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Kailash Satyarthi: «No podemos establecer la paz sin eliminar la esclavitud humana, y en concreto la esclavitud infantil»

Kailash Satyarthi, premio Nobel de la Paz en 2014, ha inaugurado este jueves en el IE University el festival literario JLF Spain, coorganizado con el IE School of Arts & Humanities. En una conversación con ABC ha viajado hasta sus primeros años de activismo contra … el trabajo infantil en India, su país natal. Recuerda cómo el día que comenzó el colegio vió a un niño en la puerta arreglando unos zapatos. Entonces ya se preguntó: «¿Por qué algunos niños nacen para trabajar y nosotros nacemos para ir a la escuela?».
Aquella anécdota quedó en su memoria y convirtió la lucha contra el trabajo infantil «en una misión de vida». Satyarthi se graduó en ingeniería, pero finalmente decidió dejar su carrera y comenzó su activismo contra la explotación. En 1998, lideró la Marcha Mundial contra el Trabajo Infantil, que acabó impulsando protocolos internacionales para la protección de los menores.

La visita del Nobel de la Paz a Madrid coincide con la celebración este viernes del Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Satyarthi lleva más de cinco décadas visibilizando esta situación, que se estima sigue afectando a unos 138 millones de niños en todo el mundo. «No podemos establecer la paz sin eliminar la esclavitud humana, y en concreto la esclavitud infantil. Si no terminamos con el trabajo infantil, no podemos garantizar la educación, y entonces no podemos crear un mundo justo, equitativo y pacífico», señala.

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David Alandete

-En la actualidad, cada vez hay más guerras, en Gaza, Ucrania…¿cómo afectan estos conflictos a los niños?
-Si un niño inocente es asesinado en guerras, eso muestra que nosotros, como raza humana, no nos hemos civilizado todavía. Esto también muestra que fallamos a nuestros hijos, debido a nuestros propios egos, a la industria de la guerra, a los mitos y creencias profundizados y la rigidez de los hechos históricos. Los niños no son responsables de las guerras y la violencia, pero son las víctimas. Su sufrimiento es de los peores y no solo en su generación, sino en todas las generaciones que vienen, porque esa herida no permanece físicamente en su cuerpo, sino en su alma, en su corazón y en su mente. Además de este trauma psicológico, se les niega la posibilidad de tener una educación y un futuro.
-En 2025, Donald Trump anunció el cierre de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid). La infancia fue la más perjudicada por esta reducción de los fondos a la ayuda humanitaria. ¿Cómo impacta en la protección de los niños?
-La ayuda al desarrollo y sus políticas son injustas. Están ejecutadas para intereses basados en un país particular o las industrias en ese país y están directamente relacionadas con la compra de productos allí. Eso no es justo porque la mano del donante siempre es la mano superior y la mano del receptor siempre es la mano inferior. Así que estas personas siempre viven en deuda y en demanda de ayuda al desarrollo. Estos son problemas serios y afectan a las familias pobres y a sus hijos. Los niños en los países menos desarrollados abandonan la educación más que los niños en otros lugares porque no tienen suficientes recursos.

«Los niños no son responsables de las guerras y la violencia, pero son las víctimas. Su sufrimiento es de los peores»

Kailash Satyarthi
Premio Nobel de la Paz

-Muchos de los productos que consumimos, como la ropa, han sido fabricados en industrias en las que trabajan niños ¿Piensa que hay suficiente conciencia sobre esto?
-No hay suficiente conciencia, pero es mucho mejor que antes, cuando comencé mis iniciativas en los años 90. Los medios de comunicación se han vuelto más conscientes y eso ha ayudado a cambiar leyes y al comportamiento de los consumidores, especialmente de los jóvenes. Los jóvenes son más conscientes, cautelosos y activos en la lucha contra los problemas climáticos y de los derechos humanos. Y eso es un gran signo del progreso, pero es necesario mucho más. En la mayoría de los países occidentales, el trabajo infantil está prohibido, pero cuando se trata de la cadena de suministros, que proceden de otros países, nadie se preocupa por eso. Entonces compran y ordenan la producción de esos productos, ropa, aparatos y muchas otras cosas que son hechas por el trabajo infantil.
-¿Cree que la gente joven debería participar en política?
-Sí, deberían participar en política, pero esa política no debería ser dirigida por los dos males, el poder y el beneficio, porque entonces se convierte en la política de divisibilidad y de odio contra los demás. Esta política debe ser desafiada y la compasión debe ser la fuerza para cambiarla. La compasión es la fuerza de sentir los problemas de otros como propios y eso te lleva a actuar. No se puede cambiar solo a través de la ley, es necesario un sentido de responsabilidad moral, del coraje moral, un sentido de riesgo para actuar.

