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Belausteguigoitia (BBVA) descarta despidos masivos en España por el auge de la inteligencia artificial

El director general de BBVA en España, Peio Belausteguigoitia, ha asegurado que la entidad no contempla despidos masivos o planes de salida como consecuencia de la adopción de la inteligencia artificial. Durante su participación en el XLIII seminario de economía organizado en Santander por la APIE y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), el ‘country manager’ del país ha destacado que el banco concibe esta «tecnología con un sesgo positivo, que ayudará a incrementar la productividad». Banco Santander ha comenzado a negociar con los sindicatos un plan de prejubilaciones dirigido a personas mayores de 55 años, que podría afectar hasta 3.000 empleados. Belausteguigoitia también ha abordado la investigación abierta por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a los seis grandes bancos a los que acusa de posibles prácticas anticompetitivas por anticipar su política comercial en materia de crédito destinado a vivienda. En concreto, el organismo liderado por Cani Fernández ha puesto el foco sobre los préstamos vinculados a tipo fijo, que copan más del 60% de las nuevas contrataciones. Sobre este punto, al igual que el presidente del grupo, Carlos Torres, se ha limitado a comentar que el mercado hipotecario español es «competitivo». «El expediente acaba de iniciarse. Desconozco su evolución. Nosotros ajustamos los precios y la rentabilidad al riesgo de cada uno de los clientes», ha expresado. En la misma línea que Torres, ha cuestionado el planteamiento del Banco de España (BdE) de imponer límites a la concesión de hipotecas, pues comparte la idea de que la intervención en un mercado que funciona no suele «ser positiva». El organismo encabezado por José Luis Escrivá ultima un análisis que sentará las bases si finalmente decide poner coto a la concesión en crédito destinado a vivienda, tal y como sugieren organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI). Belausteguigoitia ha recordado que España es el tercer país de la eurozona con los tipos de interés más bajos por detrás de Malta (2%) y Bulgaria (2,45%) frente a una media del 3,43%. En este contexto, ha recordado que BBVA ha incrementado la nueva producción hipotecaria durante el primer trimestre en un 21%, un ritmo de crecimiento que espera mantener, si bien no será en la misma proporción, ya que el repunte de los tres primeros meses de 2025 distorsiona el avance en comparativa interanual. Asimismo, preguntado también por la ampliación del procedimiento de infracción de la Comisión Europea contra España por la normativa que permitió al Gobierno vetar la OPA del grupo de origen vasco sobre Banco Sabadell por un periodo de tres años, se ha limitado a comentar que Bruselas «tendrá sus razones». A nivel nacional, el directivo ha avanzado que en este primer semestre del año BBVA ha captado alrededor de 500.000 nuevos clientes, que le llevan a mantener el objetivo de superar el millón de captaciones. La estrategia de la entidad en los últimos meses ha estado enfocada en potenciar las nuevas altas a través de la vinculación con ofertas como el pago por la domiciliación de recibos. El crecimiento en el negocio de empresas es otra de las patas sobre las que ponen el foco. «Tenemos una propuesta de valor lo suficientemente atractiva para mantenernos en el 24% de cuota de captación en pymes», ha subrayado, mientras reivindica que el crédito a grandes empresas se ha disparado más de un 30%, hasta los 75.000 millones, en contraste con el sector, que decrece un 0,2%, que les ha permitido ganar ganar un 2,5% de cuota. De forma paralela, Belausteguigoitia ha abierto la puerta a la entrada del banco en nuevos mercados europeos tras el desembarco de su banco digital en Italia y Alemania. «No descartamos el potencial crecimiento si se dan las circunstancias en términos de escala y productividad», ha remarcado. El directivo ha apuntando a que en cualquier caso, el salto se produciría aprovechando su infraestructura digital, sin presencia física. El salto al país transalpino se produjo en 2021, con la ambición de llegar al millón de clientes al término de este ejercicio. En la región germana, por su parte, inciaron operaciones hace justo un año y han conseguido alcanzar los 100.000 clientes, de los cuales casi una cuarta parte registra saldos superiores a 100.000 euros. 

