Android lleva años evolucionando, pero lo que plantea ahora Google va un paso más allá. Ya no se trata solo de mejorar el sistema operativo, sino de redefinir qué es y para qué sirve. Esa es la visión que defiende Seang Chau, máximo responsable de Android en Google.En conversación con este medio, Chau dibuja un cambio de paradigma claro: Android quiere dejar de ser un sistema operativo tradicional para convertirse en un “sistema de inteligencia”, como él mismo lo define. Es decir, una capa capaz no solo de ejecutar aplicaciones, sino de anticiparse al usuario y actuar por él, de ser proactivo.El objetivo, explica, no es hablar de inteligencia artificial como concepto abstracto o simplemente por el hecho de que, como todo el mundo habla de IA, se hable también. La meta de Google, y concretamente de Android, es hacerla útil en el día a día. Un discurso con el que estamos cada vez más familiarizados y que algunos encajan dentro del concepto de ‘agentic AI’, los famosos agentes autónomos que van a gobernar nuestros dispositivos.Como es habitual en los chicos de Mountain View, Google tiene sus propios términos. Para la compañía se trata de ofrecer lo que llaman digital laundry, es decir, ayudar a eliminar esas tareas digitales repetitivas que hay que hacer constantemente —pedir comida, organizar desplazamientos o gestionar pequeñas acciones cotidianas— pero que nadie disfruta. La apuesta es clara: que el sistema las asuma por defecto o, al menos, que sugiera hacerlas en el momento adecuado, de manera que la IA sea algo más que un chatbot pasivo al que le pides que te redacte un email o al que le cuentas tus dudas y certezas.Este enfoque no solo redefine la experiencia en el móvil, sino que también marca la estrategia de Android como ecosistema. Aunque Google trabaja para unificar relojes, coches, televisores y futuros dispositivos, el smartphone sigue siendo el centro de operaciones, al menos por ahora, tanto por potencia como por autonomía. Y es de ahí de donde quieren que parta toda esta nueva etapa en la que la inteligencia artificial deja de ser una función más para convertirse en el núcleo del sistema.Durante muchos años Android ha estado centrado en el smartphone. ¿Está cambiando esa visión ahora que el sistema está presente en muchos más dispositivos?Esa es una gran pregunta. En los últimos años hemos unificado el desarrollo de Android en una base común, lo que nos ha permitido reunir a todo nuestro ecosistema de dispositivos en Android, de modo que cada vez que actualizamos a una nueva versión o queremos crear funciones que funcionen en todos los equipos, nos resulta mucho más rápido hacerlo ahora porque todos estamos en la misma versión base.En el pasado, Wear OS podía estar en una versión, Android Auto podía estar en otra y Android TV en otra distinta. Ahora nos estamos acercando mucho más, lo que nos permite construir estas funciones que operan mejor juntas.Aun así, seguimos creyendo que el dispositivo que llevas contigo todo el tiempo, tu teléfono inteligente, es el centro de esos dispositivos universales que tienes contigo. Ya sea que tengas gafas inteligentes, una pantalla en tu coche, tu televisión o tu reloj, queremos asegurarnos de que todos funcionen muy bien juntos. Por eso hacemos cosas como Cast.Puedes imaginar lo valiosas que serían las funciones proactivas que suceden en el teléfono cuando funcionan a través de múltiples dispositivos. Pero, sin duda, los smartphones son el centro de todo, porque es lo que llevas contigo. Cuando hablamos de proactividad y de cómo ayudarte a hacer las cosas, será a través del móvil.La inteligencia artificial está empezando a integrarse profundamente en Android. ¿Cómo va a cambiar la forma en que interactuamos con nuestros dispositivos?Creo que para las experiencias donde se trata de consumir contenido, ya sea leyendo artículos y noticias, desplazándote por lo que están haciendo tus amigos o enviando mensajes, el formato seguirá