En medio de apagones prolongados, escasez de combustible y suministros esenciales como agua, comida y medicinas, el régimen cubano ha moviliado millonarios recursos para conmemorar el centenario de Fidel Castro, uno de los mayores ídolos revolucionarios de la izquierda latinoamericana. Una celebración que coincide además … con las negociaciones con EE.UU., lo que no deja de ser una paradoja, pues la lucha contra lo que representaba Washington fue el pilar sobre el que se levantó la Revolución.
Durante los últimos días se han desarrollado movilizaciones de ministerios, universidades, organizaciones juveniles partidistas y delegaciones extranjeras. Además, el régimen de La Habana convocó a un encuentro internacional de partidos comunistas y organizaciones de izquierda de distintos países que se celebró hace unos días. La maquinaria propagandística se ha enfocado también en desarrollar decenas de conferencias, paneles, presentaciones de libros, exposiciones, espectáculos, conciertos, galas y actividades simultáneas en numerosas instituciones.
Las celebraciones ocurren en el momento más crítico del régimen, un escenario que el propio mandatario Miguel Díaz-Canel reconoció esta semana. La isla atraviesa «uno de los momentos más difíciles que ha vivido la Revolución», admitió Díaz-Canel durante la inauguración del I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro.
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Camila Acosta
«La tormenta es real, nuestro pueblo la vive cada día: en los apagones que interrumpen la vida familiar, la jornada laboral, el aprendizaje de nuestros niños y jóvenes; en la inflación que erosiona el poder adquisitivo del salario; en la escasez de combustible que paraliza la economía y el transporte; en las dificultades para completar la canasta básica; en la emigración que nos arranca a los jóvenes», afirmó.
El monto de los recursos destinados a la propaganda ideológica se desconoce porque el régimen no tiene transparencia ni rinde cuentas.
Treinta horas sin electricidad
Mientras los turistas ideológicos celebraban este miércoles en La Piragua, una plaza ubicada frente a la embajada americana en La Habana, en un concierto de música popular, los vecinos de los alrededores llevaban más de 30 horas sin servicio eléctrico. «Desde ayer no tenemos electricidad, los edificios están colapsados entre la basura, la comida echándose a perder y la falta de agua», declaró a ABC un vecino de la zona.
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No muy lejos de allí, una madre desesperada denunció cómo lleva días sin acceso a agua potable y que ello la ha llevado a tener que almacenar agua de lluvia para poder al menos cocinar.
En lo que va de año se han vivido al menos seis colapsos eléctricos totales debido a la falta de combustible y a averías en las termoeléctricas. En muchas zonas del país los apagones se extienden por más de 24 horas e incluso más de una semana. El Sistema Eléctrico Nacional atraviesa una situación crítica, con una generación insuficiente y nueve de las 16 unidades termoeléctricas fuera de servicio.
Las protestas en forma de cacerolazos, fundamentalmente en las noches, son habituales cada jornada. Entre el calor, los mosquitos, la inflación, la basura acumulándose en las calles, la proliferación de virus como el dengue y la falta de medicinas, la desesperación de la gente es creciente.
«En mi casa comemos una vez al día, a veces una vianda hervida con arroz que cocinamos con leña», relató a este medio un residente en el extremo oriental del país.
Al malestar ciudadano el régimen responde con represión. Esta semana la ONG Prisoners Defenders informó que existe un nuevo récord de presos políticos en la isla: al menos 1.327 personas están encarceladas por oponerse a la dictadura, entre ellos un menor de 13 años de edad a quien detuvieron violentamente y acusan por participar en una protesta.
Según Prisoners Defenders, hay un nuevo récord de presos políticos en la isla: al menos 1.327 personas están encarceladas por oponerse a la dictadura
Además de reunir a sus cómplices y de culpar al «bloqueo» norteamericano de la crisis interna, el régimen realiza llamamientos a la solidaridad internacional en uno de los momentos en que está sufriendo un mayor aislamiento exterior, debido a la presión estadounidense a través de la imposición de sanciones a quienes quieran dar oxígeno al régimen
Como forma de supervivencia ante el aumento de las sanciones, el régimen cubano anunció en semanas recientes un paquete de medidas económicas que representarían una apertura del sector privado; muchos lo han interpretado como concesiones ante las presiones de EE.UU., el gran enemigo de la revolución, así como intentos desesperados de sostener el poder.
Aunque las reformas se alejan de lo que representa el sistema castro-comunista impuesto por los Castro, Díaz-Canel defiende la permanencia del modelo de partido único. El discurso oficial sigue siendo «revolucionario y antimperialista», pero en la práctica, constituye un Estado mafioso.
El Cangrejo, señalado
La celebración del centenario coincide con las negociaciones –que parecen que se están ralentizando– entre Washington y La Habana. Entre los interlocutores en las conversaciones estaría el nieto preferido de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como ‘El Cangrejo’, quien ha sido vinculado a una red transnacional dedicada al tráfico de migrantes y al contrabando entre Cuba, México y Florida.
Arriba, Díaz Canel da su discurso conmemorando la Revolución. Abajo, librerías llenas de publicaciones en honor a Casto. La última, un hombre con un tatuaje de Castro en el brazo.
(Reuters)
La investigación fue publicada por ‘The New York Times’ y se basa en documentos judiciales y testimonios relacionados con una indagación federal estadounidense sobre la llamada ‘Mafia cubana en Quintana Roo’. Dos hombres condenados por su participación en la trama implicaron a Rodríguez Castro como colaborador.
Según su declaración, el Cangrejo habría facilitado el movimiento de miembros de la organización hacia y desde Cuba. La investigación indica que integrantes de la red habrían sobornado al nieto de Raúl Castro para evitar la intervención de la Guardia Costera y de las autoridades aduaneras cubanas.
Las acusaciones fueron rechazadas por La Habana a través del canciller Bruno Rodríguez, quien afirmó que se trata de una «nueva fabricación calumniosa y sin fundamento».
Raúl Castro reaparece en el homenaje a su hermano
El expresidente cubano Raúl Castro, de 95 años y quien no había sido visto en público desde hacía varios meses, reapareció este jueves en un acto en La Habana con motivo del centenario de su hermano Fidel Castro.
Vestido con su uniforme verde olivo, Raúl, inculpado en mayo por la justicia estadounidense, fue ovacionado al entrar al teatro Karl Marx de La Habana, sede del acto, constataron periodistas de AFP
Hasta el momento, el Cangrejo no ha sido imputado formalmente en Estados Unidos. En cambio, su abuelo, Raúl Castro, sí se enfrenta una acusación de asesinato por el derribo de dos avionetas civiles en aguas internacionales en 1996, que provocó la muerte de cuatro personas.