Publicado: agosto 27, 2025, 11:06 am
Por cuatro décadas, Delipavo ha estado presente en la vida de los colombianos como una marca asociada con calidad, bienestar y sabor. Lo que pocos saben es que detrás de esta historia hay una mujer visionaria que desafió las reglas del mercado, apostó por una proteína poco conocida y la convirtió en parte esencial de la dieta nacional.
Su nombre es Ximena Trujillo Cabrera, y su liderazgo ha sido el motor silencioso de una de las empresas más queridas del sector alimentario.
Todo comenzó en 1984, cuando Trujillo, junto a su socio Héctor Rodríguez, decidió fundar una compañía que ofreciera carnes frías “100% a base de pavo”. En ese momento, el pavo era una proteína reservada para la cena navideña, ajena al consumo cotidiano.
“Queríamos cambiar la forma en que se comía en Colombia. El pavo es nutritivo, sabroso, alto en proteína, bajo en grasa, y podíamos convertirlo en una opción práctica para todos los días”, recuerda Trujillo.
Así nació Delipavo, con una promesa que ha mantenido por cuatro décadas: “ofrecer productos que combinan sabor y bienestar, sin sacrificar calidad”.
Hoy, Delipavo cuenta con más de 40 productos en su portafolio. Su planta ubicada en Tenjo emplea a más de 150 trabajadores (el 80% mujeres).
“No aspiramos a ser una marca masiva sin propósito. Mantenemos el control en cada etapa del proceso y eso se nota en el resultado final”, afirma su cofundadora.
La marca está presente en cadenas de supermercados, hoteles y restaurantes reconocidos, además de contar con tienda virtual y su propio Delicatessen y Café en Bogotá.
En los últimos años ha desarrollado productos pensados para estilos de vida actuales: snacks altos en proteína, empaques prácticos y recetas libres de gluten, soya, lactosa, conservantes y colorantes artificiales. “Nuestro foco siempre ha estado en el bienestar. No creemos que haya que elegir entre saludable y delicioso. Se puede tener ambos si se hace con dedicación”, asegura Trujillo.
Esa misma mirada la ha llevado a pensar en la internacionalización: “Estamos listos para crecer sin perder nuestra esencia. Nos enorgullece ser una marca colombiana y queremos compartir eso con el mundo”.
En este 2025, donde Delipavo celebra sus 40 años, Ximena Trujillo no hace balance con aplausos, sino con propósito. “Han sido 40 años de esfuerzo constante, de tomar decisiones complejas y de mantenernos fieles a nuestros principios. Pero también han sido años de profunda gratitud. Nada nos motiva más que saber que acompañamos a miles de familias colombianas en su día a día”, reflexiona.