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Ford vende parte de su planta de Almussafes al fabricante chino Geely

La planta de Ford asentada en la localidad valenciana de Almussafes afronta una nueva etapa después de que la marca del óvalo haya vendido parte de su fábrica a la marca china Geely, tal y como adelantó Las Provincias. Un soplo de aire fresco para una instalación cuyos trabajadores ‘languidecen’ tras dos años trabajando a medio gas, bajo un Mecanismo Red, y que subsistía únicamente gracias al Ford Kuga. Con motivo de este acuerdo, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez visitará la fábrica para confirmar el movimiento entre ambas firmas, un encuentro en el que también estará el presidente de la marca en Europa, Jim Baumbick, según ha confirmado la marca a La Información Económica. Al acto también está previsto que asista la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant; junto con otros ministros y el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. El propio líder del Consell ha asegurado que la marca estadounidense anunciará «una buena noticia para el futuro de los trabajadores de la factoría».La titular de la cartera de Ciencia ha destacado el papel que el actual presidente ha jugado en el devenir laboral de la planta: «El Gobierno de España la ha rescatado una y otra vez: con los mecanismos de los ERTE en diferentes momentos de estos últimos años y, sobre todo, cuando los trabajadores ya no tenían ni siquiera ERTE para poder mantener su puesto de trabajo con la aplicación del mecanismo RED con el que se han salvado todos los puestos de trabajo que corrían peligro». Ha hecho alusión así a una herramienta que hoy día permite el empleo de unos 1.000 trabajadores que mantienen el 90% de su salario hasta el 31 de diciembre, de acuerdo con la última prórroga. Pendientes del Ford Bronco y un nuevo convenioDurante su intervención también ha hecho referencia a los planes de futuro conocidos para la planta: «Hablamos de un periodo de tres años para prepararse para nuevos modelos de coche eléctrico, pero claro, había una amenaza sobre qué iba a pasar con los trabajadores en este periodo de transición». La ministra ha hecho alusión así al Ford Bronco, el nuevo modelo que en mayo se confirmó que se fabricaría en dicha planta a partir de 2028 y que le daba una nueva oportunidad a una instalación que no pasa por su mejor momento. Aprovechando esta visita de Pedro Sánchez, la sección de STM Intersindical Valenciana de la planta ha pedido reunirse con el presidente en el marco de la negociación del nuevo acuerdo laboral con la vista puesta en 2030, un pacto que implicaba medidas de «flexibilidad» y una «contención salarial». «Queremos aprovechar esta ocasión para hacer una petición pública. Pedimos a Pedro Sánchez, presidente de un Gobierno que se define como democrático, comprometido con el pueblo y con la clase trabajadora, que mantenga una reunión con este sindicato o, al menos, con la totalidad del Comité de Empresa, y no únicamente con el sindicato afín a su partido, el sindicato mayoritario que, a nuestro juicio, se ha plegado a los intereses de la empresa», ha aseverado en alusión a UGT.bY han expuesto sus reclamos. «Pedimos que adopte las medidas necesarias para que una empresa que ha recibido cientos de millones de euros de dinero público sitúe a los trabajadores y trabajadoras en el centro de sus decisiones», tal y como recoge Europa Press. También reclamará que «cualquier ayuda pública futura quede condicionada al restablecimiento de los derechos laborales y de los salarios perdidos durante los últimos años».

Naturgy enfila un resultado récord de 2.100 millones tras ganar un 6% más hasta junio

Naturgy saca brillo a su desempeño financiero con un beneficio neto de 1.215 millones de euros en el primer semestre del año, lo que representa un incremento del 6% con respecto al mismo periodo del año anterior, y mejoró sus previsiones para 2026, apuntando así a unas ganancias récord de más de 2.100 millones de euros en el ejercicio, según informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) antes de la apertura bursátil del miércoles.El resultado bruto de explotación (Ebitda) de la primera gasista y tercera eléctrica del país se situó a cierre de junio en los 2.975 millones de euros, con un aumento del 4,5% frente al mismo periodo de 2025, en un contexto internacional complejo marcado por la incertidumbre geopolítica afectado por la escalada del conflicto en Oriente Medio y su especial repercusión en el mercado energético. La compañía presidida por Francisco Reynés destacó que este «sólido desempeño» refleja la diversificación del grupo, la resiliencia operativa y la gestión disciplinada del riesgo, demostrando que la compañía «está bien posicionada para afrontar un entorno energético volátil durante 2026».En el periodo de enero a junio, Naturgy invirtió 844 millones de euros, principalmente en redes de distribución y proyectos renovables. La capacidad renovable total instalada alcanzó los 8,4 gigavatios (GW), con cerca de 1,3 GW actualmente en construcción, de los cuales se espera que 629 MW entren en operación durante la segunda mitad de 2026.Mientras, la deuda neta al cierre de junio del grupo se situó en 11.745 millones de euros, frente a los 12.317 millones de euros en 2025, respaldada por una fuerte generación de caja. El ratio deuda neta/Ebitda era de 2,2 veces, reflejando la solidez del balance y proporcionando así a la compañía una significativa capacidad financiera para acelerar el crecimiento con un enfoque disciplinado.Con todos estos números, la energética ha mejorado sus objetivos fijados en su plan estratégico 2025-2027, incrementando sus perspectivas para 2026 de Ebitda un 5%, por encima de 5.500 millones de euros, y llevando su meta de beneficio neto por encima de 2.100 millones de euros, un 10% más.

¿Sabías que las vacaciones pagadas existen desde hace 100 años? Te lo explicamos en un minuto

Llegó el verano, el frío del invierno está ya más que olvidado y en la cabeza de los trabajadores resuena una y otra vez la misma pregunta ¿Cuándo llegan las vacaciones?Sin embargo, ese ansiado momento de descanso y desconexión es algo relativamente nuevo. De hecho, la mayoría de los trabajadores a lo largo de la historia no han conocido nada parecido a unas vacaciones.Las vacaciones pagadas existen en España desde hace más o menos 100 años. El primer registro que hay de ellas es una ley de 1918 que concede 15 días de descanso al año a los funcionarios del Estado.El resto de trabajadores tendrían que esperar al año 1931, ya en la Segunda República, para conseguir este derecho. Entonces, se estableció que serían al menos siete días seguidos de descanso al año.Esa semana de descanso permaneció vigente durante más de cuarenta años. Hubo que esperar hasta el año 1976 para que ese mínimo de siete días se ampliara a 21 días naturales.Ya en Democracia, el Estatuto de los Trabajadores de 1980 redujo la jornada laboral a 40 horas semanales y fijó un mínimo de 30 días naturales de vacaciones. Una cifra que sigue vigente todavía, 46 años después.La Información Económica lanza este nuevo episodio de ‘Economía Indiscreta’, una serie de contenidos audiovisuales de carácter divulgativo con la que buscamos contribuir al debate público-económico. En el anterior, publicado hace justo una semana, se abordaba el funcionamiento del sistema de mutualidades de los empleados públicos, con la pregunta de por qué los funcionarios tienen sanidad concertada.