«Si no terminamos con el trabajo infantil, no podemos garantizar la educación, y entonces no podemos crear un mundo justo, equitativo y pacífico»

-En los últimos años, la polarización está creciendo y está dividiendo a la sociedad. ¿Cómo cree que esto va a afectar el futuro de la política?
-Cuando el mundo cambia, significa que el motivo detrás del cambio es un acuerdo. Debería haber una resolución, un acuerdo de paz en el que ambas partes están moralmente unidas. La naturaleza actual de la política es peligrosa y el mundo nunca ha estado tan roto, tan dividido. Tenemos que redefinir y construir un nuevo tipo de política simultáneamente. Y esa política debería ser liderada por los jóvenes, ese es el único camino. Mi generación, que es responsable del tipo de política que hay en la actualidad, está viviendo un mundo lleno de odio y dividido. Así que este es el momento para cambiar esa política.

SpaceX prepara la mayor salida a Bolsa de la historia

La compañía SpaceX se prepara para salir este viernes a Bolsa en el Nasdaq con una operación que puede convertirse en la mayor oferta pública inicial de toda la historia. La compañía aeroespacial fundada por Elon Musk ha recibido más de 70. … 000 millones de dólares en órdenes de compra de inversores particulares, una cifra que muestra la expectación levantada por una empresa que ha pasado de lanzar cohetes al espacio a convertirse en una pieza central del poder tecnológico y espacial de Estados Unidos.
La operación prevé la venta de 555,6 millones de acciones a un precio de 135 dólares por título, según Bloomberg. Si esas condiciones se mantienen, SpaceX levantará unos 75.000 millones de dólares y quedará valorada en torno a 1,8 billones de dólares. Es una cifra enorme incluso para Wall Street. Superaría con claridad la salida a Bolsa de Saudi Aramco en 2019, que recaudó 29.400 millones y hasta ahora era la mayor de la historia.

La compañía cotizará con el símbolo SPCX. Los bancos encargados de colocar la operación son algunos de los gigantes de la banca estadounidense: Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America, Citigroup y JPMorgan Chase, junto a otras entidades. La demanda total, si se suman inversores institucionales, particulares y extranjeros, habría superado ya los 250.000 millones de dólares.

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Daniel Caballero

La salida a Bolsa se cerrará en varias fases. Los bancos han recogido órdenes de compra durante estos día y las acciones empezarán a negociarse el viernes en el Nasdaq. Ese será el momento en que el mercado pondrá a prueba una de las valoraciones más ambiciosas de los últimos años.
Uno de los datos más llamativos es el peso reservado a los pequeños inversores. SpaceX ha previsto asignarles al menos el 20% de las acciones disponibles y podría elevar esa proporción hasta el 30%. En este tipo de operaciones lo habitual es que los inversores particulares reciban una parte mucho menor, entre el 5% y el 10%. En este caso, la compañía quiere abrir más la puerta a los compradores minoristas.
La razón tiene mucho que ver con Elon Musk. El fundador de SpaceX, hombre más rico del planeta, conserva una base muy amplia de seguidores e inversores particulares, como ya ocurrió con Tesla. Muchos pequeños ahorradores han visto durante años a Musk como una apuesta de futuro, pese a sus polémicas y a la volatilidad de sus empresas. SpaceX intenta ahora aprovechar esa misma fidelidad.
La operación se canaliza a través de plataformas de inversión como Robinhood o Charles Schwab, que permiten a compradores individuales presentar órdenes antes del estreno bursátil. La demanda, sin embargo, supera con mucho la cantidad de acciones que se les podrá asignar. Eso significa que muchos inversores recibirán menos títulos de los solicitados o se quedarán fuera de la oferta inicial.

Más que una compañía de cohetes

SpaceX llega a Bolsa en un momento de gran fortaleza estratégica. La empresa es hoy uno de los contratistas más importantes de la NASA y del Pentágono. Sus cohetes transportan satélites, carga y astronautas, y han cambiado el negocio espacial al reducir costes mediante sistemas reutilizables. Lo que antes era casi monopolio de los gobiernos se ha convertido, en buena parte, en un mercado dominado por una empresa privada.
Pero SpaceX no es solo una compañía de cohetes. Su gran apuesta de futuro es Starlink, la red de internet por satélite que ya opera en numerosos países y hasta aviones y que tiene una importancia creciente en comunicaciones civiles, seguridad y defensa. Esa combinación de lanzamientos espaciales, contratos públicos y red global de satélites explica buena parte de la valoración de la empresa.
Las cuentas muestran, aun así, que SpaceX sigue siendo una compañía en expansión y con enormes costes. En 2025 ingresó 18.670 millones de dólares, un 33% más que el año anterior, pero registró pérdidas netas de 4.940 millones. Lo que es lo mismo, los inversores no están pagando tanto por los beneficios actuales como por la expectativa de que SpaceX domine una parte decisiva de la economía espacial en los próximos años.
La salida a Bolsa tendrá además un efecto inmediato dentro de la empresa. A los precios previstos, más de 4.400 empleados y antiguos empleados de SpaceX podrían convertirse en millonarios por las acciones acumuladas durante años. Es uno de los grandes incentivos de las tecnológicas privadas: pagar parte de la compensación en títulos que solo adquieren pleno valor cuando la empresa sale al mercado.
La operación también tiene riesgos. SpaceX depende mucho de contratos públicos, trabaja en sectores sometidos a fuerte regulación y está muy vinculada a la figura de Musk. Su presencia atrae dinero y atención, pero también introduce incertidumbre política, regulatoria y de imagen. En Wall Street, el entusiasmo por Musk convive siempre con la cautela ante sus decisiones y sus choques con reguladores, gobiernos y competidores.

