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TECNOLOGÍA

Cuánto dura la misión Artemis II alrededor de la Luna

Tan solo quedan unas horas para que la misión Artemis II de la NASA parta de la Tierra con destino la Luna. Es un nuevo hito para la humanidad porque será la primera ocasión en más de medio siglo que una nave con tripulación se dirige a nuestro satélite. La gran diferencia con respecto a Neil Armstrong y Buzz Aldrin es que en esta ocasión los cuatro astronautas no descenderán a la superficie, sino que su travesía se limitará a orbitar la Luna. Los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch y Jeremy Hansen de la CSA (Agencia Espacial Canadiense, por sus siglas) despegan a bordo del cohete Space Launch System de la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy (Florida) con la nave espacial Orion. Los días de duración de la misión Artemis IIUna vez despegue, la cápsula pondrá rumbo al satélite en una trayectoria en forma de ocho. Este recorrido se prolongará durante cuatro días hasta llegar a la cara oculta de la Luna, es decir, a más de 370.000 kilómetros de la Tierra. Una vez cumplido ese punto, la nave iniciará el regreso mientras que la tripulación seguirá realizando pruebas y comprobaciones en los sistemas a bordo. El viaje de vuelta se extenderá alrededor de otros cuatro días, completando así una misión de unos diez días en total. Esta previsto que el final de la misión sea el 9 de abril. Ese día la cápsula volverá a entrar en la atmósfera terrestre en una de las etapas más complejas de todo el viaje. El amerizaje se producirá en el océano Pacífico, muy cerca de la costa de California. Allí un equipo especializado estará preparado para recoger a todos los tripulantes. La tripulación tendrá que soportar las elevadas temperaturas del reingreso. Se activará un sistema de paracaídas que irá frenando progresivamente la cápsula. En una primera fase, la velocidad se reducirá hasta aproximadamente 494 kilómetros por hora, y posteriormente descenderá hasta unos 27 kilómetros por hora.

Lanzamiento de Artemis II a la Luna, en directo: última hora de la misión espacial de la NASA y los cuatro astronautas que forman la tripulación

La humanidad está a punto de volver a la Luna después de 50 años. La misión Artemis II de la NASA despega este 1 abril a las 18:24 hora local de Florida (Estados Unidos), lo que se traduce en la madrugada del 2 de abril a las 00:24 hora en la península española. Los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch y Jeremy Hansen de la CSA (Agencia Espacial Canadiense, por sus siglas) despegan a bordo del cohete Space Launch System (SLS, por sus siglas en inglés) de la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy (Florida, Estados Unidos) con la nave espacial Orion a bordo, siendo vehículo en el que viaja la tripulación para empezar a consolidar una presencia permanente en el satélite de la Tierra.De producirse el lanzamiento con éxito, los cuatro astronautas demostrarán una amplia gama de funciones y capacidades del cohete SLS y de Orion que son necesarias en las misiones al espacio profundo. Además, gracias a Artemis II, se comprobará que los sistemas de soporte vital críticos de Orion están listos para misiones de mayor duración.Después de Artemis II, Orion volverá a viajar a la Luna con tripulación, esta vez para hacer historia cuando los próximos astronautas caminen sobre la superficie lunar durante la misión Artemis IV.

Horario y dónde ver en directo el lanzamiento de la misión Artemis II a la Luna

La misión Artemis II de la NASA despegará  hoy, 1 de abril, marcando el regreso de astronautas al entorno lunar más de medio siglo después del programa Apolo. No será un alunizaje, pero sí un paso imprescindible para que la Luna deje de ser un destino puntual y pase a ser un lugar donde se pueda desarrollar una actividad organizada. Para ello, la NASA incluye una inversión de unos 20.000 millones de euros.La primera ventana de lanzamiento se abrirá a las 18:24 hora local de Florida, lo que en España se traduce en la madrugada del 2 de abril, a las 00:24 en la península. De sufrir cualquier imprevisto, el nuevo intento tendría lugar el 2 de abril a las 19:22 (01:22 del 3 de abril en España).La misión estará protagonizada por el megacohete Space Launch System (SLS), el más potente desarrollado por la NASA, y despegará desde el Centro Espacial Kennedy con la nave Orion en la parte superior. Dicha nave llevará a cuatro astronautas a viajar alrededor de la Luna y regresar a la Tierra, algo que no ocurre desde las misiones del programa Apolo en los años 70.Como decimos, no aterrizarán, pero sí se adentrarán en el espacio profundo para probar todos los sistemas que permitirán futuras misiones tripuladas. En concreto, habrá un recorrido de más de 1,1 millones de kilómetros y un sobrevuelo lunar que llevará a la tripulación incluso más allá de la cara oculta del satélite.Horario y dónde ver en directo Artemis IILa misión contará con una cobertura exhaustiva por parte de la NASA, que retransmitirá desde los preparativos previos hasta la totalidad de la misión. La primera oportunidad de lanzamiento para Artemis II será el 1 de abril y la ventana de 120 minutos se abrirá a las 18:24 hora local de Florida, lo que en España se traduce en la madrugada del 2 de abril, a las 00:24 en la península.Se podrá seguir por el canal de YouTube de la NASA, el cual te dejamos a continuación. 

La tripulación de Artemis II de la NASA: así son los cuatro astronautas que viajan durante 10 días rumbo la Luna

La tripulación de Artemis II no es una incógnita reciente. La NASA desveló los nombres de los cuatro astronautas el 3 de abril de 2023, en un anuncio que marcó el inicio de una nueva etapa en la exploración lunar tripulada. Desde entonces, sus perfiles y trayectorias han estado en el foco como parte de una misión llamada a hacer historia.Esta misión será clave dentro del programa Artemis: supondrá el regreso de astronautas a la órbita de la Luna por primera vez desde la era Apolo. A bordo de la nave Orion, la tripulación realizará un sobrevuelo alrededor del satélite para poner a prueba los sistemas antes de futuras misiones con alunizaje.Artemis II también refleja un cambio de enfoque en la exploración espacial. La NASA ha apostado por una tripulación diversa y con experiencia en distintos ámbitos —desde la aviación militar hasta la ingeniería y la ciencia—.A bordo de Orion estarán el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen y los astronautas de la NASA Christina Koch, Victor Glover y Reid Wiseman. Y están a punto de despegar rumbo a la Luna.Reid WisemanWiseman ha sido designado comandante de la misión Artemis II de la NASA. Veterano de la Marina con 27 años de servicio y también piloto e ingeniero. Obtuvo una licenciatura en Ciencias del Instituto Politécnico Rensselaer en Troy, Nueva York, y una maestría en Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore. Fue seleccionado como astronauta por la NASA en 2009 y se desempeñó como Ingeniero de Vuelo a bordo de la Estación Espacial Internacional para la Expedición 41 desde mayo hasta noviembre de 2014. Se desempeñó como Jefe de la Oficina de Astronautas.Durante la misión de 165 días, Reid y sus compañeros de tripulación completaron más de 300 experimentos científicos en áreas como fisiología humana, medicina, ciencias físicas, ciencias de la Tierra y astrofísica. Este fue el primer vuelo espacial de Reid, que también incluyó casi 13 horas como líder de caminatas espaciales durante dos viajes fuera del complejo orbital.Christina Hammock KochChristina Koch es ingeniera y exploradora, que fue seleccionada como astronauta en 2013, iniciando así una destacada carrera en la exploración espacial. Su experiencia previa incluye su participación en las Expediciones 59, 60 y 61 a bordo de la Estación Espacial Internacional durante casi todo 2019.Para esta misión viajó en el cohete Soyuz, tras un exigente entrenamiento en Rusia, y permaneció un total de 328 días consecutivos en el espacio. Durante ese tiempo, también hizo historia al participar en las primeras caminatas espaciales realizadas únicamente por mujeres.Tras regresar a la Tierra, asumió responsabilidades clave dentro de la NASA, como Jefa de la División de Tripulación Asignada y asistente de integración técnica en el Centro Espacial Johnson. Antes de ser astronauta, trabajó en el desarrollo de instrumentos científicos y en ingeniería de campo en regiones extremas como la Antártida y el Ártico. Victor GloverVictor J. Glover fue seleccionado como astronauta en 2013 mientras trabajaba como asesor legislativo en el Senado de Estados Unidos. Más recientemente, se desempeñó como piloto de la nave Crew-1 Dragon «Resilience», con la que viajó a la Estación Espacial Internacional. Allí también ejerció como ingeniero de vuelo en las Expediciones 64 y 65, consolidando su experiencia en misiones espaciales. Nacido en California, obtuvo un título en ingeniería mientras destacaba como atleta en dos deportes y servía a su comunidad.También es aviador naval y piloto de pruebas, con experiencia en aeronaves como el F/A-18 Hornet, Super Hornet y EA-18G Growler, habiendo estado destinado en diversas bases en Estados Unidos y Japón, tanto en misiones de combate como en tiempos de paz.Jeremy HansenJeremy Hansen es un astronauta de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), seleccionado en 2009 y, antes de convertirse en astronauta, fue piloto de combate en la Real Fuerza Aérea Canadiense, donde operó aviones CF-18 en Alberta. Con el tiempo, alcanzó el rango de coronel, consolidando una sólida carrera militar y aeronáutica. A los 17 ya contaba con licencias de piloto de planeador y privado, y posteriormente se graduó con honores en ciencias del espacio, además de obtener una maestría en física.Hansen continuó desarrollando su experiencia como piloto y oficial de operaciones antes de completar su entrenamiento como astronauta en 2011. En 2014 participó como acuanauta en la misión submarina NEEMO 19 de la NASA, ampliando su preparación en entornos extremos.

