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TECNOLOGÍA

La nueva norma europea que obliga a coches, relojes y electrodomésticos a darte los datos que generan

Los dispositivos generan cada vez más información sobre la forma en la que se utilizan, desde los datos de actividad de un reloj inteligente hasta la información que registra un coche o los parámetros de funcionamiento de un electrodoméstico. Además, hasta hace poco, buena parte de estos datos ha permanecido bajo el control de los fabricantes, lo que podía dificultar que los usuarios supieran qué información generaba su propio dispositivo.No obstante, la Unión Europea ha querido cambiar esta situación con el Data Act, una normativa que establece nuevas reglas sobre el acceso y el uso de los datos generados por los dispositivos conectados. De acuerdo con el Reglamento de Datos de la UE, la nueva normativa entró en vigor el pasado sábado 12 de septiembre y busca dar a los usuarios un mayor control sobre la información que generan los productos que utilizan.Esto significa que, a partir de ahora, los nuevos productos conectados que se comercialicen en la Unión Europea deben estar diseñados para que los usuarios puedan acceder de forma sencilla, segura y gratuita a los datos que generan. Además, la medida abarca dispositivos tan diversos como smartwatches, coches, televisores y determinados electrodomésticos conectados, entre otros.¿Qué datos contempla esta normativa?El cambio no se refiere a información personal como el nombre o la dirección de correo electrónico, ya que Data Act contempla los datos generados por el uso del producto y sus servicios relacionados, así como los metadatos necesarios para poder interpretarlos y utilizarlos.Además, según la normativa, dicha información debe facilitarse en un formato estructurado y que pueda ser leído por máquinas, teniendo en cuenta que la intención de Data Act es que los usuarios no dependan exclusivamente del fabricante para consultar los datos que genera un dispositivo. Eso sí, la normativa no significa que todos los productos incorporen necesariamente un botón específico para descargar la información, ya que, cuando sea viable y necesario, el acceso se puede hacer desde el propio dispositivo o mediante una interfaz —en otros casos, el usuarios puede solicitar los datos al fabricante—.El objetivo de esta normativa se esconde en los servicios de reparaciónUno de los objetivos de Data Act es favorecer que los usuarios tengan más libertad para elegir los servicios que utilizan, ya que el acceso a los datos puede resultar especialmente relevante en ámbitos como la reparación y el mantenimiento.Por ejemplo, los datos generados por un coche conectado podrían facilitar que el propietario recurra a un taller independiente en lugar de depender exclusivamente del fabricante, teniendo en cuenta que la misma lógica puede aplicarse a otros dispositivos conectados que generan información útil para servicios externos. De esta forma, la Unión Europea pretende reducir la dependencia de los ecosistemas cerrados y fomentar una mayor competencia entre las empresas que ofrecen servicios relacionados con estos productos.Ya se puede saber qué datos genera el dispositivo antes de comprarloEl Data Act introduce además nuevas obligaciones de información para los fabricantes. Antes de comprar, alquilar o contratar mediante leasing un producto conectado, los consumidores pueden conocer qué tipo de datos genera el dispositivo, en qué formato se producen y cuál es aproximadamente su volumen. Además, deben conocer si la información se genera de forma continua y en tiempo real, si se almacena dentro del propio producto o en servidores externos y durante cuánto tiempo puede conservarse.Por lo tanto, con esta medida, la UE busca que los datos generados por los dispositivos conectados dejen de ser un elemento invisible para los consumidores y pasen a formar parte de la información que pueden conocer. No obstante, este derecho no es absoluto, ya que la normativa contempla determinadas limitaciones cuando facilitar o utilizar esos datos pueda afectar a la seguridad del producto o provocar consecuencias graves para la salud, la seguridad o la protección de las personas.En este punto, cabe mencionar que Data Act se aplica a los dispositivos conectados que llegaron al mercado a partir del 12 de septiembre, por tanto, no significa que los aparatos que los consumidores ya tienen en casa vayan a cambiar automáticamente.

Anthropic, OpenAI y Google estudian crear un organismo de seguridad para regular la IA

En los grandes avances tecnológicos, el poder y la responsabilidad van de la mano. En las últimas semanas, los grandes desarrolladores de Inteligencia Artificial han llamado a frenar el rápido desarrollo de esta tecnología en aras de la seguridad tanto de los ciudadanos como de … la economía. Los CEOs de Anthropic y OpenAI coinciden en que los sistemas podrían, eventualmente, provocar problemas cuya solución escape al control humano.
En este contexto, y con la batalla entre EE.UU. y China por liderar el desarrollo de la IA, los grandes desarrolladores se plantean crear un organismo de seguridad que regule la evolución de esta tecnología, según The Washington Post. Los líderes de estas empresas han advertido que un gran descontrol podría causar estragos multimillonarios.

El ensayo publicado por el CEO de Anthropic, Dario Amodei, en favor de frenar el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial ha sido respaldado por algunas de las figuras más importantes de la industria de la IA, como el CEO de OpenAI, Sam Altman; el responsable de la unidad de IA de Google, Demis Hassabis; y el CEO de SpaceX, Elon Musk.

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La relevancia de este comunicado se suma a la dimisión de un ingeniero de Anthropic, Jacob Coxon, que ha alertado de que «están avanzando a toda velocidad hacia la creación de una superinteligencia artificial -algo así como una IA más lista que cualquier humano- capaz de auto mejorarse y jugando con nuestras vidas», llegando a asegurar que «quienes desarrollan la IA creen sinceramente que esta podría acabar con todos nosotros para finales de la década».
Incluso la ONU ha alertado de los peligros de la IA. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, asegura que «todos los derechos humanos están en riesgo» y ha llamado a «equiparar el ritmo de una gobernanza eficaz de la IA con el ritmo de su acelerado desarrollo».
Entre las reacciones a la advertencia de Amodei se encuentra la de Hassabis, que publicó en X su apoyo, mientras que Altman le siguió en la red social al compartir que «el progreso ha sido rápido y continuará siéndolo. Pero debería ser más lento», recordando que la presión entre los gigantes no debería justificar la posible imprudencia.
En el escrito de Amodei se puede leer que, debido a la peligrosidad que puede suponer el desalineamiento de los modelos de IA, que desde este verano han avanzado exponencialmente en su rendimiento y capacidades provocando casos únicos como el ataque de un enjambre de agentes de IA de OpenAI a Hugging Face, propone un plan de tres pasos para ralentizar el desarrollo de modelos avanzados e imponer medidas de seguridad y evaluación que vayan a la par que su progreso.

Un organismo regulador independiente

Según The Washington Post, antes del respaldo y la publicación del ensayo de Amodei, Anthropic, OpenAI y Google estuvieron debatiendo la creación potencial de un nuevo organismo autorregulador independiente que se encargaría de imponer las medidas de seguridad estándar en un sector que se mueve de forma muy acelerada.
Este organismo sería similar a los de otras industrias, tal como ha citado Amodei poniendo como ejemplo a la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (FINRA) que, como organización privada y sin fines de lucro autorizada por el Congreso de Estados Unidos, se encarga de supervisar y autorregular las empresas de valores y corredurías de bolsa del país.
Se trataría de un organismo inédito, ideado por las propias compañías de Silicon Valley. De hecho, el propio Amodei sugirió solicitar una exención «limitada» en las leyes de competencia de Estados Unidos que les permita pactar y coordinar estos límites de seguridad.
A pesar de la voluntad de los líderes de las empresas, estos se enfrentan al gobierno estadounidense. El propio presidente, Donald Trump, se ha mostrado contrario a frenar el desarrollo asegurando que «se está gestando una conspiración enfermiza contra la IA y los centros de datos, y el único que se alegra de ello es China». «Quien gane en IA, va a ganar y vamos por delante de China y de todos los demás, y seguiremos haciéndolo», ha afirmado.
Asimismo, hay voces críticas en la industria y entre algunos competidores, así como en la administración estadounidense, que señalan que una desaceleración acordada entre los gigantes del sector, aparte de actuar como un «cartel» para bloquear a competidores más pequeños, frenaría la ventaja estratégica del país frente a potencias rivales como China.

Microsoft quiere reforzar el control humano de su IA

Entre los movimientos dentro de la industria de la IA, el gigante tecnológico Microsoft ha presentado este lunes un borrador de código de conducta para su inteligencia artificial interna. El documento exigiría que la IA de Microsoft nunca se resistiera a ser corregida o apagada, que se comunicara de forma comprensible para los humanos y que considerara cualquier infracción de conducta como un fallo.
El código de conducta «representa una especie de constitución para los futuros modelos creados por la empresa», afirmó Mustafa Suleyman, director ejecutivo de IA de Microsoft, en una entrevista con Reuters.
Microsoft lo elaboró tras consultar con expertos y ahora quiere recabar la opinión del público durante seis semanas, incluso sobre cuestiones abiertas como si la IA debe respetar los límites del usuario y cómo debe interactuar con alguien que se encuentre en un estado vulnerable, explicó. «Después de eso, se utilizará para entrenar los modelos que desarrollemos», afirmó refiriéndose al código.
La «constitución» más famosa del sector de la IA es la que Anthropic elaboró hace años para su IA Claude. Esta difiere en algunos aspectos de la de Microsoft. Por ejemplo, la de Anthropic declara que es «profundamente incierto» si Claude puede desarrollar conciencia o estatus moral.
Microsoft, por su parte, afirma que su IA «no es consciente» y añade: «Rechazamos la búsqueda de la personalidad jurídica, o la idea de que los modelos puedan merecer bienestar o tener derecho a derechos».

