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NEGOCIOS

Los Gerentes de Impacto del 2024

TECNOLOGÍA

La inteligencia artificial acaba con el sueño del metaverso de Zuckerberg

Es octubre de 2021. En un mundo en las postrimerías de la pandemia en el que mucha gente todavía camina con mascarilla por la calle, Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, mira a cámara y explica que internet necesita una transformación de calado. Que la … red ya no da más de sí, así que le va a cambiar el nombre a su empresa, que pasará a conocerse como Meta, y va a trabajar para mandar al desguace todas esas pantallas, que solo nos aíslan. ¿El plan para sustituirlas? La creación del metaverso: un nuevo e inmersivo mundo digital -al estilo del que se ha visto en cintas de ciencia ficción, como ‘Ready Player One’- en el que el usuario solo necesita unas gafas de realidad virtual para replicar todo lo que se puede hacer en el mundo real; desde quedar con amigos y familia, hasta ir al trabajo, estudiar o viajar.
«Con el tiempo confío en que se nos vea como una empresa del metaverso, y quiero anclar nuestro trabajo e identidad en lo que estamos construyendo a futuro», dijo el padre de la red social por antonomasia. Pero hasta aquí, porque el sueño, cuatro años después de su presentación, no ha dado mucho más de sí. Y tampoco parece que lo vaya a dar en el futuro próximo, atendiendo al creciente interés de la tecnológica en jugar un papel destacado en el negocio de la inteligencia artificial generativa.

Hace unas semanas, medios como ‘Bloomberg’ informaron de que Meta tiene planes para comenzar a hacer importantes recortes en su división de Reality Labs dedicada a la construcción del nuevo mundo virtual; esa misma en la que la compañía ha quemado cerca de 70.000 millones de euros en los últimos cuatro años en el empeño sin obtener ningún resultado palpable. De acuerdo con las estimaciones, esa reducción en la inversión puede alcanzar hasta el 30%, y también acarreará despidos. Un importante repliegue que ya era patente en lo simbólico, porque durante los últimos años el término metaverso hasta ha caído en desuso dentro de la propia compañía, que ya apenas lo utiliza; ni siquiera durante los eventos anuales Meta Connect, en los que la empresa comparte sus novedades en materia de VR y (cada vez más) de inteligencia artificial.
Para Edgar Martín-Blas, CEO de la empresa especializada en realidad mixta Spatial Voyagers, y que trabajó con Meta en la construcción del mundo virtual, la desinversión tiene «todo el sentido» en lo económico. En su opinión, el término metaverso ya «está quemado y ha quedado atrás». «Creo que la apuesta por su creación fue una buena estrategia que podía tener sentido cuando se realizó, pero ya no estamos en ese punto», señala el experto en conversación con ABC. A este respecto, destaca que en el momento concreto en el que Meta realizó el anuncio, un otoño de 2021, lo peor de la pandemia de Covid-19 ya había pasado, pero en la sociedad todavía conservaba hábitos como el del teletrabajo, que poco a poco se fue desinflando, y el de recurrir a la tecnología para sustituir los encuentros personales con amigos y familia. Con el paso de los meses, y de los años, la presencia volvió a ganar terreno frente a lo virtual.

Meta espera comercializar anualmente diez millones de sus gafas de IA a partir de este mismo 2026

Además, la apuesta nunca llegó a calar en el consumidor; así lo demuestra el bajo interés en los visores de realidad virtual de la empresa, los Meta Quest, que siguen siendo de nicho y cuyas ventas, lejos de aumentar, han descendido durante los últimos meses, según ha reconocido la propia compañía. Todo lo contrario a lo que está ocurriendo con las gafas basadas en IA de la compañía, las ligeras Ray-Ban Meta, un dispositivo con el que el usuario puede tomar fotografías y vídeos, escuchar música, contestar llamadas telefónicas o mantener conversaciones con un chatbot similar a ChatGPT. Las ventas de estas lentes se han triplicado en apenas un año, y la tecnológica tiene previsto comercializar diez millones de unidades al año a partir de este 2026.

Gafas inteligentes

El pasado septiembre, Zuckerberg anunció el lanzamiento de una nueva versión des estas gafas llamada Ray-Ban Meta Display. ¿La novedad?: incorporan una pantalla de alta resolución con la que el usuario es capaz de consultar los mensajes que recibe, consultar información visual sobre el entorno que le rodea y hasta notificaciones de redes sociales. Y todo gracias a Llama, la inteligencia artificial de la empresa.
«El futuro va por ahí, por las gafas con IA que pueden convertirse con el tiempo en el sustituto del móvil. Lo que creo es que ahora vamos hacia un internet en el que las comunicaciones ya no tienen nada que ver con las pantallas de siempre. Todo funcionará a través de dispositivos de inteligencia artificial que serán capaz de proyectar la información ante los ojos de los usuarios», dice Martín-Blas.
Cabe recordar, además, que durante 2025 Meta ha realizado un gran esfuerzo para ponerse a la vanguardia de la inteligencia artificial. La compañía ha realizado un importante esfuerzo económico para atraer talento de empresas como Google y OpenAI; además, ha anunciado que piensa invertir decenas de miles de millones de dólares para conseguir desarrollar una nueva tecnología llamada superinteligencia, que es como llaman los gurús de Silicon Valley a esa futura máquina que, en teoría, será más lista que el humano más listo, independientemente del campo de conocimiento. Para ello, la compañía anunció a mediados de año la creación de un nuevo laboratorio llamado Superintelligence Lab.

La empresa está invirtiendo miles de millones de dólares con el objetivo de desarrollar la superinteligencia artificial

«(Esta división) ha tenido un comienzo excelente y seguimos liderando la industria de las gafas de IA. Si aprovechamos, aunque sea una fracción la oportunidad que tenemos por delante, los próximos años serán el período más emocionante de nuestra historia», señaló Zuckerberg en el último informe de resultados de la tecnológica. Todo indica que parte importante de la inversión que Meta había estado realizando en metaverso, ahora va a ir directa al desarrollo de inteligencia artificial y de las nuevas gafas ligeras de la compañía.

Probamos el Oppo X9 Pro: un móvil para los que no quieren quedarse sin batería

Oppo, poco a poco, se está haciendo un hueco en el mercado español, con crecimientos anuales de tres dígitos, llegando en el 2025 a una cuota de mercado del 8,4%. Hemos pasado unos días probando su última gran apuesta en la gama alta: … el Find X9 Pro, que se mueve en los 1.300 euros. Se trata de un teléfono que sobresale por su autonomía sin que ello lo convierta en un ladrillo. Aunque, desde luego, pequeño no es. Pesa 224 gramos, pero no se siente incómodo, igual que tampoco se notan demasiado sus 8,25 mm de grosor. Sorprende que la marca haya conseguido meter una batería de 7.500mah en ese cuerpo.
El panel del móvil es un LTPO AMOLED de 6,78» con tasa adaptativa 1–120 Hz. Nada fuera de lo común en la gama alta. Oppo presume de picos muy altos de brillo, pero como en casi todos los paneles en este rango de precios de este año, son sólo puntuales en el HDR. Lo importante es que bajo el sol se ve perfectamente.

En vez del clásico Snapdragon, se ha apostado por el chip MediaTek Dimensity 9500. Es una decisión con lectura doble, por un lado, buscan la eficiencia y control de costes; por el otro, olvidarse de las comparativas de potencia de procesadores, que generalmente al usuario normal le importan poco. El Find X9 Pro puede bajar el rendimiento en pruebas de laboratorio unos 20 minutos para ahorrar batería y, sin embargo, comportarse muy bien en juegos cuando tiene que darlo todo. Nosotros lo hemos probado con algunos de los más populares y hemos conseguido 120 FPS continuos sin problema, igual que con los procesadores de Qualcomm.

