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NEGOCIOS

Los Gerentes de Impacto del 2024

TECNOLOGÍA

Indonesia bloquea el acceso a Grok por la generación de falsos desnudos

Indonesia ha anunciado este sábado la suspensión temporal de Grok, el asistente de inteligencia artificial de la plataforma X de Elon Musk, a raíz del escándalo de falsas imágenes pornográficas de personas desnudas.Estas imágenes, creadas al pedirle a Grok que desnudara a personas reales … a partir de sus fotos o vídeos, han provocado protestas en todo el mundo.

«Para proteger a las mujeres, los niños y al público frente a los riesgos de contenidos pornográficos falsos generados mediante tecnología de inteligencia artificial, el gobierno bloqueó temporalmente el acceso a la aplicación Grok», ha indicado la ministra de Comunicación y Digitalización de Indonesia, Meutya Hafid, en un comunicado.

«El gobierno considera las prácticas de ‘deepfake’ no consensuadas como una grave violación de los derechos humanos, de la dignidad y de la seguridad de los ciudadanos en el espacio digital», ha subrayado el ministerio en su comunicado, que ha convocado a representantes de X para obtener aclaraciones sobre este asunto.

Probamos el Samsung TriFold: el primer móvil de la marca con tres pantallas

Siguiendo la estela de Huawei, Samsung acaba de presentar en el CES de Las Vegas su propuesta TriFold, un móvil con pantalla plegable tipo ‘libro’ con triple pantalla. 6,5 pulgadas cerrado, y 10 pulgadas abierto; por lo tanto, ahora sí que podemos hablar … de un formato tableta, pero una ultrafina de 3,9 mm en el punto más delgado, más fino que el Galaxy Z Fold 7. Abierta se siente como cualquier otra tableta de alta gama, fina y ligera.
Es al plegar sus tres pantallas donde nos encontramos con un grosor de 12,9 milímetros, que lo sitúa entre el Galaxy Fold 6 y 5. Os contamos este primer contacto que hemos tenido con el que será el móvil más caro de 2026.

Una de las claves cuando empiezas a revisar el TriFold está en las bisagras. Se nota que no son dos piezas idénticas, una es más compacta y la otra más amplia, para que el grosor no sea excesivo. Esa asimetría, que puede parecer rara al principio, termina desapareciendo dejando una sensación sólida al abrir y cerrar el teléfono. La propia de un producto bien acabado y resistente.
Y aquí viene el primer ‘shock’: al empezar a abrir y cerrar el TriFold, este va del revés, es decir, al contrario que el Fold normal de doble pantalla. Lo bueno es que Samsung es consciente de ello, y ha puesto una alerta que te avisa en pantalla en cuanto lo intentas doblar mal. De hecho, si intentas plegarlo como no es, puedes empezar el movimiento, pero no termina de cerrar si vas mal encaminado, y puedes estar tranquilo, porque no se rompe.

Razer presenta la Riskur v2 Newgen: una silla 'gaming' que disipa el calor

Razer ha actualizado su catálogo de productos ‘gaming’ en el marco de la feria CES 2026 de Las Vegas (Estados Unidos), con una nueva silla diseñada para facilitar la transpiracion y evitar la acumulación de calor, un concepto de silla inmersiva y un mando … optimizado para los televisores LG.
La silla Iskur V2 Newgen resuelve uno de los problemas que más afectan a los jugadores intensivos: el calor. Para ello, la compañía ha utilizado nuevos materiales que disipan el calor y facilitan la transpiración.

La superficie de la silla está fabricada con cuero sintético EPU (poliuretano sostenible) con tecnología CoolTouch, que es transpirable y, según la compañía, se siente fresco al tacto. El cojín del asiento facilita la transpiración con un diseño perforado y transpirable.

Razer, además, ha incidido en la ergonomía, con un soporte lumbar que permite libertad de movimiento con un diseño giratorio 360 grados, los reposabrazos ajustables y un soporte que permite recostarse con una inclinación de hasta 152 grados.

Así va a cambiar la IA la forma en la que usas GMail

Hasta ahora, IA había llegado tímidamente a Gmail con ese botón de ‘Pregunta a Gemini’ situado arriba a la derecha. Google acaba de presentar la «siguiente evolución» de la integración de la inteligencia artificial en su archiconocido cliente de correo, una que … te entiende, te resume y te propone acciones.
Empezamos con las actualizaciones que verán los usuarios gratuitos del servicio próximamente. Seguramente has usado alguna vez las respuestas rápidas de «¡Gracias!» o «¡Perfecto!», útiles, aunque muy limitadas. Ahora desaparecen y se actualizan con una respuesta sugerida personalizada, contestaciones rápidas adaptadas al contexto del hilo y a tu estilo, todo aprendido de tu historial. En la demostración de la empresa, el ejemplo que vimos es la típica conversación de coordinación familiar. La gracia está en que la respuesta sugerida no fue un ‘sí’ genérico, sino una contestación mucho más completa y que tenía sentido en la conversación, con tu tono habitual, para que luego la retoques antes de enviarla. También llega la función ‘Ayúdame a escribir’, un asistente que te redacta el correo usando una orden, como «pide una factura» o «invita a una cena», y desde ahí es capaz de crear un bonito texto.

Una de las funcionalidades estrella, que ya vimos en Workspace, la versión de Gmail profesional, son los resúmenes de los hilos. Tremendamente útiles cuando llegas tarde a una conversación y quieres leer solo lo importante. Ahora también estarán disponibles en el mail gratuito.

Funciones de pago

Dentro de las funciones de pago, la estrella es el ‘Buzón de IA’, una nueva carpeta que filtra los correos importantes y que puedes consultar cada mañana. Además, categoriza los mensajes como ‘prioritarios’ o ‘ponte al día’ y te hace un resumen de cosas que no abriste o contestaste. Justo esta funcionalidad es la que más tardaremos en ver. De momento sólo algunos usuarios seleccionados están probando.

Grok desactiva la generación de imágenes con su IA tras la polémica de las fotografías sexualizadas

Grok, la herramienta de inteligencia artificial (IA) de la red social X (antes Twitter), ha limitado su generador de imágenes tras la polémica de las fotografías sexualizadas demandadas por miles de usuarios, entre las que se encuentran menores de edad.Musk ha sido amenazado … con multas y varios países se han pronunciado públicamente en contra de la herramienta por la creación de imágenes sexualmente explícitas. Algunos usuarios utilizaban Grok para generar imágenes de mujeres y niños desnudos a veces colocándolos en posiciones sexualizadas.

La plataforma de Elon Musk ha restringido el acceso a esta herramienta a los miembros de pago y ha ofrecido a los usuarios sin insignia de verificación la opción de adquirir una suscripción para desbloquearla.

