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La guerra en Irán se acerca a su tercer mes y el riesgo de una estanflación asoma en el horizonte

Es uno de los escenarios económicos más temidos por los gobiernos y los bancos centrales porque cuando se produce apenas deja margen de actuación. Crecimiento estancado, inexistente, y una subida fuerte y prolongada de los precios de la cesta de la compra. Las previsiones económicas que dio a conocer el jueves la Comisión Europea aún no reflejan una coyuntura de estanflación que sí se contempla como uno de los principales riesgos si el conflicto se prolonga más allá del verano. El petróleo Brent, de referencia en Europa, se mantiene por encima de la barrera de los 100 dólares -el precio promedio del barril supera los 87 en lo que va de año- y, cuando se cumplen casi tres meses de los ataques el estrecho de Ormuz sigue bloqueado. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ya ha advertido de que el colchón que ofrecían las reservas comerciales acumuladas antes de que estallase la guerra se agotará en cuestión de semanas, con el impacto que eso puede tener en la inflación. Los factores que pueden proteger de una crisis más grave»Un escenario de estanflación para Europa es concebible, aunque no el más probable», apunta a este diario Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas. Desde su punto de vista hay varios factores que sostienen esta tesis, como el hecho de que la tasa de ahorro de los hogares se mantenga relativamente elevada, por encima del 14% frente al 12% de la pandemia, lo que permite a las familias superar este bache y la merma de poder adquisitivo que conlleva. Además, existe una percepción de que la situación es transitoria y de que, una vez que se reabra el paso de Ormuz, se reestablecerá el suministro internacional de hidrocarburos. A estos dos elementos, Miguel Cardoso, economista jefe para España y Portugal en BBVA Research, añade otros que también pueden contribuir a moderar el impacto de la crisis. De un lado, el incremento en el precio del petróleo, del gas, de los fertilizantes o de insumos clave es mucho menor que hace cuatro años; a la vez, ha aumentado el peso de la energía renovable y el uso del combustible es ahora más eficiente, lo que hace que el aumento de costes energéticos se traslade con menos intensidad al resto de precios. «Si se observa una reversión rápida del incremento en el precio del petróleo, las medidas implementadas por el Gobierno pueden ser efectivas en evitar una espiral inflacionaria», precisa a La Información Económica de 20minutos. Los riesgos para la economía españolaEn el caso español, la posibilidad de una estanflación es remota, si bien, la economía nacional no es inmune a este shock. Primero, porque su posición cíclica es muy diferente. Cuando la invasión rusa en Ucrania agravó la crisis energética, la capacidad sin utilizar en sectores como los servicios o la industria era todavía elevada. Ahora, la tasa de paro es menor, las vacantes sin cubrir están en máximos y esa capacidad sin utilizar se ha reducido considerablemente (por ejemplo, en el alojamiento, hostelería, etc.). Esto, en un entorno donde la inversión ha crecido poco, relativamente, en comparación con el aumento del PIB. Cardoso advierte, además de que la sensibilidad a la inflación podría haber cambiado, puesto que los convenios colectivos con cláusulas de indexación han aumentado considerablemente. «Las empresas que hayan visto reducidos sus márgenes en el pasado entorno inflacionario pueden ser ahora más rápidas al incluir en precios el aumento en el coste de producción», asegura. Al mismo tiempo, la inflación de los alimentos parte ya desde niveles relativamente elevados y enfrenta un nuevo incremento en el coste de los fertilizantes.“Los precios de los insumos están aumentando a un ritmo considerablemente mayor que los precios de venta, lo que está ejerciendo una presión creciente sobre la rentabilidad de las compañías”, alerta Bruno de Moura Fernandes, jefe de Macroeconomía de Coface. En la vigésimo novena Conferencia de Riesgo País, organizada esta semana por la entidad, De Moura incidía en que, si el conflicto se prolonga, se verán afectadas también las cadenas industriales, así como sectores estratégicos como los fertilizantes, el transporte, la automoción o la tecnología. El economista de Coface precisa que Europa y Asia afrontan la temporada de reposición de reservas de gas natural en un contexto de «inventarios bajos y creciente competencia internacional por el suministro», lo que eleva la presión sobre los precios y esa incertidumbre empresarial que refiere. Con todo, Raymond Torres ve a España mejor posicionada que la mayoría de los países europeos y que otras grandes economías de la región porque dispone de un ciclo expansivo propio que tiene que ver con la construcción de vivienda, con el turismo -este último se puede beneficiar del desvío de viajeros hacia las costas Mediterráneas- y con su menor dependencia energética y mayor capacidad de refino.Desde la gestora francesa Ofi Invest, la cuarta mayor del país, hacen hincapié en que cada día que pasa con el Estrecho de Ormuz cerrado, son más probables los efectos de segunda ronda en la inflación, un escenario que debilitaría el consumo y el crecimiento de las economías globales. «Los datos de crecimiento muestran, una mayor exposición de la economía europea al conflicto de Irán que en Estados Unidos», apuntan, y recuerdan que en el conjunto de la zona euro el crecimiento fue débil, de apenas una décima en el primer trimestre. De momento, la probabilidad de un escenario de estanflación en la eurozona es relativamente baja, como recuerda el también economista de BBVA Research Miguel Jiménez. «A pesar del aumento de los precios de la energía, no hay efectos de segunda ronda ni indirectos de momento, y aunque la actividad se ha desacelerado algo estamos lejos aún de una recesión», añade. Evidentemente, si el estrecho de Ormuz continúa cerrado durante varios meses más, el panorama puede cambiar, pero en la entidad creen que eventualmente se llegará a una solución al conflicto. 

Escribano abrirá en Guadalajara su mayor fábrica para atender el 'boom' de contratos militares

Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) apuntala su capacidad productiva con una nueva planta industrial ubicada en el polígono industrial Los Picones de Alovera (Guadalajara). La fábrica, situada a escasos kilómetros de sus instalaciones de Alcalá de Henares, se convertirá en la mayor nave productiva de la empresa hasta la fecha. Para ello, la compañía invertirá 50 millones de euros, según ha informado este jueves a través de un comunicado.Las instalaciones se extienden en una superficie de 42.000 metros cuadrados y abrirán sus puertas este verano con la creación de 300 nuevos puestos de trabajo. La nueva planta, explican desde EM&E, estará enfocada a la producción, por lo que encuentra su encaje en la necesidad de atender el aumento de contratos en su cartera, animada por los programas militares del Estado.El negocio familiar de los Escribano suma así un nuevo centro a la red productiva, que se extiende a lo largo de la geografía española. Además de su sede central, ubicada en Alcalá de Henares, el grupo cuenta con otras plantas productivas en Madrid (Pinto y El Viso) y distintas fábricas en Córdoba, en la localidad oscense de Binéfar, o en los municipios jienenses de Linares y Bedmar. Asimismo, dispone de un centro I+D en Asturias (Avilés) y de desarrollo software e IA en Barcelona, una oficina técnica en Cádiz (El Puerto de Santa María), así como unas instalaciones en Valencia enfocadas en el desarrollo de la fotónica.En palabras de su presidente, Javier Escribano, «la nueva planta de Alovera no solo nos permitirá ampliar nuestras capacidades productivas, sino que es una muestra de nuestro firme compromiso con el fortalecimiento de la base industrial nacional, contribuyendo a su vez con el tejido económico regional y el impulso del talento local».Este anuncio sucede dos semanas después de que los hermanos Escribano, Ángel y Javier, consumasen su salida de Indra con la venta del 14,3% que controlaban en el capital de su capital y les situaba el como segundo accionista de la cotizada. Un movimiento que, naturalmente, despeja el camino para una hipotética fusión al resolver el «conflicto de interés» que paralizó su fusión con la multinacional tecnológica y defensa ante las reticencias del Ejecutivo. La última actualización sobre esta potencial operación la protagonizó José Vicente de los Mozos, CEO de Indra, cuando reconoció semanas atrás ante sus inversores que «el día que ellos (los Escribano) tomen una decisión, la estudiaremos». La visión del primer ejecutivo de Indra, no obstante, ha quedado sobre papel mojado después de que su compañía le enseñase la puerta de salida este lunes con el comienzo de la búsqueda de su relevo.

