Vida Gerente - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia

Garamendi activa la maquinaria electoral: CEOE fijará fecha para elegir un nuevo presidente antes de lo previsto

Antonio Garamendi ha decidido activar la maquinaria electoral antes de tiempo. El presidente de la gran patronal CEOE, la organización empresarial más representativa del país, reunirá al Comité Ejecutivo de la organización el próximo miércoles 1 de julio. Tal y como ha adelantado Colpisa  y ha podido confirmar este periódico, el órgano ejecutivo de la patronal decidirá ese día una fecha para celebrar elecciones.Fuentes oficiales de CEOE señalan que no se trata de un adelanto electoral, dado que la organización tenía como límite el mes de noviembre para convocar el proceso, pero podía fijar una fecha en cualquier momento anterior. El motivo que arguyen en la presidencia de CEOE para lanzar el proceso antes de esta fecha es evitar que coincida con la cumbre iberoamericana que se celebrará en Madrid los días 4 y 5 de noviembre.El actual presidente, Antonio Garamendi todavía no ha confirmado oficialmente su candidatura, pero todo hace pensar que se presentará a la reelección para optar a un tercer mandato. El empresario vasco accedió a la presidencia de CEOE en el año 2018 y revalidó el cargo por cuatro años más en 2022 sin gran oposición. Entonces, Garamendi se impuso a Virginia Guinda, candidata impulsada por la patronal catalana Foment del Treball, por un 86% de los sufragios.Por el momento, no se ha confirmado si se presentarán o no candidaturas alternativas a la de Garamendi. Pero dentro de la patronal, el principal antagonista al actual presidente en los últimos tiempos ha sido Gerardo Cuerva, expresidente de Cepyme, la organización que representa a las pequeñas y medianas empresas del país. El momento álgido de el enfrentamiento entre Cuerva y Garamendi se vivió el año pasado, cuando se convocaron las elecciones de Cepyme. En aquellos comicios, Garamendi impulsó a una candidata alternativa a Cuerva, Ángela de Miguel, a la que entregó su respaldo explícito. Cuerva salió derrotado, pero lo hizo por un escaso margen en una campaña marcada por el cuestionamiento de Garamendi al frente de CEOE.El empresario murciano que presidió Cepyme entre 2019 y 2025 se desmarcó de la línea oficial fijada por CEOE en varias ocasiones. Rechazó explícitamente la reforma laboral, que CEOE pactó con sindicatos y el Gobierno. Y en los últimos compases de su mandato elevó el tono contra el Ejecutivo, con declaraciones encendidas sin autorizar por Garamendi. Sin embargo, las cosas han cambiado bastante en el último año. El presidente de CEOE ha endurecido el tono considerablemente contra el Ejecutivo ante los casos de corrupción que rodean al PSOE y frente a los cambios en la legislación laboral que impulsa la vicepresidenta segunda y Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.En la Asamblea General de CEOE, celebrada la semana pasada, Garamendi aprovechó su intervención para denunciar la «deriva institucional» en la que quienes gobiernan tienen sumido al país por estar «más pendientes de sus intereses electorales e ideológicos», al tiempo que ha acusado en particular al ministerio de Trabajo de dinamitar el diálogo social para imponer un «ideario político e ideológico».