Garamendi confirma su candidatura para la reelección al frente de CEOE para un tercer mandato

El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, aspira a un tercer mandato al frente de la patronal de los empresarios. Así lo ha confirmado este miércoles, asegurando que se presentará a la reelección tras convocar elecciones, para las que aún no hay fecha concreta. «Tengo un apoyo expreso de las organizaciones y de las empresas que tengo que tener, por lo que estoy agradecido de que se me reconozca el trabajo», ha expresado durante su intervención en el XLIII seminario de economía organizado en Santander por la APIE y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Garamendi, que ha invitado a quién quiera a presentarse, responde así un día después de trascender la convocatoria del comité ejecutivo y de la junta directiva para el próximo 1 de julio. Su mandato vence el próximo 23 de noviembre, por lo que previsiblemente se celebrarán en septiembre u octubre. En este sentido, los estatutos de CEOE establecen un mínimo de tres meses para la convocatoria ordinaria. No obstante, ha confirmado que el proceso se adelantará como consecuencia de la celebración de la Cumbre Iberoamericana, un evento que gestiona junto con la Secretaría General Iberoamericana (Segib). «No tiene sentido que el proceso coincida con la visita de los inversores latinoamericanos», ha subrayado. Cabe recordar que la organización aprobó en 2023 la limitación de la presidencia a dos mandatos consecutivos de cuatro años, dejando vía libre para que se vuelva a presentar. El anuncio de la maquinaria electoral se produce ante las informaciones que apuntan a que José Manuel de la Riva Zorrilla, antiguo vicepresidente de Cepyme, ha recibido el apoyo de la Autoridad Independiente de Protección del Informante (AIPI) por un escrito presentado contra Garamendi acerca del desarrollo de los comiciones en la patronal de las pequeñas y medianas empresas. En concreto, apunta a hechos como posibles delitos de corrupción en los negocios, contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social, de administración desleal y de apropiación indebida, si bien no consta ninguna denuncia contra Garamendi en ningún tribunal. Sobre este punto, Garamendi ha asegurado que se trata de «campañas sucias que no van a ningún lado». Así, ha pedido mayor claridad en los plazos en alusión a lo sucedido el año pasado, cuando se convocaron elecciones en Cepyme. En aquellos comicios, Garamendi impulsó una candidatura alternativa a Gerardo Cuerva, con el apoyo a Ángela de Miguel. Cuerva salió derrotado, pero lo hizo por un escaso margen en una campaña marcada por el cuestionamiento de Garamendi al frente de CEOE. El empresario que presidió Cepyme entre 2019 y 2025 se desmarcó de la línea oficial fijada por la organizaciones en varias ocasiones. Rechazó explícitamente la reforma laboral que CEOE pactó con sindicatos y el Gobierno. Y en los últimos compases de su mandato elevó el tono contra el Ejecutivo, con declaraciones encendidas sin autorizar. Carga contra la falta de presupuestosMás allá de su candidatura, ha aprovechado su intervención para cargar contra la falta de cuentas públicas, lamentando que el Gobierno lleve «más de tres años» sin presentar presupuestos. Ha extrapolado esta situación a una empresa, en la que el responsable de esta partida «estaría en la calle» en caso de producirse. «Lo que escribís (en alusión a los periodistas) se lee en Londres, Alemania, París… Nunca se habla de reinversiones», ha criticado, a la vez que advierte de que la inestabilidad institucional «no es buena», dado que la inversión va donde la empresa ve «estabilidad y seguridad».De forma paralela, Garamendi ha abordado otros aspectos como el incremento del absentismo laboral, un problema que preocupa a la patronal. «El Gobierno tiene que ser más valiente para tomar las medidas que tenga que tomar», ha precisado. Recuerda que España registra diariamente un total de 1,5 millones de bajas por incapacitación temporal en el ámbito privado de un total de 18 millones de cotizantes en esta área. «Hay un problema en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Hacen falta más médicos, retribuirles mejor, hay problemas de seguimiento y no se deja espacio a las mutuas para colaborar, para que las pruebas se adelanten», ha remarcado. Por este motivo, ha insistido en que la Seguridad Social asuma el pago de las prestaciones y cotizaciones de los trabajadores en los primeros quince días de baja laboral, que ahora asumen las empresas. 

