Publicado: agosto 12, 2020, 4:05 pm
La web se ha convertido en una gran fuente de información en especial para los adolescentes y adultos jóvenes que pasan la mayor parte de su día consumiendo diferentes contenidos. Entre los sitios más buscados están los relacionados con temas sobre la belleza, en los que ofrecen consejos sobre nutrición como “dietas milagrosas” para perder peso en tiempo récord. Sin embargo, según expertos seguir estas recomendaciones puede causar un riesgo para la salud, puesto que mucha de esta información no está sustentada en investigaciones científicas, y no están dirigidas por profesionales.
“Las personas hoy en día suele buscar por internet datos sobre salud y nutrición, dietas rápidas para perder peso y cualquier otra referencia que le permita autoevaluar su salud, contrastando de forma autónoma y autodidacta la información sobre diferentes posibilidades de tratamiento», comentó Elisa Cadena, subdirectora de Salud Nutricional, Alimentos y Bebidas del Ministerio de Salud y Protección Social.
¿Cuáles son los efectos negativos de la información nutricional en la web?
Ante este panorama, en necesario abordar los principales riesgos y efectos secundarios de las dietas obtenidas por internet que no tienen el aval de un profesional.
- Aparición de deficiencias de micronutrientes (vitaminas y minerales) por la falta de aportes dietéticos y manifestación de síntomas asociados, como caída del cabello, debilidad de las uñas, mareos, astenia, entre otros.
- Presencia de síntomas gastrointestinales como náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento.
- Aumento en el riesgo cardiovascular y de alteraciones hepáticas, óseas o renales
- Fomento de sentimientos de frustración que afectan negativamente al estado psicológico del paciente y desencadenan trastornos del comportamiento, incluso trastornos de la conducta alimentaria, sobre todo en quienes tienen alguna predisposición. Esta situación a veces implica mayor gravedad que el exceso de peso que se pretendía corregir.
- Promoción de falsos mitos en relación con la alimentación y el estilo de vida, lo cual puede sistematizar los hábitos alimentarios de riesgo.
- Retraso en el inicio de un tratamiento adecuado y orientado, aumentando el riesgo de morbimortalidad.
- Inducción de cambios en el metabolismo energético que produzcan estados de «resistencia» a la pérdida de peso con la realización de sucesivas dietas, lo cual se conoce como efecto rebote o «yoyo».
- Generación de gastos económicos en ocasiones muy elevados, en productos que no presentan los efectos declarados.
Igualmente, este tipo de “dietas rápidas” para perder peso no se pueden seguir a largo plazo, ya que la personas no aprender a comer saludablemente y suelen retomar las prácticas alimenticias que había abandonado, generando un efecto contrario al que buscan.
Para evitar cualquier problema de salud por una mala recomendación nutricional, la doctora Cadena sugiere ser más consciente sobre los contenidos que se consumen en la red.
“Hacemos un llamado a la población colombiana, en especial a los que son consumidores de contenidos relacionado con alimentación y nutrición, con el fin de que sean más críticos frente a los mensajes que reciben, para cuidar su salud y prevenir la aparición de trastornos alimentarios», indicó la subdirectora.