Publicado: septiembre 14, 2026, 12:00 pm
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Los dispositivos generan cada vez más información sobre la forma en la que se utilizan, desde los datos de actividad de un reloj inteligente hasta la información que registra un coche o los parámetros de funcionamiento de un electrodoméstico. Además, hasta hace poco, buena parte de estos datos ha permanecido bajo el control de los fabricantes, lo que podÃa dificultar que los usuarios supieran qué información generaba su propio dispositivo.
No obstante, la Unión Europea ha querido cambiar esta situación con el Data Act, una normativa que establece nuevas reglas sobre el acceso y el uso de los datos generados por los dispositivos conectados. De acuerdo con el Reglamento de Datos de la UE, la nueva normativa entró en vigor el pasado sábado 12 de septiembre y busca dar a los usuarios un mayor control sobre la información que generan los productos que utilizan.
Esto significa que, a partir de ahora, los nuevos productos conectados que se comercialicen en la Unión Europea deben estar diseñados para que los usuarios puedan acceder de forma sencilla, segura y gratuita a los datos que generan. Además, la medida abarca dispositivos tan diversos como smartwatches, coches, televisores y determinados electrodomésticos conectados, entre otros.
¿Qué datos contempla esta normativa?
El cambio no se refiere a información personal como el nombre o la dirección de correo electrónico, ya que Data Act contempla los datos generados por el uso del producto y sus servicios relacionados, asà como los metadatos necesarios para poder interpretarlos y utilizarlos.
Además, según la normativa, dicha información debe facilitarse en un formato estructurado y que pueda ser leÃdo por máquinas, teniendo en cuenta que la intención de Data Act es que los usuarios no dependan exclusivamente del fabricante para consultar los datos que genera un dispositivo.
Eso sÃ, la normativa no significa que todos los productos incorporen necesariamente un botón especÃfico para descargar la información, ya que, cuando sea viable y necesario, el acceso se puede hacer desde el propio dispositivo o mediante una interfaz —en otros casos, el usuarios puede solicitar los datos al fabricante—.
El objetivo de esta normativa se esconde en los servicios de reparación
Uno de los objetivos de Data Act es favorecer que los usuarios tengan más libertad para elegir los servicios que utilizan, ya que el acceso a los datos puede resultar especialmente relevante en ámbitos como la reparación y el mantenimiento.
Por ejemplo, los datos generados por un coche conectado podrÃan facilitar que el propietario recurra a un taller independiente en lugar de depender exclusivamente del fabricante, teniendo en cuenta que la misma lógica puede aplicarse a otros dispositivos conectados que generan información útil para servicios externos. De esta forma, la Unión Europea pretende reducir la dependencia de los ecosistemas cerrados y fomentar una mayor competencia entre las empresas que ofrecen servicios relacionados con estos productos.
Ya se puede saber qué datos genera el dispositivo antes de comprarlo
El Data Act introduce además nuevas obligaciones de información para los fabricantes. Antes de comprar, alquilar o contratar mediante leasing un producto conectado, los consumidores pueden conocer qué tipo de datos genera el dispositivo, en qué formato se producen y cuál es aproximadamente su volumen. Además, deben conocer si la información se genera de forma continua y en tiempo real, si se almacena dentro del propio producto o en servidores externos y durante cuánto tiempo puede conservarse.
Por lo tanto, con esta medida, la UE busca que los datos generados por los dispositivos conectados dejen de ser un elemento invisible para los consumidores y pasen a formar parte de la información que pueden conocer. No obstante, este derecho no es absoluto, ya que la normativa contempla determinadas limitaciones cuando facilitar o utilizar esos datos pueda afectar a la seguridad del producto o provocar consecuencias graves para la salud, la seguridad o la protección de las personas.
En este punto, cabe mencionar que Data Act se aplica a los dispositivos conectados que llegaron al mercado a partir del 12 de septiembre, por tanto, no significa que los aparatos que los consumidores ya tienen en casa vayan a cambiar automáticamente.