Rusia amplía sus posiciones militares en el frente oriental de la OTAN

Nuevas imágenes de satélite distribuidas por una emisora de televisión danesa muestran un aumento de armamento ruso desplegado a lo largo de la frontera oriental de la OTAN. Los servicios militares y de inteligencia de la Alianza Atlántica advierten que todo apunta … a que Putin se prepara para un conflicto, especialmente en la región del mar Báltico.
La construcción sistemática de nuevas bases militares y la expansión de las ya existentes, desde el norte de Noruega hasta el sur de Lituania, es interpretada por las fuentes de inteligencia y militares de Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca consultadas por el documental ‘Plan de Guerra Europa’ como «la preparación de una escalada».

El foco principal está en la región del mar Báltico, la región que podría verse afectada primero en caso de conflicto, aunque es al otro lado de la frontera de Finlandia, donde el Ejército ruso se prepara para poder estacionar a más de 100.000 soldados en cuanto finalice la guerra en Ucrania, según el exoficial de inteligencia finlandés Marko Eklund.

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«Será una guerra que tendrá lugar en todas las dimensiones. Tendrá lugar en tierra, en el aire, en el mar, en el espacio y en el ciberespacio», prevé el general de división danés Brian Nissen por la emisora, que alberga dudas acerca de la preparación actual de la OTAN. Los recientes incidentes con drones muestran puntos débiles y la Alianza está disminuyendo su despliegue en Europa, en lugar de ampliarlo. Los próximos uno a tres años serán los «más peligrosos absolutamente» en cuanto al riesgo de un enfrentamiento militar entre Rusia y la OTAN en suelo europeo, según fuentes de la inteligencia danesa.
Rusia ha comenzado la construcción de una guarnición completamente nueva en Petrozavodsk, a unos 160 kilómetros de la frontera oriental de Finlandia. Allí se están construyendo diez grandes cuarteles, según confirma la emisora finlandesa Yle. Hasta ahora, solo ha habido un pequeño número de tropas rusas en la República Rusa de Carelia, a la que llegarán en breve 15.000 soldados, según Eklund, que espera una brigada de infantería motorizada o las partes principales de una división de infantería motorizada en la nueva guarnición, lo que podría significar entre 4.000 y 6.000 hombres.
También se está construyendo alojamiento militar cerca de la frontera noruega, en Pechenga. Los satélites permiten apreciar una expansión masiva de la infraestructura militar en Baltiysk, el antiguo Pillau, en el enclave de Kaliningrado. En varios puntos se están construyendo nuevos edificios y se remolcan vehículos, incluso en emplazamientos militares existentes. El presidente del comité de defensa del Parlamento finlandés, Jukka Kopra, confirma que estas construcciones se están llevando a cabo «lenta pero de forma constante».
«Rusia pretende aumentar su presencia militar cerca de Finlandia de unos 30.000 soldados a hasta 80.000. Aunque esto no supone una amenaza militar inmediata, representa un cambio duradero en nuestro entorno de seguridad. Por eso la defensa de Finlandia, la disuasión del norte de la OTAN y la resiliencia de nuestra sociedad en su conjunto deben fortalecerse de forma decisiva», afirma Kopra.

Cuando termine la guerra en Ucrania

«Mientras Rusia esté comprometida con Ucrania, la amenaza militar concreta e importante para la que nos estamos preparando es pequeña. Sin embargo, esto puede cambiar muy rápidamente si hay un alto el fuego en Ucrania», advierte el general de división danés Brian Nissen a la emisora SVT, que calcula que Putin trasladará buena parte de sus tropas del frente ucraniano al frente oriental de la OTAN.
«Contamos con que, tras el final de la guerra en Ucrania, una Rusia diferente estará en nuestra frontera», declara por su parte el jefe del Estado Mayor general de Noruega, el general Eirik Kristoffersen, «en el peor de los casos, nos enfrentamos a una Rusia con soldados curtidos en combate y una economía bélica a pleno rendimiento que podrían llegar a nuestras fronteras más rápido de lo que habíamos imaginado«. »Es una amenaza que deberíamos tomar en serio«, añade el teniente general y jefe de inteligencia militar sueca Thomas Nilsson.
DR ha tenido acceso a evaluaciones de amenazas de siete de los servicios de inteligencia de la región, que han constatado que Rusia también está en proceso de cambiar la propia estructura de sus fuerzas armadas, pasando de tener grupos de combate más pequeños a grandes divisiones a lo largo de la frontera con Europa. Una brigada rusa suele tener unos 4.000 soldados, mientras que una división tiene unos 10.000. «Las divisiones están diseñadas para poder combatir a lo largo del tiempo con recursos de apoyo, como artillería de largo alcance, pero el uso de drones en Ucrania recomienda grupos más ligeros y efectivos», explican fuentes de inteligencia.

