La batalla geopolítica en curso va desde el control de las fuentes energéticas y de los recursos para la innovación tecnológica a la tentación de influenciar las poblaciones para el control del consenso. La IA es la tecnología más disruptiva y su impacto tiene y … tendrá mucho a que ver en los procesos geopolíticos. No cabe duda de que tiene dos caras: una positiva y una oscura, y hoy intentaré examinar las dos.
Como he escrito en precedentes artículos, gracias al ingenio humano, la tecnología de la IA bien utilizada es un «multiplicador de fuerza», es decir, en areas donde antes estábamos estancados genera oportunidades verdaderamente transformadoras. Algunos ejemplos en cuatro areas relevantes -obviamente hay muchos más-:
Medicina y Salud
En la Medicina y en la Salud, la IA permite una medicina mucho más personalizada y rápida, ya que su capacidad para analizar patrones en billones de datos es algo que a un humano le tomaría vidas enteras.
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También ayudará en el descubrimiento de fármacos, diseñando nuevas moléculas y antibióticos en semanas, un proceso que antes tomaba años y miles de millones; y acelerará la detección precoz gracias a algoritmos de imagenología que pueden detectar tumores o enfermedades degenerativas (como el Alzheimer) años antes de que los síntomas sean evidentes.
Medio Ambiente y Sostenibilidad
En el Medio Ambiente y en la Sostenibilidad, la IA implementa la agricultura de precisión con sensores que analizan el suelo y el clima para usar la cantidad exacta de agua y fertilizantes, reduciendo el desperdicio y aumentando la producción de alimentos.
Además, ayuda a proteger la biodiversidad utilizando sistemas de audio con IA en selvas tropicales para detectar sonidos de motosierras o disparos en tiempo real, frenando la deforestación y la caza furtiva.
Educación y accesibilidad
En este ámbito la IA está democratizando el conocimiento de formas antes impensables: potencialmente puede crear tutores personalizados que se adaptan en el ritmo, el lenguaje y en el estilo de aprendizaje a cada niño del mundo. También ayuda a romper barreras para personas con discapacidades, ya que la IA convierte texto en voz, describe imágenes para personas con visión reducida o traduce lengua de señas en tiempo real.
Ciencia y descubrimiento
La IA por ejemplo está ayudando a resolver misterios fundamentales de la física y la biología: ha resuelto un problema de 50 años en la biología, prediciendo la forma de casi todas las proteínas conocidas, lo que acelera la comprensión de la vida misma, y se usa para estabilizar las reacciones de fusión nuclear, acercándonos a una fuente de energía infinita y limpia».
Valorado las amplías areas de impacto positivo de la IA, pasamos ahora a la parte más oscura. En un artículo anterior he hablado del riesgo ligado al empleo y hoy analizo el riesgo que la IA representa por su capacidad de influenciar y condicionar.
La IA, abierta y «democrática» puede ser utilizada, con bots y microsegmentación, para manipular opiniones. Promete neutralidad pero sus sesgos permiten influencia masiva, incidiendo en el consenso. Juega, entonces, un rol central en operaciones de influencia política global, facilitando desinformación y manipulación electoral a través de ‘deepfakes’ y contenido personalizado. Países como Rusia, China y EE.UU. la usan para expandir poder geopolítico, desde vigilancia hasta campañas de ‘soft power’.
La IA es ya una potente herramienta en la actividad militar y de Inteligencia. Enormes empresas privadas como Anthropic o Palantir controlan muchísimas informaciones sensibles y toman decisiones operativas en el campo. La IA genera ‘deepfakes’, avatares y discursos clonados que simulan ‘endorsements’ de líderes mundiales.
En 2024 y 2025, esta actividad manipuladora ha impactado en el 80% de las elecciones de los Países. La manipulación también incluye vídeos falsos, como las imágenes de Biden o Trump en las campañas africanas y asiáticas, o en Rumanía donde se anularon los resultados electorales.
La interferencia Electoral permite el ‘hipertargeting’ y la proliferación de mentiras a escala que erosiona la confianza democrática e internacionaliza la desinformación con sus consecuencias.
Actores maliciosos, estatales o no, automatizan campañas persuasivas de bajo coste y amenazan los procesos electorales globales.
Como individuos, tenemos que informarnos utilizando constantemente varias fuentes
China, por ejemplo, integra la IA para controlar su població , la utiliza para su gobernanza, su defensa y también para conseguir una influencia global. En Occidente, la IA media influencia al resumir narrativas para decisores, amplificando sesgos y dividiendo sociedades.
Concluyendo, si de una parte la IA es una grandísima oportunidad positiva que tenemos que aprovechar en todas las áreas posibles, de la otra el riesgo de ser manipulados es altísimo. ¿Como podemos entonces defendernos de la parte oscura y peligrosa de la IA?
Como individuos, tenemos que informarnos utilizando constantemente varias fuentes. Debemos privilegiar la lectura de los medios que, en el tiempo, hemos podido comprobar que hayan demostrado responsabilidad y credibilidad porque las informaciones publicadas son verificadas. Tenemos que reforzar nuestro equilibrio en la evaluación sin dejarnos llevar por la polarización.
Finalmente, debemos ejercer nuestra capacidad ética y crítica, nuestro libre albedrío y debemos apostar por los valores primarios del Derecho como clave de la convivencia.
Como sociedad civil, tenemos que pretender y pedir a los legisladores una gobernanza de los datos y de los algoritmos que prioricen la verificación y la transparencia de la IA.