Mejoras en batería

La batería no es solo enorme, Oppo ha usado silicio-carbono, que permite más densidad energética en el mismo espacio. En la práctica, estamos hablando tranquilamente de dos días de uso gracias a la batería de 7.500 mAh, lo que es mucho decir hoy en día, donde la mayoría tiene problemas para llegar al final del día.

Probamos los auriculares que son el enemigo número uno de los ronquidos

Probablemente los Soundcore Sleep A30 han sido uno de los descubrimientos del año, tanto que se ha convertido en uno de los dispositivos que ya no pueden faltar en mi arsenal tecnológico personal. La categoría de los auriculares diseñados específicamente para dormir … ya no es una rareza, y hay muchas opciones donde poder elegir. Todos comparten tres características comunes: un tamaño reducido que permite dormir de lado, autonomía para cubrir un ciclo completo de sueño de unas ocho horas, y la priorización del bloqueo de ruido externo sobre la calidad del sonido. La diferenciación de los Sleep A30 es que añaden al aislamiento pasivo, un ANC o cancelación activa afinada para entornos nocturnos.

Los auriculares mantienen el sellado doble de sus predecesores, pero reducen el volumen, por lo que puedes dormir de lado sin sentir molestias en el oído. Soundcore añade almohadillas de espuma de memoria junto a las de silicona. Nosotros hemos estado usando las de silicona de toda la vida, que no requieren mantenimiento y se degradan menos con el tiempo. Es cierto que no todos tenemos el mismo pabellón auditivo, pero en nuestro caso, el aislamiento funcionó a la perfección, incluso con los auriculares apagados, y también resultaron cómodos.
Los controles táctiles que incorporan son muy sencillos, sirven para bajar y subir el volumen, encender o apagar el ANC y alternar entre el modo local y el de Bluetooth. En las pruebas, lo más importante, los controles no se activaron por accidente, que era una de nuestras mayores preocupaciones.

GMail permitirá a los usuarios cambiar el nombre en su correo electrónico

Google está comenzando a implementar una nueva opción para permitir a los usuarios cambiar su nombre de usuario para la dirección de correo electrónico ‘@gmail.com’, que podrán seguir iniciando sesión con la dirección antigua y la nueva, aunque deberán mantener la … terminación.
Hasta ahora, los usuarios de Gmail solo podían cambiar la dirección de correo electrónico si utilizaban una cuenta de terceros, pero no se permitía este cambio a aquellos con una dirección ‘@gmail.com’.

Como indica la tecnológica en su página de soporte, «si la dirección de correo electrónico de la cuenta termina en ‘@gmail.com’, generalmente no se podrá cambiar». Sin embargo, Google ha comenzado a implementar una opción para permitir dichas modificaciones.
Así se ha detallado en una publicación compartida por el grupo de Telegram Google Pixel Hub, así como en una página de soporte de Google India, donde la tecnológica indica que ha comenzado a permitir cambiar el nombre de usuario de la dirección de correo electrónico de cuentas ‘@gmail.com’, manteniendo la misma terminación.

Robots en casa, móviles peores y niños sin redes: los cambios tecnológicos que llegarán en 2026

En la nueva era de los algoritmos y los chatbots que no saben nada, pero lo responden todo, la tecnología sigue avanzando a velocidades vertiginosas. Solo en los últimos 12 meses, hemos visto cómo Google comenzaba a transformar las búsquedas en internet llenando todas … sus herramientas de inteligencia artificial generativa, mientras que ChatGPT ha comenzado a flaquear en su enfrentamiento con la creciente competencia. Meta ha lanzado sus primeras gafas ligeras de realidad aumentada en su carrera para jubilar al ‘smartphone’ en el medio plazo. Samsung ha comercializado un móvil con tres pantallas. Nintendo ha dado el relevo a su Switch, y Australia ha decidido que los menores afincados en el país ya no pueden usar redes sociales. Casi nada.
Para 2026, los analistas esperan cambios todavía más profundos en todas las áreas tecnológicas, con potencial para afectar notablemente a los hábitos de los usuarios y al empleo que hacen de la tecnología en su día a día. Estos son algunos de los más importantes.

Móviles más caros y peores

La subida de precio de las RAM pondrá en apuros a los fabricantes de tecnología

AFP

Las empresas de inteligencia artificial generativa necesitan contar con grandes cantidades de memoria RAM. Desde hace unos meses, las fábricas están priorizando el suministro a centros de datos, reduciendo la oferta para el mercado de consumo y encareciendo los precios hasta un 300% en algunos casos. Esto es algo que puede afectar notablemente a los dispositivos que lleguen a las tiendas en los próximos meses; porque la RAM es un componente fundamental en ordenadores, consolas, tabletas y, también, en móviles. Los analistas esperan que, próximamente, los usuarios comiencen a tener que pagar más por los ‘gadgets’, que serán menos competentes.
«Las marcas de ‘smartphones’ y ordenadores se encuentran obligadas a aumentar los precios de sus productos y reducir las especificaciones», afirma en un reciente informe la empresa de análisis del mercado tecnológico TrendForce. La firma destaca que, dentro del campo de la telefonía, las empresas más afectadas serán las especializadas en terminales de gama de entrada y media, con precios que rondan los 500 euros. Respecto al tiempo que durará la escasez de RAM, el productor de componentes estadounidense Micron, avisaba en su último informe de resultados de que podría extenderse, incluso, «más allá» de 2026.

Google contra ChatGPT

En 2025 Google comenzó a reducir distancias en su competencia con OpenAI

google

Si 2025 ha sido el año en el que Google, finalmente, ha podido acercarse a OpenAI ofreciendo versiones de Gemini que, por momentos, han sido bastante superiores en capacidades a las más punteras de ChatGPT. Los expertos esperan que la competencia entre las dos firmas se recrudezca en los próximos meses. Algo que acabará arrastrando también a otros competidores como Meta, xAI o Anthropic. «Va a haber una gran urgencia para sacar cada vez más rápido nuevas versiones de los modelos que serán mejores en cosas muy concretas», explica a ABC Luis Martín, jefe de soluciones de IA de Llorente y Cuenca.

La escasez de componentes puede provocar que los móviles tengan precios más elevados y peores especificaciones

El experto también espera que las grandes empresas ofrezcan al usuario herramientas de inteligencia artificial que, cada vez, serán más multimodales y capaces de «entender bien el mundo en el que se encuentran y responder a los problemas»; ya sea mediante texto y audio, o incluso a través de la imagen en tiempo real que se puede conseguir directamente desde la cámara del ‘smartphone’.

Menores sin redes sociales

Las redes sociales pueden pasar a estar prohibidas para menores de 16 años en España

reuters

El pasado 10 de diciembre, Australia prohibió que los menores de 16 años siguieran teniendo acceso a redes sociales o a sitios como YouTube. ¿El resultado? La norma llegó con agujeros en materia de verificación de edad, por lo que todavía hay muchos niños que siguen utilizando las mismas aplicaciones de siempre. Lo mismo ha pasado en Reino Unido, país que, desde el pasado verano, obliga a las páginas de contenido para adultos a añadir sistemas que restringiesen el acceso de menores.
Se espera que este 2026 otros países comiencen a tomar medidas similares. Y España será uno de ellos. El Gobierno tiene un proyecto de ley con el que espera subir la edad mínima legal para tener redes sociales de los 14 a los 16 años; y esta medida podría llegar con el lanzamiento de la ‘app’ Cartera Digital Beta. Esa herramienta, con la que el Ejecutivo espera evitar que los menores sigan accediendo a espacios inapropiados y que tendrá su equivalente en el resto de la Unión Europea. Queda por ver si la solución es efectiva o los menores encuentran una (o mil) formas de saltársela.