Los expertos alertan sobre el nuevo ChatGPT Salud: «Sus datos sanitarios podrían hacerse públicos»

ChatGPT tiene una respuesta para casi cualquier pregunta. Da lo mismo que se le pida ayuda para organizar la agenda o para rastrear información sobre cualquier tema de actualidad que se le ocurra. Y si el usuario le solicita que le explique los resultados … de su último análisis clínico, o que le diga cuáles pueden ser las causas de un malestar concreto, lo mismo. Ahora OpenAI, la empresa detrás de la máquina de inteligencia artificial generativa, ha anunciado el lanzamiento de un nuevo modo de uso, incluido dentro de ChatGPT, llamado Salud. Su objetivo: «interpretar los resultados recientes de sus pruebas, prepararle para sus citas médicas, recibir recomendaciones sobre dieta y ejercicio, o comprender las ventajas y desventajas de distintas opciones de seguro según sus hábitos de atención médica».
Por el momento, la novedad solo está disponible para un reducido grupo de usuarios de Estados Unidos. La herramienta, además, es capaz de cruzar datos con aplicaciones de bienestar, como Apple Health, Function o MyFitnessPal, para conocer la mayor cantidad posible de datos de salud del usuario. Aunque OpenAI promete que toda esta información quedará almacenada de forma privada en el interior de ChatGPT, y que la empresa no la utilizará para entrenar a su IA, los expertos consultados por ABC ponen en duda que la herramienta pueda estar al alcance de los usuarios de la UE. Y todo por razones de privacidad.

«Tal y como está la regulación es muy complicado que este modo centrado en la salud llegue a Europa», explica Julio Mayol, director médico del Hospital Clínico San Carlos y profesor titular de Cirugía en la Universidad Complutense. Efectivamente, el Reglamento General de Protección de Datos de la UE es muy restrictivo respecto a la transferencia y tratamiento de datos relacionados con la salud. Además, la Ley de IA, que ya funciona en Europa, probablemente exigirá evaluaciones, documentación y controles adicionales a OpenAI.
Lo mismo señala Ulises Cortés, catedrático de Inteligencia Artificial en la Universidad Politécnica de Cataluña: «Si por el momento se queda solo en Estados Unidos es porque es donde la ley lo permite. En Europa, en principio, este tipo de herramientas es ilegal; habrá que ver si en el futuro la UE decide renunciar a la calidad de los datos». El docente apunta además que los usuarios deberían pensárselo dos veces antes de compartir su información clínica con un chatbot: «Es peligrosísimo compartir los datos de salud con ChatGPT, porque son íntimos y personales. Imagínate que compartes que tienes una enfermedad peligrosa y eso se hace público por un error de la máquina. El riesgo existe».

Los errores de la máquina

A pesar de los riesgos, desde su lanzamiento, a finales de 2022, ChatGPT ha sido empleado activamente por los usuarios para solventar dudas médicas. De acuerdo con OpenAI, actualmente, más de 230 millones de usuarios recurren semanalmente a la máquina con ese fin. En el anuncio de Salud, OpenAI remarca que la novedad está diseñada «para apoyar, no para reemplazar la atención médica. No sirve para diagnóstico ni tratamiento». Sin embargo, los expertos esperan que su llegada cause confusión en los pacientes. «Es difícil predecir cómo la población va a reaccionar a esto. Ataca a los sanitarios, y no tenemos claro cómo vamos combatir los problemas que cause o de quien será la responsabilidad si la máquina comete algún error, que es posible», apunta Mayol.
El doctor señala que ya hay casos en los que los pacientes entran en las consultas compartiendo con el médico los comentarios de ChatGPT cuando la máquina ha recibido algún análisis médico o se le han consultado algunos síntomas. «Todavía son anecdóticos, pero en el futuro creo que va a generar muchas tensiones entre médicos y pacientes», señala este médico.

«¿Y qué te va a decir? ¿Que usan tus datos para entrenar a ChatGPT? La manera de olvidar de una máquina que usa una red neuronal es quitar todos los datos y realizar de nuevo el aprendizaje»

De hecho, ChatGPT ya ha generado problemas médicos a algunos usuarios. El pasado agosto, ‘Annals of Internal Medicine Clinical Cases’ publicaba un estudio en el que se mencionaba el caso de un paciente que sufrió una intoxicación por bromuro después de solicitar consejo a la máquina de IA sobre una dieta. ‘Daily Mail’ también compartió el caso de un hombre que consultó al robot sobre un dolor de garganta. La herramienta le señaló que los síntomas no parecían graves, por lo que tardó meses en acudir al médico, que le acabó diagnosticando un cáncer de garganta.
«Desde un punto de vista general, hay que tener en cuenta que ChatGPT no sabe nada sobre nada, y tampoco de salud. Solo es un buscador que busca información y genera un texto resumen. Hace lo mismo que cualquiera de nosotros cuando buscamos síntomas en Google», señala Juan Ignacio Rouyet, profesor de IA en la Universidad Internacional de La Rioja y consultor sénior en la empresa de estrategia tecnológica Eraneos.
Este experto apunta además que, hasta la fecha, la mayoría de herramientas de IA generativa «descargan responsabilidades diciendo que los resultados que dan sus chatbots pueden ser erróneos, lo que pasa es que estas advertencias a veces están escondidas». Y lo cierto es que muchos usuarios no siempre son conscientes de que el fallo no solo es posible, sino más que probable.
Para desarrollar ChatGPT Salud, OpenAI afirma que ha contado con la colaboración de 260 profesionales de la salud de 60 países y con docenas de especialidades. Gracias a su trabajo, la máquina es capaz de «entender qué hace que una respuesta a una pregunta sobre la salud sea útil o potencialmente peligrosa». La empresa, además, se compromete a que no usa los datos de los pacientes para capacitar a su modelo de IA. Sin embargo, Cortés muestra dudas: «¿Y qué te van a decir? ¿Que lo hacen? La manera de olvidar de una máquina que usa una red neuronal es quitar todos los datos y realizar de nuevo el aprendizaje. Habrá que leer muy bien la letra pequeña».

INTERNACIONAL

El candidato de Zapatero para el futuro de Venezuela, investigado en EE.UU. por torturas y narcotráfico

Con la caída de la cúpula del poder en Venezuela y las maniobras internas para definir un posible relevo de Nicolás Maduro, un nombre ha reaparecido con fuerza en los círculos del régimen: el del general retirado Miguel Rodríguez Torres, afincado en Madrid. … Su irrupción en este debate no apunta a una apertura política ni a una ruptura con el pasado, sino que devuelve al primer plano el núcleo más duro del aparato represivo chavista y sus mecanismos de supervivencia.
Antiguo jefe de los servicios de inteligencia y exministro del Interior, Rodríguez Torres fue excarcelado en 2023 y trasladado a España bajo supuesto protección humanitaria del Gobierno de Pedro Sánchez tras una mediación directa de José Luis Rodríguez Zapatero. Hoy, sectores del propio chavismo lo presentan como una opción de continuidad a futuro tras Maduro. Para Washington, sin embargo, su nombre es inasumible.
Un informe de inteligencia estadounidense al que ahora ha tenido acceso ABC describe a Rodríguez Torres no como un disidente reconvertido ni como una figura capaz de pilotar una transición creíble, sino como un presunto actor central de la represión y del crimen organizado durante los años más duros del chavismo. El documento, basado en testimonios, declaraciones de testigos protegidos y material recopilado por distintas instancias, traza el retrato de un operador del sistema cuyo pasado condiciona cualquier escenario de relevo político.