Por qué a Japón y China les costará poner fin a su rivalidad

El viaje sorpresa de Richard Nixon a China para reunirse con Mao Zedong en 1972 pasó a conocerse en Japón como el «shock de Nixon». La orquestada reunión de Donald Trump con Xi Jinping no fue tan impactante. Sin embargo, su reajuste de la relación … de Estados Unidos con China ha puesto en vilo tanto a aliados como a adversarios. El 19 de mayo, Takaichi Sanae, la primera ministra de Japón, voló a Corea del Sur para reunirse con su homólogo, Lee Jae Myung. Sin duda, ambos estaban ansiosos por intercambiar opiniones sobre el cambio de postura de Estados Unidos hacia su imponente vecino.
Las repercusiones son quizás más graves para la propia —y atribulada— relación de Japón con China. Ambos países llevan más de seis meses enzarzados en un amargo enfrentamiento. Tras tomar posesión el pasado octubre, Takaichi declaró ante el parlamento que Japón podría tener un papel que desempeñar en un conflicto sobre Taiwán, lo que desencadenó una respuesta furiosa por parte de China. Las relaciones se han deteriorado desde entonces y ha quedado claro que normalizar los lazos será más difícil que en disputas anteriores. Los canales extraoficiales que antes ayudaban a suavizar la relación están bloqueados y el creciente acercamiento entre Estados Unidos y China no augura nada bueno para las posibilidades de reencuentro.

La última gran ruptura entre Japón y China se produjo tras los enfrentamientos por las islas Senkaku, deshabitadas y en disputa, entre 2010 y 2012. El foco de la disputa actual es Taiwán, que Xi define como el «núcleo de los intereses fundamentales de China», y Takaichi se posiciona como una firme amiga de Taiwán, para disgusto de China. Japón también considera que el destino de Taiwán está profundamente entrelazado con el suyo propio, de ahí que Takaichi reconociera que un conflicto al respecto de la isla probablemente constituiría una «situación que amenazaría la supervivencia» de Japón. China ha tratado de convertir a Takaichi en un «símbolo» de lo que les ocurre a quienes cruzan sus líneas rojas en Taiwán, afirma Kawashima Shin, de la Universidad de Tokio.

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La tensión en la frontera marítima se ha intensificado en los últimos meses. En diciembre, aviones de combate chinos fijaron sus radares en aeronaves japonesas y un destructor japonés atravesó el estrecho de Taiwán en abril, por primera vez desde que Takaichi asumió la presidencia del gobierno. A China le molestó especialmente que esto ocurriera en el aniversario del Tratado de Shimonoseki, que puso fin a la guerra sino-japonesa en 1895 y transfirió el control de Taiwán de China a Japón. La semana siguiente, dos buques de guerra chinos pasaron más cerca de lo habitual de las islas principales de Japón y China comenzó a construir una nueva estructura en el mar de China Oriental, en relación con el cual ambos países mantienen una fuerte disputa.
Japón ha estado reforzando sus defensas en sus islas del suroeste en el marco de una iniciativa a largo plazo para contrarrestar a China. Esta primavera, las Fuerzas de Autodefensa de Japón desplegaron misiles de largo alcance en una base de Kyushu, una isla del sur, situando el territorio continental chino dentro de su alcance, y Takaichi relajó recientemente las restricciones a la exportación de armamento japonés. China ha denunciado estas medidas, criticando con dureza el «nuevo militarismo japonés». Aunque esta retórica pueda parecer exagerada, delata una preocupación genuina por la tendencia a largo plazo de que Japón se convierta en un actor más proactivo en la seguridad de la región.

Caída del turismo chino en Japón

Las relaciones entre los pueblos también se han vuelto tensas: el número de visitantes chinos a Japón se redujo en más de un 50 % en el primer trimestre de este año, en comparación con el año anterior; se han cancelado conciertos de estrellas del pop japonesas en China; y los vídeos antijaponeses grandilocuentes se han convertido en un género popular en las redes sociales chinas —un clip viral muestra a un arquero chino disparando flechas a la cabeza de un maniquí cubierto con la bandera japonesa—. Fuera de Internet, se han producido varios incidentes inquietantes, aunque aislados: en marzo, un oficial de las Fuerzas de Autodefensa armado con un cuchillo irrumpió en la embajada china en Tokio, y el 19 de mayo un hombre chino apuñaló a tres personas, dos de ellas japonesas, en un restaurante de Shanghái.