Algunos países, como España, tratarán de evitar que los menores de 16 años sigan accediendo a redes sociales

«Tendremos que ver si las grandes empresas pasan por el aro y lo aceptan poniendo los mecanismos de seguridad para que sea compatible. No creo que el camino de la prohibición sea el adecuado, porque quebrantar siempre resulta atractivo, y ya sabemos que hay formas de saltarse estas barreras, como las ‘apps’ con VPN. Me parece, de primeras, ponerle puertas al campo», señala a este diario el ‘hacker’ Antonio Fernandes.

Cambios en Apple

Tim Cook, CEO de Apple

AFP

Después de más de una década, el tiempo de Tim Cook al frente de Apple comienza a acercarse a su fin. De acuerdo con los analistas, la firma de Cupertino ya está inmersa en la búsqueda de un sustituto para su actual CEO, el mismo que, a lo largo de su mandato, ha conseguido llevar a la compañía a convertirse en una de las tres empresas más valiosas del mundo con una capitalización bursátil de 4 billones de dólares. De acuerdo con ‘Financial Times’, la salida del sustituto de Steve Jobs podría producirse tan pronto como en 2026; aunque otros, como ‘Bloomberg’, señalan que es más probable que el cambio se dilate un año más.
«Apple es una máquina de hacer dinero. Pero como hemos dicho muchas veces, el efecto ‘wow’ en las presentaciones de producto se ha perdido. Es posible que la empresa busque recuperarlo con un cambio de liderazgo«, explica a este periódico el analista de negocio digital José Luis Casal. Por el momento la carrera para tomar el relevo en Apple la lidera John Ternus, actual responsable de producto de la empresa del iPhone. También se espera que este 2026 lance al mercado su primer móvil plegable con doble pantalla, un segmento en el que otros fabricantes, como Samsung, llevan compitiendo desde hace más de cinco años.

El sustituto del móvil

Las Ray-Ban Display, presentadas por Meta hace unos meses

meta

Durante los últimos años, Meta ha capitalizado el mercado de las gafas ligeras inteligentes. Hace solo unos meses, presentó su nuevo modelo, las Ray-Ban Meta Display, con capacidad para proyectar imágenes en la lente, lo que hace posible consultar los mensajes o las notificaciones de redes sociales sin necesidad de sacar el móvil del bolsillo. La idea de la empresa es continuar afinando el producto para poner en las calles una versión que funcione de forma independiente y sea capaz de hacer lo mismo que un ‘smartphone’.

Google tiene intención de presentar sus primeras gafas inteligentes en años. Apple podría hacer lo mismo en 2027

«Las gafas van a convertirse en el sustituto del móvil», señala a este diario Edgar Martín-Blas, CEO de la empresa especializada en realidad mixta Spatial Voyagers. El experto remarca que «vamos hacia un internet en el que las comunicaciones ya no tienen nada que ver con las pantallas» y que «todo funcionará a través de ‘wearables’ e inteligencia artificial». Se espera que Google anuncia sus primeras gafas inteligentes desde las accidentadas Glass este mismo 2026; los analistas apuntan que Apple hará lo mismo en 2027. Mientras tanto OpenAI está trabajando en una nueva línea de ‘gadgets’ sin pantalla, basados en IA, que podrían ser presentados antes de que termine el próximo año.

Llegan los humanoides

El robot Neo comenzará a trabajar como mayordomo en unos meses

1x

Un buen puñado de tecnológicas, sobre todo chinas y estadounidenses, están empeñadas en meter robots humanoides en los domicilios para que comiencen a ayudar a sus dueños planchando camisas o limpiando las casas. Ahí está el ejemplo del modelo Neo de la empresa 1X, una máquina que, en teoría, comenzará a cumplir con todas estas funciones en apenas unos meses. Aunque todavía tiene muchos problemas de autonomía, según señalan los expertos. Lo que sí que se espera es que esta tecnología comience a estar mucho más presente en entornos industriales cumpliendo labores muy concretas en entornos controlados. Para Casal, el 2026 será un año determinante: «Creo que vamos a empezar a ver cómo estos dispositivos llegan a las fábricas y todos los procesos de fabricación podrán automatizarse mucho más».

Muere Vince Zampella, cocreador de 'Call of Duty', muere en un accidente de coche a los 55 años

El desarrollador de videojuegos Vince Zampella, conocido por ser uno de los creadores de ‘Call of Duty’, ha muerto en un accidente de tráfico cuando viajaba en un Ferrari por la autopista Angeles Crest del sur de California. El vehículo se salió de … la carretera, chocó contra un muro de hormigón y un pasajero atravesó el cristal del automóvil.
El accidente se produjo en torno a las 12.45 del domingo en una carretera al norte de Los Ángeles, en las montañas de San Gabriel, según ha confirmado la Patrulla de Carreteras de California y recoge NBC4. El conductor quedó atrapado en el interior del vehículo, que fue pasto de las llamas, y falleció en el lugar. El copiloto murió tras ser trasladado al hospital.

Zampella, de 55 años, deja un imponente legado en generaciones de jugadores. En 2002 cofundó Infinity Ward, el estudio responsable de la franquicia Call of Duty, y ocho años más tarde creó Respawn Entertainment, adquirida posteriormente por Electronic Arts en 2017.

Con él al frente, Respawn Entertainment lanzó títulos como ‘Titanfall’, ‘Titanfall 2’, ‘Apex Legends’ y ‘Star Wars Jedi: Fallen Order’, todos reconocidos por su innovación y éxito comercial. Zampella también dirigió un equipo de estudio de EA con sede en Playa Vista detrás de la franquicia de videojuegos Battlefield.

INTERNACIONAL

Las primeras palabras de Nicolás Maduro en la cárcel de Nueva York tras su captura: «Buenas noches, feliz Año Nuevo»

«Buenas noches, feliz Año Nuevo», han sido las primeras palabras del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tras ser capturado por las fuerzas estadounidenses. Las ha pronunciado nada más llegar al Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn, en Nueva York, e iban dirigidas a … varias personas que se encuentra por el camino.
Al lugar, en el que pasa la noche recluido, ha llegado esposado y escoltado por agentes de la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA), según confirman fuentes oficiales a varios medios estadounidenses. La cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca ha publicado el vídeo en el que se muestra al mandatario recorriendo el espacio y felicitando el año nuevo a los presentes.

Previo a su llegada, Maduro y su esposa, Cilia Flores, han bajado del avión en la Base Aérea de la Guardia Nacional de Stewart, acompañados por más de una docena de agentes, para ser trasladados en helicóptero hasta la ciudad de Nueva York.

El mandatario fue detenido durante la madrugada del sábado en una operación estadounidense, que incluyó bombardeos sobre instalaciones militares en la capital, Caracas, y en otros puntos estratégicos. Según fuentes de la Casa Blanca, la operación fue autorizada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el día de Navidad, pero la ejecución se aplazó por factores operativos.

China exige a Estados Unidos la liberación inmediata de Nicolás Maduro

China sigue brindando su apoyo al régimen venezolano, aunque de momento solo pueda ofrecer palabras. Tras la confirmación de la captura del dictador Nicolás Maduro por tropas estadounidenses y su posterior detención en Nueva York, el gigante asiático ha emitido un segundo comunicado oficial para … exigir su «liberación inmediata».
«China insta a Estados Unidos a garantizar la seguridad personal del presidente Maduro y de su esposa, a liberarlos de inmediato, a dejar de subvertir el régimen venezolano y a resolver la cuestión mediante el diálogo y la negociación», señala una nota difundida por su ministerio de Exteriores en la tarde de este domingo (hora local).
El texto responde a las imágenes del dictador esposado, así como al anuncio de que Estados Unidos «gestionará» Venezuela hasta que se produzca una transición «segura, apropiada y justa», según afirmó el presidente Donald Trump en su rueda de prensa de anoche, un proceso para el que de momento parece haber descartado a la líder opositora y Nobel de la Paz, María Corina Machado.

«Las acciones de Estados Unidos violan claramente el derecho internacional, las normas básicas de las relaciones internacionales y los propósitos y principios de la Carta de la ONU», ha señalado el Gobierno chino, argumentos que fundamentan su rotundo rechazo, diametralmente opuesto, por ejemplo, a su apoyo implícito a la invasión rusa de Ucrania, todavía en disputa.
En su reacción inicial en la noche del domingo, tras varias horas de cautelosa espera, el régimen chino acabó por expresar su «enérgica condena» ante el «ataque militar contra Venezuela», al tiempo que se declaraba «profundamente conmocionado por el hecho de que Estados Unidos haya utilizado de forma temeraria la fuerza contra un Estado soberano y haya actuado contra el presidente de otro país».

Ansiedades petrolíferas

China representa uno de los principales aliados internacionales de Venezuela, como demuestra el hecho de que una de las últimas actividades oficiales de Maduro antes de su captura fuera una reunión con el enviado especial de China para Asuntos de América Latina, Qiu Xiaoqi. La recepción, celebrada en el palacio de Miraflores, contó con la participación de varios diplomáticos chinos, así como de la entonces vicepresidenta, ahora presidenta en funciones, Delcy Rodríguez.
Esta conversación pretendía «ratificar el carácter inquebrantable de la hermandad entre Caracas y Pekín, en un contexto geopolítico marcado por la resistencia ante las medidas coercitivas unilaterales y la búsqueda de un desarrollo soberano para los pueblos del Sur Global», de acuerdo con el comunicado oficial emitido por la Presidencia venezolana.
El propio Maduro quiso «agradecer al presidente Xi Jinping siempre su hermandad, como hermano mayor» y «reiterar que China y Venezuela son socios estratégicos», «no solo como socios en materia comercial y energética sino como un aliado político fundamental en la región».
China afianzó sus lazos con Venezuela tras la llegada al poder de Hugo Chávez, hasta convertirse en su principal apoyo. Desde entonces ha brindado asistencia en forma de cuantiosos préstamos, ayudas y todo tipo de proyectos que el chavismo ha pagado con petróleo.
China supone el primer comprador de crudo venezolano: allí acabaron un 38% de los barriles producidos en 2024 según cifras de Lipow Oil Associates, equivalentes a un 4% de sus importaciones chinas de petróleo a nivel global. En ese sentido, la voluntad de EE.UU. de mantener operativa la industria petrolífera podría aplacar la preocupación del gigante asiático en materia de suministro energético.

EE.UU. dirigirá Venezuela hasta una transición y controlará su petróleo

Estados Unidos ejecutó en la madrugada del sábado 3 de enero de 2026 una operación militar y judicial sin precedentes en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y su traslado inmediato a Estados Unidos … para ser procesados ante tribunales federales. La operación incluyó ataques selectivos contra instalaciones militares clave en Caracas y otros puntos estratégicos del país, así como un asalto nocturno que permitió la detención del matrimonio presidencial y su evacuación en helicóptero hasta el buque de la Armada estadounidense USS Iwo Jima, desde donde fueron enviados a Nueva York.

Maduro y Flores se enfrentan a imputaciones federales por narcotráfico, narcoterrorismo y delitos relacionados con armas ante el Distrito Sur de Manhattan, en el marco de una causa que se remonta a 2020 y que ha sido ampliada en las últimas horas con nuevos cargos. Según fuentes de la Administración, Donald Trump autorizó la operación días antes de Navidad, pero su ejecución tuvo que aplazarse por una combinación de factores operativos y estratégicos. Las condiciones meteorológicas no ofrecían garantías suficientes para una misión que dependía de helicópteros y control aéreo preciso, y el Pentágono priorizó en esas fechas un ataque ordenado por el presidente contra objetivos yihadistas en Nigeria durante el día de Navidad. Solo cuando se abrió una ventana considerada óptima, ya entrado enero, Trump dio la orden definitiva.

El inicio de los ataques

Pasada la medianoche se registraron detonaciones y sobrevuelos de aeronaves en Caracas y en otros puntos del país. Los ataques se concentraron en la base aérea Generalísimo Francisco de Miranda, conocida como La Carlota, el complejo militar de Fuerte Tiuna, el puerto de La Guaira y otros objetivos en los estados de Miranda y Aragua. El despliegue combinó aeronaves de ala fija y helicópteros para asegurar el control del espacio aéreo y facilitar la extracción. Según los datos disponibles, las fuerzas venezolanas no ofrecieron una resistencia significativa ni en el aire ni en tierra, lo que permitió un despliegue limitado de efectivos estadounidenses, centrado en asegurar el perímetro, ejecutar la captura y evacuar a los detenidos sin un enfrentamiento abierto.
Trump siguió la operación en tiempo real desde Mar-a-Lago, acompañado por mandos militares, a través de enlaces de vídeo. Más tarde describió lo ocurrido como «ver una película», por la rapidez y coordinación del asalto. Aseguró que no hubo bajas estadounidenses y que no se perdió ningún equipo, aunque reconoció que algunos efectivos resultaron heridos leves. Según fuentes conocedoras del operativo, Maduro y Flores fueron sorprendidos en un dormitorio durante el asalto nocturno y puestos bajo custodia en cuestión de minutos. Horas después, la fiscal general, Pam Bondi, anunció nuevas imputaciones que incluían formalmente a Flores, despejando cualquier duda legal antes de su traslado fuera del país.
La Casa Blanca no notificó previamente al Congreso en virtud de la Resolución de Poderes de Guerra, al sostener que no se trató de una acción bélica contra un Estado soberano, sino de una operación destinada a detener a un prófugo de la Justicia estadounidense. Ese argumento provocó críticas inmediatas entre los demócratas y también entre algunos republicanos, que reclamaron explicaciones sobre la base legal y la ausencia de consulta previa. Con el paso de las horas, sin embargo, el respaldo republicano se cerró en torno a Trump, especialmente en el Senado, donde se defendió la actuación como una operación legítima de aplicación de la ley.
El secretario de Estado, Marco Rubio, trasladó a varios senadores que la misión fue limitada y estrictamente orientada a ejecutar una orden judicial pendiente. Negó que se tratara de una campaña militar o de un cambio de régimen por la vía armada, y aseguró que no se prevén nuevas acciones ahora que Maduro está bajo custodia estadounidense. Sin embargo, el propio Trump introdujo un elemento de presión adicional al revelar que el Pentágono había contemplado desde el inicio una segunda fase. «Estábamos preparados para una segunda oleada, y una oleada mucho mayor», afirmó, añadiendo que el éxito del primer ataque hace que probablemente no sea necesario activarla, aunque dejó claro que la opción sigue sobre la mesa.

