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Caracol y RCN: preocupados por no tener más Bettys o Gavilanes

Los presidentes de los canales piden eliminar la transmisión del Minuto de Dios y les preocupa que la calidad de sus productos baje si la pauta se la llevan Youtube y Facebook.

El presidente de Caracol Televisión, Gonzalo Córdoba Mallarino y el de RCN, José Antonio de Brigard, están preocupados porque a futuro no se puedan realizar grandes producciones como “Yo soy Betty la Fea” o “Pasión de Gavilanes”.

Ambas producciones, la primera de RCN y la segunda, de Caracol, no solo han sido las más vistas en la historia de la televisión, sino que en sus repeticiones actuales: Betty en 2019 y Pasión en 2020, son las que han liderado el rating.

Según los presidentes, el problema es que los canales de televisión privada están compitiendo en condiciones desiguales con las multinacionales Google y Facebook que se están llevando gran parte de la torta publicitaria que antes se la repartían solo entre los dos canales.

A pesar de que los productos de ambas productoras se venden a mercados internacionales, la mayor fuente de ingresos sigue siendo la publicidad en televisión abierta nacional, y si estos ingresos disminuyen, necesariamente tendrá que bajar la calidad de las producciones pues habrá menos presupuesto.

Estas telenovelas históricas siguen siendo las favoritas de los  televidentes porque tienen una factura costosa desde el elenco hasta los directores, los libretistas y la producción, y es lo que les gusta a los colombianos, aseguran.

La Regulación

Córdoba recordó que desde la aparición de la televisión privada hace 22 años, esta industria se ha fortalecido y ha permitido que Colombia se posicione como referente mundial de producción audiovisual.

Los dos canales pagaron por el derecho de entrada cerca de 100 millones de dólares cada uno en 1998 y renovaron licencias hace 10 años por 40 millones dólares y pagan una contribución cercana al 1,5 por ciento de sus ingresos para financiar la televisión pública.

“El problema es que por la puerta de atrás han entrado otros competidores que se han robado la atención del público sin pagar esas millonarias cifras en licencias y contraprestaciones”, dice.

Agrega que “La televisión debe ser protegida, que no significa subsidiada, y disminuir la reglamentación al máximo de acuerdo con la realidad actual”.

La TV paga

De Brigard dice que además de las grandes inversiones en infraestructura que han tenido que hacer, dejan de percibir ingresos por la asimetrías que existen. 

Los operadores de TV por suscripción (Claro, Tigo, DirecTV, Movistar, ETB) deben pagar a cada canal internacional (Fox, Discovery, CNN) una cuota mensual por tenerlos en su parrilla, excepto a los canales nacionales, siendo Caracol y RCN los que tienen más audiencia.

Estos canales internacionales se llevan además cerca del 30 por ciento de la pauta publicitaria de la TV y sin pagar por la infraestructura que pagaron los nacionales.

Las redes sociales

De otra parte las plataformas globales como Youtube y Facebook concentran 35 por ciento de la publicidad y dentro de la pauta digital, ellos concentran 80 por ciento. El problema es que ellos no invierten en generación de contenido, en salas de producción, en unidades móviles o en puestos de trabajo creativos.

Estas plataformas, dice De Brigard, reciben cerca de un billón de pesos anual en publicidad y lo que pagan de impuestos es insignificante. Si pagaran, le podrían generar al país cerca de 400.000 millones de pesos. Lo que piden los canales es que para que el negocio sea más competitivo entre ambas partes, las reglas de juego sean equitativas.

Regulación anacrónica

Los presidentes de los canales también piden flexibilizar normas que hoy resultan anacrónicas como la obligación de la transmisión diaria de “El Minuto de Dios”, de propagandas de entidades del Estado, y los noticieros de Senado y Cámara, entre otros.

Según los presidentes, esto interrumpe la programación lineal que debería transmitir un canal privado que debe mantener cautiva su audiencia y no darle chance para que cambien de canal. Estos espacios rompen con la lógica de la televisión privada.

Estos anuncios se dieron en el evento “Reconfigurando el futuro de Colombia” organizado por la firma consultora KPMG.

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