Moncloa aprueba las bases para las ayudas del Plan Auto+ tras meses de retraso y podrán pedirse a partir de la próxima semana

El Consejo de Ministros celebrado este martes ha dado luz verde al real decreto con las bases de las ayudas del Plan Auto+, sucesor del Moves III, para la compra de vehículos electrificados. Tras meses de retraso, el Ejecutivo finalmente publicará el precepto en el BOE de forma inmediata, lo que dará lugar a que las prestaciones puedan comenzar a solicitarse de forma oficial a partir de la próxima semana y tendrá un carácter retroactivo que se aplicará desde el pasado 1 de enero. Esta prestación va específicamente dirigida a «familias, autónomos, pymes y micropymes», con un presupuesto inicial de 400 millones de euros y un máximo de 4.500€ por vehículo (5.500 en caso de furgonetas o camiones ligeros) tal y como ha apuntado el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Se podrán empezar a tramitar «a través de un sistema telemático de gestión para la petición de ayudas», ha comentado, señalando que lo podrá hacer directamente cada persona o familia «a través de concesionarios, empresas de renting o leasing financiero».Durante su intervención también ha aprovechado para recordar los requisitos y criterios a los que está sujeta. «El vehículo que sea 100% eléctrico, que esté por debajo de los 35.000 euros y que tenga un valor añadido por tener una carga industrial europea recibirá el total de la prestación establecida», ha indicado, defendiendo que se trata de «un buen instrumento para la transformación del mercado».Respecto al ritmo de cambio que sigue España, el ministro ha apuntado que, según las cifras del mes de junio, la electrificación ya acapara «el 23% de las ventas de coches, que siguen aumentando en términos generales». Tal y como ha recordado, se trata de una subvención en el marco del Plan España Auto 2030, la estrategia implementada por el propio ministerio, junto con la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), y se sostiene «sobre tres patas»: «Una es la transformación de nuestras cadenas productivas para fabricar el coche eléctrico. También establecer la red de recarga pública en España, donde ya superamos los 56.000 puntos de carga tras sumar 3.600 en el último semestre. Por último, incentivar la demanda del vehículo eléctrico y electrificado». «Es un paso fundamental»Tras el anuncio de este plan el pasado mes de diciembre, ha terminado por aprobarse de manera oficial siete meses después, algo que desde el sector celebran, tal y como ha apuntado la propia Anfac. «Valoramos positivamente la aprobación. Es un paso fundamental, ya que permite a los usuarios acceder a ayudas de hasta 4.500 euros para la compra. La electrificación podría alcanzar y superar así el 25% de las ventas para final de año», ha apuntado la asociación en un comunicado. Además, también ha recordado que «estas son compatibles con los incentivos ofrecidos por las marcas, de hasta 1.000 euros, así como con la deducción en el IRPF de hasta el 15% del importe de la compra, con un máximo de 3.000».En la misma línea se ha posicionado también Faconauto, patronal de concesionarios. Su presidenta, Marta Blázquez, ha destacado que este plan «introduce una lógica interesante porque une tres elementos que deben avanzar juntos: electrificación, accesibilidad económica y fortalecimiento de la industria europea. Pero no solo eso, sino que también trae consigo otro cambio relevante: «Con la gestión directa y telemática los concesionarios podremos ayudar a transformar los criterios del programa en una explicación clara para cada comprador, también para autónomos y pequeñas empresas que necesitan renovar sus vehículos».Por su parte, desde Ganvam (patronal de vendedores) han insistido en que estas medidas sirvan para «cubrir la demanda como mínimo hasta final de año», de forma que los ciudadanos tengan un marco estable de acceso a las ayudas. «Los vehículos electrificados están siendo, sin duda, vector de crecimiento de las matriculaciones y nuestras previsiones apuntan a que es factible que la cuota de turismos con enchufe supere el 28% a cierre de 2026. Mantener este tono hace imprescindible garantizar la continuidad de las ayudas», ha señalado en un comunicado su presidente, Jaime Barea. Pero no ha sido la única medida anunciada tras el Consejo de Ministros. Posteriormente Hereu también ha confirmado que también se ha impulsado «la concesión de subvenciones para compensar los costes indirectos de las emisiones de CO2 que pagan los sectores industriales en su factura». Una medida a la que se han destinado 600 millones de euros y que va dirigida específicamente a sectores como «el papel, la metalurgia, la química, el vidrio, los fertilizantes, azulejos o baldosas». Sin embargo, ha destacado que todo aquel que reciba esta ayuda estará obligado a llevar a cabo una auditoría energética e invertir en medidas de eficiencia. Una tercera opción, ha remarcado, es también «la reducción de carbono por consumo eléctrico a partir de energía renovable». En definitiva, se trata de «una gran medida para mantener la competitividad industrial», ha explicado. 

Casi un tercio de los trabajadores ha sufrido entornos laborales hostiles, según CCOO

