El 5 de julio de 2025 se le ha quedado marcado a José Daniel Ferrer en la memoria. Ese día, el opositor cubano pensó que realmente podía morir en una cárcel del régimen. «Me dieron la novena paliza en diez días, me tumbaron en … el suelo, sujeto por varias personas, me abrieron la boca con un palo y me obligaron a tragar una sopa podrida», recuerda el ex-preso político durante una entrevista con ABC en Madrid.
Más que los golpes, a Ferrer le dolió la humillación; para entonces ya había tomado una determinación. Quedaban tres meses para que abandonara la cárcel camino del exilio, algo que siempre negó que haría, incluso cuando muchos del grupo de los 75 de la Primavera Negra, excarcelados por mediación del Vaticano, lo hicieron. Él se negó y cumplió ocho años (2003-2011), hasta que fue liberado. Después volvería a ser encarcelado en 2019, y nuevamente en 2021, durante las históricas protestas del 11 de julio.
José Daniel Ferrer, de 55 años, es uno de los líderes más destacados de la oposición cubana y uno de los más incómodos para el régimen, que lo ha intentado silenciar con la cárcel y ahora con el exilio. Pero desde Miami, donde voló acompañado por su familia –«no quería dejar rehenes atrás para que el régimen los utilice»—, sigue ayudando a los cubanos. A diario le llegan cientos de mensajes desde la isla pidiéndole algo. También sigue luchando por la libertad de Cuba, una meta que ve más cerca que nunca gracias a las negociaciones —bajo presión— emprendidas por Washington con La Habana, para lograr una apertura económica y política. El precedente de Maduro parece darle a Ferrer la certeza de que también se pueden producir cambios en la isla.
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David Alandete
Una acción –la extracción del presidente de Venezuela el pasado 3 de enero–, que ha hecho que muchos cubanos anhelen una intervención similar contra la cúpula castrista. Así se lo han confirmado desde la isla cientos de cubanos a Ferrer: «No debieron haber empezado por Venezuela, debieron haber empezado por aquí, que llevamos 67 años. Venezuela apenas lleva 26 o 27 años bajo ese tipo de régimen autoritario», es una de las repuestas a la encuesta lanzada por el opositor tras la captura de Maduro. «Pero eso no significa que nos vamos a cruzar de brazos a esperar que otros nos hagan el trabajo –subraya Ferrer–. Tenemos que seguir trabajando muy fuerte los que están dentro y fuera de Cuba; los que estamos fuera, aunando esfuerzos y coordinando mejor».
—Usted ha mantenido varios encuentros con el secretario de Estado, Marco Rubio, ¿en algún momento le ha avanzado algo de las negociaciones?
—En el primer encuentro hablamos de la situación humanitaria, de la grave crisis que estaba viviendo Cuba, del incremento constante de la represión y de los horrores que se estaban viviendo en las cárceles de Cuba. De una manera bastante clara, la respuesta del secretario de Estado fue que la situación, el drama que vivían los pueblos de Venezuela, Cuba y también Nicaragua, estaba llegando a su fin, que EE.UU. no iba a seguir permitiendo que esos regímenes continuasen oprimiendo, explotando y reprimiendo a su pueblo como lo hacían. Luego mantuvimos contacto a través del equipo del Departamento de Estado, de sus asistentes, y luego incluso tuvimos reuniones con quienes se encargan de Cuba y del hemisferio occidental. También con el embajador Mike Hammer [encargado de negocios de la Embajada de EE.UU. en La Habana]. Y siempre las palabras eran que el régimen castrocomunista no sobreviviría 2026.