Funcas calcula que el uso del suelo vacío elevaría un 18% el parque de viviendas en grandes ciudades: «Está en manos muertas»

España dispone de una gran cantidad de suelo aún sin edificar, gran parte de ellos de titularidad pública. Al menos un 30% de ese suelo vacante pertenece a ayuntamientos por cesiones legales. Así lo ha asegurado Ignacio Ezquiaga, investigador de Funcas, durante su intervención en el XLIII seminario de economía organizado en Santander por la APIE y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). El think tank calcula que el suelo vacío de las quince mayores áreas urbanas de España ayudaría a incrementar el parque disponible en un 18%. «Hay muchas viviendas que podrían acometerse, y no precisamente en zonas recónditas», ha asegurado Ezquiaga. Pone como ejemplo el caso de Murcia, región en la que podría llegar a duplicarse el número de inmuebles si se llevan a cabo este tipo de proyectos. «La mayor parte del suelo está en manos muertas desde la crisis financieras. Es decir, de agentes que no quieren promoverlo», ha remarcado. En el informe presentado este martes ha hecho un repaso por el mercado de la vivienda desde la burbuja inmobiliaria (1998-2008) para concluir que los suelos financiados previamente y absorbidos por grandes fondos y Sareb no han regresado al mercado como se había previsto. De hecho, Ezquiaga critica que pese a la abundante liquidez, la inversión en edificación residencial es escasa, algo que ha llevado a paralizar muchos proyectos en fase inicial. Si en 2011 la banca financiaba suelo por el equivalente a tres millones en viviendas, en el momento actual Sareb tiene proyectos abiertos para unas 400.000 potenciales. «Tenemos que conseguir que estos suelos vuelvan al mercado, que lo inunden de precios bajos y construyan», ha explicado. En su opinión, una de las soluciones pasaría por penalizar la ociosidad de esos suelos. El experto considera que la política de vivienda debería incluir medidas que permitan volver a poner en el mercado dichos terrenos en aras de movilizar el patrimonio municipal y destinarlo a vivienda pública, así como a liberar los suelos privados «encapsulados». Para ello, pone sobre la mesa la posibilidad de establecer sanciones como la pérdida de derechos edificatorios si pasa un largo periodo de tiempo sin ejecución o la edificación forzosa de solares. En materia fiscal, Ezquiaga defiende la aplicación de un Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) sobre el potencial de edificabilidad en lugar de hacerlo solamente sobre el suelo. KPMG apuesta por más incentivos fiscales En contraposición, el responsable del sector inmobiliario de KPMG, Carlos Bardavío, atribuye la crisis de acceso actual más a la falta de vivienda en alquiler que a la normativa vigente. El experto ha asegurado que con las políticas impulsadas se ha reducido la oferta para arrendamiento, a lo que se suma la competición del hogar tradicional con el alquiler turístico, el de temporada, el enfocado en estudiantes y el dedicado al arrendamiento por habitaciones.Si bien defiende la colaboración público-privada en aras de promover nuevas viviendas en alquiler en suelo público, Bardavío se ha centrado en las ya construidas, que están en manos de pequeños propietarios. En este sentido, ve necesario apostar por una mayor seguridad jurídica e incentivos fiscales, sobre todo, los hogares vulnerables, dado que la ley de vivienda ha tensionado aún más el mercado, provocando la retirada de un gran número de viviendas. 

