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Miguel Ángel Alcalá (BBVA Spark): «Siempre hay dinero para los buenos proyectos»

Miguel Ángel Alcalá, el responsable de BBVA Spark en Europa, la división de BBVA que apoya a compañías innovadoras de alto crecimiento, principalmente startups, asegura que el interés inversor a nivel continental no se ha paralizado por la incertidumbre derivada de la guerra en Irán, porque «siempre hay dinero para los buenos proyectos». En su opinión, el mayor obstáculo que afronta Europa es la fragmentación. «Hay más de 30 trillones de ahorro de particulares y empresas de liquidez y la mayoría está en depósitos», explica para añadir que el problema, por tanto, no es la falta de capital, sino la regulación. Una situación que aboca a que las empresas emergentes que quieran crecer en Europa tengan que destinar parte de sus recursos a cuestiones burocráticas. En una conversación con La Información Económica, en el marco de la 15 edición del South Summit, que se ha celebrado esta semana en Madrid, Alcalá se muestra optimista con las previsiones que maneja de cara a este ejercicio. «Esperamos un muy buen año de actividad y vamos a conceder más financiación que el año pasado», admite. BBVA Spark acumula en financiación comprometida 1.000 millones desde su lanzamiento en 2022 y suma más de 1.700 clientes. En este contexto, se muestra optimista y confía en que de aquí a los siguientes cuatro años, Europa haya evolucionado y roto las barreras legales que afronta en estos momentos. «Para 2030 Europa debería haber evolucionado para que una startup española, holandesa o alemana que quiera escalar a otro país de la UE pueda hacerlo», expresa. En este escenario, Alcalá aspira a que Spark se convierta en uno de los principales financiadores del ecosistema emprendedor. La inteligencia artificial se ha convertido en la protagonista de esta edición del South Summit, una tecnología que invita a «redefinir las fortalezas para que la inversión sea atractiva». «El mero hecho de montar una empresa de software que sea Business to Business (B2B) ya no implica garantías de éxito», sostiene. En estas circunstancias, la gran pregunta es si el proyecto tiene viabilidad para garantizar su continuidad durante diez años más. Algunas corrientes apuntan a que la clave del éxito puede estar en el canal de distribución, en cambio otras miran hacia la penetración de tu producto en los procesos del cliente. «Estamos en un contexto de cambio bestial en el que todo va a cambiar muchísimo, pero no detecto pesimismo entre inversores, empresarios ni grandes corporaciones», agrega, al tiempo que incide en que  no prevé que el capital huya por miedo a no saber interpretar la IA. «Detecto que el análisis que se realiza a la hora de entrar en una compañía se incorporan nuevas preguntas que los emprendedores deben saber responder y que los inversores necesitan para tomar decisiones antes de invertir», expresa. Preguntado por la preocupación en el mercado por la crisis que atraviesa el crédito privado, que ya salpica a gigantes financieros como Blackstone, que se ha visto obligado a limitar al 5% las retiradas de dinero de su fondo de crédito privado (Bcred), descarta que vaya a afectar a la actividad de BBVA Spark. La radiografía a nivel nacional arroja que Cataluña concentra alrededor del 40% de la inversión de BBVA Spark en España, un porcentaje ante el que Alcalá se muestra convencido de que Barcelona seguirá liderando el emprendimiento a nivel nacional.»Lo curioso es que los inversores están en Madrid y los emprendedores en Barcelona», bromea al respecto. Estas dos ciudades junto a Sevilla, Bilbao, Valencia se erigen como adalid del ecosistema emprendedor en España, sobre las que pone en valor los proyectos en materia de inteligencia artificial que se están desarrollando. Esta división también opera en Argentina, Colombia, México y Reino Unido. Hace menos de un mes alcanzaron un acuerdo con Nasdaq Private Market de cara a facilitar liquidez a empresas privadas de alto crecimiento en América Latina. 

SpaceX puede ser una gran empresa, pero ¿una mala compra para el pequeño inversor?

