Durante décadas el Caribe mexicano fue el destino elegido por millones de europeos que aprovechaban sus vacaciones para conocer sus playas, cenotes, manglares, selvas y ruinas arqueológicas milenarias. La deslumbrante belleza natural iba acompañada de una infraestructura hotelera y gastronómica pujante, centenares de frecuencias aéreas … con destino a Cancún y una seguridad controlada con celo por la autoridad.
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Camila Acosta
Y, sin embargo, este 2026 ese paraíso terrenal vive horas bajas. El número de visitantes ha caído por la presencia desbordada de sargazo en las playas (un alga que proviene del mar como consecuencia del cambio climático), lo cual convive con el ascenso de grupos criminales que operan diversas modalidades delictivas en Cancún y otras ciudades del estado de Quintana Roo. Al mismo tiempo, el Gobierno mexicano propone un impuesto al turismo que podría afectar aún más el flujo de extranjeros.
Hoteleros de Quintana Roo estimaron, consultados por el periódico ‘Reforma’ de la Ciudad de México, que la disminución del turismo entre 2025 y 2026 ha impactado en al menos 6.300 millones de pesos en pérdidas de hospedaje (unos 300 millones de euros). El retroceso, evaluaron, equivale a 7,1 días completos de ocupación hotelera al cero por ciento.
Tradicional destino turístico por lo paradisiaco de sus playas, los visitantes llegan a cambiar sus paquetes de Cacún por Puerto Vallarta o Los Cabos.
(Efe)
Según explican, Cancún alcanzó su máximo récord histórico de turistas en el año 2023 con más de 32,7 millones de personas llegadas a este lugar. Desde entonces, la cifra total descendió aproximadamente un 3,5% (a finales de 2025) y mantiene la tendencia descendente a lo largo de 2026.
«Muchos hoteles y negocios están cerrando sus puertas y eso se traduce también en una pérdida de empleo en Quintana Roo. Toda la cadena productiva depende directa o indirectamente del turismo, con lo cual esta situación se está haciendo muy complicada», advirtió Valeria Rindertsma, presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de la Riviera Maya.
El inconveniente del sargazo
«Uno de los motivos de la situación actual tiene que ver con el sargazo, que este año ha llegado antes y de manera desmedida. Eso afecta la experiencia de los turistas que vienen al Caribe por sus playas y no solo es un problema mexicano, está en otros países de la región», comenta a ABC Lola Miranda, española que lleva 25 años en México y que actualmente lleva la gerencia un hotel en la ciudad de Tulum.
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El gran inconveniente del sargazo es que, al acumularse en exceso en las orillas de arena blanca, comienza a desprender un olor desagradable y dificulta, además, que los turistas se puedan bañar sin estar esquivando todo el tiempo los bancos de algas. El gran volumen diario de esta flora que llega a las orillas impide recolectarlo a tiempo.
«Tampoco se debe descartar el factor económico, las clases medias tienen menos recursos que hace diez o quince años, cuando al Caribe mexicano llegaban tres vuelos chárters diarios desde Europa», agrega Miranda, originaria de León.
Conforme a la estadística de Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR), el tráfico de pasajeros en los aeropuertos de Cancún y Cozumel, dos de los principales puntos de entrada aérea al Caribe mexicano, registró una contracción interanual entre enero y septiembre. Frente a ese descenso, siete aerolíneas han anunciado su retirada del aeropuerto de Tulum: las mexicanas Aeroméxico y Volaris, además de Jetblue, Avianca, Copa Airlines y Discover Airlines. Esta semana se sumó American Airlines que se retirará en enero de 2027.
«El Gobierno mexicano ha anunciado un plan para contener al sargazo y ha desarrollado esquemas de economía circular que son favorables para potenciar su recolección pero sus resultados podrían llegar hacia 2028», explica a ABC Ignacio Muñoz, ciudadano español a cargo de la iniciativa The Seas We Love, que pretende ofrecer soluciones a la crisis que ha desatado la presencia del alga.
Echan el cierre ante una coyuntura complicada
Los hoteles, negocios y otros establecimientos empiezan a ver muy difícil continuar viviendo del turismo en la zona si sigue cayendo el número de visitantes
En las jornadas de mayor afluencia de sargazo la autoridad estima que, a lo largo de los 800 kilómetros de costa de Cancún, llegan a las playas entre 3.000 y 6.000 toneladas diarias.
«Ha sido una temporada más difícil que cuando nos tocó el Covid. Durante la pandemia, el tipo de cambio estaba a 24 pesos por dólar y había programas de financiación; hoy tenemos un encarecimiento natural por la apreciación del peso, costos altísimos por remoción del sargazo y niveles de ocupación insostenibles», señaló David Ortiz, presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum.
En las últimas semanas, ante las complicaciones derivadas de la llegada del sargazo, los agentes turísticos están redirigiendo a los visitantes hacia playas del Pacífico que están libres de este problema. Se trata de una labor directa de asesoría de los agentes que ha permitido amortiguar el impacto económico.