Casi uno de cada tres trabajadores en España sostiene haber sufrido o haber presenciado actos de «violencia laboral» en su trabajo, según denuncia un estudio de la Fundación Primero de Mayo publicado este martes. La organización, integrada en Comisiones Obreras, ha elaborado una encuesta con 1.000 participantes para tratar de medir este fenómenos, relativamente poco estudiado, según denuncian. Según el sondeo, el 16,7% de los trabajadores en España ha estado expuesto alguna vez de forma directa a violencia laboral, una categoría en la que se incluyen desde agresiones físicas hasta actos psicológicos o simbólicos como amenazas, insultos, acoso o actitudes más sutiles como hacer el vacío o lenguaje corporal hostil. Si además, se añade el 14% que ha presenciado comportamientos violentos en su trabajo, sin ser víctima directa, la exposición alcana el 30,7%, recoge el estudio. En cuanto al tipo de violencia, prima la de tipo psicológico o simbólico. Entre quienes han experimentado entornos laborales hostiles, el 24% sostiene que vio o sufrió violencia física, mientras que un 80,9% habla de amenazas, humillaciones, insultos, abusos verbales, gritos o descalificaciones personales. Otro 79,6% se refiere a cuestiones como miradas intimidantes o lenguaje corporal hostil mientras que un 78% describe actos como exclusión en el trabajo, omisión en las comunicaciones, restricciones en el contacto social o ‘hacer el vacío’.Los resultados de la encuesta sugieren que las mujeres y los jóvenes son los dos grupos más expuestos a este tipo de comportamientos. Así, el 18,3% de las trabajadoras señala haber sufrido violencia laboral directa, frente a un 14,8% de los empleados varones. Además, el 30,4% de las mujeres que ha expuestas a este fenómeno reconocen episodios de violencia sexual y un 78% detecta micromachismos. Los trabajadores que están dando sus primeros pasos tienen una afectación todavía mayor. De tal forma que el 26,7% de los trabajadores entre 18 y 24 años dice haber sido víctima de entornos laborales hostiles, una proporción que casi duplica la de los empleados entre 25 y 34 años (14,1%). Los resultados del estudio apuntan también a que este fenómeno es más habitual en las grandes empresas que en las pequeñas. De tal forma que el 35,9% de los trabajadores de compañías de gran tamaño dicen haber presenciado o sufrido estos actos, frente a un 25,6% en las firmas pequeñas. No obstante, desde CCOO matizan que esto puede deberse a que las grandes empresas tienen entornos menos tolerantes con la violencia laboral y más vías para visibilizarla o denunciarla. Aunque también deslizan que puede deberse «a la despersonalización que suponen las estructuras más burocratizadas en la gran empresa». A nivel sectorial, las actividades más afectadas por este fenómeno son el sector sanitario y de atención social, donde el 39% de los trabajadores dicen haber sufrido violencia laboral directa o indirectamente. Un porcentaje similar al de comercio y hostelería (38%), el sector educativo (36,2%). Otras actividades con incidencia relevante son los administrativos, quienes trabajan atendiendo al público y el transporte-logística (31,5%) o el sector industrial (29,5%). Compañeros de trabajo, jefes y clientesEn lo que respecta a los vínculos entre agresor y agredido, las situación más habitual entre quienes han visto o sufrido violencia laboral es que la ejerciera un compañero de trabajo, algo que declaran haber presenciado el 80,3% de los afectados. También es frecuente cuando procede de directivos, jefes o superiores inmediatos (77,7%) o clientes, usuarios, pacientes, alumnos… (75,4%). Menos habituales son los casos relacionados con personas ajenas al trabajo como parejas de compañeros o personas conocidas (57,3%), cuando la ejercen desconocidos o personas externas sin vínculo (50,5%), personal de otra empresa dentro de un centro de trabajo común (47,2%) o proveedores (35%). Según se desprende de la encuesta, el 40% de las víctimas y testigos de violencia laboral no han informado a ninguna instancia de la empresa sobre estos comportamientos. Lo habitual es buscar apoyo informal en la familia, amistades o compañeros de trabajo. En cambio, cuando la violencia laboral se denuncia, en buena parte de los casos no se adoptan medidas. La encuesta de la Fundación Primero de Mayo refleja que en el 56,3% de los casos no se abrió expediente disciplinario y en un 46,3% ni siquiera se produjo amonestación verbal o escrita.

El Consejo General de Economistas dispara su previsión de inflación al 2,9% en 2026, pero mantiene el crecimiento en el 2,4%

El Consejo General de Economistas (CGE), órgano que reúne a los economistas colegiados, ha disparado sus previsiones de inflación al 2,9% en 2026, pero ha mantenido inalteradas las de crecimiento del PIB en el 2,4%. Así se refleja en el Observatorio Financiero y Claves Económicas que ha presentado el CGE este lunes.La estimación de crecimiento se sitúa ligeramente por encima del consenso de analistas recogido por Funcas (2,3%), pero por encima de la que maneja el Gobierno de España, que apuesta porque la economía se expandirá un 2,6% en este ejercicio. En lo que respecta a las expectativas sobre los precios, la previsión del CGE queda algo por debajo de lo que opinan la mayoría de analistas, que apuntan a un 3,2% en promedio en 2026. En este apartado, conviene señalar que el Gobierno no elabora previsión de IPC en su cuadro macroeconómico. Sí aporta su previsión de deflactor del PIB, una métrica que se podría asimilar a las subidas de precios esperadas en los bienes y servicios que se producen en España.Las previsiones que se van conociendo vuelven a situar a España como uno de los países que más crecerá dentro del bloque de economías avanzadas y en particular, los países del euro, donde se espera una expansión del 0,9%.  Según ha trasladado Salustiano Velo, coordinador del Observatorio Financiero, los factores que explican el crecimiento que está experimentando el país son el tirón de la demanda interna, el buen momento que atraviesa el marcado laboral y el turismo y los servicios de alto valor añadido. Sin embargo, los economistas colegiados aprecian señales de ralentización en un contexto cada vez más impredecible. «La economía española sigue manteniendo una capacidad de crecimiento superior a la de nuestro enrono, pero muestra señales de pérdida e impulso», ha valorado Miguel Ángel Vázquez Taín, presidente del CGE. No obstante, ha añadido que no cree que estemos «ante un cambio de ciclo, aunque la incertidumbre internacional, el aumento de los costes y la menor confianza aconsejan no caer en la complacencia». En lo que respecta a la inflación, la revisión al alza en las previsiones se explica por la crisis energética causada por la guerra en Irán. En el colegio, ven riesgo de que esta situación se contagie a bienes, servicios y salarios, aunque, por ahora, no creen que estemos ante una situación de estanflación -esa temida combinación de escaso crecimiento y precios altos-. Paro por debajo del 10%, pero incumpliendo con el déficit El CGE vaticina en sus previsiones que 2026 cerrará con una tasa de paro del 9,8%. De cumplirse este pronóstico, sería la primera vez que el desempleo cae por debajo de los dobles dígitos desde el año 2007, cuando la economía española funcionaba por un hipertrofiado sector de la construcción que poco después implosionaría en una larga crisis de consecuencias devastadoras. El consejo destaca que la afiliación se mantiene en máximos y el número de parados ha bajado de los 2,3 millones de personas. No obstante, recuerdan que al incrementar la población activa -fundamentalmente por la llegada de migrantes en edad de trabajar- la tasa de desempleo hará que el descenso del paro sea limitado. En cuanto a las finanzas públicas, el CGE estima que España cerrará el ejercicio con un déficit equivalente al 2,4% del PIB. Una cifra que superaría en tres décimas el compromiso del 2,1% alcanzado con Bruselas para este ejercicio. Mientras que la deuda pública se situaría en el 99,2% del PIB, la primera vez que caería por debajo desde la barrera simbólica del 100% desde que se inició la pandemia. 

Bruselas multa a AliExpress con 550 millones por no frenar la venta de productos ilegales

