Publicado: junio 11, 2026, 6:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/spacex-prepara-mayor-salida-bolsa-historia-20260610013911-nt.html
La compañía SpaceX se prepara para salir este viernes a Bolsa en el Nasdaq con una operación que puede convertirse en la mayor oferta pública inicial de toda la historia. La compañía aeroespacial fundada por Elon Musk ha recibido más de 70. … 000 millones de dólares en órdenes de compra de inversores particulares, una cifra que muestra la expectación levantada por una empresa que ha pasado de lanzar cohetes al espacio a convertirse en una pieza central del poder tecnológico y espacial de Estados Unidos.
La operación prevé la venta de 555,6 millones de acciones a un precio de 135 dólares por título, según Bloomberg. Si esas condiciones se mantienen, SpaceX levantará unos 75.000 millones de dólares y quedará valorada en torno a 1,8 billones de dólares. Es una cifra enorme incluso para Wall Street. Superaría con claridad la salida a Bolsa de Saudi Aramco en 2019, que recaudó 29.400 millones y hasta ahora era la mayor de la historia.
La compañía cotizará con el símbolo SPCX. Los bancos encargados de colocar la operación son algunos de los gigantes de la banca estadounidense: Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America, Citigroup y JPMorgan Chase, junto a otras entidades. La demanda total, si se suman inversores institucionales, particulares y extranjeros, habría superado ya los 250.000 millones de dólares.
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Daniel Caballero
La salida a Bolsa se cerrará en varias fases. Los bancos han recogido órdenes de compra durante estos día y las acciones empezarán a negociarse el viernes en el Nasdaq. Ese será el momento en que el mercado pondrá a prueba una de las valoraciones más ambiciosas de los últimos años.
Uno de los datos más llamativos es el peso reservado a los pequeños inversores. SpaceX ha previsto asignarles al menos el 20% de las acciones disponibles y podría elevar esa proporción hasta el 30%. En este tipo de operaciones lo habitual es que los inversores particulares reciban una parte mucho menor, entre el 5% y el 10%. En este caso, la compañía quiere abrir más la puerta a los compradores minoristas.
La razón tiene mucho que ver con Elon Musk. El fundador de SpaceX, hombre más rico del planeta, conserva una base muy amplia de seguidores e inversores particulares, como ya ocurrió con Tesla. Muchos pequeños ahorradores han visto durante años a Musk como una apuesta de futuro, pese a sus polémicas y a la volatilidad de sus empresas. SpaceX intenta ahora aprovechar esa misma fidelidad.
La operación se canaliza a través de plataformas de inversión como Robinhood o Charles Schwab, que permiten a compradores individuales presentar órdenes antes del estreno bursátil. La demanda, sin embargo, supera con mucho la cantidad de acciones que se les podrá asignar. Eso significa que muchos inversores recibirán menos títulos de los solicitados o se quedarán fuera de la oferta inicial.
Más que una compañía de cohetes
SpaceX llega a Bolsa en un momento de gran fortaleza estratégica. La empresa es hoy uno de los contratistas más importantes de la NASA y del Pentágono. Sus cohetes transportan satélites, carga y astronautas, y han cambiado el negocio espacial al reducir costes mediante sistemas reutilizables. Lo que antes era casi monopolio de los gobiernos se ha convertido, en buena parte, en un mercado dominado por una empresa privada.
Pero SpaceX no es solo una compañía de cohetes. Su gran apuesta de futuro es Starlink, la red de internet por satélite que ya opera en numerosos países y hasta aviones y que tiene una importancia creciente en comunicaciones civiles, seguridad y defensa. Esa combinación de lanzamientos espaciales, contratos públicos y red global de satélites explica buena parte de la valoración de la empresa.
Las cuentas muestran, aun así, que SpaceX sigue siendo una compañía en expansión y con enormes costes. En 2025 ingresó 18.670 millones de dólares, un 33% más que el año anterior, pero registró pérdidas netas de 4.940 millones. Lo que es lo mismo, los inversores no están pagando tanto por los beneficios actuales como por la expectativa de que SpaceX domine una parte decisiva de la economía espacial en los próximos años.
La salida a Bolsa tendrá además un efecto inmediato dentro de la empresa. A los precios previstos, más de 4.400 empleados y antiguos empleados de SpaceX podrían convertirse en millonarios por las acciones acumuladas durante años. Es uno de los grandes incentivos de las tecnológicas privadas: pagar parte de la compensación en títulos que solo adquieren pleno valor cuando la empresa sale al mercado.
La operación también tiene riesgos. SpaceX depende mucho de contratos públicos, trabaja en sectores sometidos a fuerte regulación y está muy vinculada a la figura de Musk. Su presencia atrae dinero y atención, pero también introduce incertidumbre política, regulatoria y de imagen. En Wall Street, el entusiasmo por Musk convive siempre con la cautela ante sus decisiones y sus choques con reguladores, gobiernos y competidores.