La Casa Blanca no notificó previamente al Congreso al sostener que no se trató de una acción bélica contra un Estado soberano, sino de una operación destinada a detener a un prófugo de la Justicia estadounidense

Desde el verano, Trump había ido endureciendo de forma progresiva su discurso contra Maduro, vinculando al régimen venezolano con el narcotráfico, el terrorismo y la presión migratoria sobre Estados Unidos. A finales de agosto habló de una nueva fase contra lo que definió como narcoestados en el hemisferio occidental y autorizó un despliegue naval y aéreo poco habitual en el Caribe y el norte de Suramérica. En noviembre mantuvo un contacto directo con Maduro, en el que le trasladó que lo mejor para él era abandonar el poder y salir del país. Durante diciembre volvió a elevar el tono y deslizó que ya se había destruido una instalación en tierra vinculada a las rutas de la droga, una referencia que después encajó en la secuencia de operaciones encubiertas previas al asalto final.
Tras la captura, Trump compareció en Mar-a-Lago para presentar la operación como el inicio de una nueva fase en la relación entre Estados Unidos y Venezuela, marcada por una implicación directa de Washington en el país. Desde el inicio sostuvo que Estados Unidos asumirá una tutela temporal sobre Venezuela para dirigir una transición política. «Vamos a gobernar el país hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y juiciosa. Nos vamos a quedar y, en la práctica, lo vamos a administrar hasta que se produzca una transición correcta», afirmó.
Justificó esa tutela en la necesidad de evitar que, tras la salida de Maduro, el poder vuelva a manos de actores que reproduzcan el deterioro de las últimas décadas. En ese marco, vinculó la presencia estadounidense con la creación de condiciones para el regreso de millones de venezolanos en el exilio, al que describió como «el mayor del mundo en este momento». Aseguró que la prioridad es que quienes se vieron forzados a marcharse puedan volver a vivir «en libertad y sin miedo».
En el plano político inmediato, Trump introdujo un mensaje ambiguo sobre la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Recordó que fue designada por Maduro y que acaba de jurar el cargo, pero confirmó que su situación está siendo evaluada directamente por Marco Rubio, quien ya ha hablado con ella. Según Trump, Rodríguez ha mostrado disposición a «hacer lo que creemos que es necesario» para avanzar hacia un nuevo escenario, sin aclarar si contará con un papel estable en la transición.

María Corina Machado

Ese tono contrastó con el empleado hacia la oposición en el exilio. Trump fue explícito al descartar a María Corina Machado como figura central. «Creo que sería muy difícil que ella fuera la líder. No tiene el apoyo ni el respeto dentro del país», afirmó, después de que Machado reclamara la instalación como presidente de su aliado Edmundo González Urrutia, a quien Estados Unidos había reconocido previamente como vencedor de las elecciones de 2024. Trump evitó mencionar a González Urrutia y no avaló ninguna fórmula concreta, subrayando que Washington no da por hecho que el relevo político pase por las figuras actuales del bloque opositor.
El presidente dedicó una parte sustancial de su discurso a la dimensión económica y energética. Acusó a Venezuela de haber confiscado y vendido activos estadounidenses, especialmente en el sector petrolero, causando pérdidas de «miles y miles de millones de dólares». Describió la industria petrolera venezolana como un «fracaso total» y sugirió que, bajo tutela estadounidense, podría reconstruirse la infraestructura y devolver el flujo de crudo, con inversiones que, según dijo, asumirían las propias compañías energéticas.

Trump fue explícito al descartar a María Corina Machado como figura central. «Creo que sería muy difícil que ella fuera la líder»

Trump vinculó ese planteamiento a la lucha contra el narcotráfico. Aseguró que Estados Unidos ha logrado interceptar cerca del 97% de la droga que entra por vía marítima y atribuyó una parte sustancial de ese tráfico a Venezuela. Presentó el control del país como una extensión de la ofensiva antidroga y como una medida de protección directa para la sociedad estadounidense, afirmando que cada embarcación neutralizada evita miles de muertes asociadas al consumo de estupefacientes.
Otro eje central fue la acusación de que el régimen chavista exportó criminalidad a Estados Unidos. Trump afirmó que Maduro envió bandas como el Tren de Aragua para «aterrorizar a nuestra gente» en distintas ciudades, y las responsabilizó de violaciones, torturas y asesinatos, citando casos concretos de menores. Sostuvo que con la captura de Maduro esa amenaza «ya no volverá a existir» y que el dirigente «nunca más podrá amenazar a un ciudadano estadounidense». Añadió que el régimen vació cárceles y centros psiquiátricos para enviar delincuentes violentos y narcotraficantes a Estados Unidos, una política que, según él, terminó con el endurecimiento del control fronterizo y la acción directa contra Venezuela.
Mientras tanto, en Caracas, la actividad cotidiana quedó parcialmente paralizada tras horas de confusión. Se registraron cierres improvisados de comercios, interrupciones del transporte y presencia disuasoria de efectivos armados cerca de instalaciones militares. El régimen evitó durante horas aclarar quién ejercía de facto el poder y decretó el estado de conmoción exterior, sin anunciar formalmente una sucesión. Fue Trump quien dijo que Rodríguez había asumido el poder de forma interina.
La reacción internacional fue inmediata. Gobiernos de la región denunciaron la violación de la soberanía venezolana y reclamaron reuniones urgentes.

El mundo como un pastel

Hace justo cinco años, Donald Trump alentaba a que sus seguidores más exaltados asaltaran al Capitolio en Washington al no aceptar el resultado de unas elecciones presidenciales que claramente había perdido. Aquel golpe frustrado, pero electoralmente respaldado con un segundo mandato, ha terminado por hacer … irreconocible a la democracia de Estados Unidos. Un año después de que Trump plantease una democracia sin reglas, Vladímir Putin procedió a la invasión de Ucrania.
En este lustro dominado por la incertidumbre y el resentimiento hemos asistido a la vertiginosa transformación del sistema internacional construido a partir de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial. Un sistema imperfecto basado en el multilateralismo, las reglas, la diplomacia y la cooperación. Un sistema que ha permitido un periodo de paz y prosperidad sin precedentes pero que no ha sido capaz de superar ni la contagiosa crisis que sufren las democracias occidentales ni tampoco el auge de las autocracias que se creen civilizaciones con toda clase de cuentas históricas que saldar.
Esta peligrosa transformación del sistema internacional habría llegado a su punto culminante durante este fin de semana con el asalto al régimen de Venezuela. Entre Kiev y Caracas, con Taiwán en el horizonte, emerge un nuevo orden donde solamente impera la ley del más fuerte. El mundo ha terminado por convertirse en un pastel a repartir entre grandes potencias más que dispuestas a hacer todo lo que les da la gana en sus respectivas zonas de influencia.
La terrible ironía es que las reglas existen: la Carta de Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención para la prevención y sanción del genocidio y los Convenios de Ginebra para proteger a las víctimas de los conflictos armados. El gran problema es que cuando esas reglas solamente se aplican a los pequeños y no son respetadas por los grandes, es como si no existieran.

Sistema internacional
Entre Kiev y Caracas emerge un nuevo orden solamente donde impera la ley del más fuerte

Pese a presumir tanto del ensimismamiento del America First, la Administración Trump está demostrando un intervencionismo como no se había visto en Washington desde hace muchas décadas. Una cosa es no querer seguir leyendo la cartilla a los sátrapas del mundo, y de paso aceptar sus regalitos. Y otra cosa es perder por completo el respeto a las fronteras y soberanía de sus vecinos. Los primeros doce meses del segundo mandato de Trump están siendo un constante y creciente troleo internacional, sobre todo en el continente americano. Desde Groenlandia hasta Argentina y Brasil, pasando por Canadá, Panamá, México, Honduras, El Salvador, Colombia y, por supuesto, Venezuela.
En esta sobredosis de injerencia, el presidente Trump ha encontrado un enemigo especialmente útil en el régimen de Maduro. A la dictadura de Caracas se le puede acusar de todo. Hasta de instigar las «zonas de guerra» urbanas de Estados Unidos, que sirven de excusa a más que cuestionables despliegues militares ordenados por la Casa Blanca desde Los Ángeles a Chicago. En su búsqueda de una «guerrita esplendida» y de materializar las acciones temerarias que definen a los hombres fuertes, Trump ha encontrado en el Caribe el escenario perfecto. No importa que ni un gramo de fentanilo venga de Venezuela.

