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NEGOCIOS

Los Gerentes de Impacto del 2024

TECNOLOGÍA

Del invencible Mate 80 Pro a una revolución total en la muñeca, el nuevo arsenal tecnológico de Huawei

La capital de España acaba de convertirse en uno de los epicentros mundiales de la tecnología. Huawei, de hecho, ha desplegado toda su artillería pesada en un evento global celebrado en Madrid y que no ha dejado a nadie indiferente. No nos engañemos, … la marca asiática ha venido a demostrar músculo, a dejar claro que la innovación sigue siendo su principal motor. Y lo ha hecho presentando un ecosistema completo de dispositivos diseñados para devorar el mercado: un ‘smartphone’ de ultimísima generación, dos relojes inteligentes que rozan la ciencia ficción, una tableta ultracompacta, unos auriculares inalámbricos de infarto y una pulsera deportiva para los más exigentes.
Empezamos por la joya de la corona. El Huawei Mate 80 Pro es una declaración de intenciones en toda regla. En cuanto a diseño, la serie Mate sigue apostando por su simetría característica, pero esta vez introduce unos anillos espaciales dobles en la parte trasera que, al sostener el teléfono en horizontal, forman un símbolo de infinito. En el frontal, nos topamos con una inmensa pantalla de bordes planos de 6,75 pulgadas, resolución 2.8K y una tasa de refresco adaptativa que alcanza los 120 Hz. Pero lo que de verdad ciega (en el buen sentido de la palabra) son sus asombrosos 3.000 nits de brillo máximo. Todo esto, coronado por una cámara frontal 3D Time-of-Flight (ToF) ultra segura para el desbloqueo facial.

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La durabilidad es un punto y aparte. Huawei ha blindado este terminal con cristal Kunlun de segunda generación y certificaciones IP68 e IP69, haciéndolo resistente al agua y al polvo en niveles extremos.
Pero donde el Mate 80 Pro saca realmente los colmillos es en la fotografía. El dispositivo incorpora una cámara principal de ultra iluminación ‘true-to-color’ de 50 megapíxeles, impulsada por un sensor RYYB gigante y una apertura mecánica de 10 pasos que llega a un impresionante f/1.4. A esto se le suma un teleobjetivo macro de 48 megapíxeles con zoom óptico de 4 aumentos (apertura f/2.1) y una lente ultra gran angular de 40 megapíxeles. La compañía asegura que la precisión en la reproducción del color se ha disparado un 43%.

Potencia a raudales

En cuanto a las entrañas de la bestia, el rendimiento general ha crecido un 21%. Para domar este procesador, la firma ha implementado una cámara de vapor con material de cambio de fase de grado aeroespacial que mantiene el equipo frio incluso bajo máxima exigencia. Su batería de 5.750 mAh es un portento, pero lo son aún más sus velocidades de carga: 100W por cable y unos salvajes 81W de forma inalámbrica.
Por supuesto, la inteligencia artificial inunda el sistema, desde la eliminación de ruido en llamadas hasta herramientas como ‘AI Remove’ para borrar elementos indeseados de las fotos o ‘AI Expression’ para elegir la mejor sonrisa tras disparar.
El precio, aunque aún no hay fecha para que llegue a España, rondará los 1.200 euros

Los relojes

Si el teléfono es el cerebro, los relojes fueron el alma de esta presentación. Huawei ha lanzado dos modelos que atacan a públicos diferentes, pero con la misma contundencia.
Primero, el Huawei Watch GT Runner 2. Estamos ante el reloj de metal para corredores más ligero jamás creado por la marca. Su caja de titanio aeroespacial pesa solo 34,5 gramos (un 10% menos que su predecesor) y tiene un grosor de apenas 10,7 mm. La pantalla, protegida por cristal Kunlun, brilla con 3.000 nits. Pero el verdadero secreto está en su antena flotante: la fuerza de la señal satelital se ha multiplicado por 3,5. Su precisión de distancia supera el 99%, y la precisión del ritmo llega al 98%, números dignos de equipos industriales.
Cuenta con el nuevo sistema TrueSense y un procesador NPU que monitoriza constantes vitales a una velocidad vertiginosa (variabilidad de frecuencia cardíaca, oxígeno en sangre, sueño). Su batería en modo GPS continuo aguanta 32 horas, y hasta 14 días en uso normal. Incorpora un ‘Modo Maratón’ inteligente y la posibilidad de pagar con Curve Pay directamente desde la muñeca.
Por otro lado, llega el Huawei Watch Ultimate 2 Green Edition. Un dispositivo bestial construido con bisel de cerámica de nanotecnología, caja de metal líquido y cristal de zafiro. Si su predecesor era el rey del buceo (soportando inmersiones de hasta 150 metros con tecnología de comunicación por sonar), esta edición verde pone el foco en el golf. Incorpora un modo de campo de prácticas avanzado que analiza el plano del swing, vistas de la pendiente del green y distancias milimétricas hasta el hoyo, convirtiéndolo en el caddie digital definitivo. El Gt Runner ya está disponible a un precio de 399 euros. El Ultimate tardará más en llegar, y lo harás un precio muy cercano a los 1000 euros.

La tableta

¿Quién dijo que las tabletas pequeñas estaban muertas? La Huawei MatePad Mini llega para desmentirlo con contundencia. Hablamos de una pantalla de 8,8 pulgadas encapsulada en un cuerpo extraordinariamente delgado que aprovecha un 92% del frontal, gracias a unos biseles ínfimos de 2,99 milímetros. Han logrado reducir el tamaño del cuerpo un 4,1% mientras expandían el área de visión casi un 10%.
Los usuarios podrán elegir entre una pantalla OLED flexible estándar o la aclamada versión PaperMatte (que simula el tacto y la vista del papel real para evitar los dichosos reflejos). En cualquier caso, entrega 1.800 nits de brillo máximo y 300 PPI.
Para que esta pequeña bestia no se caliente, incorpora un sistema de disipación de calor 3D no metálico.
Debajo del capó, una batería de 6.400 mAh alimentada por una carga súper rápida de 66W garantiza horas de productividad ininterrumpida. Además, es totalmente compatible con el M-Pencil y su propia funda Folio Cover, transformando el dispositivo en un cuaderno digital perfecto gracias a la aplicación Huawei

Los auriculares

Para rematar la jugada, el audio. Los nuevos Huawei FreeBuds Pro 5 abandonan las formas tradicionales y apuestan por un rediseño ovalado con el logo de la marca incrustado en el tallo. Tras analizar más de 10.000 orejas, han logrado un ajuste que desafía a la gravedad y a la incomodidad.
Técnicamente, son una obra de ingeniería acústica. Cuentan con controladores duales y la tercera generación de módulos de control de audio. Pero el dato que asusta a la competencia es su Cancelación Activa de Ruido (ANC): al combinar por primera vez un controlador de alta frecuencia con un controlador de graves, han mejorado el rendimiento del ANC en un brutal 220%. Además, emparejados con el nuevo Mate 80, alcanzan velocidades de transmisión de 2,3 Mbps, lo que se traduce en audio de alta resolución sin pérdidas. Soportan audio espacial ilimitado y aíslan tu voz en llamadas incluso rodeado de 100 decibelios de ruido ambiental. El precio de los Free Buds Pro 5 es de 199 euros
Finalmente, aunque de forma más discreta, Huawei introdujo la Band 11 Pro, una pulsera deportiva cuya pantalla alcanza unos sorprendentes 2.000 nits de brillo máximo. Está orientada al bienestar diario, con seguimiento avanzado del sueño basado en la variabilidad de la frecuencia cardíaca, ejercicios de respiración guiados, soporte para más de 100 modos deportivos y funciones útiles como el obturador remoto para la cámara del móvil.

Instagram alertará a los padres cuando su hijo busque información sobre el suicidio

Instagram ha anunciado la llegada de una nueva funcionalidad a través de la que los padres serán alertados cuando alguno de sus hijos use la ‘app’ para realizar búsquedas relacionadas con el suicidio o la autolesión. La red social propiedad de Meta … ha compartido, a través de un comunicado, que está novedad estará disponible próximamente a través del control parental de la ‘app’ y las cuentas de adolescente.
«Entendemos lo delicados que son estos temas y lo angustiante que puede ser para un padre recibir una alerta como esta . La gran mayoría de los adolescentes no intenta buscar contenido sobre suicidio y autolesión en Instagram , y cuando lo hacen , nuestra política es bloquear estas búsquedas y , en su lugar , dirigirlos a recursos y líneas de ayuda que pueden ofrecer apoyo», afirma Instagram.

