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NEGOCIOS

Los Gerentes de Impacto del 2024

TECNOLOGÍA

Elon Musk anuncia que el nuevo algoritmo de X será de código abierto a partir de esta semana

12/01/2026

Actualizado 13/01/2026 a las 02:30h.

El magnate y propietario de X (antes Twitter), Elon Musk, ha anunciado que a partir del sábado su red social será de código abierto, incluido todo el código utilizado para determinar qué publicaciones orgánicas y publicitarias se recomiendan a los usuarios.
Esta medida llega … tras una serie de polémicas que han involucrado a la plataforma relacionadas con la generación de imágenes explícitas con inteligencia artificial a petición de los usuarios, entre ellas desnudos de menores de edad.

Tras las denuncias de usuarios e instituciones, como la Unión Europea, que ha ordenado a la plataforma conservar toda la documentación hasta final de año, Musk ha tomado la decisión de hacer público el nuevo algoritmo para dar más transparencia a la red social.

En un mensaje publicado en X, Elon Musk ha matizado que esta medida «se repetirá cada cuatro semanas, con notas completas para los desarrolladores para ayudarles a ver qué ha cambiado».

Apple y Google se asocian en un acuerdo histórico: Siri empleará la IA de Gemini en la próxima generación

Los gigantes tecnológicos Apple y Google han anunciado este lunes una asociación que permitirá que las funciones de inteligencia artificial de próxima generación de la firma de la manzana, incluido su asistente virtual Siri, utilicen la tecnología Gemini de Google.Esta colaboración representa un … cambio significativo para Apple, que tradicionalmente ha desarrollado su propia tecnología. En un comunicado conjunto, ambas empresas han indicado que Apple seleccionó la tecnología de IA de Google tras una «evaluación exhaustiva» que determinó que Gemini proporcionaba «la base más sólida» para las ambiciones de IA del fabricante del iPhone.

El anuncio representa una alianza inusual entre dos compañías que han competido durante mucho tiempo en el mercado de los teléfonos inteligentes, en el que los sistemas operativos iOS de Apple y Android de Google dominan a nivel mundial.

Sin embargo, los dos rivales han mantenido durante años una lucrativa asociación: Google le pagó a Apple miles de millones de dólares anuales para seguir siendo el motor de búsqueda predeterminado en los iPhone y otros dispositivos de Apple.

«Los ciberataques van a ser mucho más creíbles»: así les afecta a los clientes de Endesa el robo de sus datos personales

En internet nadie está completamente a salvo de los riesgos. Da igual que se trate de una pyme o de una gran compañía. Endesa Energíaha reconocido que ha sufrido un ‘hackeo’ que ha dejado en poder de los cibercriminales datos personales de sus … clientes relacionados con sus contratos con la empresa; entre ellos, sus documentos de identidad, datos de contacto y la información bancaria.
Aunque por el momento no se ha detectado un uso indebido de los datos robados, en el correo en el que Endesa ha alertado a sus clientes se avisa de que la información extraída podría ser empleada próximamente para desarrollar campañas de estafa dirigidas directamente contra los afectados. En la misma línea se pronuncian los expertos en ciberseguridad.

En conversación con ABC, el ‘hacker’ ético Deepak Daswani recuerda que, cuando se roban datos personales relacionados con la identidad y la cuenta bancaria de la víctima, lo normal es que los cibercriminales los utilicen para lanzar ciberestafas contra el afectado. «Si sabes el nombre, el DNI y la cuenta bancaria de una persona, cualquier ataque de ingeniería social que se realice contra ella va a ser mucho más creíble», explica el experto.
Y es que no es lo mismo encontrarse en el buzón de entrada con la clásica estafa en la que los delincuentes simplemente se hacen pasar por una empresa, que recibir una comunicación a nombre de la víctima en la que los criminales -siempre haciéndose pasar por un tercero- señalan que saben dónde vive y cuentan con los datos de su cuenta bancaria. Este tipo de campañas también se podrían desarrollar por SMS o mediante llamadas telefónicas. «Ahora, con la IA, están aumentando mucho los casos de estafa telefónica y, además, el éxito que se consigue con ellas también está creciendo», señala Daswani.

Llega una nueva función gratuita a Spotify: qué es, cómo funciona y para qué usuarios está disponible

La música es muy importante en la rutina de millones de personas en el mundo. Nos acompaña en el día a día en momentos como de camino al trabajo, mientras cocinamos o limpiamos, nos motiva cuando hacemos deporte o nos ayuda a relajarnos al terminar … la jornada.
A día de hoy, Spotify es la plataforma de música más popular, en la que millones de personas escuchan las canciones y a los artistas que más les gustan o les apetecen en cada momento, ya sea mediante una cuenta gratuita o una suscripción mensual de pago.

Su funcionamiento es sencillo y el fin último es poder disfrutar de la música desde cualquier dispositivo electrónico pero, desde Spotify se renuevan e incorporan novedades para mejorar la experiencia del usuario. En los últimos días, la plataforma ha estrenado una nueva funcionalidad que complementa a una que se lanzó el pasado verano. Te contamos lo que se sabe sobre ello a continuación:

En qué consiste la nueva función de Spotify

Spotify ha estrenado recientemente una nueva función gratuita en móviles que permite ver en tiempo real qué están escuchando tus amigos directamente desde la sección de Mensajes, acercando aún más la experiencia a descubrir y compartir música con otros usuarios. Se da a conocer como Actividad de Escucha o de reproducción.

Probamos la versión deportiva de las gafas inteligentes con las que Meta se prepara para 'jubilar' al móvil

En el medio plazo, Meta está convencida de que las gafas inteligentes pueden ser el sustituto del móvil. En ABC, hemos pasado unos meses probando el modelo deportivo de las ya conocidas Meta Ray-Ban, en concreto la versión lanzada en colaboración con … Oakley: las Vanguard. Se trata básicamente de unas gafas deportivas con cámara, altavoces abiertos y un asistente inteligente que todavía tiene sus claroscuros. Unas gafas de rendimiento con IA, pensadas para correr, rodar o entrenar, sin pantalla, solo con voz y un pequeño LED interno que te guía. Y, sobre todo, con un ingrediente clave, la integración con Garmin y Strava para consultar métricas en tiempo real y automatizar la grabación de clips.
El diseño es el de la típica gafa deportiva envolvente estilo Oakley, con su lente Prizm y un módulo de cámara centrado. Oakley las coloca dentro de su catálogo de ‘Performance AI Glasses’, con el resto de lentes deportivas. Y aquí hay una decisión de diseño que puede que sorprenda a muchos, no tienen pantalla. Hay algunos modelos de gafas que sí tienen una especie de HUD, como las de Engo que dan métricas básicas. En vez de eso, Meta y Oakley apuestan por algo más realista para entrenar, usar el audio, y, la verdad, las pantallas en las gafas no están tan avanzadas como para que merezcan la pena. Después de usar un buen tiempo las Engo, nos quedamos definitivamente con las Oakley Meta Vanguard.

Lo que hace que todo encaje son Garmin y Strava. La integración permite pedir métricas en mitad de una actividad directamente desde el reloj o el ordenador de la bici Garmin. Además, el LED interno puede avisarte si vas dentro o fuera de una zona objetivo. Y luego está lo más interesante, el ‘autocapture’. La idea es simple: en vez de acordarse de grabar, las gafas pueden capturar clips cortos automáticamente cuando detectan momentos como un cambio de ritmo, un hito, un pico de esfuerzo y, después, montar un resumen.
Eso sí, Meta tiene una lista concreta de modelos Garmin compatibles, y es realmente corta; sólo los más nuevos, que llevan menos de dos años en el mercado, funcionan correctamente. Por ejemplo, el Edge 830, uno de los más populares entre los ciclistas, no está soportado. Por eso, antes de comprar las gafas es mejor revisar este listado de dispositivos compatibles.

Los abogados que se enfrentan a Elon Musk para resucitar Twitter: «Seguiremos adelante, pase lo que pase»

Cuando Steve Coates comenzó a trabajar como abogado para Twitter, en 2013, la red social de micromensajes no se encontraba, precisamente, en su mejor momento. Las pérdidas anuales superaban los 600 millones de dólares, y por mucho que la plataforma crecía en número … de usuarios, con cerca de 220 millones para cuando cerró el curso, la dirección continuaba encontrando importantes obstáculos en su lucha para convertirse en un negocio rentable. Sin embargo, el equipo que estaba detrás estaba contento con su trabajo. «Ese Twitter era un sitio divertido en el que trabajar; todo era muy emocionante. Me quedé ahí hasta 2016; y por entonces lo que había en los equipos era mucho optimismo. Creo que, realmente, todos pensábamos que estábamos ayudando para que la plataforma funcionase como un lugar con libertad de expresión real. Un sitio pensado para ser como una plaza pública virtual», señala el jurista en conversación con ABC.
Pero los números siguieron sin cuadrar, y Coates, como muchos otros, se vio forzado a salir de la red social. En su caso, rumbo a Amazon, desde donde pasó unos años viendo cómo el sitio del pajarito azul iba transformándose hasta que, en 2023, ya como propiedad de Elon Musk, perdía hasta su nombre original para pasar a llamarse X.
Ahora el abogado, especializado en marcas registradas, ha formado equipo con un grupo de empresarios y desarrolladores para crear Operación Bluebird, una nueva compañía que está intentando desarrollar una aplicación de micromensajes que llegaría con el nombre, ahora en desuso, de Twitter. Y es que, según la ley de marcas estadounidenses, si una marca no se utiliza durante tres años consecutivos, y no se muestra interés en su recuperación, esta puede considerarse abandonada y resulta posible que una nueva compañía la explote. Siempre y cuando, claro está, la Oficina de Patentes dé el visto bueno. Y mientras que eso ocurre, o no, más de 150.000 personas han solicitado cuenta para el momento en el que se produzca el lanzamiento de la aplicación.

«Operación Bluebird comenzó a gestarse en julio de 2023, cuando Elon Musk dejó de usar el nombre de Twitter», explica a este diario Michael Peroff, miembro del equipo que está tratando de resucitar Twitter y, como Coates, abogado especializado en en registro de marcas. Peroff señala que, cuando se anunció la llegada de X en sustitución del pájaro azul, se quedó «en shock», porque Musk estaba renunciado de forma gratuita a «una marca mundialmente conocida». «Con el tiempo, pasamos de pensar: ‘¿podemos legalmente demostrar el abandono de la marca? a, si lo logramos y tenemos una plataforma tipo Twitter, ‘¿qué haríamos con ella?’ ‘¿cómo la mejoraríamos?’».

Una red familiar

El plan de Operación Bluebird es que la nueva red social comience a operar para este mismo 2026. Aunque antes tendrán que superar dos escollos importantes. El primero: la Oficina de Patentes de Estados Unidos debe dar su visto bueno. La segunda: X, que no está dispuesta a ceder por las buenas el uso de la marca Twitter; por lo que el pasado 16 de diciembre presentó una demanda civil contra la startup para tratar de impedírselo. En esta, se acusa al equipo de emprendedores de «intentar descaradamente apropiarse de la mundialmente conocida marca Twitter».

X acusa a la startup de «intentar descaradamente apropiarse de la mundialmente conocida marca Twitter». Ha demandado para impedirlo

«No hemos tenido comunicación directa con X, todo se tratará por las vías legales correspondientes. Somos optimistas con el resultado que tendremos, tanto a nivel legal como a nivel de negocio», dice Coates, que remarca que Operación Bluebird ya tiene «planes alternativos» por si finalmente no tuviesen autorización para usar el nombre de Twitter: «Seguiremos adelante, pase lo que pase». Y también saben cómo quieren que funcione su red social. El objetivo es que se convierta en un espacio en el que la gente «se sienta igual que en el Twitter original», pero mejor.
«La red social tendrá elementos familiares, pero también habrá mejores herramientas. Hemos hecho un estudio pormenorizado de todo lo que funcionó en el Twitter original y de lo que no», señala Peroff. «También usaremos inteligencia artificial. No será algo con lo que puedas interactuar, como Grok o ChatGPT, estará ahí para dar algo de contexto a los usuarios sobre el contenido que otros publican», remarca el jurista.