Democracias en peligro
Las autocracias, cada vez más fuertes y unidas, se presentan como el futuro

Dentro de esta sintonía de mentiras, abusos del derecho internacional y complicidades entre la Casa Blanca y el Kremlin, Putin apunta a Europa, que es la parte que le corresponde en el reparto en curso de Occidente entre Estados Unidos y Rusia. El Kremlin sabe muy bien quiénes son los únicos dispuestos a respaldar a Ucrania en una guerra que si fuera por el presidente Trump hubiera terminado hace mucho tiempo de la manera más vergonzosa y peligrosa posible.
Rusia, a su vez, mantiene una alianza «sin límites» con China. La exhibición diplomática, económica y militar realizada por Xi Jinping el pasado septiembre con su desfile de la victoria en Pekín también sirve como ilustración de ese nuevo orden internacional marcado por extrañas complicidades. Un orden en el que las autocracias, cada vez más fuertes y unidas, se presentan como el futuro y las democracias, con todos sus valores y libertades, quedan encasilladas como parte de un pasado tan decadente como caduco. El propio Donald Trump, en su cruzada contra la democracia de Estados Unidos, ha coreado este mensaje preguntándose si sus votantes lo que realmente quieren es sumarse a la moda de las dictaduras imperialistas.
Aunque lideran naciones muy diferentes, Donald Trump, Xi Jinping y Vladímir Putin tienen algo tan inquietante como trascendental en común: amoldar sus respectivos sistemas políticos y económicos a su voluntad. El resultado no es otro que un mundo mucho más peligroso.

Mamdani llama a Trump y lidera la reacción demócrata contra la captura de Maduro: «Es un acto de guerra»

La sensación política del año pasado en EE.UU., Zohran Mamdani, ha liderado la reacción del Partido Demócrata frente a la captura de Nicolás Maduro decretada por Donald Trump. El flamante alcalde de Nueva York, que juró su cargo este jueves, fue el único … demócrata que se sepa que descolgó el teléfono y llamó al presidente de EE.UU. para protestar una acción militar condenada por la mayoría de los líderes de su partido.
«Llamé al presidente y hablé con él directamente para dejar clara mi oposición», dijo Mamdani en una rueda de prensa el sábado, horas después de que un comando de fuerzas especiales capturara al dictador venezolano en Caracas.
Antes, en un comunicado, Mamdani condenó en un comunicado la operación militar en términos similares a otros demócratas: «El ataque unilateral a una nación soberana es un acto de guerra y una violación de la ley federal e internacional».

«Esta búsqueda flagrante de cambio de régimen no solo afecta a aquellos en el extranejero, también impacta de forma directa a los neoyorquinos, incluidos los decenas de miles de venezolanos que viven en esta ciudad», añadió. Uno de los impactos directos se materializó el sábado por la noche: Maduro fue trasladado por las fuerzas de seguridad de EE.UU. a Nueva York, la ciudad donde fue imputado y donde será procesado. De momento, quedará bajo prisión preventiva en el Metropolitan Detention Center, una cárcel de alta seguridad en el distrito de Brooklyn.

Mamdani, un joven socialista de 34 años que ganó por sorpresa

Logró el año pasado la alcaldía de la mayor ciudad de EE.UU., no calificó a Maduro -un dictador que también se considera socialista- como un líder «ilegítimo», como sí hicieron otros demócratas o líderes internacionales.
Las críticas a Trump son el primer encontronazo de Mamdani con el presidente de EE.UU. desde la reunión que ambos mantuvieron hace unas semanas en la Casa Blanca. Allí mostraron una sintonía inesperada, pese a que Trump había calificado a Mamdani de «comunista» y este último había tildado al presidente de «fascista».
Más allá de la llamada de Mamdani a Trump, la reacción generalizada de los demócratas se centró en dos críticas: el engaño del Gobierno al Congreso acerca de sus intenciones sobre Venezuela y el uso de la captura de Maduro como distracción frente a los verdaderos problemas que sufren los estadounidenses.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, condenó que hasta en tres ocasiones los altos cargos de la Administración Trump negaron en comparecencias en el Congreso que su intención era un cambio de régimen o emprender operaciones militares en Venezuela.
«Me aseguraron que no lo intentarían», dijo Schumer. «Claramente, no estaban siendo sinceros con el pueblo de EE.UU.», añadió el senador, que detalló que no había recibido informes gubernamentales de la captura y su operación militar.
«Esto no va de drogas», criticó una de las principales voces del izquierdismo en EE.UU., la diputada Alexandria Ocasio Cortez. «Va de petróleo y de cambio de régimen. Y ahora necesitan un juicio para pretender que no es así. Especialmente, para distraer sobre Epstein (la revelación de documentos sobre el pedófilo financiero que fue amigo de Trump) y los costes disparados de los seguros médicos».

Esta es una línea, la de la distracción, que siguieron muchos otros

Por ejemplo, Pete Buttigieg, el exsecretario de Transporte y posible candidato presidencial en 2028: la captura de Maduro, en su opinión, sigue «un patrón viejo y obvio. Un presidente impopular -que suspende en economía y al que se le escapa el poder en casa- decide emprender una guerra en el extranjero para conseguir un cambio de régimen».
La inmensa mayoría de los republicanos aplaudieron o justificaron la operación militar. Solo el puñado de congresistas díscolos -como la diputada Marjorie Taylor Greene, que deja su escaño este martes- que no dudan en criticar las aventuras en el extranjero de Trump, mostraron su oposición.
Las críticas de Greene, que ha sido hasta hace pocos meses una seguidora leal de Trump, han mostrado las grietas en el movimiento político MAGA -l’Make America Great Again’, ‘Hacer a EE.UU. grande otra vez’, el lema de Trump-. Critican la persistencia de las dificultades económicas para las clases medias y trabajadoras -frente a las promesas de una ‘edad dorada’ por parte del presidente- y las agresividad de Trump en política exterior.

Delcy Rodríguez: nueva dueña de Venezuela

La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 sacudió los cimientos del régimen venezolano. En medio del desconcierto, Delcy Eloína Rodríguez Gómez –vicepresidenta ejecutiva y mano derecha del mandatario– se alzó como heredera de facto, indisputada, del poder chavista. … Amparada en la Constitución, Rodríguez asumió las riendas del Gobierno tras la detención de Maduro, exigiendo desafiante a Washington pruebas inmediatas de la vida del líder caído y de la primera dama, Cilia Flores.
Con Maduro ya en Guantánamo, con voz firme en la televisión estatal, denunció el «ataque ruin y cobarde» de Estados Unidos y prometió que, aunque «nos han atacado, no nos doblegarán». La escena sintetiza el momento histórico: la «tigresa» del chavismo –apodo que le dio el propio Maduro por su feroz defensa del sistema represivo que ahora dirige– queda como la figura civil más poderosa de Caracas, decidida a preservar el legado del régimen contra viento y marea.
Hija de Jorge Antonio Rodríguez, un líder guerrillero de izquierda torturado y asesinado en 1976, Delcy Rodríguez lleva el chavismo en la sangre. Junto a su hermano Jorge Rodríguez –actual presidente de la Asamblea Nacional– creció inmersa en la militancia de izquierda. Su ascenso político fue meteórico y siempre ligado al núcleo duro del poder bolivariano. Durante el gobierno de Hugo Chávez ocupó puestos clave: en 2003 dirigió la Coordinación General de la Vicepresidencia y luego asumió varios cargos vinculados a la industria petrolera, llegando a ministra del Despacho de la Presidencia en 2006. Estas responsabilidades tempranas en el sector energético la vincularon al principal bastión económico del país: el petróleo.