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La novedad se activa de forma predeterminada en todas las cuentas de adolescentes de la ‘app’. Cuando el menor realice una búsqueda que incluya términos que sugieren que este puede estar pensando en autolesionarse, como « suicidio» o «autolesión», los padres recibirán automáticamente una alerta por correo electrónico, SMS o WhatsApp, según la información de contacto disponible. También les saltará una notificación en su propia cuenta de la red social.
Estas alertas comenzarán a estar disponibles para los usuarios de EE .UU., Reino Unido, Australia y Canadá a partir de la semana que viene, y llegarán a otras regiones a finales de año. Todavía se desconoce el momento concreto en el que llegarán a España.
Desde Instagram remarcan que, con esta nueva función, buscan que los padres puedan intervenir a tiempo si su hijo necesita algún tipo de ayuda. Con el fin de «evitar enviar estas notificaciones innecesariamente», la red social ha apostado por establecer «un umbral que requiere pocas búsquedas en un corto periodo de tiempo» antes de mandar la alerta.
La ‘app’ también recuerda que trabaja para bloquear las búsquedas de términos claramente asociados con el suicidio y la autolesión: «Esto significa que no mostramos ningún resultado (relacionado) y ,en su lugar, dirigimos a las personas a recursos y organizaciones locales que pueden ayudar».

Así utiliza la IA el Galaxy S26: el nuevo buque insignia de Samsung

Sólo estamos comenzando 2026, y ya tenemos nuevo Unpacked de Samsung. Como en años anteriores el hardware ya no es el protagonista, dejando paso a la inteligencia artificial como pieza principal de la presentación de los nuevos Galaxy S26.Durante todo el … Unpacked se repitió la misma idea, una IA que se te adelanta, proactiva, que te sugiere y te recuerda datos cuando son necesarios. El CEO de Samsung, T.M. Roh, resumió la filosofía del S26 con una frase que lo dice todo; «la IA debe funcionar silenciosamente en segundo plano». Todo lo contrario de lo que hemos visto hasta ahora, donde la inteligencia artificial era el eje del argumento de venta de la empresa.

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En la práctica, esto se traduce en funciones como Now Nudge, que es capaz por ejemplo, de sugerirte fotos relevantes cuando un contacto te pide imágenes de un viaje, o un filtro de llamadas potenciado, que identifica quién llama y resume la intención antes de que descuelgues. Pequeñas automatizaciones que, sumadas, reducen la fricción del día a día sin exigir que el usuario aprenda a usar nada nuevo.
La versión Ultra, la tope de gama, equipa el Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy. Samsung ha prometido mejoras del 19% en CPU, 39% en NPU y 24% en GPU respecto al S25 Ultra. Son cifras que en el día día ayudan con tareas de IA en local, es decir, con más privacidad, y, sobre todo con la ejecución de juegos. La gestión térmica ha sido rediseñada distribuyendo el calor por los laterales del procesador, lo que debería mejorar las sesiones largas de uso del móvil.
Pero, la clave del S26 Ultra es, sin duda, la Pantalla de Privacidad integrada, la primera de este tipo, que limita la visibilidad lateral cuando está activa. No es el típico filtro adhesivo o un anti reflectante, es una solución a nivel de píxel, implementada directamente en el hardware de la pantalla.
La gran diferencia es que se puede activar selectivamente, por ejemplo, al introducir el PIN, al abrir aplicaciones concretas y no degrada la calidad visual cuando está desactivada. Si usas tu teléfono móvil en público, en el transporte, en una cafetería, o en la cola del supermercado, te protege perfectamente de miradas ajenas.
El Ultra mantiene su configuración de cuatro cámaras traseras con sensor principal de 200 MP, y aperturas más amplias, lo que le permite capturar un 47% más de luz en la gran angular y un 37% en el teleobjetivo de 50 MP respecto al S25 Ultra. El modo nocturno en vídeo también ha mejorado considerablemente gracias a estos objetivos más luminosos, y la estabilización añade bloqueo horizontal, un clásico de las cámaras de acción como las GoPro.
Otra novedad que está dirigida a los creadores de contenido, es la compatibilidad con APV, un códec de vídeo profesional diseñado para flujos de producción de alta calidad. Todos aquellos que siempre eligen el iPhone 17 Pro Max por la capacidad de video y de edición puede que ya no lo tengan tan claro.

Nuevo auriculares

Los nuevos auriculares llegan en dos versiones, los Buds4 Pro con diseño de tipo tapón, y cancelación activa de ruido adaptativa mejorada, y los Buds4 con diseño abierto, más cómodos pero con peor aislamiento. Ambos soportan audio de 24 bits/96 kHz en modo UHQ, lo que se traduce en una experiencia de alta fidelidad cuando el contenido acompañe.
Respecto a los Buds4 Pro, el woofer aumenta su área efectiva en casi un 20% respecto a la generación anterior, lo que traerá mejores bajos. La ANC también se actualiza, junto con el Super Clear Call para llamadas de banda ultraancha. La autonomía es de 7 horas en los Pro con ANC desactivado y 30 horas totales con el estuche.
Samsung no ha inventado nada nuevo en el Unpacked de 2026. El Galaxy S26 Ultra sigue evolucionando, con mejoras en todos los aspectos, pero nada transgresor, lo único la Pantalla de Privacidad, que justifica el sobreprecio del Ultra para quien trabaja con información sensible. La falta de disrupción no significa que no sea uno de los mejores Android premium hasta la fecha.

Jugamos a 'Resident Evil Requiem': el mejor survival horror regresa a Raccoon City

Aquí un servidor es un devoto del terror. En cine, en literatura y, por supuesto, en videojuegos. Y dentro de ese altar particular del miedo, la saga ‘Resident Evil’ ocupa un lugar privilegiado. Por eso la expectativa ante ‘Resident Evil Requiem’ era máxima. Capcom … celebraba el treinta aniversario de la franquicia y tenía la oportunidad de firmar algo más que una nueva entrega: podía cerrar el círculo. Y lo ha hecho.
‘Requiem’ es la novena entrega principal y, sobre todo, una declaración de intenciones. Tras coquetear con ideas de mundo abierto y experimentos multijugador en fases tempranas del desarrollo, la compañía japonesa ha optado por regresar al núcleo del survival horror clásico. Hay ecos evidentes de ‘Resident Evil VII’ y de ‘Resident Evil Village’ en el control y en la puesta en escena, pero también bebe de los remakes recientes, especialmente en el diseño de escenarios y en el equilibrio entre tensión y acción. El resultado es un título que funciona como homenaje a toda la saga sin sentirse un refrito: recoge lo mejor de cada etapa y lo integra con sorprendente naturalidad.

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Rodrigo Alonso

Dos protagonistas, lo mejor de ambos mundos

Sin entrar en detalles argumentales, el juego divide su narrativa entre Grace Ashcroft y Leon S. Kennedy. Grace, analista del FBI con escasa experiencia sobre el terreno, se ve atrapada en una conspiración que tiene más que ver con su pasado de lo que imagina. Su arco apuesta por la vulnerabilidad, la escasez de recursos y la sensación constante de amenaza. Con ella, el juego respira terror puro.
Leon, en cambio, representa la veteranía. Curtido tras años de crisis bioterroristas, su parte introduce más enfrentamientos directos y secuencias de acción sin renunciar a la tensión. Lo interesante es que no se trata de dos campañas inconexas: ambos protagonistas avanzan hacia un mismo objetivo, cruzando sus caminos y ofreciendo perspectivas distintas de los mismos acontecimientos. Esa dualidad es uno de los grandes aciertos de ‘Requiem’, porque aporta variedad sin romper el ritmo ni la coherencia narrativa. Mide perfecto los tiempos entre personajes, para que en ningún momento te aburras de jugar con uno, o eches en falta el miedo o la acción del otro.

Además, Capcom permite alternar en cualquier momento entre primera y tercera persona. En el caso de Leon, la tercera persona parece la opción más natural, heredera de los remakes recientes. Pero con Grace, la primera persona potencia la inmersión y eleva la angustia a otro nivel. No es un simple capricho técnico: cambia la manera en la que se perciben los espacios, los enemigos y hasta el propio silencio. Aquí (que aunque me encante el terror me asusto con nada) he jugado ‘Requiem’ por completo en tercera persona. Y es que además de para intentar rebajar un poco el nivel de miedo, sin mucho éxito debo decir, hay cambios y detalles, como animaciones exclusivas de tropiezos mientras te persigue un enemigo que en la primera persona no existen, que me han hecho decantarme por la tercera persona.