«Esta vez el gobierno chino está preocupado por el estado de la economía china»

Seguchi Kiyoyuki
Instituto Canon de Estudios Globales

Lo más preocupante para Japón son las restricciones chinas a las exportaciones de tierras raras. Las medidas en este sentido anunciadas en enero y febrero se centraron en artículos de doble uso y en empresas japonesas relacionadas con la industria de la defensa. Aunque Japón diversificó en cierta medida sus fuentes de suministro de tierras raras tras anteriores enfrentamientos con China, un corte prolongado plantearía graves problemas. Los datos disponibles públicamente sugieren que China ha estado restringiendo el suministro de determinados elementos de tierras pesadas, pero, a diferencia de la crisis de las islas Senkaku, hasta ahora no se han producido boicots a gran escala de productos de consumo japoneses, quizá porque «esta vez el gobierno chino está preocupado por el estado de la economía china», opina Seguchi Kiyoyuki, del Instituto Canon de Estudios Globales, un think tank de Tokio.
No obstante, se ha afianzado un clima de confrontación. En el pasado, el Partido Liberal Democrático (PLD), en el poder en Japón, podía recurrir a diputados de alto nivel a quienes el Partido Comunista de China consideraba intermediarios de confianza. Cuando Shinzō Abe, un primer ministro con una larga trayectoria, quiso iniciar un acercamiento con China en 2015, se puso en contacto con una de esas figuras, Nikai Toshihiro, quien encabezó una delegación de 3000 ejecutivos que viajaron a Pekín y entregó en mano una carta a Xi. Sin embargo, Nikai, al igual que muchos de sus compañeros, se ha jubilado desde entonces. Este año, una delegación de ejecutivos japoneses recibió una fría acogida por parte de las autoridades chinas y canceló su viaje anual por primera vez en más de 13 años.

Los japoneses tienen mala opinión de China

Los políticos más jóvenes ven pocas ventajas en cultivar lazos con sus homólogos chinos, dado que más del 80 % de los votantes japoneses tienen una opinión negativa de China. Los políticos favorables a China que siguen en activo están lejos del círculo íntimo de Takaichi. Komeito, un partido político asociado a Soka Gakkai, un movimiento budista, fue en su día un importante canal de comunicación entre Japón y China. Ikeda Daisaku, fundador del movimiento, abogó públicamente por la normalización de las relaciones sino-japonesas tras la Segunda Guerra Mundial. Cuando Komeito formaba parte de una coalición de gobierno con el PLD, sus líderes ayudaban a transmitir mensajes a Pekín. Sin embargo, Komeito abandonó la coalición tras el ascenso de Takaichi.
Las gestas de Trump hacia Xi solo dificultarán aún más el acercamiento. Las relaciones entre Japón y China tienden a evolucionar en consonancia con las que mantiene Estados Unidos con cada uno de ellos: cuando la relación de China con Estados Unidos es tensa, busca estrechar lazos con Japón; cuando Estados Unidos y Japón se distancian, China intenta abrir una brecha entre ellos. «China tiene ahora menos motivos para arreglar la relación con Japón», afirma Sahashi Ryo, de la Universidad de Tokio: «el triángulo es fundamental».

Leopoldo López Gil: «No entiendo a Trump, Delcy Rodríguez es tan ilegítima como Maduro para presidir Venezuela»

Leopoldo López Gil (1944) lleva años retirado de la política activa, pero no de la causa por la defensa de la libertad y la democracia en Venezuela. El exeurodiputado por el PP y padre del ex-preso político Leopoldo López acaba de presentar en … Madrid, donde vive exiliado desde hace más de una década por la persecución del chavismo, sus memorias ‘La vida sigue, la lucha continúa’ (Ediciones Temple). En el texto ha querido transmitir la importancia «…de continuar una lucha por la libertad, por la justicia, por la democracia para Venezuela».
López Gil asegura que no se trata de un compromiso «de una sola persona, ni de un liderazgo, ni de un grupo, sino que es un tema que afecta a todos y que se debe transmitir de generación en generación. Todos estamos obligados a defender los principios entre los cuales hemos crecido», asegura. El exeurodiputado también ha querido transmitir «la importancia de la vocación política como una vocación de servicio, no como algo efímero, sino como algo permanente. Un sentimiento del servidor público que se mantiene a lo largo de la vida».

