El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha invitado a Pedro Sánchez a formar parte de la llamada Junta de Paz, el nuevo organismo diseñado para supervisar los avances del plan de paz para Gaza —y la segunda fase que comprende la reconstrucción del enclave palestino—, según han confirmado fuentes de Moncloa a 20minutos.A pocas horas de que el organismo quede constituido, este jueves a las 10:30 en los márgenes de Foro Económico Mundial de Davos —cuando el mandatario estadounidense ha convocado a los jefes de Estado o de Gobierno, invitados a conformar la Junta como miembros fundadores, a firmar la Carta de la organización y su adhesión—, Moncloa aún no ha tomado una decisión oficial sobre si suscribirá o no la entrada en la organización, según aclaran a 20minutos fuentes del Ejecutivo. El Gobierno estudia la propuesta y valora con socios y aliados invitados a la organización para tomar una decisión.En el seno de la coalición de Gobierno, tanto Sumar como Izquierda Unida han mostrado su rechazo a la entrada de España en el nuevo organismo. La formación liderada por la vicepresidenta Yolanda Díaz ha asegurado en un comunicado que la Junta de Paz «va en contra del sistema de Naciones Unidas», a la que Trump «intenta debilitar» y con la que quiere «mercantilizar la paz» en Gaza. «La paz no nace de un consejo trumpiano, sino del fin de la ocupación y la autodeterminación palestina», reza el comunicado de la formación. Por su parte, el portavoz de IU, Enrique Santiago, ha advertido que la Junta está fuera de control de la ONU y «es una herramienta para la limpieza étnica y el saqueo de Gaza».La “Junta de Paz” de Trump es un intento de debilitar la ONU y mercantilizar la paz en Gaza. Además, va en contra del sistema de Naciones Unidas, cuya carta defendemos.
La paz no nace de un consejo trumpiano, sino del fin de la ocupación y la autodeterminación palestina.
elpais.com/espana/2026-…[image or embed]— Sumar (@movimientosumar.es) 21 de enero de 2026, 12:18
Aunque la Junta de Paz se enmarca en el plan de paz de Trump para Gaza, el presidente de Estados Unidos pretende impulsar el nuevo organismo, presidida por él mismo, asuma un papel principal como la asamblea mundial de referencia en la resolución de conflictos a nivel internacional—socavando una labor atribuida a la ONU—. Para ello ha invitado a unirse al organismo a los mandatarios de cerca de 60 países, entre ellos la Unión Europea, Francia, la India e incluso al presidente ruso, Vladímir Putin, y a China. La membresía a la organización, sin embargo, no es barata: el texto de la carta, publicado por The Times of Israel, cifra en 1.000 millones de dólares (unos 850 millones de euros) el pago para permanecer en el comité más de 3 años.A un día de la firma de la adhesión, aún no está claro que países se sumarán al proyecto de Trump. Varios países han confirmado que firmarán la Carta para formar parte de la Junta inaugural, como Argentina, Bielorrusia, Hungría, Marruecos, Pakistán o Vietnam, entre otros. Kosovo, Egipto, Arabia Saudí, Qatar, Jordania, Turquía, Israel y Azerbaiyán han sido los últimos en sumarse al proyecto. Otros no tienen claro si lo harán, como España, Alemania, Italia, Rusia o la propia Unión Europea, cuya Comisión ha asegurado que estudia la propuesta. Está por ver, por lo tanto, cuál será finalmente la composición inaugural del nuevo organismo.Por su parte, Francia, Noruega y Suecia han descartado sumarse a la nueva organización, que a juicio de París cuestiona el multilateralismo y socava las funciones de la ONU. «Pondré un arancel del 200% a sus vinos y champanes y se unirá, aunque no tienen por qué hacerlo», amenazó Trump a su homólogo francés, Emmanuel Macron, en una rueda de prensa antes de viajar a Davos.Un abanico de comités y un gobierno tecnócrata darán forma a la paz de GazaLa Junta de Paz, al menos por el momento, se centrará en supervisar e impulsar el avance del plan de paz de Gaza, cuya segunda fase entró en vigor por orden de Trump el 14 de enero, y que establece la reconstrucción y rehabilitación del enclave palestino. También, según el mandatario estadounidense, el desarme de Hamás, que según ha explicado en Davos espera que se produzca «en dos o tres semanas». «Si no, vamos a acabar con ellos», ha asegurado.Con la Junta, conformada por Jefes de Estado y presidida por el propio Trump, en la cima de la pirámide, una serie de comités estructurarán la toma de decisiones en el futuro de la Franja. La primera de ellas es un Comité Ejecutivo de la Junta de Paz cuyos miembros «supervisarán una cartera definida fundamental para la estabilización y el éxito a largo plazo de Gaza». De ella forman parte, entre otros, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el ex primer ministro británico Tony Blair, el enviado especial para Gaza, Steve Witkoff; el yerno de Trump Jared Kushner; el director de Apollo Global Management, Marc Rowan; Roberto Gabriel, asesor de Trump; y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga. También el búlgaro Nickolay Mladenov, que servirá de enlace entre ambos organismos.De forma paralela y supeditada al Comité, se creará otro Comité Ejecutivo para Gaza centrado en la Franja, con gran parte de los miembros del primer Comité, pero también con asesores regionales como el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, y el jefe de la Inteligencia egipcia, Hasán Rashad o la mano derecha del primer ministro de Catar, Ali al Zawadi. También forman parte de este organismo el empresario inmobiliario chipriota-israelí Yakir Gabay y las dos únicas mujeres: la ministra de Cooperación Internacional de Emiratos Árabes, Reem al Hashimy, y la diplomática neerlandesa Sigrid Kaag.Por último, se encuentra la Junta Nacional para la Administración de Gaza, el gobierno «palestino, tecnócrata y apolítico responsable de la gestión diaria de los servicios públicos y municipalidades para la población», en palabras del propio Trump. Este Ejecutivo estará integrado por ciudadanos palestinos y liderado por el ingeniero Ali Shaaz, originario de Jan Yunis (sur de Gaza) y que ejerció como viceministro de Transporte de la Autoridad Palestina en la década de 1990. La composición de este nuevo «Gobierno» de Gaza, por cierto, ha sido rechazada por Israel: «No se coordinó con nosotros y contradice la política de la Conferencia de Paz», reza un comunicado de la oficina de Netanyahu publicado el pasado sábado.La Carta fundacional da amplios poderes a Trump sobre su Junta En el preámbulo de su Carta, la Junta de Paz impulsada por Trump enuncia su objetivo de actuar con firmeza a través de «juicios pragmáticos, soluciones de sentido común, y el coraje de alejarse de enfoques e instituciones que, con demasiada frecuencia, han fracasado». El documento no se ciñe únicamente a Gaza, sino que habla de «asegurar una paz duradera en zonas afectadas o amenazadas por conflictos». El documento enumera las responsabilidades de sus Estados miembros (que no están obligados a participar en misiones de paz), establece el pago de 1.000 millones de dólares para mantenerse en la organización, otorga a Trump la presidencia de la organización y el poder de elegir a su sucesor y de elegir a los miembros de los Comités Ejecutivos que estructuran la organización.Hay que recordar que, en noviembre de 2025, el Consejo de Seguridad de la ONU respaldó el plan de paz de Gaza impulsado por Trump, el cual incluye la formación de la llamada Junta de Paz, si bien ese respaldo fue concedido únicamente en el contexto del conflicto en Gaza. Sobre la pretensión de esta nueva organización en el orden internacional, la posición de la ONU es ambigua: «Los Estados miembros son libres de asociarse en diferentes grupos», aseguró Farhan Haq, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres.