Pese a la reactivación del crecimiento, en octubre la población desocupada llegó a 2.4 millones de personas, con un aumento de 189 mil frente a octubre del año pasado. Mujeres, las más afectadas.
Aunque el país cierra el año con grado de inversión, el principal riesgo económico asociado a las protestas y actos vandálicos en las ciudades, es la pérdida de gobernabilidad y capacidad en el Ejecutivo para llevar a cabo reformas estructurales.
Hace tres años el país salió, al menos parcialmente, de un conflicto armado de seis décadas y ahora se enfrenta a un escenario de protestas inédito en su historia reciente.