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Análisis: La hora de las e-organizaciones y las empresas unipersonales

La forma cómo organizamos y motivabamos a las personas cambió, adaptarse rápido es fundamental porque los más pequeños, tendrán mayor facilidad para actuar que las grandes organizaciones.

Business concept. Business people discussing the charts and graphs showing the results of their successful teamwork. Selective focus.

Por Gonzalo Gómez Betancourt

Hace poco tuve la oportunidad de conversar con varios colegas del sector de la educación y la consultoría, donde expusimos a grandes razgos los cambios que ha tenido nuestro sector en estos meses. Estábamos aterrados al ver instituciones del prestigio de Harvard, Wharton, haciendo programas virtuales absolutamente gratuitos en alianza con Coursera, Platzi, Domestika y otros, así como compañías de consultoría de alta tradición en Colombia compitiendo en licitaciones públicas a unos precios ridículos para poder ingresar algo de caja en sus organizaciones y así pagar una pesada infraestructura construida durante años que en otra época los hizo tan exitosos.

Mis colegas se dividieron en tres grupos: la generación de los mayores (Baby Boomers) que promovía la inexistencia de cambios importantes después del Covid, su estrategia era simple esperar a que todo volviera a ser más o menos igual sin ningún tipo de cambio importante. Un segundo grupo (Generación X) tenían una preocupación de cambios sectoriales reales en precios, contenidos y calidad en el sector, donde la transición se daría en unos años, dando tiempo para competir por medio de sus poderosas marcas, de manera contundente para acabar con los potenciales nuevos entrantes. Un tercer grupo (Generación Y) se reían de todos los demás diciendo amigos, esto ya cambio hace años, y la propuesta debería ser la escisión de los grandes grupos en pequeños subcentros de servicios por capacidades y competencias, incluso decían que para algunas empresas tradicionales, ya era tarde, sino se habían preparado en el pasado.

Recuerdo que hace unos años, en una clase de estrategia corporativa, les preguntaba a mis alumnos qué tipo de animal salvaje le gustaría que representara su organización. Hace 25 años las respuestas eran contundentes, la mayoría quería ser un gran elefante blanco, un oso gris, una ballena azul, un tigre de bengala, ya que el modelo de negocio en esos momentos era la gran corporación la que podía generar un poder de negociación tan alto que lo aprovecharía con menores costos de producción por sus economías de escala y la posibilidad de colocar precios más altos por su prestigio. De igual manera el gran tamaño le daba una ventaja de poder acabar con cualquier pequeño competidor que tuviera la osadía de retar al rey en su mercado.

De hecho, las compañías de profesionales como McKinsey o Bain, terminaban en las prestigiosas universidades buscando consultores del mejor perfil pagándoles unas cifras muy altas para que cualquier otra industria no pudiera acceder a estos talentos, les ofrecían ser socios en el mediano plazo con carreras de 20 o 30 años, maestrías, viajes, etc. Igualmente en las universidades, atraían a los mejores a partir de su observación en clase para después engancharlos en un programa de doctorado en el exterior, y de esta manera iniciar sus actividades de docencia e investigación, creando todo tipo incentivos a las publicaciones científicas y por lo tanto, un séquito de profesionales que ni siquiera conocían de primera mano el objeto de estudio, incluso ni sabían dar clases, terminaron por atosigar las estructuras de las celebres universidades centenarias.

Señores: las estrategias de los párrafos anteriores, de manera categórica, ya no tienen sentido en el nuevo normal; tan sólo hay que tomar su celular para ver la cantidad de ofertas que atosigan a los potenciales compradores.

Llegó la hora de las e-organizaciones y de empresas unipersonales, donde individuos con grandes habilidades crearán sus redes para participar en eventos que agreguen verdadero valor a clientes que sólo estarán dispuestos a pagar precios bajos, y la posibilidad de que las pesadas infraestructuras creadas del pasado, se conviertan en ágiles estructuras, flexibles, con costos variables y pagos por éxito”.

Para finalizar, hace unos días le volví a preguntar a unos ex alumnos con que animal salvaje visualizaba su organización, y me contestaban que con un cardumen de peces, una jauría de perros de la pradera o de lobos, es decir pasamos de animales individuales fuertes a grandes grupos de individuos pequeños, que se movilizan ágilmente, que son más rápidos y flexibles.

Bienvenidos a nuestro nuevo normal, los que nos adaptemos más rápido tendremos más oportunidades de salir adelante, no pelees con la realidad, los consumidores ya cambiaron, y si ellos cambian significa que cambió el entorno, debe cambiar la estrategia, la estructura organizativa, los sistemas de dirección y la cultura de nuestra empresa. Pasamos de una cultura de corporación a una de pequeñas células independientes que se juntan para agregar valor”.

CEO Legacy & Management Consulting Group.

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