Llegan las primeras Ray-Ban Meta con cristales graduados: se pueden adaptar a la forma de la cara

Los rumores se han confirmado. Meta acaba de presentar sus primeras gafas con IA que están optimizadas para cristales graduados. La compañía de Mark Zuckerberg ha dado a conocer en un comunicado que los nuevos modelos Ray-Ban Meta Blayzer Optics (Gen 2) y Ray-Ban Meta Scriber Optics (Gen 2) integran una tecnología óptica avanzada que admite casi todas las graduaciones, de esta manera, «satisfacen las necesidades de quienes usan gafas graduadas durante todo el día».Acorde a la información compartida por Meta, el modelo Blayzer tiene un diseño rectangular y el Scriber tiene una montura más redondeada, además, ambas gafas cuentan con bisagras de sobreextensión, plaquetas nasales intercambiables y puntas de las patillas ajustables para que se adapten a la forma de la cara.Respecto a la disponibilidad de estos dispositivos,  los modelos Ray-Ban Meta Blayzer Optics (Gen 2) y Ray-Ban Meta Scriber Optics (Gen 2) ya están disponibles para su preventa en Estados Unidos con un precio que parte de los 499 dólares (más de 430 euros en España, aproximadamente). Meta ha indicado que estarán disponibles en mercados internacionales seleccionados a partir del próximo 14 de abril.Llegan nuevas funciones con IA a las gafas Ray-Ban MetaAparte de este anuncio, la compañía de Zuckerberg también ha hecho oficial las nuevas funciones de IA para las gafas Ray-Ban Meta. Concretamente, ahora se puede registrar el seguimiento de nutrición en la aplicación de Meta AI a través del manos libres, se han incorporado los resúmenes y la recuperación de mensajes de WhatsApp en manos libres en el Programa de Acceso Anticipado (EAP) y, además, se extiende la escritura neuronal en las gafas Meta Ray-Ban para redactar un mensaje de manera discreta al mover los dedos sobre cualquier superficie.Por otro lado, la compañía ha presentado nuevos colores y combinaciones para las monturas Ray-Ban Meta, con el color ‘Shiny Transparent Peach’ (melocotón transparente brillante), lentes marrones para el modelo Skyler y lentes grises para Headliner, y el color ‘Shiny Transparent Grey’ (gris transparente brillante) con lentes zafiro para el modelo Wayfarer.Y por último, Meta ha anunciado novedades para las monturas de Oakley Meta, en las que se incluyen las gafas Prizm Dark Golf y, por primera vez, la compatibilidad con las lentes Prizm Transitions para las gafas Oakley Meta Vanguard.

Del último Mario al terror más espeluznante: cinco videojuegos ideales para la Semana Santa

Encontrar tiempo para jugar a videojuegos puede ser complicado. Entre el trabajo, la familia y otras obligaciones, es fácil que el mando termine cogiendo polvo en una estantería. Pero si tienes suerte y enganchas unos cuantos días libres, la Semana Santa es el … momento perfecto para volver a agarrarlo y encender la consola.
En ABC hemos seleccionado cinco juegos variados que, en algunos casos, incluso puedes completar antes de que el lunes marque la vuelta a la rutina. Hay de todo: desde el último gran éxito del género de terror hasta propuestas competitivas y desenfadadas para disfrutar en familia.

MÁS INFORMACIÓN

‘Mario Tennis Fever’

Nintendo sigue dando vida a su nueva Switch 2. La compañía japonesa ha lanzado recientemente ‘Mario Tennis Fever’, donde el icónico fontanero vuelve a empuñar la raqueta. No te cambiará la vida, pero el videojuego cumple con solvencia en todos sus apartados. Sobresale su modo historia, mucho más profundo que el visto en anteriores entregas deportivas de Mario, así como su jugabilidad, rica y accesible.

Lo mejor: el modo multijugador, que lo convierte en una opción ideal para quienes buscan un juego con el que compartir partidas con sus hijos durante estos días. Además, no es un título exigente; cualquiera puede disfrutarlo desde el primer momento si decide darle una oportunidad. Eso sí, ten en cuenta que es exclusivo de la Switch 2, por lo que si no tienes esta máquina no podrás jugarlo.

‘Resident Evil Requiem’

Pocos juegos lo han hecho tan bien como ‘Resident Evil Requiem’ cuando se ha buscado innovar sin renunciar por el camino a la esencia de la franquicia. En la nueva aventura de terror, el usuario controla a la agente del FBI Grace Ashcroft y al incombustible Leon S. Kennedy, que a estas alturas ya es, de largo, uno de los personajes más importantes de la historia del videojuego.

La jugabilidad varía mucho en función del personaje. Las fases de la nueva protagonista son más tradicionales, centradas en la exploración y el terror, mientras que las de Leon están más enfocadas a la acción. Lejos de chocar, esta dualidad funciona y aporta dinamismo al conjunto. El resultado ha sido de sobresaliente. Igual que la narrativa y el apartado gráfico y sonoro. Ahora bien, si le das una oportunidad que sepas que los sustos no te los va a quitar nadie. Está disponible en PS5, Xbox Series, Switch 2 y ordenador y se puede completar en menos de 20 horas.

‘Pokémon Pokopia’

Olvídate de eso de coleccionar medallas de gimnasio, porque ‘Pokopia’ no es un Pokémon tradicional. No tiene ni la historia ni la jugabilidad clásica. Resumen: somos un Ditto que se encuentra en un paraje desolado que anteriormente estaba habitado por humanos y por otros pokémon. El objetivo es recuperar lo perdido y para ello habrá que construir, explorar y tirar de imaginación. Al final se trata de una propuesta que está a medio camino entre el simulador de vida y el género de construcción, algo parecido a lo que ocurre en los geniales ‘Dragon Quest Builders’, ‘Minecraft’ o ‘Animal Crossing’.

A diferencia de otras propuestas de la franquicia, ‘Pokopia’ es tremendamente original además de una opción ideal para llenar los ratos muertos en los que no hay nada que hacer. Para jugarlo, eso sí, es necesaria una Nintendo Switch 2.

‘Astro bot’

Uno de nuestros exclusivos favoritos de la presente generación de PS5. El plataformas destaca por su diseño de niveles y su jugabilidad, rica a más no poder, pero también por sus intangibles. Por su personaje, lleno de carisma y digna mascota de nuevo cuño para Sony, así como por el tremendo homenaje que se arma en el interior del disco a las consolas y sagas más ilustres de la marca, desde God of War hasta Horizon o Uncharted.

Lo dejamos claro: si estás buscando un plataformas que disfrutar en PS5 ni lo dudes, este es el título al que debes jugar. Ahora, ojito con la pantalla final de verdad, la que llega cuando acaban los créditos, porque es de lo más complejo que nos hemos encontrado en los últimos años.

‘Nioh 3’

Si apuestas por este, que sepas que más te vale armarte de paciencia. En la última entrega de su saga de acción y rol, Team Ninja vuelve a mezclar la historia japonesa con los sobrenatural; aunque la narrativa tampoco es lo que más destaca aquí. Y ni falta que hace, porque quien mete el disco de Nioh en la consola lo hace, sobre todo, para combatir. Aquí el sistema es uno de los más completos que se han visto en los últimos años, con varios estilos distintos a disposición del jugador. Eso sí, la dificultad es alta, como no podía ser de otra forma en un videojuego de la franquicia.

