El gigante tecnológico surcoreano nunca descansa. Y justo cuando pensábamos que la familia S26 ya había mostrado todas sus cartas para dominar la gama alta de este año, Samsung nos sorprende con una jugada estratégica de final de verano. Se trata del nuevo Samsung Galaxy … S26 FE (Fan Edition), el terminal que viene a completar, por abajo, la que es la auténtica joya de la corona del fabricante. Pero que nadie se confunda, porque eso no quiere decir que no estemos ante una auténtica ‘bestia’ de l tecnología, una ‘puerta de entrada’ a la gama alta de la compañía, pero camuflada bajo el siempre difícil concepto de «gama media premium».
El nuevo smartphone se presenta en sociedad con un objetivo muy claro: ofrecer a los usuarios la experiencia fotográfica de alto nivel y la revolucionaria Inteligencia Artificial de sus ‘hermanos mayores’ (los afamados S26, S26+ y S26 Ultra), pero recortando inteligentemente en aquellos detalles que, para el gran público, no justifican un desembolso por encima de la dolorosa barrera de los mil euros.
A simple vista cuesta horrores distinguir el nuevo dispositivo de un S26 estándar. El diseño del S26 FE, de hecho, mantiene intactos los impecables acabados premium a los que la marca nos tiene acostumbrados. Cuenta con unas líneas limpias, unos elegantes bordes de aluminio, protección Gorilla Glass Victus+ y certificación IP68 contra agua y polvo. Además, Samsung ha querido darle la ventaja de ser el primer dispositivo de la serie S en estrenar de fábrica la nueva y esperada interfaz One UI 9.0 de la compañía.
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Alejandra Santisteban Guiu
El frontal del teléfono está dominado por una pantalla Dynamic AMOLED 2X de 6,7 pulgadas. Y ojo, porque no es poca cosa: hablamos de un panel enorme, con una tasa de refresco adaptativa de 120 Hz para que absolutamente todo fluya como la seda bajo nuestros dedos, y un brillo máximo que alcanza los 1.900 nits. Una cifra más que suficiente para leer correos, ver vídeos o jugar bajo el duro e implacable sol del mediodía de agosto sin tener que pestañear ni buscar una sombra. En cuanto a la estética, llegará al mercado en tres colores, aunque el que se va a llevar todas las miradas es un llamativo y fresco «verde pistacho», que estará muy bien acompañado de los tonos Berry y el siempre clásico y sobrio Grafito.
Cámaras: Nace ‘My Funcam’
Pero vayamos directamente al grano, a lo que realmente importa a la gran mayoría de los usuarios que buscan un terminal de este calibre: la fotografía. Aquí, Samsung ha decidido no jugársela y ha montado un módulo de triple cámara trasera más que respetable y extraordinariamente versátil. Cuenta con un sensor principal de 50 megapíxeles, un sensor gran angular de 12 MP y un teleobjetivo de 8 MP con 3 aumentos ópticos reales. En la parte frontal, los amantes de los autorretratos están de suerte: los selfies quedan a cargo de un sensor de 12 MP que, como gran novedad frente a la generación anterior, ahora amplía su campo de visión de los antiguos 80 a los 85 grados. Se acabaron por fin los malabarismos incómodos para que todos los amigos quepan en la foto de grupo.
Pero la verdadera magia no reside únicamente en las lentes, sino en el cerebro digital del teléfono. Y ahí está el conocido ‘Provisual Engine’ de Samsung, encargándose de procesar todas las imágenes, de aplicar complejos algoritmos dedicados para la reducción de ruido y de corregir la distorsión del color, logrando unos resultados sobresalientes en condiciones de muy baja luz.
Aunque la estrella de la presentación no fue esa, sino una funcionalidad llamada ‘My Funcam’. Se trata de una característica heredada directamente de los costosísimos teléfonos plegables de la marca y que ahora debuta por primera vez en la serie S. Imaginemos que estamos grabando la típica función de fin de curso del colegio de los niños, un partido de fútbol o un concierto multitudinario. Con My Funcam, simplemente podemos seleccionar a una persona en concreto en la pantalla y la cámara hará un seguimiento automático y constante de ese sujeto. El software reencuadra el vídeo de forma autónoma (con la relación de aspecto que nosotros mismos elijamos) para que esa persona sea en todo momento el centro de atención. Es, literalmente, un caramelo irresistible para los creadores de contenido en plataformas sociales. Y por si fuera poco, el apartado de vídeo se complementa con grabación ‘super estable’ mediante un sofisticado bloqueo del horizonte en escenas de máxima acción.
Galaxy AI y Gemini: El futuro ya está aquí
Si hay un factor clave que distingue a la actual generación S26 es, sin duda, la potente Galaxy AI, y este modelo FE no se queda atrás ni un milímetro, ya que conserva prácticamente todas las capacidades de inteligencia artificial generativa de sus hermanos mayores. Tenemos la ya famosa ‘Foto Assist’, integrada de manera nativa en la galería, que permite mediante órdenes de texto o simples dibujos, borrar, mover o añadir elementos a una fotografía, así como eliminar esos molestos reflejos en los cristales.
