Publicado: abril 28, 2026, 2:45 pm
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El Ejército israelí ha bombardeado este martes diferentes zonas del sur del Líbano contra objetivos de la milicia chií Hezbolá. La nueva ofensiva evidencia, una vez más, la fragilidad del alto el fuego acordado entre ambos países el pasado 17 de abril en Washington, si bien Tel Aviv enmarca los nuevos bombardeos en respuesta a ataques de Hezbolá contra sus tropas en el sur del Líbano y por el lanzamiento de drones interceptados hacia el norte de Israel.
Los cazas israelíes han atacado localidades libanesas como Tebnine, Majdal Zoun, Kafra, Jabal al Batoum o Khirbet Selm. Sobre varias de ellas, las fuerzas israelíes habían ordenado la evacuación inmediata horas antes. Hezbolá no ha reivindicado ninguna acción contra Israel, aunque su líder, el clérigo chií Naim Qassem, aseguraba el lunes que la milicia nunca reconocería el alto el fuego acordado entre Israel y Líbano y reiteró su negativa a deponer las armas.
Del mismo modo, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha afirmado que Israel continuará «desmantelando» la infraestructura de Hezbolá ante la amenaza que el grupo integrista proiraní supone para el propio Estado hebreo y sus ciudadanos. Además, Saar ha expuesto que Israel «no tiene ambiciones territoriales en el Líbano». «Nuestra presencia en las zonas cercanas a nuestra frontera norte tiene un único propósito: proteger a nuestros ciudadanos», ha explicado en rueda de prensa.
El Ejército israelí ha penetrado en el sur del Líbano con el objetivo de establecer lo que considera una «zona de seguridad» contigua al norte de Israel, obligando a desplazar a cientos de miles de libaneses y a destruir, de forma paralela, puentes y edificios al sur del río Litani, que para Tel Aviv conforma una «línea defensiva». «Estamos desmantelando la infraestructura terrorista, los búnkeres, las armas, los depósitos y las municiones del sur del Líbano», ha defendido el ministro Saar, que ha aseverado que Hezbolá «ha transformado toda la línea del frente del sur del Líbano en una red de infraestructura terrorista».
Los gobiernos de Israel y Líbano han mantenido dos reuniones de alto nivel para conformar y después extender un alto el fuego que, por el momento, perdurará hasta mediados de mayo. Una tregua que en la práctica no está siendo respetada, con Hezbolá negándose a cumplirla y con Israel dispuesto a combatir a la milicia chií sin cuartel, aunque con una mayor contención después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así se lo exigiera al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Por su parte, el gobierno de Beirut ha anunciado que entablará negociaciones directas con Tel Aviv para tratar de alcanzar un alto el fuego permanente y «garantizar la retirada completa de Israel de los territorios libaneses», según ha anunciado este martes el ministro de Exteriores libanés, Youssef Raggi.
En total, el balance de muertos por los ataques israelíes, difundidos por las autoridades libanesas, asciende a 2.534 fallecidos, además de más de 7.800 heridos y más de un millón de desplazados. Desde el 2 de abril, Hezbolá ha asesinado a dos civiles en el norte de Israel (por el impacto de metralla de drones y cohetes derribados) y un soldado hebreo en el sur del Líbano.
La reapertura de Ormuz, en el centro de las negociaciones
En el frente de Irán, las negociaciones permanecen estancadas en un vaivén de contradicciones, mientras el foco continúa sobre el estrecho de Ormuz. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revelado que Teherán le habría transmitido a Washington un «estado de colapso» en el país persa y que han pedido reabrir el estrecho de Ormuz (donde EEUU ha impuesto su propio bloqueo a los puertos iraníes) «lo antes posible». «Quieren que ‘abramos el estrecho de Ormuz’ lo antes posible, mientras intentan resolver su situación de liderazgo (¡lo cual creo que lograrán hacer!)», ha escrito Trump en Truth Social.
De la reunión del lunes entre Trump y sus asesores de Seguridad Nacional ha trascendido que la nueva propuesta de Irán, transmitida a la Casa Blanca, contempla la reapertura de Ormuz sin abordar, por el momento, garantías de que Irán abandone su programa nuclear, una línea roja con la que Washington no está dispuesto a transigir. El mandatario, que había anunciado días antes la prórroga de la tregua en Oriente Medio hasta conocer la propuesta iraní, habría quedado insatisfecho con el nuevo plan de Teherán, según publican medios internacionales.
Por su parte, Irán reconoce en público que estudia la posibilidad de entablar negociaciones con Estados Unidos, según explicó este lunes en su visita a Rusia el ministro iraní de Exteriores, Abbás Araqchí. «Es evidente que Irán se enfrenta a la mayor superpotencia mundial y ellos no han logrado ni uno solo de sus objetivos. Eso por eso que él (el presidente de EE.UU., Donald Trump) pide negociaciones y nosotros ahora estamos estudiando esa posibilidad«, apunto el diplomático persa.
Sobre el bloqueo en Ormuz, Irán ha acusado este martes a Estados Unidos de actuar como «piratas» y «terroristas«, en palabras del embajador persa ante la ONU, Amir Saeid Iravani, a cuenta de los barcos iraníes intervenidos por la Marina estadounidense en aguas del estrecho. Precisamente este martes, el Comando Central de EEUU (Centcom) ha anunciado la intercepción de dos buques. Uno de ellos, el petrolero M/T Stream, de bandera iraní, fue bloqueado al intentar dirigirse a territorio persa, mientras que el segundo, el M/V Blue Star III, fue liberado después de que las fuerzas estadounidenses confirmaron que no tenía en su hoja de ruta un puerto iraní.
Mientras más de 90 países (entre ellos España pero también EEUU) reclaman la reapertura de Ormuz (cuyo bloqueo afecta a la economía mundial desde hace ya dos meses), las posiciones de Teherán y Washington continúan enrocadas a la espera de nuevas conversaciones o decisiones. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha defendido este martes el bloqueo naval de su país sobre Ormuz como salvaguarda contra «el sistema ilegal, ilícito e injustificado de peaje» que Irán quiere aplicar sobre Ormuz. Desde el régimen persa, el portavoz de Defensa, Reza Talaei-Nik, ha replicado que Estados Unidos «no está en posición de dictar a las naciones independientes su política» y «debe abandonar sus exigencias ilegales e irracionales».