China pide una «barrera de seguridad» para contener las amenazas de la IA

China coincide con algunas de las grandes firmas de IA estadounidenses en la necesidad de reforzar los mecanismos de seguridad para controlar los riesgos asociados al desarrollo de esta tecnología. El ministro chino de Seguridad, Chen Yixin, ha realizado un comunicado en el que … se ha mostrado a favor de construir una «barrera de seguridad» en torno a estos sistemas para evitar que puedan causar daños a la sociedad. En concreto, sostiene que la IA se ha convertido en un nuevo campo de competencia que fomenta la «rivalidad entre grandes potencias», según se apunta en un texto publicado el domingo por la Administración del Ciberespacio de China.
Este comunicado se produce apenas unas horas después de que el presidente chino, Xi Jinping, hiciera un llamamiento a favor de una mayor cooperación internacional en materia de IA. El dirigente destacó que los países deberían «fomentar el código abierto, la transparencia, la colaboración y el intercambio» de tecnología. Asimismo, se mostró favorable a la formalización de un pacto global de gobernanza en inteligencia artificial.

En la misma línea que Xi, Chen solicita un «desarrollo sano y ordenado» de la tecnología mientras se aumenta mientras se aumenta la capacidad para prevenir y controlar sus riesgos. El ministro considera necesario establecer un sistema integral de seguridad que permita identificar y contener las amenazas asociadas a la IA, especialmente aquellas relacionadas con la seguridad nacional, la protección de datos y el uso de sistemas para crear contenidos falsos o llevar a cabo campañas de desinformación.

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Asimismo, el ministro ha lanzado una crítica velada al gobierno de Estados Unidos, al que acusa de tratar de frenar el desarrollo de la IA de otros países sin mencionarlo directamente. «Ciertas naciones aprovechan sus ventajas acumuladas en teoría fundamental de IA, arquitectura de modelos y capacidad de cómputo central (todo ello bajo el pretexto de ‘mantener la seguridad nacional’) para limitar la capacidad de otros países de adquirir equipos técnicos de vanguardia y mejorar sus capacidades de innovación tecnológica», ha señalado en el comunicado.
Las palabras de Chen se producen apenas después de que el pasado sábado Dario Amodei, CEO de Anthropic, publicara un ensayo en el que solicitaba una desaceleración global del desarrollo de la inteligencia artificial. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI; Elon Musk, de SpaceXAI; y Demis Hassabis, presidente de Google DeepMind, realizaron publicaciones en redes sociales en las que coincidían con la necesidad de bajar el ritmo en el desarrollo.
Sea como sea, este mensaje choca directamente con los deseos de Washington. El presidente Donald Trump ha afirmado que «hay muchas fuerzas negativas» hablando de la necesidad de frenar el desarrollo de la IA y que «no deberían hacerlo». Asimismo, ha recordado que actualmente Estados Unidos es la gran potencia en lo que respecta a esta tecnología: «Vamos por delante de China en IA, somos el país más sofisticado del mundo y, francamente, yo quiero que siga siendo así».

Los cuatro gigantes de la IA piden frenar su desarrollo ante el riesgo de descontrol

Durante años, los responsables de las compañías que lideran la carrera de la inteligencia artificial han hablado simultáneamente de las enormes oportunidades de esta tecnología, aunque nunca han sido ajenos a sus riesgos. Sin embargo, este fin de semana se ha producido un movimiento poco habitual: los dirigentes de cuatro de las principales empresas de IA han coincidido públicamente en que el avance de los modelos más potentes necesitan regulación y, en distinto grado, un desarrollo más moderado.El detonante ha sido Dario Amodei, cofundador y CEO de Anthropic, la empresa detrás de Claude. En un extenso ensayo bajo el título We Must Pace the Frontier, el directivo sostiene que la industria debe “ralentizar el ritmo” al que aumenta las capacidades de los modelos para dar tiempo a que las técnicas destinadas a comprenderlos, supervisarlos y hacerlos más seguros puedan avanzar al mismo tiempo.Su propuesta ha recibido después el respaldo de Sam Altman, CEO de OpenAI; Elon Musk, fundador de xAI, y Demis Hassabis, cofundador y CEO de Google DeepMind que hace apenas tres meses vaticinaba la llegada de la Inteligencia Artificial General (AGI, por sus siglas en inglés). Los cuatro magnates han entonado las mismas preocupaciones, aunque no todos han ido igual de lejos ni se han comprometido con las mismas medidas.No quieren apagar la IA ni dejar de entrenar modelosLa diferencia es importante. Amodei no propone una paralización general de la inteligencia artificial ni dejar de desarrollar nuevos modelos.’Pacing’, el término que utiliza, significa que las empresas deberían evitar aumentar capacidades sin asegurarse primero de disponer de salvaguardas adecuadas y de que evaluadores externos puedan comprobarlas. El propio responsable de Anthropic aclara que “no significa detener el entrenamiento de modelos ni el progreso técnico”.’Lo novedoso tampoco es que Amodei advierta de los riesgos de la IA. Anthropic nació precisamente con la seguridad como uno de sus principales argumentos. Lo que ha cambiado, según explica ahora su CEO, es que en los últimos meses han ocurrido dos cosas que le han convencido de que invertir en seguridad ya no es suficiente si las capacidades continúan avanzando al ritmo actual.La primera es que la propia inteligencia artificial está empezando a participar cada vez más en el desarrollo de nuevas inteligencias artificiales. Los modelos ya ayudan a programar, investigar y resolver problemas necesarios para construir sus sucesores.No significa que una IA esté creando por sí sola otra IA más potente. La preocupación es que este proceso pueda acelerar progresivamente el desarrollo y que las capacidades de los sistemas avancen más deprisa que las técnicas para controlarlos.El segundo motivo es más concreto. Este verano, durante unas pruebas de ciberseguridad, agentes experimentales de OpenAI consiguieron superar algunos de los límites que debían mantenerlos aislados y terminaron accediendo a sistemas externos de Hugging Face. La propia OpenAI calificó posteriormente el episodio como la actividad más grave de este tipo detectada hasta entonces en sus modelos.Hay un matiz fundamental: se trataba de modelos experimentales sometidos deliberadamente a pruebas de seguridad y con menos restricciones que los productos que utiliza normalmente el público. No fue, por tanto, ChatGPT decidiendo espontáneamente atacar internet. Pero el episodio sí mostró algo que preocupa a los investigadores: agentes capaces de encontrar caminos que sus propios desarrolladores no habían previsto para conseguir un objetivo.Musk, Altman y Hassabis se suman al debateTras la publicación del ensayo, Elon Musk fue el más escueto: “Dario tiene razón”, escribió en X. El propietario de xAI no anunció, sin embargo, ninguna medida concreta que vaya a adoptar su compañía.Sam Altman ha ido más lejos. El responsable de OpenAI ha sugerido que los principales laboratorios ya mantienen conversaciones sobre algún tipo de acuerdo conjunto y, preguntado por una posible coordinación entre OpenAI, Anthropic, xAI y Google DeepMind, aseguró: “Creo que ocurrirá”.Además, OpenAI se ha mostrado dispuesta a adoptar una de las medidas centrales planteadas por Amodei: permitir que evaluadores independientes tengan un acceso mucho más profundo a los sistemas de la compañía.Altman también ha descartado que OpenAI salga a bolsa este año y ha relacionado la decisión con el momento que atraviesa el debate sobre seguridad. “Dado todo lo que está ocurriendo con la seguridad, ahora mismo sería un momento poco aconsejable para salir a bolsa”, afirmó a Fortune.Demis Hassabis, por su parte, considera que el ensayo de Amodei señala “el camino correcto”, aunque advierte de que todavía deben concretarse los detalles. El CEO de Google DeepMind ha recordado además que su compañía ya ha propuesto la creación de un organismo común que establezca estándares para los modelos de frontera.Las advertencias llegan también desde dentroEl cambio de tono se produce además después de que Jacob Coxon, un investigador que trabajó tanto en OpenAI como en Anthropic, abandonase esta última compañía y lanzara una advertencia especialmente dura sobre el ritmo al que se está desarrollando la tecnología.Coxon utilizó palabras extremadamente contundentes y aseguró que dentro de los propios laboratorios hay investigadores que consideran posible que una IA futura pueda representar un riesgo existencial antes de terminar la década. Uno de los responsables de investigación en alineamiento de Anthropic, Evan Hubinger, respaldó públicamente que ese temor existe entre algunos investigadores y situó su propia estimación del riesgo de una catástrofe de este tipo por encima del 10 %.Son estimaciones personales sobre un riesgo futuro, no probabilidades científicamente establecidas. Pero sí hay datos que nos piden más cautela: Anthropic publicó esta semana un informe en el que asegura haber detectado durante los últimos ocho meses intentos de utilizar Claude en operaciones de ciberespionaje, fraude, vigilancia, investigación biológica y desarrollo de armas. La compañía sostiene además que los agentes están permitiendo automatizar tareas que hasta hace poco requerían equipos humanos especializados.El gran problema: frenar sin dejar que otro acelereLa propuesta de Amodei intenta resolver finalmente una contradicción que atraviesa toda la carrera de la IA: ninguna compañía quiere ser la única que desacelera si sus competidores continúan avanzando, y Estados Unidos tampoco quiere moderar su desarrollo si eso permite que China tome la delantera.Por eso plantea tres niveles. Primero, que evaluadores independientes puedan trabajar prácticamente dentro de los laboratorios y comprobar sus prácticas de seguridad. Anthropic se ha comprometido unilateralmente a hacerlo.Después propone que las principales compañías de los países democráticos acuerden estándares comunes y límites vinculados a determinadas capacidades de los modelos. Y, finalmente, plantea buscar algún tipo de coordinación internacional que incluya también a China y otros países.Esa última parte ya ha convertido el debate tecnológico en uno geopolítico. El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó este domingo las advertencias y afirmó que hay “fuerzas muy negativas” exagerando los riesgos de la inteligencia artificial porque Estados Unidos no puede permitirse perder su ventaja frente a China.Y este lunes el diario chino estatal Global Times ha respondido al planteamiento de Amodei acusándolo de utilizar la seguridad como una estrategia para conservar la supremacía tecnológica estadounidense.El debate sobre si la inteligencia artificial puede llegar algún día a escapar al control humano lleva años abierto y está lejos de contar con consenso científico. Lo que sí ha cambiado ahora es que la discusión ya no se alimenta únicamente de escenarios sobre una IA futura: los modelos actuales están adquiriendo mayor autonomía, participan cada vez más en el desarrollo de sus sucesores y ya se han producido incidentes que han obligado a los propios laboratorios a revisar sus sistemas de seguridad.Y, por primera vez, algunos de quienes compiten por llegar antes empiezan a plantear públicamente una pregunta diferente: si seguir acelerando es siempre la mejor opción.