También se estrena por todo lo alto la conversión inteligente de fotografías estáticas en vídeos estilizados gracias a la enorme potencia de Gemini de Google. De hecho, Samsung ha anunciado un gran incentivo: regala seis meses completos de suscripción a Gemini Pro con la compra del terminal.
Por otro lado, el asistente ‘MyBrief’ se vuelve aún más personalizable, y ahora es capaz de crear tarjetas visuales a nuestro gusto que resumen nuestro día a día, seleccionando desde métricas de salud (como la puntuación detallada de nuestro sueño) hasta datos hiperlocales del clima. Funciones ya consagradas como ‘Circle to Search’ (para buscar cualquier cosa en internet simplemente rodeándola con el dedo) o ‘Gemini Live’ (para interactuar de forma conversacional con la cámara) están plenamente integradas en el ADN del sistema.
Tampoco podemos olvidar herramientas utilísimas para el día a día profesional, como el nuevo escaneo de documentos con un solo clic. La IA se encarga de «planchar» mágicamente las arrugas del papel, corregir las esquinas, eliminar las sombras o los dedos que sujetan el folio, y juntar varias páginas en un solo archivo PDF limpio y profesional. Asimismo, cuenta con la función ‘Audio Eraser’, capaz de aislar y borrar por completo el ruido de fondo indeseado en las grabaciones de vídeo; una función que, como aplaudida novedad, ahora se extiende también a aplicaciones de terceros. De hecho, el ‘Now Assist’, que nos sugiere acciones contextuales, ya se integra fuera del teclado de Samsung, llegando a apps de mensajería de Google.
Rendimiento: luces, recortes y las primeras críticas
Bajo el capó, el nuevo Samsung Galaxy S26 FE ruge con contundencia gracias al procesador Exynos 2500, un chip fabricado por la propia compañía que promete el máximo equilibrio entre fuerza bruta y eficiencia energética. Le acompañan 8 GB de memoria RAM y tres generosas opciones de almacenamiento: 128, 256 y 512 GB. La batería, que alcanza los 4.900 mAh, nos asegura llegar al final del día sin despeinarnos. Además, el móvil mantiene la promesa estrella y más aplaudida de Samsung: un asombroso soporte de 7 saltos de versiones del sistema operativo y 7 años enteros de actualizaciones de parches de seguridad. Tienes móvil, de verdad, para toda una década.
Ahora bien, ¿qué es exactamente lo que perdemos por el camino si lo comparamos con un S26 normal o con el todopoderoso S26 Ultra? Evidentemente, hay recortes para poder ‘democratizar’ el precio. Por ejemplo, no tenemos los materiales exóticos y ultrarresistentes como el marco de titanio del modelo Ultra, ni sus impresionantes cámaras con sensores de 200 MP, ni por supuesto el exagerado zoom espacial de 100 aumentos. Y tampoco está el icónico lápiz táctil S Pen. Por no decir que, lamentablemente, la velocidad de carga rápida por cable se estanca en unos ya veteranos 45W.
Y es justo aquí donde encontramos las principales críticas de los primeros usuarios y expertos. Porque no es oro todo lo que reluce. En un mercado altamente competitivo donde feroces rivales chinos, como Xiaomi con su inminente serie 14T, u otras marcas punteras, ya están ofreciendo cargas ultrarrápidas muy superiores en esta misma franja de precios, los 45W del Samsung saben realmente a muy poco. Se sienten pesados y lentos cuando necesitas un empujón de batería urgente antes de salir de casa.
Otro punto en contra es que, en pleno año 2026 y por un precio nada desdeñable de salida, incluir únicamente 8 GB de memoria RAM de base se antoja como una cifra, como poco, conservadora. Sobre todo si tenemos en cuenta que Samsung quiere que exprimamos al máximo las revolucionarias (y devoradoras de memoria) funciones de la inteligencia artificial generativa. En este campo, terminales competidores están empujando con más fuerza para la optimización de la IA de forma local. Algunos críticos, además, señalan con acierto un peligroso problema de ‘canibalismo’ interno: el precio de lanzamiento de este modelo FE se acerca tan peligrosamente al precio actual rebajado del S26 estándar, que a buen seguro va a generar muchísimas dudas en el consumidor final a la hora de pasar por caja.
Precios y el veredicto en ABC
El Samsung Galaxy S26 FE estará disponible en las tiendas de toda España desde el próximo 4 de septiembre, partiendo de un precio base de 799 euros para su versión de 128 GB. En definitiva, nos encontramos ante un terminal casi redondo, equilibrado y bien construido, que sabe jugar inteligentemente sus mejores cartas para tentar a todos aquellos que desean imperiosamente lo mejor del software y las espectaculares cámaras de Samsung.
En ABC todavía no lo hemos podido probar a fondo el terminal, pero lo haremos muy pronto y ofreceremos nuestro análisis completo, exhaustivo, detallado y sin pelos en la lengua. Hasta que llegue ese momento, la jugada de Samsung parece bastante evidente: universalizar el uso de la Inteligencia Artificial de vanguardia y poner la mejor y más divertida experiencia fotográfica móvil al alcance de (casi) todos.