Igual no es la mejor opción para el jugador novato, pero si buscas un desafío con el que quemar horas sin darte cuenta, ‘Nioh 3’ es un título a tener en cuenta. Se puede jugar en ordenador y PS5.

INTERNACIONAL

EE.UU. rompe también su alianza histórica con el Reino Unido por la guerra de Irán

En septiembre del año pasado, durante el banquete de Estado celebrado en el castillo de Windsor, el rey Carlos III y Donald Trump evocaron la llamada «relación especial» entre el Reino Unido y Estados Unidos. Dicha definición remitía a una continuidad histórica definida por el … presidente estadounidense como un «vínculo de parentesco invaluable y eterno, insustituible e inquebrantable». La escenografía también estaba cuidadosamente diseñada para subrayar la solidez de ese vínculo.
Pero, apenas unos meses después, esta alianza histórica ha entrado en una fase de desgaste visible, dañada por desacuerdos estratégicos sobre la guerra de Irán y por una exposición pública de las diferencias que rompe con la tradición de discreción diplomática que durante décadas caracterizó la interlocución entre ambos países.

La visita de Estado que Carlos III efectuará a Washington a finales de este mes, inscrita en la conmemoración del 250 aniversario de la independencia estadounidense, se produce en este contexto de fricción creciente, lo que transforma un viaje concebido como un gesto simbólico en una operación de equilibrio político. La decisión de mantener la agenda, pese al deterioro de las relaciones entre la Administración Trump y el Gobierno de Keir Starmer, responde a una lógica que en Westminster se interpreta como una apuesta por la diplomacia monárquica como último recurso para evitar una erosión más profunda de la alianza.

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Ivannia Salazar

El desencuentro entre Washington y Londres tiene su origen inmediato en la guerra con Irán. La negativa inicial del ‘premier’ a implicar al Reino Unido en los ataques estadounidenses, así como su reticencia a autorizar el uso de bases británicas para operaciones ofensivas, marcó un punto de inflexión en la relación personal entre ambos líderes. Aunque Downing Street acabó permitiendo acciones que ha definido como «defensivas», la reacción de Trump no se moderó, sino que derivó en una serie de críticas públicas que cuestionan no solo la decisión concreta, sino la fiabilidad en general del aliado británico.
El presidente estadounidense ha llegado a afirmar que Starmer «no es Winston Churchill», sosteniendo además que el Gobierno británico ha debilitado una alianza histórica que se había presentado como uno de los pilares de la estabilidad occidental. En uno de sus mensajes, Trump advirtió que los aliados que no contribuyan «tendréis que empezar a aprender a luchar por vosotros mismos, Estados Unidos no estará ahí para ayudaros más», y ahora ha amenazado incluso con abandonar la OTAN.
Starmer ha evitado una confrontación directa, ha reiterado que la relación bilateral sigue siendo sólida y ha insistido en el compromiso británico con las estructuras de seguridad colectiva, incluida la OTAN. Además, ha hecho gestos como pausar la entrega del archipélago Chagos a las islas Mauricio. En rueda de prensa este miércoles, afirmó que ha habido «una gran presión sobre mí para cambiar mi posición en relación con la participación en la guerra, y no voy a cambiar mi posición». «Sea cual sea la presión, sea cual sea el ruido, soy el primer ministro británico y tengo que actuar en función de nuestros intereses nacionales», zanjó.

Londres, más cerca de Europa

En paralelo, el Gobierno británico ha comenzado a explorar un refuerzo de sus vínculos con la Unión Europea, en lo que algunos analistas interpretan como un intento de diversificar sus apoyos estratégicos ante la volatilidad de la relación transatlántica. «Creo que es de nuestro interés tener una relación sólida tanto con Estados Unidos como con Europa», señaló Starmer, antes de matizar que, en ámbitos clave como la defensa, la seguridad, la energía o la economía, «necesitamos una relación más fuerte con Europa».
Es en este escenario donde la figura del Rey adquiere una relevancia particular. La monarquía británica, sin poder ejecutivo pero con una capacidad simbólica potente, se ha utilizado históricamente como instrumento de proyección diplomática en momentos de tensión, bajo la premisa de que su neutralidad política permite mantener abiertos canales de interlocución que el ámbito gubernamental no siempre puede sostener. Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, Downing Street ha recurrido a esta vía con una frecuencia, consciente de la afinidad que el presidente ha manifestado hacia la institución y de su disposición a responder favorablemente a este tipo de gestos.

Teherán eleva el tono contra Londres
Irán ha elevado el tono en las últimas horas con una advertencia directa para Londres. El embajador iraní en el Reino Unido, Seyed Ali Mousavi, ha señalado que Teherán está «considerando» si las bases británicas pueden convertirse en objetivos legítimos, en respuesta al apoyo logístico que Londres ha prestado a Estados Unidos en el conflicto. Según el diplomático, «las autoridades militares decidirán apropiadamente» en función de las acciones británicas, dejando así la puerta abierta a represalias.
La advertencia se produce después de que el Gobierno británico autorizara el uso de instalaciones como RAF Fairford o Diego García para operaciones de carácter defensivo. En paralelo, Londres ha reforzado su presencia militar en el Golfo con nuevos despliegues y sistemas de defensa, en un intento de proteger infraestructuras y personal desplegado en bases aéreas, instalaciones navales y rutas estratégicas de la región.

Sin embargo, el monarca deberá interactuar con un presidente cuyas posiciones en cuestiones clave, como el cambio climático o el multilateralismo, se sitúan en contraste con las preocupaciones que él mismo ha defendido siempre. Además, debe preservar una estricta neutralidad en un contexto de confrontación política explícita. A ello se suma el factor interno, ya que la impopularidad de Trump en el Reino Unido y el cuestionamiento público de la conveniencia del viaje introducen un elemento de presión adicional.
Diversos sectores han planteado dudas sobre la oportunidad de la visita, argumentando que podría interpretarse como una legitimación simbólica de la postura estadounidense. Ed Davey, líder de los Liberal Demócratas, advirtió de que la visita supondría «una humillación» para el Reino Unido y un «gran triunfo diplomático» para Trump. Otros análisis, sin embargo, alertan de que una cancelación podría tener efectos contraproducentes, en la medida en que sería percibida en Washington como un desaire y podría desencadenar una escalada adicional de tensiones. Jawad Iqbal, columnista de ‘The Times’, considera que cancelar el viaje «equivaldría a un acto monumental de autolesión nacional en un momento en el que Reino Unido necesita a Estados Unidos más que nunca». En este sentido, consideró que «la visita real no podría llegar en un momento más oportuno», ya que «Trump siente una gran fascinación por todo lo relacionado con la realeza, en particular por la pompa y la ceremonia» y «eso le hace especialmente receptivo a este tipo de halagos institucionales».
Así, la visita de Carlos III a Washington se perfila menos como una reafirmación de certezas y más como un intento de ganar tiempo en un escenario en el que la estabilidad de la relación bilateral ya no puede darse por sentada.

Trump levanta las sanciones a Delcy y abre una nueva etapa de relación directa con Caracas

Donald Trump ha levantado las sanciones personales de Estados Unidos contra Delcy Rodríguez, una de las figuras centrales del régimen chavista, ahora convertida en presidenta interina e interlocutora directa de la Casa Blanca tras la captura de Nicolás Maduro. La decisión, anunciada este miércoles 1 … de abril por el Departamento del Tesoro, llega menos de tres meses después de la operación militar estadounidense del 3 de enero que sacó del poder al antiguo dictador venezolano y lo sentó ante un tribunal en Nueva York. Desde aquel día, la política de Estados Unidos hacia Caracas ha entrado en una fase distinta, más transaccional.

Desde los primeros días de enero, la Administración Trump ha ido desmontando, pieza a pieza, el andamiaje de aislamiento que durante años definió su relación con Venezuela, levatando sanciones directas e indirectas. Primero llegaron las licencias y exenciones para reactivar el sector petrolero. Después, a lo largo de enero y febrero, comenzaron los contactos abiertos con el nuevo poder en Caracas. Trump ha alabado a Delcy, diciendo que hace un «excelente trabajo».