Según ese informe, Rodríguez Torres dirigió un aparato de persecución contra estudiantes, opositores y manifestantes que incluyó desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales y el uso sistemático de la tortura como herramienta de control. El texto lo vincula de forma directa con la creación y el funcionamiento del centro de detención clandestino conocido como ‘La tumba’, ubicado en los sótanos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), en Plaza Venezuela (Caracas). Ese recinto ha sido descrito por organismos internacionales y por víctimas como un espacio diseñado para el aislamiento extremo, la privación sensorial y el quebranto psicológico prolongado.
Las descripciones coinciden en un patrón: celdas subterráneas sin ventilación ni luz natural, temperaturas artificialmente bajas, incomunicación absoluta durante semanas o meses, vigilancia constante y un uso deliberado del aislamiento como método de castigo y presión. Las víctimas relatan amenazas, humillaciones, malos tratos físicos y psicológicos y un régimen de encierro orientado a destruir la resistencia mental del detenido. Los informes a los que ha tenido acceso ABC atribuyen la concepción de ese dispositivo represivo a la etapa en la que Rodríguez Torres dirigía los servicios de inteligencia y el Ministerio del Interior.

El documento estadounidense va más allá del ámbito de los derechos humanos e incorpora acusaciones relacionadas con el narcotráfico y la protección de redes criminales. Entre ellas figura el presunto envío de 31 maletas de cocaína desde el aeropuerto internacional de Maiquetía a Francia en 2013 y la facilitación de rutas y coberturas logísticas para el llamado cártel de los Soles, la estructura que la justicia de EE.UU. sitúa en la cúspide del poder chavista y que integra a altos mandos civiles y militares. En ese contexto, el informe sostiene que Rodríguez Torres habría desempeñado un papel funcional como garante de operaciones sensibles y como custodio de información comprometedora.
Fuentes consultadas por ABC interpretan que la reactivación de su nombre como posible recambio del chavismo en el futuro no responde a un intento real de transición política, sino a la necesidad de preservar el control interno del sistema, mantener bajo resguardo archivos y secretos acumulados durante más de una década y proteger intereses cruzados de la cúpula chavista y de quienes intervinieron en su excarcelación y posterior instalación en España. En ese esquema, el general no sería una figura de consenso, sino un garante de silencios.
Aun así, es un nombre proporcionado por los hermanos Rodríguez y apoyado por figuras cercanas a ellos a EE.UU. como un líder fiel al los principios del chavismo y con el respeto del aparato represor venezolano.

La relación entre Rodríguez Torres y Zapatero

La relación entre Rodríguez Torres y Rodríguez Zapatero aparece en los documentos analizados por ABC no como una mediación puntual de carácter humanitario, tal y como se presentó públicamente en su momento, sino como un vínculo político sostenido. Ese vínculo habría permitido sacar de prisión y reubicar en España a una figura clave del aparato de tortura, hoy reutilizada como pieza funcional en un diseño de transición controlada impulsado desde el propio núcleo del régimen.
Según ha podido saber ABC, tanto la Fiscalía como los servicios de inteligencia estadounidenses han abierto líneas de trabajo específicas sobre Rodríguez Torres que incluyen entrevistas detalladas con víctimas de tortura bajo su mando. Al menos dos de ellas describen un sistema de malos tratos extremos y violencia sistemática en centros de detención cuya estructura, según sus testimonios, fue diseñada y supervisada por el propio general. Estas personas colaboran con la justicia bajo condiciones de confidencialidad y no pueden hacer pública su identidad en este momento.

Un relevo encabezado por Rodríguez Torres permitiría mantener bajo control información sensible sobre redes de poder, financiación ilícita y narcotráfico

Este nuevo frente ha vuelto a situar bajo escrutinio las circunstancias de su excarcelación y traslado a España, así como el papel desempeñado por Rodríguez Zapatero y la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de conceder protección humanitaria a quien los informes describen como un engranaje central de la maquinaria represiva del chavismo. El propio documento estadounidense recoge de forma expresa que el caso «encaja con el historial de Zapatero en los diálogos venezolanos, que le ha otorgado un acceso fluido al régimen, aunque de forma controvertida por priorizar a chavistas disidentes». El texto añade que existirían vínculos financieros que conectarían a Rodríguez Torres con Zapatero a través del cártel de los Soles, una afirmación que figura como alegación en el informe y no como conclusión judicial.
El informe recuerda además que en mayo de 2025 un tribunal español admitió a trámite una denuncia contra Rodríguez Torres por crímenes de lesa humanidad y tortura, presentada por la ciudadana venezolana Dulce Bravo y dirigida también contra la exfiscal general Luisa Ortega Díaz. La querella fue trasladada a la Fiscalía para que se pronunciara sobre la competencia de la Audiencia Nacional en aplicación del principio de justicia universal, pero acabó siendo archivada en julio tras una decisión del Ministerio Público. La denuncia atribuía a ambos su presunta participación en una estructura estatal responsable de torturas sistemáticas, detenciones arbitrarias y persecución política durante los años más duros de la represión.

Salida pactada de Maduro

En paralelo, ABC reveló antes de la caída de Maduro que los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez habían activado en los últimos meses canales discretos para tantear una salida pactada de Maduro que garantice su seguridad personal y preserve la arquitectura del régimen. Según fuentes conocedoras del expediente venezolano, esos mensajes habrían llegado a intermediarios próximos al entorno de Trump. Washington juzga ahora a Maduro con su mujer Cilia Flores en la misma causa que Hugo ‘El Pollo’ Carvajal.
El esquema que promovía el chavismo incluía un indulto total para Maduro y su círculo, la posibilidad de exilio en el extranjero, con Madrid mencionada desde el entorno venezolano, y la formación de un gobierno de transición integrado por figuras del propio régimen. Delcy Rodríguez ha negado en varias ocasiones cualquier implicación en negociaciones de este tipo o en la promoción de relevos internos, pero finalmente ha sido ella quien ha asumido el poder inmediatamente tras la detención de Maduro.
ABC ha recibido información de dos fuentes independientes que coinciden en que el plan que incluía a Rodríguez Torres fue presentado a intermediarios del entorno de Trump como una propuesta impulsada por los hermanos Rodríguez y que contaba con el beneplácito de Zapatero. Este no ha respondido a las peticiones de este diario para valorar la idoneidad del general cuya liberación facilitó en 2023.
Ese año, los abogados de Rodríguez Torres defendieron que su cliente no fue condenado a pena de extrañamiento ni quedó sujeto a medidas cautelares, y que su excarcelación se produjo tras acogerse a la figura de admisión de hechos por el delito de instigación a la rebelión. Según su versión, esa vía se utilizó porque ya había cumplido prácticamente la totalidad de la pena prevista. En ese mismo relato, los letrados reconocieron la intervención directa de Zapatero y la participación de altos cargos del régimen, entre ellos Delcy Rodríguez, el ministro de Defensa y el fiscal general. Confirmaron también que el traslado a España se produjo bajo la figura de asilo humanitario, sin prohibición de retorno a Venezuela, y que fue el propio general quien aceptó la propuesta de Zapatero de acompañarlo personalmente hasta España.