—La visita del jefe de la CIA a Cuba parece confirmar que, pese a estar Trump enredado con la guerra en Irán, la negociación está avanzando…
—Sí, está avanzando muy rápido. Si vemos la visita del director de la CIA a La Habana, las fotos de con quiénes se reunieron, las informaciones en medios estadounidenses de la intención del Departamento de Justicia de presentar un caso formal contra Raúl Castro, o la orden ejecutiva de Donald Trump de que Cuba es una amenaza extraordinaria e inusual para la seguridad de los EE.UU., la conclusión a la que uno llega es que le están diciendo al régimen: «Te estamos dando demasiadas oportunidades; la tomas o terminas muy mal». Y sabemos que, aunque hayan dicho en ciertos momentos que no contemplan la acción militar, conociendo bien la mentalidad de los altos mandos del régimen castrista, sabiendo lo que se tuvo que hacer con el caso venezolano, la lógica indica que van a tener que intervenir porque los del régimen de La Habana en estos momentos están tratando de ganar tiempo a toda costa.
«La lógica indica que EE.UU. va a tener que intervenir porque los del régimen de La Habana en estos momentos están tratando de ganar tiempo a toda costa»
José Daniel Ferrer
Líder opositor cubano y ex preso político
—¿Para llegar a las elecciones de medio mandato en noviembre?
—Sí, para ver si se le complica el escenario interno a Donald Trump y eso hace que la democratización de Cuba ya no sea una prioridad; y de ahí sueñan con un nuevo escenario favorable: que en las próximas elecciones de 2028 ya no sea el Partido Republicano el que esté en la Casa Blanca; que no haya un Marco Rubio o un J. D. Vance, con Marco Rubio de vicepresidente o a la inversa. De esa manera, el régimen puede conseguir que nuevamente, desde la Casa Blanca, haya un tipo de política al estilo Barack Obama, de acercamiento, de negociaciones… Con eso sueña el régimen, pero el pueblo cubano sueña con una cuestión totalmente diferente y, por suerte, creo que EE.UU. y el pueblo cubano estamos muy en sintonía. Hay una sola solución y es el fin definitivo del régimen castrocomunista.
—Entonces, ¿ve segura una intervención militar antes de noviembre?
—Lo veo, a no ser que, y esto lo veo menos probable, que la alta dirección del régimen comprenda que ese tiempo que quieren ganar no lo van a conseguir. Mientras crean que pueden conseguirlo, ellos no van a ceder.
—¿Sería admisible que la transición en Cuba estuviera liderada por un miembro de la familia Castro?
—No, para nada. Y estamos seguros de que EE.UU. no contempla que un miembro de la familia Castro sea quien lidere la transición. Y en el remoto caso de que pudiese ocurrir, no podría ser nunca el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias ‘el cangrejo’. En el remoto caso de que sea un miembro de la familia, quizás pudiesen contemplar a Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Raúl Castro y Fidel Castro.
Muchos cubanos pensaron que EE.UU. debía haber empezado por Cuba, que lleva 67 años bajo una dictadura, frente a los 27 de Venezuela
—¿La oposición cubana está también en la mesa de negociación?
—De momento, de manera oficial, la oposición no está involucrada en este proceso. Aunque no han dejado de preguntarnos, no han dejado de conversar y sé que a menudo hablan con Rosa María Payá y con Orlando Gutiérrez, también con otros actores. Están hablando con muchos.
—¿La oposición cubana, tanto en el exilio como la poca que hay en la isla, está unida y está preparada para asumir su papel en la transición?
—Mayoritariamente unida. El pasado 12 de marzo, muchos grupos en Miami y también dentro de Cuba acordamos, firmamos y nos comprometimos con una declaración que lleva por nombre ‘Acuerdo de Liberación de Cuba’, que establece diez puntos básicos elementales. También se comenzó de inmediato a estructurar y a organizar comisiones para el trabajo transicional sobre los ámbitos jurídico, económico, sanitario y de transporte, entre otros.
—Estos días, usted está de gira por varios países europeos –Bélgica, Lituania, Chequia–; el lunes estará en Francia y el martes en Países Bajos. ¿Cuál es el objetivo de este viaje?