Trump se opone a los llamamientos a ralentizar el avance de la IA: «Fuerzas negativas hablan de cosas que no van a ocurrir»

En medio de las alertas sobre los riesgos del crecimiento vertiginoso de la inteligencia artificial (IA), Donald Trump se ha opuesto a los llamamientos de algunos pesos pesados de esa industria sobre la necesidad de ralentizar ese avance.«Hay muchas fuerzas negativas … que están sacando eso y no deberían hacerlo», dijo el presidente de EE.UU. sobre esos llamamientos. «Y están hablando de cosas que no van a ocurrir», añadió en la recta final de su viaje a Irlanda, donde ha asistido al Open de Irlanda en uno de sus campos de golf.

Las palabras de Trump llegan después de que el sector de la IA se haya agitado con fuerza en los últimos días por advertencias apocalípticas sobre sus riesgos. Esta semana, Jacob Coxon, un investigador de Anthropic, uno de los gigantes del sector, anunciaba su decisión de abandonar la compañía y advertía de que la gente «que está construyendo la inteligencia artificial cree que nos puede matar a todos antes del final de esta década». «Están jugando con nuestras vidas», añadió. Otro empleado de la misma compañía, Evan Hubinger, defendió que hay «más de un 10% de posibilidades» de que esto ocurra «durante la próxima década».

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La reacción de algunas de las principales voces de la IA fue reconocer que hay un problema. El máximo responsable de Anthropic, Dario Amodei, admitió que el sector «debe frenar el ritmo al que estamos mejorando las capacidades de los modelos de inteligencia artificial». Le siguieron otros, como Elon Musk y su archienemigo, Sam Altman, el CEO de OpenAI, la compañía detrás de la popular herramienta ChatGPT. En una entrevista con ‘Fortune’, Altman reconoció los riesgos y dijo que, «dado todo lo que está pasando con la seguridad», es «desaconsejable» que OpenAI salga a bolsa este año, en la opv más esperada, y que eso no ocurrirá al menos hasta 2027.

Uno de los motores de la economía de EE.UU.

Trump dejó claro que no quiere que una ralentización de la IA ponga freno a uno de los motores de la economía de EE.UU. Y que está detrás de los récords en bolsa de los que ha alardeado el presidente de EE.UU. desde su regreso al poder.
«Vamos por delante de China en IA, somos el país más sofisticado del mundo y, francamente, yo quiero que siga siendo así», añadió desde Irlanda. «El que gane en IA, ganará», apostilló.
Después, ya en su vuelo de vuelta hacia Washington, la prensa le preguntó si había hablado con los líderes que empiezan a defender la necesidad de un freno a la IA. «Sí», dijo. Y añadió que su intención no era «minimizar» los riesgos de la IA. «Pero en ello va a haber más bueno que malo, y por mucho».

Tecnoligarcas que se acercaron a Trump

Los grandes del sector tecnológico se arrimaron a Trump antes y después de su victoria electoral en 2024 para asegurar un entorno regulador laxo. El multimillonario neoyorquino cumplió y tumbó regulaciones que venían del Gobierno anterior, el de Joe Biden, relativas a seguridad en el desarrollo de IA.
Ahora, el entorno político ha cambiado al respecto. Los riesgos de la IA y los impactos en las comunidades de los centros de datos que le dan apoyo se han convertido en un asunto político sensible. Ahora que los estadounidenses irán a las urnas para renovar el Congreso en las elecciones legislativas de noviembre, muchos candidatos de ambos partidos se han mostrado a favor de poner coto al sector.
Con las últimas alarmas apocalípticas, la IA apunta a ser una constante en lo que queda de campaña. El candidato demócrata al Senado por Michigan, el socialista Abdul El-Sayed, que busca ser el primer senador musulmán de EE.UU., defendió este fin de semana que «hay cosas que no deberíamos hacer a través de la IA» y que «todos debemos decidir que necesitamos control público para que esta tecnología no sea desarrollada en el interés de unos pocos contra el bienestar de la mayoría». Y, en una muestra de que es algo sensible en todo el electorado, su rival por ese escaño, el republicano Mike Rogers, se mostró a favor de «ralentizar el desarrollo de la IA» y establecer «protocolos y salvaguardias estrictos para protegernos del avance rápido que hemos visto».
Trump, también desde el avión presidencial, dijo que utiliza IA, pero no especificó cómo. Tampoco detalló si tenía pensado discutir ese asunto con su homólogo chino, Xi Jinping, en la cumbre que celebrarán el próximo 24 de septiembre.

Entendimiento con China

Es evidente que cualquier plan de frenar a la IA debe contar con un entendimiento con China, el otro gran actor del sector. El propio Altman animó a Trump en esa entrevista en ‘Fortune’ a discutir un pacto al respecto con Xi. Sabedor de lo que le mueve ese reconocimiento, Altman dijo que ambos merecerían el Premio Nobel de la Paz si llegan a un acuerdo.
«Solo con que EE.UU. y China estén de acuerdo en algunos estándares y test de desarrollo de esta tecnología, sería un logro maravilloso para ambos», defendió. Por el momento, la cooperación tecnológica -como en el caso del suministro de minerales raros para el sector- ha sido utilizada por China como un escudo ante las ambiciones arancelarias de Trump.

Así es GHOST, la plataforma móvil que permite lanzar cohetes desde cualquier lugar del mundo

La compañía aeroespacial Rocket Lab tiene un nueva plataforma móvil que permite lanzamientos suborbitales y orbitales desde cualquier lugar del mundo. Dicha innovación se llama GHOST y convierte los cohetes Electron y HASTE de la compañía en una plataforma de lanzamiento móvil, capaz de realizar misiones hipersónicas y espaciales desde prácticamente cualquier lugar del mundo.Para ello, Rocket Lab explica en un anuncio oficial que toda la infraestructura necesaria se transporta en contenedores de envío estándar, incluidos los cohetes, los equipos de lanzamiento, los sistemas de apoyo en tierra y los mecanismos de control de las operaciones. De esta manera, GHOST permite desplegar una instalación de lanzamiento completa allí donde sea necesario, sin depender de un puerto espacial fijo.Por otro lado, dado que los cohetes Electron y HASTE comparten la misma infraestructura terrestre, GHOST permite utilizar ambos vehículos desde nuevas ubicaciones sin necesidad de desarrollar instalaciones adicionales, debido a que su diseño modular y compacto facilita el despliegue rápido de las instalaciones y amplía las posibilidades de misión, tanto para vuelos orbitales y suborbitales como para operaciones de seguridad nacional. Además, Rocket Lab afirma que el sistema está preparado para realizar lanzamientos simultáneos, lo que permite responder con mayor rapidez a las necesidades de cada misión.Así lo afirma Peter Beck, fundador y director ejecutivo de Rocket Lab, en el anuncio oficial: «Llevamos años liderando el sector de los lanzamientos pequeños para la defensa antimisiles y la seguridad nacional. Nuestra fiabilidad, repetibilidad y asequibilidad nos distinguen de los demás, y la creación de GHOST consiste en integrar todo esto en un sistema desplegable que pueda servir a los programas más importantes del mundo desde cualquier lugar donde se requieran esas misiones. Ya sea para la defensa antimisiles y la disuasión, o para ampliar las trayectorias, las misiones orbitales y las capacidades de lanzamiento soberanas en naciones aliadas, GHOST es la solución para lanzar en cualquier lugar, en cualquier momento y sin compromisos».¿Dónde se instalará GHOST?La primera ubicación de GHOST —denominada Complejo de Lanzamiento 4 de Rocket Lab— estará en el Complejo Espacial del Pacífico en Kodiak (Alaska), donde se instalarán dos plataformas para los lanzamientos que tengan una alta frecuencia.Según Rocket Lab, estas dos plataformas completarán las existentes de Rocket Lab para los lanzamientos suborbitales y orbitales en el Complejo de Lanzamiento 1 en Nueva Zelanda, y en los Complejos de Lanzamiento 2 y 3 en Virginia (Estados Unidos), elevando a seis el número total de plataformas operadas.Por ahora, el sistema GHOST tiene previsto su debut operativo con un lanzamiento suborbital desde Alaska en 2027.

