Hace poco más de cuatro años, en la misma corte federal de Manhattan en la que ha celebrado este jueves la segunda audiencia contra Nicolás Maduro, el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (JOH), era considerado culpable, por un jurado popular, de conspiración para traficar … narcóticos, armas de fuego y por el uso de armas de fuego.
En junio de 2022 fue condenado a 45 años de cárcel en una cárcel de alta seguridad «y muy peligrosa en la que me podían haber asesinado y así no hablar», asegura en conversación telefónica con ABC desde algún lugar de EE.UU., que no revela por motivos de seguridad. Lo hace cuatro meses después de haber sido excarcelado gracias a un indulto completo otorgado por el presidente Donald Trump unos días antes de las elecciones en Honduras, al mismo tiempo que mostraba su apoyo al candidato conservador, Nasry Asfura, quien sorpresivamente terminó ganando.
JOH, como se le conoce popularmente, defendió entonces su inocencia y también lo hace ahora que ha recuperado la libertad plena. Asegura que lo suyo fue un juicio político con el que la izquierda de EE.UU. -la Administración Biden- quiso «pagar una deuda» a la izquierda hondureña, en este caso, Xiomara Castro, presidenta (2022-2026) y esposa de Manuel Zelaya, quien fue desalojado en 2009 del poder en lo que muchos consideraron un golpe de Estado. En conversación con este diario, el expresidente desgrana algunas de las causas que, en su opinión, le llevaron a ser extraditado y encarcelado casi de por vida.
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Javier Ansorena
-La audiencia de Maduro imagino que le traerá recuerdos…
-Sí, recuerdos de un juicio tremendamente injusto. En mi caso no presentaron ninguna evidencia material: vídeo, audio, documentos, registros telefónicos… Absolutamente nada. En lo único en que basaron los fiscales su acusación fue en el testimonio de personas que fueron afectadas por las políticas y las operaciones que yo inicié contra el narcotráfico. Ellos mismos reconocieron que se entregaron en EE.UU. porque no aguantaron la presión en Honduras -la cárcel o la extradición-, y para ellos era mejor hacer un acuerdo con el Departamento de Justicia de EE.UU. porque así tenían más posibilidades de salir libres. Y obviamente tenían sed de venganza contra mí. Eso contrasta con la información oficial que se manejaba sobre mí, a la que tuve acceso, en la que se valoraba mi gestión como presidente, fui el primero en utilizar la extradición por narcotráfico, terrorismo y crimen organizado. También decían que mi gobierno era con el que mejor había trabajado EE.UU. en la lucha contra el narcotráfico.
Al final se trató de una operación política por parte de la izquierda radical del Partido Demócrata para ayudar a llegar al poder a sus socios hondureños del Partido Libre (Xiomara Castro), que a su vez estaban asociados con el régimen de Nicolás Maduro, que ahora se demuestra que es la verdadera narcodictadura,
«Mi caso fue una operación política por parte de la izquierda radical del Partido Demócrata para ayudar a llegar al poder a sus socios hondureños»
Juan Orlando Hernández
Expresidente de Honduras
-El juez le acusó de tener una doble cara: una, liderando la lucha contra las drogas; y otra, en la que utilizaba los recursos del Estado para ayudar a los cárteles…
-El juez creyó a los fiscales y no permitió presentar todos los documentos que nosotros podíamos presentar e inclusive testigos que no me permitieron llamar. Y luego, el juez se dio cuenta de que el jurado solo se vio expuesto a lo que decían los fiscales. En el juicio no hubo un solo funcionario de Estados Unidos alegando que yo estaba involucrado en narcotráfico, porque no es cierto. Mi lucha fue todo lo contrario. Mi caso es un caso típico del uso de la justicia como arma política. Y en este caso con un propósito muy definido y era atacar mi gobierno, sacarme del país, pero al atacar mi gobierno permitían que la izquierda radical del Partido llegara al poder. Hasta la propia izquierda lo ha reconocido. Gilberto Ríos (asesor de Xiomara Castro) dijo que seis meses antes de las elecciones del 2021, cuando ganó la izquierda radical en Honduras, ellos fueron llamados por personas de la embajada de Estados Unidos. Y dijeron que el acuerdo al que llegaron fue: «Nos vamos a llevar a Juan Orlando, pero ustedes (el futuro gobierno de Xiomara Castro) no se vayan con China», porque Honduras tenía entonces relaciones con Taiwán. Algo que no cumplieron (rompieron con Taipéi), por lo que la Administración Biden se sintió engañada.
EL expresidente hondureño Juan Orlando Hernández con Donald Trump.
(JOH)
-¿Existía algún otro motivo para quererle encarcelarle?
-Ahora que lo veo con el tiempo había una especie de deuda entre socios ideológicos de la izquierda radical demócrata que querían que la izquierda radical de Honduras, que está dirigida por el expresidente Manuel Zelaya Rosales, regresara al poder a través de su esposa (Xiomara Castro).
-¿Por el golpe de Estado de 2009 que desalojó a Zelaya?
-Sí, la izquierda latinoamericana siempre le reclamó a la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, que habían sido muy débiles en ese proceso de la crisis que Honduras tuvo en el 2009 y que terminó con la salida del expresidente Zelaya por una orden del poder judicial. Entonces esa era como una forma de compensar; y obviamente me utilizaron a mí como ejemplo de que sí se podía. Sacarme a mí de la ecuación facilitó que la izquierda radical llegara al poder.