La ONG Oxfam lanzó una campaña ‘Save lives in Cancún’ por la crisis medioambiental en la zona.
(Ap)
Y es que los visitantes europeos, al tanto de este drama, buscan cancelar sus paquetes turísticos o cambiarlos por otros destinos. Así las cosas, un viajero que buscaba llegar a Cancún puede terminar realizando su veraneo en ciudades de la otra costa, como Puerto Vallarta o Los Cabos.
Quintana Roo es un epicentro para las inversiones españolas en materia turística. Las cadenas ibéricas controlan aproximadamente el 35% del total de las habitaciones de hotel que existen en el estado. Según la Cámara Española de Comercio en México (Camescom), existen 21 cadenas de origen español operando en el Caribe mexicano.
El frente de la seguridad
Y a la desafiante realidad ambiental, se suma también el siempre inquietante frente de la seguridad. Las agencias estadounidenses han publicado trabajos que señalan al Caribe como un punto de fusión entre los cárteles de las drogas mexicanos y mafias provenientes de Europa del Este.
Históricamente, estas bandas no han afectado a los viajeros internacionales, pero, en los últimos años, inciden en los niveles de seguridad general de los destinos.
Hace seis meses la Policía mexicana y las Fuerzas Armadas detuvieron al narcotraficante húngaro János Balla, alias ‘Dániel Takács’, en Cancún. El arrestado era uno de los diez prófugos más buscados en Europa y contaba con una ficha roja de Interpol y de Europol. Era requerido por las autoridades de Budapest por presuntamente coordinar una red de tráfico de cocaína y éxtasis.
En octubre del año pasado también fue arrestado el sueco Mikael Michalis Ahlström Tenezos, apodado ‘El Griego’, que sería líder de una célula de tráfico de drogas. Estaba buscado por la Policía escandinava «por su relación en delitos de tráfico de armas, drogas y lavado de dinero», según comunicó el Gobierno mexicano.
Venta de drogas
El negocio de venta de drogas es central en el Caribe mexicano debido a la alta demanda sustancias para sobrellevar noches de fiesta y desenfreno que se extienden hasta el amanecer. Suele ser el destino principal de estudiantes estadounidenses que llegan hasta el Caribe mexicano para vivir el periodo llamado ‘Spring break’, o descanso primaveral que tiene lugar entre los meses de febrero, marzo y abril.
No solo son drogas. Los grupos criminales asentados en la zona operan sistemas de trata de personas y lavado de activos mediante inversiones inmobiliarias. «En los últimos dos años aparecieron varias familias de origen ruso viviendo en departamentos de lujo de Cancún, creemos que llegaron para realizar negocios en bienes raíces. Estos departamentos rondan aquí los cinco millones de euros», explica a este periódico un ciudadano español residente de Cancún que prefiere el anonimato.
El flujo de turistas en Cancún (imagen panorámica) se desploma. Los hosteleros califican la situación como peor que la del Covid.
(Efe)
En el Caribe mexicano el negocio inmobiliario es sumamente irregular y suele ser terreno fértil para diversas estafas: cuando el viajero se adentra en las carreteras y calles de Quintana Roo es habitual observar carteles que venden lotes o terrenos de playa por 10.000 euros. Generalmente, la propiedad en cuestión suele ser inexistente.
El Caribe se ha convertido en un punto de fusión entre los cárteles de las drogas mexicanos y mafias provenientes de Europa del Este, lo que ha disparado la inseguridad
Varios empresarios hoteleros también aseguraron a la prensa estar siendo extorsionados, lo cual ha desalentado nuevas inversiones y ha golpeado la actividad económica local. Las mafias coaccionaban a dueños de establecimientos hosteleros obligándoles a pagar una mensualidad a cargo de «protección».
Impuestos
Quintana Roo aporta el 45% del PIB turístico de todo México. En paralelo, genera el 80% de servicios y empleo nacionales en lugares como Cancún, Cozumel y la Riviera Maya.
Frente a la caída de visitantes, los hoteleros ahora denuncian un intento de aumento de casi el 36% al Derecho de No Residente (DNR), propuesto por el Gobierno mexicano para 2027, que significaba un impuesto para los extranjeros que recalen aquí. La cuantía a abonar pasaría de 45 euros por turista a 65, de acuerdo con las cifras expuestas por los empresarios.
«Tras una serie de conversaciones con funcionarios y diputados, hemos logrado que ese porcentaje baje hasta el 17%, pero ahora lo que necesitamos es que el Gobierno apoye con un presupuesto de promoción para recibir más visitantes», señala a este diario Octavio De la Torre, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo.
«Lo ideal sería que lo que se recaude con esos permisos se utilice en los países de origen de los turistas y reforzar la promoción de México como destino», agrega De la Torre.