La medida extiende los beneficios que, a la fecha, han cobijado 11,7 millones de deudores -entre personas naturales y jurídicas- con un saldo de cartera congelado cercano a los $225 billones.
Con el programa, todas las personas que tengan un crédito y vean afectada su capacidad de pago o su ingreso pueden redefinir sus condiciones.
Luego de analizar los seis meses que lleva el virus en el mundo, el Comité de Emergencia de la organización, señaló la importancia de mantener respuestas a largo plazo debido a que “el nivel de riesgo por el covid-19 es muy alto”.