A 1,77 billones de dólares de valoración, SpaceX cotizará a 110 veces sus ventas anuales. Independientemente de lo que se opine sobre Elon Musk, su compañía de cohetes es una gran empresa, pero el debate en las mesas de operaciones es si pagar ese precio convierte la mayor salida a bolsa de la historia en una trampa de manual para el inversor minorista. Valtteri Ahti, estratega jefe de la gestora nórdica Evli, cree que «la valoración actual solo se sostiene bajo un escenario futuro muy lucrativo». Con unos ingresos estimados de 18.500 millones de dólares en 2025 y una capitalización próxima a 1,77 billones, SpaceX puede ser una compañía única en cohetes y satélites, pero el precio exige que casi todo salga bien.El precio ya descuenta MarteAdquirir acciones en el debut de este verano exige que el cohete Starship sea un transporte comercial masivo inmediato, que los centros de datos orbitales solares reemplacen a los terrestres y que el turismo a Marte sea rentable ya. Todo ello sigue siendo, por ahora, una promesa. Se anunciaron cuatro fechas de llegada a Marte que no se cumplieron. El año pasado se preveían 25 vuelos de Starship, de los cuales, solo se ejecutaron cinco. Nada de esto invalida el proyecto tecnológico, pero obliga a aplicar un descuento de realidad antes de comprar en máximos históricos de valoración privada.Nadie duda de que SpaceX pueda ser una máquina de ganar dinero. Ha reducido el coste de poner un kilogramo en órbita de los 15.000 dólares a menos de 1.000, controla más del 80% de los lanzamientos de Estados Unidos y su red Starlink supera los 10 millones de suscriptores internacionales. El negocio satelital es real y altamente rentable, generando 11.000 millones de ingresos en 2025 y un beneficio operativo de 4.400 millones, generando un incremento del 120% respecto al año anterior. Sin embargo, la unidad aeroespacial devoró 3.000 millones en desarrollar Starship solo en 2025, demostrando la enorme quema de caja estructural del negocio.El riesgo está en la mecánicaCuatro de los organismos más influyentes del mundo financiero, el Nasdaq, el S&P 500, el FTSE Russell y el CRSP indexes, han modificado de urgencia sus normativas. Permitirán que SpaceX entre en sus selectivos de forma casi inmediata tras su debut. Algo sin precedentes históricos que altera las reglas de juego. Los fondos indexados, que es donde la gran mayoría de los ciudadanos tiene invertidos sus ahorros, estarán obligados por ley a comprar acciones de SpaceX el mismo mes de su debut. Sin análisis previo, sin negociación y al precio de salida que fije la escasez. Los más de 500.000 millones de dólares que replican pasivamente el Nasdaq entrarán en tromba de forma automática el día uno.De esta forma el «truco» de la operación reside en el volumen de acciones que se ponen en circulación. SpaceX planea lanzar un free float minúsculo, de apenas entre el 5% y el 10% de su capital total. La combinación de una demanda millonaria y obligatoria por parte de los fondos indexados con una oferta de acciones escasa provocará que el precio se dispare artificialmente de forma inmediata, independientemente del valor fundamental de la empresa. Es la misma trampa técnica que se vivió en 2023 con VinFast, cuyo precio escaló un 700% en pocos días por cotizar con apenas un 1% de acciones libres, dejando atrapados a miles de minoristas que hoy arrastran pérdidas del 95% de su dinero.La documentación registrada ante la SEC revela que, tras la oferta, Elon Musk retendrá el 91,6% de las acciones Clase B y el 82,4% del poder de voto total. SpaceX será una «empresa controlada» y no estará obligada a tener consejeros independientes ni comités de retribución. Tampoco pagará dividendos en efectivo en un futuro próximo, ya que retendrá el 100% de la caja para financiar su expansión.La jugada maestra llegará en diciembreVencerá el periodo de bloqueo de 180 días de los grandes inversores y coincidirá con el rebalanceo trimestral del Nasdaq. Si el porcentaje en circulación supera el 20%, los fondos pasivos estarán obligados a volver a comprar de forma masiva, permitiendo a los insiders colocar sus participaciones multimillonarias a unos compradores institucionales que no tienen capacidad legal para negarse. Es una arquitectura que, según el analista Franco Macchiavelli, está diseñada para beneficiar a sus accionistas de referencia antes que a cualquier minorista. Una estrategia prudente consiste en quedarse al margen del debut, esperar a que el efecto mecánico de la escasez se disipe en diciembre y vigilar el comportamiento en los días posteriores. Mientras el gigante aeroespacial acapara las portadas, el mercado ya busca exposición colateral en empresas del mismo ecosistema que cotizan con valoraciones más racionales. Competidores directos de lanzamientos medianos como Rocket Lab han reaccionado escalando con fuerza en abril hasta tantear máximos históricos en la resistencia de los 94 dólares. Firmas con alianzas estratégicas de despliegue satelital como AST SpaceMobile consolidan su tendencia alcista de largo plazo, mientras que EchoStar se posiciona como el vehículo más directo del parqué tras haber vendido espectro radioeléctrico a SpaceX por 17.000 millones a cambio de acciones directas antes de la OPV. El sector aeroespacial cotiza con una fuerza alcista indiscutible que puede capturarse de forma diversificada a través de vehículos como el ETF UFO, que se mantiene con solidez por encima de su media móvil de 200 sesiones. El análisis de Franco Macchiavelli concluye que «si las reglas se reescriben para una sola empresa y los índices se ven condicionados antes de su debut, la duda no es si SpaceX vale lo que se pide, sino quién pagará esa diferencia cuando llegue el momento de liquidar posiciones». SpaceX ha fijado un precio de 135 dólares para los 555,56 millones de títulos que ofrecerá en su salto al parqué, lo que le permitirá levantar 75.000 millones de dólares en la mayor salida a bolsa de la historia, situando la valoración final de la compañía aeroespacial en los 1,77 billones de dólares bajo el símbolo SPCX.

