La propuesta sigue siendo obstaculizada por un pequeño número de gobiernos, incluidos los de EE.UU., la UE, el Reino Unido, Suiza, Japón, Noruega, Canadá, Australia y Brasil.
Pese a sus limitaciones, es muchísimo mejor recibir cualquiera de las cuatro vacunas aprobadas que exponernos a una infección con el virus, ya que todas reducen los riesgos de hospitalización o de que la enfermedad nos cause la muerte.
Sin embargo, la vacuna rusa podría convertirse en una alternativa para ese sector por lo que esperan que el Invima la autorice en el país.