La incitación al odio se perseguirá

«Nuestro enfoque sobre el contenido será también muy diferente al que hay en X y en otras redes sociales. Se han convertido en un entorno peligroso con riesgos reales», apunta Coates, por su parte. Se intuye que la intención de la startup es que la moderación del contenido, y la persecución de las incitaciones al odio, sea más intensa que en otras aplicaciones; aunque esperan conseguirlo sin minar la libertad de expresión de los internautas.
Sea como sea, esperan conseguir crear un espacio en el que todo el mundo se sienta cómodo. Incluidos los menores. «He aprendido mucho de los errores del antiguo Twitter. Aún me acuerdo cuando hace 10 años la red social decidió permitir los vídeos violentos del grupo terrorista ISIS siempre y cuando no los publicase ISIS directamente. Eso me resultó muy difícil de aceptar. Significaba que mis hijos no podían usar Twitter», destaca el extrabajador de la red social del pajarito.

Indonesia bloquea el acceso a Grok por la generación de falsos desnudos

Indonesia ha anunciado este sábado la suspensión temporal de Grok, el asistente de inteligencia artificial de la plataforma X de Elon Musk, a raíz del escándalo de falsas imágenes pornográficas de personas desnudas.Estas imágenes, creadas al pedirle a Grok que desnudara a personas reales … a partir de sus fotos o vídeos, han provocado protestas en todo el mundo.

«Para proteger a las mujeres, los niños y al público frente a los riesgos de contenidos pornográficos falsos generados mediante tecnología de inteligencia artificial, el gobierno bloqueó temporalmente el acceso a la aplicación Grok», ha indicado la ministra de Comunicación y Digitalización de Indonesia, Meutya Hafid, en un comunicado.

«El gobierno considera las prácticas de ‘deepfake’ no consensuadas como una grave violación de los derechos humanos, de la dignidad y de la seguridad de los ciudadanos en el espacio digital», ha subrayado el ministerio en su comunicado, que ha convocado a representantes de X para obtener aclaraciones sobre este asunto.

INTERNACIONAL

La pugna entre Delcy y María Corina para conquistar a Trump

La visita de María Corina Machado a la Casa Blanca, confirmada para este jueves por fuentes en la Casa Blanca, no es solo un gesto político ni una fotografía simbólica. Es un movimiento claro de apoyo de Donald Trump que ha terminado por acelerar una … maniobra paralela, discreta y arriesgada de Delcy Rodríguez para no quedar fuera del tablero en el momento más delicado de la transición venezolana. Mientras Washington confirma el encuentro entre Trump y la líder opositora, el entorno de la presidenta encargada ha tratado de abrirse paso por vías informales, al margen de los cauces oficiales y, según fuentes estadounidenses, al límite de la legalidad.
La confirmación llegó el lunes desde la Casa Blanca: Trump recibirá a Machado en un momento en el que la Administración estadounidense redibuja su estrategia hacia Venezuela, con el control del petróleo como eje central y la transición política como horizonte inmediato. Para Delcy, esa imagen suponía un riesgo evidente: quedar relegada a un segundo plano justo cuando intenta presentarse ante Washington como la gestora imprescindible del proceso, capaz y eficiente entre otros jerarcas chavistas.
La respuesta en Caracas fue acelerar. En los días previos, una delegación vinculada al poder interino venezolano viajó a Washington con visados de turista, pese a que su agenda incluía contactos de carácter político y diplomático. Fuentes conocedoras de esos movimientos explican que la comitiva pretendía sondear la posición de EE.UU. sobre un eventual acuerdo energético y, al mismo tiempo, preparar el terreno para una visita formal de Rodríguez. El problema no fue solo político, sino jurídico: la legislación migratoria estadounidense prohíbe expresamente ese tipo de actividades bajo visados de turista, y más aún cuando se trata de representantes de un poder aún sometido a sanciones.

Diplomacia en la sombra

El movimiento no fue improvisado. Delcy Rodríguez lleva años cultivando una diplomacia en la sombra, fuera de los canales tradicionales, con contactos indirectos en escenarios como México o Doha y con la implicación constante de su hermano Jorge Rodríguez. Tras la caída de Nicolás Maduro, esa red se activó con un objetivo claro: mantenerse en el centro de la interlocución internacional y desplazar a otros pesos pesados del chavismo, como Diosdado Cabello, en una pugna interna que ahora se proyecta en Washington.

La urgencia de estas gestiones se explica por el calendario: en cuanto Rodríguez tuvo constancia de que Trump planeaba recibir a Machado, activó todos los resortes para no quedar fuera de la conversación

Según informaciones publicadas en medios estadounidenses, la delegación estuvo encabezada por Félix Plasencia, exministro de Exteriores de Maduro y uno de los hombres de mayor confianza de Delcy. Su perfil no pasa desapercibido ni en Washington ni en Madrid. Plasencia fue una figura clave del llamado ‘Delcygate’ en enero de 2020, cuando acompañó a Rodríguez en su polémico viaje a Barajas y estuvo presente en el encuentro nocturno con José Luis Ábalos. Desde entonces, su nombre se asocia a gestiones opacas y a la proyección internacional del círculo más cercano a la presidenta encargada.
Fuentes estadounidenses señalan que la misión de Plasencia iba más allá de escuchar una propuesta energética. También trabajó en la preparación de una eventual visita de Delcy Rodríguez y en movimientos para ganar control efectivo sobre la representación diplomática venezolana en EE.UU., un paso de enorme carga simbólica en plena redefinición del poder. La urgencia de estas gestiones se explica por el calendario: en cuanto Rodríguez tuvo constancia de que Trump planeaba recibir a Machado, activó todos los resortes para no quedar fuera de la conversación.

Delicado equilibrio

La Casa Blanca ha mantenido un delicado equilibrio. Trump ha confirmado en dos ocasiones recientes que su Administración prepara una reunión «muy pronta» con representantes del poder venezolano, sin precisar fechas ni nombres, al tiempo que valida públicamente el encuentro con la oposición democrática. En Washington se interpreta esa ambigüedad como una estrategia deliberada: mantener abiertas todas las vías mientras EE.UU. consolida el control del petróleo venezolano y utiliza ese activo como palanca política.
Trump ha asegurado que Estados Unidos ha comenzado a apropiarse de cargamentos de crudo venezolano y que los ingresos se canalizan bajo supervisión estadounidense, al margen de Caracas. La energía, la presión económica y la negociación política avanzan en paralelo, y es en ese contexto donde la figura de Delcy intenta consolidarse como interlocutora imprescindible.
En Caracas, la reacción fue defensiva. El régimen negó públicamente cualquier viaje o negociación, una pauta que, según fuentes en Washington, no busca desmentir los hechos sino contener el impacto interno de unas gestiones realizadas a espaldas de otros centros de poder chavista. Esa negación contrasta con las informaciones publicadas y con las propias palabras de Trump, que ha reconocido contactos en curso.
La visita de Machado altera ese equilibrio. Su recepción en la Casa Blanca refuerza la legitimidad internacional de la oposición en un momento crítico, tras haberse visto con el Papa León XIV, y envía una señal clara a todos los actores: Washington no ha cerrado la puerta a una transición liderada fuera del aparato chavista. Para Delcy, la imagen de Machado en el Despacho Oval es una amenaza directa a su estrategia de supervivencia política.