siendo similar. Ese es simplemente el aspecto social de las conexiones de humano a humano, y no creo que vaya a cambiar muchísimo porque la gente disfruta de esas experiencias.Sin embargo, para tareas de productividad o lo que llamamos ‘digital laundry’ (tareas repetitivas como pedir un café a una cafetería específica cada mañana), tal vez sea algo que simplemente podamos hacer por ti automáticamente.Interactuar con el móvil dejará de ser pulsar un montón de botones para volver a pedir lo mismo de siempre. Simplemente te daremos un toque o una sugerencia que diga: «Oye, ¿te gustaría que pidiéramos lo que normalmente pides todos los días?» y bastará con un «Sí, hazlo».A medida que los agentes se vuelvan más capaces, podremos sugerir cosas que puede que ni siquiera te dieras cuenta de que necesitabas hacer. Por ejemplo, si olvidaste que estás en un lugar y deberías estar en otro en 20 o 30 minutos, el sistema te dirá: «He notado que probablemente necesitas un viaje. ¿Te gustaría que reserve uno para ti?». Simplemente presionas un botón y nosotros lo hacemos realidad de forma proactiva en lugar de que tengas que hacerlo tú mismo manualmente.La parte realmente agradable es cómo lo hemos implementado: todo sucede en segundo plano en una pantalla virtual. No ocupa tu teléfono en el sentido de que ‘te lo quita’. Puedes seguir usándolo y conectándote con quien necesites mientras esa actividad ocurre en segundo plano. Esencialmente, te estamos ayudando a realizar múltiples tareas.Hablamos de un teléfono, pero muchos expertos piensan que la nueva gran novedad será algo ponible (wearable). Esa IA proactiva que te habla, en mi cabeza, resulta más natural si es algo que llevas puesto y no algo que tienes que presionar. ¿Qué opinas?Creo que definitivamente evolucionará en esa dirección, pero, como señalaba antes, seguimos pensando en el teléfono porque tiene la batería más grande, la pantalla más grande y la radio celular que realmente se comunica con la red.Si tienes unas gafas, un reloj o un colgante al que le vas a hablar para hacer cosas, todavía necesita conectarse de alguna manera y tener suficiente autonomía.Creemos que, al menos por ahora, y hasta que la tecnología de baterías y las capacidades de disipación térmica estén mucho más avanzadas, gran parte de la arquitectura seguirá dependiendo de que haya un teléfono presente para que todo se enrute a través de él.Ya sea mediante Bluetooth o Wi-Fi al teléfono y luego a través del celular, la computación y las capacidades siguen centradas en el teléfono porque es el dispositivo principal que llevas contigo y tiene la mayor batería.Android es una plataforma abierta, pero cada fabricante construye su propia interfaz y experiencia de usuario sobre ella. ¿Cómo equilibra Google el mantener una plataforma consistente y, al mismo tiempo, dar a los fabricantes la libertad de hacer las cosas a su manera?Nos encanta que Android sea una plataforma abierta y que nuestros OEM (Original Equipment Manufacturer) innoven en ella: plegables, triples, teléfonos con tapa o pantallas de privacidad. Como Android es de código abierto y trabajamos muy estrechamente con nuestros proveedores de procesadores y fabricantes, ellos pueden innovar y construir nuevos formatos y capacidades. A veces ni siquiera sabemos qué están construyendo y no necesitamos saberlo porque tienen esa flexibilidad.Desde la perspectiva del ecosistema de desarrolladores, sin embargo, es importante tener un nivel de consistencia para que una aplicación funcione en todos los dispositivos Android. Hemos estado trabajando con el proyecto Mainline, impulsando módulos de actualización a través de los sistemas de Play Store y otros métodos para actualizar los dispositivos simultáneamente. También trabajamos con los proveedores de silicio y los OEM para ampliar el soporte del sistema operativo. Has visto a muchos de nuestros socios anunciar períodos de soporte cada vez mayores: de dos años de actualizaciones a tres, cuatro, cinco, seis e incluso algunos ofrecen ahora siete años de actualizaciones del sistema operativo, no solo de seguridad.Estamos trabajando con ellos para que esto sea sostenible y extender la vida útil de los productos, manteniéndolos útiles para los desarrolladores, además de seguros y privados para los usuarios.Afirmas que una experiencia común es importante, pero también que los diferentes fabricantes tengan su propia experiencia. Suena un poco contradictorio. ¿A qué te refieres exactamente?Los fabricantes pueden optimizar muchas de sus experiencias, pero hay elementos, como las notificaciones, que necesitan mostrarse de cierta manera. Para los desarrolladores existe un subconjunto de reglas para que puedan confiar en un método consistente, saben que «si hacen esto, pasará esto» y que será igual en todos los dispositivos.Ahora bien, cada OEM puede mostrar esa notificación visualmente de una manera diferente: con distintos colores, gráficos, transparencias o contornos. Pueden hacer que se vea como quieran, pero hay un nivel de promesas de API (interfaces de programación) que les hacemos a los desarrolladores para asegurar que la notificación no se muestre de manera extraña o deje de aparecer.Esos compromisos a nivel de desarrollo garantizan la coherencia y consistencia en todos nuestros dispositivos.¿Y qué pasa con las aplicaciones preinstaladas que incluyen algunos fabricantes, conocidas como bloatware? ¿Está Google considerando limitar esto para mejorar la experiencia del usuario?Nuestros OEM tienen sus propios modelos de negocio sobre cómo ensamblan y venden los dispositivos y lo que sienten que es bueno para sus usuarios. Diferentes fabricantes construyen formatos distintos y venden en diferentes regiones a diferentes precios, por lo que toman sus propias decisiones sobre lo que se incluye en el dispositivo.Creo que la gente tiene opiniones diferentes sobre lo que es bloatware en comparación con lo que se incluye para ayudar a los usuarios.Por el momento, eso es en gran medida una elección del propio fabricante.Hablábamos antes sobre los años de soporte. Muchos usuarios todavía esperan mucho tiempo para recibir la nueva versión del sistema. ¿Qué cambios va a introducir Google para mejorar esa situación?Como hemos anunciado con socios como Qualcomm, estamos trabajando con ellos para asegurarnos de que las actualizaciones lleguen a los usuarios más rápido, ayudándoles a actualizar su plataforma base. Eso se pone a disposición de los fabricantes más rápido, permitiéndoles llegar a la última actualización del sistema de forma más ágil. Además, como anunciamos recientemente, estamos extendiendo los períodos de soporte.Así que ahora no solo es más rápido, sino que obtienes soporte por más tiempo.Donde hemos visto que los procesos podrían ralentizarse, trabajamos a través de esa cadena de eventos para desbloquear los obstáculos.Fue una de las retroalimentaciones más claras que recibimos: «Ayudaría mucho si trabajaran con los proveedores de chips». Empezamos a hacerlo y esperamos que los usuarios ya hayan visto el impacto en los dispositivos que incluyen estos chips.Sobre la privacidad: han introducido muchos controles nuevos en los últimos años, pero Google sigue siendo una empresa impulsada por los datos (data-driven). ¿Dónde está el equilibrio entre esas dos cosas?Construimos un Android abierto, pero la privacidad y la seguridad son conceptos clave de la plataforma. Por eso Android tiene el Private Compute Core, que mantiene tus datos en el dispositivo extremadamente seguros y no accesibles ni siquiera para otras aplicaciones instaladas. Por eso también anunciamos nuestra computación de IA privada, que hace lo mismo a nivel de la nube, para que ni siquiera Google pueda ver los datos que van y vienen cuando ocurre la inferencia en la nube.En cuanto a ser una empresa impulsada por datos, creo que la mayoría de las empresas toman decisiones basadas en datos. Nuestros datos nos dicen precisamente que es muy importante que la información de los usuarios sea privada y segura. Vemos que la gente confía en Google con sus datos porque hacemos mucho para asegurarnos de que estén protegidos y no se compartan.En muchos casos, como con el Private Compute Core, la información no es accesible ni siquiera para nuestro propio software ni para nuestros empleados. Ahí es donde hacemos nuestras promesas de privacidad al usuario.