El turismo desafía al conflicto y dispara las reservas para Semana Santa ante el desvío de viajeros a España
Las agencias de viaje empiezan a dar cuenta de sus perspectivas para una Semana Santa condicionada por el conflicto de Oriente Medio. La conclusión, a nivel nacional, invita a pensar que el sector está capeando el temporal con relativo éxito y las reservas de las grandes plataformas registran, incluso, mejores cifras que las anotadas el año pasado. «Los datos, tanto por parte de turistas españoles y extranjeros son muy positivos, a pesar de todo lo que está ocurriendo» reconoce a este medio Beatriz Oficialdegui, directora de comunicación de Destinia.Los datos facilitados por la agencia de viajes online constatan esta tendencia y su estimación de ventas para la siguiente ventana vacacional está un 50% por encima que la registrada durante la última Semana Santa, cuando la festividad tuvo lugar dos semanas más tarde. Desde la plataforma interpretan este cambio de calendario como un impulso a las reservas, también beneficiadas de las redirecciones de la demanda como consecuencia del conflicto de Oriente. «Las reservas para venir a España han subido un 10% desde que estalló el conflicto» apunta Oficialdegui, quien llama a la cautela y sitúa los precios como el factor determinante para que España mantenga o pierda esa ventaja frente a otros destinos igualmente percibidos como seguros, como Italia y Portugal. «España se va a beneficiar, pero también si subimos mucho los precios al final se pueden ir a otros destinos que también se consideran destinos seguros» explica.Sobre este aspecto, fuentes de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) no entran a valorar un potencial trasvase de demanda por la guerra de Irán, pero recuerdan que este sí se ha producido en otros conflictos previos como el de Ucrania. «En el caso de España los flujos hacia y desde los países afectados por el conflicto representa sólo un 1,3% por lo que el impacto es limitado. Sin embargo, podría producirse un efecto coyuntural similar al de la primavera árabe, con una reorientación del tráfico hacia destinos como España que son percibidos como más seguros» trasladó días atrás el presidente de la patronal, Javier Gándara.Desde Destinia ven prematuro hablar del efecto provocado por la entrada en vigor del decreto que rebaja los impuestos a las gasolinas por la guerra en Irán, pero sí vislumbran que pueda tener un efecto positivo de cara al último minuto. «No hemos visto un impacto a corto plazo en las reservas de Semana Santa por el incremento de las gasolinas, pero creemos que (el paquete de medidas del Gobierno) puede ayudar bastante en las próximas semanas» comenta.Alerta en la Costa del Sol por el corte del AVEDistinta es la situación que afrontan en la Costa del Sol por el retraso en la reapertura de la conexión directa de alta velocidad entre Málaga y Madrid, que amenaza con desviar 195.000 turistas hasta mediados de abril, según los cálculos de la Diputación de Málaga. Para la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (AEHCOS), el impacto será más intenso en destinos del interior con la capital malagueña entre las más afectadas con una caída en las reservas del 30%. La asociación advierte, además, de que la desconexión ferroviaria ya está teniendo repercusiones en el empleo, con retrasos en las contrataciones previas a la temporada y en los llamamientos a trabajadores discontinuos.En clave nacional, la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) también ha puesto el foco en la confluencia de dos factores que amenazan la movilidad turística en este periodo clave. Su presidente, Jorge Marichal, señala que «la conectividad es un factor determinante en la toma de decisiones del viajero» y advierte de que, si a la incertidumbre ferroviaria se suma el encarecimiento de los carburantes, «se reduce notablemente la competitividad de nuestros destinos».
