«No fue intencional, pero sí fue providencial». Con esta frase, la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, ha respondido este sábado en Madrid a la pregunta de si planificó las fechas de su visita a España a propósito … para que coincidieran con la agenda del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y así evitar un encuentro. Durante su rueda de prensa en el auditorio Beatriz Madrid, previa a la gran concentración ciudadana en la Puerta del Sol, Machado se refirió a las posturas mostradas en la Cumbre en Defensa de la Democracia para zanjar el tema: «Lo ocurrido en estas últimas horas –en la reunión que han tenido en Barcelona varios líderes de la izquierda iberoamericana– es la demostración por la cual dicha reunión no es conveniente».
Más allá de la política española, la comparecencia estuvo marcada por la emotividad desde el primer minuto. Al iniciar su discurso, Machado rompió el protocolo y detuvo abruptamente sus palabras al reconocer entre el público a Catalina Ramos, miembro de su equipo recientemente excarcelada del centro de detención El Helicoide. «Ay no, yo te tengo que dar un abrazo», exclamó con la voz emocionada, y se agachó para saludarla. Se trataba del primer encuentro después de tantos meses de separación por el encierro y la clandestinidad.
El peso humano del exilio y la represión fue una constante durante la jornada. Tras diecisiete meses en la clandestinidad, Machado reconoció que su salida de Venezuela para recoger el Nobel respondía también a la necesidad personal de reencontrarse con sus hijos, su madre, su marido y sus hermanas. Esa misma empatía la mostró cuando un periodista cubano le pidió un abrazo durante el turno de preguntas. Machado lo invitó a subir al escenario y prometió que su lucha abarca a toda la región: «Nadie puede asegurar si Cuba será libre primero o Venezuela, pero es la misma causa. Esta causa es un movimiento y lo asumo a título personal contigo –se dirigió al periodista– y con todos los cubanos dentro y fuera».
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Belén Sarriá
«Delcy Rodríguez representa el caos, la violencia y el terror»
Al ser consultada sobre las voces que intentan frenar la transición democrática en Venezuela, la líder opositora señaló directamente a las figuras del chavismo que representan un obstáculo para la paz. «Quienes insisten en pretender impedir este proceso están, por el contrario, favoreciendo la inestabilidad en el país. Porque Delcy Rodríguez representa el caos, la violencia y el terror. Nosotros representamos a la sociedad venezolana que quiere avanzar en paz hacia la democracia», sostuvo.
Uno de los puntos centrales de la rueda de prensa fue su inminente regreso a Venezuela, una decisión que, según explicó, implica riesgos que está dispuesta a asumir en coordinación con sus aliados. «Regresaré a Venezuela tan pronto concluya este proceso. Obviamente, esto lo estoy hablando con el Gobierno de EE.UU. y lo estamos haciendo en coordinación con respeto mutuo y con entendimiento de que, así como nosotros necesitamos a EE.UU. como nuestro aliado internacional fundamental para avanzar en una transición democrática, los venezolanos tenemos una responsabilidad en que este proceso avance de manera cívica y organizada», precisó.
Machado se mostró convencida de que su retorno contará con un respaldo multilateral que garantice su integridad y la de su equipo. «Vamos a estar en Venezuela acompañando a los venezolanos y yo estoy segura de que no solamente será EE.UU., también otros países van a ofrecer protección, no solamente a los miembros de Vente –su partido– sino también a otras organizaciones», afirmó.
En el terreno diplomático, Machado agradeció el «apoyo enorme» recibido tras sus reuniones privadas con Emmanuel Macron, Giorgia Meloni y el primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten. Asimismo, reafirmó su estrecha coordinación con EE.UU., respaldó el plan de transición de su secretario de Estado, Marco Rubio, y destacó a Donald Trump como el único líder mundial que «ha puesto en riesgo a ciudadanos de su país por la libertad de Venezuela».
Consultada sobre el futuro de las relaciones con España, tras reunirse con el PP y Vox, y sobre cómo imagina a ese posible Gobierno de coalición, se limitó a dejar un mensaje sobre la política nacional: «Que lo escoja su gente en elecciones limpias y sin manipulación, como establece la Constitución».
Al abordar la crisis interna de su país, denunció un terror de Estado intencional, citando casos como la retención de una niña de dos años en Carabobo para forzar la entrega de un voluntario electoral. En cuanto a la Fuerza Armada Nacional, recordó que el régimen mantiene a 186 militares presos y aseguro que «si hay una institución que requiere reconstituirse y proveerla de visión, de moral, de liderazgo, de autoestima, de capacitación, es precisamente la Fuerza Armada Nacional. Se necesita no desmontarla sino liberarla».
Machado abraza a Carolina Ramos, hispanovenezolana que forma parte de su equipo y fue encarcelada por el régimen chavista en el Helicoide.
(J. García)
Regreso a Venezuela
Machado garantizó que regresará a Venezuela tan pronto concluya su coordinación internacional. A modo de cierre, dejó un mensaje directo para quienes cuestionan los tiempos de la transición: «Queda muy claro que algunos quieren que Venezuela sea democrática y libre y quiénes quieren que se mantenga el ‘status quo’. Está muy claro quién es quién. Solo pregúntenles cuándo quieren las elecciones».
«Queda muy claro que algunos quieren que Venezuela sea democrática y libre y quiénes quieren que se mantenga el ‘status quo’. Está muy claro quién es quién. Solo pregúntenles cuándo quieren las elecciones»
La comparecencia de este sábado transcurrió con la notable ausencia del presidente electo, Edmundo González, quien se encuentra hospitalizado en Madrid para un seguimiento médico, y a quien la líder venezolana calificó como un «hombre extraordinario» por su compromiso con la democracia en Venezuela.
La agenda institucional de Machado en la capital se completa con la recepción de la Llave de Oro de la ciudad y la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid, entregadas respectivamente por el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso.