Mythos Preview ya ha detectado miles de vulnerabilidades de alta gravedad, incluyendo algunas en todos los principales sistemas operativos y navegadores web”, explica Anthropic en su web.La preocupación de la compañía tiene que ver con el alcance que estas tecnologías de vanguardia pueden tener: “Dado el ritmo de avance de la IA, no pasará mucho tiempo antes de que estas capacidades se extiendan, posiblemente más allá de los actores comprometidos con su implementación segura. Las consecuencias —para la economía, la seguridad pública y la seguridad nacional— podrían ser graves”. Es decir: en malas manos, un modelo de inteligencia artificial como Claude Mythos sería una ciberarma mortal.Con el fin de contener, al menos de momento, el fin del mundo, Anthropic presentó el Proyecto Glasswing, “una iniciativa para proteger el software más crítico del mundo en la era de la IA”. “Nos asociamos con las organizaciones responsables de la infraestructura de la que dependen miles de millones de personas y brindamos a sus defensores una ventaja inicial con nuestro nuevo modelo de vanguardia, Claude Mythos Preview”, señala la compañía de Dario Amodei.Concretamente, el Proyecto Glasswing reúne a Amazon Web Services, Anthropic, Apple, Broadcom, Cisco, CrowdStrike, Google, JPMorgan Chase, la Fundación Linux, Microsoft, NVIDIA y Palo Alto Networks como socios de lanzamiento. Prácticamente todas las Big Tech unidas en una misma lucha.Todo esto, ¿qué significa?Anthropic lo explica bien: “El software del que todos dependemos a diario —responsable del funcionamiento de los sistemas bancarios, el almacenamiento de historiales médicos, la interconexión de redes logísticas, el mantenimiento de las redes eléctricas y mucho más— siempre ha contenido errores. Muchos son menores, pero algunos son fallos de seguridad graves que, de descubrirse, podrían permitir a los ciberdelincuentes secuestrar sistemas, interrumpir operaciones o robar datos”.La compañía incluso se atreve a dar una cifra del daño económico global que supone el cibercrimen, valorándolo en toro a los 500.000 millones de dólares anuales.“Muchos fallos en el software pasan desapercibidas durante años porque su detección y explotación requerían conocimientos especializados de un número reducido de expertos en seguridad. Con los modelos de IA de última generación, el coste, el esfuerzo y el nivel de experiencia necesarios para encontrar y explotar vulnerabilidades de software se han reducido drásticamente”, destacan desde Anthropic. Claude Mythos Preview ha detectado vulnerabilidades que habían sobrevivido, en algunos casos, “a décadas de revisión humana y millones de pruebas de seguridad automatizadas”.Si una tecnología como esta se usara con mala intención, esos mismos fallos que detecta, en lugar de corregirse, se podrían aprovechar. Es decir: “Sin las salvaguardias necesarias, estas potentes capacidades cibernéticas podrían utilizarse para explotar los numerosos defectos existentes en el software más importante del mundo”.Por este motivo, Anthropic mantiene un acceso reducido a Mythos, compartiendo el modelo, además de con los socios fundadores, con un grupo de unas 40 organizaciones “que desarrollan o mantienen infraestructura de software crítica”. Esta cautela ha sido valorada positivamente por muchos expertos, pero al mismo tiempo han señalado la falta de coordinación internacional para gestionar una tecnología con implicaciones potencialmente globales.Porque Claude Mythos puede convertirse en una especie de ‘IA experta en ciberseguridad’, capaz de analizar sistemas complejos y encontrar vulnerabilidades antes de que lo hagan los atacantes. Y, al menos en algunos casos, parece que lo está consiguiendo: la propia organización detrás de Mozilla Firefox ha reconocido que, gracias al uso de este modelo, ha sido capaz de detectar cientos de vulnerabilidades —algunas de ellas inéditas y otras variaciones de fallos existentes— que habían pasado desapercibidas para sus equipos humanos.Confiar en lo que Anthropic aseguraEl problema es que el potencial de Mythos no está al alcance de cualquiera. La compañía ha dejado claro que no tiene un calendario definido para abrir el acceso al modelo y que, por ahora, su despliegue seguirá siendo muy limitado. De hecho, asegura haber recibido peticiones constantes de gobiernos, empresas y organizaciones interesadas en utilizarlo, pero advierte de que no todos cuentan con la experiencia necesaria para manejar una herramienta de este calibre sin riesgos.Según distintas fuentes, la Comisión Europea se ha reunido en varias ocasiones con Anthropic desde el lanzamiento de Mythos, pero todavía no ha logrado acceder al modelo. El motivo: la falta de acuerdo sobre cómo compartir una tecnología tan sensible sin comprometer su seguridad.En paralelo, el temor se ha extendido a otros ámbitos. Algunos ministros de finanzas, banqueros centrales y responsables del sistema financiero han expresado su inquietud por el impacto que una herramienta así podría tener en infraestructuras críticas. La preocupación no es menor: si una IA es capaz de encontrar fallos con rapidez y precisión, también podría acelerar —y escalar— ataques contra sistemas clave para la economía global.Sin embargo, es un acto de fe ciega, ya que todavía no hay suficiente información independiente para evaluar su verdadero poder. Las capacidades que describe Anthropic son, sobre el papel, extraordinarias. Pero sin acceso al modelo, resulta difícil verificar hasta qué punto esas afirmaciones reflejan un salto real o forman parte del relato.De hecho, algunas voces críticas ya han empezado a poner ese discurso en cuestión, argumentando que en algunos casos los resultados pueden estar influidos por cómo se han diseñado las pruebas o por el contexto en el que se han evaluado. También hay quien apunta a una estrategia conocida en la industria tecnológica: generar FUD (miedo, incertidumbre y duda) para reforzar la percepción de que se está ante una tecnología excepcional.Tenga el resultado final que tenga, conviene no perder la perspectiva. Organismos como el Centro Nacional de Seguridad Cibernética insisten en que, más allá de estos avances, la mayoría de los ataques actuales siguen aprovechando fallos básicos: contraseñas débiles, sistemas sin actualizar o errores de configuración.Es decir, incluso en un escenario donde la IA gana protagonismo, la ciberseguridad sigue estando marcada en gran medida por prácticas fundamentales que dependen principalmente de la atención que pongamos el común de los mortales en proteger nuestros datos.

Adiós al negro y naranja: los nuevos iPhone 18 apostarán por colores que se alejan de lo tradicional

Los colores del iPhone 18 apuntan a ser muy distintos de los tonos del iPhone 17. Los últimos rumores revelan que los próximos móviles de la manzana mordida podrían tener un acabado en rojo y abandonar el clásico color negro para apostar por diseños que se alejan de lo tradicional, además, para corroborar este rumor, el famoso filtrador Digital Chat Station ha revelado en la red social Weibo una nueva fotografía en la que aparecen varias tapas para el módulo de cámaras del iPhone 18 Pro.Para sorpresa de muchos fans de Apple, la imagen da a conocer que ni el rojo ni el negro serán los próximos colores de los iPhone 18 Pro, porque, en su lugar, el azul claro, el cereza oscuro, el gris oscuro y el plateado se encargarán de cubrir la parte trasera.Con estos nuevos tonos, la compañía de Cupertino se despide del naranja cósmico y el azul oscuro que llegaron con los iPhone 17, dando paso únicamente al gris oscuro porque el resto de tonos llegan como novedad. No obstante, si bien es cierto que la llegada de estos colores podría marcar un antes y un después en la estética del teléfono de Apple, los tonos todavía no son oficiales porque las tapas de la fotografía son accesorios que están desarrollando algunos fabricantes.Además, el diario MacRumors añade que «los cuatro colores aún están en desarrollo» y que «Apple todavía tiene tiempo para realizar cambios». Se espera que los modelos iPhone 18 Pro y Pro Max se presenten en la keynote de septiembre junto con el primer iPhone plegable, disponible probablemente en plateado, blanco e índigo.Qué podemos esperar de los próximos iPhone 18Las filtraciones apuntan que el iPhone 18 podría incorporar sensores multiespectrales en las cámaras para mejorar la calidad fotográfica, de esta manera, las lentes podrían ver detalles que el ojo humano no percibe. Además, en relación a los modelos Pro, se espera que el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max incorporen chips A20 Pro, fabricados con el último proceso de 2 nm de TSMC, y el módem C2 de Apple.Respecto al resto de sus características, es posible que el iPhone 18 tenga una pantalla LTPO de 6,3 pulgadas con 120 Hz, el iPhone 2 Air un pantalla LTPO de 6,5 pulgadas con 120 Hz, el iPhone 18 Pro una pantalla LTPO de 6,3 pulgadas con 120 Hz y el iPhone 18 Pro Max una pantalla LTPO de 6,9 pulgadas con 120 Hz. Acorde al precio, la familia del iPhone 18 mantendría precios similares en la mayoría de los mercados, por lo tanto, el iPhone 18 partiría de los 959 euros, el iPhone 18 Pro de los 1.319 euros y el iPhone 18 Pro Max de los 1.469 euros.

¿Podrían los líderes de la IA llegar a ser tan poderosos como Ford o Rockefeller?

Dario, Demis, Elon, Mark y Sam. Las cinco figuras más importantes de la IA son tan famosas que basta con sus nombres de pila para identificarlas. Políticos y periodistas están pendientes de cada una de sus palabras. ChatGPT, gestionado por OpenAI de Sam Altman, tiene … más de 900 millones de usuarios semanales. Anthropic, de Dario Amodei, ha desarrollado un modelo de IA tan bueno para hackear que ha causado pánico entre los responsables políticos. Demis Hassabis, director de las iniciativas de IA de Google, ha ganado un premio Nobel por su investigación científica. Elon Musk, que dirige xAI, entre otros negocios, es la persona más rica del mundo. Meta, de Mark Zuckerberg, ha creado la familia de modelos de código abierto más popular de Occidente y está invirtiendo enormes sumas en investigadores de IA en un intento por alcanzar la vanguardia de la tecnología.
En un sentido muy real, estos cinco hombres tienen el destino de la civilización occidental en sus manos. El ejército estadounidense ya utiliza sus herramientas de IA, y algunos de los magnates —Altman y Musk— muestran más entusiasmo por ello que otros —Amodei—. Algunos economistas creen que la IA acabará impulsando el crecimiento económico. Otros dicen que dejará sin trabajo a millones de personas. Muchos temen que pueda acabar con la humanidad por completo. Desde la fisión del átomo, ninguna nueva tecnología había generado tanta angustia.

Resulta inquietante que tan pocos hombres ejerzan un poder tan impresionante, sobre todo hombres tan oportunistas como Altman o tan volátiles como Musk. Sin embargo, no es algo sin precedentes. Los cinco famosos de la IA no son más que el último ejemplo de un fenómeno común en la historia del capitalismo occidental. Hay muchos ejemplos en los que un pequeño grupo de hombres ha impulsado nuevas tecnologías, no necesariamente inventándolas, sino llevándolas a las masas. En el proceso, han acumulado un poder enorme.

Newsletter

Estas tecnologías han moldeado la forma de vida de todo el mundo: los ferrocarriles ayudaron a la gente a desplazarse más lejos y más rápido que nunca, el petróleo proporcionó la energía para el capitalismo industrial, el acero facilitó la construcción de edificios más altos, los automóviles contribuyeron a crear el consumismo de masas, la banca minorista dio crédito al mundo e Internet acaparó la atención de la humanidad. Todas estas tecnologías hicieron más rico al mundo. También trastocaron las normas sociales.
Podría pensar que los magnates están sobrevalorados, o algo peor. El progreso tecnológico es el resultado de las acciones de millones de personas. Nadie inventó el acero ni desarrolló Internet, por ejemplo. Un puñado de personas acapara los beneficios de estos esfuerzos colectivos. La ira popular hacia los superricos proviene de la creencia de que, en el mejor de los casos, estaban en el lugar adecuado en el momento oportuno y, en el peor, de que se están aprovechándose del resto de la sociedad. «Cada multimillonario es un fracaso de las políticas», reza el eslogan.
Se trata de una conclusión poco generosa. La historia demuestra que, una y otra vez, los magnates han desempeñado un papel decisivo en la difusión de nuevas tecnologías al mercado de masas. Son una condición necesaria para la innovación. Un artículo publicado en 2023 por Shari Eli, de la Universidad de Toronto, y sus colegas concluye que el desarrollo por parte de Ford del Modelo T —un automóvil lanzado por primera vez en 1908 que era mucho más barato que cualquier otro anterior— explica en gran medida por qué los estadounidenses fueron los primeros en adoptar ampliamente los automóviles. Un artículo del año pasado de Ufuk Akcigit, de la Universidad de Chicago, y sus coautores señala el papel crucial de los llamados «emprendedores transformadores» a la hora de convertir los inventos en crecimiento económico a largo plazo. En resumen, la prosperidad requiere magnates.

Henry Ford es el magnate más poderoso que ha visto Estados Unidos hasta la fecha

Para conocer la analogía entre los magnates de la IA y los titanes empresariales a lo largo de la historia, The Economist ha examinado once oleadas tecnológicas sucedidas en Estados Unidos durante los últimos 150 años, desde los ferrocarriles hasta Internet. Para cada una de ellas, seleccionamos a las cinco personas más importantes responsables del control, la distribución y la popularización de la tecnología en cuestión.
Cuantificamos el poder de cada una analizando los ingresos, el empleo y el valor de mercado de sus empresas en su momento álgido, así como una valoración subjetiva del grado de control corporativo que ejercía el magnate, junto con su riqueza personal. Consultamos libros y conjuntos de datos históricos, además de las cifras de Forbes, que comenzó a hacer un seguimiento de las fortunas de los más ricos en 1918. Normalizamos las medidas basándonos en el indicador de referencia más relevante, como el PIB o la población de la época. En el caso de muchos magnates anteriores, los datos eran escasos; las fortunas, por ejemplo, solían ocultarse. Por tanto, lo que sigue representa solo nuestra mejor estimación.
La riqueza por sí sola no captaría el alcance total del poder de un magnate. En su apogeo, la fortuna de John D. Rockefeller, fundador de Standard Oil, equivalía a alrededor del 1,5 % del PIB estadounidense. Es posible que Musk sea aún más rico, dependiendo de cómo se calcule su patrimonio. Sin embargo, según nuestra clasificación, Henry Ford es el magnate más poderoso que ha visto Estados Unidos hasta la fecha.

Manos visibles

Ford era enormemente rico. Estimamos que, en su apogeo, poseía activos por un valor muy superior al 1 % del PIB estadounidense. Su extensa finca, situada cerca de la sede de su empresa en Dearborn (Míchigan), es preciosa. Rockefeller era aún más rico, pero daba empleo a muchas menos personas: durante la etapa de Ford, su empresa automovilística era verdaderamente enorme y en 1925 empleaba a alrededor del 0,15 % de la población estadounidense. Ford también ejercía un control casi total sobre la empresa. Tras comprar las acciones de los accionistas minoritarios en 1919, su familia pasó a ser propietaria de la empresa en su totalidad.
Además, ningún otro magnate ha hecho tanto por transformar la sociedad. El Modelo T de Ford fue revolucionario porque se fabricaba a gran escala y estaba dirigido al mercado de masas. En 1917, más del 40 % de los coches que circulaban por las carreteras estadounidenses eran Modelos T. A los trabajadores de Ford se les pagaba lo suficiente —el famoso salario de cinco dólares al día— para comprar los vehículos que producían sus fábricas. Hoy en día, es difícil dar una vuelta por Dearborn sin toparse con el legado de este hombre: desde el centro médico Henry Ford hasta las numerosas calles que llevan el nombre de miembros de la familia.
La mayoría de los demás titanes de nuestro top ten —entre ellos, Cornelius Vanderbilt (un magnate ferroviario), Andrew Carnegie (un magnate del acero) y Alfred P. Sloan (un antiguo jefe de General Motors)— fallecieron hace mucho tiempo. Sin embargo, dos magnates vivos logran entrar en la lista. Uno es Jeff Bezos, el fundador de Amazon, que ocupa el cuarto puesto en nuestra clasificación. Amazon da empleo a más de un millón de estadounidenses y tiene un valor de 2,7 billones de dólares. Luego está Musk, en el octavo puesto, aunque su elevada posición refleja más su éxito en la fabricación de automóviles —Tesla— y cohetes —SpaceX— que en la IA. No muy lejos de él, en el puesto once, se encuentra Zuckerberg, lo cual es igualmente más resultado del dominio de Meta en las redes sociales que de su posición en la IA. Por el contrario, Altman, Amodei y Demis, cuyo poder está más directamente vinculado a la IA, se sitúan en la mitad inferior de nuestra clasificación. La creación de modelos depende de un pequeño número de personas inteligentes y de una enorme potencia de cálculo, lo que significa que los laboratorios que dirigen estos hombres cuentan con relativamente pocos trabajadores. Además, ninguno de los tres disfruta del tipo de control corporativo de Ford o Vanderbilt: Altman dirige OpenAI a discreción de su consejo de administración —que lo destituyó brevemente en noviembre de 2023, si bien dicho órgano fue purgado después—, Amodei solo posee una pequeña participación en el laboratorio que cofundó, y Demis ni siquiera es el empleado de mayor rango de su empresa.
Para ser justos, la tecnología que manejan, a diferencia de la de los demás integrantes de nuestra lista, todavía se encuentra en pañales. Pocos magnates del pasado tenían el mismo potencial para marcar el rumbo de numerosas industrias, desde el entretenimiento hasta la defensa. Y pueden pasar muchos años hasta que los magnates que hay detrás de la IA alcancen la cúspide de su poder. En 1913, diez años después de su fundación, Ford Motor Company obtenía unos beneficios anuales de aproximadamente 1000 millones de dólares al cambio actual. OpenAI, que recientemente ha cumplido la misma edad, aún está muy lejos de obtener beneficio alguno.