Rodríguez Torres
Un eventual relevo encabezado por Rodríguez Torres permitiría mantener bajo control información sensible sobre redes de poder

La hipótesis dominante entre las fuentes consultadas por ABC es que un eventual relevo encabezado por Rodríguez Torres permitiría mantener bajo control información sensible sobre redes de poder, financiación ilícita, narcotráfico y mediaciones políticas acumuladas durante más de una década. Un relevo diseñado no para desmontar el sistema, sino para preservarlo frente al riesgo judicial externo. Una fuente diplomática en Washington resume esa posición con una frase directa: para la Administración estadounidense, el nombre de Rodríguez Torres es inasumible.
Desde ese ángulo, su trayectoria aparece indisociablemente ligada a los años más duros del aparato de seguridad chavista. General retirado, fundador y director del Sebin entre 2010 y 2014, fue uno de los arquitectos del sistema de control interno concebido bajo Hugo Chávez y consolidado después por Maduro. Dirigió la respuesta del Estado a las protestas de 2014, un periodo marcado por al menos 43 muertes, y figura señalado en informes internacionales, documentos de inteligencia y testimonios de víctimas por su presunta implicación en detenciones arbitrarias, torturas y centros de reclusión clandestinos.
Tras caer en desgracia dentro del propio régimen, fue detenido en 2018 y pasó casi cinco años en prisión hasta su liberación y traslado a España. Desde entonces, su nombre reaparece cíclicamente en escenarios de transición promovidos desde el entorno del poder chavista, no como símbolo de ruptura, sino como posible garante de continuidad y control. Para Washington, esa condición lo convierte no en una solución, sino en parte del problema.

Lorent Saleh: «En 'La tumba' no hay día ni noche, es un limbo donde te desconectan»

Lorent Saleh, activista y defensor de derechos humanos, sobrevivió a cuatro años en las entrañas del sistema represivo venezolano. Su cautiverio coincidió con la etapa en la que el general Miguel Rodríguez Torres comandaba el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Fue … encarcelado y sometido a torturas, tiempo durante el cual intentó quitarse la vida. En 2017, aún privado de libertad, el Parlamento Europeo le otorgó el Premio Sájarov. Un año después, en octubre de 2018, fue desterrado a España.
Saleh es incapaz de recrear la rutina de un día cualquiera en ‘La tumba’, situada cinco pisos bajo tierra, en la sede del Sebin, porque allí «no hay día, no hay noche, no hay número», relata. Sin ventanas y bajo la tiranía de una luz artificial blanca encendida las 24 horas, «estás como en un limbo y justamente eso es el aislamiento celular; llevarte a un punto en el que te desconectan. No sabes si dormiste una hora, un minuto o diez horas. No tienes comunicación con nada, simplemente estás en un limbo».
Para él, la única referencia temporal era la llegada de la comida. Sin embargo, esta tampoco ofrecía variaciones que permitieran distinguir un lunes de un domingo: «Siempre es lo mismo, un arroz con pollo». En ese aislamiento se perfecciona la ‘tortura blanca’, un mecanismo diseñado meticulosamente para «herir sin sangre» y no dejar rastros forenses que sirvan de denuncia. Saleh describe la agresión sensorial como «una luz intensa prolongada que no importa si cierras los ojos, está ahí y te presiona». A esto se suma el sonido constante, como el de «un taladro que te aturde», y «el simple hecho de no saber qué van a hacer contigo representa una amenaza constante», que no permite encontrar tranquilidad.

La manipulación de la temperatura en las celdas de tres por dos metros era otra arma habitual. Los custodios alteraban el termostato buscando quebrar la resistencia física. «Con la temperatura juegan contigo», explica. «Si la suben, te empiezas a mover porque no puedes respirar. Si la bajan, terminas acurrucado en una esquina, doblado, tratando de mantener algo de calor mientras el frío te aprieta los huesos».
Su traslado posterior al fatídico Helicoide reveló la otra cara del sistema. Saleh establece una comparación arquitectónica y social entre ambos centros: «’La tumba’ y el Helicoide eran completamente distintos, como un minimalismo absoluto y un barroco caribeño». Si ‘La tumba’ es la tecnología aséptica del silencio, el Helicoide es el caos, la suciedad y el hacinamiento. «En una estás solo, aislado; en la otra encerrado en una celda, pero podías escuchar a centenares que gritaban por los pasillos; ahí lo peor es escuchar la tortura a otras personas».

«En ‘La tumba’ estás aislado; en el Helicoide podías escuchar a centenares que gritaban por los pasillos; ahí lo peor es escuchar la tortura a otras personas»

Lorent Saleh
Activista y ex preso político venezolano

Saleh introduce un matiz fundamental sobre la naturaleza del encierro: los detenidos no son presos, son «rehenes a merced de los custodios». «No hay normas, no hay reglas», asegura. El trato depende de una clasificación perversa basada en la importancia política o la capacidad económica. «Es un sistema completamente corrupto, sin decencia ni ética». Los custodios, a quienes describe como parte de una «tribu» atrapada en esa realidad, tienen licencia para torturar, pero su motivación a menudo es el lucro. «Tienen la necesidad de sacarle dinero y exprimir al detenido y a su familia. Su principal objetivo no es ideológico, sino económico».

Intento de suicidio

Fue en ese contexto de indefensión donde el suicidio apareció como una herramienta política. «Lo único que tienes para arrojar es tu propia vida». Así podía utilizar su existencia para medir la disposición del régimen: «Si no están dispuestos a matarte porque hay presión afuera, ya tienes cómo presionar ahí adentro. Si me mato aquí, tú terminas aquí encerrado», recuerda, pensando en los guardias a los que castigarían si el joven al que debían custodiar dejaba de respirar.
Desde el exilio, Saleh observa con escepticismo y rabia los movimientos geopolíticos actuales. Su crítica a la figura del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero no da lugar a dudas. «Todos sabemos que es un operador político a favor de los hermanos Rodríguez», afirma, refiriéndose a la cúpula del poder en Venezuela. «Él solo ayuda a los chavistas corruptos, a esos generales millonarios, a la oligarquía. No atiende al venezolano humilde».

