Portugal desarticula una organización neonazi con estructura paramilitar vinculada a militantes de Chega - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


Portugal desarticula una organización neonazi con estructura paramilitar vinculada a militantes de Chega

La Policía Judiciaria portuguesa ha desarticulado una organización neonazi con estructura paramilitar, presuntamente implicada en delitos de incitación al odio racial, amenazas, coacción y tenencia de armas prohibidas. La operación se ha saldado con la detención de 37 personas, según confirmaron fuentes … oficiales.
La directora de la Unidad Nacional de Contraterrorismo (UNCT), responsable de la operación, explicó que en el dispositivo participaron cerca de 300 efectivos, que realizaron 67 registros y 37 detenciones, cinco de ellas de mujeres. «Se trata de un grupo organizado, jerarquizado y con fuerte sentimiento de pertenencia, orientado a cometer delitos de odio, incitar al odio y a la violencia», señaló Patrícia Silveira.
La intervención policial tuvo carácter preventivo. De acuerdo con la Policía Judiciaria, el objetivo era evitar la concreción de acciones violentas que el grupo estaba presuntamente preparando contra comunidades minoritarias, en particular contra la comunidad musulmana residente en Portugal.

El director nacional de la PJ, Luís Neves, explicó que es «una organización estructurada, con jerarquías definidas, entrenamiento y capacidad logística», y subrayó que la actuación se produjo para «evitar daños irreversibles, como incendios a casas, agresiones graves o incluso víctimas mortales». Según añadió, la operación se llevó a cabo «antes de que las intenciones se transformaran en actos concretos».

La identidad del cabecilla

El cabecilla del grupo es Mário Machado, una figura conocida del movimiento neonazi portugués, que actualmente se encuentra en prisión cumpliendo condena por delitos anteriores relacionados con odio racial y violencia. Según la investigación, Machado habría continuado ejerciendo liderazgo e influencia desde la cárcel, utilizando canales indirectos para difundir consignas ideológicas y orientar la actuación de sus seguidores.
Entre las directrices atribuidas al líder neonazi figura el incentivo explícito a que miembros del grupo se integraran en las filas del partido Chega, formación de derecha radical con representación parlamentaria. Esta estrategia, según los investigadores, buscaba facilitar la entrada del extremismo en estructuras políticas legales y ganar legitimidad institucional.
Entre los detenidos figuran tres militantes de Chega, además de un agente de la policía y un militar en activo. La Policía Judiciaria confirmó que todos los arrestados están siendo investigados por su presunta participación en actividades de incitación al odio, conspiración para cometer actos violentos y pertenencia a organización criminal. Durante los registros se incautaron armas prohibidas, munición, documentación ideológica de carácter neonazi y material relacionado con entrenamiento paramilitar.
La abogada defensora de varios de los detenidos, Mayza Consentino, negó las acusaciones y afirmó que se trata únicamente de «un grupo de convivencia, sin ningún tipo de violencia». A la salida del Tribunal Central de Instrucción Criminal, en Lisboa, donde los sospechosos comenzaron a ser presentados ante un juez, defendió que las actuaciones investigadas se enmarcan en la libertad de expresión. «Soy mujer y soy brasileña. Si se tratara de un grupo que realmente incita al odio contra los inmigrantes, no estaría aquí», afirmó. La letrada añadió que conoce a Mário Machado «desde hace bastante tiempo» y aseguró que este ha defendido un Portugal «seguro y digno».

Guerra racial y acciones contra los musulmanes

El historial de Machado incluye su implicación en episodios de violencia racial. En la década de 1990 fue sospechoso en la investigación por el asesinato de Alcindo Monteiro, un joven de 27 años que murió en Lisboa tras ser atacado por un grupo de skinheads en un crimen que conmocionó al país. Posteriormente ha sido condenado por otros delitos relacionados con discriminación racial, agresiones y tenencia de armas.
Según la Policía Judiciaria, el grupo neonazi 1143 no solo hablaba internamente de preparar una «guerra racial», sino que también tenía planificadas acciones públicas de provocación dirigidas específicamente contra la comunidad musulmana. Entre ellas figuraban la exhibición de pancartas con mensajes ofensivos y la difusión de vídeos ridiculizando al profeta Mahoma, con el objetivo de provocar reacciones violentas y generar un clima de confrontación social.
La operación policial se produce pocos días después de las elecciones presidenciales en las que el líder de Chega, André Ventura, fue el segundo candidato más votado y pasó a la segunda vuelta, que se celebrará el próximo 8 de febrero, frente al socialista José Seguro.

Publicado: enero 21, 2026, 11:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/portugal-desarticula-organizacion-neonazi-estructura-paramilitar-vinculada-20260121184425-nt.html

La Policía Judiciaria portuguesa ha desarticulado una organización neonazi con estructura paramilitar, presuntamente implicada en delitos de incitación al odio racial, amenazas, coacción y tenencia de armas prohibidas. La operación se ha saldado con la detención de 37 personas, según confirmaron fuentes oficiales.

La directora de la Unidad Nacional de Contraterrorismo (UNCT), responsable de la operación, explicó que en el dispositivo participaron cerca de 300 efectivos, que realizaron 67 registros y 37 detenciones, cinco de ellas de mujeres. «Se trata de un grupo organizado, jerarquizado y con fuerte sentimiento de pertenencia, orientado a cometer delitos de odio, incitar al odio y a la violencia», señaló Patrícia Silveira.

La intervención policial tuvo carácter preventivo. De acuerdo con la Policía Judiciaria, el objetivo era evitar la concreción de acciones violentas que el grupo estaba presuntamente preparando contra comunidades minoritarias, en particular contra la comunidad musulmana residente en Portugal.

El director nacional de la PJ, Luís Neves, explicó que es «una organización estructurada, con jerarquías definidas, entrenamiento y capacidad logística», y subrayó que la actuación se produjo para «evitar daños irreversibles, como incendios a casas, agresiones graves o incluso víctimas mortales». Según añadió, la operación se llevó a cabo «antes de que las intenciones se transformaran en actos concretos».

La identidad del cabecilla

El cabecilla del grupo es Mário Machado, una figura conocida del movimiento neonazi portugués, que actualmente se encuentra en prisión cumpliendo condena por delitos anteriores relacionados con odio racial y violencia. Según la investigación, Machado habría continuado ejerciendo liderazgo e influencia desde la cárcel, utilizando canales indirectos para difundir consignas ideológicas y orientar la actuación de sus seguidores.

Entre las directrices atribuidas al líder neonazi figura el incentivo explícito a que miembros del grupo se integraran en las filas del partido Chega, formación de derecha radical con representación parlamentaria. Esta estrategia, según los investigadores, buscaba facilitar la entrada del extremismo en estructuras políticas legales y ganar legitimidad institucional.

Entre los detenidos figuran tres militantes de Chega, además de un agente de la policía y un militar en activo. La Policía Judiciaria confirmó que todos los arrestados están siendo investigados por su presunta participación en actividades de incitación al odio, conspiración para cometer actos violentos y pertenencia a organización criminal. Durante los registros se incautaron armas prohibidas, munición, documentación ideológica de carácter neonazi y material relacionado con entrenamiento paramilitar.

La abogada defensora de varios de los detenidos, Mayza Consentino, negó las acusaciones y afirmó que se trata únicamente de «un grupo de convivencia, sin ningún tipo de violencia». A la salida del Tribunal Central de Instrucción Criminal, en Lisboa, donde los sospechosos comenzaron a ser presentados ante un juez, defendió que las actuaciones investigadas se enmarcan en la libertad de expresión. «Soy mujer y soy brasileña. Si se tratara de un grupo que realmente incita al odio contra los inmigrantes, no estaría aquí», afirmó. La letrada añadió que conoce a Mário Machado «desde hace bastante tiempo» y aseguró que este ha defendido un Portugal «seguro y digno».

Guerra racial y acciones contra los musulmanes

El historial de Machado incluye su implicación en episodios de violencia racial. En la década de 1990 fue sospechoso en la investigación por el asesinato de Alcindo Monteiro, un joven de 27 años que murió en Lisboa tras ser atacado por un grupo de skinheads en un crimen que conmocionó al país. Posteriormente ha sido condenado por otros delitos relacionados con discriminación racial, agresiones y tenencia de armas.

Según la Policía Judiciaria, el grupo neonazi 1143 no solo hablaba internamente de preparar una «guerra racial», sino que también tenía planificadas acciones públicas de provocación dirigidas específicamente contra la comunidad musulmana. Entre ellas figuraban la exhibición de pancartas con mensajes ofensivos y la difusión de vídeos ridiculizando al profeta Mahoma, con el objetivo de provocar reacciones violentas y generar un clima de confrontación social.

La operación policial se produce pocos días después de las elecciones presidenciales en las que el líder de Chega, André Ventura, fue el segundo candidato más votado y pasó a la segunda vuelta, que se celebrará el próximo 8 de febrero, frente al socialista José Seguro.

Artículos Relacionados