Las leyes del poder

El estudio de los magnates a lo largo de la historia también revela tres importantes puntos en común. El primero es que muchos eran profundamente extraños: Ford era raro en el mal sentido, pues su periódico, el Dearborn Independent, difundía veneno antisemita; Rockefeller era raro en el buen sentido, obsesionado con cómo ahorrar dinero incluso cuando se hizo enormemente rico; Vanderbilt se comunicaba con espíritus del más allá; John Pierpont Morgan, un titán de la banca, consultaba a astrólogos; Thomas Edison, pionero de la electricidad, se oponía fervientemente al sueño; Steve Jobs, fundador de Apple, practicaba dietas extremas. Teniendo esto en cuenta, las teorías conspirativas de Musk o el comportamiento robótico de Zuckerberg no parecen tan fuera de lo común.
La segunda similitud es que, a medida que estos magnates popularizaban nuevas tecnologías, introducían nuevos peligros. Algunos de ellos se percibían como amenazas para la vida y la integridad física: en los primeros tiempos del ferrocarril, muchos científicos temían que los seres humanos fueran biológicamente incapaces de viajar a altas velocidades, la aviación era muy insegura al principio, al igual que la perforación en busca de petróleo, y los coches mataban tanto a peatones como a ocupantes. La rivalidad entre la corriente continua de Edison y la corriente alterna de George Westinghouse generó pánico en torno a la seguridad pública; los hombres de Edison organizaron espantosas electrocuciones públicas de animales para convencer a los estadounidenses de que la tecnología de su rival era letal.
Otros riesgos eran de carácter financiero. El exceso de inversión en ferrocarriles contribuyó a provocar repetidas crisis bursátiles en el siglo XIX. Un sistema bancario más grande extendió el crédito, pero magnificó las crisis financieras. Además, muchas de estas nuevas tecnologías automatizaron puestos de trabajo, dejando a la gente en la cuneta económica. Los ferrocarriles y los coches acabaron con el transporte tirado por caballos. La electrificación eliminó las limitaciones mecánicas que habían impedido la automatización en la industria manufacturera.

A medida que la IA transforme la economía y la sociedad, las personas que están detrás de ella también podrían encontrarse con gobiernos que deseen frenar su poder

El tercer punto en común se refiere a las relaciones entre los magnates y el Estado. Los magnates del siglo XIX disponían, sin duda, de mayor libertad que sus homólogos modernos: más margen para controlar los mercados, mayor capacidad para imponer disciplina a los trabajadores y más oportunidades para el amiguismo. Carnegie reprimía con violencia los disturbios laborales. Morgan ejercía tal influencia sobre el sistema financiero que, durante la crisis bursátil de 1907, actuó personalmente como banco central de Estados Unidos. Andrew Mellon, otro magnate de nuestra lista, ocupó el cargo de secretario del Tesoro mientras seguía dirigiendo uno de los mayores imperios industriales de Estados Unidos.
Sin embargo, a partir del siglo XX, los gobiernos frenaron muchos de los peores excesos de los magnates de antaño. En 1911, el Tribunal Supremo ordenó la desintegración de Standard Oil en 34 empresas independientes tras dictaminar que había infringido la ley antimonopolio. En parte para evitar otro rescate al estilo Morgan, en 1913 el Congreso creó la Reserva Federal. Las reformas de la década de 1930 dificultaron que los magnates controlaran sociedades de cartera de gran tamaño. En 2000, un juez ordenó la desintegración de Microsoft por monopolización ilegal —el gigante del software escapó por los pelos de la desintegración en la fase de apelación, pero fue castigado de todos modos—. A medida que la IA transforme la economía y la sociedad, las personas que están detrás de ella también podrían encontrarse con gobiernos que deseen frenar su poder.
En teoría, el capitalismo tiende a presentarse como impersonal y descentralizado. En la práctica, sin embargo, sus fases más importantes suelen ser impulsadas por personas. Una y otra vez, figuras imponentes y cuasi autocráticas han obtenido el control de amplios sectores de la economía. Puede que los hombres que actualmente potencian la IA no se encuentren necesariamente entre ellos. Sin embargo, si la historia sirve de guía, es probable que pronto surja un Rockefeller o un Ford.

La nueva IA de Anthropic genera alarma a nivel mundial: «Es peor que una bomba atómica»

Cuando Anthropic anunció este mismo mes que había creado una nueva herramienta de IA capaz de encontrar y explotar agujeros de seguridad en internet mejor que casi cualquier experto humano, dejó claro que la herramienta era demasiado peligrosa como para dejarla al alcance de … cualquiera. En su lugar, la compañía dirigida por Dario Amodei optó por seleccionar a un pequeños puñado de empresas estadounidenses -entre ellas Apple, Microsoft o Amazon- para «proteger el software», al que califican como «el más crítico del mundo». Después, lo puso a disposición de unas pocas compañías más para que puedan buscar fallos en sus sistemas.
La máquina recibe el nombre de Claude Mythos Preview y ha sido capaz de detectar, en cuestión de semanas, «miles de vulnerabilidades de alta gravedad, incluidas algunas en todos los principales sistemas operativos y navegadores web». Desde su anuncio, gobiernos y compañías de todo el mundo han llamado la atención sobre el peligro que representa. Sobre todo, si cae en manos de cibercriminales, que podrían explotarla para buscar de una forma más efectiva agujeros de seguridad en grandes compañías.

MÁS INFORMACIÓN

En Reino Unido, el Gobierno está presionando a sus empresas más grandes para que refuercen sus sistemas de ciberseguridad ante el temor de que el lanzamiento de que la herramienta desate una gran oleada de ciberataques. Mientras tanto, la Comisión Europea está evaluando las posibles implicaciones en materia de seguridad cibernética. En las últimas semanas se ha reunido varias veces con Anthropic, aunque todavía no ha conseguido acceso directo al modelo para poder revisarlo y analizar sus riesgos.
El jefe del Bundesbank, Joachim Nagel, alertó recientemente sobre el riesgo y afirmó que «todas las instituciones pertinentes deberían tener acceso a dicha tecnología para evitar distorsiones competitivas». En Estados Unidos, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, tuvieron hace unos días un encuentro urgente con los directores ejecutivos de los los grandes bancos para advertirles sobre los peligros cibernéticos que plantea el modelo.
La herramienta también ha generado alerta en países como China y Rusia. Actualmente, las empresas del gigante asiático no cuentan con tecnología similar a Mythos Preview, aunque los expertos en IA esperan que desarrollen una herramienta parecida en cuestión de meses. Más delicada es la situación del país gobernado por Putin, que anda a la zaga en materia de inteligencia artificial. De acuerdo con ‘The New York Times’, un medio de comunicación ruso afín al Kremlin catalogó a la máquina como algo «peor que una bomba atómica».
La creación de Mythos también ha provocado un acercamiento entre Anthropic y el Gobierno de Estados Unidos. En febrero, Washington ordenó a todas las agencias federales dejar de usar la tecnología de la empresa después de que esta se negase a permitir que su IA fuera utilizada para desarrollar armas autónomas o sistemas de vigilancia doméstica. Recientemente, la Casa Blanca y Anthropic han evaluado posibles usos de Mythos en tareas de ciberseguridad y defensa. Donald Trump afirmó el pasado martes que espera empezar a llevarse «muy bien» con la firma dirigida por Amodei.

Un arma de doble filo

Por el momento, la nueva tecnología de Anthropic solo está al alcance de empresas estadounidenses y, desde hace escasos días, unas pocas británicas. A pesar del celo de la empresa, ya es posible que haya caído en poder de terceros. Según la agencia ‘Bloomberg’, que cita a una persona familiarizada con el asunto, unos pocos usuarios no autorizados consiguieron acceder al modelo el mismo día que fue anunciado. Desde entonces, lo habrían utilizado en varias ocasiones, aunque con fines de seguridad: no para lanzar ciberataques. La empresa ha confirmado que está investigando la posible filtración.

A pesar del celo de Anthropic, su IA ya podría haber caído en manos de usuarios no autorizados por la empresa

Sea como sea, todos los expertos consultados por ABC resaltan que Mythos representa un arma de doble filo. «Por un lado, puede hacer un gran trabajo a la hora de detectar fallos y arreglarlos, pero también puede generar muchos problemas si cae en manos de actores maliciosos», señala el ‘hacker’ ético Antonio Fernandes.
«Potencialmente, puede ser brutal», destaca, por su parte, David Sancho, investigador de amenazas de la empresa de ciberseguridad Trend AI. «Lo que ocurra con ella dependerá de quién la utilice. Por el momento, parece que Anthropic lo está haciendo bien, porque está controlando mucho las empresas que tienen acceso. A los que nos dedicamos a la defensa nos puede ayudar mucho», prosigue el experto.
Hervé Lambert, jefe de operaciones de Panda Security, no tiene dudas de que, a pesar del celo de la empresa de inteligencia artificial, los cibercriminales tratarán de acceder a esta tecnología: «Seguramente intenten utilizarla en el futuro para poder trabajar mejor y de forma más rápida. Con ella, todos los ataques pueden ser mucho más eficientes y rápidos».
Lambert remarca que «estamos hablando de tecnología muy peligrosa»; y Josep Albors, jefe de investigación en la empresa de ciberseguridad ESET está de acuerdo, aunque considera que por el momento «no hay razones para que cunda el pánico»: «No creo que Mythos represente la llegada del apocalipsis. Solo creo que puede dar inicio a un cambio en la forma de descubrir y explotar vulnerabilidades. Todavía hay muchas incógnitas sobre la tecnología y sobre el daño real que se puede hacer con ella».
 