«Todos sabemos que [Rodríguez Zapatero] es un operador político a favor de los hermanos Rodríguez»

Lorent Saleh
Activista y ex preso político venezolano

Esta conexión le lleva a hablar de Miguel Rodríguez Torres, el antiguo jefe de Inteligencia que hoy algunos sectores presentan como un factor de cambio. Saleh no olvida quién diseñó el infierno que habitó. «Rodríguez Torres es el creador de todo el aparato represivo, el ingeniero de ello. El creador de ‘La tumba’, del Sebin; le puso rostro, forma y método». Para el activista, la reaparición mediática del exgeneral no es casualidad: «Son ellos mismos tratando de meterse de nuevo en el juego, pagando publireportajes».
La preocupación de Saleh es que la comunidad internacional, impulsada por intereses energéticos, termine validando a los verdugos. Teme que se normalice la relación con el nuevo régimen bajo la excusa de la estabilidad de los mercados. «Si los gringos se hacen amigos de los matones del Sebin, estamos jodidos», advierte sin rodeos. «A ellos lo que les interesa es hacer billete, no los derechos humanos». La ruta de la transición, insiste «empieza por «la liberación de todos los presos políticos y el cierre de los centros de tortura».

Delcy Rodríguez se reunió en Doha con agentes de la CIA y el ministro de Exteriores ruso

11/01/2026

Actualizado a las 04:31h.

Desde el pasado mes de septiembre, la entonces vicepresidenta de Venezuela, hoy presidenta, Delcy Rodríguez mantuvo en el hotel Four Seasons de la capital de Qatar, Doha, varias reuniones con el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov; con el empresario y funcionario … también ruso Ígor Sechin, CEO de la compañía de energía Rosneft; y con agentes de la CIA, cuyo nombre es desconocido no sólo en el extranjero sino también en los Estados Unidos. Tanto Lavrov como Rodríguez usan siempre su nombre para reservar su hospedaje. Por el contrario, Sechin usa siempre uno distinto.

Las reuniones oficiales de trabajo se mantuvieron en edificios del Gobierno de Qatar, desde principios de septiembre hasta justo antes de Navidad, y los encuentros en el hotel tenían un carácter más informal y servían para desencallar «personalmente» los asuntos que durante el día habían quedado bloqueados en las negociaciones. Pese a ser Qatar un Estado inequívocamente islámico y que ayuda con recursos económicos infinitos a causas «hermanas» complicadas para el Occidente libre –como las de Hamás e Irán–, en su concepto de ‘soft diplomacy’ es mucho más eficaz de lo que parece, un poco como sucede con la observación de sus costumbres, mucho más estricta en la apariencia que en lo que luego cada uno hace, discretamente, en su vida privada.
Las relaciones con Israel y los Estados Unidos son mucho más fluidas y fructíferas de lo que puede parecer, aunque siempre desde la independencia de ser uno de los Estados más ricos y con la renta per cápita más alta del mundo. A diferencia de Emiratos y Arabia Saudí, Qatar no depende para su prosperidad del negocio con América y tal vez por ello Doha es creíble como territorio realmente neutro y por eso ha podido ser el escenario de negociaciones al más alto nivel entre países sin relaciones oficiales pero que encontraron en este lugar su manera de entenderse.

Las negociaciones

Ni los que presenciaron algunas de estas reuniones, más informales, en el hotel, ni los que tuvieron algún grado de cercanía con las que se mantuvieron en los edificios gubernamentales, son capaces de precisar si Delcy Rodríguez estaba negociando en nombre del Gobierno de Venezuela, y de su presidente depuesto, una salida que incluyera la detención pero que salvara su vida; o estaba pactando con los Estados Unidos –y bajo la supervisión de Rusia y de las personas más cercanas a su presidente, Vladímir Putin– la captura del tirano sin que él lo supiera y una transición, liderada por ella, hasta que se vuelvan a dar las condiciones para que la democracia sea posible en Venezuela.

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La oposición de Nicaragua celebra la liberación de 20 presos políticos tras la presión de Trump

La oposición en Nicaragua celebró este sábado la liberación de al menos 20 presos políticos por el Gobierno que copresiden Daniel Ortega y Rosario Murillo, pero recordaron que el total de arrestados asciende a 62, por lo que reclaman la excarcelación de todos, … al tiempo que agradecieron a Estados Unidos la presión sobre el Ejecutivo nicaragüense, que conmemora hoy 19 años consecutivos en el poder.
«Celebro con alegría y solidaridad, la salida de una parte de los prisioneros políticos de las cárceles de la dictadura en Nicaragua, donde nunca debieron haber estado. Todos los restantes deben ser liberados sin excepción», resumió en X el escritor y premio Cervantes nicaragüense Sergio Ramírez, que se encuentra en el exilio.

El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas de Nicaragua, que confirmó la excarcelación de al menos 20 presos políticos tras verificarlo con sus familias, recordó en un comunicado que «las personas excarceladas formaban parte de la lista oficial de 62».

«Si bien estas excarcelaciones representan un alivio para las familias, el Mecanismo insiste en que todas las personas detenidas arbitrariamente deben ser liberadas. Esto significa todas las 62 personas que integran la lista oficial: líderes indígenas, guardabosques, personas opositoras, trabajadores del Estado», exigió el organismo.

El sueño de libertad que continúa: Venezuela en suspenso político

Ha transcurrido una semana desde que Nicolás Maduro fue extraído de Caracas en una operación militar estadounidense de precisión quirúrgica, y Venezuela se ha despertado a una realidad que desafía toda categoría convencional. No es el caos que se temía, ni el orden que … se prometía. Es algo mucho más inquietante: una suspensión del tiempo político, una pausa que amenaza con prolongarse, mientras la vida, en una mueca de normalidad, sigue su curso. Las calles conservan su trazado, los edificios su verticalidad. Los comercios abren, los autobuses circulan, la gente camina. Pero una nota discordante lo altera todo: el presidente no está. Y nadie, en el fondo, sabe qué significa eso. La vida continúa, y esa es la perturbación más profunda.
Lo ocurrido en Venezuela no es una revolución, ni tampoco una contrarrevolución. Es un patrón que América Latina conoce bien, aunque rara vez ejecutado con tal celeridad: la sustitución de una administración por otra, bajo la atenta supervisión de Estados Unidos. El continente está sembrado de estos episodios: Guatemala en 1954, Chile en 1973, Haití en 1994. La diferencia, en Venezuela, es la velocidad. La ausencia de celebración. Y, sobre todo, la descarnada franqueza con la que Estados Unidos ha expuesto sus intenciones.
Desde Mar-a-Lago, Donald Trump ha sido explícito. Mientras los venezolanos intentan descifrar el nuevo acertijo de su país, Trump habla de petróleo. «Venezuela tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo», ha sentenciado. «Nuestras compañías petroleras necesitan acceso a esos recursos». La nacionalización de 1976 parece ahora una reliquia de un pasado remoto. El petróleo es la razón. Todo lo demás es un elaborado teatro.

