Cuba ha logrado burlar las presiones de Estados Unidos e importar combustible de Rusia y Panamá en la última semana, aseguró a ABC una fuente altamente confidencial vinculada al puerto de Mariel, quien solicitó el anonimato para evitar perder su trabajo u otra forma … de coerción por parte de las autoridades.
Aunque la falta de combustibles ha sido una constante en los últimos años en la isla, Venezuela paralizó los envíos tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y México, principal proveedor en 2025, frenó –al menos temporalmente– el transporte de hidrocarburos por presiones de Washington. Mientras Estados Unidos amenaza con aranceles a quienes proporcionen combustible a Cuba, en la última semana entró un buque desde Rusia y otro desde Panamá.
El entrevistado aseguró que el petrolero con combustible de Rusia se llama Nicos I.V., el cual opera con bandera de San Vicente y las Granadinas y atracó este lunes en la bahía de Matanzas. Tiene capacidad para más de 300.000 barriles, pero se desconoce el tipo y cantidad de combustible que carga.
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Camila Acosta
Durante la última semana, diplomáticos de la Embajada rusa en La Habana dijeron al diario ‘Izvestia’ que Rusia preparaba prepara un envío de petróleo y productos derivados a Cuba «en un futuro próximo» y bajo la figura de «ayuda humanitaria», pero no precisaron volúmenes ni fechas de entrega.
Por su parte, la misma fuente explicó a ABC que el transporte de combustible a Cuba suele efectuarse por la ‘flota fantasma’, buques de propiedad oculta y regularmente viejos que cambian de nombre y bandera para eludir las sanciones estadounidenses. Para ello, también desactivan el sistema de identificación y suelen transferir cargas en alta mar.
Este tipo de comercialización encubierta es la que usa el buque Castellanos I, que navega bajo bandera de Panamá y se ha mantenido transportando crudo a Cuba, según el entrevistado. La fachada es el traslado de recursos minerales como plomo y zinc desde Cuba, a través de la Empresa Minera del Caribe S.A. (Emincar), situada en Minas de Matahambre, en la provincia de Pinar del Río. «Es en la bodega donde traen la carga de combustible y, técnicamente, es para consumo del barco, no para la importación», detalló la fuente confidencial.
Además, aseguró que, aunque no es oficial, el régimen cubano recurrirá a la importación de combustibles por mediación de compañías supuestamente privadas o mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas). Asimismo, sostuvo que se usarán contenedores cisterna, usualmente empleados para trasladar cargas líquidas como cloro o ron. Una vez en puerto, se venderían a la Corporación Cimex, vinculada a Gaesa, el conglomerado empresarial de la familia Castro y su élite.
Autorización del régimen
Todavía se desconocen las mipymes «autorizadas» y los países desde donde se realizarían los envíos. Fuentes consultadas por Martí Noticias aseguraron que ya se están realizando envíos de diésel en isotanques desde distintos países, así como la existencia de empresas que, con autorizaciones vigentes del Departamento de Comercio de Estados Unidos, estarían participando en operaciones vinculadas al envío de combustible a Cuba.
Los isotanques son contenedores cilíndricos de acero inoxidable o plástico con dimensiones estándar que pueden llegar a transportar unos 24.000 litros. Se trata de formatos más fraccionados y flexibles, menos visibles en comparación con los grandes petroleros, lo que permite el transporte en barcos, camiones y trenes bajo la misma logística que un contenedor convencional.
«Los contenedores cisterna serán la estrategia para burlar el bloqueo de Estados Unidos y evitar una confiscación. Pero todavía hay secretismo e incertidumbre en el sistema de envío», explicó a ABC una fuente que solicitó anonimato.
Otro de los puertos de embarque se ubicaría en Miami. Martí Noticias contactó vía telefónica con un representante de Joe Supply, una empresa con sede al sur de Florida que promueve el suministro de combustible a Cuba. A las preguntas del medio, la compañía aseguró que no había podido concretar el envío por «cuestiones logísticas».
«Los contenedores cisterna serán la estrategia para burlar el bloqueo de EE.UU. y evitar una confiscación. Pero todavía hay secretismo en el sistema de envío»
Esta semana trascendió que varias entidades estatales del régimen cubano figuran como destinatarias de importaciones millonarias procedentes de Estados Unidos, autorizadas mediante licencias federales. El valor de dichas importaciones excede los mil millones de dólares. Entre los artículos recibidos figuran materiales de construcción, electrodomésticos, artículos de limpieza e higiene personal, así como automóviles de lujo.
Sin embargo, los documentos que autorizan las licencias de exportación para empresas radicadas en Estados Unidos establecen condiciones específicas. Así, los productos deben destinarse a «satisfacer necesidades del pueblo cubano», no pueden reexportarse a terceros países, ni utilizarse para generar ingresos principalmente para el Gobierno. Tampoco pueden venderse o arrendarse a entidades estatales.
Por otro lado, según ‘The Economist’, Estados Unidos estaría considerando enviar pequeñas cantidades de combustible a Cuba –gas para cocinar y diésel para mantener en funcionamiento la infraestructura hidráulica– con el objetivo de evitar una crisis humanitaria. La revista británica señaló igualmente que, con la escasez de combustible, la Casa Blanca espera que el régimen cubano se vea obligado a negociar. Hasta el momento, los funcionarios cubanos han rechazado la existencia de negociaciones, pero afirman estar dispuestos al diálogo «sin condiciones» y sin que conlleve cambios en el sistema unipartidista.