Google quiere acabar con los códigos de verificación: bastará con pulsar un botón sin salir de la app

Crear una cuenta, iniciar sesión o recuperar una contraseña suele implicar siempre lo mismo: recibir un código, cambiar de app, copiarlo y volver. Un gesto cotidiano que, aunque breve, interrumpe la experiencia y no siempre funciona a la primera.Ahora, Google quiere eliminar ese paso intermedio con una propuesta sencilla: en lugar de recibir un código por correo o SMS, el usuario verá directamente un botón dentro de la propia app y solo tendrá que pulsar ‘Aceptar y continuar’ para confirmar su identidad.Detrás de este cambio hay bastante más de lo que parece. Lo que ha hecho Google es apoyarse en una tecnología que permite a las aplicaciones ‘preguntarle’ directamente al propio móvil del usuario cuál es su cuenta de correo y si esa cuenta es auténtica. Es decir, en lugar de enviar un código y esperar a que el usuario lo copie, la app y el sistema del dispositivo hablan entre sí de forma segura.Este no es el primer ejemplo de este tipo de desarrollo. En realidad, los sistemas operativos llevan tiempo intentando hacer este proceso menos tedioso. Por ejemplo, iOS ya sugiere automáticamente los códigos que llegan por SMS o correo en el propio teclado. Es decir, aunque recibas un código, no necesitas salir de la app: el sistema lo detecta y te lo ofrece para rellenarlo con un toque.Sin embargo, el cambio que plantea Google va un paso más allá. Porque uno de los problemas habituales de la verificación tradicional es que los mensajes pueden tardar en llegar, perderse o acabar en la carpeta de spam. Además, copiar códigos manualmente abre la puerta a errores. Así que la compañía de Mountain View lo que ha hecho es directamente eliminar el código. Con este nuevo sistema, todo ocurre dentro del propio dispositivo y con el consentimiento explícito del usuario, lo que, según Google, mejora tanto la rapidez como la seguridad. Este nuevo método solo funciona, por ahora, con cuentas personales de Google. Quedan fuera las cuentas de empresa (Workspace) y las supervisadas.

INTERNACIONAL

'Piratas de Ormuz': Irán alude a España en su nuevo vídeo de IA contra Trump

La inteligencia artificial es ya un elemento crucial en la guerra del presente. Aunque su papel ya no se limita a la obtención de superioridad en el campo de batalla o la disminución del gasto de recursos en la selección de objetivos, que tantos analistas … predijeron. En la contienda contra EE.UU. e Israel, Irán está demostrando que hay mucho por explotar en el uso propagandístico de esta herramienta. Gracias a ella generan animaciones que traspasan todas las fronteras. España, con su posición contraria a los intereses de Washington, es un elemento cada vez más habitual en ellas.
Con un uso satírico, socarrón e ingenioso de las capacidades de la inteligencia artificial generativa, Irán consigue golpear a su enemigo de forma sutil y efectiva, sin necesidad de gastar grandes sumas de dinero y con la intención habitual de humillar al presidente de EE.UU., Donald Trump, ante el resto del mundo. Estas animaciones están llenas de detalles simbólicos y aluden a la actualidad más viva.

Explosive Media, el equipo detrás de algunos de estos peculiares productos, encaja con destreza el discurso oficial y los intereses del régimen de los ayatolás en imágenes vibrantes, familiares y fácilmente digeribles, acompañados de música igual de preparada. Incluso suben a Spotify las canciones. Su actividad es frenética y constante, y a pesar de tener su cuenta cancelada en Youtube o Instagram es raro que no aparezcan, incluso sin una búsqueda intencionada. El frenesí de las imágenes y la música, la cantidad de referencias y detalles hacen de un vídeo de pocos minutos un producto perfecto para su viralización por redes sociales.

El último ejemplo es un corto videoclipero que es una parodia basada en la saga de películas ‘Piratas del Caribe’ y ‘Moby Dick’, entre otras referencias, protagonizado por muñecos de Lego. «¡Sal de Ormuz de una vez, hombrecillo naranja!», dice el estribillo de la canción, también hecha por inteligencia artificial, un rap en inglés con acento de EE.UU. que canta una serie de consignas sobre cómo la «banda» de Trump son los «auténticos piratas» de Ormuz e intentan ganar una guerra perdida.
El momento central es el hundimiento del barco que capitanea un Trump de Lego con las barbas de Davey Jones al intentar atravesar el Estrecho, mientras un hombre, presumiblemente Nicolás Maduro, se rie entre los restos del naufragio. Como si fuera un mal sueño, Trump despierta en una playa cubana mientras soldados estadounidenses entierran en la arena al presidente, Miguel Díaz-Canel. Trump tuitea: «¡Esta es una gran victoria!», y acto seguido viaja a un lugar europeo donde golpea al Papa.
«Hablando mierda del Papa. Lanzando golpes al aire con España», menciona la letra mientras los denostados protagonistas del vídeo entran a un restaurante español a comer y tomar cerveza, en torno a una bandera española. Aunque la mención de nuestro país es anecdótica en comparación con un vídeo del 18 de abril, en el que un Pedro Sánchez y un Xi Jinping de Lego se dan la mano ante los aspavientos rabiosos de Trump.
OjoEspaña protagoniza el último vídeo viral de propaganda pro #Iran hecho con #Lego»España dijo no… Y #Trump amenazó con cortar todos los lazos»Se escucha sobre imágenes de Pedro #Sánchez estrechando la mano de Xi Jinping ante la ira de Trump pic.twitter.com/pBaLGfCV5W— Mario Saavedra (@MarioSaavedra) April 18, 2026
Todo ese clip, con música incluida, gira alrededor de la idea de cómo la posición de España habría acabado por representar la soledad de EE.UU. en el conflicto y eso habría provocado la ira de Trump. Una idea que corresponde con la utilización por parte de Irán de la oposición de Sánchez a la guerra, que se evidenció con la distribución de una foto con la foto del presidente español puesta en un misil y acompañada de un mensaje en farsi: «El presidente del Gobierno español sostiene que esta guerra es ilegal, y nosotros también lo decimos».
Lo cierto es que el Gobierno de Sánchez tensó su relación con EE.UU. cuando expresó su negativa ante la utilización de las bases de Morón y Rota en la guerra de Irán y con el posterior cierre de su espacio aéreo para los intereses de Washington en Oriente Próximo. La república islamista ha lanzado otros guiños en señal de satisfacción con esta decisión.
Teherán y Washington mantienen una guerra paralela por el relato, un activo intangible al que ninguno de los dos bandos quiere renunciar y que podría ser un elemento explicativo del estancamiento de las negociaciones entre ambos bandos para alcanzar un fin de la contienda.

Irán afirma en Madrid que EE. UU. no ha logrado doblegar la voluntad de su pueblo

El embajador de Irán en España, Reza Fabib, ha recalcado este martes que el «máximo» poderío militar de Estados Unidos no ha sido capaz de «cambiar la voluntad» del pueblo iraní, durante un encuentro celebrado en Madrid, en medio de los esfuerzos por retomar las … negociaciones con la Administración Trump tras la ofensiva lanzada junto a Israel contra el país asiático.
Así lo ha dicho durante un evento organizado por Siglo XXI en la capital española en el que ha defendido que las autoridades iraníes han «demostrado que el poder militar no garantiza ninguna victoria sobre la voluntad de los pueblos».

«Ningún cambio ha surgido en el país que está siendo víctima de la agresión, en este caso mi país», ha declarado, antes de incidir en que no ha sido Teherán quien ha iniciado lo que ha denominado una «guerra de agresión».
El embajador ha reiterado las tres condiciones «imprescindibles» para que las autoridades iraníes acepten un acuerdo con la Administración Trump que ponga fin al conflicto desatado en Oriente Próximo: «poner fin a la agresión», emprender una «negociación justa (y) lógica que respete los derechos del pueblo iraní» y, en tercer lugar, ha insistido en que Estados Unidos «no traicione por tercera vez la diplomacia».
En este sentido, ha recordado que Teherán y Washington se encontraba en medio de unas negociaciones en materia nuclear cuando el Ejército israelí atacó territorio iraní en junio de 2025.
Preguntado precisamente por la exclusión de la cuestión nuclear en las conversaciones actuales, el diplomático iraní ha asegurado que la República Islámica no tiene inconveniente en abordarla, si bien ha defendido que, cuando hay una guerra en curso, ponerle fin «es lo más importante».
El embajador, que ha lamentado «hablar sobre la guerra y no sobre la paz», ha defendido que su país ha demostrado que puede gobernar «incluso» en difíciles circunstancias, citando como ejemplo el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en los ataques del 28 de febrero en Teherán.