-El indulto de Trump, anunciado días antes de las elecciones en Honduras, ¿fue por justicia o también por política?
-El presidente Trump dijo que lo hizo después de revisar el caso detenidamente con su equipo y ver que era « una cacería de brujas, una tremenda injusticia», y que a él le hicieron la misma persecución que a mí. El indulto era para reparar la injusticia que se comete en mi caso. Ahora bien, ¿por qué lo hace en ese momento? Yo le mandé una carta el 28 de octubre para pedirle el perdón porque estaba en una de las cárceles más peligrosas de Estados Unidos, donde más asesinatos se cometen, donde diariamente hay acuchillamientos. Mi abogado me dijo que no aguantaría hasta la apelación, que tardaría dos años y medio.
«Mandé una carta al presidente Trump pidiendo el perdón porque mi abogado me dijo que no sobreviviría en esa cárcel hasta la apelación»
Juan Orlando Hernández
Expresidente de Honduras
-Pero está claro que el indulto de Trump tuvo algún efecto sobre las elecciones…
-Bueno, yo creo que el presidente Trump tiene una característica, es muy franco y directo en sus propósitos. Él sabía que el gobierno de Honduras salió a defender a Nicolás Maduro cuando fue acusado de dirigir una narcodictadura. Entonces, obviamente, a Estados Unidos no le convenía que continuara ese gobierno, pero además el presidente Trump hizo público lo que muchos ya sabíamos en Honduras, pero que la mayoría del pueblo no terminaba de digerir, y es que el candidato Salvador Nasralla siempre fue un aliado del expresidente Manuel Zelaya Rosales, del Partido Libre, y su candidatura buscaba dividir el voto.
-Que Trump apoyara a Nasfura fue considerado una injerencia y una muestra del regreso de EE.UU. a la Doctrina Monroe, de controlar su patio trasero…
-Mire, yo lo que sé es que líderes del Partido Demócrata, senadores y congresistas, atacaron sistemáticamente mi gobierno, a mi persona y montaron una operación tal que a través de fundaciones y ONG en Honduras facilitaron una alianza para pavimentarle el camino a sus socios de la izquierda radical de Honduras. Los demócratas, sin decirlo, también la estaban llevando a la práctica. Me lo hicieron a mí.
«Los demócratas, sin decirlo, también estaban llevando a la práctica la Doctrina Monroe. Me lo hicieron a mí»
Juan Orlando Hernández
Expresidente de Honduras
-Su hermano Tony cumple cadena perpetua en EE.UU. también por vínculos con el narcotráfico. ¿Su juicio fue justo?
-Totalmente injusto. El juicio de mi hermano es la antesala para afectarme a mí y ahora se lo puedo decir con propiedad porque yo revisé los documentos de su juicio y ahí no encontré absolutamente nada.
-Actualmente vive en EE.UU. y no puede regresar a Honduras, donde hay una orden de detención contra usted al haber sido acusado por la Fiscalía de los delitos de lavado de activos y fraude…
-La causa que está abierta en Honduras es una operación política del Partido Libertad y Refundación de izquierda radical. La excandidata de ese partido, Rixi Moncada, públicamente en un mitin político dijo: «El fiscal general de Honduras debería de estar acusando ya a Juan Orlando». En 24 horas estaba la orden de captura. Yo quiero enfrentar el juicio, cuando se den las facilidades para ello, pero el Partido Libre lo que siempre buscó fue montar una operación política en mi contra. Siempre digo que solamente Dios va a evitar que yo regrese a Honduras, con orden de captura o sin ella. Allá voy a enfrentar la acusación porque al final no tiene ningún sustento. Es una operación política.
-Usted está ofreciendo entrevistas, escribiendo un libro y realizando un documental para contar su verdad y limpiar su nombre. ¿Cree que lo va a conseguir? ¿Hay algún mecanismo legal para hacerlo?
-Yo creo que el argumento o los argumentos que utilizó el presidente Trump y su equipo para el perdón. Creo que lo que pueda decir la Corte de Apelaciones, pero sobre todo lo que yo exponga en mi libro y en el documental, donde está claramente establecido que fue una operación política contra un opositor político. ¿Usted cree que si yo hubiera sido la persona que los fiscales plantearon en ese juicio me hubieran dejado entrar a las oficinas principales de la CIA a conversar con la directora de operaciones internacionales, a trabajar en operaciones especiales contra el narcotráfico? ¿O hubiera llegado en dos ocasiones a las oficinas del director de la DEA a recibir reconocimientos y a estructurar la lucha contra el narcotráfico?
-Usted pasó tres años y medio en la cárcel ¿qué fue lo peor durante ese tiempo?
-La frustración de saber que mi familia estaba bajo amenazas y no estar yo ahí para poder protegerlos. Hay un informe del FBI, que me lo entregaron tarde, donde decían que un grupo criminal y un grupo político en Honduras habían llegado a un acuerdo para asesinar a mi familia. Y que esos mismos dos grupos ya lo habían hecho con un hijo de un expresidente.
«Lo peor de mi encarcelamiento fue la frustración de saber que mi familia estaba bajo amenazas y no estar yo ahí para poder protegerlos»
Juan Orlando Hernández
Expresidente de Honduras
-Por último, ¿qué opina de la captura de Maduro y del juicio al que se enfrenta?
-El caso de Maduro es totalmente diferente al mío, pero eso no quiere decir que no crea que debe tener un juicio justo. Tiene derecho a defenderse, a mostrar sus pruebas.