La relación entre España e Israel no es buena. Ambos países intercambian reproches y duros calificativos desde que se recrudeció la guerra en Palestina, sin espacio al diálogo entre Pedro Sánchez y Benjamin Netanyahu.La posición del Gobierno español es clara contra el israelí: Netanyahu … está llevando a cabo un «genocidio» en Gaza. Así lo manifestó Sánchez en una comparecencia el 8 de septiembre en Moncloa, en la que el objetivo del Ejército israelí es «exterminar a un pueblo que está indefenso». La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha llegado a llamar al propio Netanyahu «criminal de guerra» y «genocida».
En este contexto, Netanyahu ha asegurado que España libra una «guerra diplomática» contra su país: «España ha difamado a nuestros héroes, los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel, los soldados con más moral del mundo (…) No estoy dispuesto a tolerar esta hipocresía y esta hostilidad», aseguró la semana pasada. Tras estas declaraciones, expulsó a España del Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC) de Kiryat Gat.
España reconoció al Estado palestino en 2024 y entonces Jerusalén retiró a su embajadora, Rodica Radian-Gordon, a quien no ha reemplazado. La misma medida tomó España con Ana María Salomón Pérez.
Sin embargo, Ignacio Molina, director del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) e investigador del Real Instituto Elcano, tiene una teoría familiar para explicar el rechazo de Netanyahu a España, que asegura va más allá de una guerra política a raíz de la guerra.
Una teoría familiar sobre el rechazo de Netanyahu a España
Molina ha compartido un post en su cuenta de X en el que desarrolla cómo la animadversión de Netanyahu por España no deriva solo de sus choques por la guerra en Gaza, sino que va más allá y se extiende por su árbol genealógico, que se trata de un rechazo a la sociedad española y no solo a su gobierno.
El investigador apunta a Benzion Netanyahu (1910-2012), padre de Benajmin e historiador sionista nacido en Polonia que ha escrito ampliamente sobre la expulsión de los judíos de España durante la Inquisición en el siglo XV.
Benzion teoriza con que esta expulsión, lejos de responder a razones políticas y religiosas en pleno reinado de los Reyes Católicos, se debe a un antisemitismo intrínseco en la sociedad española que nunca se ha llegado a eliminar y, de aquellos polvos, estos lodos. «Netanyahu padre defiende que no la impulsó la Iglesia sino el Estado y la masa popular», dice Molina.
La idea dominante es que la actual agresividad antiespañola de Israel se debe a lo mucho que les ha criticado Pedro Sánchez desde otoño de 2023 y a la gran distancia izquierda-derecha entre ambos gobiernos. Pero la hostilidad de Netanyahu hacia España es mucho más profunda [1/12] https://t.co/M8YWq5GUcQ— Ignacio Molina (@_ignaciomolina) April 12, 2026
«Su obra sostiene que los judíos que se quedaron en España se hicieron devotos cristianos, pero fueron igualmente perseguidos por impureza de sangre. La tesis es muy polémica entre los hispanistas y también en Israel», explica Molina en su hilo.
«Un prejuicio antiespañol»
Según explica el profesor en su teoría, Netanyahu ha admitido la influencia de su padre en su «amor por Israel», e incluso que «la perspectiva crítica de su padre hacia la historia de España se ha plasmado varias veces en su actividad como primer ministro al margen de ideologías».
«En 2013, siendo Rajoy presidente, regaló al papa Francisco el libro de la Inquisición española», relata Molina, quien asegura que no se trata de un «gesto inocente».
El rechazo de la familia Netanyahu por España se habría reflejado, además, en su hijo Yair, quien en su cuenta de X publicó un mensaje que decía: «Queridos árabes y musulmanes. ¿Quieren liberar las tierras árabes islámicas ocupadas? ¡Aquí hay un buen comienzo!», con un mapa que muestra Ceuta y Melilla, el peñón de Vélez de la Gomera y el de Alhucemas, la isla de Alborán y las islas Chafarinas.
En definitiva, esta teoría asume que, a pesar de que las hostilidades políticas entre Sánchez y Netanyahu sean el pan de cada día, el primer ministro israelí «y su familia siempre ha sentido un prejuicio antiespañol, aunque haya sido en la actual coyuntura con perfil alto de Moncloa cuando ha adquirido notoriedad y desmesura».