Pese a su elevado déficit público (del 5,1% del PIB a finales del año pasado), Francia prepara otra subida del gasto militar. El Gobierno francés examinó este miércoles en el Consejo de Ministros una actualización de la ley de programación militar. Con esta medida, … el Ejecutivo galo pretende aumentar las inversiones en defensa en 36.000 millones de euros de aquí a 2030. Es un incremento más de los varios anunciados en los últimos años por el presidente, Emmanuel Macron, que no quiere que su país quede completamente descabalgado por Alemania en la carrera armamentística fomentada desde 2022 en Europa por la invasión rusa de Ucrania.
“Nuestro objetivo es que nuestras fuerzas armadas estén preparadas para hacer frente a un compromiso superior” en una posible guerra “en un horizonte de tiempo que nadie controla”, dijo la ministra de Defensa, Catherine Vautrin, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en el Palacio del Elíseo. “El mundo se ha endurecido de manera considerable” en los últimos años, ha añadido esta dirigente para justificar la actualización de la ley de programación militar (2024-2030), aprobada en junio de 2023 por el Parlamento. Tras su presentación este miércoles, esta modificación aún deberá ser debatida y votada en la Asamblea Nacional y el Senado en los próximos meses.
Sin mencionar directamente a Moscú, el Ejecutivo galo presenta esta medida como necesaria ante el escenario eventual de que el conflicto ruso-ucraniano degenerara más allá de las fronteras de Ucrania y Rusia e implicara directamente a algún país de la OTAN, como Polonia o las naciones bálticas. Una situación como esa podría comportar una implicación directa del ejército francés. El jefe del Estado Mayor de Francia, Fabien Mandon, ya había suscitado una intensa polémica en noviembre al pedir a los ciudadanos galos que aceptaran “perder a sus hijos” y se prepararan para una guerra con Rusia antes de 2030.
Noticia relacionada
Inferior al 5% del PIB
El Gobierno francés justifica con ese escenario hipotético esta nueva subida del gasto armamentístico. Desde la llegada de Macron al Elíseo en 2017, Francia ha duplicado sus inversiones castrenses, pasando de 32.000 millones entonces a 64.000 millones el año que viene. La actualización de la ley de programación prevé, asimismo, un aumento de 8.000 millones en 2028 y de 9.000 millones para 2029 y 2030 respectivamente. Su objetivo final consiste en que el gasto militar alcance los 76 millardos anuales al final de esta década, lo que representaría alrededor del 2,5% del PIB del país vecino. Se trataría de un porcentaje inferior al 5% exigido por los Estados Unidos de Donald Trump.
Tras su presentación este miércoles, esta modificación aún deberá ser debatida y votada en la Asamblea Nacional y el Senado en los próximos meses
Además de una subida de las partidas destinadas a las fuerzas armadas, esta medida modifica algunas de las prioridades del país vecino en materia de defensa. El primer ministro, Sébastien Lecornu, que estaba al frente de la cartera de Defensa cuando adoptaron la primera versión de la ley de programación, quiere que el Ejército galo se adapte a los nuevos paradigmas bélicos tras la guerra de Ucrania y la más reciente en Oriente Próximo. Es decir, al uso preponderante de los drones y la necesidad de una gran cantidad de municiones. Una de las partidas que más aumenta (hasta 26.000 millones) es la destinada a incrementar las reservas de balas y misiles, especialmente bajas en estos momentos.
“También incluye partidas en materia de disuasión nuclear”, explicó Vautrin. El texto servirá, de hecho, para financiar el incremento de las ojivas nucleares anunciado por Macron a principios de marzo, así como la creación de una mili voluntaria para los jóvenes (de 18 a 25 años), “que empezará a partir de septiembre”, recordó la ministra de Defensa. En cambio, esta modificación legislativa comporta la suspensión de algunos programas; por ejemplo, el encallado proyecto del Eurodrone, que pretende crear una nave aérea no tripulada para los ejércitos francés, alemán, español e italiano.
Compensar el avance de Alemania
Pese al considerable aumento del gasto militar en los últimos años, París no ha evitado que Berlín la avanzara en esa materia. Alemania ya gasta actualmente en armas y soldados más de 107.000 millones y aspira a triplicar esa partida de aquí a 15 años. Francia, sin embargo, es la única potencia nuclear de la UE y dispone de la mayor industria armamentística del bloque, aunque eso podría cambiar en las próximas décadas.
Alemania ya gasta actualmente en armas y soldados más de 107.000 millones y aspira a triplicar esa partida de aquí a 15 años
“Las autoridades francesas habían deseado durante años que sus socios alemanes dieran una mayor importancia a los asuntos de defensa” y dejaran de delegar esa cuestión en manos de Estados Unidos, explica a este medio la politóloga Delphine Deschaux-Dutard, profesora en la Universidad de Grenoble y especialista del eje franco-alemán. “Pero ahora ven con cierta ansiedad el importante aumento del presupuesto de Alemania y la posibilidad de que pronto represente el doble del que dispone Francia, lo que representaría toda una novedad desde 1945”, añade esta experta.
Debido a esta carrera armamentística, el Gobierno de Lecornu difícilmente revertirá su voluntad de aumentar las inversiones castrenses, pese a la maltrecha situación de las arcas públicas en el país vecino, cuya deuda está previsto que supere el 118% del PIB este año. El primer ministro ha respondido con medidas tímidas ante el aumento del precio del combustible a causa de la guerra en Oriente Próximo y confía en que la inflación mejore la recaudación fiscal. Y eso le ayude a resolver la difícil ecuación a la que se enfrenta desde el pasado otoño: incrementar el gasto militar, recortar las partidas sociales, disminuir el déficit y evitar grandes protestas en una de las naciones más bulliciosas de Europa.