La competencia con el campo español: otro motivo de discordia con Marruecos
La irrupción de más de 70.000 inmigrantes en Ceuta ha dejado al descubierto la complejidad de las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos. Una vecindad en la que se entremezclan la geopolítica, la inmigración, la seguridad, la economía y el comercio. Este último capítulo levanta ampollas, sobre todo, en el campo español. Las principales organizaciones agrarias (Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones) hablan de favoritismo de Bruselas y del incumplimiento del Acuerdo de Asociación UE – Marruecos. Cultivos como el tomate, aseguran, sienten ya la presión de una competencia que ven desigual. La crisis ceutí precede a la ratificación de los últimos cambios en este pacto comercial. La Eurocámara lo votará este próximo otoño. Las espadas seguirán en alto… «No contamos con información fidedigna» La presidenta de Asaja Almería, Adoración Blanque Pérez, apunta desde su experiencia «el acuerdo comercial con Marruecos no se ha respetado jamás» y señala hacia los controles en frontera. Blanque considera que «Marruecos ha impuesto su criterio y lo ha hecho con el acuerdo de Europa porque ni ella ni España le han dicho nada». Como ejemplo cita el etiquetado de los productos ‘agro’ provenientes del Sáhara Occidental. «»Marruecos ha impuesto su criterio y lo ha hecho con el acuerdo de Europa porque ni ella ni España le han dicho nada», sostiene Adoración Blanque (Asaja Almería) La máxima responsable de Asaja Almería denuncia que «no contamos con una información fidediga de lo que realmente entra en España, de los aranceles que se están cobrando y, sobre todo, de hacia dónde va el dinero recaudado, porque tendrían que repercutir en el sector». Algo que es compartido por el coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés, entre otros. Para la representante de Asaja Almería hay una leve esperanza: «Con todo lo que ha pasado últimamente, Europa se ha puesto un poco más firme, pero no sé hasta dónde llegará esta firmeza», concluye.Desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), su vicesecretario general en Andalucía Roque García, piensa que nuevas concesiones a Marruecos «no ayudan a la gente que quiere emigrar, solo a la oligarquía del monarca y a las empresas europeas que tienen intereses allí». Por todo lo anterior, apuesta por «incluir condiciones laborales, de pluralidad y medioambientales en los próximos acuerdos». El vicesecretario general de UPA Andalucía, Roque García, sostiene que nuevas concesiones Marruecos «no ayudan a la gente que quiere emigrar, solo a la oligarquía del monarca y a las empresas europeas que tienen intereses allí».El coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortes, espera que la crisis en Ceuta no se salde «con nuevas concesiones agroalimentarias» y añade sobre la competencia con el reino alauita, que las legumbres «el principal coste es la mano de obra» y que, en el momento que se permite la importación, el productor español se encuentra en peores condiciones. España: «un productor seguro» Para Andrés Góngora, secretario general de COAG, «España tiene la ventaja de ser un productor seguro, con una cadena de abastecimiento estable». Lo que, en su opinión, no puede ofrecer Marruecos y menciona que «hace 2 años ante una subida de precios empezó a limitar la exportación de tomates, algo que coincidió con el Ramadán. En su opinión, lo sucedido en Ceuta no le va a beneficiar al país vecino: «Se ha generado un ‘ruido’ que no le gusta a las grandes cadenas de suministro», señala. Un Acuerdo de Asociación, muy polémico El economista agroalimentario e investigador del Centro de Estudios e Investigación para la Gestión de Riesgos Agrarios y Medioambientales (CEIGRAM) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), Tomás García Azcárate, sostiene que «el Acuerdo de Asociación se cumple formalmente» en referencia a los cupos arancelarios del tomate, y los precios de entrada que se pagan por las importaciones, que exceden de los citados límites. «España tiene la ventaja de ser un productor seguro, con una cadena de abastecimiento estable», reivindica el secretario general de COAG Andrés Góngora «El problema es que se ha cambiado el mecanismo de precio de entrada por uno más favorable a Marruecos», apunta este experto en relación al tomate. García Azcárate sostiene que los productores franceses respaldaría el regreso al anterior sistema. Además, pide reforzar los controles en frontera. El economista agroalimentario cree que el Parlamento Europeo (PE) ratificará los últimos cambios en el pacto comercial con el reino alauita. Tercer destino exportador fuera de Europa A nivel global la balanza comercial entre España y Marruecos es favorable al lado español. Según el Instituto de Comercio Exterior (ICEX), durante 2025 exportamos al país vecino por un montante de 12.330 millones de euros, un 4,1% menos que en 2024, frente a unas importaciones de 10.427 millones dando lugar a un saldo positivo de 1903 millones. Lo que ha colocado a la nación africana en el tercer destino de nuestras exportaciones fuera de Europa, solo por detrás del Reino Unido y los Estados Unidos. Deficitarios en el comercio agroalimentario La relación comercial favorece claramente al vecino del sur en el ámbito agroalimentario. Según el Informe Interactivo de Comercio Exterior, que elabora el Ministerio de Agricultura, el año pasado se exportaron productos ‘agro’ por 1.279,13 millones de euros mientras que importamos hasta 2.456,08 millones desde el otro lado del Estrecho de Gibraltar. Es decir, incurrimos en un saldo comercial negativo de 1.176,87 millones. Esto es alrededor de 17,6% más en relación con 2024 cuando la diferencia fue de ‘solo’ 1.000 millones de euros. Según el Informe Interactivo de Comercio Exterior de Agricultura el año pasado se exportaron productos ‘agro’ por 1.279,13 millones de euros mientras que importamos hasta 2.456,08 millones desde el otro lado del Estrecho de Gibraltar.Entre las principales exportaciones los animales vivos (ovino, caprino o bovino), el aceite de soja, las bebidas refrescantes o el chocolate y las galletas. En el lado de las importaciones más destacadas los moluscos, los frutos rojos (fresas, frambuesas, moras…), las legumbres frescas o refrigeradas, las conservas de pescado, los tomates o las hortalizas. Competir «por arriba»: Robotización e IA «En lugar de fijarse en los últimos de clase, como me decía mi padre, hay poner nuestra atención en Bélgica y Países Bajos, que tienen más producción que España y mejor organización con unos costes mayores costes», comenta García Azcárate en referencia al tomate. El economista agroalimentario se abona a un cierto optimismo y asegura que «las cosas ya se están haciendo bien, por lo que estamos saliendo adelante». Este experto sostiene que para competir con Marruecos «hay que hacerlo por arriba». García Azcárate también apuesta por rebajar costes por medio de la robotización que ya se está introduciendo en las explotaciones más punteras y el uso de la inteligencia artificial (IA), para gestionar variables como el agua y la prevención de plagas. «La asignatura pendiente es la IA y la robotización», concluye.»En lugar de fijarse en los últimos de la clase hay que poner nuestra atención en Bélgica y Países Bajos, que tienen más producción que España y mejor organización con unos costes mayores», apunta Tomás García Azcárate (UPM)El investigador de la UPM destaca que el número de hectáreas de invernadero en Almería crece todos los años y, añade, que en 1963 apenas había 0,4 hectáreas pero que para 1976 ya había 3.440 hectáreas y, en 1993, se rompía la cota de las 23.000 hectáreas. El año pasado esta cifra se elevaba a 33.720 hectáreas. Por otra parte, abunda, el precio medio de la hectárea ha pasado de los 236.251 euros de 2020 a los 242.000 euros del año pasado (en 2012 era de 150.000 euros).