El exdirector del FBI y opositor de Trump James Comey, imputado de nuevo

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha imputado por segunda vez al exdirector del FBI James Comey, según ha informado este martes una fuente familiarizada con el caso. Aún no se conocen los cargos concretos ni está claro dónde se tramitará el caso.
Fox News, que cita fuentes anónimas, ha informado de que el caso se refería a una publicación en redes sociales que Comey realizó el año pasado y que los aliados de Trump interpretaron como una amenaza. Algo similar decía el ‘New York Times’, que ha hablaba de una entrada en Instagram, ahora eliminada, en la que se veían los números «86 47» formados con conchas marinas.

Trump alegó en una entrevista con Fox News en aquel momento que «86» era argot de «matar» y que el «47» hacía referencia a que él era el 47.º presidente. «Sabía exactamente lo que eso significaba», dijo. «Eso significaba asesinato, y lo dice alto y claro», insistió.

Noticia relacionada

En la Casa Blanca

David Alandete

Comey explicó en Instagram que publicó «una foto de unas conchas» que vio mientras paseaba por la playa y que supuso que eran «un mensaje político». «No me di cuenta de que algunas personas asocian esos números con la violencia. Nunca se me ocurrió, pero me opongo a cualquier tipo de violencia, así que eliminé la publicación», afirmó.
La acusación supone la segunda vez que el Departamento de Justicia bajo el mandato de Trump imputa a Comey, un enemigo de larga data del presidente. El exdirector del FBI fue acusado de realizar una declaración falsa y de obstruir al Congreso en septiembre, pero un juez federal desestimó el caso tras determinar que el fiscal que había realizado la acusación no había sido nombrado legalmente.
Comey fue nombrado director del FBI por el presidente Barack Obama en 2013 y fue destituido por Trump en 2017 en medio de una investigación sobre si algún miembro de la campaña presidencial del republicano había colaborado con Moscú para influir en las elecciones de 2016.
Los cargos presentados en septiembre contra Comey se produjeron apenas unos días después de que Trump instara a la entonces fiscal general, Pam Bondi, a tomar medidas contra el exdirector del FBI y otras personas a las que considera enemigos, lo que supone una sorprendente desviación del principio de que el Departamento de Justicia debe estar libre de presiones de la Casa Blanca.
Desde que asumió el cargo, Trump ha tomado una serie de medidas punitivas contra quienes considera enemigos y ha purgado a funcionarios del Gobierno que consideraba desleales, con atauqes a bufetes de abogados involucrados en casos anteriores contra él y la retirada de la financiación federal a universidades.

El Rey Carlos III llama a la reconciliación atlántica en su histórico discurso ante el Congreso de EE.UU.

En un esperado discurso ante el Capitolio en pleno, tras reunirse con Trump en la Casa Blanca, el Rey Carlos III tuvo una intervención de reconciliación histórica, defensa de la alianza atlántica y advertencia contra el repliegue en un mundo más peligroso. En el … 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, el monarca británico presentó la vieja ruptura de las colonias con la Corona como el origen de una relación transformada en una de las alianzas más sólidas de Occidente.
«La historia que empezó como una rebelión contra la Corona regresó al Capitolio convertida en una alianza indispensable para un mundo más peligroso», dijo el monarca, quien se acababa de reunir con Trump en la Casa Blanca. Al presidente le expresó apoyo, solidaridad y simpatía por el atentado sufrido, y afirmó que esos actos de violencia «nunca tendrán éxito».

Carlos III y Trump se conocen desde hace años, y el Rey llegó a Washington con una misión implícita: ayudar a recomponer una relación bilateral tensionada por las diferencias entre la Casa Blanca y el Gobierno laborista de Keir Starmer, en especial por la guerra de Irán, la política energética y la inmigración. Trump ha expresado admiración personal por la Familia Real británica y distingue a la monarquía del Gobierno de Londres. Esa afinidad convierte al Rey en una figura útil para rebajar la fricción política sin entrar directamente en ella.

Noticia relacionada

En la Casa Blanca

David Alandete

Su visita funcionó así como una operación de diplomacia simbólica, la de recordar la historia común, envolver la disputa en ceremonia y presentar la «relación especial» como algo más profundo y duradero que sus desacuerdos actuales.
Carlos III desplegó después un discurso lleno de referencias históricas y guiños calculados. Citó a Oscar Wilde para bromear con que el Reino Unido y Estados Unidos lo tienen «todo en común, salvo, por supuesto, el idioma», y recordó que esta era su vigésima visita al país, aunque la primera como Rey. Evocó a su madre, Isabel II, quien ya habló ante el Congreso en 1991, y presentó la escena como una continuidad entre generaciones, bajo la misma Estatua de la Libertad que corona el Capitolio, distinta a la de Nueva York. Antes, solo aquella vez un monarca británico había hablado ante el Congreso en pleno.
El monarca hizo también una broma muy directa sobre la vieja derrota británica en América. Recordó que Jorge III, el rey contra el que se rebelaron las colonias, era su antepasado, y lo contrapuso a George Washington, el primer presidente de Estados Unidos. Lo llamó «un cuento de dos Jorges»: el Jorge de la Corona que perdió las colonias y el George que fundó la nueva república. Para despejar cualquier solemnidad excesiva, añadió que no había ido a Washington como parte de «una astuta acción de retaguardia», es decir, como si la monarquía británica intentara recuperar dos siglos y medio después lo perdido en la Guerra de Independencia.
Después dio la vuelta al argumento. Presentó a los padres fundadores como «rebeldes audaces e imaginativos con una causa», pero subrayó que la democracia americana no nació de la nada: heredó principios de la tradición jurídica británica, desde la Carta Magna hasta el derecho común inglés y la Declaración de Derechos de 1689. Es decir, Estados Unidos se rebeló contra la Corona, pero construyó buena parte de su sistema político con materiales jurídicos procedentes del mundo británico.

El esperado discurso del Rey Carlos III de Inglaterra ante el Capitolio en pleno estuvo plagado de humor y fue interrumpido en numerosas ocasiones por los aplausos de los asistentes..

(AFP)

El discurso tuvo además un fuerte contenido de seguridad. Carlos III defendió la OTAN, recordó el 11-S y afirmó que el Reino Unido «estuvo con vosotros entonces» y «está con vosotros ahora». También pidió mantener la determinación en defensa de Ucrania para alcanzar una paz «verdaderamente justa y duradera», y subrayó que Londres ha comprometido el mayor aumento sostenido de gasto militar desde la Guerra Fría.
En el terreno económico, destacó los 430.000 millones de dólares (367.000 millones de euros) de comercio anual entre ambos países, 1,7 billones de dólares (1,4 billones de euros) en inversión mutua y la cooperación en inteligencia artificial, computación cuántica, fusión nuclear, medicina, defensa y submarinos de tipo Aukus. Cerró su comparecencia con una advertencia política: no atender los llamamientos a mirar «cada vez más hacia dentro» y renovar una alianza que, dijo, no se sostiene por nostalgia, sino por necesidad.

Recepción en la Casa Blanca

Trump dijo que le habría gustado acompañar al Rey en el Capitolio, pero finalmente no lo hizo por razones de protocolo y seguridad. Antes, sin embargo, lo había recibido en la Casa Blanca con la Reina Camila y entre todos los honores de una visita de Estado: ceremonia militar en el Jardín Sur, himnos nacionales, salvas de cañón, inspección de tropas y un sobrevuelo de cazas F-35 sobre Washington.
Fue una puesta en escena de máxima solemnidad, pensada para subrayar la importancia de la visita de Carlos III en el 250 aniversario de la independencia y para presentar la relación con el Reino Unido como una alianza histórica, militar y política de primer orden, justo en una presidencia que se caracteriza por un creciente aislamiento y ruptura de lazos con viejos aliados.

El intercambio de bombardeos entre Israel y Hezbolá debilita aún más el frágil alto el fuego en el Líbano