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David Alandete

A Delcy la sanciona Estados Unidos el 25 de septiembre de 2018 dentro de una acción del Tesoro contra el denominado «círculo íntimo» de Maduro y contra los beneficios de la corrupción venezolana en territorio estadounidense. La consideraba parte del aparato de poder y de corrupción del régimen. Entrar en la lista de sanciones implicaba, en la práctica, bloqueo de bienes o intereses en bienes bajo jurisdicción de EE.UU. y prohibición general para que ciudadanos o entidades estadounidenses hagan negocios con ella.
Ahora se consolida el reconocimiento práctico de Delcy como figura operativa dentro del aparato de poder venezolano, con el restablecimiento progresivo de relaciones. Sin retirar sanciones, cualquier arquitectura de inversión, comercio o gestión de activos quedaba limitada por el propio marco legal estadounidense. En febrero se dio una reducción amplia de sanciones para permitir operaciones energéticas y nuevas negociaciones de inversión, y esta semana dio cuenta de la reapertura formal de la embajada estadounidense en Caracas.
Ese castigo personal también complicaba la entrada de Delcy en Estados Unidos y hacía políticamente mucho más difícil una eventual recepción oficial en la Casa Blanca, algo que ella busca como forma de consolidarse en el poder sin verse forzada de inmediato a convocar elecciones. Al mismo tiempo, Marco Rubio afirmó esta misma semana que Venezuela necesitará en última instancia una fase de transición y elecciones libres y justas, una señal de que Washington no ha renunciado formalmente a ese horizonte, aunque en la práctica esté reforzando a su actual interlocutora.
Lo que está en juego es el control y la canalización de los recursos venezolanos bajo supervisión de Washington. Estados Unidos busca asegurar flujos energéticos en un contexto internacional y, al mismo tiempo, establecer un modelo en el que los ingresos se gestionen con mecanismos que eviten su captura directa por estructuras opacas del régimen anterior.
Delcy también estuvo bajo la lupa de fiscales federales en Miami. Según publicó Reuters el 3 de marzo, la Fiscalía federal en esa ciudad preparaba un borrador de acusación por corrupción y blanqueo de capitales centrado en su presunto papel en el lavado de fondos de PDVSA entre 2021 y 2025, dentro de una estrategia de presión de Washington sobre el nuevo poder en Caracas. El Departamento de Justicia negó públicamente esa información, pero Reuters dijo que mantenía su reportaje.

La prolongación de la guerra de Irán separa a EE.UU. e Israel

El plan parecía perfecto. Un golpe sorpresa a Irán en plena negociación nuclear, como hicieron en junio: asesinar al líder supremo, Alí Jamenei, y a varios altos cargos, bombardear unos días con extrema dureza y esperar a que el caos se apoderase de las calles … para que los iraníes se levantasen y derrocaran al régimen. Esto es a grandes rasgos lo que el Mossad habría vendido a Benjamin Netanyahu, según los medios israelíes, antes de lanzar la guerra contra la república islámica, y así se lo contó el primer ministro a Donald Trump. El presidente estadounidense compró la idea y visualizó un escenario tipo Venezuela, un golpe rápido con un cambio de liderazgo que le permitiría disfrutar del petróleo iraní, como sucedía hasta la revolución islámica de 1979.
Pero pasan los días y las semanas, la guerra ha entrado en su segundo mes y la caída del régimen ha desaparecido como objetivo de las declaraciones de unos y otros. El levantamiento popular anunciado por los servicios de Inteligencia no se materializa, el hijo de Jamenei es el nuevo líder, los iraníes lanzan misiles y drones cada día contra Israel y el Golfo y han cerrado el estrecho de Ormuz, por donde discurre el 20 por ciento del crudo que se consume en el mundo. Un escenario que los mismos iraníes habían dibujado para intentar disuadir a sus enemigos.

Trump hace su propia lectura de la situación, insiste en que «ya se ha producido el cambio de régimen» y se muestra dispuesto a un alto el fuego a cambio de la reapertura de Ormuz. Netanyahu, consciente de la importancia del apoyo de Estados Unidos y de la volatibilidad de su presidente, emplea sus comparecencias públicas para alabar a Trump, nunca le lleva la contraria. Israel impone el ritmo y la intensidad y acelerar cada día golpeando el mayor número de objetivos -militares y civiles- y ejecutando asesinatos selectivos para debilitar al máximo a su gran enemigo por el temor a un cambio de parecer repentino de Trump.

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Tras el choque con Europa

David Alandete

Israel y Estados Unidos lanzaron la guerra de manera conjunta, aunque con nombres diferentes, como operación León Rugiente para los primeros y Furia Épica, los segundos, pero pasa el tiempo y se observan diferencias sobre cómo continuarla. Washington parece con prisas por acabar cuanto antes, «en dos semanas», según las últimas declaraciones de Trump, e intentar tranquilizar a los mercados mundiales. Pero puede ser solo una apariencia porque no deja de enviar tropas de refuerzo a la zona y gana fuerza la opción de un ataque por tierra.
Israel dijo desde el primer momento que necesitaba al menos hasta el final del Pesaj, la Pascua judía que concluye el 9 de abril, y Netanyahu no tiene interés alguno en parar sin lograr antes tres grandes objetivos: destruir el programa nuclear de Irán, sus capacidades de misiles balísticos y cortar su apoyo a grupos aliados en la región. Tres objetivos con más posibilidad de éxito que el cambio de régimen para una operación que se desarrolla desde el aire.

Única divergencia

El único momento de divergencia pública entre estos aliados se produjo el 18 de marzo tras el ataque de Israel contra South Pars, el enorme yacimiento de gas operado conjuntamente por Irán y Qatar. Este golpe, y la posterior respuesta iraní contra plantas energéticas de la región, puso a temblar a los mercados globales y obligó a Trump a distanciarse de un ataque del que aseguró que «no sabía nada». Seguro que, bajo la mesa, hay más diferencias, sobre todo respecto a la búsqueda de un final. En Israel piensan que Trump intenta abrir un puente de acuerdo para reabrir Ormuz lo antes posible, pero mantienen el silencio.
Ambos países «comparten objetivos, pero también existen divergencias que probablemente aumentarán con el tiempo. Cuanto más dure el conflicto, más probable es que difieran en sus objetivos finales y en su tolerancia al riesgo. Estados Unidos se centra casi exclusivamente en objetivos militares, mientras que Israel busca debilitar al régimen. Netanyahu es más favorable a una guerra prolongada, mientras Trump busca una salida más rápida, presionado por factores internos como el precio del petróleo», explicó Dan Shapiro, exembajador estadounidense en Tel Aviv, en una entrevista concedida a CNN.

«Cuanto más dure el conflicto, más probable es que difieran en sus objetivos finales»

Dan Shapiro
Exembajador de EE.UU. en Israel

Otro de los problemas a los que se enfrenta la alianza entre Trump y Netanyahu es la diferencia de popularidad del conflicto en uno y otro lado. Encuestas en Israel muestran que más del 80 por ciento de la población apoya la guerra, incluso entre votantes de la oposición el respaldo alcanza el 77 por ciento. Los israelíes llevan más de un mes viviendo entre sirenas y carreras a los búnkeres, pero es un precio que están dispuestos a pagar para acabar de una vez con Irán, país al que consideran una «amenaza existencial», y sus aliados como Hizbolá. En Estados Unidos no se respira esa popularidad y el país es muy sensible al aumento de los precios de la energía, sobre todo en un año electoral.
Washington actúa como potencia mundial y le afecta la crisis en los mercados, pero Israel se mueve por un interés regional. Como ya demostró en la guerra del Yom Kippur en 1973, la subida del petróleo no es un tema que le inquiete. La obsesión de Netanyahu siempre ha sido acabar con la república islámica y ahora cuenta con un inquilino en la Casa Blanca que le apoya, por lo que intentará ir hasta el final y destrozar al enemigo. Esto le garantizaría la victoria en las elecciones de este año y le ayudaría a cerrar las operaciones que puso en marcha en toda la región tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Un ataque que es un enorme lunar en su expediente como primer ministro.

Segundo frente

La entrada de Hizbolá en la guerra para apoyar a Irán abrió un nuevo frente para Israel en el que no ha entrado Estados Unidos. Netanyahu ordenó a sus tropas «ampliar aún más la zona de seguridad existente» en el sur del Líbano, y adelantó que están «decididos a cambiar fundamentalmente la situación en el norte» del país, sometido a la amenaza constante de los cohetes de la milicia chií.
Irán ha incluido el fin de las hostilidades «en todos los frentes, incluidos todos sus aliados en la región», como una de sus cinco condiciones no negociables para cualquier acuerdo y esto será complicado de aceptar para Israel, dispuesto a implantar una nueva «zona de seguridad» como las que ya ha implantado por la fuerza en Gaza y Siria.