Con el ascenso de Nicolás Maduro en 2013, Rodríguez continuó acumulando poder

Fue ministra de Comunicación e Información (2013-2014) y en 2014 asumió la Cancillería (Relaciones Exteriores). Desde ese rol se destacó como figura clave del chavismo en el plano internacional, enfrentándose con vehemencia a cualquier foro u organismo que cuestionara al régimen. En una ocasión intentó incluso colarse en una cumbre del Mercosur en Buenos Aires tras la suspensión de Venezuela del bloque, protagonizando un incidente diplomático sonado y bochornoso. Episodios como aquel cimentaron su reputación de lealtad absoluta y combatividad plena: Maduro la elogió entonces como «una mujer valiente, curtida… probada en mil batallas».
En 2017 fue pieza clave en la polémica Asamblea Nacional Constituyente (ANC) progubernamental que usurpó las funciones del Parlamento opositor. Por su rol en el «socavamiento de la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos» durante la instalación de la ANC, la Unión Europea sancionó a Delcy Rodríguez en junio de 2018. Se le prohibió la entrada al territorio europeo y se congelaron sus activos, marca indeleble de su condición de halcón del régimen.

En 2018, tras las cuestionadas elecciones presidenciales, Maduro recompensó la lealtad de Rodríguez nombrándola Vicepresidenta Ejecutiva, convirtiéndola en la segunda al mando. Sustituyó a Tareck El Aissami –un poderoso chavista luego encarcelado por corrupción–, consolidando así a la familia Rodríguez en la cúspide del poder. Desde esa Vicepresidencia, Delcy se volvió omnipresente: es la única figura, aparte del ya preso Maduro, con control transversal del aparato estatal, y su influencia se extiende a sectores cruciales, críticos, como la economía y el petróleo. De hecho, Maduro le delegó también el Ministerio de Economía y Finanzas, y en agosto de 2024 le entregó la cartera de Hidrocarburos, acumulando un poder sin precedentes en manos civiles.
Estas funciones duales como zar económica y petrolera convirtieron a Rodríguez en la arquitecta de la frágil economía venezolana, con enorme influencia sobre el debilitado sector privado. A diferencia de otros guardianes de las esencias del chavismo, aplicó en parte políticas económicas ortodoxas para intentar frenar la hiperinflación galopante, restringiendo la emisión monetaria y permitiendo cierta apertura comercial. Al mismo tiempo, tuvo que ingeniárselas para sortear las severas sanciones internacionales que asfixiaban las finanzas estatales.
Rodríguez demostró su habilidad para moverse en las zonas grises financieras orquestando mecanismos opacos que mantuvieran a flote al régimen, como contactos con socios como Irán o Qatar. La inteligencia estadounidense la vincula a la extracción del oro de las reservas nacionales y acuerdos para venta de crudo sancionado a países adversarios de Estados Unidos. Acostumbrada a tratar con gigantes geopolíticos, llegó a conducirse con una temeridad que provocó un escándalo que sacudió al gobierno español de Pedro Sánchez.

Fue el sonado «Delcygate», en enero de 2020

Pese a la prohibición de pisar suelo europeo, la vicepresidenta realizó un viaje secreto a Madrid, para una reunión clandestina con el ministro español José Luis Ábalos en el aeropuerto de Barajas. En aquellos días, Delcy negoció la venta de 104 barras de oro venezolano por 68,5 millones de dólares. Según reveló un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, el contrato de la operación se firmó el 27 de diciembre de 2019, con entrega del oro prevista entre finales de diciembre y la primera semana de enero de 2020, coincidiendo con la llegada furtiva a España. La trama, impulsada a través del FONDEN y encubierta como un envío de material sanitario desde Zambia, fue gestionada por el empresario español Víctor de Aldama, que mantenía una relación directa y personal con Rodríguez, tal y como revelaron medios españoles.
Los mensajes recuperados por la UCO mostraron cómo Aldama y Rodríguez intercambiaban bromas sobre su cercanía –«ya estás en la familia», le dijo ella, según recoge laSexta–, en un tono que subraya el carácter de clan con que opera la élite chavista. El escándalo desató investigaciones en España y tensó las relaciones diplomáticas, al sacar a la luz cómo el régimen de Maduro buscaba liquidez inmediata mediante operaciones opacas de oro, con Delcy como operadora directa en la sombra.
Paralelamente, ya como ministra de Petróleo, Rodríguez se enfocó en mantener viva la industria petrolera a pesar del cerco internacional. Cuando a mediados de 2025 la Administración Trump endureció el embargo –cancelando las licencias que permitían a petroleras extranjeras operar en Venezuela–, Delcy anunció tener un «plan secreto» para impulsar la producción petrolera y sortear las sanciones. Convocó a la junta directiva de PDVSA y a viceministros del área para garantizar la «continuidad operativa en todos los procesos» de la industria, asegurando que el «motor de hidrocarburos» seguiría su marcha ininterrumpida y soberana.
Bajo su tutela, la petrolera estatal PDVSA declaró que las exportaciones de crudo y derivados «se desarrollan con normalidad» y que sus buques siguen navegando con garantías, desafiando el bloqueo naval con el que Trump intentaba aislar al país. «A Venezuela no la va a detener nadie… no necesitamos licencia para respirar», proclamó Maduro entonces, respaldado por Rodríguez.

La habilidad de Delcy Rodríguez no se limita al terreno administrativo

También ha operado en la diplomacia secreta. Con el país arrinconado, Rodríguez exploró salidas negociadas que garantizaran la supervivencia del chavismo sin el dictador. Según reveló una investigación de este diario, Delcy y su hermano Jorge promovieron en secreto un plan de «Madurismo sin Maduro» mediante mediadores de Qatar.
En al menos dos ocasiones –abril y septiembre de 2025– emisarios qataríes presentaron a Washington propuestas formales para una transición pactada en Venezuela: Maduro saldría del poder rumbo al exilio, se contempló hasta Madrid, y en su lugar un gobierno provisional encabezado por Delcy Rodríguez y un general disidente garantizaría la estabilidad institucional sin desmantelar el aparato chavista.
En esos escenarios, Delcy se veía a sí misma como figura de continuidad institucional del régimen, preservando el control del poder mientras se organizaban eventuales elecciones. El general propuesto era Miguel Rodríguez Torres, exministro de Interior chavista exiliado en España tras romper con Maduro, quien encarnaría un rostro «aceptable» para encabezar el gobierno de transición. Lo sacó de prisión en 2023 un amigo personal de Delcy: el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
Detrás de esta oferta subyacía el objetivo claro de los hermanos Rodríguez: preservar el núcleo del sistema chavista mediante un relevo que no alterara la estructura de poder, limitando las concesiones a la oposición. A cambio, el círculo pretoriano de Maduro pedía garantías: un indulto total para el dictador y su círculo (incluyendo el cese de procesos judiciales en EE.UU. y la suspensión de cargos en la Corte Penal Internacional), así como el levantamiento de sanciones económicas.
En diciembre de 2025, cuando la crisis militar escaló con buques de guerra estadounidenses rodeando Venezuela y explosiones sacudiendo Caracas, Maduro realizó una última maniobra desesperada. En una llamada telefónica de 15 minutos con Donald Trump –facilitada por intermediarios internacionales–, el acorralado dictador propuso oficialmente que Delcy Rodríguez encabezara un gobierno interino y convocara a elecciones libres en corto plazo. Ofreció su propia renuncia y exilio a Estambul o Madrid, a cambio de las garantías ya mencionadas para él y su familia. La Casa Blanca rechazó frontalmente la oferta.
El choque entre las aspiraciones de Rodríguez y las exigencias de Washington desembocó en el dramático operativo de captura de Maduro a inicios de este 2026. Con el líder chavista en paradero desconocido –tras ser trasladado bajo custodia a EE.UU.–, Delcy quedó al mando en Caracas por línea de sucesión constitucional. Paradójicamente, la figura que Trump se negaba a legitimar es ahora con quien debe lidiar para encauzar el futuro inmediato de Venezuela.