¿Por qué donde termina el imperio de la ley, empieza el imperio de Trump?

El 10 de enero se han cumplido 250 años desde que Thomas Paine publicase en Filadelfia su histórico ensayo titulado ‘Common Sense’. Ese breve panfleto, del que se vendieron decenas de miles de copias a la velocidad del rayo, recurre a la universalidad humanista de … la ley natural y plantea la independencia de las trece colonias inglesas en la costa este de Norteamérica como una evidente cuestión de sentido común.
Publicado seis meses antes de la Declaración de Independencia, el apasionado texto tendrá un papel decisivo en el debate sobre cómo responder al largo memorial de agravios cometidos en nombre del Rey Jorge III a través del Parlamento de Westminster, donde los ingleses de ultramar (a diferencia de los españoles del Nuevo Mundo en las Cortes de Cádiz) carecían por completo de representación política (‘No taxation without representation’). Con el tiempo, ‘Common Sense’ terminó convirtiéndose en una especie de piedra angular compartida por todo el espectro político de Estados Unidos. Hasta Donald Trump habla del «sentido común» como principio rector populista de sus abusos.
La soberanía de la ley por encima del poder absoluto quedó plasmada en el famoso párrafo: «Pero, dirán algunos, ¿dónde está el rey de América? Te lo diré, amigo, reina en las alturas y no causa estragos en la humanidad como el bruto real de Gran Bretaña. […] Que el mundo sepa que, en la medida en que aprobamos la monarquía, en América LA LEY ES EL REY. Porque, al igual que en los gobiernos absolutos el rey es la ley, en los países libres la ley debe ser el rey, y no debe haber otro».
Ante un gobierno que está destronando la ley desde Mineápolis hasta Caracas, por supuesto que Thomas Paine resulta hoy en día más relevante que nunca. De hecho, empiezan a verse pancartas contra la cada vez más brutal destrucción democrática de MAGA con el lema ‘In America, the law is king!’ para recordarnos que donde termina el imperio de la ley, empieza el imperio de Trump.

Trump se ocupa del petróleo y Delcy de Diosdado

Venezuela avanza en la era post-Maduro en dos frentes, en el económico, cuya urgencia se centra en la recuperación a corto plazo del sector petrolero, y en el político, en el que de inmediato deben corregirse los abusos más extremos de la arbitrariedad … chavista.
El cometido directo de Donald Trump es atraer inversión que en año y medio permita elevar la producción petrolera hasta medio millón de barriles diarios adicionales. Los ingresos derivados deberían comenzar a rescatar del colapso los servicios públicos y la economía, de forma que una ligera mejora de las condiciones de vida contribuya a consolidar la transición.
La misión más apremiante de la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, es hacer creíble esa transición; para ello debe apartar del poder a todos aquellos que se opongan a desmantelar los aspectos más tiránicos del régimen. Y ahí está siendo evidente el pulso con Diosdado Cabello, ministro de Interior en los últimos años y siempre considerado el número dos del chavismo. Dado su perfil e historial, es difícil que Cabello acate los pormenores del nuevo orden; si persiste en controlar cárceles y calle, probablemente tendrá un final nada satisfactorio.

Viabilidad petrolera

La reticencia mostrada la semana pasada por algunas grandes petroleras estadounidenses (como ExxonMobil o ConocoPhillips) a involucrarse en Venezuela, si no se dan especiales garantías políticas y jurídicas de estabilidad y juego limpio a medio y largo plazo, no hunde el plan de Trump, ligado a los tres años que le quedan en la presidencia. El planteamiento de la Casa Blanca es suficientemente pragmático y puede salir adelante.
Por un lado, Trump va a disponer de 50 millones de barriles de petróleo que Venezuela tiene almacenados, ya comprometidos por Delcy Rodríguez y cuya venta podría suponer en breve unos ingresos de 2.500 millones de dólares. Ese dinero, ingresado en una cuenta de fideicomiso, será utilizado como un primer pago para encargar a empresas estadounidenses el suministro de productos y servicios esenciales en Venezuela.
Por otro, basta con que las petroleras que ya están (Chevron) o tienen infraestructura en los campos venezolanos por haber tenido actividad hasta hace poco (Repsol y Eni, entre otras) aumenten su inversión, lo que en el corto plazo ya les va a dar un beneficio. Compañías de servicios o de distribución y comercialización del crudo también pueden esperar rentabilidad en el horizonte próximo que maneja la Administración Trump.
En estos momentos Venezuela produce cerca de 900.000 barriles diarios de petróleo. Aunque el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, habla de añadir a esa producción hasta 700.000 barriles diarios para dentro de un año o año y medio, probablemente haya que hacer una estimación más moderada: Javier Blas, de ‘Bloomberg’, piensa en una producción extra de entre 300.000 y 500.000 barriles diarios para mediados de 2027; Antonio de la Cruz, de Inter-American Trends, coincide con estas cifras, si bien alarga un poco el plazo, apuntando a una producción total cercana a 1,5 millones barriles diarios en tres años.
Es verdad que el sector petrolero venezolano requiere inversiones importantes para recuperar los niveles de producción que tuvo (alcanzó los 3,7 millones de barriles diarios en la década de 1970; era de 3,2 millones cuando Chávez llegó al poder en 1998 y bajó a poco más de 500.000 en el peor momento de Maduro), pero la reparación y modernización de refinerías y la mejora tecnológica de la estatal Pdvsa pueden ser progresivas, en la medida en que ciertamente la realidad del país cambie. Y a lo largo de esta transición, si es satisfactoria, incluso cabe una modificación de la ley que obliga a sociedades mixtas en las que Pdvsa tiene al menos el 51%, lo que mejoraría el atractivo inversor.