El Ejército israelí ha bombardeado este martes diferentes zonas del sur del Líbano contra objetivos de la milicia chií Hezbolá. La nueva ofensiva evidencia, una vez más, la fragilidad del alto el fuego acordado entre ambos países el pasado 17 de abril en Washington, si bien Tel Aviv enmarca los nuevos bombardeos en respuesta a ataques de Hezbolá contra sus tropas en el sur del Líbano y por el lanzamiento de drones interceptados hacia el norte de Israel. Los cazas israelíes han atacado localidades libanesas como Tebnine, Majdal Zoun, Kafra, Jabal al Batoum o Khirbet Selm. Sobre varias de ellas, las fuerzas israelíes habían ordenado la evacuación inmediata horas antes. Hezbolá no ha reivindicado ninguna acción contra Israel, aunque su líder, el clérigo chií Naim Qassem, aseguraba el lunes que la milicia nunca reconocería el alto el fuego acordado entre Israel y Líbano y reiteró su negativa a deponer las armas. Del mismo modo, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha afirmado que Israel continuará «desmantelando» la infraestructura de Hezbolá ante la amenaza que el grupo integrista proiraní supone para el propio Estado hebreo y sus ciudadanos. Además, Saar ha expuesto que Israel «no tiene ambiciones territoriales en el Líbano». «Nuestra presencia en las zonas cercanas a nuestra frontera norte tiene un único propósito: proteger a nuestros ciudadanos», ha explicado en rueda de prensa. El Ejército israelí ha penetrado en el sur del Líbano con el objetivo de establecer lo que considera una «zona de seguridad» contigua al norte de Israel, obligando a desplazar a cientos de miles de libaneses y a destruir, de forma paralela, puentes y edificios al sur del río Litani, que para Tel Aviv conforma una «línea defensiva». «Estamos desmantelando la infraestructura terrorista, los búnkeres, las armas, los depósitos y las municiones del sur del Líbano», ha defendido el ministro Saar, que ha aseverado que Hezbolá «ha transformado toda la línea del frente del sur del Líbano en una red de infraestructura terrorista».Los gobiernos de Israel y Líbano han mantenido dos reuniones de alto nivel para conformar y después extender un alto el fuego que, por el momento, perdurará hasta mediados de mayo. Una tregua que en la práctica no está siendo respetada, con Hezbolá negándose a cumplirla y con Israel dispuesto a combatir a la milicia chií sin cuartel, aunque con una mayor contención después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así se lo exigiera al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Por su parte, el gobierno de Beirut ha anunciado que entablará negociaciones directas con Tel Aviv para tratar de alcanzar un alto el fuego permanente y «garantizar la retirada completa de Israel de los territorios libaneses», según ha anunciado este martes el ministro de Exteriores libanés, Youssef Raggi.En total, el balance de muertos por los ataques israelíes, difundidos por las autoridades libanesas, asciende a 2.534 fallecidos, además de más de 7.800 heridos y más de un millón de desplazados. Desde el 2 de abril, Hezbolá ha asesinado a dos civiles en el norte de Israel (por el impacto de metralla de drones y cohetes derribados) y un soldado hebreo en el sur del Líbano.La reapertura de Ormuz, en el centro de las negociacionesEn el frente de Irán, las negociaciones permanecen estancadas en un vaivén de contradicciones, mientras el foco continúa sobre el estrecho de Ormuz. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revelado que Teherán le habría transmitido a Washington un «estado de colapso» en el país persa y que han pedido reabrir el estrecho de Ormuz (donde EEUU ha impuesto su propio bloqueo a los puertos iraníes) «lo antes posible». «Quieren que ‘abramos el estrecho de Ormuz’ lo antes posible, mientras intentan resolver su situación de liderazgo (¡lo cual creo que lograrán hacer!)», ha escrito Trump en Truth Social. De la reunión del lunes entre Trump y sus asesores de Seguridad Nacional ha trascendido que la nueva propuesta de Irán, transmitida a la Casa Blanca, contempla la reapertura de Ormuz sin abordar, por el momento, garantías de que Irán abandone su programa nuclear, una línea roja con la que Washington no está dispuesto a transigir. El mandatario, que había anunciado días antes la prórroga de la tregua en Oriente Medio hasta conocer la propuesta iraní, habría quedado insatisfecho con el nuevo plan de Teherán, según publican medios internacionales.Por su parte, Irán reconoce en público que estudia la posibilidad de entablar negociaciones con Estados Unidos, según explicó este lunes en su visita a Rusia el ministro iraní de Exteriores, Abbás Araqchí. «Es evidente que Irán se enfrenta a la mayor superpotencia mundial y ellos no han logrado ni uno solo de sus objetivos. Eso por eso que él (el presidente de EE.UU., Donald Trump) pide negociaciones y nosotros ahora estamos estudiando esa posibilidad», apunto el diplomático persa. Sobre el bloqueo en Ormuz, Irán ha acusado este martes a Estados Unidos de actuar como «piratas» y «terroristas», en palabras del embajador persa ante la ONU, Amir Saeid Iravani, a cuenta de los barcos iraníes intervenidos por la Marina estadounidense en aguas del estrecho. Precisamente este martes, el Comando Central de EEUU (Centcom) ha anunciado la intercepción de dos buques. Uno de ellos, el petrolero M/T Stream, de bandera iraní, fue bloqueado al intentar dirigirse a territorio persa, mientras que el segundo, el M/V Blue Star III, fue liberado después de que las fuerzas estadounidenses confirmaron que no tenía en su hoja de ruta un puerto iraní. Mientras más de 90 países (entre ellos España pero también EEUU) reclaman la reapertura de Ormuz (cuyo bloqueo afecta a la economía mundial desde hace ya dos meses), las posiciones de Teherán y Washington continúan enrocadas a la espera de nuevas conversaciones o decisiones. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha defendido este martes el bloqueo naval de su país sobre Ormuz como salvaguarda contra «el sistema ilegal, ilícito e injustificado de peaje» que Irán quiere aplicar sobre Ormuz. Desde el régimen persa, el portavoz de Defensa, Reza Talaei-Nik, ha replicado que Estados Unidos «no está en posición de dictar a las naciones independientes su política» y «debe abandonar sus exigencias ilegales e irracionales».

Trump recibe a Carlos III en la Casa Blanca con una marcha de casacas rojas para recordar los 250 años de independencia

Unas casacas rojas volvieron a la Casa Blanca dos siglos y medio después, pero esta vez no llegaban como ejército enemigo ni como símbolo del poder de un rey de Inglaterra sobre las colonias rebeldes. Marchaban soldados con ese atuendo, elegido por su simbolismo, sobre … el césped de Washington convertidos en memoria, en coreografía y en gesto diplomático, ante el presidente de Estados Unidos y el Rey Carlos III, en el año en que la república celebra los 250 años de su independencia.
La escena tuvo una fuerza simbólica difícil de exagerar. El uniforme rojo, que para generaciones de americanos representó al enemigo británico, desfilaba ahora entre banderas de Estados Unidos y del Reino Unido. Los soldados, que eran estadounidenses, marchaban bajo la fachada blanca de la residencia presidencial, ante la mirada de Trump, que pasó revista a las tropas, y con Carlos III sentado unos metros detrás. Allí donde se concentra el poder de la nación que nació contra la Corona británica, el antiguo adversario quedaba incorporado al ceremonial de Estado: música, desfile, honores y sobre todo reconciliación.

El simbolismo fue elegido por la Casa Blanca, y no era casual. Los «casacas rojas» que se vieron en la ceremonia no eran soldados británicos, sino miembros de una unidad ceremonial del Ejército de Estados Unidos cuyo uniforme está inspirado en el de los músicos militares del Ejército Continental durante la Guerra de Independencia.

Noticia relacionada

David Alandete

La Casa Blanca escogió una escenografía deliberadamente histórica: el presidente de Estados Unidos pasando revista, en el 250 aniversario de la independencia, a una unidad que remite visualmente a 1776 y a la guerra contra la Corona.
Trump admitió el peso histórico de la imagen. Al aludir al esperado discurso del Rey en el Capitolio, recordó que «el descendiente directo de Jorge III habla ante el sucesor directo del tercer órgano que se reunió en Independence Hall el 4 de julio de 1776». Si John Adams y George Washington pudieran ver esa escena, dijo el presidente, «quizá quedarían absolutamente sorprendidos. Pero probablemente solo por un momento. Muy pronto estarían encantados de que aquellas heridas hayan cicatrizado hasta convertirse en una de las amistades más apreciadas».
El césped estaba húmedo por amenaza de lluvia, los invitados llevaban paraguas negros y el personal de la Casa Blanca trataba de mantener secos los asientos del escenario. En las escaleras del Pórtico Sur, militares sostenían banderas de Estados Unidos y del Reino Unido. Otros destacamentos, de todos los cuerpos, marcharon hasta quedar firmes frente al podio.
Había una solemnidad de postal antigua y, al mismo tiempo, al fondo, las gigantescas grúas de una obra rompían la perfección de la escena. Trump quiere construir en la Casa Blanca un gran salón de baile, una ampliación monumental para recepciones y cenas de Estado, y esa obra aparecía detrás del protocolo como una segunda ceremonia: la de un presidente empeñado en dejar también una huella física en la residencia presidencial. Al inicio, cuando la banda militar callaba, se oían golpes metálicos y martillazos lejanos.
Quince minutos antes de la llegada de los reyes, las delegaciones oficiales ocuparon sus lugares. En las primeras filas, bajo paraguas negros y en sillas plegables blancas, estaban el vicepresidente J. D. Vance y su esposa, Usha Vance; los secretarios Marco Rubio, Pete Hegseth, Scott Bessent y Howard Lutnick; la jefa de gabinete, Susie Wiles, y el embajador británico, Christian Turner. También se vio a Tim Cook, consejero delegado de Apple, y a Maria Bartiromo, presentadora de televisión. La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, representante del Gobierno de Londres en la ceremonia, conversaba con Hegseth, secretario de Guerra, con otros miembros del gabinete y con Wiles.
Trump y Melania salieron desde el nivel inferior de la Casa Blanca al son del himno ‘Hail to the Chief’, entre aplausos. La primera dama vestía chaqueta y falda blancas de seda y lana de Ralph Lauren, sombrero de paja de Eric Javits y zapatos Manolo Blahnik. Un minuto después llegaron en coche desde Blair House, residencia oficial para visitas, el Rey Carlos III y la Reina Camilla. El presidente y la primera dama los recibieron en el Pórtico Sur. Los cuatro se estrecharon la mano, saludaron a los dignatarios y subieron después al escenario.
Primero sonó el himno británico. Después, el de Estados Unidos. Los cañones acompañaron la ceremonia con una salva de 21 disparos. Entonces la imagen cobró todo su peso histórico: soldados con uniformes de casacas rojas desfilando sobre el césped de la Casa Blanca. El rojo que fue símbolo del poder imperial británico aparecía ahora domesticado por el protocolo, convertido en música, desfile y cortesía diplomática. El antiguo enemigo de la revolución regresaba a Washington como invitado de honor. La monarquía contra la que se rebelaron las colonias era recibida con honores en la casa del presidente republicano.
Mientras Trump hablaba, recordó a su madre, nacida en Escocia, a la fallecida Reina Isabel II y varias historias personales de lazos compartidos entre ambos países. El Rey Carlos III y la Reina Camilla escuchaban unos pasos atrás, sonrientes y satisfechos, ante una de las mayores y más solemnes recepciones ofrecidas jamás en la Casa Blanca.
La visita de Carlos III y Camilla a Estados Unidos llegó en un momento de tensión política entre Washington y Londres, pese a la retórica habitual de la «relación especial». El Gobierno británico presentó el viaje como una reafirmación de los vínculos históricos entre ambos países en el 250 aniversario de la independencia americana. Pero el contexto era más delicado: Trump ha mostrado irritación con el primer ministro laborista, Keir Starmer, por su posición inicial sobre la guerra de Irán y por el rumbo del Reino Unido en energía e inmigración. En Londres, la pregunta de fondo era si la presencia del Rey podía ayudar a suavizar una relación que, al menos en la cúpula política, atraviesa un momento frío.
Carlos III realizó con esta su vigésima visita a Estados Unidos, pero la primera como Rey. Fue además la séptima visita de Estado de un monarca británico al país, después de las de Jorge VI en 1939 y de Isabel II en 1957, 1976, 1983, 1991 y 2007. La ceremonia en la Casa Blanca concluyó con el sobrevuelo de cuatro cazas, una última exhibición militar sobre el cielo gris de Washington antes de que los reyes y los Trump abandonaran el Pórtico Sur. Por la noche, Trump les invitó a una cena de gala.