Nos metemos en el cerebro tecnológico de la Fórmula 1: así usa la IA para analizar más de un millón de datos por segundo

Cuando un Fórmula 1 sale a pista, la carrera no solo se libra entre quienes se suben al coche, ya que mientras los monoplazas y los pilotos buscan cada milésima sobre el asfalto, detrás hay otra competición: cientos de ingenieros y sistemas tecnológicos intentando averiguar qué está pasando entre millones de datos. En un solo registro pueden aparecer diferentes complicaciones: una anomalía puede pasar desapercibida entre miles de señales y unos segundos pueden marcar la diferencia, y ahí es donde la inteligencia artificial empieza a cambiar las reglas, también en el «Gran Circo» conocido como la Fórmula 1.Durante nuestra visita al nuevo circuito de Madring con motivo del Gran Premio de España 2026 de Fórmula 1, 20bits ha conversado con Lee Wright, Associate Director of IT at Formula 1. En una extensa entrevista, nos ha explicado lo que ocurre con toda esa información cuando los coches salen a pista.Un Fórmula 1 actual puede llevar a más de 300 sensores y generar más de un millón de datos cada segundo, como por ejemplo la telemetría: permite recoger los datos de todos los parámetros de funcionamiento y comportamiento del coche (frenos, motor, refrigeración, rendimiento en general…) y enviarlos para saber en tiempo real qué está ocurriendo con él. En esta situación, la dificultad ya no solo está en recoger toda esa información, sino en encontrar rápidamente qué dato importa, qué está fallando y qué puede ayudar a resolver un problema antes de que afecte al comportamiento del monoplaza.Según datos de la propia Fórmula 1, los monoplazas generan más de 1,1 millones de puntos de datos por segundo y, durante el fin de semana de carreras, la infraestructura llega a transferir más de 650 TB de información. La verdadera dificultad está en encontrar lo más rápido posible aquello que puede marcar la diferencia. Y ahí la inteligencia artificial empieza a tener un papel cada vez más interesante, debido a que tenemos cada vez más datos, pero no necesariamente más tiempo para analizarlos. El detalle que marca la diferenciaLa inteligencia artificial que utiliza la Fórmula 1 ayuda a los trabajadores a analizar grandes cantidades de información, como acelerar determinados cálculos y detectar problemas que pueden tardar mucho más en localizarse de forma manual. Uno de los ejemplos más claros es una herramienta de análisis de causas raíz RCA Assistant (Root Cause Analysis Assistant) que ha desarrollado la propia Fórmula 1 junto con AWS (Amazon Web Services).El sistema funciona como una base de datos de registros de los sistemas a la que puede acceder el empleado y conversar en lenguaje natural con un agente de inteligencia artificial para buscar anomalías, como por ejemplo: ¿Por qué hemos perdido los datos de la vuelta 23? La diferencia se encuentra en cómo se utiliza esta información. Hasta ahora, un problema podía requerir que diferentes especialistas lo analizaran de forma secuencial. Primero un ingeniero de redes, después el de servidores y, por último, uno de aplicaciones. Con esta herramienta, un único ingeniero puede realizar una búsqueda desde diferentes perspectivas y obtener una visión más completa del problema. «Esto no significa que no tengamos que solucionar los problemas de forma secuencial, pero es más eficiente que todos puedan hacer una única búsqueda mediante una herramienta de inteligencia artificial», explica Wright. La herramienta de análisis funciona como una base de datos con información de los registros del sistema y un agente de IA puede acceder para analizarla y buscar anomalías.Y aquí aparece una de las grandes aplicaciones más interesantes de la IA actual: no necesariamente hacer algo que antes era imposible, sino hacer en segundos un trabajo que a una persona le llevaría mucho más tiempo. «Ser capaces de llevar ese análisis de datos en el lugar adecuado en el momento adecuado supone una gran diferencia».La IA también está entrando en los equipos utilizados por los propios trabajadores de la Fórmula 1 y Wright pone como ejemplo los Lenovo X9 Aura Edition con los que se pudo comparar cuánto tardaba el mismo modelo de análisis de datos al ejecutarse en la CPU de una estación de trabajo convencional frente a la NPU del equipo. Nuestra operación se desarrolla en tiempo real. Por eso utilizamos la inteligencia artificial para detectar anomalías más rápidamente y llegar antes a la causa raíz de un problema.La NPU es la unidad de procesamiento diseñada específicamente para ejecutar determinadas tareas relacionadas con inteligencia artificial directamente en el dispositivo. El resultado es que, en propias palabras de Wright, «el tiempo de cálculo mejoró hasta un 30 % en ese escenario concreto». Es decir, una tarea que antes podía tardar tres minutos podría resolverse en unos dos.Bajo el techo de LenovoPara hacer posible todo esto, no basta con disponer de buenos modelos de inteligencia artificial, sino que también es necesaria una infraestructura capaz de ejecutarlos y mover las enormes cantidades de información. Aquí es donde entra Lenovo, socio tecnológico de la Fórmula 1 desde 2022. La compañía proporciona ordenadores, estaciones de trabajo, servidores, almacenamiento y soluciones de computación que se utilizan tanto en los circuitos como en las instalaciones de la Fórmula 1 en Reino Unido. Uno de los últimos elementos más destacados esLenovo Neptune, una tecnología de refrigeración líquida diseñada para infraestructuras de computación de alto rendimiento. Su funcionamiento consiste en que utiliza líquido para extraer el calor de los componentes y permite mantener bajo control la temperatura de equipos que realizan trabajos especialmente exigentes, incluidos algunos relacionados con la inteligencia artificial. Pero su importancia para la IA va más allá de la refrigeración. Neptune permite desarrollar y probar localmente nuevas aplicaciones de inteligencia artificial. De hecho, Wright considera que ha supuesto «uno de los mayores saltos recientes en este ámbito».Además, las estaciones Lenovo PGX permiten probar diferentes dispositivos y soluciones antes de decidir cuáles tienen sentido para el trabajo en la Fórmula 1, pero el objetivo no es llenar los circuitos de máquinas cada vez más potentes, sino «encontrar qué tecnología puede solucionar un problema concreto o mejorar de una forma más rápida o eficiente», afirma.Privacidad y ciberseguridad con los datosLa inteligencia artificial es solo una parte de esta transformación, pues en la Fórmula 1 también es fundamental que los datos lleguen y se procesen lo antes posible, pero siempre garantizando quién puede acceder a ellos. Hasta ahora, parte de ese procesamiento se realizaba en Reino Unido, lo que podía añadir retrasos al tener que viajar hasta ahí y volver al circuito.Por eso la organización modernizó su plataforma para procesar parte de esos datos directamente en pista desde el Event Technical Centre (ETC), el centro técnico portátil más complejo del mundo que se instala en cada circuito, donde 750 dispositivos operan como si fuera uno solo. «Sabíamos que necesitábamos mejorar la comunicación con el coche, con la aspiración de recopilar más datos, más información, y también reducir la latencia y el tiempo necesario para procesarlos».Los datos de cada escudería tienen un enorme valor competitivo y deben estar protegidos para evitar que lleguen a sus rivales. Wright destaca que hay información que ni ellos pueden descifrar y que «la ciberseguridad en este aspecto también siempre ha estado en primera línea de sus preocupaciones». Cuanto más capaces son estas herramientas de analizar grandes cantidades de información, todavía lo es más controlar qué datos pueden utilizar, dónde se procesan y quién puede acceder a ellosLa gran pregunta es hasta dónde podrán llevar la Fórmula 1 y Lenovo esta tecnología cuando las herramientas sean capaces de analizar todavía más información y resolver tareas cada vez más complejas. Si ahora la inteligencia artificial ya permite detectar anomalías, reducir tiempos en tareas más difíciles y encontrar la causa de un problema, entre otras tareas. Quizás el siguiente paso en la Fórmula 1 sea utilizarla incluso para anticiparse a esos problemas antes de que lleguen a producirse.

INTERNACIONAL

La UE se coordina para proteger el Ártico tanto de Putin como de Trump

El objetivo del encuentro era enviar un mensaje claro sobre la determinación de los europeos para mantener la actual política autónoma de rearme. En la reunión de dirigentes de varios países del norte de Europa en Finlandia, a la que ha viajado el presidente … del Consejo, António Costa, y la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, se ha estudiado tanto la situación en el Ártico y las amenazas exhibidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como la continuidad del apoyo militar a Ucrania contra la invasión rusa «en cualquier circunstancia».
Entre los invitados del primer ministro finlandés, Petteri Orpo, a reunirse en la localidad de Rovaniemi, cerca del círculo polar, figuraban el canciller alemán Friedrich Merz; el primer ministro polaco Donald Tusk; la primera ministra danesa Mette Frederiksen; el primer ministro estonio Kristen Michal; el primer ministro letón, Andris Kulbergs; el presidente lituano Gitanas Nauseda; el presidente rumano Nicusor Dan y el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot.

La reunión sigue al viaje a Groenlandia la semana pasada de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, durante el que anunció un paquete de inversión de 200 millones de euros destinado, en parte, a crear infraestructura para la extracción de materias primas estratégicas. En su visita, Von der Leyen se comprometió a que la UE tuviera una «mayor implicación en Groenlandia y en el Ártico».

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Cumbre de los BRICS

Pablo M. Díez

Costa dijo al término de la reunión en Finlandia que «lo que es importante para el Ártico, es importante para todos los Estados miembros de la Unión Europea. Al observar el mapa, la relevancia de la UE en el Ártico resulta evidente. Tres de nuestros Estados miembros —Dinamarca, Finlandia y Suecia— son naciones árticas. Lo que sucede aquí no es una cuestión meramente regional, sino europea. Eso significa que la seguridad del Ártico es seguridad europea».

«Tres de nuestros Estados miembros —Dinamarca, Finlandia y Suecia— son naciones árticas. Eso significa que la seguridad del Ártico es seguridad europea»

António Costa
Presidente del Consejo Europeo

Sin embargo, en la rueda de prensa final también quedó claro que el ascenso de un partido como Alternativa para Alemania (AfD), que es partidario de cesar el apoyo militar a Ucrania y buscar un acuerdo con Rusia, no va a cambiar la determinación del actual Gobierno alemán para seguir enviando armas a Kiev. Según el canciller Merz, «es nuestro deber histórico hacer todo lo posible para ayudar a este país a preservar la paz y la libertad en Europa». A su juicio, «lo más probable es que estemos ante los momentos más decisivos —quizás semanas o meses— para la defensa de la libertad y la paz de nuestro continente» y, por ello, se comprometió a seguir haciendo «todo lo que esté en mi mano para mantener nuestro apoyo a Ucrania y convencer a la gente de que hacerlo redunda en nuestro propio interés». Para el canciller alemán, «si Rusia tiene éxito, las consecuencias serán imprevisibles y sin precedentes para todos nosotros, incluida Alemania, y por eso mantengo una postura firme y clara: no estoy dispuesto a retroceder ni un centímetro».