Sobre la duración de esta «transición», Trump ha sido igualmente directo: «La transición durará lo que tenga que durar». Una frase que en el contexto venezolano resuena menos como una promesa de cambio y más como una advertencia de ocupación indefinida. No hay prisa. No hay cronograma. Solo la certeza de que Estados Unidos permanecerá en Venezuela el tiempo que sea necesario para asegurar sus intereses.
Pero hay otro acto en este teatro que resulta particularmente revelador. María Corina Machado, la líder opositora galardonada con el Premio Nobel de la Paz, ha sido excluida de la transición. «No tiene el apoyo ni el respeto dentro del país», dijo Trump, con la displicencia de quien decreta una verdad incontestable. Machado, símbolo de la resistencia, ha sido descartada por Washington. Su lugar lo ocupa ahora Delcy Rodríguez, la vicepresidenta que ha ascendido a la presidencia encargada.
Rodríguez se presentó ante la Asamblea Nacional para asumir formalmente el cargo. Su hermano, Jorge Rodríguez, preside el parlamento. La ceremonia fue un ejercicio de contención. Sus palabras, un delicado equilibrio. «Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano después de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria», dijo, sin reconocer que ella misma es una pieza clave en el acuerdo que permitió esa agresión. Es el lenguaje de la resistencia, pero pronunciado por la figura elegida por Washington para gobernar. La contradicción es tan flagrante que casi nadie se atreve a señalarla.

Tras la caída de Maduro
Arriba, la gente carga sus teléfonos tras un apagón en su barrio después de que Estados Unidos atacara Venezuela y capturara a Maduro; debajo a la izquierda, un hombre rescata pertenencias de entre los escombros después del ataque; a la derecha, se puede apreciar cierta normalidad en las calles de Caracas
REUTERS/AFP

Mientras tanto, el chavismo no ha dejado de celebrar. Cada día hay actos, manifestaciones, conmemoraciones. Como si Maduro siguiera en el poder. En los actos públicos, la voz grabada de Maduro resuena en los altavoces: «No war, yes peace». El hombre extraído de su país por una fuerza militar extranjera ahora predica la paz desde una celda federal en Brooklyn. Y la administración que lo ha reemplazado utiliza su voz como un símbolo de continuidad.

Los pilares del nuevo poder

Junto a Rodríguez, dos hombres sostienen el andamiaje del poder. Diosdado Cabello, el número dos del chavismo, ostenta ahora el cargo de ministro del Interior y Justicia. Sobre él pesa una recompensa de 25 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos. Cabello se ha convertido en un actor incómodo para Washington. Ha negado cualquier traición a Maduro y ha recorrido Caracas arengando a la población. En una marcha a favor de Maduro, exigió el retorno del «presidente electo». Cabello parece jugar a un juego cuyas reglas solo él conoce.

El chavismo no ha dejado de celebrar. Cada día hay actos, manifestaciones, conmemoraciones. Como si Maduro siguiera en el poder

El otro pilar es Vladimir Padrino López, el ministro de Defensa que controla las Fuerzas Armadas. También sobre él pesa una recompensa, de 15 millones de dólares. Pero Padrino de manera astuta ha respaldado a Rodríguez como presidenta interina, calificando la captura de Maduro como un «cobarde secuestro», pero sin mover un dedo para evitarlo. Padrino ha optado por la continuidad, bajo nuevas reglas.
Pero lo más significativo es lo que no sucede. El alto mando militar brilla por su ausencia. Mientras Padrino López reconoce a Delcy Rodríguez, los generales de las Fuerzas Armadas guardan un silencio elocuente. Durante treinta semanas, las amenazas de una intervención estadounidense fueron una constante. Pero cuando llegó el momento, las Fuerzas Armadas venezolanas no pudieron, o no quisieron, evitarlo. La rapidez de la caída sugiere una resistencia mínima, y eso ha dejado un vacío de credibilidad en las instituciones militares.

Sensación de traición

La sensación de traición impregna el ambiente. No la de una conspiración de opereta, sino algo más sutil: la traición de la incapacidad, de la debilidad institucional, de la corrupción. Los militares, presentados durante décadas como los guardianes de la revolución, resultaron ser incapaces de defender al gobierno. La desmoralización es palpable.
Cientos de venezolanos han salido a celebrar la caída de Maduro, pero no en su país. En Miami, en Madrid, en Nueva York, los exiliados festejan. En Caracas, reina el silencio. Es una calma antinatural, la aceptación colectiva de que el verdadero poder nunca residió completamente en el hombre al que llamaban «Súper Bigote».

Mientras Padrino López reconoce a Delcy Rodríguez, los generales de las Fuerzas Armadas guardan un silencio elocuente

La paradoja que define el momento es perturbadora: mientras la nueva Administración anuncia liberaciones de presos políticos, el cerco policial se cierra más que nunca. Jorge Rodríguez, desde la presidencia del Parlamento, anunció la liberación de «un contingente considerable» de detenidos. Ocho fueron excarcelados. Pero según la ONG Foro Penal, entre 800 y 1.000 personas permanecen encarceladas por razones políticas. Se liberan unos pocos para las cámaras, mientras cientos continúan en El Helicoide, en Rodeo Uno, en las cárceles que son sinónimo de represión en Venezuela.

Caza de brujas

La represión, mientras tanto, ha mutado. El «Estado de Conmoción Exterior» es la herramienta legal para una caza de brujas que no distingue entre un comentario en redes sociales y una colaboración activa. Rodríguez ha decretado un estado de emergencia de noventa días que confiere a las fuerzas de seguridad facultades extraordinarias para la «búsqueda y captura» inmediata de cualquiera acusado de respaldar «el ataque armado de Estados Unidos».
La presencia policial y de los colectivos, esas milicias de hombres enmascarados y armados, se ha intensificado. Su presencia es un mensaje, un recordatorio de que el control del espacio público se ha intensificado. Decenas de retenes militares han proliferado en la ciudad. A los periodistas extranjeros se les niega la entrada; a los locales se les intimida. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa ha sido claro: «No es posible una transición a la democracia con censura y prisión arbitraria».

La presencia policial y de los colectivos, esas milicias de hombres enmascarados y armados, se ha intensificado

Este autoritarismo silencioso es más sofisticado que el de hace una semana. Se ha atomizado, se ha infiltrado en los teléfonos, en las conversaciones. El miedo es suficiente. Y el miedo, en Venezuela, es ahora más eficiente que nunca.
Hay voces que leen la realidad con una claridad descarnada. Virgilio, un octogenario, no tiene miedo: «Aquí está muy claro: negociaron la cabeza de Maduro. El chavismo legitima todos los negocios y la cúpula que se quedó se reparte el poder con cara de cambio».
Alejandra, una estudiante de veinticinco años, observa la situación con la ironía de una generación desesperada. «Tengo veinticinco años y no he visto ni conozco otro gobierno. No me importa que nos gobierne Trump. Acá el chavismo se llevó más de sesenta mil millones de dólares en corrupción, así que no me importa como venezolana darle el petróleo como forma de pago a un ente exterior».
Yorbis, un joven comerciante de Catia, prefirió no salir de su casa durante cuatro días. «Vi cómo los colectivos amenazaron y golpearon al día siguiente de la salida de Maduro a los que querían trabajar». Su testimonio ilustra la realidad cotidiana de la represión silenciosa: el miedo se propaga por sí solo.