Bennett y Lapid resucitan la alianza anti Netanyahu para ganar las elecciones en Israel

Después de semanas de intensas negociaciones, Naftali Bennett y Yair Lapid vuelven a unir sus fuerzas para intentar derrotar a Benjamín Netanyahu en las elecciones que Israel debe celebrar antes de octubre. El que fuera etiquetado por la prensa israelí como «gobierno … más radical» de la historia del Estado judío está a punto de completar una legislatura marcada por el ataque de Hamás del 7 de octubre, las guerras contra Hizbolá e Irán y la ocupación del sur de Siria. Esta alianza revive la que formaron los mismos protagonistas en 2021 para formar el que bautizaron como «gobierno del cambio», aunque apenas duró un año antes de colapsar y ceder al empuje ultranacionalista sionista.
El nuevo partido de los dos ex ministros se llama ‘Together’, está liderado por Bennett, y obtendría 27 escaños si hoy se celebraran elecciones, según una encuesta publicada por el portal Walla. El resultado sugiere que en estos primeros días el movimiento no ha fortalecido de forma significativa al bloque anti-Netanyahu ya que están muy lejos de alcanzar la mayoría necesaria de 61 escaños para poder formar gobierno. El sistema electoral israelí obliga a los partidos a establecer pactos entre ellos para poder superar la mayoría necesaria en la cámara y en ese juego de cartas Netanyahu suele salir ganador.

Cinco años después, se repite una alianza que logró apartar a Netanyahu durante un año del poder gracias a un pacto con los partidos árabes. Esta vez, Bennett prometió no contar con los árabes. Netanyahu no dudó a la hora de compartir una fotografía en redes sociales en la que se veía a los dos políticos opositores con Mansour Abbas, líder de Ra’am (Lista Árabe Unida), afiliado a los Hermanos Musulmanes, cunado sellaron el pacto de 2021. «Lo hicieron una vez, lo volverán a hacer», escribió el primer ministro.
Sobre el papel, Lapid y Bennett no deberían ser aliados, pero les une la oposición a Netanyahu, es un nexo tan fuerte que les ayuda a superar sus diferencias ideológicas. La base del primero es laica, urbana y su bastión es Tel Aviv. Bennett viene de dirigir el Consejo de Yesha, el organismo que agrupa a los colonos, y es religioso. Respecto al tema palestino, Lapid ha expresado en el pasado un apoyo simbólico a la idea de una solución de dos Estados, frente a un Bennett que se opone de manera frontal a la creación de un Estado palestino. A principios de este mes, escribió en sus redes sociales sobre este tema que su postura es «no ceder nuestra tierra y evitar un Estado palestino».

Falta Eisenkot

La tercera pieza del frente anti Netanyahu que quieren formar Lapid y Bennett es el ex jefe del ejército Gadi Eisenkot, que ha formado el partido ‘Yashar!’ Los medios israelíes recogieron que Bennett llamó al ex general minutos antes de presentar ‘Together’ y que este no tuvo tiempo de pensar su respuesta.
El economista Shaul Meridor, ex director general del Ministerio de Energía y jefe de la División de Presupuestos, fue el último alto cargo en sumarse a la lista de Eisenkot y declaró a los medios que dio este paso porque «Israel necesita ahora una reforma profunda».

VIDA GERENTE

Endesa nombra al italiano Gianni Armani nuevo CEO en sustitución de José Bogas

Endesa inicia un nuevo capítulo en su historia, el más italiano de todos, con el nombramiento de Gianni Vittorio Armani como nuevo consejero delegado de la energética. El consejo de administración de la cotizada ha nombrado al ejecutivo italiano como sustituto de José Bogas, que ha puesto este martes fin a 12 años como primer ejecutivo de la eléctrica, según la comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En su nueva condición de consejero ejecutivo de Endesa, Armani ha cesado como miembro del Comité de Sostenibilidad y Gobierno Corporativo de la eléctrica, prosigue el documento.Armani, el nombre elegido finalmente por Enel -principal accionista de Endesa con una participación del 70% en el capital de la compañía- para liderar la eléctrica española durante los próximos años, desempeñaba hasta ahora las funciones de director de Enel Grids e Innovation desde julio de 2023, cargo al que llegó tras ejercer como director de Enel Grids desde ese mismo mes.El directivo transalpino, que ya formaba parte del consejo de administración de Endesa, es ingeniero eléctrico por La Sapienza de Roma y amplió su formación en el ámbito empresarial y financiero con un MBA en el MIT de Boston. A su perfil se suma que, desde diciembre de 2024, preside Elettricità Futura, la asociación de referencia del sector eléctrico italiano, que integra a fabricantes, distribuidores y proveedores de servicios, y de la que Enel también es miembro.Su trayectoria antes de recalar en Enel incluye el paso por la dirección de Iren SpA, de la que fue consejero delegado y director general desde 2021, al frente de esta empresa multi-utility cotizada en la Bolsa italiana, donde logró cifras históricas en 2022: 1.100 millones de euros de Ebitda y 1.500 millones en inversiones. En 2020 ejerció como director de Estrategia, Regulación y Desarrollo de Negocio en A2A, donde contribuyó al diseño y puesta en marcha del plan industrial 2021-2030. Entre 2015 y 2018 presidió y dirigió Anas SpA, guiando a la compañía hacia su integración en el Grupo Ferrovie dello Stato Italiane.Con anterioridad a 2005, desarrolló su carrera en Grtn -Gestore della Rete Elettrica Nazionale- hasta su fusión con Terna, donde asumió, entre otras responsabilidades, el lanzamiento del mercado IPEX y la coordinación del plan nacional tras el gran apagón. Su formación se completa con experiencia en consultoría estratégica en McKinsey & Company y Telecom Italia.

Más obstáculos para comprar varios pisos y límites a extranjeros: así es el modelo chino que regula el precio de la vivienda y frena la especulación

‘Las viviendas son para vivir, no para especular’. Ese es el principio bajo el que China ha construido durante años un modelo inmobiliario que tiene como objetivo contener los precios y facilitar el acceso a la vivienda. Esto significa que adquirir más de una propiedad por parte de una misma persona no es fácil. Y tampoco es barato.Uno de sus pilares es encarecer el acceso al crédito en función del número de viviendas en propiedad. Comprar el primer piso tiene muchas ventajas. El segundo ya implica condiciones más duras. Y el tercero va aún más allá: los bancos pueden exigir pagar más del 75% del valor por adelantado y aplicar intereses mucho más altos que en el resto de casos.No es un error del sistema. Es justo lo contrario. El Gobierno busca que quienes ya tienen casa no acaparen más, dejando espacio a los que compran por primera vez. Y parece que funciona. China tiene una de las tasas de jóvenes propietarios más altas del mundo, cerca del 70%.¿Y qué pasa con los inversores extranjeros?El acceso a la vivienda también está limitado para ciudadanos extranjeros. La normativa establece que solo se puede adquirir una propiedad, y debe ser para vivir en ella. Nada de alquilarla o usarla como inversión. Además, hay que demostrar que se ha trabajado o estudiado en el país al menos un año y tener permiso de residencia. Y hay otro detalle clave: en China no compras la vivienda como tal, sino el derecho a usarla durante un máximo de 70 años, porque el suelo es del Estado.Ajustes recientes para reactivar el mercadoTras la crisis inmobiliaria de los últimos años, el Gobierno rebajó algunas normas para reactivar el sector. A finales de 2025, anunció medidas como bajar al 25% la entrada mínima para comprar una segunda vivienda. Y no solo eso. También ha facilitado el acceso a quienes no tienen el hukou (el sistema que limita dónde puedes vivir dentro del país), reduciendo los requisitos de cotización o impuestos.Otro cambio fue que algunas ciudades se eliminó la diferenciación entre primera y segunda vivienda en los tipos de interés de los préstamos comerciales. A partir de ahora, estos se fijan en función del perfil del cliente y las condiciones del mercado.