Más madera de Bruselas sobre las grandes tecnológicas. Este lunes la Comisión Europea ha anunciado una multa a AliExpress de 550 millones de euros por incumplir la normativa comunitaria. El Ejecutivo comunitario considera que la entidad no ha frenado riesgos relacionados con la venta de productos ilegales, inseguros o falsificados en su plataforma de comercio electrónico.»La proliferación de ropa falsificada, juguetes poco seguros, cosméticos peligrosos y otros productos ilegales y nocivos no es un coste inevitable de las compras por Internet, sino un incumplimiento por parte de AliExpress de las obligaciones que le impone la Ley de Servicios Digitales. El volumen de negocio no es una excusa; es necesario identificar y abordar los riesgos de forma sistemática para garantizar que los consumidores puedan comprar por Internet con seguridad. Exigimos a AliExpress que cumpla con esta norma y le instamos a que tome medidas», explicó sobre el asunto la vicepresidenta de la Comisión Hena Virkkunen.Según el comunicado de Bruselas, AliExpress incumplió su obligación, en virtud de la DSA, «de evaluar diligentemente el riesgo de difusión de productos ilegales, inseguros o falsificados a través de sus servicios de varias maneras».Y es que, dice el comunicado, «no evaluó adecuadamente si contaba con suficiente personal para revisar los productos potencialmente ilegales. La empresa sobreestimó la eficacia de su sistema para detectar y eliminar productos ilegales. En consecuencia, AliExpress no tuvo en cuenta de forma realista la desproporción entre el número de moderadores humanos y su carga de trabajo».Además, AliExpress «evaluó de forma insuficiente cómo sus sistemas de recomendación y publicidad agravan la difusión de productos ilegales», concluye el Ejecutivo comunitario. Las pruebas realizadas por los servicios de la Comisión demostraron que muchos productos ilegales eran recomendados o anunciados a los consumidores antes de ser retirados de manera efectiva.AliExpress, por otro lado, «carecía de métricas cuantitativas en su evaluación. AliExpress se basó únicamente en un indicador cuantitativo que, sin embargo, no medía adecuadamente la eficacia de su sistema de moderación para prevenir el riesgo de que aparecieran o reaparecieran productos ilegales en formas similares». Esta conclusión también está respaldada por las pruebas realizadas por los servicios de Bruselas, que demostraron que «un elevado volumen de productos ilegales seguía circulando a pesar de los esfuerzos de moderación» de la empresa.En la misma investigación, la Comisión Europea vio deficiencias en el sistema de AliExpress para detectar productos ilegales no funcionaba correctamente. «Muchos productos ilegales, desde productos falsificados hasta juguetes inseguros y cosméticos peligrosos, circulaban en la plataforma y, aunque fueran detectados, permanecían en línea durante varias semanas», avisa la Bruselas.AliExpress no aplicó adecuadamente su política de sanciones a los comerciantes que vendían productos ilegales. Según la Comisión, la política de sanciones no se implementó de forma adecuada y las tiendas que vendían productos ilegales pudieron seguir activas en AliExpress, a pesar de haber sido sancionadas.Los controles de conformidad de productos de AliExpress «podían eludirse fácilmente mediante la clasificación incorrecta de los productos». AliExpress destinó un número insuficiente de empleados «para verificar si los productos estaban correctamente clasificados, y los controles establecidos no detectaban los productos mal clasificados antes de su publicación». Como consecuencia, comerciantes malintencionados colocaban deliberadamente los productos en categorías incorrectas «para beneficiarse de requisitos más flexibles, permitiendo que productos no conformes circularan libremente en la plataforma».AliExpress no logró prevenir adecuadamente la difusión de productos falsificados. «Los productos falsificados representan un riesgo significativo en AliExpress. Además de las posibles consecuencias para los derechos de los consumidores, los vendedores de estos productos perjudican a las empresas legítimas que invierten en diseño, pruebas de seguridad e innovación, obligándolas a competir con productos que eluden dichas inversiones. El sistema obligatorio de autorización de marca de AliExpress, destinado a impedir la venta de productos falsificados, demostró ser ineficaz y contar con personal insuficiente. Como consecuencia, los comerciantes eludían fácilmente este sistema y publicaban numerosos productos que solo eran retirados posteriormente por ser falsificados», resume en su análisis el Ejecutivo comunitario.El sistema obligatorio de autorización de marca de AliExpress, destinado a impedir la venta de productos falsificados, demostró ser ineficazLa multa impuesta se calculó teniendo en cuenta la naturaleza de las infracciones, su gravedad en relación con los usuarios afectados de la Unión Europea y su duración, que se prolongó al menos hasta junio de 2025, cuando la Comisión emitió sus conclusiones preliminares contra AliExpress. «No realizar evaluaciones de riesgos adecuadas y no mitigar eficazmente los riesgos sistémicos constituyen infracciones especialmente graves de la DSA», advierte la Comisión Europea.No obstante, al calcular la multa, la Comisión también tuvo en cuenta circunstancias atenuantes favorables a AliExpress, como la novedad de la Ley de Servicios Digitales.Tal y como exige la DSA, AliExpress dispone ahora hasta el 20 de octubre de 2026 para presentar un plan de acción a la Comisión. El plan deberá establecer las medidas destinadas a subsanar el incumplimiento de sus obligaciones de evaluar y mitigar los riesgos sistémicos. La Junta Europea de Servicios Digitales dispondrá de un mes desde la recepción del plan para emitir su dictamen. Posteriormente, la Comisión contará con un mes adicional para adoptar su decisión definitiva y fijar un plazo razonable para su aplicación.El incumplimiento de la decisión de no conformidad «podrá dar lugar a la imposición de multas coercitivas periódicas. La Comisión continúa colaborando con AliExpress para garantizar el cumplimiento de esta decisión y, de manera más general, de la Ley de Servicios Digitales», termina el comunicado.

Ryanair gana un 34% menos en el primer trimestre por la subida del combustible

El encarecimiento del queroseno ha pasado factura al balance de Ryanair, la aerolínea que más pasajeros transporta en España. La compañía irlandesa ha registrado un beneficio neto de 538 millones de euros durante el primer trimestre del año fiscal 2027, finalizado en junio. Se trata de un 34% menos con respecto al mismo periodo del ejercicio previo y se explica por el alza de los precios del combustible, consecuente de la tensiones del mercado energético tras el conflicto en Oriente Próximo. Según ha explicado en su comunicado, los costes operativos aumentaron un 11% al alcanzar los 3.810 millones de euros, dado que el precio del 20% de su combustible de aviación no cubierto se duplicó «con creces». Con más detalle, el 80% del combustible de Ryanair está cubierto hasta marzo de 2027 a unos 67 dólares por barril, mientras que el del ejercicio fiscal 2028 se encuentra ahora cubierto en un 15% a 85 dólares por barril. Desde Dublín ponen de manifiesto que esta política les permite proteger sus beneficios durante la volatilidad de los mercados petroleros y amplía su ventaja en materia de costes frente a todos los demás competidores europeos.Este freno en su crecimiento contrasta con el volumen de pasajeros transportados durante el mismo periodo. La compañía incrementó un 6% el número de viajeros, hasta alcanzar los 61,3 millones. Este aumento sí se reflejó en la facturación, que creció un 1% al arranque del nuevo año fiscal, hasta los 4.380 millones de euros, en tanto que las ventas por vuelos regulares descendieron un 1%, por el ya mencionado aumento de tráfico -con un factor de ocupación del 94%- y una bajada de tarifas del 6%.Tras amortizar en mayo su último bono de 1.200 millones de euros, Ryanair centrará su estrategia financiera del próximo año en financiar con recursos propios la incorporación de los nuevos Boeing Max 10, mantener el pago de dividendos, completar su programa de recompra de acciones y elevar su tesorería bruta hasta los 4.000 millones de euros. De cara al verano, la aerolínea operará 210 aviones Gamechanger y ultima la llegada de los primeros Max 10 a finales de año, modelos que aumentan la capacidad y mejoran la eficiencia en el consumo de combustible.De cara al presente ejercicio fiscal, mantiene su previsión de aumentar un 4% el tráfico, hasta alcanzar los 216 millones de pasajeros, apoyada en una flota de 647 aeronaves, entre ellas 210 Boeing 8200 Gamechanger. La aerolínea, no obstante, evita por ahora fijar una previsión de beneficio neto debido a la incertidumbre derivada de factores como los conflictos geopolíticos, la evolución del precio del combustible, la situación económica y los problemas persistentes del control aéreo en Europa. En paralelo, está reforzando su presencia en mercados que reducen impuestos y tasas aeroportuarias para favorecer el crecimiento, mientras recorta capacidad en destinos con una mayor presión fiscal y costes operativos más elevados.