Extraña normalidad

En apenas una semana, Venezuela se encuentra en una encrucijada que no es nueva en América Latina. Lo que es nuevo es esta extraña normalidad, casi surrealista. Como si el poder simplemente se hubiera retirado de la escena, dejando todo lo demás intacto. Como si todo hubiera sido un sueño. Pero el sueño, de alguna manera, continúa.
Y mientras continúa, el petróleo sigue bajo tierra, esperando a sus nuevos dueños. María Corina Machado espera en la sombra. Las Fuerzas Armadas permanecen en silencio, desmoralizadas. Y los ciudadanos caminan por calles que parecen normales, pero que están sembradas de retenes, de miedo, de incertidumbre. El chavismo celebra cada día como si nada hubiera sucedido. Y la vida continúa, extrañamente normal, en una Venezuela que ha cambiado todo para seguir siendo exactamente la misma.

La dura caída de los tiranos

Fue Napoleón, el emperador que acabo sus días en una desolada isla atlántica, humillado y derrotado, quien afirmó: «Podemos detenernos cuando subimos, pero nunca cuando descendemos». Nicolás Maduro, el conductor de autobuses que gobernó Venezuela durante 13 años, fue llevado con esposas y … un mono de color marrón, calzado con unas sandalias de color naranja, ante un juez de Manhattan. Su traslado al juzgado fue recogido por las cámaras, que reflejaban la caída de un tirano que tendrá que responder de delitos queimplican una condena a 40 años de reclusión o cadena perpetua. «Soy el presidente de Venezuela. He sido capturado en mi casa de Caracas y me considero un prisionero de guerra», alegó. El juez le interrumpió con el argumento de que el tribunal no era el lugar para discursos políticos. Y poco después ordenó su confinamiento en una cárcel de Brooklyn, famosa por sus duras condiciones. El expresidente apenas estuvo media hora en el juzgado.

Resulta muy probable que Maduro, responsable de graves crímenes y violaciones de los derechos humanos,acabe sus días en una prisión en Estados Unidos, aunque de momento se le acusa de narcotráfico y corrupción, cargos que casi con seguridad serán ampliados a lo largo de la investigación judicial.

Noriega, en Panamá
Retornó moribundo de la cárcel de EE.UU.

Manuel Antonio Noriega, el militar que gobernaba Panamá tras un cruento golpe de Estado, tuvo al menos la suerte de morir en su país en 2017, seis años después de su larga reclusión en cárceles de Estados Unidos. Panamá fue invadida por soldados estadounidenses en 1989 con la justificación de que el país era el centro de una red internacional de narcotráfico, vinculada al cartel de Medellín. Noriega fue detenido y trasladado a Estados Unidos, donde lo condenaron a 40 años de cárcel. Permaneció entre rejas más de dos décadas. Volvió a su país, ya enfermo y destruido moralmente, para morir.
Es muy probable que el destino del dictador panameño haya rondado por la cabeza de Maduro durante estos días en los que ha pasado de decidir sobre la vida y la muerte de los opositores al régimen a ser un juguete roto, traicionado por quienes creía su apoyo más firme. Una amarga lección que evidencia la fragilidad del poder, máxime cuando no es democrático y se ejerce sin ningún límite. La historia ilustra sobre la caída de líderes que pasaron de los halagos de sus cortesanos al cadalso en unas pocas horas.

Ceausescu, en Rumanía
Apresado por los insurrectos, fue fusilado

El caso más emblemático es el de Nicolae Ceausescu, el dictador comunista rumano, que gobernó durante 24 años con una brutalidad y un culto a la personalidad sin medida. Convirtió su país en un gigantesco campo de concentración, en el que los servicios secretos podían enviar a prisión a un ciudadano por un simple comentario espontáneo. Su régimen se derrumbó como un castillo de naipes en diciembre de 1989 tras la caída del Muro de Berlín.
Fue detenido y juzgado cuando intentaba huir del enorme mausoleo presidencial que había construido en un acto de megalomanía. Apresado por los insurrectos, fue juzgado y condenado a muerte de forma sumaria. Horas después,fue fusilado junto a su esposa Elena. En sus últimos momentos, sufrió la venganza de los adversarios a los que había perseguido: el juicio fue televisado y su cadáver fue expuesto públicamente. Nadie se apiadó de él, como tampoco de Mussolini, cuando su cuerpo sin vida fue colgado en una gasolinera de Milán tras ser ejecutado en 1945 por unos partisanos.

Trujillo, República Domnicana
Ametrallado en una emboscada de resistentes

Es muy discutible que la historia se repita porque las circunstancias siempre son distintas. Pero lo que sí se repite es el final de los dictadores, que raramente mueren en la cama. Rafael Leónidas Trujillo, caudillo dominicano desde 1930 a 1961, legendario por su crueldad y su arbitrariedad, fue asesinado al ser ametrallado mientras viajaba en su coche en una emboscada de resistentes al régimen. Mario Vargas Llosa relata magistralmente el episodio y los abusos y la paranoia de este singular personaje en ‘La fiesta del chivo’.

Rodríguez Francia, en Paraguay
Exiliado

Pocos han retratado mejor la psicología de los dictadores que el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, autor de ‘Yo el Supremo’, novela publicada en 1974. El protagonista es el abogado, revolucionario y tirano José Gaspar Rodríguez Francia, que ejerció un poder absoluto en Paraguay desde 1813 a 1840, el año de su fallecimiento. Rodríguez Francia era un hombre lleno de contradicciones, que conjugaba su carácter estoico con una crueldad implacable. Obsesionado por acallar cualquier tipo de crítica, el dictador paraguayo utilizaba su aparato policial para sembrar el terror. No hace falta ser muy perspicaz para hallar paralelismos con Alfredo Stroessner, el general que también gobernó Paraguay con mano de hierro desde 1954 a 1989. Terminó sus días exiliado en Brasil tras haber utilizado el poder para eliminar a sus opositores con el pretexto de combatir el comunismo.

Duvalier, en Haití
Murió en el poder, pero no descansó en su tumba

François Duvalier, tirano de Haití desde 1957 a 1971, tuvo más suerte. Permaneció en el poder hasta su fallecimiento a causa de una enfermedad cardiaca. Ha pasado a la historia como el padrino de los ‘Tontons Macoutes’, una fuerza parapolicial que torturaba y asesinaba indiscriminadamente. El 8 de febrero de 1986, década y media después de su muerte, la multitud atacó el sepulcro de Duvalier, destrozando la cripta donde se hallaba enterrado. El gobernante que se autoproclamó presidente vitalicio es hoy un mal recuerdo en un país devastado por la pobreza y los desastres naturales. Hoy ocupa un lugar destacado en la historia de la infamia.