El dividendo español gana atractivo entre los inversores cansados de la IA

La rentabilidad por dividendo del S&P 500 apenas supera el 1% y se mueve cerca del mínimo histórico registrado durante la burbuja puntocom. Los aristócratas del dividendo, las compañías estadounidenses que han elevado su pago durante al menos 25 años consecutivos, rondan el 1,3% y el año pasado avanzaron un 7,2%, frente a casi el 18% del índice estadounidense incluyendo dividendos.La brecha coincide con un mercado que vuelve a pagar más por crecimiento futuro que por ingresos presentes. OpenAI trabaja con Goldman Sachs y Morgan Stanley en una posible salida a bolsa tan pronto como septiembre, mientras Anthropic alcanza una valoración de 965.000 millones de dólares. La empresa de Claude prevé invertir más de 100.000 millones en infraestructura de Amazon durante la próxima década. Apollo y Blackstone trabajan en una financiación cercana a los 36.000 millones para ampliar capacidad de computación.El dinero que absorben chips, servidores y centros de datos está cambiando el peso relativo de las estrategias de ingresos en Wall Street. Las compañías que reinvierten beneficios para acelerar el crecimiento han tomado el mando del índice, mientras los valores que destacan por pagos recurrentes han quedado rezagados en precio y rentabilidad total.Los dividendos mundiales, sin embargo, siguen en máximos. Capital Group calcula que alcanzaron 419.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 8,2% más que un año antes y un récord para ese periodo. La previsión para el conjunto del ejercicio se mantiene en 2,20 billones de dólares, con un crecimiento esperado del 5,1%.La minería, el sector financiero y la tecnología lideraron el aumento de los pagos durante el arranque del año. Farmacéuticas, bancos y energía siguieron concentrando los mayores importes distribuidos.Frente a la fiebre de la IAEn Europa, Allianz GI estima que las compañías europeas repartirán 454.000 millones de euros en 2026, un 4% más que el año anterior. El aumento vendrá apoyado sobre todo en el sector financiero, mientras el consumo discrecional aportará menos que en ejercicios anteriores.Dentro de Europa, España se está convirtiendo en uno de los principales beneficiarios del regreso del interés por las estrategias de dividendos. Allianz GI calcula que las compañías españolas incluidas en el Stoxx Europe 600 repartirán 27.700 millones de euros en 2026, un 15% más que el año anterior, con una rentabilidad por dividendo cercana al 4%, frente al 3,2% previsto para el conjunto europeo.Según datos de BME, las cotizadas españolas podrían distribuir cerca de 25.800 millones de euros solo durante el primer semestre de 2026, un 17% más que un año antes. De cumplirse las previsiones, el mercado español encadenará un sexto ejercicio consecutivo de crecimiento en los pagos, después de haber repartido 41.503 millones en dividendos en 2025 y más de 42.600 millones al incluir devoluciones de prima y otras fórmulas de retribución.La mejora no queda solo en los pagos anunciados. El Ibex 35 avanza alrededor de un 6% en el año, pero la lectura cambia al incorporar una rentabilidad por dividendo prevista cercana al 4,1%. La suma de ambos componentes acerca la rentabilidad total del selectivo al 10%.En ese cambio de escala, la banca actúa como principal motor. Santander, BBVA y CaixaBank concentran una parte sustancial del flujo de efectivo que llega a los accionistas, apoyados en beneficios históricamente elevados. El símbolo más visible del año, sin embargo, ha sido Banco Sabadell. La venta de TSB ha permitido a la entidad aprobar un dividendo extraordinario de más de 2.500 millones de euros, uno de los mayores repartos de efectivo vistos en la historia reciente de la bolsa española.Fuera del sector financiero, Iberdrola ha elevado un 12% su dividendo con cargo a 2025 hasta los 0,68 euros por acción, mientras Inditex vuelve a incrementar la remuneración tras registrar beneficios récord. Repsol mantiene una de las políticas de retorno al accionista más agresivas del mercado mediante dividendos y recompras.Junio reforzará esa dinámica con nuevos pagos dentro del propio Ibex. ArcelorMittal abonará 0,125 euros brutos por acción el día 10, el segundo de los cuatro pagos trimestrales previstos para 2026. Ferrovial repartirá 0,4741 euros brutos por acción el día 15 mediante dividendo flexible. El día 18 coincidirán Telefónica, con 0,15 euros brutos por acción como segundo tramo del dividendo en efectivo de 0,30 euros correspondiente a 2025, y Acciona Energía, que también figura entre las compañías del selectivo con pago confirmado para ese mes.

Wall Street se apunta a los 8.000, pero los grandes inversores no se ponen de acuerdo en cómo llegar