Por último, a lo largo de las casi 300 páginas hace hincapié en la importancia de la educación para construir un país. «La educación es la apuesta por el futuro». Una materia en la que invirtió parte de su vida en una de las iniciativas de las que se siente más orgulloso, las becas de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho, creada durante el primer mandato de Carlos Andrés Pérez, a mediados de los años setenta del siglo pasado. «La tragedia venezolana es que nos han robado las riquezas, el petróleo, el oro, nos han robado el futuro. Se ha destruido el sistema educativo en Venezuela. Las escuelas públicas están trabajando solamente dos días a la semana», denuncia. Una situación que se había visto golpeada por la crisis energética: «No hay electricidad, hay apagones en el 70% del país. ¿Cómo se puede leer por las noches?»; y la crisis de los salarios: «Un profesor de la Universidad Central de Venezuela, la más prestigiosa del país, está ganando hoy 17 dólares al mes», señala.

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Venezuela

Jorge Benezra

—Se cumplen cinco meses de la captura de Maduro. ¿Cómo han cambiando la situación en Venezuela desde entonces?
—El chavismo sigue tanto entre la población, alrededor de un 30% lo apoya, como en el Estado. Delcy Rodríguez está al frente del país y es tan ilegítima como lo era el presidente Maduro. Lo curioso es que para el presidente Trump la ilegitimidad de Maduro justificaba el que no estuviese al frente de la nación, sin embargo, el resto de los ilegítimos están controlando el país, pero no solamente a nivel ejecutivo, también está el Parlamento. El último elegido legítimamente fue en 2015. Tampoco tenemos un Tribunal Supremo legítimo, ni autoridades del Consejo Nacional Electoral.
—Hace unos días, desde Panamá, María Corina Machado presentó su plan de tres fases para la transición de Venezuela. En él plantea sentarse a negociar con el Gobierno de Delcy Rodríguez…
—Las personas tienen que entenderse, pero tiene que haber disposición para la transición. Yo no sé si eso existe hoy. No basta con que ella, María Corina, quiera establecer ese diálogo. También se requiere que alguien del otro lado esté dispuesto a dialogar. Y a querer irse, porque claro, la transición supone que el poder cambia de manos. ¿Va a querer Delcy Rodríguez dejar el poder? Hasta ahora no ha dado muestras de ello, pero estoy seguro de que, ante el requerimiento que le pueda hacer la Casa Blanca, estaría dispuesta.
—Los venezolanos se están impacientando porque en cinco meses no se han visto muchos cambios. ¿Usted siente lo mismo?
—Bueno, a mi edad la paciencia puede tener más justificación, aunque ciertamente yo quisiera volver a una Venezuela democrática muy pronto. Estoy seguro de que la impaciencia está bien justificada en la población y muchos quieren ver otra vez un país en libertad, un país que respete las reglas del juego para todos por igual. Y por supuesto la impaciencia cree en la medida en que el estómago no se llena.
—En la reunión en Panamá se pudo ver una foto de los principales líderes de la oposición arropando a María Corina Machado. ¿Está realmente la oposición unida y preparada para asumir el liderazgo de la transición?
—Sí. Eso se demostró en Panamá donde los líderes fundamentales se reunieron con María Corina y acordaron un plan de acción conjunto. La unidad de la oposición se ha demostrado muchas veces, y en este momento la hay en el respaldo a María Corina como líder.

Reunión en Panamá de opositores, liderada por María Corina Machado, en el centro, que estuvo acompañada por Leopoldo López (segundo, por la derecha), Juan Pablo Guanipa (tercero por la izquierda) y Antonio Ledezma (primero, por la derecha), entre otros.

(EFE)

—En esa reunión se encontraba su hijo Leopoldo López, ex-preso político, que ha mantenido un perfil algo más bajo durante los últimos años. ¿Qué papel le gustaría que jugara en el futuro de Venezuela?
—El papel que él elija. Creo que es una persona muy válida para aportar mucho para el futuro de Venezuela. Y eso lo saben sus compañeros de la oposición también. Él es uno de los que ha predicado siempre la unidad. Fue de los primeros que empezó a buscar un mecanismo de primarias para escoger a los candidatos, a pesar de que él mismo no podía presentarse porque había sido inhabilitado cuando era candidato para la alcaldía metropolitana y apoyó entonces al ganador, Antonio Ledezma. Ahora está apoyando a María Corina.