Diez años del Brexit: cómo se han adaptado las empresas

Hace una década los británicos acudieron a las urnas en una de las votaciones más divisivas y vibrantes de su historia parlamentaria. Las encuestas y los pronósticos se equivocaron y hubo sorpresa: el 51,9% optó por la salida de la Unión Europea (UE), el ‘Leave’, que se consumó el 31 de enero de 2020 tras un periodo transitorio. El 48,1% eligió permanecer en el club comunitario (‘Remain’), un voto concentrado especialmente en Londres, Escocia, Irlanda del Norte y Gibraltar.  10 años y 7 primeros ministros después, 6 conservadores y uno laborista dimitido ayer, el Reino Unido sigue estando entre los principales mercados de exportación para España al margen de la UE. La patronal de las empresas internacionalizadas AMEC y el Club de Exportadores e Inversores coinciden en la resiliencia  de las relaciones comerciales entre ambos países, especialmente tras 2021.   ¿Está el Brexit amortizado? El director general de AMEC, Joan Tristany, da por «amortizado» el Brexit, a preguntas de ‘La Información Económica’, y destaca que «las empresas se han sabido adaptar rápidamente. Para el representante de las empresas internacionalizadas el foco se encuentra más en Oriente Medio ante un entorno en constante cambio como el actual. Tristany habla de «un aumento de las exportaciones a Reino Unido» y menciona que recientes encuestas hablan de que un 60% de los británicos ya ven su salida del club comunitario como  una mala idea. «Ha sido una bendición para la UE, ya que no ha habido un Frexit, y aquellos que era críticos, ahora aspiran a reformarla no a salir tras la experiencia del Reino Unido», apunta el representante de esta patronal. Una visión similar comparte el presidente del Club de Exportadores e Inversores, Antonio Bonet: «Puede afirmarse que la mayoría de los exportadores ya se han adaptado al nuevo marco comercial y aprendido a operar en un entorno más complejo», apunta en declaraciones a este medio. Bonet habla de nuevos requisitos aduaneros y regulatorios, lo que en su opinión se traduce «en nuevas barreras administrativas y logísticas» junto a mayores costes para los exportadores  que no han impedido mantener una relación comercial sólida. «Las empresas españolas se han adaptado» Para la profesora de EAE Business School y asesora de internacionalización de la Agencia de la Competitividad de la Empresa de la Generalitat de Cataluña (ACCIO), María Ángeles Ruiz – Ezpeleta, coincide en que «las empresas españolas se han adaptado porque hay mercado ahí» y recuerda que gran parte de los productos que exportamos al mercado británico «no se producen allí como el fino, algunos frutas, etc» y recuerda que su salida de la Unión Europea fue «como imponer un arancel a todos los productos». Para esta experta todos estos costes los está pagando el distribuidor local.  Ruiz – Ezpeleta ha matizado que «el vino está sufriendo más últimamente porque les han subido los impuestos a todos los vinos exportados, porque andan mal de dinero».  Lo que han hecho, explica esta experta en comercio internacional, es que les han colocado una carga fiscal similar a los productos de lujo.  Sin embargo, el vino siguió entre los productos más exportados cayendo ligeramente a cierre del año pasado hasta unas ventas de 310,2 millones de euros, un 0,9% menos que en 2024. La profesora de EAE Business School cree que le país no lo ha pasado bien y recuerda que «la libra esterlina ha llegado a caer un 5% respecto al euro y que el PIB también ha disminuido», aunque ha matizado que es «difícil» atribuir ambas circunstancias solo a la salida de la Unión Europea (UE) ya que después apareció la Covid -19 y estalló la guerra de Ucrania. «Engorro Burocrático» Fuentes del gigante cooperativo DCOOP, con una de las mayores producciones de aceite de oliva del mundo y que tiene en el Reino Unido uno de sus principales mercados, explican a este medio que «prácticamente no ha variado» la producción que exportan a suelo británico. Lo que venden a los británicos es oro verde y aceitunas. Cabe recordar que no hay producción local. Las fuentes consultadas hablan de «engorro burocrático» y lamentan que el desarrollo de estos intercambios podría ser mayor «si no existieran barreras» tras adquirir la cualidad de tercer país tras operar el Brexit.    El comercio posbrexit: bien, pero…  El máximo responsable del Club de Exportadores destaca que las exportaciones españolas de bienes acumulan un crecimiento de casi el 24% en términos de valor entre 2016 y 2025. Estas han pasado de los 20.077 millones de euros a 24.936 millones. «Es cierto que hubo un periodo de ajuste: en 2021 la exportación española de bienes era aún inferior a la de 2016», matiza Bonet. Las exportaciones han entrado en una dinámica ascendente desde entonces: un 12,45% de crecimiento en 2022, un 7% en 2023, un 5,2% en 2024 y un 4,5% en 2025. «En exportación de servicios hemos crecido todos los años desde el Brexit,  tanto en valor como el saldo positivo de nuestra balanza bilateral», concluye Sin embargo, Bonet matiza que el peso relativo de Reino Unido dentro de las exportaciones españolas ha retrocedido  ligeramente pasando del 7,8% en 2016 a caer por debajo del 6% entre 2021 y 2023, aunque se ha recuperado en los últimos 2 años y cerró en el 6,4% en 2025. Además, advierte que gran gran parte del crecimiento descrito arriba, tanto en valor y volumen se debe más a la inflación que a un aumento de las mercancías exportadas. Lo que sucede tanto en un sector tan estratégico como el agroalimentario, con un 38% de crecimiento en valor entre 2016 y 2025, frente a una reducción del 8% en el volumen exportado.»Las exportaciones de frutas, hortalizas y legumbres crecieron un 29% en valor, pero el volumen cayó en torno a un 11%, por ejemplo», especifica. Lo mismo aplica a los sectores industriales, explica, y menciona que las semi manufacturas han aumentado en valor un 92% frente a una caída de un  3% del volumen, mientras que en el caso del sector del automóvil en esta década las exportaciones al mercado británico han retrocedido tanto en volumen (-40%) como en valor (-19%).