Guerra interna

Si ese revulsivo económico queda en manos principalmente de Trump, la apertura política del régimen es tarea de Delcy Rodríguez y de su hermano Jorge, presidente de la Asamblea Nacional. El miedo entre la cúpula gobernante y entre el Ejército a represalias armadas por parte de Estados Unidos ha llevado a entender que deben converger, al menos de momento, en la dirección que marca Washington. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y la mayor parte de los máximos dirigentes entienden que su única salvación personal (y quizás la de sus fortunas escondidas) está en avanzar hacia un desmantelamiento del aparato represivo y una cierta aceptación del pluralismo político.
El único jerarca que se está moviendo en contra es Diosdado Cabello. Es posible que, según qué decisiones se tomen y los intereses personales que se pisen, haya en los próximos meses otros disidentes que compliquen la situación, pero hoy la gran batalla está entre Cabello y los Rodríguez. Estos han demostrado gran astucia a lo largo de los años para deshacerse de serios contrincantes, como fue Tareck el Aissami, el gran aliado de Maduro en sus primeros años de presidente, y pueden echar a un lado a Cabello a pesar de su gran control interno.
Como ministro del Interior, Cabello controla las fuerzas del orden y los grupos paramilitares y tiene poder sobre las filas de Ejército más chavistas. Se le atribuye la lentitud con que se está produciendo las excarcelaciones de presos políticos. Delcy Rodríguez se lo está jugando todo en esta apuesta de poder y no permitirá que Cabello le tuerza las cosas, así que cabe esperar que a este se le vayan cerrando las opciones.
Solo si la transición se ralentiza y el interés de Estados Unidos decae, porque Trump se olvida de aspiraciones democráticas o porque en 2028 es elegido alguien muy distinto para la Casa Blanca, Cabello podría volver a sacar la cabeza, pero a la vista del ritmo de los acontecimientos ese horizonte le queda muy lejos.

El juez expulsa a uno de los abogados que pretendía asumir la defensa de Maduro

La guerra abierta por dos abogados de altos vuelos para ver quién se queda la defensa de Nicolás Maduro ha sido resuelta este lunes por el juez que supervisa el caso, Alvin Hellerstein: el magistrado decidió expulsar a Bruce Fein, uno de … letrados que se personó en la causa que se ventila en Nueva York para asistir al expresidente de Venezuela.
Fein, exalto cargo del Departamento de Justicia en la presidencia de Ronald Reagan y un comentarista habitual de asuntos legales en la prensa estadounidense, solicitó ante el juez ser reconocido como abogado de Maduro.
Ocurrió un día después de la primera aparición del dictador venezolano ante el juez Hellerstein, cuando se le leyeron los cargos y el acusado se declaró no culpable, entre proclamaciones de que era un «prisionero de guerra» de EE.UU. y que seguía siendo el presidente de Venezuela.

Maduro apuntaba a comparecer en aquella vista sin abogado contratado, con la sola asistencia de David Wikstrom, un abogado de oficio nombrado por el juzgado. Pero a última hora apareció la figura de otro abogado, y uno de envergadura: Barry Pollack, uno de los mejores penalistas de EE.UU., que lideró la defensa de Julian Assange y consiguiṕo un acuerdo con la fiscalía para la liberación del fundador de WikiLeaks.
Cuando apareció en la documentación judicial la petición de Fein al juez para ser admitido como abogado de Maduro, parecía que la idea era formar un ‘dream team’ legal, una dupla con Pollack para apuntalar la defensa en un caso de complejidad extrema y atención global.
Pero no fue así. Pollack y Fein no eran un equipo. El primero exigió al juez que echara a Fein de la defensa. En un escrito, expuso que Maduro no había hablado con Fein, mucho menos le había contratado para formar parte de su defensa.

Fein replicó que se había postulado como abogado porque miembros del círculo íntimo de Maduro -se habló de un cuñado- le habían pedido que lo hiciera, ante las dificultades del líder chavista de organizar su defensa, tras haber sido capturado por el ejército de EE.UU. en su refugio en Caracas y haber sido trasladado en condiciones de máxima seguridad a una cárcel de Brooklyn.
Fein requería al juez que tomara una decisión al respecto y que lo hiciera en una comparecencia a puerta cerrada en el juzgado. Y Hellerstein la ha tomado: le ha abierto la puerta de salida. «La solicitud de Fein para sumarse a la defensa no tiene base legal», concluyó el magistrado, que no consideró necesaria organizar esa vista. «Si Maduro quisiera contratar a Fein, tiene la capacidad de hacerlo. Fein no puede nombrarse a sí mismo para hacerlo», sostuvo.
Tras esta decisión del juez, la siguiente comparecencia de Maduro se mantiene en el próximo 17 de marzo, en los mismos juzgados del Distrito Sur de Manhattan donde le espera su juicio.

El Ejército venezolano se atrinchera en torno a la nueva cúpula chavista

Una semana después de que los helicópteros estadounidenses despegaran de Caracas llevándose a Nicolás Maduro y su esposa, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana proyecta una imagen de solidaridad inquebrantable. A nivel interno, fuentes del Ejército niegan cualquier fractura, aseguran que la institución permanece compacta … en torno a la nueva estructura de poder. Es un mensaje que se repite en comunicados oficiales y declaraciones de alto nivel. Pero la realidad es más compleja, más perturbadora de lo que esa narrativa sugiere.
Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, ha consolidado su control político con velocidad sorprendente. La CIA, según informes de medios internacionales, recomendó que ella asumiera el poder ante el riesgo de que María Corina Machado no pudiera mantener bajo control a la institución militar. Es una decisión que revela cómo Washington percibe la situación: no se trata de restaurar la democracia, sino de asegurar que alguien capaz de ejercer autoridad sobre los uniformes asuma el poder. Rodríguez, quien fue vicepresidenta de Maduro, comprende la lógica del poder militar y domina el lenguaje de los cuarteles.
Junto a Rodríguez, dos hombres sostienen el andamiaje del poder. Vladimir Padrino López, ministro de Defensa desde 2014, controla directamente a más de 123.000 soldados y 8.000 reservistas, con una estructura de mando que se extiende por todo el territorio nacional. Sobre él pesa una recompensa de 15 millones de dólares ofrecida por Washington, pero esa cifra no lo ha hecho vacilar. Ha respaldado públicamente a Rodríguez como presidenta interina, ha calificado la captura de Maduro como un «secuestro cobarde», pero ha hecho poco para impedirlo. Es pragmatismo político que revela cómo un militar experimentado navega el cambio de poder.