Apartado gráfico y rendimiento

Desarrollado con el RE Engine y concebido exclusivamente para la actual generación, ‘Requiem’ es uno de los trabajos más sólidos de Capcom a nivel técnico. La iluminación es, probablemente, su mayor virtud. El uso del trazado de rayos refuerza las sombras dinámicas, los reflejos y la sensación de profundidad en interiores cerrados. Los nipones han conseguido que, pasillos aparentemente vacíos, acojonen más que uno repleto de zombies.
Por otra parte, los modelados faciales alcanzan un nivel notable, sobre todo en las cinemáticas, donde las expresiones transmiten tensión y desgaste emocional. La dirección artística, más que la pura potencia gráfica, es la que marca la diferencia: el diseño de enemigos y escenarios apuesta por lo grotesco sin caer en la caricatura. Todo está medido para incomodar. En cuanto a rendimiento, he jugado en PS5 y se ha mantenido estable en todo momento, en las alrededor de 14 horas que dura la campaña, dependiendo el ritmo, del nivel de dificultad y de lo que te bloquees con los puzzles.
No es el ‘Resident Evil’ más largo, pero sí uno de los mejor medidos. No hay relleno innecesario ni tramos alargados artificialmente. La progresión está ajustada para mantener la tensión constante y evitar que el terror se diluya.

¿Merece la pena?

‘Resident Evil Requiem’ no reinventa la fórmula, pero tampoco lo necesita. Es una síntesis madura de todo lo que ha funcionado en la saga durante tres décadas. Combina terror psicológico, acción medida y una puesta en escena técnica muy sólida. Puede que algunos jugadores echen en falta una revolución más arriesgada, pero lo que ofrece está ejecutado con precisión quirúrgica.
Para los veteranos, es un homenaje cargado de guiños y respeto por el legado. Para los nuevos jugadores, una puerta de entrada accesible y contundente al survival horror moderno. Sí, merece la pena. Y no solo como celebración del aniversario, sino como uno de los mejores capítulos recientes de la franquicia.

A la espera de Alexa+, probamos el nuevo altavoz Echo Studio de Amazon

Amazon ha rediseñado por completo su Echo Studio, su propuesta de altavoz para los melómanos. Ha pasado de ser un cilindro de 4,5 kilos a tener un nuevo cuerpo circular que recuerda a la Estrella de la muerte de Star Wars. El cambio … llega con una reducción de tamaño de un 40%, y el objetivo de la empresa es claro: ofrecer al consumido un ‘gadget’ que encaje mejor en la estantería de su casa. El precio: 239 euros.
Pero la física no entiende de diseños bonitos, y el nuevo tamaño implica que la nueva versión ofrezca menos graves que su predecesor. A cambio llega con una mejora con medios más limpios y una presencia vocal más marcada, lo que mejora la experiencia al escuchar música pop, podcasts o informativos. Para un oyente casual el bajo puede ser más que suficiente, pero para quien se enamoró del Studio original, el nuevo puede que le decepcione. Se nota cierta diferencia frente a otros altavoces, pero si lo que se busca es un altavoz ligero y que no ocupe espacio puede merecer la pena apostar por este.

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Lo que sí ha aumentado considerablemente es el ‘cerebro’ del Echo Studio 2025, que llega con el AZ3 Neural Edge compatible con Alexa+, la nueva versión del asistente inteligente de Amazon. Aunque eso sí, ten en cuenta que por el momento no ha llegado a España y tampoco tenemos fecha de lanzamiento. Con todo, el nuevo procesador proporciona menos latencia y respuestas más inmediatas gracias a más procesamiento en el propio dispositivo. También ofrece más contexto y naturalidad en interacciones largas. Pero no sólo hace eso, sino que es capaz de adaptar el sonido en tiempo real en función del ambiente en el que esté funcionando.
En cuanto al audio espacial, cuenta con Dolby Atmos y Sony 360 Reality Audio con ‘beamforming’. Esta tecnología permite que el sonido rebote en techo y paredes creando una burbuja que, para un solo altavoz, puede ser sorprendentemente inmersiva. Sobre el papel el altavoz suena de maravilla, pero en la realidad depende del contenido, las canciones en Atmos pensadas para ello. Especialmente en Amazon Music Unlimited el efecto es perfecto, pero si usamos audio en estéreo entonces todo suena terriblemente artificial.
Al mismo tiempo que el diseño se integra mejor en el hogar, también lo hace con el ecosistema, ya que el nuevo Echo funciona mediante Zigbee, Matter y Thread, puede actuar como pieza central de automatizaciones y suma sensor de temperatura para rutinas de clima.

Dos grandes peros

El Echo Studio acusa, de todos modos, otros dos problemas. El primero es la conectividad WiFi tanto en la conexión a internet como con otros altavoces. Esto se nota especialmente en redes mesh, es decir, si decides sincronizarlo con otro altavoz para, por ejemplo, crear una suerte de efecto Home Cinema, te vas a encontrar con problemas. El segundo, que para nosotros es el más grave, es que este Echo Studio está especialmente diseñado para Alexa+, el asistente con IA generativa de Amazon, que, como hemos dicho, todavía no ha llegado a España.
En definitiva, Amazon ha conseguido introducir una gran calidad de audio en un altavoz que podría ocupar cualquier estantería. Aunque, eso sí, sacrificando los bajos de su predecesor. También hay que tener en cuenta que se trata de un altavoz caro que llega, en principio, sin su gran aliciente, que es el nuevo asistente de la tecnológica.

Jugamos a 'God of War: Sons of Sparta': Kratos pierde su identidad a costa de un cambio de diseño radical

Cuando una saga que ha redefinido el videojuego de acción decide mirar atrás, el riesgo es tan grande como la expectativa. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con ‘God of War: Sons of Sparta’, un ‘spin-off’ que nos ha pillado a todos por … sorpresa y que abandona la épica cinematográfica de las últimas entregas para descender a un terreno mucho más austero: el de la acción lateral en 2D con alma de metroidvania. Ambientado en la juventud de Kratos y centrado en su relación con su hermano Deimos durante el entrenamiento en Esparta, el título —desarrollado por Santa Monica Studio en colaboración con Mega Cat Studios— no solo revisita los orígenes del Fantasma de Esparta, sino que pone a prueba hasta qué punto la identidad de la saga resiste un cambio de formato tan radical.
El mayor valor diferencial de ‘Sons of Sparta’ está en su ambición narrativa. Lejos de las epopeyas contra dioses y criaturas mitológicas, aquí el foco es íntimo: la relación entre Kratos y Deimos, la rivalidad fraterna y la presión del modelo espartano. El juego intenta añadir matices a un pasado que en la saga principal apenas se esbozaba, y para los más fans de Kratos, es todo un regalo. Hay más diálogo, más escenas de construcción emocional y un esfuerzo evidente por humanizar al protagonista antes de que se convierta en el símbolo de rabia que conocemos. Acompañado además por un perfecto doblaje al español, el apartado narrativo del título es lo más sobresaliente, y el motivo de peso, en singular, para jugar a ‘Sons of Sparta’.

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Jugabilidad: un metroidvania que tropieza en el movimiento

Porque yendo al gameplay, el giro jugable es total. Cámara lateral, mapas interconectados, habilidades que desbloquean nuevas rutas y un diseño que invita al backtracking constante. Es, en todos los aspectos de la palabra, un metroidvania, con todas las de la ley. No obstante, falla en lo más importante de un metroidvania: el movimiento. El plataformeo se siente rígido y casi testimonial. Acciones básicas, como el rebote entre paredes, carecen de fluidez, y reaparecen problemas con las cornisas que parecían superados hace años. Los enemigos tampoco gestionan bien los desniveles: se bloquean en los bordes, incapaces de cambiar de altura, y quedan congelados en situaciones que rompen el ritmo. Son fallos que evocan limitaciones técnicas de otra época, más propias de consolas portátiles con recursos ajustados. A ello se suma un diseño de niveles excesivamente fragmentado, que divide el mapa en pequeñas celdas aisladas entre sí por constantes fundidos en negro y tiempos de carga que cortan la continuidad.

Y por el lado del combate, despídete de la visceralidad que siempre ha definido a Kratos. Aquí el combate carece del peso y la violencia que siempre han definido a a nuestro protagonista. Las animaciones resultan menos espectaculares y los enfrentamientos, aunque correctos, rara vez alcanzan momentos memorables. No es un sistema fallido, pero sí menos impactante de lo que un ‘God of War’ sugiere. En muchas ocasiones, consiste únicamente en repetir la misma fórmula hasta la saciedad (rodar y golpear por la espalda a unos enemigos pasivos que son esponjas de daño).