El BCE y el precio de anticiparse

El Banco Central Europeo subió ayer los tipos de interés en 25 puntos básicos. La decisión era esperada, pero no por ello menos discutible. El BCE vuelve a encarecer el precio oficial del dinero para contener la inflación. Conviene recordar, sin embargo, cómo funciona la política monetaria. Para bajar la inflación, enfría la demanda. Es decir, menos crédito, menos consumo, menos inversión y, por tanto, menos actividad económica. Es eficaz, pero no es gratis.La inflación en la eurozona sigue por encima del objetivo del BCE del 2%. En España, la inflación armonizada fue en mayo del 3,6% interanual, 1,6 puntos más que esa referencia. Los precios han dejado atrás los máximos de la crisis inflacionista, pero siguen sin estar controlados del todo. El giro exterior ha sido decisivo. La guerra en Irán ha elevado el riesgo energético y la incertidumbre económica, y la Comisión Europea ya advertía de una combinación incómoda, más inflación y menos crecimiento. Además, la duración del conflicto, mayor de lo anticipado, aumenta el riesgo de que la energía contamine la inflación de medio plazo.Pero subir tipos no abarata la energía ni elimina la incertidumbre exterior. El BCE solo puede intentar evitar que ese impulso inicial se extienda al resto de precios. Europa ya comprobó tras el shock energético de 2021 y 2022 que una subida inicial de costes puede acabar trasladándose a salarios, márgenes y precios. Sin embargo, hoy todavía no hay evidencia clara de que ese proceso se haya reactivado, de modo que la subida tiene un componente claramente preventivo.El BCE quiere mostrar que está dispuesto a mantener la inflación bajo control. Pero prevenir el riesgo también tiene costes. La inflación preocupa, pero el contexto económico también importa. Europa crece poco y las previsiones se han revisado a la baja. Subir tipos puede enfriar aún más la actividad, mientras el origen de la presión sobre los precios sigue estando en la energía, las materias primas y la geopolítica, sobre las que poco puede hacer la autoridad monetaria.El mensaje de Lagarde fue prudente. El BCE subió tipos, pero evitó comprometerse con nuevas subidas. Mantiene margen de maniobra y decidirá en función de los datos, especialmente de la energía, los salarios y la inflación subyacente. La decisión confirma que el dinero barato no ha vuelto. El BCE tiene razones para vigilar la inflación, pero debería reconocer mejor los límites de su herramienta. Si la inflación nace de un shock de oferta global y la respuesta enfría Europa, el riesgo es que el remedio sea peor que la enfermedad.

El FMI rebaja una vez más el PIB de la Eurozona por la guerra y da un toque de atención a los gobiernos por las medidas anticrisis

El Fondo Monetario Internacional (FMI) vuelve a rebajar las previsiones de crecimiento para la Eurozona por el impacto de la guerra en Irán. Es su segundo recorte en menos de dos meses y sitúa el avance del PIB en el 0,9% este año, frente al 1,1% que pronosticaba en abril. El organismo internacional se muestra algo más optimista en su diagnóstico que el Banco Central Europeo (BCE), que ha situado en el 0,8% el avance de la actividad en la región tras empeorar las estimaciones de inflación y elevar los tipos de interés por primera vez en casi tres años. El cálculo se incluye en el informe sobre la economía de la zona euro que la directora gerente de la institución, Kristalina Georgieva, ha compartido con los ministros de Economía y Finanzas del euro durante la reunión que han mantenido este jueves en Luxemburgo. El Fondo aprecia que la actividad en la región se ha debilitado. Hace solo unos días Eurostat constató que el PIB se contrajo un 0,2% en el primer trimestre del año lastrado por Irlanda y por los primeros efectos del conflicto en grandes economías como Francia. En sus nuevas proyecciones, el organismo incluye unas «disrupciones más persistentes» del suministro energético. Pese a ello, el efecto en el crecimiento se apreciaría este año y no tanto el próximo, para cuando el FMI mantiene un avance del 1,2%. En lo que respecta a la inflación prevé que los precios suban de media al 2,8% al cierre de este ejercicio y al 2,3% al finalizar el que viene. Son ocho y cuatro décimas más de lo que contemplaba en el mes de abril. El FMI advierte, además, que «los riesgos se inclinan hacia un crecimiento más débil y una inflación más elevada» y añade que estos cálculos podrían empeorar si persisten los problemas de suministro de combustibles por el bloqueo del estrecho de Ormuz. «Se espera que la guerra en Oriente Medio represente un ‘shock’ adverso grande pero temporal del suministro que debilita la confianza y endurece las condiciones financieras, con impacto temporal sobre la inflación», apunta el informe.El FMI advierte de que los tipos de interés que fija el BCE «tendrán que subir para mantener contenido el ‘shock’ inflacionario». De hecho, apunta a que las tasas de referencia del organismo se situarán 50 puntos básicos por encima del nivel previo a la guerra -este jueves ya han subido en 25 puntos y las principales gestoras del mundo dan por hecho que lo harán una vez más antes de que concluya el año-. Toque de atención por las medidas contra la crisisA estos cálculos se han sumado también varios toques de atención. El organismo capitaneado por Georgieva ha advertido a los gobiernos del área del euro que «no está justificado» adoptar medidas generalizadas de apoyo fiscal por la guerra en Oriente Medio y les ha pedido focalizar las ayudas en los colectivos más vulnerables, al tiempo que les insta a asegurar que no hay nuevos retrasos en la transición hacia energías más limpias. «Si los impactos adversos se intensifican, cualquier apoyo discrecional debería ser temporal, bien enfocado y mantener las señales de precios», añade el documento elaborado por los economistas del organismo.