«Creo que mi hijo es una persona muy válida para aportar mucho para el futuro de Venezuela. Y eso lo saben sus compañeros de la oposición también»

Leopoldo López Gil
Exeurodiputado y padre del ex-preso político Leopoldo López

—Como miembro del Consejo de Redacción de ‘El Nacional’, usted se vio obligado a exiliarse a Madrid tras recoger el diario una información publicada en ABC. En el libro elogia el trato recibido por Mariano Rajoy, entonces presidente. ¿Cómo ha vivido la etapa de Pedro Sánchez y cómo considera que ha defendido la democracia de su país?
—El Gobierno de España tiene varias facetas y en algunas tenemos que ser muy agradecidos, por supuesto. Aquí hay casi un millón de venezolanos que han sido acogidos por España y se les ha dado asilo, se les ha incorporado a la sociedad. Por otro lado, también hay que reconocer que permitieron dar asilo en su embajada a personas que estaban perseguidas, como fue el caso de mi hijo Leopoldo, y ayudaron al presidente electo Edmundo González a salir de Venezuela. Estas son las partes positivas. ¿Cuál es la parte negativa? No me gustan las posiciones a veces de la política exterior con respecto a Venezuela… Podrían hacer mucho más.
—¿Qué opina de la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, muy vinculado con el régimen chavista y que llegó a visitar a su hijo cuando estaba en la cárcel?
—Es un tema de la justicia española y soy de los que respetan mucho a la justicia. Si hay pruebas, le corresponderá a los jueces emitir su decisión sobre el tema. Hay que buscar para saber quién está involucrado en esto y por qué está involucrado en esto.
—¿Qué papel cree que ha jugado el expresidente entre España y Venezuela?
—Un mal papel porque se autodesignó como mediador y nunca tuvo la verdadera vocación de ser un mediador. Un mediador es una persona que precisamente sopesa con igualdad las posiciones de las partes y ayuda a entenderse, no a separarse, no a imponerse y creo que su papel no fue bueno. Creo que su conciencia será la que juzgue su papel en Venezuela. No hay pruebas, creo yo, que digan que realmente sacó a nadie de la cárcel, a mí no me consta.
—Con la Ley de Amnistía algunos opositores, perseguidos por el chavismo, están regresando a Venezuela. ¿Usted y su familia tienen previsto regresar? ¿Se ha puesto un plazo?
—No, no me he puesto plazo, pero sí ciertamente, como dice, toda la familia va a volver en bloque. Estamos, de momento, sacando las maletas del trastero… (se ríe) Regresaremos pero las condiciones para ello no se dan todavía. Veremos qué pasa, cómo se acoge de verdad a las personas que regresan y si les dejan realmente actuar. Si las personas expatriadas pueden regresar, pero no puedan actuar, creo que ese no es el país al que yo quiero volver. Quiero regresar a un país en libertad. (Esta entrevista se realizó horas antes de que su hijo Leopoldo denunciara en su cuenta de X la incautación de su vivienda en Venezuela por parte del chavismo, una práctica sistemática contra los opositores exiliados).

«Zapatero nunca tuvo vocación de mediar. Creo que su conciencia será la que juzgue su papel en Venezuela»

Leopoldo López Gil

—¿Está siguiendo los sucesos en Cuba? ¿Espera que haya una solución negociada o está a favor de la intervención militar?
—Veo el caso de Cuba con mucho dolor, porque yo sé lo que puede ser el sufrimiento que debe estar pasando la población cubana en general. Espero que la solución para Cuba sea pronto y que no pase por una solución violenta de una invasión militar.

Trump y Netanyahu chocan por los objetivos de la guerra y amenazan con dejar Oriente Medio en un 'bucle infinito'