«Si Rusia tiene éxito, las consecuencias serán imprevisibles y sin precedentes para todos nosotros, incluida Alemania»

Friedrich Merz
Canciller de Alemania

El primer ministro de Estonia, Kristen Michal, dio por hecho que el Kremlin llevará a cabo más ataques híbridos en toda Europa en su intento de intimidar a determinados gobiernos, a los países de la OTAN y a los Estados ribereños del mar Báltico. En su opinión, Rusia busca así disuadir a los países europeos de apoyar a Ucrania.

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Mientras tanto en Bruselas, los embajadores de los países miembros estaban discutiendo los detalles del próximo paquete de sanciones contra Rusia. Pero, según fuentes diplomáticas, el consenso no parecía cercano.

Arabia Saudí trata de frenar el avance hutí por sus rutas del petróleo

Si el bloqueo de Ormuz no era suficiente elemento de presión para el mercado mundial de petróleo, la tensión crece tras la conquista de la costa del mar Rojo por parte de los hutíes de Yemen, aliados de Teherán, y el cierre por parte … de Arabia Saudí del oleoducto que atraviesa el reino de Este a Oeste tras sufrir un ataque con drones. Cada hora que pasa es más complicado exportar petróleo de Oriente Próximo y el precio del barril ronda los 108 dólares (94 euros).
La diplomacia intentó abrir una puerta a una salida negociada, pero la guerra abierta en Yemen, que afecta directamente a los saudíes, obligó a suspender una reunión prevista entre Irán y los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) en Omán para hablar de la reapertura de Ormuz.

En los despachos de Riad se encienden las alarmas porque cuatro años después de que pusieran final a su intervención militar directa en Yemen, el país vecino vuelve a ser una amenaza. Los saudíes apoyan a las fuerzas del Gobierno que reconoce la comunidad internacional, que en apenas una semana se han desmoronado, han perdido la costa del mar Rojo y ahora tratan de frenar el avance hutí a Taiz y Marib. Los aviones del reino bombardean posiciones de los rebeldes, pero estos avanzan sobre el terreno y responden además con misiles balísticos y drones contra bases militares en Arabia Saudí, como la de Rey Khalid, e instalaciones energéticas.

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Mikel Ayestaran

Los civiles están atrapados en medio de los combates y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó de que más de 85.000 personas se han visto obligadas a huir de sus hogares. Más de 2.000 han huido hacia las costas septentrionales de Yibuti. El organismo internacional considera esta ruta entre el Cuerno de África y Yemen una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.

Dos frentes abiertos

Durante el fin de semana, los rebeldes tomaron el control del puerto de Moka y la isla de Perim, en el estrecho de Bab el Mandeb, en el mar Rojo. Se trata de una victoria estratégica porque les permite controlar una de las principales rutas comerciales del mundo. Ante la incertidumbre que genera la nueva situación, los mandos hutíes declararon que el mar Rojo «es seguro para todas las compañías navieras del mundo», aunque mantienen en vigor la prohibición sobre los barcos saudíes.
Desde la costa, los hutíes intensifican su ofensiva para hacerse con la ciudad occidental de Taiz, uno de los grandes centros urbanos del país y la puerta hacia Adén, la capital del Yemen bajo control de las fuerzas gubernamentales. El segundo frente abierto es Marib, antigua capital del reino de Saba, último bastión que le queda al Gobierno en el norte y un importante centro de petróleo y gas. Si los hutíes lograran hacerse con su control, eso podría inclinar de forma decisiva el curso de la guerra a su favor, según los analistas, por su valor energético y humanitario. Esta ciudad, situada a unos 200 kilómetros de Saná, acoge al 58 por ciento de los 2,8 millones de desplazados internos que hay en el país, según los datos de la OIM. Desde la toma de la capital por los rebeldes en 2014 ha sido el punto de acogida para quienes escapaban de la zona opositora.

Si los hutíes toman Marib, antigua capital del reino de Saba e importante centro de petróleo y gas, eso podría inclinar la guerra a su favor

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Ader Dashila, analista del portal progubernamental ‘Al Masdar’ apunta sobre los hutíes que «la comunidad internacional ya no los considera simplemente un grupo local o una minoría religiosa y política, sino que los percibe cada vez más como un actor capaz de amenazar los intereses internacionales y las rutas marítimas. A esto se suma la creciente conexión entre el proyecto del grupo y el proyecto iraní. Esto se percibe ahora en algunas capitales regionales como una amenaza real para los Estados del Golfo».
El diario ’26 September’, controlado por las autoridades de Saná, destacó en su editorial «la derrota estratégica saudí. Riad lleva años invirtiendo en fuerzas locales, guerra y presencia militar en Yemen, pero ahora necesita apoyo exterior» en uno de los puntos más sensibles para sus exportaciones de petróleo, en alusión a la petición de ayuda a Estados Unidos por parte de los saudíes». Las armas vuelven a hablar en Yemen y los hutíes aspiran a conquistar todo el país.

Trump invita a Venezuela a la cumbre de ministros de Energía del G20 que se celebra en Houston

Venezuela asistirá a la cumbre de ministros de Energía del G20 prevista para este lunes en Houston (Texas) ante el interés de Estados Unidos por reinsertar al país suramericano en la comunidad internacional, especialmente, tras la crisis energética desatada por la guerra de Irán.Según ha informado Bloomberg citando fuentes de La Casa Blanca, Caracas acudirá al foro que reúne a las 20 principales economías del mundo después de haber sido invitada por Donald Trump. España, pese a cerrar 2025 con el duodécimo mayor PIB nominal, según datos del FMI, no pertenece al G20 y participa solo como «invitada permanente».Aunque las autoridades venezolanas no tomarán parte en las reuniones ministeriales oficiales que se celebran a puerta cerrada, sí estarán presentes en varias sesiones bilaterales, actos paralelos y debates sectoriales.Como parte de la delegación venezolana viajarán a la ciudad texana la ministra del Poder Popular para Hidrocarburos, Paula Henao, y el presidente de la empresa estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), Jovanny Martínez.El G20 está compuesto por la Unión Europea más 19 naciones: Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía.Trump alcanzó recientemente un acuerdo con Venezuela que concedía a Estados Unidos una participación del 35% en la petrolera North American Blue Energy Partners (Nabep), la cual es adjudicataria de una concesión durante 100 años para explotar 17 yacimientos con unas reservas probadas de 65.000 millones de barriles. Además, Washington se reservó el derecho a comprar el 20% del crudo a precio de coste.

Un estadounidense, pillado intentando colar más de 8 kilos de embutido del Mercadona sin declarar en el Aeropuerto de Seattle

Un ciudadano estadounidense ha sido interceptado en el Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma al intentar introducir 8,8 kilos de embutido en Estados Unidos sin declarar. El norteamericano había comprado los productos en España. Concretamente en Mercadona.Entre los artículos que ha intentado colar … se encuentran chorizo, lomo, sobrasada, fuet y salchichón. Los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) han encontrado los productos en la maleta tras una inspección aleatoria.

Estados Unidos tiene estrictas restricciones sobre la entrada de productos cárnicos al país con el objetivo de prevenir enfermedades animales como la peste porcina africana o la fiebre aftosa.

Estas son las sanciones para el estadounidense

Curiosamente, el individuo pertenecía al Global Entry, un programa de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU, que permite un ingreso rápido y ágil al país para viajeros de bajo riesgo.
Al estar incluido en este programa, el viajero debe declarar cualquier alimento que introduce al país. Algo que no hizo en esta ocasión, pues no declaró los productos españoles.

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Mikel Ayestaran

Los inspectores han incautado todos los productos, pero también han aplicado las correspondientes sanciones al viajero. Así lo ha confirmado en sus redes sociales la Comisionada Adjunta Ejecutiva Diane J. Sabatino, de la Oficina de Operaciones de Campo de la CBP.

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«Recientemente, un ciudadano estadounidense que era participante de Global Entry fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma después de no declarar 18.6 libras de carne de cerdo y 0.88 libras de salchicha de venado», explica Sabatino.

Recently, a U.S. citizen who was a Global Entry participant was stopped at Seattle-Tacoma Int’l Airport after failing to declare 18.6 lbs of pork and 0.88 lbs of deer sausage. Second violation—Global Entry revoked. Concealed items were seized and a $500 penalty issued.… pic.twitter.com/rlBKwn7WMJ— Executive Asst. Commissioner Diane J. Sabatino (@OFOEAC) September 13, 2026
La Comisionado también informa de que era la segunda infracción de este individuo: «Global Entry revocado. Los artículos ocultos fueron confiscados y se emitió una multa de $500».
La multa equivale a unos 433 euros. Y al ser reincidente se le ha expulsado del programa Global Entry, por lo que ya no tendrá un acceso rápido al país en futuras ocasiones.

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A raíz de este caso, es necesario recordar que los viajeros tienen la obligación de declarar los artículos de origen agrícola o animal si quieren introducirlos en otro país.

Trump quiso sacar a Díaz-Canel de Cuba a cambio de petróleo y capital de EE.UU.

La Administración Trump llegó a ofrecer al régimen castrista un acuerdo para garantizar a Cuba petróleo estadounidense y atraer inversiones para reconstruir su castigado sistema energético. El precio era considerable: abrir al capital privado la petrolera estatal Cupet y facilitar la salida del poder de … Miguel Díaz-Canel, al que la Casa Blanca considera incapaz de sacar al país de su crisis. La negociación se desarrolló durante meses, pero acabó fracasando, según una exclusiva publicada por ‘The Miami Herald’.
La información, de Nora Gámez Torres, reconstruye unos contactos que llegaron bastante más lejos de lo que se sabía hasta ahora. Washington no planteó únicamente vender petróleo a una isla asfixiada por los apagones. Puso sobre la mesa una remodelación del sector energético que habría concedido a empresas estadounidenses una posición privilegiada en una de las pocas áreas verdaderamente estratégicas de la economía cubana.