Honecker, en Alemania
Se le permitió fallecer fuera del país

Duvalier practicó un culto a la personalidad sin límites y no dudó en identificarse con el Estado. Era un hombre vanidoso y vulnerable al halago. Tuvo la suerte de gozar de la complicidad de Estados Unidos, que le apoyó como freno al comunismo durante la Guerra Fría, al igual que a otras dictaduras de Latinoamérica. Erich Honecker, jefe del partido y líder de la RDA comunista desde 1971 a 1989, cayó en cambio por el cambio de ciclo político que propició la demolición del Muro de Berlín. Gorbachov le retiró su apoyo y el régimen que había gobernado Alemania Oriental desde 1945 se derrumbó en unas pocas semanas tras fuertes movilizaciones populares. De nada le sirvió la poderosa, temida y omnipresente Stasi, la policía política, acorralada por una multitud que había perdido el miedo.
Honecker se refugió en la casa de un pastor luterano en los alrededores de Berlín y logró huir a Moscú. Pero fue extraditado a la Alemania reunificada en 1992. Preso durante dos años en Moabit y en medio de una polémica sobre sus responsabilidades, fue liberado a finales de 1993. Estaba acusado de ser el instigador de la muerte de 68 alemanes que intentaron cruzar el Muro, pero las autoridades le permitieron exiliarse a Chile, donde falleció un año después. Pocos querían revivir los horrores de aquel régimen totalitario, al servicio de la Unión Soviética, por lo que el Gobierno de Kohl optó por permitirle morir fuera de Alemania.

Pot, en Camboya
Incinerado en la selva

Honecker era un dirigente ambicioso y sin escrúpulos, cuyo servilismo al comunismo soviético le permitió sobrevivir en el poder. Pero no llegó ni por asomo a la crueldad y el sadismo de Pol Pot, el dirigente de los jemeres rojos, que llevó a cabo el mayor genocidio en la segunda mitad del siglo XX. Está documentado que el tirano camboyano fue el responsable de la muerte de entre 1,5 y dos millones de personas en el periodo de 1975 a 1979. Ni siquiera Hitler o Stalin lograron emular en fanatismo a este sanguinario y paranoico personaje, que convirtió Camboya en un gigantesco campo de concentración. El hecho de ser maestro o poseer un comercio, llevar reloj o tener libros en casa era un motivo suficiente para ser asesinado. Los que se libraban de la ejecución eran enviados a centros de reeducación, donde se les mataba de hambre.
Vietnam invadió Camboya y el régimen de los jemeres rojos se derrumbó. Pol Pot se refugió en la selva, protegido por un grupo de seguidores. Murió en 1998 antes de ser juzgado y su cadáver fue incinerado en la selva. Este campesino amable y seductor, a decir de quienes le conocieron, fue un hombre implacable que no dudó en enviar a la muerte a quienes consideraba que no encajaban en la sociedad que él quería construir a sangre y fuego. Destruyó aldeas, expropió bienes, torturó y asesinó a cientos de miles de compatriotas. Nunca se arrepintió de sus crímenes y tampoco pagó por ellos, entre otras razones, porque el mundo occidental no estaba interesado en parar la masacre en un país que carecía de interés estratégico. Camboya no tenía petróleo, ni gas, ni minerales. Era un rincón perdido en un mundo en el que la Unión Soviética y Estados Unidos dirimían su hegemonía mientras acumulaban armas nucleares.

Gadafi, en Libia
Escondido en una tubería, murió linchado

Muammar Al Gadafi sufrió un destino mucho peor que Pol Pot, con quien compartía megalomanía y voluntad de expandir una ideología criminal. En 2011, la ONU aprobó una resolución de condena de sus abusos que desembocó en un ataque de la OTAN al régimen de Trípoli. Gadafi había ordenado reprimir la insurrección «calle por calle y casa por casa», pero era ya tarde. Había perdido el apoyo del Ejército y de los libios. Tras cuatro décadas en el poder, se ocultó en una tubería, donde fue localizado por los milicianos, fue linchado y su cadáver, exhibido en público. La fotografía de su rostro magullado apareció al día siguiente en todos los periódicos del mundo.

Husein, en Irak
Ahorcado

Un final relativamente similar al de Sadam Husein cuando fue sentenciado a muerte tras ser juzgado por sus crímenes en 2006. Su aspecto desafiante en el momento de ser ahorcado ha pasado a la historia al igual que las 250.000 víctimas de su represión en los 24 años que permaneció en el poder en Irak. Su dictadura acabó cuando Estados Unidos invadió el país en 2003 tras acusar a Sadam de ocultar armas de destrucción masiva que nunca se encontraron. Era un gobernante de extremada crueldad y fanatismo.
No dudo en pegar un tiro en su despacho a un colaborador al que acusó de traición. Su ira era temible. Sadam desató una guerra con Irán, intentó masacrar a los kurdos y eliminó a quienes alzaron la voz en su contra.

Pinochet, en Chile; Videla, en Argentina
En casa o la cárcel, acarrearon su lesa humanidad

Hay otros muchos ejemplos de dictadores que han sembrado el terror en el siglo XX. Sin poder citarles a todos, no es posible dejar de recordar los crímenes delas dictaduras en Chile y en Argentina. La CIA orquestó un golpe de Estado en 1973 para derrocar a Salvador Allende. El cerebro e instigador fue el general Augusto Pinochet, al que él creía leal. Pinochet gobernó el país con una brutal represión y optó por ceder el poder a los civiles en 1990. Fue detenido en Londres en octubre de 1998 a causa de una petición del juez Garzón, que le acusó de crímenes de lesa humanidad.
Pese a que los tribunales aprobaron su extradición a España, el Gobierno británico le permitió abandonar el país por razones humanitarias. Murió en Chile tras sufrir el repudio por sus crímenes de muchos de sus compatriotas. Jorge Videla, el militar que encabezó la Junta que gobernó Argentina desde 1976 a 1981, falleció en la cárcel en 2013 cuando había por cumplido 87 años. Hubo que esperar a 1998 a un juicio que le condenó a él y sus cómplices por 469 crímenes de lesa humanidad tras una investigación exhaustiva del fiscal Strassera.
Videla mantuvo en el proceso una actitud desafiante que no le sirvió de nada. Ni sus horrendos métodos ni el terror que sembró entre los argentinos permanecen en el olvido. Videla bien podría ser el prototipo de general salvapatrias que, bajo el pretexto de proteger a la población, incurre en las mayores iniquidades con la filosofía de que el fin justifica los medios. Algo que sirve de común denominador a los dictadores que han ejercido el poder como una extensión de su personalidad o un atributo de los dioses que podían ejercer sin límites. Maduro resulta un ejemplo de lo dura que es la caída cuando se aterriza en la nada desde lo más alto.

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