La AIE alerta de que el petróleo entrará en «la zona roja» en plenas vacaciones de verano si Ormuz sigue bloqueado

La crisis energética provocada por la guerra en Irán sigue sin visos de resolverse. El estrecho de Ormuz lleva cerrado desde hace ya casi tres meses y las reservas de que disponen los actores del mercado se van erosionando poco a poco. En este contexto, el presidente de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, ha alertado de que el petróleo va a entrar en «la zona roja» en julio y agosto si la situación en Oriente Próximo sigue encallada.»El problema es que entre finales de junio y comienzos de julio empieza la temporada de viajes, donde el consumo de petróleo crece», ha señalado. «Las reservas se están erosionando, no entra nuevo petróleo desde Oriente Próximo y la demanda se va a incrementar. Vamos a entrar en la zona roja en julio y agosto si no vemos mejoras», ha añadido, sin aportar más detalles sobre el significado de ese término. Así se ha pronunciado el economista turco en una charla organizada por Chatham House, uno de los laboratorios de ideas más prestigiosos del mundo. Birol, que ya catalogó la actual crisis energética como la mayor de la historia reciente, considera que ya supera a las tres grandes crisis anteriores juntas.Birol ha destacado que durante las crisis del petróleo de 1973 y 1979 la oferta de crudo se redujo en 5 millones de barriles diarios. Cifra que, combinada, queda por debajo de los 14 millones de barriles diarios de producción que se han destruido en la actualidad. «Esta crisis es mucho mayor que las tres crisis en la historia juntas. Mucha gente, especialmente en la industria energética, no lo ve claramente», ha trasladado la máxima autoridad de la AIE, quien ha añadido que «una enorme cantidad» de fertilizantes, petroquímicos, helio y azufra también depende del tráfico comercial por Ormuz, con las implicaciones que eso tiene para las economías del mundo.Birol ha destacado que los precios actuales, con el barril de Brent rondando los 110 dólares, casi doblan los que se registraban antes de que empezaran a caer las bombas. Y ha recordado que si el impacto no ha sido mayor es porque la guerra ha coincidido con un momento superávit de reservas que ha ayudado a absorber el shock. Sin embargo, el presidente de la AIE ha advertido de que las reservas no pueden ser la solución. «La única solución del problema es una apertura total e incondicional del estrecho», ha apostillado.La máxima autoridad de la agencia energética ha advertido también de que la crisis energética puede empezar a trasladarse a los alimentos. «El 67% de los costes de producción del trigo, el arroz y el maíz vienen de fertilizantes y diésel», ha apuntado. Una subida de costes que se produce cuando la época de siembra está cada vez más cerca. «Ya estamos viendo los primeros signos de inflación, es solo el principio», ha agregado Birol.Goldman Sachs advierte de que las reservas caen a ritmo récordEl colchón energético con el que el mundo entró a la guerra de Irán se está agotando a gran velocidad. Según un informe elaborado por Goldman Sachs, uno de los mayores bancos de inversión del mundo, los inventarios de crudo en Estados Unidos se están reduciendo a un ritmo de 8,7 millones de barriles diarios en mayo, el doble que el promedio desde que comenzó el conflicto.Las reservas actuales han caído hasta los 819 millones de barriles, un 7% por debajo de los máximos alcanzados a comienzos de abril y son ya un 3% inferiores que las que se contabilizaban a estas alturas del año pasado, aunque la situación todavía no es dramática. 

Bruselas mantiene a España como la gran economía de la UE que más crecerá en 2026 pese a la guerra pero con más inflación

Bruselas mantiene a España como la gran economía de la UE que más crecerá en 2026 pese a la guerra pero con más inflación. Esa es la conclusión para el país de las previsiones de primavera presentadas este jueves por la Comisión Europea: la economía española crecerá un 2,4% este año (frente al 2,3% que proyecta por ejemplo el Banco de España o al 2,1% que recoge la OCDE) y un 1,9% en 2027. Son cifras parecidas a las que dio el Ejecutivo comunitario en sus anteriores cálculos, a finales de 2025, cuando fueron un 2,3% y un 2%. Es decir, en términos de crecimiento España no nota el golpe de la crisis en Oriente Medio tanto como otros socios.Por ejemplo, Alemania crecerá solo un 0,6% en 2026, Francia lo hará un 0,8% e Italia solamente un 0,5%. Por encima de España están las proyecciones eso sí de Bulgaria, Croacia, Hungría y Malta. Sí se nota esa dinámica compleja en la inflación, que será de un 3% en 2026 y de un 2,5% en 2027, según Bruselas, que en otoño, sin estar la guerra de Irán en marcha, calculó un 2% para ambos años.El golpe también se ve en el déficit público. La Comisión calcula un 2,4% y 2% respectivamente para los próximos dos años. El informe para España es bastante estable en comparación con el anterior, incluso pese a la volatilidad del panorama global. Bruselas en cuanto al desempleo proyecta un 9,9% de tasa de paro este año y un 9,6% para el que viene, cuando hace seis meses calibraba un 9,8% en 2026 y exactamente un 9,6% en 2027.»Se espera que el gasto de los consumidores se vea favorecido por el aumento del empleo, en un contexto de inmigración sostenida y de un apalancamiento de los hogares», comenta el Ejecutivo comunitario en su informe para España. En cambio, hay riesgos sobre todo derivados de las dependencias que tiene la economía española, recuerda Bruselas, respecto a ciertos sectores, como es el caso del turismo. «Los principales riesgos a los que se enfrenta la economía se refieren al posible debilitamiento de la actividad turística, que afectaría especialmente a las llegadas de turistas procedentes de destinos lejanos debido al aumento de los costes de viaje y a otras perturbaciones relacionadas con los desplazamientos», exponen.Y avisa la Comisión de la exposición ante la crisis. «El recrudecimiento de las tensiones también podría mermar aún más la confianza, lo que daría lugar a un período prolongado de comportamiento precavido por parte del sector privado, lo que afectaría negativamente a la inversión empresarial y al crecimiento del consumo privado», sentencia el documento en este sentido.El mayor debe en el análisis está en la inflación por la crisis en Oriente Medio, impulsada por el fuerte aumento de los precios de la energía y su repercusión gradual en los precios de los alimentos y los productos industriales. «A ello se sumarán las continuas presiones sobre los precios de los servicios, lo que dará lugar a una evolución sólida de la inflación subyacente en los próximos trimestres y a lo largo de 2027», alerta el equipo de Ursula von der Leyen. No obstante, se prevé que la inflación general disminuya hasta el 2,5% el año que viene, «a medida que la inflación de la energía vaya remitiendo gradualmente». Eso sí, en Bruselas siguen insistiendo en que los estragos de esta crisis se notarán a medio plazo incluso aunque el conflicto en Irán termine y el comisario de Energía, Dan Jorgensen, ya aseguró que el bloque podría enfrentarse «a la mayor crisis energética de la historia».¿Y qué pasa con el déficit? En este punto la Comisión habla de «estabilidad» durante este año. «Se espera que los ingresos por impuestos directos se mantengan sólidos, impulsados por el fuerte crecimiento de las plusvalías, el aumento aplazado de los salarios públicos a partir de 2025 y la entrada en vigor del impuesto mínimo global para las empresas multinacionales», sostiene el informe. Sin embargo, el IVA y los impuestos especiales se verán afectados por las medidas aprobadas en marzo para mitigar los efectos del conflicto en Oriente Medio. Estas medidas temporales incluyen reducciones del IVA sobre los combustibles, la electricidad y el gas, la reducción del impuesto especial sobre los hidrocarburos y la suspensión del impuesto sobre el valor de la producción de electricidad (con un impacto global previsto del 0,2% del PIB).Ya en 2027 la Comisión Europea prevé que el déficit se reduzca hasta el 2% del PIB,» gracias a la disminución del coste de las medidas de emergencia» relacionadas por ejemplo con la DANA y a la suposición de que las medidas de apoyo energético llegarán a su fin, matizan. Junto con el aumento de los ingresos procedentes de los impuestos directos y las cotizaciones a la seguridad social, «estos factores compensarán con creces los incrementos en el gasto en defensa, el pago de intereses y las pensiones», explica Bruselas. Tras una orientación fiscal expansiva en 2026, la política fiscal pasará a ser contractiva en 2027, expone el informe, «una vez finalizado el período de aplicación del fondo de recuperación pospandemia», cuyo plazo expira en agosto de este mismo año.Además, el Ejecutivo comunitario calcula que la deuda pública puede seguir descendiendo hasta el 99,6% en 2026, situándose por debajo del 100% por primera vez desde 2019, gracias a que el crecimiento del PIB nominal superará el coste del servicio de la deuda. «En 2027, se espera que la deuda siga reduciéndose, impulsada por el crecimiento del producto nominal y la reducción del déficit», terminan.Sí destaca Bruselas la fortaleza del mercado laboral, pero avisa de que puede haber un estancamiento del mismo porque las buenas cifras no son infinitas. «Se prevé que los fuertes flujos migratorios respalden una mayor expansión de la población activa e impulsen la creación de empleo este año. No obstante, tras los buenos resultados de los últimos años, se prevé que el mercado laboral pierda impulso, en consonancia con la desaceleración gradual del crecimiento económico», explica la Comisión Europea, que prevé que el paro siga bajando «pero a un ritmo más lento» que en los últimos tiempos.»En un contexto marcado por la guerra de Irán y la volatilidad de los mercados energéticos, las previsiones de Bruselas confirman la singularidad de la trayectoria española en el área monetaria: la única economía grande de la zona euro que combina crecimiento muy por encima de la media, creación intensa de empleo, reducción del paro y consolidación fiscal», valoraron desde el Ministerio de Economía una vez que se publicaron los datos. Una foto general marcada por la crisis en IránLa imagen global de la UE está marcada por los estragos de la guerra en Oriente Medio. De hecho, el crecimiento del PIB en todo el bloque se ha revisado a la baja hasta el 1,1% para este año, una caída significativa respecto al 1,5% registrado en 2025, con un contexto marcado claramente por la incertidumbre geopolítica. Este escenario supone el segundo gran desafío energético en menos de cinco años, obligando a las industrias y hogares a enfrentarse a costes más elevados que restan dinamismo a la actividad económica general, avisa la Comisión.El panorama inflacionario se ha deteriorado, con una previsión de inflación del 3,1% en la Unión para 2026, impulsada directamente por el encarecimiento de las materias primas energéticas que comenzó apenas unas semanas después del inicio del conflicto. En el mercado laboral, la tendencia de creación de empleo está perdiendo impulso, y se espera que el crecimiento de la ocupación se frene al 0,3% este año, poniendo fin a la reducción prolongada de la tasa de desempleo, que se estabilizaría cerca del 6% hacia 2027. Aunque el consumo sigue siendo el principal motor económico, la pérdida de poder adquisitivo y las condiciones financieras más estrictas limitan la capacidad de inversión privada.Por último, el choque energético está ejerciendo una presión adicional sobre las finanzas públicas, elevando el déficit gubernamental previsto al 3,6% para 2027 y la deuda pública al 84,2% en 2026. Este incremento responde tanto a las medidas de apoyo para proteger a los sectores vulnerables como al aumento del gasto en defensa. A pesar de los riesgos, Bruselas destaca que los esfuerzos previos en resiliencia y diversificación energética tras la invasión de Ucrania están permitiendo que la economía europea absorba el impacto actual de mejor manera, aunque la evolución final dependerá de la duración de las tensiones en los mercados globales.»El conflicto en Oriente Medio ha provocado una grave crisis energética, lo que supone una nueva prueba para Europa en un contexto geopolítico y comercial ya de por sí inestable», reconoció el comisario de Economía, Vladis Dombrovskis. «La UE debe aprender de las crisis pasadas, manteniendo las ayudas fiscales de carácter temporal y específico, y reduciendo aún más su dependencia de los combustibles fósiles importados, un cambio que ya ha reforzado nuestra resiliencia. Actuando con unidad y determinación, Europa debería acelerar las reformas, eliminar las barreras al crecimiento y salvaguardar unas finanzas públicas saneadas», comentó.Ya en rueda de prensa, Dombrovskis hizo un análisis poco optimista, pero con avisos. «Tenemos que seguir aplicando las recetas y las lecciones extraídas con la invasión rusa de Ucrania. De momento, la ventana para una normalización del escenario global se sigue estrechando. Si los precios de la energía siguen creciendo y se mantienen en niveles muy altos, el golpe sobre el crecimiento de la UE será duro», avisó ante los periodistas en Bruselas. De hecho, asume que los riegos existen de una posible fase de decrecimiento de la economía europea, pero ese escenario, recordó, está basado en «presunciones» sobre futuras dinámicas en los precios de la energía.

