Dubái mantiene el atractivo pese a la tensión en Oriente Próximo: supera las 10.000 empresas por primera vez
El centro financiero de Dubái ha superado por primera vez en su historia las 10.000 empresas registradas activas, cifra que evidencia el éxito de la región para atraer a compañías internacionales a pesar de las tensiones geopolíticas por las que atraviesa la región desde el inicio de la guerra en Estados Unidos e Irán. El Centro Financiero Internacional de Dubái (DIFC) ha contabilizado incremento del 30 % en las nuevas inscripciones en el último año, con 2.318 nuevas empresas estableciéndose en el distrito financiero. El DIFC alberga ahora 10.018 compañías, y anteriormente había señalado que más de 50.000 personas trabajan en este centro.En febrero, el DIFC contaba con 8.844 empresas registradas activas. El conflicto comenzó a finales de ese mismo mes y suscitó preocupaciones de que la llegada de nuevas empresas pudiera ralentizarse. Sin embargo, 775 nuevas compañías se instalaron en el primer trimestre del año. De ellas, un tercio estableció una presencia regional en marzo, cuando la guerra se encontraba en su momento de mayor intensidad. «Estamos observando un fuerte impulso en todos los principales segmentos de la industria de los servicios financieros, respaldado por la expansión de nuestros clientes, la actividad innovadora y los flujos de inversión», defiende Arif Amiri, consejero delegado de la Autoridad del DIFC. En los últimos años, Dubái se ha consolidado como uno de los principales destinos mundiales para el patrimonio privado, gracias a su régimen fiscal favorable y a la relativa facilidad para crear empresas. En competencia con la vecina Abu Dabi por atraer a los mayores fondos de cobertura y vehículos de inversión del mundo, ha explorado diferentes iniciativas -entre ellas revisiones regulatorias- para resultar más atractivo para los gestores de activos. No obstante, Emiratos Árabes Unidos sufrió más ataques iraníes que cualquier otro país tras el inicio de la guerra.Aunque la gran mayoría de los misiles y drones lanzados por Teherán fueron interceptados, los ataques causaron la muerte de alrededor de una docena de personas en el país y provocaron daños valorados en miles de millones de dólares en puertos, instalaciones petroleras y hoteles. Desde el alto el fuego, los ataques contra Emiratos Árabes Unidos prácticamente han cesado, aunque países vecinos como Kuwait y Baréin informaron de nuevos ataques tan recientemente como la semana pasada.El prolongado conflicto ha suscitado inquietudes sobre la posición de la región como emergente centro financiero. Aun así, algunas empresas han expresado su confianza en Emiratos Árabes Unidos, mientras que los reguladores han ofrecido flexibilidad para ayudar al sector a afrontar las interrupciones derivadas del conflicto. El crecimiento de las nuevas inscripciones durante los últimos doce meses estuvo impulsado por un fuerte aumento de empresas de inteligencia artificial, fintech e innovación, así como de entidades vinculadas a empresas familiares y fundaciones.Los fondos de cobertura (hedge funds) también continuaron instalándose en el DIFC. Entre ellos figura Symmetry Investments, una firma surgida de Millennium Management, que obtuvo una licencia de la Autoridad de Servicios Financieros de Dubái a principios de este año. Otras entidades, como Citadel, del inversor Ken Griffin, también han recibido recientemente la autorización para comenzar a operar en el emirato.El centro financiero está ampliando asimismo su infraestructura para dar cabida a este crecimiento. En marzo comenzó la apertura de DIFC Square, un complejo de nuevas torres que ofrece 600.000 pies cuadrados (unos 55.700 metros cuadrados) de espacio comercial. Esto permitirá que inquilinos como Deutsche Bank y Moody’s comiencen a acondicionar allí sus nuevas oficinas. La persistente demanda empresarial está convirtiendo las propiedades de oficinas en una fuente estable de ingresos para el Gobierno de Dubái -dueño del DIFC y de otros distritos comerciales- en un momento en que las ventas de viviendas se han desacelerado y el turismo se ha visto afectado. No obstante, persisten incertidumbres tanto para las empresas como para los expatriados que viven en Dubái. Siguen existiendo importantes obstáculos para alcanzar un acuerdo de paz duradero entre Estados Unidos e Irán, entre ellos la guerra que Israel mantiene en Líbano contra Hezbolá. Aunque las compañías suelen adoptar una actitud de cautela y esperar a ver cómo evolucionan los acontecimientos, mucho dependerá del gasto público en los países del Golfo en los próximos meses, señaló Ryan Bohl, según el analista sénior especializado en Oriente Próximo y Norte de África de la consultora de inteligencia de riesgos Rane Network.Los gobiernos y los fondos soberanos de la región han estado invirtiendo fuertemente para reducir su dependencia del petróleo y expandirse hacia sectores como las finanzas y la inteligencia artificial. Esto ha generado nuevas oportunidades de ingresos no solo para los bancos, sino también para consultoras y empresas tecnológicas, muchas de las cuales han abierto oficinas en Dubái. Aun así, semanas después del momento más intenso de la guerra, cuando proyectiles iraníes eran interceptados sobre el cielo de Dubái, el DIFC ha recuperado su actividad. Mientras tanto, algunos propietarios están ofreciendo incentivos para retener a sus inquilinos una vez que las oficinas vuelven a estar llenas y los restaurantes rebosan de clientes decididos a recuperar la normalidad.