El interlocutor elegido dice mucho de la naturaleza de la operación. Los contactos se produjeron con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, conocido como ‘El Cangrejo’ y perteneciente al círculo más próximo de la familia que gobierna Cuba desde 1959.

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Camila Acosta

El planteamiento era bastante directo. EE.UU. podía suministrar el crudo que Cuba necesita desesperadamente. La Habana, a cambio, debía aceptar la privatización de Cupet, el monopolio estatal que interviene en la producción, importación, refinado y distribución de petróleo.
La fórmula preferida por los negociadores norteamericanos era que inversores de EE.UU. pudieran hacerse con el control de la compañía. También se manejaron alternativas menos drásticas, entre ellas una sociedad en la que convivieran el Estado cubano y capital privado.
Para las empresas españolas, el asunto tiene una lectura adicional. Las hoteleras españolas han reducido su exposición a Cuba en medio de una creciente presión estadounidense y algunos empresarios llevan meses preguntándose si el objetivo último de Washington consiste no sólo en ahogar las fuentes de financiación del régimen, sino también en preparar el terreno para compañías de EE.UU., según avanzó este diario.

Los empresarios de otros países, como España, se preguntan si el objetivo de EE.UU. no es solo asfixiar al régimen, sino despejar el terreno para sus empresas

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La comparación que circula es inevitable, aunque las circunstancias sean distintas: la Cuba anterior a 1959, cuando el capital estadounidense tenía una presencia enorme en sectores clave de la isla. Saber ahora que Washington llegó a estudiar la entrada de inversores norteamericanos en Cupet alimenta esa impresión.
Cupet no es además una empresa cualquiera. Controla refinerías, depósitos y buena parte de la infraestructura de combustible. La red de estaciones de servicio está vinculada además a Cimex, integrada en Gaesa, el conglomerado empresarial bajo control militar. Entrar ahí era entrar en una pieza central de la economía cubana. Había, además, una condición política: Trump quería fuera a Díaz-Canel.
Eso no implicaba necesariamente desmontar de inmediato todo el sistema castrista. Washington estudiaba algo más pragmático: cambiar la dirección política, abrir sectores de la economía y reducir la dependencia de Rusia y China sin exigir previamente la desaparición de todas las estructuras del régimen.

La salida de Díaz-Canel buscaba cambiar la dirección política, abrir la economía y reducir la dependencia de Rusia y China, pero sin desmontar todo el castrismo

La captura de Nicolás Maduro el 3 de enero alteró además de golpe el precario equilibrio energético de Cuba. Durante años, Caracas había mantenido a La Habana con petróleo subvencionado. Esa vía desapareció precisamente cuando el sistema eléctrico cubano atravesaba uno de sus peores momentos.
Trump aumentó entonces la presión. Amenazó con consecuencias para terceros países que siguieran abasteciendo de petróleo a la isla y México suspendió sus envíos. Al mismo tiempo, Washington permitió determinadas ventas de combustible estadounidense dirigidas al sector privado.

Los golpes que ahogan al régimen

La crisis, de todos modos, no empezó con Trump. Cuba produce sólo una parte del combustible que consume y mantiene en funcionamiento centrales envejecidas, algunas de ellas de origen soviético. La falta de inversión y las averías han convertido los cortes de electricidad en una constante.
La negociación con Washington ofrecía una salida, pero suponía cambiar de dependencia. Durante décadas, la supervivencia económica cubana descansó primero en la Unión Soviética, después en Venezuela y, cada vez más, en Rusia y China. La propuesta estadounidense pretendía invertir esa relación y acercar de nuevo la isla al mercado norteamericano.
En La Habana había disposición a hablar de determinadas reformas económicas, pero no a aceptar todas las condiciones políticas de Washington. Y en Florida creció el rechazo a que la Casa Blanca negociara precisamente con un miembro de la familia Castro.

El régimen cubano se negaba a aceptar todas las condiciones políticas de la Casa Blanca, y los republicanos de Florida rechazaban negociar con un miembro de la familia Castro

Los diputados republicanos cubanoamericanos de Florida Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Giménez han mantenido durante este año una línea de fuerte presión contra el régimen y contra cualquier actividad empresarial que pueda beneficiarlo. En febrero reclamaron una revisión de las licencias que permiten a entidades estadounidenses hacer negocios con Cuba. También pidieron, junto con Nicole Malliotakis, que la Administración actuara judicialmente contra Raúl Castro por el derribo en 1996 de las avionetas de Hermanos al Rescate.
El temor en Miami era que se trasladara a Cuba una fórmula parecida a la aplicada en Venezuela, de retirar al dictador, pero conservar suficientes elementos del antiguo aparato dictatorial para evitar el colapso del Estado y ejecutar una apertura económica. En Cuba, eso podía significar sustituir a Díaz-Canel y abrir sectores estratégicos sin que la familia Castro y las estructuras fundamentales del régimen desaparecieran realmente.

Washington retoma la iniciativa

Las conversaciones se atascaron y Washington regresó a la presión. La ofensiva contra los grandes conglomerados estatales se intensificó y el Departamento de Justicia acabó imputando a Raúl Castro por el caso de Hermanos al Rescate, una medida que los congresistas Díaz-Balart, Salazar y Giménez llevaban meses reclamando.
La Habana culpa a las sanciones estadounidenses de buena parte de su deterioro económico. Washington replica que el problema es mucho más profundo: décadas sin inversión suficiente y una economía sostenida artificialmente por petróleo subvencionado de aliados políticos.
Por ahora, el gran acuerdo energético no existe. Pero el hecho de que llegara a negociarse revela mucho sobre el proyecto de Trump para Cuba, que sigue sobre la mesa en el Despacho Oval.

La primera ministra danesa se muestra «optimista» para alcanzar un acuerdo con EE.UU. sobre Groenlandia

La primera ministra de Dinamarca afirmó este lunes que se sentía «optimista» respecto a que las conversaciones iniciadas entre Dinamarca, Estados Unidos y Groenlandia —tras la amenaza de Estados Unidos de hacerse con el control del territorio— pudieran resolver la disputa.El presidente de … Estados Unidos, Donald Trump, insistió a principios de este año en que Washington necesitaba controlar Groenlandia —un territorio autónomo danés— por razones de seguridad nacional, aunque finalmente descartó anexionarlo por la fuerza.

En enero se creó un «grupo de trabajo de alto nivel», integrado por representantes de Dinamarca, Estados Unidos y Groenlandia, para abordar las preocupaciones estadounidenses, pero desde su creación se ha conocido poca información sobre las negociaciones.

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«Este grupo de trabajo sigue en marcha y, por lo tanto, es demasiado pronto para sacar conclusiones, pero soy bastante optimista en cuanto a que podremos encontrar una solución», declaró la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en una cumbre sobre seguridad en el Ártico celebrada en el norte de Finlandia.
«Mientras el grupo de trabajo siga en activo, no hay conclusiones, pero mi esperanza es, por supuesto, que encontremos una vía para avanzar de forma pacífica», declaró Frederiksen a los periodistas en Rovaniemi.

EE.UU. quiere abrir más bases en Groenlandia

Según varios medios de comunicación, Estados Unidos quiere abrir tres nuevas bases militares en el sur de Groenlandia, además de la base de Pituffik que ya tiene en el norte del territorio.

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Un pacto de defensa de 1951, actualizado en 2004, ya permite a Washington aumentar el despliegue de tropas y las instalaciones militares en la isla, siempre que informe previamente a Dinamarca y Groenlandia.
En el punto álgido de la crisis, Trump no descartó recurrir a la fuerza para apoderarse del territorio de 57.000 habitantes, lo que sembró la inquietud en la UE y la OTAN.
Desde entonces, las tensiones se han calmado en cierta medida y, en lo que parece un intento por apaciguar a Trump, la OTAN puso en marcha una nueva misión para reforzar la seguridad en el Ártico.
«Cuando asumí el cargo de primera ministra en Dinamarca, la región del Ártico no figuraba realmente en la agenda de la Unión Europea, ni tampoco en la de la OTAN», afirmó Frederiksen.
«Ahora, en este mismo momento, tenemos a diez aliados realizando maniobras conjuntas en Groenlandia».

Trump anuncia que Rusia y Ucrania acuerdan no atacar infraestructuras energéticas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este lunes que Ucrania y Rusia han aceptado dejar de atacar la infraestructura energética del otro en el marco de la guerra abierta entre ambos países.»Ucrania ha accedido a no atacar objetivos de la energía rusa. ¡Rusia ha accedido a hacer lo mismo!», ha indicado Trump en un mensaje publicado en su red social Truth Social, sin ofrecer más detalles del presunto acuerdo. En el mismo mensaje, el mandatario estadounidense alegó que «la subida del precio del diésel a nivel mundial se debe principalmente a la guerra entre Rusia y Ucrania, no a Irán».Trump desvinculó así el aumento del precio de la gasolina al conflicto que su país mantiene con Irán, y que ha provocado el bloqueo del estrecho de Ormuz, vía clave para el comercio de crudo.Los constantes ataques ucranianos contra las refinerías rusas causaron un déficit de gasolina y diésel en Rusia que obligó al Gobierno a restringir la venta de combustible en las gasolineras rusas y prohibir la exportación de derivados.Trump afirmó este domingo que habló con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para pedirle que dejara de atacar refinerías de Rusia porque está provocando «una escasez de diésel».Asimismo, el presidente estadounidense mantuvo una llamada el pasado martes con su homólogo ruso, Vladímir Putin, a quien pidió que pusiera fin a la guerra iniciada hace más de cuatro años con la invasión a gran escala de Ucrania.La conversación telefónica se produjo después de que los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, visitaran Moscú y Kiev para reactivar las conversaciones de paz tras seis meses de pausa. 