Las 5 pruebas que decidirán si el Ibex puede acercarse a los 20.000 puntos este año

La bolsa española vuelve a moverse cerca de máximos históricos. Con el Ibex instalado en los 18.344 puntos al cierre de la semana, el selectivo apenas se encuentra a un 1% de su récord reciente y a algo menos de un 9% de la barrera psicológica de los 20.000 puntos.Después de una de las mayores remontadas de las últimas décadas, los expertos parecen convencidos de que el mercado español cuenta con elementos suficientes para seguir manteniendo su buen tono en los próximos meses. Sin embargo, sobresaltos como los experimentados durante el conflicto en Irán, las altas valoraciones de la tecnología y las posibles subidas en los tipos de interés son un recordatorio de lo rápido que puede cambiar el sentir del mercado y volatilizarse las ganancias acumuladas.De cara a la superación de nuevos objetivos, se presentan una serie de cuestiones sobre la mesa con potencial de influir fuertemente en el rumbo de los mercados, poniendo a prueba la capacidad de la bolsa española para conservar la rentabilidad cercana al 7% cosechada desde comienzos de año.1. La consolidación de los máximosLa primera prueba es también la más inmediata. Alcanzar máximos suele atraer la atención de nuevos inversores, pero también provoca que muchos aprovechen para recoger beneficios.El mercado español ha logrado recuperar niveles que parecían inalcanzables hace apenas unos años y ahora necesita demostrar que puede mantenerse por encima de ellos. La diferencia es importante porque una ruptura sólida suele reforzar la confianza de los inversores, mientras que un fracaso técnico puede abrir la puerta a episodios de volatilidad.José Manuel Marín, fundador de Fortuna SFP, considera que los 20.000 puntos son un objetivo perfectamente alcanzable siempre que el escenario sea positivo. «Hablamos de un avance cercano al 9%, que no es una cifra especialmente exigente si el contexto acompaña», explica.No obstante, el experto recuerda que el comportamiento del índice depende en gran medida de unas pocas compañías con mucho peso dentro del selectivo y que la evolución de esos valores será determinante para confirmar la ruptura de máximos.2. La prueba de los beneficios empresarialesLas bolsas pueden sostener valoraciones elevadas durante largos periodos siempre que los beneficios acompañen, y ahí el mercado español todavía conserva munición. La banca seguirá siendo determinante después de cerrar el primer trimestre con 10.815 millones de euros de beneficio conjunto entre las seis grandes entidades cotizadas, un 27% más que un año antes.Bankinter estima que los resultados empresariales del Ibex crecerán un 9,6% en 2026 y otro 9,1% en 2027, una mejora que ayuda a explicar por qué el índice sigue atrayendo dinero pese al rally acumulado.El mercado español sigue cotizando con valoraciones más moderadas que muchas de las grandes bolsas internacionales. La cuestión es si esa diferencia seguirá siendo suficiente para atraer dinero nuevo durante la segunda mitad del año o si, después de la fuerte subida, los inversores empezarán a exigir algo más que beneficios al alza para seguir pagando precios cada vez más altos.3. La banca y el BCESi existe un sector que ha explicado buena parte de la subida del Ibex durante los últimos ejercicios, ese es el financiero. Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter han concentrado gran parte del interés inversor gracias a unos beneficios que han sorprendido positivamente trimestre tras trimestre.Ahora el foco vuelve a situarse sobre el Banco Central Europeo y sobre la evolución de la inflación. Después de meses en los que el mercado daba prácticamente por descontado un ciclo de rebajas de tipos, las expectativas han cambiado y cada vez más inversores contemplan la posibilidad de que el precio del dinero permanezca elevado durante más tiempo o incluso vuelva a tensionarse si la inflación no termina de controlarse.Ese escenario tiene implicaciones directas para el sector financiero. «Si el mercado empieza a descontar tipos estructuralmente más altos, o incluso nuevas subidas si la inflación vuelve a tensionarse, es evidente que la banca parte de una posición favorable», señala Marín.Javier Molina, analista de mercados de eToro, también considera que uno de los principales apoyos del mercado español sigue siendo precisamente el peso de bancos y compañías energéticas dentro del índice. “La clave será comprobar hasta qué punto los resultados pueden seguir creciendo sin que aparezcan señales de deterioro económico o repunte de la morosidad”, señala.4. La ventaja de España frente a EuropaMientras buena parte de la eurozona sigue atrapada en un crecimiento débil, España conserva una importante ventaja. El FMI prevé que la economía española avance un 2,1% en 2026, casi el doble que el 1,1% estimado para la zona euro y claramente por encima de Alemania, Francia e Italia.La fortaleza del empleo, el consumo, el turismo y la inversión ha permitido a muchas compañías presentar cifras más sólidas de lo que se esperaba hace apenas un año. El problema es que esa ventaja ya no basta con tenerla. También hay que mantenerla. El propio FMI espera que el crecimiento español se modere al 1,8% en 2027, todavía por encima de sus vecinos, pero con menos margen para sorprender.Molina considera que el crecimiento económico es precisamente el factor más vulnerable dentro de la ecuación actual. “Si la actividad se enfría, los beneficios empresariales acabarán reflejándolo y la ruptura técnica perdería fuerza”, advierte.5. Wall Street, la IA y el petróleoLa última prueba se encuentra fuera de España. El Ibex apenas tiene exposición directa a la inteligencia artificial, pero resulta difícil imaginar una subida sostenida de las bolsas europeas si Wall Street entra en una fase de corrección. La concentración de las ganancias en torno a las grandes tecnológicas estadounidenses sigue siendo una de las principales preocupaciones de los inversores.Al mismo tiempo, la evolución del petróleo y de las tensiones geopolíticas continúa representando una fuente potencial de volatilidad. Un repunte de la energía podría reactivar las presiones inflacionistas, alterar las expectativas sobre los tipos de interés y complicar el escenario para los mercados.Molina considera que el principal apoyo del selectivo sigue siendo su combinación de banca, energía y valoraciones relativamente atractivas frente a otros mercados. Sin embargo, también recuerda que el camino hacia los 20.000 puntos pasa por superar posibles desaceleraciones económicas, tensiones geopolíticas o revisiones a la baja de beneficios empresariales.