El otro pilar es Diosdado Cabello, número dos del chavismo, quien ocupa la cartera de Ministerio del Interior y Justicia. Cabello controla el aparato de seguridad interna y la red de colectivos que funcionan como una milicia paralela. Sobre él pesa una recompensa de 25 millones de dólares, la más elevada después de la de Maduro. Ha negado cualquier traición al presidente capturado, ha recorrido Caracas movilizando a sus seguidores, ha exigido el retorno de Maduro. Es como si Cabello estuviera escribiendo su propia historia, jugando a un juego cuyas reglas solo él parece dominar.

El llamamiento que no fue escuchado

Cuando Edmundo González Urrutia, reconocido por varios países como ganador de las elecciones presidenciales de 2024, hizo su llamamiento a las Fuerzas Armadas después del 3 de enero, su mensaje fue directo: pidió que respetaran la voluntad popular, que cumplieran con su deber constitucional, que se colocaran del lado de la legalidad. Su llamamiento asumía que la institución militar podía ser persuadida, que podía cambiar de bando si se le presentaba la oportunidad.
Pero la realidad fue distinta. Mientras González y la oposición en el exilio esperaban una respuesta, la Administración Trump les propinó una bofetada política. Washington, pragmático como siempre, había decidido que Delcy Rodríguez era la opción más viable para mantener el control institucional. Para la Casa Blanca, la continuidad bajo nuevas reglas era preferible a la incertidumbre de un cambio de poder que podría fragmentar la estructura militar.
González se encontró en una posición incómoda: reconocido como presidente electo por varios países, pero sin apoyo de la superpotencia que podría haber legitimado su posición. La oposición en el exilio descubrió que sus cálculos políticos no coincidían con los de los halcones.

Militares venezolanos retirados en EE.UU.
La lealtad no es a la bandera tricolor de la antigua república, sino a la narrativa roja de la revolución

En la capital americana y Miami, la oposición juega su propio juego. Se reúnen en salones de hoteles y centros de pensamiento, haciendo ‘lobby’ con funcionarios estadounidenses, presentando una visión de Venezuela desconectada de la realidad del terreno. En esas reuniones participan militares venezolanos retirados, algunos con más tiempo fuera de la institución que los años que lleva la revolución bolivariana en el poder.
Hablan de honor, de tradición, de una Fuerza Armada que ya no existe. Es un diálogo de sordos que ignora que los oficiales que hoy comandan las tropas fueron formados bajo un sistema de valores completamente diferente. Para los capitanes, mayores y coroneles de hoy, la lealtad no es a la bandera tricolor de la antigua república, sino a la narrativa roja de la revolución.
La respuesta de la Fuerza Armada fue el silencio, seguido por una reafirmación de su lealtad a la nueva estructura de poder. Las fuentes internas de la institución niegan cualquier división, aseguran que el mando se mantiene consolidado. Es un mensaje que se repite con tanta consistencia que parece ensayado, como si fuera parte de una estrategia coordinada de comunicación.

La estructura del control

Lo que permite que el Ejército permanezca compacto no es la convicción ideológica, sino la estructura del control. Vladimir Padrino López ha mantenido la disciplina mediante una combinación de lealtad personal, amenazas implícitas, y la promesa de que la institución continuará siendo relevante bajo el nuevo orden. Los oficiales de alto rango que podrían cuestionar la situación están neutralizados, ya sea mediante su cooptación en el nuevo sistema o mediante el miedo a las consecuencias de la disidencia.
En los pasillos y oficinas de Fuerte Tiuna, en los cuarteles de todo el país, circula una escuda o justificación que ha adquirido la consistencia de un mantra oficial. Los militares señalan que fue «la operación más sofisticada con tecnología de punta utilizada en todos los tiempos», que «sobrepasó cualquier estrategia». No había defensa posible contra semejante despliegue de recursos. Es una forma de exonerar la responsabilidad institucional, de convertir la debacle en inevitabilidad.
Un oficial que prefiere mantener su anonimato comenta sobre lo que han sido estos días posteriores al ataque: «La solidaridad que ves es la solidaridad que el mando quiere que veas. Pero adentro hay dudas, hay resentimiento, hay militares que se sienten traicionados. Lo que sucedió el 3 de enero fue una sorpresa para muchos de nosotros. Algunos creían que el Ejército iba a resistir. Otros creían que íbamos a defender al presidente. Pero cuando llegó el momento, descubrimos que la decisión ya había sido tomada en otro lugar, por otras personas». Su testimonio revela la brecha entre la narrativa oficial y la realidad de una institución dividida internamente, aunque compacta en la superficie.

La vulnerabilidad de Fuerte Tiuna

La captura de Maduro ocurrió en Fuerte Tiuna, el complejo militar más importante de Caracas, ubicado en el suroeste de la capital, entre las parroquias de Coche y El Valle. Es la instalación que debería haber sido la más segura, la más protegida, la más defendible. Pero fue precisamente allí donde la operación estadounidense encontró la menor resistencia.
Parte de esa vulnerabilidad radica en una decisión tomada hace más de una década, cuando Hugo Chávez permitió la construcción de viviendas para civiles dentro del complejo militar. Cientos de familias fueron alojadas en residenciales construidos en los terrenos de la base, presentado como un acto de inclusión social, una forma de democratizar el espacio militar. Pero también fue una decisión que comprometió la seguridad operativa de la instalación.

«Todo era visible. Un niño con un teléfono celular podía fotografiar lo que sucedía adentro y enviarlo a cualquier parte del mundo»

Ese mismo oficial comenta: «Cualquiera pudo filtrar información desde esas viviendas. Los civiles veían los movimientos de la guardia presidencial, los cambios de turno, los refuerzos que llegaban. Todo era visible. Un niño con un teléfono celular podía fotografiar lo que sucedía adentro y enviarlo a cualquier parte del mundo. Eso fue un error estratégico que cometimos hace años, y esa noche pagamos el precio». Su análisis es incisivo: la vulnerabilidad de Fuerte Tiuna fue estructural, resultado de decisiones políticas tomadas años atrás.