¿Habéis notado que la gente ahora confía más en vuestra forma de tratar sus datos? Históricamente, tal vez el público no confiaba tanto en lo que hacían las grandes empresas con su información.No sabría comentar sobre en qué confía o no la gente a nivel general, pero sé cómo lo pensamos nosotros. Sentimos que a los usuarios les importa muchísimo la privacidad y seguridad de sus datos, así que, desde la perspectiva del producto, ahí es donde ponemos gran parte de nuestra energía. Cuando empezamos a construir algo, pensamos: «¿Cómo mantenemos estos datos seguros y privados?».Nos aseguramos de diseñar el producto de una manera que sea demostrablemente privada. Por ejemplo, compartimos cómo funciona la arquitectura de nuestra IA privada y, al ser de código abierto, cualquiera puede revisar si es segura o no.En Android nos tomamos esto como una gran responsabilidad porque tenemos muchísimos usuarios. Parte del beneficio del código abierto es que la comunidad, especialmente la de expertos, puede auditar cómo hemos diseñado una función.De esa manera, no somos solo nosotros diciéndote que es seguro, la gente puede analizarlo y decir: «Hicieron un buen trabajo y estos datos realmente son privados».¿Cuál crees que es el mayor desafío al que se enfrentará Android en los próximos cinco años?Todo está evolucionando muy rápidamente, por lo que es difícil adivinar dónde estarán las cosas en cinco años. Con la llegada de agentes mucho más capaces y de IA de programación que puede ayudar a una sola persona a crear aplicaciones e interfaces enteras en un fin de semana, el ecosistema de desarrolladores está cambiando muchísimo.Nuestro principal desafío en Android es asegurarnos de que el sistema operativo esté preparado para ello. Queremos que nuestra arquitectura evolucione de un sistema operativo a un sistema inteligente que esté listo para soportar todas estas nuevas experiencias.Las expectativas de los usuarios aumentarán a medida que el software sea más capaz. Habrá más confianza y los usuarios esperarán que su teléfono simplemente pueda hacer las cosas por ellos.Hace unos años, iniciar una pantalla virtual para navegar aplicaciones e interactuar por ti era ciencia ficción, hoy ya es una realidad. Es un mundo nuevo y queremos que la plataforma siga siendo la mejor base para que los desarrolladores y fabricantes construyan experiencias increíbles que ayuden a los usuarios en su día a día.¿Hay alguna función de Android que Google consideraba revolucionaria, pero que los usuarios nunca usaron realmente? ¿O, a la inversa, algo que pensaban que era secundario y luego todo el mundo empezó a usar?Déjame intentar responderte con mis funciones favoritas que han pasado un poco desapercibidas. Una que uso todo el tiempo y que me doy cuenta de que la gente no siempre conoce es presionar dos veces el botón de encendido para abrir la cámara. Eso te ayuda muchísimo a tener la cámara lista para sacar una foto nada más sacar el teléfono del bolsillo.Siguiendo con la cámara, en la mayoría de los teléfonos Android no necesitas estirar el pulgar para presionar el botón del obturador en la pantalla. Simplemente puedes sostener el teléfono y usar la tecla de volumen físico para tomar la foto. Además, al menos en los Pixel, si abres la cámara y quieres cambiar rápidamente entre la cámara trasera y la frontal para selfies, basta con hacer un giro de muñeca con el teléfono. Hay un gesto para cambiar de cámara y creo que la mayoría de la gente no sabe que está ahí.