Josep Oliu dimite como consejero dominical de Grupo Puig

El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, ha presentado su dimisión como consejero dominical de la compañía de fragancias y maquillaje, Puig Brands, según ha avanzado el diario La Vanguardia y han confirmado a La Información Económica fuentes de mercado. El directivo se incorporó al grupo catalán como miembro del consejo de administración en 2002. Ahora abandona el cargo siete meses antes de que expire su mandato en diciembre de 2026. Las mismas fuentes indican que esta salida atiende a motivos personales, si bien continuará como presidente del consejo de administración de Exea, el family office de la familia Puig, al que Oliu lleva vinculado 34 años a través de diferentes responsabilidades. Tras diferentes cargos de asesor y consejero, no fue hasta 2007 cuando ascendió a la presidencia. Puig anunció la separación de los cargos de presidente y consejero delegado hace un mes, algo habitual en las empresas cotizadas. Hasta ese momento los cargos recaían en Marc Puig, de la familia fundadora, que se mantendrá como presidente ejecutivo, mientras que José Manuel Albesa ejercerá como CEO. Estos puntos han quedado recogidos en el orden del día para la convocatoria de la junta general de accionistas de Puig, prevista para el próximo 29 de mayo. Entre ellos también se contempla el nombramiento de Julie Van Ongevalle como independiente, así como la fijación del número de consejeros. La compañía también contempla la venta de la marca ‘Aromas de Castilla’. Asimismo, la sociedad también propondrá la reelección de Marc Puig Guasch como consejero ejecutivo, junto con la de otros siete consejeros en las categorías de independientes y externos. Entre los nombres figuran Daniel Lalonde, Ángeles García-Poveda Morera, Jordi Constans Fernández u Ioannis Petrides. La multinacional española registró en 2025 un beneficio de 594 millones, un 11,8% más en comparativa interanual. Se da la circunstancia de que Puig se encuentra en plenas negociaciones con Estée Lauder para negociar una posible fusión. De salir adelante la operación se crearía el tercer grupo por tamaño de la industria cosmética, con un valor de mercado cercano a los 35.000 millones. Las ventas alcanzaron los 5.042 millones, un 5,3% más, cifra que se sitúa en la parte alta de las previsiones. Los orígenes de Puig se remontan a hace más de un siglo. Antonio Puig Castelló fundó la compañía en un pequeño taller de Barcelona allá por 1914. El negocio arrancó con la importación de colonias desde Londres, que se ha convertido con el paso del tiempo en una de las multinacionales de la moda y perfumería más relevantes a escala mundial. Su portfolio incluye marcas como Paco Rabanne, Carolina Herrera o Nina Ricci, entre otras. Comercializa sus productos en más de un centenar de países y cuenta con una plantilla de alrededor de 11.000 personas. Su capitalización bursátil supera los 10.000 millones y debutó en el Ibex en mayo de 2024, protagonizando el mayor debut de Europa. En lo que va de año cotiza prácticamente en tablas con un precio de 18,38 euros por título, por debajo de los 24,5 euros en los que arrancó su andadura por los mercados financieros. 

Las constructoras reclaman un peaje de 111 euros al año por conductor para financiar la conservación de las carreteras

La Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan) calcula que solo mantener en condiciones las infraestructuras que ya existen en España exigirá desembolsar 127.341 millones de euros a lo largo de la próxima década, lo que equivale a destinar cerca de 12.700 millones de euros cada año únicamente a conservación. A esa cifra se suman otros 280.000 millones para construir nuevas infraestructuras y adaptar las actuales, lo que eleva la factura total hasta los 407.341 millones de euros en diez años, según el informe anual presentado este lunes por la patronal.»Son 58.000 millones en carreteras de todas las administraciones, más de 20.000 en ferrocarriles de titularidad estatal y 48.600 en infraestructuras hidráulicas» ha desglosado el presidente de la patronal, Julián Núñez, quien ha insistido en que se trata de una estimación conservadora. Según el análisis realizado por la organización a partir del Anuario Estadístico de Transportes, el conjunto de las administraciones ha dejado de invertir casi 8.000 millones de euros en conservación y reposición viaria en términos reales desde 2010. «Hemos tardado prácticamente 15 años en recuperar el volumen de inversión que teníamos antes de la crisis financiera» ha apuntado Núñez Para cubrir ese déficit acumulado y cumplir los estándares técnicos recomendados, Seopan calcula que sería necesario incrementar un 56% la dotación anual actual destinada a conservación de carreteras, pasando de los 2.800 millones de euros actuales a 4.370 millones al año. El esfuerzo sería aún mayor en las vías del Estado -un 80% de aumento- y significativo también en las redes autonómicas y de diputaciones, con incrementos del 69% y el 82% respectivamente.En aras de financiar esas necesidades sin recurrir a subidas de impuestos ni comprometer el gasto público, Núñez ha vuelto a defender la tarificación por uso de las infraestructuras viarias. La propuesta de Seopan contempla un peaje a vehículos ligeros de 3 céntimos por kilómetro recorrido en vías interurbanas. Aplicado al recorrido medio que realiza un conductor español fuera de núcleos urbanos -unos 3.700 kilómetros al año-, el coste ascendería a 111 euros anuales por vehículo. «Es exactamente lo que ya paga de media cada contribuyente para sostener el mantenimiento de las carreteras españolas» ha argumentado antes de añadir que «en este caso lo harían exclusivamente los usuarios de la carretera». Según los cálculos de la organización, este modelo generaría más de 43.000 millones de euros en una década, permitiría reducir los peajes actuales a la cuarta parte y aportaría más de 4.000 millones de euros a 2.680 municipios a través de la recaudación del impuesto sobre vehículos de tracción mecánica.Urge medidas frente al alza de costes por la guerra de IránPor otro lado, Núñez también ha aprovechado los focos para reclamar una reforma de la Ley de Contratos del Sector Público y un nuevo marco legal que impulse la colaboración público-privada, dos demandas recurrentes de la patronal que consideran imprescindibles para movilizar la inversión necesaria. Asimismo, ha reclamado la reactivación «con una serie de modificaciones» del Real Decreto Ley 3/2022 -el mecanismo de compensación de costes aprobado tras la guerra en Ucrania- para paliar el aumento de los costes derivado del conflicto en Oriente Medio.Pide más maquinaria de mantenimiento para las grandes líneas ferroviariasEn el ámbito ferroviario, Seopan ha presentado un análisis propio sobre los contratos de mantenimiento de la red de alta velocidad que, de forma llamativa, avala prácticamente al céntimo el acuerdo alcanzado por el Gobierno con los sindicatos en febrero. Los 11 contratos de mantenimiento vigentes en la red de alta velocidad -con un canon base de licitación de 424 millones de euros en cuatro años- deberían incrementarse en torno a un 43% para restituir el coste real actual de los trabajos, según los cálculos de la patronal. En relación al crecimiento del tráfico en la red de alta velocidad desde la llegada de operadores privados (un 47% más desde la etapa previa a la pandemia). la patronal ha reivindicado la necesidad de incorporar maquinaria adicional de mantenimiento. En concreto, Núñez ha propuesto añadir un tercer equipo de bateo en las líneas con mayor intensidad de uso -el corredor noroeste, Madrid Sur y Madrid-Levante-, donde actualmente los contratos solo contemplan dos conjuntos de equipamiento completo. La valoración económica de esa ampliación, realizada con el manual de costes de maquinaria que publica la propia Seopan y que Hacienda utiliza como referencia, arrojaría un incremento adicional del 31% sobre los contratos actuales.Exige palancas para impulsar la inversión hidráulicaEn lo que respecta a las infraestructuras hidráulicas, cuyas necesidades conjuntas -sumando conservación y nueva obra- superan los 125.000 millones de euros en la próxima década, Seopan ha planteado dos palancas fundamentales. La primera, que el Estado recupere el nivel de inversión presupuestaria previo a la crisis financiera: 6.500 millones de euros al año, seis veces la cifra que se destina actualmente. La segunda, impulsar convenios de cofinanciación entre el Estado y el resto de administraciones que permitan acometer las infraestructuras reclamadas por comunidades autónomas y corporaciones locales, con mecanismos de recuperación de costes a 30 años según establece la directiva marco europea y con acceso a fondos comunitarios.

Especiales Gerente