—Tiene tres objetivos principales. Uno, pedirle a Europa que ponga fin al Acuerdo de diálogo político y cooperación con el régimen; también que le condenen, como han condenado al de Venezuela y al de Nicaragua en diferentes momentos. El segundo punto es pedirles que toda ayuda humanitaria que destinen a Cuba, que es muy necesaria para salvar vidas, sobre todo con alimentos y medicina, no lo hagan a través del régimen que prioriza a los altos mandos y a sus fuerzas represivas, y lo que queda cae en una espiral de corrupción. Lo que llega al necesitado es ínfimo. Recomendamos que traten de canalizar toda ayuda y que ejerzan presión para que eso sea posible a través, por ejemplo, de la Iglesia Católica y de algunas otras agrupaciones cristianas que tienen credibilidad ante el pueblo cubano.
José Daniel Ferrer durante la entrevista en ABC.
(I Gil)
El tercer objetivo es dejar constancia de lo que está sucediendo en las cárceles de Cuba, algo verdaderamente terrible. Además, les estamos explicando que no entendemos cómo tratan de una manera tan favorable a un régimen que es aliado de Vladímir Putin, que aplaudió la invasión rusa a Ucrania, que está facilitando el envío de mercenarios cubanos. Por último, estamos pidiendo apoyo para el ‘Acuerdo de Liberación de Cuba’ porque es la oposición prodemocrática. Europa y España deben convencerse de que somos sus verdaderos aliados, porque defendemos los principios, los valores, los derechos que ellos defienden. Cuanto más apoyo del exterior, de los gobiernos del mundo libre y democrático, recibamos, más se sumarán en Cuba. El cubano, desgraciadamente, después de tanta presión, de tantos abusos, de tantos crímenes, tiene la mentalidad de que si hay apoyo, parece que esto promete, que se está consolidando y se suman. Pero si ven que no hay apoyo, no se meten porque piensan que van a terminar en prisión y va a ser en vano su sacrificio.
—Hace unas semanas, Barcelona acogió una cumbre de países progresistas donde algunos, entre ellos España, defendieron la soberanía de Cuba frente a las amenazas de EE.UU. Nadie, sin embargo, denunció la violación de derechos humanos en la isla…
—Es una hipocresía total. Defender, aparentemente, la soberanía de Cuba de la manera en que ellos lo hacen es defender la tiranía que viola los derechos elementales de los cubanos y que le impide al pueblo cubano ser verdaderamente el soberano. Ellos, en verdad, lo que hacen con ese tipo de declaraciones es tratar de salvar a un aliado ideológico. Cuando un gobierno como el actual de España, el de Colombia, México o Brasil u otros defienden al régimen cubano, pienso: «Dime a quién defiende y entonces ya sé qué quieres imponerle a tu país». A ellos les gustaría muchísimo poder ser los dueños de sus respectivos países y disfrutar de las ventajas que tiene el Partido Comunista para oprimir y explotar miserablemente, criminalmente, al pueblo de Cuba.
«Ver que precisamente España ayuda a sostener la equivocada política de la Unión Europea hacia Cuba nos asusta mucho»
José Daniel Ferrer
Líder opositor cubano y ex preso político
—¿Qué papel debería jugar España en el futuro de Cuba?
—La inmensa mayoría de los cubanos tenemos sangre española en nuestras venas. Mis abuelos maternos eran gallegos. La historia de España y nuestra historia han estado muy ligadas durante mucho tiempo. Ver que precisamente España ayuda a sostener la equivocada política de la Unión Europea hacia Cuba nos asusta mucho. Necesitamos muchos amigos que defiendan la libertad, la democracia, los derechos humanos, y necesitamos muchos sectores, no solamente que nos acompañen en el proceso de transición a la democracia, sino también en el proceso de reconstrucción de Cuba. Si la política equivocada es por proteger intereses económicos, va a ser contraproducente, porque los van a perder de una manera más radical, más dura. Queremos tener a la UE y a España como amigos y aliados en el proceso de transición y de reconstrucción de Cuba. Si Europa no rectifica su rumbo, Trump va a terminar siendo tan querido por los cubanos que se le van a levantar altares por toda Cuba. Si cumple con lo que ha prometido, va a quedar mejor parado que el Quijote, porque el Quijote peleaba contra molinos de viento y Trump se ha comprometido a derrotar criminales reales.