Las olas de calor pasan disparan las averías en plena 'operación salida'
La enésima ola de calor del verano ahoga a España en plena operación salida al inicio del mes de agosto. Los termómetros echan humo con el mercurio por encima de los 40ºC mientras los españoles buscan refugio en la playa o el pueblo. Unos desplazamientos que la mayoría hacen en coche y con los que hay que tener cuidado, porque las temperaturas tórridas también pueden poner en jaque a ciertos componentes de los motores, tal y como explica a La Información Económica Sergio Martín, responsable de despliegue de la oferta en Euromaster: «Notamos que ahora hay más visitas al taller», explica.No es casualidad. Los problemas mecánicos se disparan hasta un 50% en momentos de calor extremo, tal y como lo pone de manifiesto un análisis de Autoclub Mutua, del Grupo Mutua Madrileña, de acuerdo con datos de 2025. Pero no solo eso, sino que se han duplicado en la última década. Del total de avisos atendidos por la entidad a lo largo del pasado ejercicio, el 37% se produjo entre los meses de junio y septiembre. Unas averías que afectaron mayormente al motor (38%), con especial relevancia en elementos de refrigeración, como los filtros, radiadores, manguitos o la bomba de agua. No solo las personas deben echarse crema, ponerse gorra o buscar la sombra. También es primordial ‘mimar’ al coche, especialmente en esta época en la que toda la familia encara largos trayectos para disfrutar de las vacaciones. Para evitar este tipo de sorpresas, Martín asegura que es indispensable la previsión. «Lo más importante es mantener en buenas condiciones y nivel el anticongelante, porque es lo que va a ayudar a refrigerar el motor, que es lo que más sufre en situaciones de tanto estrés», advierte, e invita a hacer una reflexión: «Igual que dedicamos tiempo a hacer la maleta y a preparar nuestras cosas, para que no se olvide nada, lo miramos todo con antelación, también hay que hacer lo mismo con el coche». Especial atención al aire acondicionadoDe lo contrario, siempre queda una puerta abierta a averías que no permitan llegar correctamente al destino, por lo que invita a programar las visitas al taller para revisar los puntos indispensables de seguridad. «Siempre es recomendable revisar el coche con una o dos semanas de antelación, fijarnos en las presiones de los neumáticos o comprobar el enfriamiento del aire acondicionado», señala el experto, apuntando que se trata de elementos clave durante los viajes, tanto para la seguridad como para la comodidad. Uno de los aspectos diferenciales en estas situaciones es el aire acondicionado. «Si el filtro de polen está obstruido, puede reducir el caudal que entra en el habitáculo y al final el viaje se acaba haciendo pesado e incómodo». Las consecuencias pueden ser incluso peores en casos extremos, tal y como apunta un informe de la Fundación para la Seguridad Vial (FESVIAL) al que hace referencia Martín. Tal y como refleja el documento, ir al volante con temperaturas superiores a los 35ºC puede incrementar hasta un 25% el riesgo de accidentes. Una situación que puede ser equivalente a una tasa de alcohol en sangre de entre 0,5 y 0,8 gramos por litro. O lo que es lo mismo: el efecto del calor puede ser similar al de conducir ebrios. Tampoco hay que olvidarse de los neumáticos, que pueden sufrir especialmente en esta época del año, acarreando posibles problemas de seguridad. «Con temperaturas tan altas, la presión puede variar mucho, incrementándose hasta 0,4 bares», apunta Martín, recalcando que en situaciones extremas puede dar lugar incluso a reventones. Los coches eléctricos también sufren También hay que tener especial cuidado con los coches eléctricos. Cierto es que son el futuro, pero hay que tener en cuenta que las baterías pueden ser vulnerables en estas circunstancias. Es por ello que Martín recomienda prestar atención a ciertos elementos que diferencian a estos vehículos de los de combustión: «Hay que vigilar siempre el refrigerante de la parte eléctrica para no tener problemas de sobrecalentamiento de la batería». E insiste en que se trata de un aspecto clave para su correcto desempeño: «Cuanta menos temperatura tenga la pila, mejor va a ser su durabilidad y, sobre todo, más kilómetros de viaje va a poder hacer».Para evitar sobresaltos en caso de desplazamientos con vehículos de energía verde, recomienda planificar a conciencia los viajes, más incluso que con un coche de combustión: «Cargados y con el aire acondicionado le vamos a exigir mucho a esta batería, lo que implica mucho consumo y, por ende, una menor autonomía, por lo que hay que fijarse bien en las estaciones de carga donde vamos a parar», concluye. Tampoco hay que dejar de lado otros hábitos que, por pequeños que parezcan, también pueden resultar diferenciales para el vehículo. Uno de los errores más habituales es llegar al coche, con temperaturas similares a las de una sauna, y encender el aire acondicionado a tope y de forma inmediata. Lo recomendable es abrir las puertas y ventanillas para que el aire acumulado salga de forma natural, explica Norauto en una nota. De igual forma, también apuntan a utilizar el parasol siempre que sea posible, tanto en la luneta delantera como en la trasera, un elemento que actúa como barrera térmica. Por último, pero no menos importante, hay que estar atentos al testigo de la temperatura, que no debe subir hasta la zona roja, recomienda la compañía de mantinimiento.