Trump da los primeros pasos para sacar a Estados Unidos de la OTAN

Donald Trump empuja a Estados Unidos hacia uno de los giros más radicales de su política exterior en décadas. En plena guerra con Irán, y airado por lo que considera un desplante de sus aliados europeos, el presidente norteamericano ha puesto ya sobre … la mesa una posibilidad que durante años parecía una amenaza de presión y ahora empieza a sonar a opción verdadera en Washington: sacar a la primera potencia militar de la OTAN.
No se trata esta vez de una disputa sobre cuánto gasta cada socio en defensa ni de una bronca más sobre el reparto de cargas. El detonante está en la guerra de Irán y una sensación de abandono en la Casa Blanca. Washington esperaba al menos apoyo político, logístico y militar de sus aliados en la ofensiva contra Irán. No lo encontró. Y en la Casa Blanca ha prendido la idea de que la alianza atlántica no sirve si, cuando Estados Unidos entra en combate, Europa se aparta y marca distancias.

Francia, Alemania e Italia optaron por marcar esas distancias, con menos ruido del habitual, pero con el mismo efecto que España: no implicarse en una operación militar que consideran ajena al mandato de la Alianza y que además tiene un alto coste político en sus opiniones públicas. Londres respaldó a Washington en el plano diplomático, pero sin asumir el papel que la Administración Trump esperaba en el plano militar. Europa, en conjunto, eligió contenerse.

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David Alandete

España fue lejos, mucho más lejos. Primero negó el uso de las bases conjuntas de Rota y Morón para operaciones vinculadas a Irán. Después cerró su espacio aéreo a aviones estadounidenses implicados en la guerra. Son decisiones soberanas, pero en Washington han sido recibidas como una afrenta directa a Trump dentro de una estructura militar compartida. España se ha convertido así en la punta de lanza de ese rechazo europeo y también en la herida más visible para la Casa Blanca.

La utilidad de la alianza

Y Trump, que ya en su primer mandato amagó con debilitar la OTAN, ha elevado ahora el tono a un nivel nuevo. Entonces utilizaba la amenaza como método para arrancar más gasto militar a los europeos, llegando a subirlo al 5% del PIB en todos los miembros menos España. Ahora cuestiona algo más profundo: la utilidad misma de la alianza. Si Europa no acompaña a Estados Unidos en una guerra como la de Irán, se preguntan en los pasillos del Ala Oeste, ¿para qué sirve entonces la OTAN?
El propio presidente lo verbalizó con crudeza. En una entrevista con el diairo británico The Telegraph aseguró que la permanencia de Estados Unidos en la Alianza está «más allá de reconsideración». Y remató con una frase aún más reveladora: «Nunca me convenció la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel, y Putin también lo sabe». No era una bravuconada más de las de Trump. Era una forma de presentar la ruptura como una idea ya madura, debatida, lista.

Momento de confusión

Ese malestar se ha ido acumulando en paralelo al desarrollo del conflicto. Trump sostiene que Irán empieza a ceder. Ha llegado a afirmar que Teherán busca una tregua y que Washington podría aceptar si se reabre el estrecho de Ormuz. Irán lo ha negado de inmediato. Su Ministerio de Exteriores ha calificado esas palabras de «falsas y sin fundamento» y ha dejado claro que no aceptará amenazas ni ultimátums.
La distancia entre ambas versiones refleja bien el momento de confusión. La Casa Blanca quiere proyectar que su presión militar funciona y que el régimen iraní empieza a doblarse, sin necesidad de apoyarse en Europa. Teherán necesita transmitir lo contrario, resistencia, control y capacidad de seguir peleando a pesar de todo. Estados Unidos ha reforzado su despliegue en la región con más buques, más tropas y más presión sobre las rutas energéticas. Nada indica, de momento, un final inminente, por mucho que eso le gustara a Trump.
Pero aunque la guerra continúe, el daño político ya está hecho. La fractura entre Estados Unidos y Europa se ha ensanchado de forma abismal. No solo por Irán, sino porque ese conflicto ha dejado al descubierto dos visiones distintas sobre el uso de la fuerza, las obligaciones entre aliados y el papel de Europa en las crisis fuera de su perímetro inmediato, con Pedro Sánchez como abanderado del antitrumpismo.

Convertir el enfado en doctrina política

Marco Rubio, jefe diplomático norteamericano, ha sido el encargado de convertir ese enfado en doctrina política. El secretario de Estado dijo esta semana que Estados Unidos «tendrá que reexaminar» su relación con la OTAN cuando termine la guerra y calificó de «muy decepcionante» la falta de apoyo europeo. Fue más lejos: cuestionó si la alianza tiene sentido si funciona como «una calle de un solo sentido», en la que Washington protege a Europa, pero Europa niega bases, espacio aéreo o apoyo cuando Washington lo necesita.
Ese razonamiento conecta con una convicción antigua de Trump: que la OTAN es una estructura heredada de otra época, útil para contener a la Unión Soviética, pero cada vez menos adaptada a las prioridades de Estados Unidos, anquilosada, vieja. La alianza nació en 1949, en los primeros compases de la Guerra Fría, como un pacto de defensa colectiva. Durante décadas fue el gran paraguas militar de Occidente. Estados Unidos garantizaba la seguridad de Europa y Europa quedaba bajo ese escudo frente a Moscú.
Tras la caída de la URSS, la organización no desapareció. Se amplió hacia el este, intervino en los Balcanes y activó por primera vez el artículo 5 tras los atentados del 11 de septiembre. Pero la guerra de Irán ha vuelto a poner a prueba sus límites. Para Washington, la negativa europea a implicarse demuestra que la OTAN no responde cuando el momento es decisivo.

Un terremoto geoestratégico

La salida de Estados Unidos de la OTAN no sería inmediata ni sencilla. Una ley aprobada en 2024 impide al presidente abandonar el tratado por sí solo. Para hacerlo necesitaría el respaldo de dos tercios del Senado o una ley del Congreso. Sin ese aval, cualquier intento abriría una batalla legal e institucional de primer orden.
Pero que esa opción haya entrado ya en la conversación es, por sí mismo, un terremoto. Porque la OTAN no es solo una alianza militar. Es la estructura sobre la que se ha sostenido la seguridad occidental durante más de setenta años. Cuestionarla desde la Casa Blanca equivale a cuestionar el orden que ha definido la relación entre Estados Unidos y Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Los rebeldes hutíes atacan por tercera vez Israel en plena ofensiva contra Irán

Los rebeldes hutíes de Yemen han reivindicado este miércoles la autoría del que es ya su tercer ataque con misil sobre Israel desde que comenzó la ofensiva contra Irán a finales de febrero, que ha dejado de momento más de 2.000 muertos en territorio iraní.Así, han asegurado que el objetivo era «infraestructura israelí sensible» en zonas del sur del país y han confirmado el uso de «misiles balísticos» en el marco de este nuevo ataque, según ha declarado el portavoz militar del grupo, Yahya Sari, en un comunicado difundido a través de redes sociales.»Hoy se ha ejecutado la tercera operación militar de la ‘Batalla de la Yihad Sagrada’, que tuvo como objetivo puntos estratégicos del enemigo israelí en el sur de la Palestina ocupada», ha afirmado, al tiempo que ha matizado que la operación se ha llevado a cabo «de manera conjunta» con sus aliados en Irán y Líbano».En este sentido, ha advertido de que las acciones de Israel y sus «crímenes y agresiones», harán que los «yemeníes orgullosos aumenten sus ataques durante los próximos días hasta que se detenga la guerra» y «se levanten los bloqueos».Previamente, las fuerzas israelíes han anunciado que se han activado los sistemas de defensa antiaérea tras detectar el lanzamiento de un misil lanzado desde Yemen hacia territorio israelí: «estamos trabajando para interceptar la amenaza».El sábado, los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron que se sumaban a la guerra con el lanzamiento de su primer misil contra territorio israelí desde el comienzo del conflicto hace un mes, tal y como venían amenazando.

¿Puede realmente abandonar Estados Unidos la OTAN?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a elevar el tono contra la OTAN este miércoles después de que en las últimas semanas varios de los socios europeos no hayan respaldado sus acciones en Oriente Próximo, llegando a considerar su salida de la Alianza Atlántica … .
«Diría que está más que siendo considerado. Nunca me dejé influir por la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel», ha advertido el norteamericano durante una entrevista en el diario británico ‘The Telegraph’. Ahora bien, ¿es realmente posible abandonar la organización?