Decisiones de diseño difíciles de justificar

Luego, encontramos cosas en el diseño del juego que carecen de todo tipo de sentido, y nos hacen replantearnos hasta qué punto ha habido comunicación entre los distintos equipos que han desarrollado el juego. Por ejemplo, el mapa accesible desde el menú resulta sorprendentemente pobre, casi impropio de una producción con este sello, mientras que la interfaz —calcada tal cual de ‘God of War: Ragnarok’— desentona en un juego con este tipo estructura y escala completamente distintas. Pero no es la única decisión difícil de justificar. El cooperativo queda reducido a unos pocos desafíos desbloqueados tras terminar la campaña, una oportunidad desaprovechada en un título donde la hermandad era el eje narrativo y mecánico natural. Tampoco se entiende la ausencia de un sistema de teletransporte a Esparta, que actúa como centro neurálgico, ni la elección de concentrar la mayoría de habilidades y herramientas en un mismo botón, generando confusión y limitando la profundidad del control.
Como último punto, encontramos el apartado gráfico, que ha generado mucha polémica. Como buen metroidvania, ‘Sons of Sparta’ es un título 2D y en esta ocasión bajo unos gráficos pixel art. Esto no es novedoso, ahí están título como ‘Blasphemous’ o ‘The Last Faith’ que hacen uso de esta combinación de gráficos más género que ya es seña de identidad desde ‘Castlevania: Symphony of the Night’. Entonces, ¿dónde está la polémica? En su falta de identidad.

Un estilo artístico sin identidad

El estilo artístico es, sin duda, uno de los puntos más débiles del conjunto. Personajes y enemigos presentan diseños planos, con animaciones poco trabajadas y una sensación general de falta de acabado que sorprende en una franquicia acostumbrada a marcar estándar visual. Los escenarios, por su parte, adolecen de escasez de detalle y de una dirección artística que rara vez construye identidad propia: abundan las superficies genéricas, las texturas repetidas y una iluminación que no ayuda a generar atmósfera ni profundidad. Todo transmite una impresión de trabajo a medio pulir, como si el proyecto no hubiera tenido tiempo —o recursos— para alcanzar una mayor ambición estética.
Hay, eso sí, destellos aislados de lo que podría haber sido. Algún fondo concreto destaca por su composición y uso del color, y en ciertos momentos el pixel art consigue evocar la dureza y solemnidad de Esparta con acierto. Pero son excepciones contadas, casi anecdóticas, en una aventura que se extiende durante unas 15 horas y en la que lo visual debería sostener buena parte del viaje. Aquí, en cambio, rara vez acompaña; simplemente cumple.

¿Merece la pena?

‘God of War: Sons of Sparta’ es, ante todo, un experimento. Como expansión del universo narrativo, aporta contexto interesante a la figura de Kratos y a su vínculo con Deimos. Pero como entrega bajo el paraguas de una de las franquicias más potentes de PlayStation, se queda a medio camino. No alcanza la intensidad jugable ni la grandeza escénica que muchos esperan del nombre. Para aficionados al género metroidvania puede ser una propuesta recomendable si estás en sequía de juegos del estilo; para quienes busquen la épica y la contundencia clásicas de la saga, probablemente resulte insuficiente.

La mayoría de los españoles está a favor de prohibir las redes sociales a menores de 16 años

La mayoría de los españoles está de acuerdo con prohibir el acceso de menores de 16 años a redes sociales. Así se recoge en una reciente investigación, elaborada por la Fundación BBVA, en la que también se destaca que la ciudadanía está a favor … de vetar los móviles en centros educativos y considera el acoso online como la mayor amenaza que hay actualmente en la red.
Para realizar el estudio, titulado ‘Actitudes hacia la tecnología y uso de internet y teléfono móvil, la Fundación BBVA encuestó a 2.000 personas mayores de edad el pasado enero. En concreto, el 77% afirmó estar completamente de acuerdo con la idea de que en España se aplique una normativa similar a la que ya tiene Australia, donde la ley prohíbe el acceso de menores de 16 años a sitios como TikTok o Instagram desde el pasado diciembre. Aunque el estudio fue realizado antes de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciase su plan para ello, el resultado sugiere que la mayoría de los ciudadanos serían favorables a la iniciativa. Mientras tanto, solo el 7% estaría en contra.

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«Este amplio respaldo social hacia la medida de prohibir el uso de redes a menores de 16 años es trasversal a todos los segmentos, aunque son los más jóvenes y los estudiantes quienes se muestran menos contundentes a que se aplique esta medida», se apunta al respecto en el estudio.

El 70% de los encuestados está completamente a favor de prohibir las redes a menores de 16 años

Cabe recordar que, actualmente, la edad mínima para tener cuenta en redes sociales en España está fijada en los 14 años. Sin embargo, la falta de sistemas de verificación de edad robustos en las ‘apps’ permite que, a día de hoy, muchos niños las utilicen de forma diaria. De acuerdo con un estudio de Qustodio publicado el pasado enero, el 5% de los menores de 9 años tienen ya cuenta en alguna red social; aunque lo más habitual es que los niños peguen el salto a estos espacios a los 13, que es cuando lo hicieron el 26%.
Con todo, los expertos llevan tiempo avisando de que prohibir el acceso a redes sociales no es tarea fácil. Así ha quedado claro ya en Australia, donde muchos menores de 16 años siguen teniendo acceso a pesar de las medidas de control establecidas por las redes. Y es que los niños siempre pueden acceder a herramientas con las que es relativamente saltarse cualquier bloqueo, como un VPN con el que es posible hacer creer a la plataforma de turno que se está navegando desde un país distinto en el que no hay ninguna prohibición vigente; y, por tanto, tampoco barreras de acceso.

Sin móviles en clase

El estudio de BBVA también muestra que la mayoría de los españoles está a favor de la prohibición de ‘smartphones’ en centros educativos, aunque con matices. Nueve de cada diez españoles están de acuerdo con eliminarlos de las aulas de Primaria, pero esta cifra cae hasta los seis de cada diez en el caso de la Secundaria. Sea como sea, varias comunidades autónomas, como Madrid, Galicia o Castilla La Mancha, donde el uso del móvil está vetado durante toda la jornada escolar.

Sobre los peligros de la red, el 79% de los españoles están especialmente preocupados por el acoso online

En los resultados, la Fundación BBVA resalta, además, la preocupación de la ciudadanía ante los peligros de la red, la misma en la que ya navegan de forma diaria el 94% de los adultos residentes en España, y de estos el 39% manifiesta estar conectado todo o casi todo el día. En concreto, lo que más preocupa a los encuestados (79%) es el acoso a través de redes sociales, seguido por los problemas de privacidad (74%) y seguridad relacionados con la filtración de datos o los ‘hackeos’ (72%). A estas inquietudes se suman el auge de la desinformación online (65%) o el temor a que el Gobierno (63%) pueda acceder a la información de lo que hace el usuario en la red.
En el informe, también queda claro que la forma en la que utilizamos los móviles ha cambiado radicalmente con el paso de los años. Actualmente la realización de llamadas, el que era el objetivo original de este tipo de dispositivos, es lo que menos tiempo ocupa a los usuarios: la mayoría (57%) le dedica a ello menos de una hora al día. Mientras tanto, el 58% pasa más de una hora al día a navegando por internet con el ‘smartphone’, el 50% dedica ese mismo tiempo a chatear por aplicaciones de mensajería como WhatsApp y el 47% a navegar por redes sociales.
 

INTERNACIONAL

¿Es posible un cambio de régimen en Irán?

A la hora de justificar sus ataques contra Irán, tanto Trump como Netanyahu han aludido a la urgencia presentada por el programa nuclear y de misiles balísticos, pero también han apuntado a la posibilidad de facilitar un cambio de régimen. Con respecto a este … segundo objetivo, Trump ha afirmado que los bombardeos buscan debilitar la infraestructura del aparato de seguridad en Irán y crear las condiciones que permitan a la oposición iraní tomar el gobierno.
Se trata de una estrategia muy distinta a la de Irak en 2003. En esta ocasión no habrá tropas estadounidenses sobre el terreno ni una ocupación militar para pilotar la transición. Es también una apuesta arriesgada: no hay muchos ejemplos históricos en los que un régimen haya caído bajo la presión de una campaña exclusivamente aérea. Si Trump y Netanyahu realmente persiguen allanar el camino a la disidencia, primero deberán decapitar el régimen.