Cuando quienes compiten son un gigante del turismo y una potencia agroalimentaria

En unas horas el fútbol tendrá nuevo campeón mundial tras más de un mes de competición en el que España y Argentina han quedado como únicos supervivientes. Del lado argentino, la figura indiscutible es la de Lionel Messi, que ha guiado a su selección hacia una segunda final consecutiva. Mientras que, por la parte española, aunque el protagonismo está mucho repartido, es difícil no pensar en la calidad diferencial de Lamine Yamal por la banda derecha.Pero, si el terreno de juego fuera económico en lugar de futbolístico, si quisiéramos saber cuáles son esos elementos diferenciales en el tejido productivo, los rasgos que sobresalen por encima del resto y sitúan a cada país en el mapa ¿Cuáles serían? En esa hipotética final, el gran arma de Argentina sería, sin lugar a dudas, su potente industria agroalimentaria, cultivada en las interminables tierras fértiles de llanura de La Pampa. Mientras que España contaría como elemento desequilibrante con su liderazgo mundial en el turismo internacional y una potente industria automovilística.
En España, el sector más reconocido internacionalmente es el turismo. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) esta actividad generó unos 200.000 millones de euros en ingresos en 2024, una cantidad equivalente al 12,6% de todo lo que produjo el país en aquel año. Además, aportó 2,7 millones de puestos de trabajo. Buena parte de esos ingresos que genera el turismo se deben a la llegada de viajeros internacionales.  No en vano, España fue el segundo país más visitado del mundo el año pasado, solo por detrás de Francia. Según la balanza de pagos del sector del año pasado, los turistas extranjeros se dejaron 105.145 millones de euros en España el año pasado, frente a los 34.753 millones de euros que gastaron los viajeros españoles fuera de las fronteras, lo que arroja un superávit de 70.932 millones de euros.El turismo es, con claridad, la principal exportación de España al mundo. Supone casi la mitad de todos los ingresos que genera la economía nacional en ventas de servicios en el extranjero. Lejos de otras actividades de mayor valor añadido como los servicios empresariales, las telecomunicaciones o los servicios profesionales que, no obstante, han crecido sustancialmente en los últimos años. La otra gran industria española más reconocida es la automovilística, un sector que movió el año pasado casi 54.000 millones de euros en exportaciones. Aunque ha sufrido un notable declive en los últimos años por la pujanza del vehículo eléctrico chino, España fue en 2025 el noveno país del mundo que más vehículos fabricó. 
Además, hay otros sectores que mueven menos dinero, pero que son clave para la economía nacional. Por ejemplo, España es líder internacional en comercio de carne de porcino, de aceite de oliva o de verduras como las brásicas (coliflor, bócoli, repollo…), los pepinos o frutas como limones, melones y sandías. A menor escala todavía, más de la mitad de las exportaciones mundiales de tejas de pizarra o de corcho proceden de España. Argentina, el gigante agrario de Sudamérica El segundo contendiente en la final mundialista es una potencia agraria en el continente americano. Argentina es globalmente conocida por su sector agroindustrial que, según datos del Consejo Agroindustrial Argentino -el lobby empresarial- aporta un 16% del PIB nacional y un 12,4% de los puestos de trabajo. Aproximadamente, dos tercios de los 77.000 millones de euros en exportaciones de bienes que movió el país el año pasado proceden de esta industria. 
Dentro del sector, el cultivo estrella es la soja. Argentina es líder en exportación de harinas, aceites y de la propia semilla de soja a nivel mundial, un negocio que movió más de 10.400 millones de euros en exportaciones solo el año pasado. El aceite de soja es un elemento clave, por ejemplo, en la producción de biodiésel, un combustible en expansión. Pero, más allá de esta legumbre, dentro del sector agrario, Argentina es también entre los primeros puestos del mundo en exportaciones de cacahuetes, aceites de girasol, cebada, maíz o sorgo. Y ocupa posiciones destacada en comercio de miel natural, carne de ternera, trigo, centeno y harinas derivadas de los mismos. Al margen del sector agrario, Argentina es también un exportador destacado de productos refinados de petróleo y gas natural fundamentalmente gracias al yacimiento de Vaca Muerta, situado en La Patagonia. Se trata de una de las mayores reservas de gas natural y petróleo del mundo, responsable de la mitad de la producción de estas energías en el país sudamericano. 