A día de hoy no existe ningún precedente dado que ningún país ha dejado de formar parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en sus más de 80 años de historia. No obstante, el tratado contempla esta posibilidad en su artículo 13, que recoge que «pasados veinte años de vigencia del tratado –estos se cumplieron en el año 1969–, cualquiera de las partes podrá dejar de serlo un año después de haber notificado su denuncia ante el Gobierno de Estados Unidos, el cual informará a los Gobiernos de las otras partes».

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David Alandete

Dado el caso, Washington es quien deberá informar al resto de países miembro sobre la renuncia, que como se explica no será inmediata. Tal y como recoge el tratado, la salida no será efectiva hasta un año después de su comunicación, por lo que se entiende que las obligaciones respecto a la Alianza continuarían intactas durante ese periodo de tiempo.
Por otra parte, Donald Trump debe tener también en cuenta la propia legislación estadounidense. Una ley federal prohíbe al presidente suspender, terminar, denunciar o retirar al país del tratado por sí mismo, por lo que necesitaría cumplir una de las dos siguientes opciones: conseguir el consentimiento de dos tercios del Senado o mediante una ley del Congreso.
Aunque ningún país ha abandonado la OTAN, desde su creación en 1949 sí ha habido miembros que han estado cerca de desvincularse. Por ejemplo, Francia decidió retirar sus tropas de la Alianza en 1966. Formalmente no se tramitó el abandono porque ni siquiera habían transcurrido los 20 años necesarios que contempla el tratado. No obstante, no fue hasta el año 2009 cuando Francia volvió a integrarse en la estructura militar de la organización.
Otro país que casi deja la OTAN fue España, que apenas cuatro años después de su ingreso en 1982 tuvo que someter a referéndum la permanencia. La votación se saldó con un 56,85% de votos a favor.
Está por ver si las declaraciones de Trump se convierten en una renuncia formal, lo que sí se puede aventurar es que su salida podría llegar a tener grandes consecuencias sobre la OTAN dado que Estados Unidos es uno de los países que más aporta al presupuesto de la Alianza, una cuestión que también ha motivado fuertes reproches del presidente estadounidense contra el resto de miembros.

División en el Supremo de EE.UU. sobre la ciudadanía por nacimiento bajo la presión de Trump para anularla

Decenas de personas hicieron cola desde la madrugada de este miércoles a las afueras del edificio de inspiración clásica que acoge al Tribunal Supremo para asistir a una sesión judicial histórica: los argumentos orales sobre el intento de Donald Trump de tumbar una pieza esencial … de la democracia más vieja y estable del mundo, el acceso a la ciudadanía por nacimiento en el territorio de Estados Unidos. Pero hubo alguien que no tuvo que tragarse horas de espera a la intemperie para asistir a la vista: el propio Trump. Una vez más, el multimillonario neoyorquino rompió los moldes y se personó en el alto tribunal: se convirtió en el primer presidente de EE.UU. en su cargo que asiste a una sesión del Supremo.
Bajo la mirada del presidente, los nueve magistrados escucharon e interpelaron al fiscal que lidera el caso para la Administración Trump, John Sauer. Los jueces, con una mayoría conservadora reforzada, mostraron una mezcla de división y escepticismo sobre los méritos del caso.

La presencia del presidente era un intento evidente de presionar a los jueces para defender una de sus decisiones más polémicas desde su regreso al poder: la orden ejecutiva que firmó poco después de llegar a la Casa Blanca en enero del año pasado para impedir que los hijos de los inmigrantes indocumentados accedan a la ciudadanía estadounidense.
Es un derecho establecido por la 14ª Enmienda de la Constitución de EE.UU., que establece que «todas las personas nacidas o naturalizadas en EE.UU. y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de EE.UU.». Su interpretación no ha sido contestada en tribunales -y con poco rechazo público- desde finales del siglo XIX. Pero Trump defiende que se hizo solo para proteger a los hijos de los esclavos tras la Guerra Civil, no para el abuso actual de inmigrantes indocumentados o ‘turistas de nacimientos’, cuyos hijos acceden sin cortapisa a la nacionalidad.

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David Alandete

Hace muy pocos años, la escena vivida en el Supremo este miércoles hubiera sido impensable. Un presidente sentado en los bancos de la sala del tribunal, después de meses de presiones públicas a los magistrados para que dicten a favor de sus intereses. Y nueve magistrados tratando un asunto que se consideraba hasta ahora bien cimentado por el texto constitucional, precedentes legales y leyes aprobadas en el Congreso.
Durante la sesión, que se alargó durante más de dos horas, algunos de los jueces de la mayoría conservadora mostraron escepticismo hacia la posición de la Administración Trump. Pero también recibieron con interés algunas de las posiciones de Sauer, por lo que la decisión del Supremo podría ser ajustada y no está clara la postura por la que se inclinará.
La decisión del alto tribunal no se conocerá hasta junio. Mientras tanto, Trump trasladó la presión de los bancos del Supremo a su altavoz en redes sociales.
«Somos el único país en el mundo lo suficientemente estúpido para permitir la ciudadanía por ‘derecho de nacimiento’», escribió, aunque no es cierto que EE.UU. sea el único país en el que rige el llamado ‘ius soli’ o acceso a la ciudadanía por nacimiento en el territorio. También lo tienen, entre otros, Canadá, México o Brasil. En España, como en la mayoría de países, rige el ‘ius sanguini’, con acceso a la ciudadanía a través de la de los padres.
Trump no hizo referencias al contenido de las discusiones en el Supremo. Tampoco se quedó para toda la sesión. Poco después de que la abogada que lidera la causa contra su orden ejecutiva, Cecilia Wang, tomara la palabra, el presidente de EE.UU. se marchó de forma abrupta a la Casa Blanca.
Mientras los magistrados escuchaban los argumentos de las partes, cientos de personas protestaban el intento de tumbar ese derecho de la 14ª Enmienda. Entre ellos, uno de los inmigrantes más célebres de EE.UU., el cocinero español José Andrés. «Lo de hoy no tiene que ver con defender un derecho constitucional», proclamó. «Lo de hoy va mucho más allá: es sobre defender la misma idea de lo que es y de lo que será EE.UU.»

VIDA GERENTE

La guerra en Irán dinamita la entrada de dinero a los fondos de inversión españoles y rompe una racha de 64 meses

Los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán han desatado una ola de volatilidad en los mercados financieros. La bolsa española no ha sido una excepción, arrastrando al Ibex 35 a vivir su peor mes en casi cuatro años y su mayor caída para un tercer mes desde la pandemia de Covid-19. Como consecuencia, las entradas de dinero a los fondos de inversión rompen una racha de 64 meses consecutivos al alza. Ni el conflicto en Ucrania ni la guerra arancelaria consiguieron frenar la llegada de flujos que se venía registrando ininterrumpidamente desde octubre de 2020 y que ha finalizado este marzo, computando una inversión de 127.325 millones, según el avance provisional publicado por Inverco este miércoles. En este sentido, los reembolsos netos -la diferencia entre el dinero que entra y sale- ascienden a 751 millones. No obstante, el patrimonio disminuyó en 11.983 millonees, un 2,6% menos en comparativa interanual, situándose en 435.127 millones, como consecuencia tanto a la caída registrada en las bolsas como a los reembolsos contabilizados en el mes, marcado por un entorno de elevada incertidumbre geopolítica. Pese a ello, el patrimonio acumula un incremento de 2.271 millones, equivalente al 0,5%, en lo que va de año. Los fondos monetarios, enfocados en deuda a corto plazo, figuran como la única categoría que salda marzo en positivo con un aumento patrimonial de 24 millones (0,1%), gracias a la mayor rentabilidad, que permite compensar las salidas de dinero. En términos absolutos, los mayores descensos se contabilizan en los fondos de renta variable internacional (4.509 millones) debido en exclusiva a los ajustes en sus valoraciones por efecto de mercado, pues el conjunto de esta categoría experimentó flujos de entrada positivos. En el mismo sentido, los fondos globales experimentaron un descenso de 2.401 millones debido a los reembolsos y rentabilidad negativa, mientras la renta fija cae en 1.914 millones tanto por las pérdidas sufridas como por las retiradas de dinero. En la misma línea, los mixtos registraron un descenso en su volumen de activos de 1.873 millones, siendo de mayor intensidad en aquellos con mayor peso de la renta variable. De hecho, los vinculados a la evolución de los índices españoles son los que más sufren (-10,5%), en línea con la evolución de los mercados bursátiles.Entre enero y marzo, los fondos mantienen un volumen significativo de suscripciones netas positivas, que superan los 5.129 millones, reflejando la continuidad del interés inversor en este tipo de vehículos. Todo ello a pesar de las pérdidas medias del 0,6% que sufren en estos primeros tres meses y que se ve agravada por la rentabilidad media negativa del 2,4%. Este cambio podría suponer un bache si se confirma el fin de la guerra en Irán. En cambio, de continuar el conflicto, la inflación se resentiría aún más ante la subida de los precios energéticos, empujando al Banco Central Europeo (BCE) a reconsiderar las subidas de los tipos de interés antes de lo esperado y a la Reserva Federal (FED) a pausar cualquier posible bajada en el precio del dinero. 