VIDA GERENTE

El euríbor se dispara hasta el 3,3% y alcanza máximos de dos años tras la subida de tipos del BCE

La vuelta de las vacaciones de verano trae hipotecas más caras. El euríbor a doce meses, el índice de referencia del mercado hipotecario, ha repuntado este lunes al 3,3% en tasa diaria -máximos de agosto de 2024- y empuja la media mensual en el 3,109% de manera provisional, niveles no vistos en dos años. El alza en 0,152 puntos con respecto al viernes es el tercero mayor registrado en lo que va de ejercicio. Las otras dos se produjeron en marzo, justo al inicio del conflicto en Oriente Próximo. La subida se produce tras la reunión del Banco Central Europeo (BCE) del pasado jueves, en la que elevó el precio del dinero en 25 puntos básicos, situando la tasa de referencia en el 2,5%. La intervención de la presidenta del organismo, Christine Lagarde, divide a los analistas entre quienes prevén que habrá más incrementos y quienes apuestan por una pausa en el corto plazo.Lo cierto es que la política francesa no cerró la puerta a otro alza de tasas, aunque sí remarcó su negativa a dar pistas sobre cualquier movimiento a futuro. El avance del euríbor anticipa hipotecas más caras. La Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) calcula que el euríbor podría cerrar septiembre en el 3,2%. En caso de confirmarse, una familia que tenga que revisar con una hipoteca variable media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto, verá encarecida su cuota en alrededor de 1.000 euros, unos 84 euros más al mes. La cifra es de 756 euros en caso de que la revisión tenga carácter semestral, equivalente a unos 52 euros más al mes. Hace justo un año, este indicador se movía sobre el 2,172%, por lo que de mantener la tendencia, experimentará un salto de alrededor de 100 puntos básicos en comparativa interanual, su mayor incremento desde noviembre de 2023. El estallido de la guerra en Oriente Próximo el pasado 28 de febrero ha dinamitado las previsiones y la hoja de ruta del BCE, que tuvo que adelantar las esperadas subidas de tipos y ha desencadenado una escalada del euríbor, que acumula siete meses consecutivos en ascenso. 
El petróleo por encima de 100 dólares y el bloqueo en las negociaciones para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán apuntan a otra posible subida en diciembre y presiona al euríbor una vez que ha sobrepasado el umbral del 3%. «Su evolución refleja un cambio de expectativas que tiene su origen, principalmente, en la inflación», explica Josep Soler, Fundador y consejero ejecutivo de la Asociación Europea de Asesores y Planificadores Financieros (EFPA) España. Hay que tener en cuenta que el euríbor actúa como termómetro. Sube porque el mercado ha empezado a descontar que el ‘guardián del euro’ moverá ficha de nuevo para evitar una crisis de inflación que empobrecería a los hogares de la eurozona, al mermar todavía más su poder adquisitivo. Sin embargo, este movimiento no es inocuo, dado que encarece el coste de financiarse en la región. Así, no sólo pagarán más quienes ya tienen contratada una hipoteca a tipo variable, sino también quienes opten a nuevos préstamos, dado que la banca irá elevando los intereses para acompasarlos al precio oficial del dinero. En la última actualización de previsiones económicas, el organismo ha mantenido la previsión de IPC en el 3% para 2026, pero ha elevado dos décimas la del año que viene hasta el 2,5% y una décima la de 2028 hasta el 2,1%. A la espera de conocer el avance de precios de septiembre, en agosto el IPC se colocó en el 3,3%. Todo apunta a que en el noveno mes del ejercicio podría ser superior. El encarecimiento no parece frenar el apetito hipotecario, que se encamina a cerrar uno de los mejores ejercicios desde los años de la burbuja inmobiliaria en materia de concesión. Los últimos datos publicados por el Banco de España (BdE) correspondientes a julio arrojan un monto aprobado por valor de 8.078 millones, un nivel que no alcanzaba durante el séptimo mes del ejercicio desde 2008, justo antes de la quiebra de Lehman Brothers. En esta evolución ha contribuido el comportamiento del precio de la vivienda, en zona de máximos históricos. 

Trabajo declara la guerra al 'despido' en periodo de prueba tras multiplicarse por cinco en contratos indefinidos desde 2019

No superar el periodo de prueba al inicio de un contrato se ha convertido en una realidad sospechosamente habitual en España desde que entró en vigor la reforma laboral en el año 2022. Hasta cierto punto, es esperable que al haber más personas trabajando también aumente el número de ellas que no superan esos meses en los que la empresa puede cesar la relación laboral a coste cero. Pero las cifras muestran, desde hace tiempo, indicios claros de un uso fraudulento del periodo de prueba, lo que ha llevado al Ministerio de Trabajo a poner la lupa sobre esta práctica. Desde el año 2019 (el último que no está distorsionado por el efecto de la pandemia ni de la reforma laboral) el número de ceses por no superar la prueba ha pasado de 675.555 a superar el millón por primera vez en la historia el año pasado. Un incremento del 51,5%.Sin embargo, esta cifra esconde dos realidades muy diferentes. Mientras que los ceses por este motivo en contratos temporales se han reducido a la mitad-siguiendo la línea de la propia temporalidad, que quedó muy restringida con la reforma laboral-, en las relaciones indefinidas se han disparado exponencialmente. En concreto han pasado de 132.534 en 2019 hasta 723.763 el año pasado. O lo que es lo mismo, se han más que multiplicado por cinco. 
Solo los ceses por agotamiento de incapacidad temporal -cuando se supera los 545 días de baja médica, el máximo que permite la ley- y los provocados por paso a la inactividad de fijos discontinuos se han incrementado más entre los indefinidos. Los dos casos anteriores se pueden explicar parcialmente por el brusco incremento en los afiliados de baja médica y de los que trabajan con contrato fijo discontinuo. Y aunque en el caso del periodo de prueba también hay una parte que se justifica porque hay más gente trabajando con este tipo de contratos desde la reforma laboral (un 46% más), los números no cuadran. El año pasado se registraron 5,35 ceses durante el periodo de prueba por cada 100 afiliados a la Seguridad Social con contrato indefinido, una tasa muy superior a los 1,4 por cada 100 ocupados que se veían en 2019. 
Además, el brusco incremento en los ceses durante el periodo de prueba se produjo muy bruscamente justo en los meses posteriores a la entrada en vigor de la reforma laboral (produjo plenos efectos a partir de abril de 2022). Aunque la tendencia desde entonces ha seguido al alza, el gran salto fue casi automático con el cambio legislativo. Asimismo, los despidos durante la prueba empezaron a mostrar un patrón estacional más marcado que no se veía antes de la reforma laboral. Desde 2022, se concentran particularmente en los meses de junio, julio y agosto, mientras que se han reducido en el periodo invernal (enero a marzo), donde la actividad laboral es más baja. Un patrón que ya se veía en los contratos temporales antes de que cambiara la legislación. Como es altamente improbable que los trabajadores españoles hayan sido víctimas de una ola de incompetencia colectiva, todo apunta a que detrás de este incremento en los ceses se esconden casos de temporalidad fraudulenta. Que algunas empresas han encontrado en el periodo de prueba un subterfugio para esquivar las restricciones a la temporalidad que introdujo la reforma. Díaz vigilará más de cerca los periodos largosAnte esta tesitura, el Gobierno aprobó la semana pasada una norma con la que busca que las empresas tengan más difícil aplicar periodos de prueba especialmente largos. Según el Estatuto de los Trabajadores, este tiempo solo puede superar los seis meses en los trabajadores técnicos titulados y los dos meses en el resto salvo que se pacte lo contrario por convenio.Con el decreto, que todavía no ha entrado en vigor, las empresas tendrán que explicar con mayor precisión los motivos que justifican ampliar el periodo de prueba más allá de lo que establece el Estatuto de los Trabajadores. Sin embargo, la estadística de convenios colectivos muestra que los periodos de prueba ‘extendidos’ son bastante poco habituales entre los trabajadores. En concreto, de los convenios firmados en 2025 con cláusulas cualitativas conocidas, solo el 6% utilizaban periodos de prueba superiores a los que fija el Estatuto de los Trabajadores. De hecho, es más habitual encontrar acuerdos colectivos que reducen la duración respecto a lo que establece la ley. El 8,8% de los convenios que incluían información sobre cláusulas cualitativas firmados el año pasado estaban en esa situación. 

El diésel se dispara mucho más que el petróleo y aviva el temor a otra crisis energética en otoño

El petróleo vuelve a superar los 100 dólares, pero el combustible que mueve los camiones, la agricultura y buena parte de la industria europea está subiendo mucho más deprisa. El margen del diésel sobre el crudo acaba de alcanzar un récord de 112,17 dólares por barril en Estados Unidos, mientras en Europa llegó a 98 dólares a comienzos de septiembre, más del doble de los 44,75 dólares de media registrados en junio. Una brecha que empieza a lanzar una señal preocupante justo cuando Europa se prepara para entrar en el otoño.El Brent ronda los 104 dólares por barril, mientras las interrupciones de suministro en Rusia y Oriente Medio reducen la disponibilidad de combustibles refinados y las plantas que continúan operativas trabajan cerca de sus límites. La Agencia Internacional de la Energía ha advertido, además, de que las pérdidas de suministro mundial serán mayores de lo previsto. El problema, por tanto, no está únicamente en cuánto cuesta el petróleo, sino en la capacidad para transformarlo en los productos que necesita la economía.Europa ya comprobó en 2022 qué puede ocurrir cuando una fuente de energía esencial comienza a escasear antes del invierno. Entonces el problema estuvo en el gas ruso y terminó disparando la electricidad, la inflación y los costes de buena parte de la industria. Cuatro años después, la tensión aparece en otro punto de la cadena.El cuello de botellaLa situación resulta especialmente delicada para Europa por su dependencia del diésel en el transporte pesado, la maquinaria agrícola, la construcción y numerosas actividades industriales. En España, la tensión internacional ya ha llegado a las gasolineras: el gasóleo convencional se mueve cerca de 1,90 euros en numerosas estaciones, las variedades premium rozan o superan los dos euros y el agrícola alcanza una media aproximada de 1,61 euros por litro.Pero ¿Cuánto de esa subida procede realmente del petróleo? El Banco Central Europeo calcula que los costes y márgenes de refino llegaron a sumar alrededor de 35 céntimos por litro al precio del diésel en julio, frente a unos 10 céntimos antes de la última escalada energética. La presión llega, además, con la inflación española disparada al 4,3% en agosto y con la energía de nuevo entre las principales preocupaciones del banco central, que acaba de elevar los tipos de interés.El problema ha llegado también a la Casa Blanca. Donald Trump reunió a finales de agosto a responsables de algunas de las principales compañías de refino de Estados Unidos, entre ellas Marathon Petroleum, Valero, PBF Energy, Delek US y Chevron, para abordar cómo elevar la producción. Ahora bien, las plantas estadounidenses funcionan prácticamente a plena capacidad y los inventarios se encuentran un 13% por debajo de la media de los últimos cinco años. Pedir más combustible es relativamente sencillo, sin embargo, producirlo rápidamente, bastante menos.Esa combinación ha disparado el llamado crack spread, la diferencia entre el precio de los productos refinados y el coste del crudo utilizado para obtenerlos. El indicador sirve como referencia del margen bruto de una refinería y permite entender la otra cara de esta tensión energética. Cuanto más se encarece el combustible respecto a la materia prima, mayor es el beneficio potencial de las compañías capaces de mantener sus instalaciones a pleno rendimiento.Márgenes récordY las cuentas ya empiezan a reflejarlo. La petrolera austriaca OMV elevó un 85% el resultado operativo de su negocio de combustibles en el segundo trimestre, hasta 446 millones de euros, después de que su margen indicador de refino aumentara un 152%, hasta 20,33 dólares por barril.En España, Repsol obtuvo 1.683 millones de euros de resultado ajustado en su negocio Industrial durante el primer semestre, frente a apenas 235 millones un año antes. La compañía, que opera cinco refinerías en el país, atribuyó buena parte del salto a la mejora del refino y llegó a destinar 2.400 millones durante el periodo a incrementar sus inventarios de crudo y productos para aprovechar las condiciones del mercado.La Bolsa también ha empezado a recoger ese cambio de escenario. Repsol se acerca a los 29 euros por acción, alrededor de un 9% por encima de los niveles de finales de agosto, y ya había avanzado un 3,6% el pasado 23 de julio después de presentar unos resultados trimestrales muy superiores a los del año anterior, impulsados, entre otros factores, por la fortaleza de su negocio Industrial.¿Hasta qué punto puede beneficiarse si esta situación continúa? Cada dólar adicional por barril en el margen de refino aporta a Repsol alrededor de 200 millones de euros anuales de flujo de caja operativo, según las sensibilidades publicadas por la propia compañía. Además, aproximadamente el 55% de la producción de sus plantas corresponde a destilados medios como el diésel y el queroseno, dos productos que Europa necesita importar. El consejero delegado de la compañía, Josu Jon Imaz, considera que existen razones para que este escenario favorable se prolongue durante 2027.En el caso de Estados Unidos, Valero y Marathon Petroleum acumulan subidas bursátiles superiores al 100% en 2026, mientras el ETF VanEck Oil Refiners gana alrededor de un 66%, después de años en los que buena parte de la industria occidental redujo capacidad.Europa ha cerrado 35 refinerías desde 2009 y ha perdido aproximadamente el 20% de su capacidad de refino, un ajuste que apenas llamaba la atención mientras sobraba combustible, pero que adquiere otra dimensión cuando desaparecen suministros procedentes de Rusia y Oriente Medio.El otro y el invierno encontrarán, por tanto, al viejo continente en una situación diferente a la de 2022, aunque con algunos ingredientes conocidos: dependencia exterior, inventarios bajo presión, poca capacidad para incrementar rápidamente la oferta y una fuente de energía esencial encareciéndose mucho más deprisa de lo habitual.

AfD arrasa en Alemania y Mélenchon pide condonar deuda francesa: ¿Se está volviendo Europa económicamente ingobernable?

En la serie Aquí no hay quien viva, bastaba convocar una junta de vecinos para que cualquier asunto aparentemente sencillo terminara convertido en una batalla campal. Todos compartían edificio, todos necesitaban que aquello siguiera funcionando, pero ponerse de acuerdo sobre quién pagaba qué y cómo era desastroso.Salvando las distancias, algo parecido ocurre ahora con las cuentas públicas europeas, aunque la discusión se mide en billones de euros. Defensa, pensiones, sanidad y transición energética podrían elevar el gasto público en cerca de cinco puntos del PIB de aquí a 2040, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), y conseguir el dinero para pagarlo vuelve a ser cada vez más caro. El bono alemán a diez años ha llegado a superar el 3,5%, niveles que no se veían desde hace unos 15 años, mientras Francia se financia en el entorno del 4,45%, máximos desde 2008.Alguien tiene que hacerse cargo de la factura, y es precisamente cuando las urnas empiezan a complicar las cuentas. Alternativa para Alemania (AfD) acaba de rozar el 44% de los votos en Sajonia-Anhalt, mientras Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa, propone cancelar el 18% de la deuda pública francesa, unos 636.000 millones de euros.La deuda también se votaEl canciller alemán, Friedrich Merz, tiene que reformar las pensiones, el mercado laboral y el gasto público mientras AfD sigue ganando terreno. Las pensiones muestran hasta dónde pueden cruzarse ambos asuntos, porque el Gobierno quiere eliminar incentivos que todavía permiten abandonar antes el mercado laboral y una comisión de expertos ha planteado vincular la edad de jubilación a la esperanza de vida, lo que podría acercarla progresivamente a los 70 años.Algunas corrientes de AfD defienden, mientras tanto, pensiones más generosas y fuertes rebajas fiscales. Las propuestas llegan cuando Alemania se prepara además para aumentar con fuerza su endeudamiento para financiar defensa e infraestructuras. El Gobierno ha puesto en marcha un fondo de 500.000 millones de euros para infraestructuras y prevé elevar el gasto militar, lo que incrementará sus necesidades de financiación durante los próximos años.Francia permite llevar la discusión bastante más lejos. ¿por qué no eliminar parte de la deuda y liberar ese dinero para otras políticas? Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, ya ha advertido de que una medida semejante sería “financieramente peligrosa” y contraria a los tratados europeos, mientras el gobernador del Banco de Francia sostiene que equivaldría a un impago y terminaría elevando el coste de financiación del país.¿Y por qué tendría que subir ese coste? Francia necesita volver una y otra vez al mercado para refinanciar una deuda que supera el 116% del PIB. Si los inversores empiezan a pensar que existe una mayor probabilidad de que una parte de lo que han prestado pueda no devolverse, la respuesta más lógica es exigir una rentabilidad mayor para seguir comprando bonos franceses.Ese encarecimiento de la financiación elevaría a su vez el dinero que el país tiene que dedicar al pago de intereses, reduciría el margen presupuestario disponible para otras partidas y complicaría los ajustes necesarios para contener el déficit.El mapa cambiaLo llamativo es que esa presión sobre Francia y las nuevas dudas en torno a Alemania coinciden con el movimiento contrario en varios países que protagonizaron la anterior crisis del euro. Portugal encadena mejoras de rating, Grecia ha reducido de forma drástica su endeudamiento desde los máximos de 2020 y España mantiene una evolución que los inversores están premiando, hasta el punto de que los rendimientos de la deuda de Irlanda, Portugal y España se encuentran ya por debajo de los franceses.Italia necesita un capítulo aparte porque su deuda continúa siendo enorme y vuelve a crecer en relación con el PIB, aunque incluso su caso permite apreciar cuánto ha cambiado la fotografía. En algunos vencimientos largos, Francia ha llegado a financiarse prácticamente al mismo coste o incluso ligeramente por encima de Italia, algo difícil de imaginar cuando los PIGS concentraban buena parte de los temores sobre la propia supervivencia del euro.2027 entra en el precioSi el coste de financiación se ha convertido en una de las variables que más vigilan los inversores, ¿qué puede ocurrir cuando varios de los grandes países europeos vuelvan a las urnas? Victoria Torre, responsable de Oferta Digital de Self Bank, señala que “el mercado comienza a cotizar que en 2027 habrá elecciones en Francia, Italia y España, con los ajustes fiscales sin hacer, y con probable repunte de las primas de riesgo soberanas”. Según Torre, esa presión podría terminar frenando las Bolsas española y europea.La cuestión es qué ocurrirá si varios de esos países llegan a las urnas con buena parte del trabajo todavía pendiente. Francia podría hacerlo con una deuda superior al 116% del PIB y fuerzas políticas que plantean soluciones radicalmente diferentes para reducirla; Italia, con una de las mayores cargas de deuda de Europa; y España, pese a disfrutar ahora de unas condiciones de financiación relativamente favorables, tampoco queda al margen de unos ajustes fiscales que serán cada vez más difíciles de aplazar.Trabajar más años, contener determinadas partidas de gasto, reformar prestaciones o elevar algunos impuestos puede ayudar a cuadrar las cuentas sobre el papel, pero cada una de esas decisiones tiene un coste político que aparece inmediatamente en las urnas. Y cuanto más fragmentado esté el electorado, más difícil resulta para un gobierno conseguir suficiente apoyo para aprobar precisamente las reformas que pueden tranquilizar al mercado.

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