Las preguntas que nadie responde
¿Por qué Maduro necesitaba 32 guardaespaldas cubanos si confiaba en su propia Fuerza Armada? ¿Qué sabía el presidente que los militares venezolanos no sabían? ¿Por qué recurrir a soldados de una isla caribeña para proteger la vida del líder de la revolución bolivariana? La respuesta es incómoda: seguramente porque no confiaba. Porque sabía que la institución militar venezolana había sido comprometida, que había divisiones, que había militares que podrían traicionarlo. La presencia de esos guardaespaldas cubanos es un testimonio silencioso de la desconfianza que Maduro tenía en su propio entorno, un símbolo de la dependencia del proceso respecto a actores externos.
Pero hay otras preguntas que quedan sin respuesta, preguntas que erosionan la moral no solo de los soldados, sino de todo un pueblo. ¿Dónde está el parte detallado de lo que sucedió? ¿Dónde está la explicación oficial de cómo una operación militar extranjera pudo penetrar el corazón de la capital sin ser detectada? ¿Dónde está la rendición de cuentas? El silencio del alto mando es ensordecedor. No hay comunicados que expliquen la debacle. No hay oficiales que asuman responsabilidad. No hay transparencia.
Ese silencio es más que una omisión administrativa. Es una violación de la soberanía nacional que no ha sido reconocida públicamente. Es un acto de invasión que ha sido presentado como una operación quirúrgica, como si fuera un procedimiento médico y no una incursión militar en territorio venezolano. Los venezolanos no solo han visto a su presidente capturado; han visto a su nación invadida sin que sus propias Fuerzas Armadas pudieran impedirlo. Es una humillación nacional que ha quedado sin explicación.
La moral de los soldados ha sido destruida. La moral del pueblo ha sido destrozada. Los ciudadanos ven a sus militares patrullando las calles, pero ¿en nombre de qué? ¿En nombre de una institución que no pudo defender lo más sagrado: la madre patria?

Antes de la operación estadounidense, la Fuerza Armada se jactaba de contar con un sistema de defensa llamado Escudo Bolivariano. Era presentado como una red de protección impenetrable, un conjunto de medidas coordinadas que garantizaría la seguridad del territorio nacional. Los comunicados oficiales hablaban de vigilancia aérea, sistemas de alerta temprana, coordinación entre cuerpos de seguridad.
Pero cuando llegó el momento de la verdad, Escudo Bolivariano se desvaneció como humo. No hubo alertas tempranas que funcionaran. No hubo coordinación visible. No hubo respuesta organizada. Lo que sucedió fue una serie de acciones desconectadas, de unidades que no sabían qué hacer, de oficiales que esperaban órdenes que nunca llegaban.
La Operación Resolución Absoluta dejó un rastro de cifras que revelan la magnitud del colapso. Diosdado Cabello informó de al menos 100 civiles muertos y un número similar de heridos. La Fuerza Armada realizó un funeral por 24 soldados caídos en distintos puntos de Caracas. Cuba confirmó la muerte de 32 de sus militares, que formaban parte del círculo más cerrado de seguridad de Maduro. Esos números representan más que cifras: una institución que no pudo defender a su comandante en jefe.

La naturaleza bolivariana del dilema

Para entender lo que sucede en la Fuerza Armada en estos momentos, es necesario comprender una realidad incómoda: esta es una institución bolivariana formada en la revolución. Casi 30 años de Gobierno chavista han moldeado la mentalidad de los oficiales que hoy ocupan posiciones de poder. Los comandantes y generales que actualmente toman decisiones eran apenas cadetes cuando Chávez llegó al poder, o se iniciaban como oficiales jóvenes en los primeros años de la revolución. Para ellos, la institución militar no es un legado de la Cuarta República, sino una creación del chavismo.
Vladimir Padrino López representa una anomalía: es el último de una generación de militares formados en la vieja república, un oficial que transitó desde los cuarteles de la Cuarta República hacia los de la revolución. Su carrera es una crónica de adaptación, de supervivencia política mediante la flexibilidad ideológica. Para Padrino, el Ejército es la constante; los gobiernos, los presidentes, las estructuras políticas, son variables que cambian. Esa mentalidad institucionalista, pragmática hasta el cinismo, es lo que le ha permitido mantenerse en el poder durante más de una década.
Diosdado Cabello es su opuesto. Donde Padrino es institucional, Cabello es revolucionario. Donde Padrino es pragmático, Cabello es ideológico. Es el compañero de Chávez desde el golpe de 1992, desde aquellos días cuando la revolución era apenas un sueño de militares jóvenes. Para muchos de los oficiales que hoy ocupan posiciones de poder, Cabello no es solo un político, es una encarnación viviente de la revolución. Lo llaman «papá Diosdado», una expresión que revela la naturaleza de la relación: es paternidad revolucionaria, es lealtad a alguien que personifica la continuidad del proyecto bolivariano.

Lo que sucede en Venezuela en estos momentos es una transición que no es una transición, una continuidad bajo nuevas reglas

Esa lealtad a Cabello es lo que mantiene compacta a una institución que, de otra manera, podría desmoronarse. No es lealtad a Delcy Rodríguez, que es una figura nueva en el poder. No es lealtad a Padrino López, que es visto como un pragmático. Es lealtad a Cabello, al revolucionario, al compañero de Chávez, al hombre que encarna la continuidad de lo que originalmente fue denominado el Movimiento Revolucionario MVR 200.
Lo que sucede en la Fuerza Armada es un conflicto entre lo que representó en sus primeros años y lo que es. Es un conflicto entre los ideales de 1992 y la realidad de 2026. Es un conflicto que se resuelve, por ahora, mediante la lealtad a figuras como Cabello y mediante la continuidad bajo nuevas reglas.
Lo que sucede en Venezuela en estos momentos es una transición que no es una transición, un cambio que no es un cambio, una continuidad bajo nuevas reglas. Y en el centro de esa continuidad está la fuerza pública, que se atrinchera en torno a una nueva cúpula chavista, proyectando una imagen de solidaridad que es, en esencia, una ilusión que se desmorona cada vez que alguien se atreve a hacer las preguntas que nadie quiere responder.