Ganar el mundial, un cisne blanco para la economía local

Son legión los seguidores del fútbol estos días, la elástica patria en la final de todo un Mundial sin duda ayuda. Aunque silenciosos, no son pocos los paisanos que pasan del deporte rey e incluso se atreven a decir que les importa un bledo la final entre España y Argentina.Me temo que están equivocados. A todos los españoles nos afecta y mucho el resultado de este Mundial. Los economistas han sido capaces de establecer una ecuación del impacto macroeconómico de lo que supone ganar un campeonato mundial para una nación. Y lo han hecho aislando el forofo que muchos llevan dentro.Una aproximación superficial, como la que quizás trasladen todos esos que desprecian el fútbol, llevaría a situar las externalidades económicas exclusivamente en las industrias aledañas a la hostelería, la alimentación, las bebidas o el textil con las equipaciones deportivas. Sin embargo, la ciencia económica ha analizado de manera integral el impacto macroeconómico que experimenta el país que se proclama campeón mundial. ¿Es posible, por tanto, cuantificar el valor de la gloria deportiva en la contabilidad nacional?La respuesta desde la econometría es afirmativa. El fenómeno de ganar un Mundial trasciende la mera efervescencia comercial en el sector servicios; se trata de una alteración medible de los agregados macroeconómicos estimulada por factores exógenos con consecuencias reputacionales y conductuales que impactan a la postre en ventas e inversiones.La investigación empírica ofrece datos concluyentes. En el estudio A Kick for the GDP: The Effect of Winning the FIFA World Cup, el investigador Marco Mello aplicó un diseño de estudio de eventos y un enfoque de control sintético con series longitudinales de datos de la OCDE para concluir que ganar el campeonato del mundo de fútbol incrementa el crecimiento interanual del PIB en al menos 0,48 puntos porcentuales durante los dos trimestres posteriores a la final.Este repunte representa una anomalía estadística positiva de gran magnitud. Para una economía de escala media-alta, una aceleración de casi medio punto porcentual en el ritmo de expansión trimestral equivale a miles de millones de unidades monetarias de valor añadido bruto que se incorporan al tejido productivo sin necesidad de estímulos monetarios o fiscales previos. Todo un dividendo económico no esperado.La aportación más disruptiva de la literatura académica radica en la identificación del canal de transmisión de este crecimiento. Al contrario de lo que piensan esos que no han visto un solo partido del Mundial que circunscriben el efecto económico a un boom fugaz del consumo impulsado por la euforia colectiva, la evidencia empírica de la literatura especializada demuestra que el principal motor detrás de este avance es el fuerte incremento de las exportaciones netas.El triunfo deportivo actúa como una masiva e inmediata campaña de revalorización de la «marca país» a escala global. En primer lugar, porque reducen las asimetrías de información. De modo y manera que la sobreexposición mediática coloca los productos y servicios del país campeón en una posición de visibilidad privilegiada en los mercados internacionales. En segundo lugar, por el llamado efecto halo reputacional. Se genera una asociación cognitiva implícita entre el éxito deportivo (asociado a la disciplina, la eficiencia y el talento) y la calidad competitiva del tejido empresarial de esa nación. Por último, se provoca una atracción de inversiones. Otros estudios recuerdan que la proyección de una imagen de éxito e innovación incrementa los índices de confianza exógena, favoreciendo no solo la inversión extranjera directa sino también el turismo corporativo a medio plazo.Seguro que estos argumentos no convencen a los agnósticos del balompié y seguirán defendiendo que es una locura la fiebre por el fútbol. Y tienen razón. Es irracional. Es casi animal. Por eso el efecto económico de ganar un Mundial de fútbol está asociado también a la economía conductual o economía del comportamiento, donde no siempre la razón triunfa. Al evaluar las economías tras un triunfo de esta envergadura, se observa una materialización empírica de los animal spirits conceptualizados por Keynes y analizados contemporáneamente por Akerlof sobre cómo los shocks de confianza colectiva pueden mitigar la aversión al riesgo. Eso explicaría el shock de confianza tras un éxito deportivo.Aunque la productividad laboral puede sufrir breves contracciones técnicas debido a los días de celebración o la distracción social, el saldo neto psicológico opera de manera expansiva. La cohesión social y el optimismo endógeno disminuyen la incertidumbre percibida por los agentes económicos, acelerando la toma de decisiones de inversión y suavizando las curvas de desaceleración cíclica.Ganar una Copa del Mundo no debe entenderse como una panacea estructural capaz de corregir desequilibrios fiscales crónicos o baja productividad endógena. La literatura es clara al respecto: el efecto es de corta duración y la economía tiende a converger a su tasa de crecimiento potencial a partir del tercer trimestre post-torneo. Pero como en la física, un empujón inicial puede provocar un movimiento constante.En una economía globalizada donde la reputación internacional y la confianza son activos intangibles de primer orden, el trofeo de la FIFA funciona como un catalizador macroeconómico excepcional. Es la demostración de que, en ocasiones, lo sobrevenido tiene la capacidad inequívoca de mover las agujas de los modelos econométricos más rígidos para bien. Frente al cisne negro de la pandemia -ese suceso impensable con consecuencias desastrosas- ganar el partido final de un campeonato es todo un cisne blanco para un país como España o Argentina, increíble e impagable.

Las nuevas sanciones golpean a Rusia cuando su economía empieza a ceder

Rusia ha llegado a la nueva ofensiva de sanciones de Estados Unidos con las refinerías bajo ataque, el déficit disparado y el precio del dinero todavía en el 14,25%. El Senado estadounidense prepara aranceles de hasta el 100% contra los principales compradores de energía rusa, una amenaza que coloca a China e India ante una elección que Moscú no puede controlar. El Kremlin necesita que estos países sigan comprando justo cuando cada barril vale menos para sus cuentas.La legislación todavía debe superar el Congreso, pero ya cuenta con más de 60 apoyos en el Senado. Su objetivo no es impedir directamente que Rusia extraiga petróleo. Washington pretende convertir cada compra china o india en un riesgo comercial para las empresas que venden después sus productos en Estados Unidos.Moscú encontró en Asia la salida que Europa cerró después de febrero de 2022. Los petroleros cambiaron de ruta, los pagos abandonaron el dólar y una flota de buques con propietarios opacos mantuvo abiertos los puertos rusos. China e India absorbieron más del 80% de las exportaciones marítimas de crudo.La nueva amenaza alcanza esa correa de transmisión. Un arancel del 100% puede resultar más caro para un exportador chino que el descuento obtenido al comprar petróleo ruso, incluso antes de calcular seguros, financiación y posibles sanciones secundarias.Refinerías heridasEl problema aparece en el peor momento para las refinerías de Rusia. Los drones ucranianos han obligado a Moscú a sacar más petróleo sin procesar por sus puertos occidentales. Las exportaciones de crudo crecieron un 15% en mayo y se acercaron a los tres millones de barriles diarios en junio, y no porque Rusia encontrara una demanda nueva, sino porque varias instalaciones dejaron de convertir esos barriles en gasolina, queroseno y diésel.El golpe también ha llegado a las gasolineras, puesto que Rusia prohibió las exportaciones de diésel después de que los embarques cayeran hasta 234.000 barriles diarios durante los primeros días de julio, frente a una media de 817.000 barriles en 2025. Los ataques redujeron también la producción interna y han provocado escasez, aumentos de precios y colas en algunas regiones.Caja de guerraEl déficit federal alcanzó 5,73 billones de rublos durante el primer semestre, equivalentes al 2,5% del PIB. El desfase superó en un 70% el registrado un año antes, después de que los gastos crecieran un 16,1% y los ingresos avanzaran apenas un 5,8%.El Gobierno ya calcula que los desembolsos de 2026 llegarán a los 45,11 billones de rublos, más de un billón por encima del presupuesto aprobado. Los ingresos siguen previstos en 40,28 billones, una cifra que depende de que el petróleo continúe fluyendo hacia Asia y de que sus compradores acepten el coste político de mantener las operaciones.El ministro de economía, Anton Siluanov, intenta contener el agujero sin disparar la emisión de deuda. El Ministerio de Finanzas ha preparado recortes de hasta el 10% en partidas consideradas no sensibles, entre ellas, carreteras y proyectos de construcción, mientras mantiene el gasto militar y los compromisos sociales.El problema de fondos es que menos inversión civil deja a las constructoras sin contratos, reduce la demanda de materiales y debilita unos sectores que hasta ahora habían resistido gracias al gasto público.Mientras tanto, Moscú ha recurrido a las entidades rusas para financiar empresas, refinanciar préstamos y mantener abiertas industrias afectadas por las sanciones. Sin embargo, esa intervención acumula nuevos riesgos en los balances cuando los tipos elevados encarecen el servicio de la deuda y la actividad pierde impulso.Un informe confidencial de los servicios de inteligencia de un Estado europeo, al que tuvo acceso Reuters, advirtió a comienzos de julio sobre la posibilidad de una crisis bancaria vinculada al esfuerzo de guerra.Con esas limitaciones, el Banco de Rusia apenas ha podido bajar los tipos de interés. La rebaja de 25 puntos en junio ha dejado la referencia en el 14,25%, por encima de lo esperado por parte del mercado, y el Gobierno ha cedido a la presión reduciendo su previsión de crecimiento para 2026 desde el 1,3% hasta el 0,4%. La cifra deja a Rusia cerca del estancamiento después de dos años en los que la fabricación de armamento, las primas militares y el gasto presupuestario habían sostenido el PIB.