Esto implica no solo acabar con la vida del líder supremo Jamenei, sino también con la de sus posibles sucesores: el presidente, los ministros, el secretario del Consejo Supremo de Defensa, los comandantes del Ejército y la Guardia Revolucionaria, los altos mandos policiales y de Inteligencia, el presidente del Parlamento, los clérigos y jueces más destacados, los políticos alineados con el régimen más relevantes en activo o retirados… Una lista con centenares de nombres para asegurarse de que no haya leales que puedan mantener la cadena de mando intacta. A esta lista habría que sumar las sedes de los medios de comunicación del régimen, las principales bases militares, los ministerios y las comisarías más importantes.

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Pedro Rodríguez

El problema es que el aparato represor en Irán está descentralizado. Los dos órganos principales de la represión, la milicia de los Basich y la Guardia Revolucionaria, se encuentran desperdigados por toda la geografía y con cadenas de mando autónomas pensadas para seguir operando en caso de perder la comunicación con los centros de mando en Teherán. No obstante, de darse una contestación social similar a la del pasado enero y con la cúpula del régimen descabezada, esta infraestructura local podría verse desbordada.
Para alentar esta nueva movilización popular, sin embargo, habría que restablecer el acceso a internet y redes sociales de los ciudadanos. Tras el ataque, el régimen iraní ha vuelto a aislar a su población del resto del mundo, bloqueando el acceso al exterior mediante las redes.

Quienes sostienen que un ataque exterior tan solo hará más fuerte al régimen, desatando una ola de patriotismo en torno a los líderes políticos y religiosos del país, olvidan que la guerra del pasado junio no azuzó esas pasiones entre la población

Quienes sostienen que un ataque exterior tan solo hará más fuerte al régimen, desatando una ola de patriotismo en torno a los líderes políticos y religiosos del país, olvidan que la guerra del pasado junio no azuzó esas pasiones entre la población. Al contrario. La guerra de los doce días contra Israel fue seguida, unos meses más tarde, por la mayor oleada de protestas contra el régimen. Tal fue la magnitud de la ira popular que el régimen se vio abocado a tomar la medida sin precedentes de aislar a 90 millones de iraníes del resto del mundo durante semanas. No es lo mismo una guerra contra un régimen revolucionario que acaba de nacer (la República Francesa de finales de 1792 o la República Islámica de 1980) que contra un régimen maduro en vías de descomposición (la Rusia zarista de 1914 o la República Islámica de 2026). En el primer caso, la agresión externa suele fortalecer y radicalizar al régimen; en el segundo, suele acelerar su declive.
El problema es que una ofensiva aérea que pueda poner al régimen de rodillas y a merced de la oposición requiere una intensidad de ataque y prolongación en el tiempo que está por ver si Trump está dispuesto a permitir. Los ‘stocks’ de municiones en Israel y Estados Unidos están alarmantemente bajos y la paciencia política de los estadounidenses con sus guerras, desde Vietnam, es notoriamente limitada.
Por otra parte, no basta con poner en bandeja el Gobierno iraní, también hacen falta unas manos firmes para recogerla. En este caso, Irán carece de una oposición unida y organizada, al menos dentro del país. El régimen se ha asegurado durante décadas de que los líderes opositores estén en los cementerios o en el exilio. La figura del príncipe heredero, Reza Pahleví, hijo del sah derrocado en 1979, ofrece una posibilidad de liderazgo carismático opositor. Pero el príncipe heredero lleva décadas viviendo fuera de Irán y carece de una infraestructura consolidada dentro del país.
Javier Gil Guerrero es investigador del ICS, Universidad de Navarra y autor del libro ‘La sombra del ayatolá. Una historia de la República Islámica de Irán’ (Ciudadela Libros)

Trump devuelve las amenazas de Irán de ataques «devastadores»: responderá «con una fuerza nunca vista»

Donald Trump ha advertido a Irán en la madrugada del domingo que si trata de ejecutar una represalia a gran escala, como ha prometido, la respuesta de EE.UU. será todavía más contundente, «con una fuerza nunca vista».El presidente de EE.UU. expresó la … amenaza en un mensaje en su red social casi 24 horas después de que el sábado a primera hora compartiera el vídeo en el que daba detalles sobre la operación militar conjunta con Israel contra Irán. Avisaba de que era una campaña «masiva», con el objetivo de acabar con el programa nuclear y de misiles de largo alcance de Irán, así como su capacidad para asistir al entramado de grupos y milicas islámicas a las que patrocina en Oriente Próximo. Y, también, contra la posición que Trump ha mantenido de forma tradicional, forzar un cambio de régimen en la República Islámica.

La consecución de este último objetivo, que según las palabras de Trump debe llegar de la mano de una revuelta civil en Irán, está por ver cómo se produce. Pero para cuando Trump mandó su advertencia a Irán, una cosa al menos estaba clara: una parte central de la estructura de poder de la República Islámica había quedado descabezada. Sobre todo, con la muerte en uno de los ataques del Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, además de otras figuras principales.
La eliminación de Jamenei es un golpe fenomenal al Gobierno de Teherán y una sacudida a sus más leales. La reacción esperada era prometer venganza, y eso es lo que hizo la Guardia Revolucionaria, el brazo armado de los ayatolás.
«La operación de ataque más devastadora en la historia de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán va a comenzar en breve, y tendrá como objetivo los territorios ocupados (una referencia a Israel) y las bases de EE.UU.», aseguró la Guardia Revolucionaria en un comunicado. Tras los ataques de EE.UU. e Israel, Irán bombardeó el territorio israelí y las bases militares estadounidenses en los países de la región, como Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin o Arabia Saudí.
Irán «no cejará en un castigo severo, decisivo y que provocará arrepentimiento a los responsables».
Trump se refirió de forma expresa a esa amenaza: «Irán acaba de decir que van a atacar muy fuerte hoy, más fuerte que nunca lo hayan hecho», escribió en su mensaje. Y respondió con su propia amenaza: «Mejor que no lo hagan. Porque si lo hacen, les golpearemos con una fuerza nunca vista».
Al mismo tiempo que Trump compartía este mensaje, llegaban informes de la activación de los sistemas de defensa en toda la región, desde algunas zonas de Israel hasta Emiratos Árabes Unidos o Qatar.

El ataque a Irán hace mucho más peligrosa la misión en Irak que va a liderar ahora España

El ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán, y la posterior respuesta de este país, han elevado muchos grados la tensión en la zona, lo que tiene numerosas consecuencias en la comunidad internacional, incluida España. En mayo, un teniente general del Ejército, Ramón … Armada, mandará la misión de la OTAN en Irak, una operación que ahora se convierte en mucho más peligrosa como consecuencia de los últimos acontecimientos.
Según fuentes militares consultadas por ABC, que España lidere la misión de la OTAN en Irak obligará a que nuestro país aporte mayores capacidades, bien de material o de personal, o más probablemente ambas a la vez. Nuestros soldados, por tanto, estarán más expuestos como consecuencia de los ataques.

Pero lo que realmente preocupa es que Estados Unidos, que es el país sobre el que descansa buena parte de esta operación, ya ha anunciado que quiere salir de Irak cuanto antes y el ataque lanzado contra Irán puede ser el momento perfecto para tomar esa decisión. «Si eso sucede -explican las fuentes militares-, España quedaría en una situación muy delicada, hasta el punto de que peligraría el futuro de la misión, pudiéndose dar el caso, incluso, de que ésta finalice antes de que España la haya podido liderar; en otras palabras, nos quedaríamos colgados de la brocha».

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Pilar De la Cuesta

En ese escenario habría que consultar con el resto de países aliados si van a continuar participando en el despliegue, ya que la salida de Estados Unidos de Irak obligaría a todos a incorporar muchas más capacidades para poder suplir las que aportaban los norteamericanos. La situación, por tanto, se ha complicado mucho y habrá que esperar ahora a ver cómo se desarrollan los acontecimientos.
La misión de la OTAN en Irak tiene por objeto ayudar a fortalecer a las fuerzas de seguridad iraquíes y las instituciones de enseñanza militar de ese país mediante la capacitación y el asesoramiento de los funcionarios de Defensa. Actualmente, el contingente español es el que más personal aporta a la NMI, alrededor de unos 170 efectivos.
El teniente general Armada ha visitado ya a las fuerzas aliadas en Bagdad, donde subrayó la importancia de todos los militares desplegados en el engranaje de la operación, que se desarrolla en una zona compleja que requiere de la presencia de la OTAN, según informó en su momento el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).