El apagón informativo de Irán: sin redes sociales ni prensa extranjera sobre el terreno

El objetivo es claro: intentar por todos los medios mantener el ‘statu quo’ que rige la República Islámica de Irán desde hace 47 años.Las formas, durante estas décadas han sido varias: persecución a los disidentes y opositores casa por casa; el uso de la … Guardia Revolucionaria islámica, que controla todos los movimientos de la población; dificultades para la prensa nacional y extranjera a la hora de trabajar con libertad; y, ahora, en tiempos de internet y redes sociales: el apagón total. Si no se habla de un tema, no existe. Y si los iraníes no son capaces de contar lo que está sucediendo en las calles de su país y no hay prensa capaz de hacerlo, será muy difícil que el mundo exterior conozca lo que realmente está pasando.
«La situación actual en Irán es grave, ya que el Gobierno está llevando a cabo matanzas masivas en varias ciudades», explica desde el exilio Awyar, que trabaja para la organización de derechos humanos Hengaw. Hace 16 días, los comerciantes del bazar de Teherán dijeron ‘basta’ a la situación económica que está viviendo el país. Salieron a las calles y con ellos, los habituales en estas manifestaciones: jóvenes estudiantes que buscan cualquier resquicio que les pueda permitir conseguir la tan ansiada libertad. «Lo que siguió después fue una ola masiva de protestas y una ola masiva de represión», relata Awyar.

Las primeras imágenes de protestas y represión corrieron como la pólvora por las redes. Eso llevó al régimen a tomar la decisión con la que creían poder frenar las marchas: el bloqueo de todas las redes sociales y apagón de internet en todo el país.
En otras ocasiones, la comunicación dentro de Irán, aunque tardara en producirse, al final era posible. Ahora, a todas las personas que este periódico ha intentado contactar a través de redes sociales mantienen un preocupante silencio.
En este momento, casi todas las plataformas de redes sociales en el país persa están bloqueadas. «El acceso a internet es extremadamente limitado y costoso, y la mayoría de las VPN están controladas y monitoreadas por el propio régimen. Durante los últimos tres días, Irán ha experimentado un apagón casi total de comunicaciones: internet, radio, líneas telefónicas e incluso la electricidad en varias ciudades han sido cortadas», explica Medis Tavakoli, activista iraní, que hace cuatro años se exilió en España. «Ahora me están llegando mensajes de cosas que ocurrieron hace tres días», señala.
«Estamos en absoluta oscuridad respecto a lo que está ocurriendo dentro de nuestro propio país. Solo un número muy pequeño de personas, gracias a viajes o a un acceso muy limitado a Starlink (el servicio de internet satelital de Space X, la empresa de Elon Musk), ha logrado compartir fragmentos de información», explica Tavakoli. Es a través del satélite de Musk como los manifestantes se están zafando del bloqueo de la República Islámica. Muchos analistas políticos, periodistas y miembros de diferentes grupos políticos organizan salas en Clubhouse, cuya audiencia a veces alcanza los treinta mil.

Los pocos mensajes y vídeos que han salido de Irán durante los últimos días han mostrado que las protestas continúan, pero el apagón dificulta cualquier esfuerzo para verificar si la represión ha funcionado y ha mermado el movimiento.
Desde la televisión estatal iraní se transmitieron imágenes de decenas de miles de manifestantes progubernamentales que mostraban su apoyo al régimen de los ayatolás, coreando «¡Muerte a Estados Unidos!»

Bloqueo a la prensa

A esto se suma el bloqueo a la prensa. Es muy difícil, por no decir imposible, entrar en Irán con una visa de prensa en un momento como este. El historial de Irán con su trato a los periodistas es realmente oscuro. Hace años que el Comité para la Protección de los Periodistas calificó al Líder Supremo como uno de «los peores enemigos de la prensa del mundo».
Si hay suerte y la visa es aceptada, tras varios meses de espera, el trabajo que un informador puede realizar en el país es fácil, si sigue las normas y no se sale del guion que Teherán le ha escrito. Irán no es un país en el que se permita innovar y querer buscar historias exclusivas y salirte del carril. Las autoridades, por si acaso, ya han preparado el terreno para no hacerlo: asignan un acompañante (‘fixer’ en el argot periodístico) que más que tu traductor será tu sombra. Elegirá por ti el hotel. Te llevará dónde y con quién quiera. Los mensajes son contradictorios, pues oficialmente aseguran que «podrá trabajar con total libertad», pero siempre bajo una estricta vigilancia.
Con todo esto, se hace muy difícil saber, más allá de lo que el propio régimen quiera, lo que realmente está pasando en la República islámica.

Alejandro González de Canales: el español liberado en Venezuela que fue militar chavista y dirigente de Chevron

Las consecuencias de la incursión de EE.UU. en Venezuela para sacar a Nicolás Maduro del país se siguen sucediendo en diferentes escalas. Delcy Rodriguez, la nueva presidenta interina, se enfrenta a un vendaval originado en Washington con posturas y gestos amables, entre ellos, … la liberación de presos políticos y figuras destacadas de la oposición. En ese contexto, hay seis ciudadanos españoles que al fin pueden respirar aire libre, entre ellos, Alejandro González de Canales.
Este exmilitar chavista y dirigente de Chevron fue arrestado el 9 de febrero de 2024 por miembros de la Dirección General de Contrainteligencia Militar en una operación para detener de manera simultánea a su exesposa, la hispanovenezolana Rocío San Miguel, una señalada activista pro Derechos Humanos y abiertamente crítica con el régimen venezolano. Ambos encarcelamientos fueron condenados por la oposición al chavismo, al señalar motivos políticos detrás de un proceso sin garantías que prometía terminar en duras condenas para ambos.

A pesar de los años que sirvió al Ejército de Venezuela, de haber llegado hasta el rango de Coronel o de su retiro en 2011 la Justicia del aparato chavista fue implacable. Tampoco sirvió su posición como director de aviación en la empresa petrolera estadounidense Chevron. Primero, estuvo arrestado en la sede de la contrainteligencia militar venezolana en Boleíta y más tarde fue recluido en la cárcel de máxima seguridad El Rodeo 1. Su hija y dos hermanos fueron detenidos el mismo día que él, aunque no tardaron en liberarlos.
González de Canales fue acusado de delitos relacionados con revelación de secretos y su hermana denunció que se enfrentaba a 20 años de prisión, aunque es difícil acceder a la sentencia; su familia asegura que ni siquiera tuvo acceso a un abogado particular, al menos en los primeros meses de su cautiverio, en los que su contacto con el exterior fue escaso y muy vigilado. La poca información que se ha hecho pública en este tiempo proviene de sus allegados, que han participado activamente en la denuncia de su situación y siempre han defendido su inocencia. En sus numerosas declaraciones a medios han achacado su situación a su cercanía con su exmujer, abiertamente crítica con el régimen de Maduro, una posiciones muy castigada por el chavismo.

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