¿Merece la pena invertir en Europa cuando Estados Unidos sigue creciendo más?

UBS acaba de elevar hasta los 690 puntos su objetivo para el Stoxx 600 al cierre de 2026 y hasta los 760 puntos para finales de 2027. El banco suizo calcula un recorrido cercano al 8% durante lo que queda de este año y de alrededor del 19% en los próximos 18 meses, justo cuando la economía europea vuelve a perder velocidad frente a Estados Unidos.La distancia aparece con claridad en las previsiones. El Banco Central Europeo espera que la eurozona crezca apenas un 0,8% en 2026, mientras las estimaciones para Estados Unidos se mantienen alrededor del 2%. La brecha se repite en la productividad, la inversión tecnológica y la capacidad para convertir nuevas ideas en empresas cotizadas.Estados Unidos crece más, domina la inteligencia artificial (IA) y concentra las compañías que han generado una parte enorme de la rentabilidad mundial durante los últimos años. En cambio, Europa sigue atrapada entre una industria debilitada, una población que envejece, una energía más cara y un mercado de capitales fragmentado. Entonces, ¿por qué apostar por Europa si Estados Unidos sigue creciendo más?Menos exigenciasEl S&P 500 cotiza cerca de 28 veces los beneficios esperados, frente a unas 17,5 veces del Stoxx 600. Esa diferencia recoge la mayor capacidad de crecimiento de las compañías estadounidenses, aunque también obliga a Microsoft, Nvidia, Amazon, Alphabet y Meta a seguir batiendo previsiones después de invertir cantidades récord en chips, centros de datos y modelos de inteligencia artificial.En el caso de Europa, sus empresas cotizan con expectativas más bajas después de años de bajo crecimiento, crisis industriales y revisiones negativas, de modo que una mejora modesta puede mover las acciones con más fuerza que en un mercado donde buena parte del futuro ya está descontado en los precios. En este sentido, Goldman Sachs también espera avances en la bolsa europea, aunque rebaja considerablemente el entusiasmo. La firma sitúa su objetivo a doce meses para el Stoxx 600 en 660 puntos y prevé que el beneficio por acción aumente un 5% en 2026 y un 7% en 2027, cifras alejadas de un bum, pero suficientes para mantener abierta la subida.Wall Street no necesita una recesión para sufrir. Unas previsiones algo inferiores, un retraso en la rentabilización de la IA o una reducción del gasto tecnológico pueden golpear múltiplos construidos sobre varios ejercicios de crecimiento excepcional.Ventas globalesEl crecimiento de la eurozona explica solo una parte de lo que ocurre dentro del Stoxx 600. Cerca de la mitad de los ingresos de sus compañías procede de fuera de Europa, con Estados Unidos y Asia convertidos en mercados decisivos para el lujo, la industria, la salud y la tecnología.ASML tiene su sede en Países Bajos, pero vende las máquinas que permiten fabricar los chips más avanzados en Taiwán, Corea del Sur y Estados Unidos. Airbus compite por pedidos en todo el mundo, AstraZeneca comercializa medicamentos en decenas de países y LVMH depende tanto del consumidor chino y estadounidense como de las ventas en Francia.La IA refuerza esa desconexión entre sede y negocio. Europa carece de plataformas comparables a Microsoft, Amazon o Alphabet, aunque conserva fabricantes esenciales para levantar la infraestructura física que sostiene el nuevo ciclo tecnológico.Schneider Electric, Siemens, ABB, Legrand y Prysmian venden redes, automatización, cableado y equipos eléctricos para centros de datos que consumen cada vez más energía. ASML suministra la maquinaria sin la que Nvidia y sus fabricantes asociados no podrían producir los procesadores más avanzados.Amundi considera que la inversión en IA está dejando de beneficiar únicamente a los chips y a las grandes plataformas estadounidenses. El gasto comienza a extenderse hacia electricidad, maquinaria, infraestructura y empresas capaces de incorporar la tecnología a sus procesos productivos.Ese desplazamiento acerca el ciclo a la composición de la bolsa europea. El Stoxx 600 tiene menos software y servicios digitales, pero bastante más industria, equipamiento eléctrico, automatización y materiales.En todo caso, la exposición internacional también eleva los riesgos.  Una nueva recaída de China afectaría al lujo, el automóvil y la maquinaria, mientras una apreciación fuerte del euro reduciría el valor de los ingresos obtenidos en dólares. Gasto pendienteEuropa ha pasado años retrasando inversiones en defensa, energía, redes eléctricas e infraestructura digital. La invasión de Ucrania, la ruptura energética con Rusia y la competencia industrial china han convertido ese aplazamiento en un problema de seguridad.Por todo ello, Alemania ha flexibilizado sus límites fiscales para financiar defensa e infraestructuras, mientras los países europeos elevan sus presupuestos militares y preparan nuevos mecanismos comunes de financiación. Rheinmetall, Leonardo, Saab, Thales, BAE Systems y la española Indra trabajan con carteras de pedidos que se extienden durante varios ejercicios.A su vez, la electricidad abre un segundo frente. Los centros de datos necesitan cada vez más energía justo cuando Europa debe renovar redes envejecidas, integrar renovables y reducir su dependencia exterior. Siemens Energy, Schneider Electric, Prysmian y varias constructoras de infraestructuras aparecen en una cadena de gasto que puede prolongarse durante años.En todo caso, la ejecución sigue siendo el punto débil. Europa anuncia grandes planes, pero reparte contratos con lentitud, fragmenta proyectos entre países y eleva los costes mediante regulación. Goldman Sachs mantiene por eso una previsión más prudente que UBS y limita su objetivo a 660 puntos, apoyado en un crecimiento de beneficios del 5% este año y del 7% el próximo.