Acuerdo en materia antiterrorista

La cooperación de España con Irak no se limita a la NMI. Precisamente, la ministra de Defensa, Margarita Robles, firmó un acuerdo con el Ministerio de Defensa y el Servicio de Contraterrorismo Iraquí para mantener la formación en lucha antiterrorista una vez termine la operación ‘Inherent Resolve’ de la coalición internacional contra Estado Islámico en septiembre de 2026.
En lo que no hay preocupación alguna es sobre un eventual ataque de Irán a las bases norteamericanas asentadas en suelo español, como los sufridos por las de Qatar, Barhein y otras zonas del Golfo Pérsico. «Irán no tiene capacidad para alcanzar Rota y Morón, y además ese país ya tiene suficiente con intentar golpear en las que tiene mucho más cerca», señalan las fuentes militares consultadas.
Otra de las derivadas que esta crisis puede tener en España, aunque de forma indirecta, se deriva del hecho de que para Irán, Marruecos se ha convertido en un enemigo por sus relaciones con Israel. Eso hace que nuestro país se aleje mucho más del foco de los potenciales enemigos del régimen iraní.
Para los analistas militares el más beneficiado de esta crisis será Israel, para el que se ha abierto una ventana de oportunidad para derrotar definitivamente al régimen iraní, lo que ha sido siempre su principal objetivo. No hay que olvidar que para el gobierno hebreo el régimen de los ayatolás es el que está detrás de Hamás, Hezbolá y resto de organizaciones terroristas que operan en la zona a las que financiaría y entregaría armamento.
La estrategia de Estados Unidos, siempre según este análisis, pasaría por derrocar al gobierno pero no por una actuación directa de tropas suyas sobre el terreno, sino mediante el apoyo a fuerzas insurgentes. De hecho, nadie espera que soldados estadounidenses entren en Irán y todo apunta que los ataques serán intensos, pero aéreos.
 

Irán confirma la muerte de su líder supremo Alí Jamenei

Irán ha confirmado la muerte del ayatolá Alí Jamenei en el marco del ataque conjunto lanzado por Israel y Estados Unidos este sábado y ha anunciado 40 días de luto oficial en el país árabe, según medios oficiales.«Con gran tristeza y pesar les … informamos que, tras el brutal ataque del gobierno criminal de Estados Unidos y el malvado régimen sionista, (…) el Líder Supremo de la Revolución Islámica, Su Santidad el Ayatolá Ali Jamenei, fue martirizado«, reza un comunicado de la agencia semioficial Tasnim.

Jamenei ha fallecido en su oficina ubicada en su residencia mientras realizaba labores de trabajo, según los medios iraníes, como consecuencia de los bombardeos de Tel Aviv y Washington que atacaron este sábado de sorpresa el centro de poder del país árabe con el objetivo declarado de forzar un cambio de régimen en Irán.

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Bajas numerosas en el régimen iraní

Marta Martínez

El Gobierno de Irán ha afirmado que este «gran crimen» no quedará «impune» y ha sostenido que los responsables de la muerte de Jamenei se arrepentirán de sus actos. «La sangre pura de este distinguido líder fluirá como un manantial rugiente y erradicará la opresión y el crimen sionista-estadounidense», sentencia la nota.
Las autoridades del país árabe han mostrado sus condolencias a la «la noble nación iraní» y, además de los 40 días de luto oficial, han dictaminado siete días festivos.
De la misma manera, la Guardia Revolucionaria de Irán ha prometido ejercer un «castigo severo, decisivo y lamentable para los asesinos» del ayatolá y han anunciado que comenzarán «en breve» la ofensiva «más feroz» contra objetivos de Israel y bases militares estadounidenses.
«Invitamos a todos los segmentos de la sociedad a demostrar su cohesión y unidad nacional al mundo y a los enemigos malvados y terroristas de esta nación a través de su presencia apasionada y épica en el ámbito de la defensa nacional», han indicado en un comunicado recogido por medios iraníes.

En el poder desde 1989

El líder supremo iraní accedió a la cúspide del sistema político instaurado en Irán tras la Revolución Islámica tras reemplazar en 1989 al fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruholá Jomeini, convirtiéndose en la segunda y hasta ahora última persona en ocupar este cargo.
Los últimos años ha mantenido un discurso de línea dura sobre asuntos internacionales, especialmente en torno a la proyección de Teherán en la región, así como a nivel interno en lo relativo a la imposición de políticas conservadoras entre la sociedad, lo que ha generado críticas en por la represión contra disidentes y la obligatoriedad del velo.
Previamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado ya la muerte del líder supremo de Irán. «Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto», ha asegurado el inquilino de la Casa Blanca.
«Esto no solo es justicia para el pueblo de Irán, sino también para todos los grandes estadounidenses y para aquellas personas de muchos países de todo el mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sanguinarios», ha señalado el presidente estadounidense en un mensaje en redes sociales.
Según Trump, el ayatolá «no pudo eludir los sofisticados sistemas de inteligencia y rastreo» en colaboración con Israel. «Ni él ni los demás líderes que han sido asesinados junto a él pudieron hacer nada», ha afirmado sobre la operación que ha acabado con la vida de Jamenei.
Estados Unidos e Israel han lanzado este sábado una ofensiva sorpresa con cientos de bombardeos contra «ubicaciones que suponían una amenaza inminente», con el sector militar y nuclear en el foco. Washington ha declarado que el objetivo de la ofensiva es «desmantelar el aparato de seguridad del régimen».
Teherán estaba negociando con Estados Unidos un acuerdo sobre su programa nuclear cuando Estados Unidos atacó este sábado a Irán con el apoyo de Israel. Las autoridades iraníes han denunciado una «agresión militar criminal» que viola los principios de la Carta de Naciones Unidas y han lanzado ataques en represalia contra bases militares estadounidense en países del Golfo, incluyendo Arabia Saudí, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar.

El regreso soñado del hijo del sah

Donald Trump sorprendió al mundo cuando, tras arrancar el ataque conjunto de EE.UU. e Israel contra Irán, sostuvo sin disimulo que su objetivo último era un cambio de régimen que derribe la República Islámica y la dictadura de los ayatolás. Pero, ¿quién asumirá … los pedazos rotos del Irán que dejen los clérigos islamistas?
La incertidumbre manda todavía en qué resultado conseguirán Trump y su aliado israelí, Benjamin Netanyahu, cuando el polvo de las explosiones se asiente y se inicie una hipotética transición política. Es evidente que la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Jamenei, supondría una apertura decisiva a ese proceso. Pero donde sí hay certeza es sobre la figura mejor colocada para liderar la transición: Reza Pahlevi, el hijo del último sah de Irán.

Esa respuesta no era evidente hace unos meses. Pahlevi lleva toda la vida tratando de tumbar a los ayatolás, sin ningún éxito. Ellos fueron los que derrocaron a su padre, el último monarca de Irán, Mohamed Reza Pahlevi, en 1979. Y los que le forzaron a vivir en el exilio desde entonces, como un príncipe heredero sin tierra.

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Testimonios desde Irán

Carlota Pérez

Pahlevi ha sido considerado un político débil, sin apoyos, disuelto entre la fractura eterna de la oposición iraní, dividida entre ideologías y etnias, entre monárquicos, izquierdistas, seculares, kurdos, baluchis, árabes… Negado por muchos, en un recuerdo de los abusos que también tuvo el régimen de su padre.
Eso ha cambiado. La oposición iraní sigue fracturada, pero Pahlevi es sin duda ahora la figura más prominente, y la que da apariencia de estar posicionada para liderar la transición política, con dos pilares básicos: democracia y secularismo. Y acaba de ocurrir lo que él ha exigido con fuerza en los últimos tiempos: que Donald Trump se aleje de la negociación nuclear con la República Islámica y se centre en el cambio de régimen. Nadie puede estar hoy más satisfecho y esperanzado por el rumbo de los acontecimientos que el hijo del sah.

La oposición iraní sigue fracturada, pero Pahlevi es la figura más prominente para liderar la transición, con dos pilares básicos: democracia y secularismo

Pahlevi, el hijo mayor del sah, estaba en plena preparación para asumir algún día la monarquía iraní cuando en 1979 se produjo la revolución en el país de Oriente Próximo, que acabó en la teocracia de los ayatolás. A él le sorprendió en EE.UU., cuando se formaba como piloto de combate en la base aérea de Reese, en Texas. Nunca regresó a su país.
Este sábado, tras los ataques conjuntos de EE.UU. e Israel, aseguró que podría volver a Irán «pronto» y se postuló, una vez más, como la figura que debe asumir el control del país en su transición democrática, como lleva meses defendiendo.
El perfil de Pahlevi ha crecido con fuerza por varios factores. Por un lado, la decisión de Trump de atacar a Irán el pasado junio, que mostró la debilidad en su respuesta del Gobierno de Teherán. El hijo del sah ha conseguido hacerse un hueco en el entorno trumpista, con elogios al presidente de EE.UU. y a los republicanos. También ha ganado impulso con las tácticas agresivas de sus seguidores, que han conseguido aprovechar el momento para convertir el apoyo a Pahlevi en una dicotomía: o con el hijo del sah o con el régimen islamista.
En las manifestaciones multitudinarias y trágicas de Irán del pasado diciembre, con el combustible de la penosa situación económica del país, Pahlevi ha encontrado la legitimidad que le ha faltado durante décadas. Muchos iraníes gritaban «¡Javid sah!» (‘Larga vida al sah), dentro de una nostalgia colectiva sobre la vida antes de los ayatolás, en especial entre quienes están muy lejos de recordarlas, los jóvenes de la ‘generación Z’, que salieron en masa a las calles.
Las protestas no consiguieron resultados y la represión del Gobierno se cobró miles de víctimas (entre 7.000 y 30.000, según las estimaciones).

Discurso en Múnich

Pero, hace unos días, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Pahlevi reunió a cerca de 250.000 personas en una movilización para pedir apoyo a la causa de la oposición iraní. Allí volvió a exigir que no hubiera negociación con el régimen, sino combate. También ha asegurado que ha conseguido la defección de cerca de 10.000 miembros de las fuerzas armadas, de la Policía y de funcionarios del régimen islamista, aunque es algo difícil de comprobar.
En una entrevista pocas horas antes del ataque, Pahlevi insistió en que el problema no es la amenaza nuclear de Irán, ni su apoyo a milicias islamistas en todo Oriente Próximo, ni sus ambiciones con misiles de largo alcance. «La verdadera amenaza es el propio régimen», aseguró a la cadena australiana ABC. «Si eliminas el régimen, eliminas de una vez todos los problemas a los que nos estamos enfrentando, incluida la amenaza nuclear. El radicalismo, el terrorismo, la amenaza nuclear, la inestabilidad regional… todo eso se evaporará al instante en el mismo minuto en el que el régimen no esté ahí», defendió.
Trump ha sido muy escéptico sobre la capacidad de Pahlevi de liderar la transición en Irán. El mes pasado, aseguró que el hijo del sah es alguien «muy simpático». «Pero no sé qué apoyo tendría en su propio país», dudó el presidente de EE.UU., en una posición comparable a la que mostró sobre la venezolana María Corina Machado, y su capacidad de liderar la transición en su país tras la captura de Nicolás Maduro.

«Si eliminas el régimen, eliminas de una vez todos los problemas a los que nos estamos enfrentando, incluida la amenaza nuclear»

Reza Pahlevi
Hijo del sah

Pese a esas dudas, Trump ha hecho exactamente lo que Pahlevi pedía. Ir más allá de acuerdos con el régimen islamista y buscar un cambio de régimen. Una decisión que se debe más a las presiones de Israel y a sus propios intereses, pero que el hijo del sah compartió con el negociador principal de Trump, Steve Witkoff, durante encuentros en los últimos días y semanas.
«Queridos compatriotas, los momentos del destino están frente a nosotros», compartió Pahlevi en su mensaje a los iraníes tras los ataques. Calificó la operación militar de EE.UU. e Israel como una «intervención humanitaria» que tiene como objetivo la República Islámica, «no el país y la gran nación de Irán».
En su mensaje, aseguró que el régimen está «en colapso», instó a las fuerzas armadas y de seguridad que se unan a la causa opositora y pidió a la ciudadanía que, por ahora, se quede en casa. «En el momento apropiado, que yo anunciaré con precisión, podréis volver a las calles para la acción final», dijo, con una voluntad clara de tomar el control de la situación. «Estamos cerca de la victoria final», les dijo. «Quiero estar junto a vosotros tan pronto como sea posible para que juntos podamos recuperar y reconstruir Irán».

Plan de prosperidad y transición

Esa victoria final sería el comienzo del plan de prosperidad y de transición democrática que él mismo ha diseñado. En su plan, ese proceso estará basado en cuatro principios: respeto a la integridad territorial de Irán (lo que le enfrenta a otros opositores, como los kurdos), separación de religión y Estado, libertades individuales e igualdad para todos los ciudadanos y derecho a elegir una forma de gobierno democrático. Establece que él tomaría el control de un Gobierno provisional para estabilizar el país y organizar un referéndum sobre el tipo de Gobierno que desean, con la posiblidad de una monarquía que volvería a convertirle en sah. Después, elecciones. Y, con ellas, su salida del poder, como no deja de prometer.
Muchos en Irán han desconfiado de Pahlevi. Consideran que tendría demasiado poder en sus manos en esta transición. Y recuerdan que el ayatolá Jomeini, el líder islámico en la revolución, también decía que iba a dejar el poder y dedicarse a estudiar el Corán una vez derrocado el sah.

Trump abre ya la era del cambio de régimen en Irán

«Al gran y orgulloso pueblo de Irán: la hora de vuestra libertad ha llegado; ahora es el momento de tomar el control de vuestro destino».Con estas palabras, en un vídeo emitido en la madrugada del sábado desde Florida, el presidente de Estados Unidos … , con misiles aún cruzando el cielo de Irán tras el ataque inicial, formuló por primera vez de manera explícita, desde 1979, el año de la Revolución Islámica, el cambio de régimen en Teherán. Donald Trump colocó así en primer plano la meta, anhelada durante décadas por sectores en Washington y por aliados regionales como Israel y Arabia Saudí, de poner fin a la teocracia de los ayatolás, ya no solo frenando el programa nuclear o degradando capacidades militares, sino apelando directamente a que la población fuerce una transición política tras la muerte del líder supremo, Alí Jamenei.

Es el primer jefe de Estado que muere en hostilidades directas de EE.UU., una señal de que la operación ha rebasado el umbral de la contención y ha entrado en la lógica de la decapitación del poder para forzar un desenlace político, sin alternativa real sobre la mesa.

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Mikel Ayestaran

El presidente lanzó el hasta ahora mayor ataque de su presidencia, ya sin el factor sorpresa que acompañó la ofensiva del año pasado, aquel golpe a las instalaciones nucleares. El viernes 27 de febrero Trump salió de la Casa Blanca rumbo a Texas, hizo una parada en un restaurante de comida rápida en Corpus Christi con su gorra roja, se dejó fotografiar, chocó manos y compró hamburguesas para todos los presentes antes de volar a Palm Beach (Florida), mientras su Administración ultimaba la operación. Ya era patente que un ataque de este calado podía suceder, por el refuerzo naval en el golfo Pérsico, donde acababa de llegar el portaaviones Gerald R. Ford, el mayor del mundo.
La fase inicial comenzó alrededor de las 01.00, hora de Washington, al amanecer del sábado en Irán, con una salva de misiles Tomahawk lanzados desde buques y munición aire-tierra desde aviones de la Fuerza Aérea y la Armada, un arranque que el propio presidente presentó como operaciones de combate y que, por su escala, abre uno de los escenarios más ambiciosos y potencialmente más peligrosos para EE.UU. desde que escaló el pulso con Teherán.
El presidente dijo ser plenamente consciente de que la probabilidad de que haya bajas estadounidenses es alta, sobre todo en bases militares norteamericanas desperdigadas en la región, desde Qatar hasta Jordania, pero sostuvo que es un precio que está dispuesto a pagar. «Aun así, y no hago esta afirmación a la ligera, el régimen iraní busca matar. Las vidas de valientes héroes estadounidenses pueden perderse, y puede haber bajas. Eso a menudo ocurre en la guerra, pero no hacemos esto por el ahora. Lo hacemos por el futuro, y es una misión noble», afirmó Trump.