Una inversión cargada de fe: así son los 'fondos cristianos' que triunfan con rentabilidad de doble dígito

Para que los ahorros no pierdan valor con el paso del tiempo y la inflación los acabe devorando, los ahorradores confían su dinero a productos financieros de diversa índole en busca de una rentabilidad atractiva. Muchos de ellos apuestan por los fondos de inversión, un instrumento que básicamente agrupa el dinero de múltiples ahorradores para invertirlo de forma conjunta en una cesta con diferentes activos financieros (acciones, bonos, divisas…).Sin embargo, coincidiendo con la visita del Papa León XIV a España, habría que mencionar que existe un tipo de fondo de inversión que sigue criterios cristianos o católicos, permitiendo de esta forma a los creyentes rentabilizar el capital de forma coherente con los valores del Vaticano. Estos vehículos de ahorro que integran la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) – el conjunto de enseñanzas morales, éticas y teológicas de esta religión- han experimentado un auge notable en los últimos tiempos. Por tanto, el valor añadido de estos fondos para los inversores católicos es que priorizan de forma proactiva la apuesta por valores como la dignidad humana, la justicia social, el cuidado del medioambiente y el apoyo a las familias trabajadoras. Por ejemplo, descartan inversiones relacionadas con el aborto, la pornografía, los anticonceptivos, la venta de armas, el juego legal, el tabaco o el alcohol, entre otros. «Cada día está más claro que los inversores ya no buscan únicamente rendimientos financieros. Sino también otro tipo de rendimientos no financieros, ya estén relacionados con objetivos medioambientales, sociales o éticos»,  ha declarado recientemente Virginie Dubois, Especialista de Producto de Allianz Global Investors, a RankiaPro. En opinión de Laure Peyranne, Head of ETF Iberia, LatAm & US Offshore en Invesco, «la inversión basada en valores ha pasado de ser una tendencia de nicho a convertirse en una convicción firme para muchos perfiles». «Para aquellos que se rigen por los principios de la doctrina social de la Iglesia, invertir no es solo una cuestión de rentabilidad, sino también de coherencia ética». Esta apuesta por los valores cristianos, no obstante, no está reñida con el rendimiento financiero. Algunos fondos de inversión y fondos cotizados (ETF) existentes en la actualidad que siguen la doctrina de la iglesia católica muestran rentabilidades de doble dígito, según los datos publicados por Morningstar, una de las compañías de investigación financiera y análisis de inversiones más relevantes del mundo.Así el fondo de inversión E.T.H.I.C.A., que invierte en renta variable de la eurozona y se lanzó en 2008 a iniciativa de la Conferencia Episcopal de Francia, cerró 2025 con una rentabilidad del 18,25%. A 31 de mayo de este año, ofrecía el 14,80% a un año y el 13,99% a tres años. Por su parte, el fondo Invesco MSCI Europe Catholic Principles UCITS ETF logró el año pasado una rentabilidad del 15,11%, mientras que a 31 de mayo ofrecía el 15,71% a un año y el 13,79% a tres años. Otro fondo católico que acabó 2025 en dobles dígitos fue Varianza Altum Faith-Consistent, que alcanzó una rentabilidad del 11,32%. A 31 de mayo ofrecía el 15,42% a un año.’Mensuram Bonam’: la guía oficial para inversores católicosAunque desde Rerum Novarum, la encíclica del Papa León XIII publicada en 1891, hasta Laudato Si, la obra del Papa Francisco que vio la luz en 2015, la Iglesia Católica no ha parado de reflexionar sobre el papel de las finanzas en el mundo, buena culpa de la creciente popularidad de estos fondos la tiene la publicación a finales de 2022 de Mensuram Bonam. Esta guía oficial del Vaticano para orientar a inversores católicos sobre cómo invertir de forma coherente, coinciden diversos expertos, ha dado un nuevo impulso a este instrumento de inversión que apuesta por los valores cristianos. «La inversión ética basada en la DSI es una manifestación concreta de la responsabilidad de los fieles para contribuir a un mundo más justo y compasivo, al tiempo que se busca un beneficio financiero», afirma el documento. Mutuactivos lanza dos fondos católicosLa última compañía en incorporar fondos alineados con los valores cristianos ha sido Mutuactivos, la entidad de gestión de activos financieros de Mutua Madrileña. Esta compañía ha lanzado al mercado Mutuafondo Goodway Renta Fija Flexible y ETS Goodway Renta Variable Global. Los dos vehículos utilizan una solución, denominada Goodway Ratings, que permite evaluar el grado de cumplimiento bajo el prisma de la ética cristiana.Otra peculiaridad de los fondos es que Mutuactivos donará parte de la comisión de gestión (0,10% anual sobre el patrimonio) a instituciones y/o entidades relacionadas con la Iglesia Católica cuyos proyectos promuevan el bien común, la dignidad humana, el cuidado del medioambiente, la inclusión de los más vulnerables, la justicia social, el voluntariado y la cooperación asistencial. Los dos fondos presentan una inversión mínima de 10 euros.»Ambos fondos se regirán por criterios de inversión éticos, pero buscando en todo momento lograr una rentabilidad atractiva. Mutuafondo Goodway Renta Fija Flexible y ETS Goodway Renta Variable Global serán buen ejemplo de cómo en el ámbito de las inversiones, la ética y la rentabilidad no están reñidas, sino que son compatibles», ha asegurado Luis Ussía, presidente y consejero delegado de Mutuactivos.