¿Seguirán subiendo las bolsas en la segunda mitad de 2026? ¿Es momento de seguir apostando por Estados Unidos o de buscar oportunidades en otros mercados? ¿Han recuperado atractivo los bonos? ¿Y hasta dónde puede llegar un S&P 500 que ya cotiza en máximos históricos? Los grandes bancos de inversión coinciden en una cosa. No creen que el rally de Wall Street haya terminado y contemplan los 8.000 puntos para final de año. En casi todo lo demás empiezan las discrepancias.Wall Street contra el resto del mundoLa primera divergencia aparece en la geografía. Morgan Stanley mantiene una clara preferencia por Estados Unidos y considera que la economía seguirá ofreciendo el mejor soporte para los mercados. La firma prevé un crecimiento del 2,3% este año y del 2,6% el próximo, sin recesión en el horizonte, y apuesta por sectores como industriales, financieras, consumo discrecional, grandes compañías de computación en la nube y empresas de pequeña y mediana capitalización.Fidelity, sin embargo, mira más allá de Wall Street. La gestora considera que los inversores deberían mantener una exposición significativa a mercados internacionales. La diferencia no está en si las bolsas seguirán subiendo, sino en qué mercados presentan una mejor combinación entre crecimiento esperado y valoración.Las discrepancias también alcanzan a la construcción de cartera. JPMorgan cree que muchos inversores siguen demasiado refugiados en efectivo y deuda a corto plazo. Según la entidad, sus clientes mantienen cerca del 20% de su patrimonio en este tipo de activos pese a que la inflación estadounidense ronda el 3%, una combinación que erosiona la rentabilidad real del ahorro.Esa reflexión lleva a otro de los grandes debates de 2026. ¿Siguen funcionando los bonos como protección cuando la inflación permanece elevada? JPMorgan cree que la respuesta es cada vez menos evidente. La entidad cuestiona la eficacia de la tradicional cartera 60/40, formada por acciones y bonos, y defiende incorporar activos reales como infraestructuras, inmuebles o materias primas para reforzar la diversificación.BlackRock comparte parte de esa preocupación. La firma recuerda que los bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo han ofrecido una protección menor de la habitual en un entorno marcado por las tensiones energéticas, la inflación persistente y unos déficits fiscales cada vez más elevados.Tampoco existe unanimidad sobre el comportamiento del mercado en los próximos meses. Bank of America es la firma más prudente y advierte de una posible corrección entre junio y septiembre. Sus estrategas observan un deterioro de la amplitud del mercado, con menos compañías participando en las subidas recientes, una señal que históricamente suele aparecer cuando un rally pierde fuerza.Sin embargo, resulta llamativo que todas estas diferencias terminen desembocando en conclusiones muy parecidas sobre el mercado estadounidense.Lo que sí une a Wall StreetGoldman Sachs acaba de elevar su objetivo para el S&P 500 hasta los 8.000 puntos después de revisar al alza sus previsiones de beneficios. Bank of America contempla un nivel similar para final de año y Morgan Stanley sigue esperando una subida cercana al 12% durante los próximos doce meses.Detrás de ese consenso aparece el principal punto de encuentro entre las grandes firmas. Los beneficios empresariales siguen sorprendiendo al alza. Goldman Sachs espera que el beneficio por acción agregado de las compañías del S&P 500 alcance los 340 dólares en 2026, una cifra que supondría un crecimiento interanual del 24% tras una temporada de resultados que volvió a superar las expectativas del mercado.La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en el otro gran argumento compartido. Hace un año la discusión giraba en torno a si las inversiones multimillonarias en centros de datos terminarían justificando las valoraciones del sector tecnológico. Hoy buena parte de Wall Street considera que ese impacto ya está llegando a las cuentas de resultados.Goldman Sachs estima que las compañías beneficiadas por la inversión en infraestructura de IA aportarán aproximadamente la mitad del crecimiento de los beneficios del S&P 500 este año. JPMorgan también mantiene una visión especialmente optimista y considera que la IA puede convertirse en un ciclo de crecimiento de largo plazo con implicaciones mucho más amplias que las observadas hasta ahora.La evolución del mercado refleja hasta qué punto esa tesis sigue dominando Wall Street. Entre las compañías más alcistas del S&P 500 en 2026 destacan varias empresas vinculadas al almacenamiento de datos y a los semiconductores.Las coincidencias no terminan ahí. Morgan Stanley no espera una recesión en Estados Unidos durante los próximos dos años y el resto de entidades maneja escenarios similares. La inflación continúa apareciendo como uno de los riesgos más repetidos en los informes de mercado, aunque ya no ocupa el lugar central que tenía hace apenas un año.Por eso, los objetivos incluso más ambiciosos han dejado de parecer excepcionales. Yardeni Research prevé 8.250 puntos para el S&P 500 y 22V Research eleva su estimación hasta los 8.100.