Las vías de salida iraníes

Irán tiene varias vías inmediatas: ya ha respondido con represalias contra objetivos estadounidenses y aliados en la región y puede ampliar esa pauta con más lanzamientos contra bases, infraestructura militar y apoyo logístico en el golfo, además de aumentar la presión sobre Israel con misiles y drones. Otra opción es escalar en el terreno marítimo y económico, tensando o incluso interrumpiendo el tráfico en el estrecho de Ormuz o reactivando redes para golpear el comercio y las rutas de navegación. También puede optar por respuestas menos visibles pero sostenidas, como ciberataques, operaciones clandestinas o presión a través de milicias aliadas.
Trump fija como objetivo central impedir que Irán obtenga un arma nuclear y, según sus propias palabras, «defender al pueblo estadounidense eliminando amenazas inminentes» del régimen. A partir de ahí enumeró objetivos operativos concretos: destruir los misiles iraníes y «arrasar su industria de misiles hasta el suelo», «aniquilar su Armada», y cortar la capacidad de sus milicias aliadas para desestabilizar la región y atacar a fuerzas estadounidenses. Lo presentó como una operación «masiva y en curso» destinada a evitar que esa «dictadura radical» amenace a Estados Unidos y sus «intereses básicos de seguridad nacional», y remachó el mensaje con el ultimátum a la Guardia Revolucionaria, las fuerzas armadas y la policía para que depongan las armas con «inmunidad total» o se enfrenten a una «muerte segura».

Sin figura de relevo

Es decir, descabezó al régimen y abre un hueco de poder para que los iraníes lo ocupen. Ahí ya no hay una indicación clara por parte de EE.UU.: no se ha identificado a una figura de relevo, como ocurrió en Venezuela con Delcy Rodríguez, ni se ha presentado un esquema de transición con exiliados u opositores reconocibles como interlocutores. Trump lo fía todo a que el descontento social, que durante años ha estallado en protestas y ha sido reprimido por el aparato clerical y de seguridad, se convierta ahora en el motor de una ruptura interna que termine imponiéndose en las calles y en los cuarteles.
Marco Rubio, secretario de Estado, avisó con antelación al llamado Grupo de los Ocho, que reúne a los líderes demócratas y republicanos de la Cámara y el Senado y a los presidentes y portavoces de la minoría de las comisiones de Inteligencia. Según un mensaje difundido por la Casa Blanca, Rubio llamó para «darles un aviso» y logró contactar con siete de los ocho; el único no localizable fue Jim Himes, principal demócrata de la comisión de Inteligencia de la Cámara. Después, Rubio y el director de la CIA, John Ratcliffe, ofrecieron un informe de alrededor de una hora. El Pentágono, por su parte, envió notificaciones a las comisiones de Fuerzas Armadas cuando los ataques ya habían comenzado.
Aun así, la Casa Blanca no pidió una autorización del Congreso para iniciar hostilidades, como se hizo en guerras sostenidas como Irak o Afganistán. Lo que se activa ahora es el marco de la resolución de poderes de guerra: el presidente debe remitir un informe en un plazo de 48 horas tras introducir fuerzas en hostilidades o en situaciones en las que estas sean inminentes; y, si no hay autorización legislativa, empieza a correr el límite de 60 días (con una posible prórroga de hasta 30 días para completar la retirada si se acredita necesidad militar). En paralelo, la Administración intenta encuadrar la operación como una acción de apoyo a Israel y de protección de fuerzas y aliados en la región, aunque el propio Trump, en su vídeo, fue más allá al animar a los iraníes a rebelarse.
Así culmina una progresión que Donald Trump fue construyendo por etapas y que convierte una política de presión en una campaña abiertamente militar. Primero, en 2018, EE.UU. se salió del acuerdo nuclear negociado durante la presidencia de Obama, rompiendo el marco que había limitado y verificado el programa iraní y devolviendo la relación al terreno de sanciones, coerción y choques indirectos.

La muerte de Soleimani

Después, en 2020, llegó el salto cualitativo de la muerte de Qasem Soleimani en Bagdad, una decisión que personalizó el conflicto, elevó el riesgo de represalias y consolidó la idea de que Washington estaba dispuesto a atacar el núcleo operativo del régimen. Soleimani era el líder de la Fuerza Quds, brazo internacional de la Guardia Revolucionaria. Su muerte inflamó a los ayatolás y provocó represalias que Trump dejó pasar, sin buscar mayores hostilidades.
Ya en junio de 2025, EE.UU. amplió la escalada con ataques contra instalaciones vinculadas al programa nuclear, que la Casa Blanca presentó como un golpe preventivo para frenar capacidades estratégicas. Y el 28 de febrero de 2026, Trump remató esa trayectoria con esta misión para descabezar a los ayatolás: ya no como un aviso puntual, sino como una operación «masiva y en curso» que durará, según dijo, al menos una semana.
Desde 1979, cuando militantes tomaron la embajada estadounidense en Teherán, todos los presidentes norteamericanos se han enfrentado al dilema de atacar o no a la teocracia. Algunos estuvieron cerca, otros buscaron componendas, como Obama con su acuerdo nuclear. Pero solo en la segunda presidencia de Trump se ha dado el paso de atacar a semejante escala al poder de una nación que hizo de la frase «Muerte a América» uno de sus lemas. Como dijo Trump el sábado, «sus actividades amenazantes ponen en peligro de forma directa a Estados Unidos, a nuestras tropas, a nuestras bases en el extranjero y a nuestros aliados en todo el mundo».
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Trump confirma la muerte del líder ayatolá iraní Jamenei

A las 16.30 de este sábado, hora de Washington, Donald Trump anunció la muerte del líder supremo iraní con un mensaje sin matices: «Jamenei, una de las personas más malvadas de la Historia, está muerto». Lo presentó como un acto de «justicia para el … pueblo de Irán» y también para «todos los grandes americanos», y lo enmarcó como el resultado de una operación conjunta con Israel: «No pudo escapar de nuestra inteligencia y de nuestros sistemas de seguimiento altamente sofisticados y, trabajando estrechamente con Israel, no hubo nada que él, ni los otros líderes que han muerto con él, pudieran hacer».
El presidente convirtió así el ataque en algo más que una campaña de castigo o disuasión. Por primera vez, la Casa Blanca proclamó públicamente que el objetivo de la operación había alcanzado la cúspide del poder en Teherán. Y al atribuir la acción a una coordinación con Israel, Trump subrayó elcarácter de guerra compartida con un aliado regional, en un momento en que la Administración intenta vender la ofensiva como defensa preventiva y apoyo a la seguridad israelí.

La muerte de Alí Jamenei, un jefe de Estado en ejercicio, coloca el episodio en un terreno histórico inédito, pues es la primera vez que un dirigente de ese rango muere en hostilidades directas de Estados Unidos, y el hecho confirma que la operación ha rebasado el umbral de la contención para entrar en la lógica de la decapitación directa del poder. Ya no se trata solo de degradar capacidades militares o frenar el programa nuclear.

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Bruno Pérez

Trump, de hecho, dejó claro que las hostilidades no se detienen con ese golpe. «El bombardeo intenso y de precisión continuará, sin interrupción, durante toda la semana o el tiempo que sea necesario», escribió, y elevó el objetivo final a un lema de ambición total: «para lograr nuestro objetivo de paz en todo Oriente Próximo y, de hecho, en el mundo».
El mensaje alterna amenaza y oferta para provocar una fractura interna. Trump afirmó que está recibiendo señales de deserción dentro del aparato de seguridad iraní. «Estamos oyendo que muchos de su Guardia Revolucionaria, su Ejército y otras fuerzas de seguridad y policía ya no quieren luchar y están buscando inmunidad por nuestra parte», sostuvo. Y remachó el ultimátum con una frase diseñada como consigna: «Como dije anoche: ahora pueden tener inmunidad; después solo tendrán muerte».
A continuación, el presidente presentó la muerte del líder supremo como la ventana que su estrategia necesita. «Esta es la mayor oportunidad para el pueblo iraní de recuperar su país», afirmó, y dibujó un escenario de transición improvisada: «Ojalá la Guardia Revolucionaria y la policía se fusionen pacíficamente con los patriotas iraníes y trabajen juntos como una unidad para devolver al país la grandeza que merece». En el mismo párrafo, añadió que ese proceso «debería empezar pronto» y subrayó la destrucción acumulada en pocas horas: «no solo ha muerto Jamenei, sino que el país ha quedado, en un solo día, muy destruido e incluso obliterado».
El mensaje de Trump en redes completa el giro iniciado en el vídeo nocturno de Trump, cuando llamó al «gran y orgulloso pueblo de Irán» a «tomar el control» de su destino.
Con ese salto, Estados Unidos entra en la fase más inestable del conflicto. La respuesta iraní queda abierta a represalias contra bases e intereses en la región, presión sobre rutas marítimas y comercio, y una escalada menos visible mediante milicias aliadas, sabotajes u operaciones cibernéticas. Trump, en cambio, fija su apuesta en una idea simple: el líder ha caído, el bombardeo seguirá y el régimen debe colapsar desde dentro, sin desembarco norteamericano.

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