Publicado: junio 11, 2026, 8:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/gaza-ocho-meses-despues-alto-fuego-20260611013949-nt.html
Padres con sus bebés cubiertos de sangre en las manos, morgues repletas de familias rotas, marchas fúnebres por las calles de tierra… Ocho meses después de la firma del acuerdo entre Israel y Hamás y la entrega de los rehenes, vivos y muertos, el alto el fuego no llega a Gaza … . Cada dÃa se repiten las mismas imágenes de dolor. Al menos 900 palestinos han perdido la vida en ataques del enemigo, de ellos 200 niños, según UNICEF, y BenjamÃn Netanyahu ha anunciado su plan de endurecer la ocupación militar hasta llegar a controlar el 70 por ciento de la Franja. Israel Katz, ministro de Defensa israelÃ, reveló otro de los planes en los que trabajan que consiste en la migración masiva de palestinos, para la que empleó el eufemismo de «migración voluntaria». La idea de Katz, que los organismos humanitarios califican de «limpieza étnica», sigue la lÃnea marcada por Donald Trump, quien sugirió a comienzos del año pasado que cientos de miles de personas deberÃan abandonar la Franja para «limpiarla» y facilitar su reconstrucción.
Los israelÃes acusan a Hamás de violar el acuerdo por no desarmarse y los islamistas acusan a Israel de violar el acuerdo por bombardear cada dÃa, no permitir la entrada de la ayuda pactada, mantener semi cerrado el paso de Rafah y avanzar en la ocupación más allá del 53 por ciento pactado con la mediación de Estados Unidos. La palabra reconstrucción ha desaparecido de los planes de los gazatÃes, cuya única misión es sobrevivir entre montañas de cascotes y residuos. Naciones Unidas estima que en la Franja permanecen miles de toneladas de munición sin explotar y al menos 61 millones de toneladas de escombros. Aproximadamente el 80 por ciento de los edificios han sido destruidos o dañados, incluidas viviendas, escuelas, universidades y mezquitas.
El organismo internacional asegura que el alto el fuego ha permitido un aumento de la cantidad de alimentos disponibles en los mercados, pero los precios se han disparado hasta alcanzar niveles diez veces superiores a los habituales. Verduras, frutas, harina y carne están fuera del alcance de la mayorÃa de las familias, que pasan horas cada dÃa para recoger agua de los camiones cisterna y comida de las cocinas colectivas de las organizaciones humanitarias.
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Fotoperiodista en la Franja
Carlota Pérez
Organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) acusan a Israel de «privar sistemáticamente a los palestinos de Gaza del acceso a agua potable», lo que supone una estrategia de «castigo colectivo». Los israelÃes han destrozado de forma sistemática «las plantas desalinizadoras, los pozos, las tuberÃas y los sistemas de alcantarillado», según el informe de MSF, lo que supone un paso clave para hacer de Gaza un lugar inhabitable.
Conversaciones estancadas
Las facciones palestinas y los mediadores (Egipto, Qatar y TurquÃa) se reunieron esta semana en El Cairo para intentar desbloquear situación. Nada de lo que propuso la Junta de la Paz, organismo creado y dirigido por Trump, se ha cumplido y no hay ni rastro del gobierno interino de tecnócratas palestinos, a quienes Israel ni ha permitido ingresar en Gaza, ni de una fuerza internacional que se despliegue en la Franja. El gran miedo es la vuelta a una nueva guerra a gran escala.
«Las conversaciones continúan… en un contexto de visiones claramente diferentes… y la cuestión de las armas sigue siendo el único punto de desacuerdo», declaró a la agencia AFP una fuente palestina cercana al proceso. Hamás y Yihad Islámica insisten en que cualquier desarme debe estar vinculado a una «retirada completa de Israel de la Franja de Gaza», pero esa posibilidad parece cada dÃa más lejana. La postura oficial de Hamás es que no se opone a entregar parte de su arsenal, pero únicamente en el marco de un proceso polÃtico palestino más amplio. Khaled Meshaal, lÃder islamista en el exilio, propuso una fórmula de «congelación» o «almacenamiento» de las armas, una propuesta que fue rechazada por Israel.
«Las conversaciones continúan… en un contexto de visiones claramente diferentes… y la cuestión de las armas sigue siendo el único punto de desacuerdo»
En el Estado judÃo, los sectores ultranacionalistas consideran que aumentar la presión militar sigue siendo la única forma de obligar a Hamás a desarmarse y alcanzar un acuerdo duradero. Desde el alto el fuego de octubre, los islamitas apenas han participado en acciones militares contra Israel y respetan la tregua pese a los repetidos golpes del ejército israelÃ, que sigue asesinando a sus lÃderes cuando tiene la mÃnima oportunidad.
Los últimos asesinatos relevantes fueron el del jefe militar, Izz al Din al Haddad, y once dÃas después el de su sucesor Mohammed Odeh. Los responsables militares israelÃes consideran que el grupo palestino prioriza mantener el control dentro de la Franja e intenta rearmarse aprovechando el alto el fuego después de haber sufrido innumerables pérdidas durante la guerra. Hamás, inmerso en pleno proceso de elección de un nuevo lÃder para reemplazar a Yahya Sinwar, cerebro del ataque del 7 de octubre, está debilitado, pero no ha desaparecido.