Las bolsas europeas se disparan y el petróleo cae a plomo tras el anuncio de Trump sobre la guerra

Jornada de movimientos intensos en los mercados financieros. Las bolsas europeas afrontan el miércoles con fuertes subidas, mientras el precio del petróleo se hunde más de un 12% para volver a cotizar sobre los 103 dólares después de cerrar ayer sobre los 118 dólares el barril. El motivo son las últimas declaraciones de Donald Trump, que apuntan a una resolución del conflicto. Según el presidente americano, que tiene previsto comparecer esta madrugada (en España) la guerra finalizaría en dos o tres semanas. Este comentario dio lugar a una sesión de fuerte rebote en Wall Street, que ha servido también de empuje para las bolsas asiáticas. El Ibex 35 se dispara un 2,7% y recupera la cota de los 17.500 puntos con prácticamente todos sus valores en verde, liderados por constructoras, banca y energéticas. Entre los más alcistas se sitúan ACS (+5,1%), Sacyr (+4,6%), ArcelorMittal (+4,6%) e IAG (+4,5%). Dentro del sector bancario destacan Banco Santander (+4,2%), Unicaja Banco (+3,4%) o CaixaBank (+3,6%). Solamente Repsol experimenta caídas (-2,7%) arrastrado por el crudo. El avance del selectivo español es similar al de otros grandes índices europeos: el MIB de Milán se anota un 2,8%, el Dax de Fráncfort sube algo más del 2,1%, el CAC40 de París se revaloriza un 1,6% y por debajo de ese nivel se revaloriza el FTSE 100 de Londres (+1,7%). En el mercado de materias primas, el Brent se mueve en el entorno de los 103 dólares por barril, al tiempo que el crudo ligero estadounidense West Texas Intermediate (WTI) cotiza también con fuertes caídas desde los 100 dólares. La posibilidad de un final del conflicto da algo de oxígeno al oro, que recupera sólo una pequeña parte del terreno perdido las últimas jornadas. La onza se revaloriza más del 1,8% hasta los 4.763 dólares, si bien cotiza todavía un 11% por debajo de sus máximos del año, que tocó en los 5.354 dólares. Este miércoles el euro recupera algo de valor frente al dólar, en 1,15 unidades, mientras que la prima de riesgo española, el sobrecoste que los mercados exigen a país con respecto a Alemania por emitir deuda, se rebaja hasta los 47 puntos básicos. Las trabas para la paz en Oriente Próximo»No descartamos tampoco que Trump dé la guerra por concluida aun sin acuerdo, afirmando que ya ha conseguido sus objetivos (que Irán no tenga armas nucleares)», sostienen desde Renta4, e inciden en que para el mundo, la clave está en que se reabra el Estrecho de Ormuz. Hoy todas las miradas estarán puestas en el discurso a la nación que dará el jefe de la Casa Blanca. Esta noche drones iraníes han seguido atacando esta madrugada infraestructuras energéticas de países del Golfo Pérsico, concretamente tanques de combustible en el Aeropuerto Internacional de Kuwait. Además,  el gobierno de Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha declarado que está listo para ayudar a EEUU y otros aliados a abrir el estrecho de Ormuz por la fuerza, al tiempo que diplomáticos emiratíes han instado a EEUU y a las potencias militares de Europa y Asia a formar una coalición para abrir el estrecho por la fuerza. «Todo ello indica que, si bien parece que las cosas marchan por el buen camino en lo que hace referencia a alcanzar un posible alto el fuego en la región, todavía queda mucho por hacer», añaden desde LinkSecurities. 

La guerra de Irán empuja al petróleo a su mayor subida mensual de la historia

Cuando marzo se despida en apenas unas horas, el barril de Brent, el petróleo de referencia para Europa, habrá registrado su mayor subida mensual de la historia. Si nada lo remedia, se habrá encarecido alrededor del 63% desde que el 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron con sus ataques el conflicto para superar los 100 dólares, un nivel que si se mantiene en el tiempo puede resultar dañino para muchas economías por su impacto en los precios de la cesta de la compra.Este martes el Brent cotiza por encima de 118 dólares, un nivel que no tocaba desde junio de 2022. Para encontrar un alza similar del ‘oro negro’ hay que remontarse a principios de ese mismo ejercicio, en plena invasión rusa de Ucrania. Entonces, el barril de Brent se disparó cerca del 58% pero necesitó varios meses para ello, desde enero hasta mayo, ambos incluidos. En esa horquilla temporal escaló de los 77,78 dólares a los que cerró el año 2021 hasta los 122,84 a los que despidió mayo. La crisis energética ya había empezado unos meses antes y el estallido del conflicto agravó el aumento de precio de la materia prima en el mercado mundial, del que Rusia era el tercer productor por detrás de Estados Unidos y Arabia Saudí, con cerca del 11% de la cuota global. Por entonces, bombeaba entre 10 y 11 millones de barriles diarios, frente a entre 9 a 10 actualmente. Con anterioridad a esta situación, la pandemia de coronavirus provocó una fuerte subida del precio del petróleo en mayo de 2020, del 39,8%, según Bloomberg, que sólo tendría dos precedentes similares en mayo de 2009, en plena crisis financiera internacional, cuando se incrementó un 29% hasta 65,5 dólares; y en septiembre de 1990, cuando fue del 46%, en un contexto convulso a nivel global en el que el cártel de la OPEP y otros países productores decidieron aplicar un recorte drástico de la producción -de 2,1 millones de barriles diarios-. Aquella medida impulsó el barril de los 10,9 a los 15,24 dólares. Los mensajes contradictorios de Trump sobre la guerraEn el contexto actual, los mensajes contradictorios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generan todavía más incertidumbre, dado que por un lado habla de avance en las negociaciones con Irán -asegura que ese país está dejando pasar por el estrecho de Ormuz un mayor número de petroleros- y por otro sigue amenazando al régimen de Teherán con la destrucción de plantas eléctricas.Según The Wall Street Journal, Trump habría comentado a sus asesores que estaría considerando poner fin a la guerra con Irán, incluso sin un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. Según el diario, el mandatario dejaría ahora que sea la diplomacia, concretamente de los países del Golfo Pérsico y de los aliados europeos, la que logre convencer a Teherán para que reabra el estrecho. Trump daría por bueno el resultado del conflicto, al haber debilitado militarmente a Irán, y no estaría por la labor de que la guerra dure mucho más, algo que ocurriría si EEUU intentara reabrir Ormuz a la fuerza. «Como viene siendo la norma, todas estas noticias/filtraciones habrá que tomarlas con mucha prudencia ya que, en cualquier momento, el mensaje puede cambiar radicalmente», sostiene Juan J. Fernández-Figares, de LinkSecurities. En cualquier caso, «el conflicto reaviva las preocupaciones en torno a los precios de la energía, especialmente relevantes para Europa y sus perspectivas de inflación», recuerda Raphaël Thuin, desde la gestora Tikehau Capital.La tensión sobre el oro negro se ha agudizado después de que el mandatario haya pedido a sus aliados que se encarguen de tomar la vía marítima de Ormuz por la fuerza o compren petróleo a Estados Unidos. «Todos esos países que no pueden conseguir combustible para aviones por culpa del estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se negó a participar en la decapitación de Irán. Tengo una sugerencia para ustedes: número uno, compren a EEUU, nosotros tenemos en abundancia; y número dos, reúnan ese coraje tardío, diríjanse al estrecho y simplemente TÓMENLO», ha escrito. Desde Irán, por su parte, la Guardia Revolucionaria ha amenazado con atacar empresas tecnológicas estadounidenses que operan en Oriente Próximo y ha recomendado a los empleados y a las personas que viven en las cercanías a evacuar de inmediato. «Dado que el elemento principal en el diseño y seguimiento de objetivos terroristas son las empresas estadounidenses de TIC e IA, de ahora en adelante, estas instituciones principales serán nuestros objetivos legítimos», recoge un comunicado difundido por la agencia de noticias iraní Tasnim. Un petróleo por encima de 100 dólares al menos hasta julioLas previsiones apuntan a que el precio del petróleo podría seguir subiendo. En concreto, se mantendría por encima de los 100 dólares al menos hasta julio. El motivo es que, si bien las conversaciones de paz con mediadores están en marcha, se mantiene el ultimátum del 6 de abril fijado por el presidente Trump para que Irán acepte un acuerdo o se exponga a ataques sobre su infraestructura energética, ante los que previsiblemente respondería. El impacto trasciende al petróleo, en opinión de Anthony Willis, experto de Columbia Threadneedle Investments, quien advierte de que «las disrupciones en el suministro de gas, helio, amoníaco y urea afectan al conjunto de las materias primas, con implicaciones directas sobre la producción de fertilizantes y, en consecuencia, sobre los precios de los alimentos».