«Estás completamente loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el pellejo. Ahora todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto». Este mensaje de Trump a Benjamin Netanyahu, confirmado por fuentes conocedoras de la conversación, es el claro ejemplo de que Estados Unidos e Israel ni quieren ni buscan lo mismo en la guerra en Oriente Medio. Washington prioriza un acuerdo con Irán que no llega, y en el que es clave el desbloqueo de Ormuz, mientras Israel se enfoca en su lucha contra Hezbolá en el Líbano, en una dinámica similar a la que ha seguido para luchar contra Hamás en Palestina, a la vez que busca la desestabilización de un rival estratégico como Teherán.Por un lado, la Casa Blanca sigue buscando un pacto con Irán que pueda vender como una victoria. La Administración Trump extendió el alto el fuego con Teherán, que se mantiene a duras penas, con la mirada puesta en acelerar las negociaciones, reabrir el estrecho de Ormuz, y posteriormente poder tratar el tema del arsenal nuclear iraní, que se ha quedado fuera de la primera fase de las negociaciones. Eso sí, el régimen iraní avisa de que se ha rearmado en el tiempo que va de tregua. «La Guardia Revolucionaria Islámica está preparada para todos los escenarios posibles. Si el enemigo regresa al ámbito militar, el tipo de operaciones, la geografía de la batalla e incluso el tipo de armas utilizadas serán diferentes», expresó el ejército de los ayatolás en un comunicado.Estados Unidos es consciente de que no puede alargar demasiado la guerra, de ahí el enfado de Trump con Israel. Considera que los pasos que está dando Tel Aviv boicotean su propia estrategia: un alto el fuego largo -aunque débil- con Irán, espacio para la negociación y un conflicto que no se eternice. Mientras Netanyahu sigue atacando da la sensación de que quien marca los tempos de la guerra, eso sí, es Israel. El presidente estadounidense sabe por su parte que el coste político de lo que pasa (y de lo que pase) recae case exclusivamente sobre él.Israel, en cambio, tiene otra hoja de ruta pese a que Trump se ha vanagloriado de haber convencido a Netanyahu de frenar su ofensiva en el Líbano. «He mantenido una llamada muy productiva con el primer ministro ‘Bibi’ Netanyahu de Israel y no habrá tropas que vayan a Beirut y las tropas que estaban de camino están ya de regreso», se recogió en la versión más diplomática de la conversación entre ambos. No fue tan optimista el propio primer ministro israelí, que avisó de que  «si Hezbolá no cesa de atacar» a ciudades y población israelí, «Israel atacará objetivos terroristas en Beirut». Así, para Tel Aviv su postura no cambia: «Nuestra posición es firme». Es más, las tropas israelíes denunciaron ataques precisamente por parte del grupo terrorista desde el Líbano pese al acuerdo con EEUU.La lucha de Israel es contra el terrorismo, y así lo enfoca su Gobierno: de hecho, ya no mira hacia Teherán. Tel Aviv y Washington iniciaron el conflicto como ‘socios de guerra’ pero ahora cada uno mira por lo suyo. De hecho, sobre el terreno el Ejército israelí desoyó la comunicación con Trump y lanzó una ofensiva que desembocó este martes en diez muertos en el sur del país; dos de las víctimas mortales son niños, según  la Defensa Civil Libanesa. Al mismo tiempo, El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha avisado este martes de que el Ejército bombardeará barrios de Beirut que vincula con Hezbolá «si continúan los ataques», dijo, desde el lado libanés.Para Irán, en cambio, todo está interconectado y el régimen ayatolá amenaza con detener el proceso de negociación si Israel no cesa sus ataques contra territorio libanés. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, avisó de un «enfrentamiento directo» de Teherán con Israel y Estados Unidos si no se aplica el alto el fuego al Líbano. «Si la agresión israelí contra Líbano continúa, no solo suspenderemos el proceso de negociación sino que nos enfrentaremos directamente al enemigo», recalcó, e insistió en que el régimen no va de farol: «Son totalmente conscientes de que esto no es una amenaza vacía y estamos preparados para una respuesta militar», advirtió en un mensaje en redes sociales.Quien marca la agenda sigue siendo Netanyahu y quien asume los costes es TrumpEn ese escenario, la principal amenaza es que la guerra en Oriente Medio no tenga salida alguna. El politólogo iraní Daniel Bashandeh explica a 20minutos que es entendible el enfado de EEUU y que queda claro que las agendas no son las mismas. Pero en esa diferencia, dice «es evidente que quien está pagando la factura es Donald Trump. Todo apunta a que Donald Trump buscaba un desbloqueo político para dar lugar a una reorganización política en Irán y así poder negociar con nuevos interlocutores el tema del programa nuclear», recuerda. Mientras, Netanyahu «tiene el objetivo de mantener a Irán debilitado, desmilitarizado y a poder ser en constante desestabilización al ser un rival directo en la región». De este modo, la conclusión que saca es clara: «Quien marca la agenda sigue siendo Netanyahu y quien asume los costes es Trump».Precisamente que Netanyahu marque los pasos convierte «en una posibilidad» que la guerra se enquiste. A ojos de Bashandeh, el primer ministro israelí «no está interesado en una interlocución entre Trump y los nuevos dirigentes iraníes». Sus acciones en el Líbano, por ejemplo, dificultan el diálogo entre Washington y Teherán, algo «que  aprovecha Irán para regionalizar unas negociaciones que continúan estancadas». Eso sí, el lado estadounidense también tiene parte de responsabilidad, según el analista. «Trump tampoco está aprovechando las situación actual de los nuevos interlocutores iraníes, que necesitan mostrar resultados concretos a los diferentes actores del sistema para tejer alianzas y consolidar su posición interna. Su estrategia se basa en la presión más que en las concesiones. No está dando una salida política», expone.Trump y Netanyahu empezaron la guerra siendo amigos… ahora ya no lo son tanto. Y el momento actual podría ser, comenta Bashandeh, una ventaja para el régimen iraní. «A través del conflicto, se prioriza la cohesión y con ello, buscan desgastar a Trump con el tema de Ormuz», sostiene. Pero a largo plazo, la República Islámica «necesitaría una estrategia más allá de la guerra» ya que los problemas estructurales siguen presentes: falta de legitimidad política, crisis económica y generacional, entre otros. «Por ello, necesitan también llegar a un entendimiento para reactivar el país. La clave está en si los nuevos líderes podrán consolidar un nuevo equilibrio de poder», concluye.