El automóvil reclama un impulso urgente al Plan España Auto 2030 para recuperar terreno en la electrificación y revitalizar la industria española

La crisis de ventas en Europa, con la llegada de nuevas marcas chinas o el salto a la electrificación, mantiene a la industria automovilística en el alambre. En aras de reinventarse, España publicó hace poco más de un año el Plan España Auto 2030. Un compendio de medidas impulsadas entre la patronal de fabricantes Anfac, junto con el Ministerio de Industria, para reavivar el gen competitivo del sector. Un año después, solo algunas de las propuestas están en funcionamiento, por lo que la asociación, junto a patronales como Ganvam (vendedores) o Faconauto (concesionarios), ha instado a darle un impulso para recuperar el ritmo de la electrificación y revitalizar la industria automovilística. El ritmo de implementación de las medidas no es, ni mucho menos, el deseado. Y esto tiene consecuencias, como explica a este medio Francisco Gracia, decano del Colegio de Economistas de Aragón. «Toda tardanza, cuando se trata de un plan posible y deseable por todas las partes, es una pérdida», advierte. A su juicio, «no se puede cuantificar directamente el impacto de esta demora en la implantación completa», pero sí se puede decir que no está siendo ni mucho menos positivo para el tejido industrial: «Todo retraso en poner en marcha un plan que contribuye a mantener una industria tan potente y que genera bienestar en términos de empleo y riqueza siempre es negativo». «Serviría para dar un salto»Para las patronales, tener esta estrategia en la que ha participado todo el sector «va a permitir avanzar en la descarbonización», con la que todos están comprometidos. Sin embargo, esta «tiene que ponerse en marcha y avanzar», explica a La Información Económica Tania Puche, directora de comunicación de Ganvam. A su juicio, «no basta con exigir en términos de emisiones o precios competitivos», sino que la Administración también tiene que brindar las herramientas para poder seguir adelante. Un progreso que se antoja primordial: «Serviría para dar un salto y nos situaríamos a un nivel de electrificación parecido al de nuestros vecinos europeos». Para cumplir con el también conocido como ‘Auto 2030’, lo primero en lo que todos coinciden es en aprobar oficialmente en el BOE la conocida prestación del Plan Auto+. El incentivo económico para vehículos eléctricos anunciado el pasado diciembre sucede al exitoso Moves, pero todavía no está vigente. «Nuestra máxima prioridad es la publicación de las bases y la convocatoria del plan», defendió también el pasado jueves José López Tafall, director general de Anfac, durante la presentación de su informe anual, momento en el que aseguró que el Gobierno había garantizado la aprobación antes de que termine julio. En la misma línea apunta también Puche, que exige esta medida concreta para «darle certidumbre a los compradores de coches eléctricos que están creciendo a doble dígito» y reclama también la necesidad de «que haya fondos». «Se han establecido 400 millones, pero tienen que garantizarlos». Fuentes de Faconauto matizan, además, que «aplicar este tipo de medidas fiscales es claramente una palanca para que el ritmo de electrificación se multiplique», tal y como está ocurriendo en Portugal. Mirar al futuro sin descuidar el pasado Todos estos preceptos, sin embargo, no podrían funcionar sin preservar los factores de competitividad que han hecho grande la industria de la automoción en España, recalca también Tafall, instando a «mirar al futuro, pero sin dejar de lado el pasado». Por ello destaca varios aspectos a tener siempre presentes, como son los costes energéticos, sobre lo cual se han producido buenas noticias en los últimos tiempos. «Se ha eliminado el impuesto de valor de la producción de energía eléctrica, que bajará en enero», apunta, calificando la medida como «muy sensata». También insta a seguir insistiendo en una mejora de «la política de apoyo al i+D+I», que podría ser mucho más generosa, incluso a una progreso del entorno laboral. Porque el absentismo laboral está perjudicando mucho la competitividad de la industria, reconoce, por lo que debe paliarse con máxima urgencia. «Ha aumentado un 50% desde 2018. Cada día faltan en nuestras fábricas unas 5.200 personas, lo que equivale a tener una cerrada cada día», indica, y pide encarecidamente a las administraciones tomar medidas.Para que todo pueda tomar forma, el responsable de Anfac asegura que ya están en marcha varios grupos de seguimiento gracias a la colaboración de las Comunidades Autónomas. Uno de los primeros que se ha creado ha sido el «upstream», con el objetivo de generar la cadena de valor del vehículo industrial para hacerla crecer en términos de baterías, refinado de materias primas, aunque detalla que es una parte que «tardará más tiempo», de ahí a que haya sido «el primero que se ha convocado». Pero no es el único, porque también opera ya el que atañe a la descarbonización del vehículo pesado. Un plan del que Tafall asegura «sentirse especialmente orgulloso», pues considera que la patronal lleva «tiempo sola y atravesando el desierto» en este ámbito. Los pasos a seguir incluirían impulsar el mercado, desarrollar las infraestructuras de recarga o adaptarse a la regulación europea. A pesar de estos avances, todavía queda poner en marcha el tercero de los grupos: «Es el relativo a revisar las políticas de demanda y las de recarga», para el que ya «están empujando Anfac o el Ministerio de Transportes», con un compromiso total. 

Sergio Roitberg, CEO de Newlink: «La comunicación es la vía, el 'engagement' es el fin»

¿Usted detecta cuando una empresa no persigue un propósito compartido?Lo veo como un gran desperdicio. Es un rubro que, a pesar de tener mucha creatividad, es el menos creativo en cuanto a los cambios; no adopta la creatividad. Está parado en un lugar donde se siente dueño de la verdad y cree que siendo creativo le va a alcanzar para conseguir los éxitos. La creatividad debería estar en todos lados, pero hoy se necesitan otras cosas para no estar corriendo de atrás a lo que sucede. Nos hemos acostumbrado, pero hemos cambiado poco. Cuesta mucho cambiar. Cambiamos de la televisión a YouTube, pero seguimos haciendo lo mismo. El consumidor hoy tiene capacidad para hacer tres, cuatro o cinco cosas al mismo tiempo. Mientras mira un partido, tiene el teléfono al lado, chatea, mira X, otras aplicaciones, hace apuestas y muchas cosas más. Esa persona es un actor empoderado.La forma en que creemos que hoy una persona puede conectarse mejor es encontrando un propósito compartido. Si seguimos haciendo creatividad sin conectar dos niveles más abajo, esa persona, que hoy es un actor empoderado, le va a pedir a la empresa una relación diferente. Tiene tantos vínculos que se la debe entender como un sistema. Primero hay que entender cuál es el propósito compartido, por qué le ofrecemos todo eso y por qué las personas van a estar interesadas en mi producto, en mi posicionamiento o en lo que les digo.Por eso decidimos cambiar la forma de pensar. Esa forma de pensar se llama pensamiento orbital y tiene como objetivo conseguir el engagement. En un mundo que sufrió una gran implosión, la pandemia hizo que todo se desparramara y tuviera otros objetivos. Conseguir un propósito compartido en las organizaciones, las instituciones, los productos y los gobiernos es la forma de volver a unir ese mundo que se desarmó y se desorganizó. Así se consigue el engagement: una vinculación que no sea solo transaccional. Al final, quien va a elegir transaccionar con nosotros, con la empresa o con la institución será quien conecte mejor con las personas, y esa persona hoy tiene muchos vínculos.