El euríbor cierra marzo en el 2,56% tras su mayor subida en tres años y medio

La guerra en Irán presiona al alza sobre el euríbor a doce meses, que cierra marzo en el 2,565%. El índice de referencia para calcular la gran mayoría de hipotecas a tipo variable en España despide el tercer mes del año en máximos desde octubre de 2024 tras experimentar la que ha sido su mayor subida en tres años y medio. Este indicador repunta en un sólo mes en 34 puntos básicos desde el 2,221% en el que cerró en febrero, registrando un avance inédito desde octubre de 2022. La diferencia con respecto a ese momento es que el tipo de interés de referencia para el crédito estipulado por el Banco Central Europeo (BCE) se situaba en el 1,25%, en contraste con el 2% del momento actual. Sin embargo, por aquel entonces el organismo apenas acababa de comenzar la subida de tipos, mientras que ahora mismo las expectativas apuntan a que retomará la senda restrictiva en los próximos meses. En su última reunión, la institución presidida por Christine Lagarde optó por mantener el precio del dinero en el 2% por sexta vez consecutiva, si bien se vio obligada a revisar al alza las previsiones de inflación y a empeorar la cifra de crecimiento. En concreto, su cálculo de IPC para 2026 se eleva siete décimas hasta el 2,6% y rebaja tres décimas el de PIB hasta el 0,9% en su escenario central. El caldo de cultivo para que el BCE mueva ficha con los tipos, a pesar de que es un escenario con el que no contaban los bancos centrales hasta hace unas semanas. La amenaza radica en que una subida de los tipos puede provocar que la economía se enfríe más de lo previsto.Las familias cuya hipoteca esté contratada a interés variable y les toque revisión con el dato de marzo podrían encontrarse con un encarecimiento de su cuota hipotecaria. Los hogares que revisan una vez al año la letra de su préstamo llevan sin ver un incremento desde marzo de 2024, mientras que quienes revisan cada seis meses han empezado a notar las alzas desde octubre del año pasado. Según cálculos de Asufin, el incremento del euríbor se traduce en casi nueve euros más al mes y unos 100 euros más anuales para las revisiones al año, siendo de hasta 250 euros el semestre en aquellos préstamos que se revisan cada seis meses. La cuestión radica en que este repunte llega en un momento en el que los presupuestos familiares tienen que hacer frente también a un aumento de los combustibles. De hecho, el precio del diésel afronta la Semana Santa más cara de su historia. El motivo de este incremento del coste de la vida se encuentra en el conflicto en Oriente Próximo y en el temor a que los mayores costes energéticos y de transporte acaben repercutiendo en la cesta de la compra y disparen la inflación. El IPC de la eurozona ha cerrado marzo en el 2,5%, seis décimas más, siendo en España del 3,3%, frente al 2,3% de febrero. «En este escenario en el que el euríbor mantiene una tendencia compleja y volátil, la vulnerabilidad financiera de los hogares españoles depende directamente de la modalidad del contrato», explican desde el citado Asufin. La organización estima que aproximadamente el 59% de las hipotecas en vigor actualmente se encuentran referenciadas a tipos variables o mixtos. Esto equivale a unos 3,32 millones de hogares, de los 5,62 millones que componen el parque hipotecario total. De cara a las próximas semanas, Diego Barnuevo, analista de Mercados de Ebury, confía en que el euríbor se estabilice en los niveles actuales, «al menos hasta que aparezcan señales más sólidas y creíbles de desescalada del conflicto». En contraste, desde Asufin proyectan que el euríbor puede dispararse al 3,1% en abril, con un impacto que llega a los 600 euros más al año en caso de que toque revisar la hipoteca a ese nivel. 

La inflación de la Eurozona se dispara en marzo al 2,5% por el impacto de la guerra en Irán

Europa ya nota los efectos de la guerra en Oriente Próximo. Los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán han provocado un incremento de precios de seis décimas, impulsando el IPC de la región de la moneda única al 2,5% en marzo, el incremento más alto desde enero de 2025. El encarecimiento de la energía con la cotización del petróleo y el gas desbocada, presionan al índice tras dispararse un 4,9% en tasa interanual. De hecho, el componente de la energía es la única categoría de productos que repunta con respecto a febrero, cuando experimentó un retroceso del 3,1%, según el avance publicado por Eurostat. De su lado, los alimentos frescos subieron un 4,1%, medio punto porcentual menos que en febrero. Los datos publicados este martes arrojan cómo las tensiones vienen sobre todo por la energía y los alimentos frescos, que pasan del 3,6% al 4,1%. En contraste, los servicios suben de precio, pero lo hacen en menor proporción, -3,2% frente al 3,4%-. La subida de la alimentación preocupa porque afecta a los hogares de menor renta, dado que son los que tienen que dedicar un mayor porcentaje de ingresos a gastos básicos. De extenderse, las tensiones pueden derivar en un incremento de los combustibles que encarezca el transporte de este tipo de productos, factor que acabaría repercutiendo en los consumidores. En este contexto, la tasa subyacente, que excluye los alimentos frescos, la energía, el tabaco y el alcohol, creció pero lo hizo dos décimas por debajo de lo registrado en el segundo mes del año, hasta el 2,3%, frente al 2,5% del mes precedente. Estas cifras han alimentado la posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) cambie de marcha con los tipos de interés y retome las subidas. La presidenta del organismo, Christine Lagarde, mostró su disposición a dar un giro en su política monetaria, aunque siempre que los datos respalden su actuación. «La indecisión no nos paralizará», comentó para dejar entrever que no cometerán el mismo error que en 2022, cuando no movieron ficha hasta que la inflación se disparó al 10%. En su última reunión, el organismo optó por mantener el precio del dinero en el 2% por sexta vez consecutiva, si bien se vio obligada a revisar al alza las previsiones de IPC para este año y a empeorar la cifra de crecimiento. En concreto, su cálculo de inflación para este año se eleva siete décimas hasta el 2,6% y rebaja tres décimas el de PIB hasta el 0,9%. Eso, en su escenario central, porque en el más severo -si la guerra se alarga y el estrecho de Ormuz sigue bloqueado- la inflación se dispararía hasta el 4,4% y la economía prácticamente se estancaría al crecer solo un 0,4%. El IPC se dispara en España al 3,3%A nivel agregado por países, en el caso de España cerró marzo en el 3,3%, frente al 2,3% de febrero y el 2,2% de hace un año. Esto le sitúa como uno de los países de la región de la moneda única en el que más ha aumentado el coste de la vida durante las últimas cuatro semanas. El avance es incluso superior en Irlanda (3,6% frente al 1,8%), Luxemburgo (3,8% vs. 1,6%) o Francia (1,9 vs. 0,9%). Por el contrario, modera los ascensos en Bélgica (2% vs. 3,6%), Bulgaria (2,6% vs. 4%) o Italia (1,5% vs. 2,1%). En el caso de Alemania y Francia, el encarecimiento es de cinco y diez décimas, respectivamente, hasta el 2,8% y el 1,9%. Hay que tener en cuenta que las consecuencias derivadas de la tensión en Oriente Próximo dependerán de la intensidad y la duración del conflicto, pero también de la propagación, concretamente de los efectos de segunda ronda. No obstante, el mayor riesgo a corto plazo se concentra ahora en el impacto «significativo» que tendrá en la inflación la escalada de los precios del petróleo y del gas, así como en sus efectos en los precios del consumidor y la economía. Marzo de 2026 será recordado en el mercado petrolero por registrar la mayor subida mensual de su historia, con crecimientos que rondan el 50% tanto en el Brent como en el West Texas. 

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