Un guion preocupante

Si Donald Trump hubiese relatado desde el Despacho Oval el ataque a Venezuela, podría haberlo hecho mirando el retrato de William McKinley, colgado en un lugar preferente, como un espejo en el que admirarse. Fue uno de sus presidentes favoritos, partidario de intervenir … o anexionar a finales del siglo XIX sin más contemplaciones territorios como Hawái, Cuba o Puerto Rico. Al magnate neoyorquino le anima una pulsión imperialista semejante, que le ha llevado a flexionar los músculos del poder estadounidense en Gaza, Irán, Ucrania, Nigeria y ahora Venezuela, mientras debilitaba la relación con sus aliados, permitía el ascenso chino y no era capaz de frenar el revanchismo ruso.
Lo preocupante no es el final de Nicolás Maduro, un dictador que ha destrozado su país, sino el método y las formas con las que Trump explica al mundo la intervención estadounidense, un verdadero «show televisivo» en sus palabras. Saltarse el derecho internacional y, posiblemente, varios preceptos constitucionales, tiene consecuencias en un mundo en el que ascienden potencias con valores e intereses contrapuestos a los occidentales y afirman también la ley del más fuerte.
La justificación de detener al capo de una organización de narcotraficantes no es suficiente (hace unas semanas Trump indultó al expresidente de Honduras condenado por tráfico de drogas), y más aún cuando va acompañada de reclamaciones de derechos de explotación del petróleo venezolano a favor de compañías estadounidenses.

Es necesaria una asistencia internacional a la oposición bien planificada y completa, con todos los apoyos para que sea ella que protagonice el tiempo nuevo y evite un conflicto civil

Parece que no hay más plan que «gestionar el país», sin un límite temporal claro, y permitir a las empresas estadounidenses que hagan negocios mientras Venezuela modifica su rumbo político. El cambio de régimen pasa por conectar con la legalidad derivada de las últimas elecciones, usurpadas por Maduro, y encauzar la transición a la democracia.
Pero es necesaria una asistencia internacional a la oposición bien planificada y completa, con todos los apoyos para que sea ella la que protagonice el tiempo nuevo y evite un conflicto civil. Europa debe cumplir un papel importante, aunque el Gobierno español esté lastrado por su política de cercanía a Maduro.
El anacrónico «corolario Trump a la doctrina Monroe» de la recién publicada Estrategia de Seguridad Nacional debe ser más que un derecho a proteger intereses nacionales difusos de Estados Unidos dentro de los países latinoamericanos para asegurar su primacía en el tablero internacional.
Una referencia a poner freno a la influencia cubana, rusa o china en Venezuela ayudaría a comprender la operación y permitiría pasar del matonismo a la geopolítica. Pero Trump, en palabras de Yuval Noah Harari, es débil con los fuertes y fuerte con los débiles y se encuentra cómodo con el crudo realismo de un mundo dividido en esferas de influencia entre dos o tres grandes potencias.

VIDA GERENTE

Cómo puede afectar el derrocamiento de Maduro en Venezuela a los precios de petróleo, gasolina y diésel

La operación militar que Estados Unidos llevó a cabo el sábado en Venezuela y que se saldó con la detención de Nicolás Maduro ha puesto el foco en el posible impacto en un mercado del petróleo y de los combustibles que viene lidiando con crisis geopolíticas de calado desde hace meses. El país cuenta con las mayores reservas probadas de ‘oro negro’ del planeta (alrededor de 303.000 millones de barriles), pero apenas representa ya un 0,8% de la producción global de crudo. No obstante, es un actor más en un tablero marcado por el exceso de oferta y una demanda relativamente débil.Ese contexto es importante. El precio del petróleo registró en 2025 su mayor retroceso de los últimos cinco años. El barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, se abarató un 19%, mientras que el del estadounidense West Texas Intermediate (WTI) lo hizo alrededor del 20%. El cartel de productores de la OPEP (del que Venezuela es miembro fundador) y sus socios (como Rusia, México o Malasia) elevaron el bombeo después de años de recortes. Para EEUU, primer productor mundial, también fue un ejercicio récord, dado que sacó al mercado más de 13,8 millones de barriles diarios. Al mismo tiempo, la demanda de grandes consumidores, como China, empezó a resentirse por el despegue del coche eléctrico y una economía que, pese a avanzar, no lo hizo al ritmo que se esperaba. Un cambio político en Venezuela, si va acompañado del aumento de inversiones en infraestructuras que pretende Washington -la Casa Blanca tiene cierta prisa por hacer que esto sea así- puede agregar más petróleo al mercado mundial y presionar a la baja los precios, si bien este proceso no sería inmediato.Impacto en el precio del barril de petróleoEn el más corto plazo, la incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela puede provocar un alza del precio del petróleo en los mercados de futuros, que reabren sus puertas en la madrugada del domingo al lunes (para España) tras el parón del fin de semana. Si bien, los expertos consultados descartan que, en principio, el incremento sea muy brusco. «De momento, en el corto plazo, no va a afectar porque el mercado descuenta que se van a mantener las operaciones de petróleo, e incluso en el largo plazo debería de servir para rebajar el precio», explica a La Información Económica Antonio Turiel, doctor en Física Teórica, experto en política energética y economía e investigador del CSIC.Sobre la intención, expresada por el propio Donald Trump, de invertir miles de millones de dólares en la industria petrolera de su vecino del Sur, el experto incide en que el desarrollo que hay que hacer en Venezuela -cuyo sector se ha visto muy afectado por años de abandono tras la llegada del chavismo al poder en 1999- implica «como mínimo 10 años de inversión». Por este motivo descarta también un impacto en el más corto plazo en la crisis de suministro de diésel, que es uno de los principales quebraderos de cabeza para la Casa Blanca. Turiel no espera una repercusión inmediata en el precio del petróleo, salvo que se produjera un escenario de guerra civil en Venezuela pero, sobre todo, si se agravase alguno de los otros focos de tensión geopolítica actuales: una revolución en Irán, si hubiera más ataques a refinerías rusas o, incluso, a raíz del reconocimiento por parte de Israel de de la independencia de Somalilandia. En este sentido, Bloomberg cita un informe reciente de JP Morgan que apunta a que la salida de Maduro y la transición política del país pueden provocar una disrupción inicial en la producción de petróleo, que se hundiría a la mitad, pero también una recuperación rápida si se logra estabilidad. España ya ha reducido su exposición al crudo venezolanoEntre enero y octubre del año pasado, que son los datos de los que se dispone hasta la fecha, España redujo un 70% las importaciones de petróleo desde Venezuela hasta las 745.000 toneladas. Desde de la Asociación de Operadores Petrolíferos (AOP) explican que el sistema de refino español ya es el más flexible y competitivo de toda la Unión Europea, puesto que tiene capacidad para procesar crudos de distintos tipos y procedencias. Sólo en un mes llegan una treintena de tipos de petróleo de hasta quince países diferentes. Esta flexibilidad ya ayudó a las empresas españolas a sobrellevar la crisis energética abierta con la guerra en Ucrania y les da cierta ventaja en caso de agravarse la situación interna en Venezuela. Por otra parte, desde la asociación siempre inciden en que los precios de la gasolina y del diésel dependen más de los precios al por mayor de las materias primas ya refinadas y menos de los movimientos que se produzcan en el barril de petróleo en los mercados de futuros. 

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