La factura de la luz se encarecerá hasta un 15% si se elimina la tarifa regulada como exige Bruselas

La Comisión Europea (CE) ha exigido recientemente al Gobierno español la eliminación de la tarifa regulada de la luz -conocida como Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC)- al considerar en un informe que este tipo de sistemas de precio fijado para la energía deben ser temporales y limitarse únicamente a consumidores vulnerables. Aunque el Ejecutivo ya ha anunciado que encargará un estudio a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para justificar ante la UE el mantenimiento de la tarifa regulada, lo cierto es que Bruselas aprieta argumentando que la tarifa regulada podría alterar el mercado y obstaculizar la eficiencia y la libre competencia.Si finalmente el Gobierno cede a las pretensiones comunitarias, los perjudicados serán los ocho millones de hogares que en la actualidad tienen contratada la tarifa regulada. Según los cálculos que maneja la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) a los que ha tenido acceso La Información Económica de 20minutos, la eliminación de esta tarifa supondrá un encarecimiento del 15% en la factura de la luz para los afectados, que es el sobrecoste medio que existe respecto al mercado libre. En la actualidad, según la OCU, el coste medio que tiene la tarifa PVPC para un hogar con 4,6 kW de potencia y un consumo anual de 3.500 kWh es de 708 euros al año, por lo que el recibo se incrementaría en 106 euros para situarse en los 814 euros anuales.La tarifa regulada o Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) es un sistema en el que el precio de la electricidad no lo fija libremente una compañía, sino que está supervisado por el Estado y varía cada hora según el mercado mayorista. Únicamente está disponible para hogares con potencias contratadas bajas y se contrata a través de comercializadoras autorizadas.Desde la OCU defienden que la tarifa regulada PVPC «desempeña un papel clave en situaciones de crisis energética, ya que permite aplicar con rapidez medidas regulatorias y fiscales, y sirve como referencia común para evaluar el funcionamiento del mercado». A ello, se suma que «el bono social eléctrico está vinculado a esta tarifa», por lo que «limitar el PVPC únicamente a consumidores vulnerables dejaría fuera a millones de hogares que, sin cumplir los requisitos del bono, también tienen dificultades reales para desenvolverse en el mercado libre». Además, la organización destaca que esta tarifa ofrece estabilidad en los precios a pesar de ser dinámica: «Desde la reforma introducida en 2024, esta tarifa ya no depende exclusivamente del mercado diario, sino que incorpora precios de los mercados a plazo con el objetivo de reducir la volatilidad. En 2026, el peso de estos mercados a plazo alcanza ya el 55%, frente al 45% del mercado diario e intradiario, lo que ha suavizado las oscilaciones extremas que caracterizaban al antiguo PVPC». Diferencias de casi 370 eurosLa OCU también ha realizado un análisis del mercado libre y ha concluido que aunque ofrece la tarifa más barata que se puede encontrar, «actualmente la mayoría son bastante más caras que la tarifa regulada». De esta forma, para un hogar un hogar con 4,6 kW de potencia y un consumo anual de 3.500 kWh, la mejor tarifa libre suma 659 euros año y la peor 1.027 euros al año. Es decir, la diferencia entre la mejor y la peor tarifa, ambas libres, alcanza los 368 euros al año.A juicio de la organización, estas diferencias de precio resultan «llamativas entre tarifas libres para un mismo consumo», algo que refleja la «complejidad de sus respectivas condiciones y servicios». «Acceder a las mejores tarifas libres no solo exige distinguir entre tarifas fijas y variables, también es preciso leer detenidamente las cláusulas de los contratos, valorar servicios adicionales, entender de potencias y consumo… así como mantenerse atento a las revisiones del precio y a los descuentos temporales para cambiar de compañía cuando su oferta deje de ser competitiva. Una dinámica que no está al alcance de la mayoría de los consumidores», concluye la OCU. 

Bruselas respalda el uso temporal que hizo España de fondos de recuperación para pagar pensiones

La Comisión Europea ha respondido este miércoles por carta que valida el uso que hizo España, de forma temporal, de una parte de los fondos de recuperación para pagar pensiones. Así han respondido los comisarios Vladis Dombrovskis, Piotr Serafin y Rafaelle Fitto a un reclamo de la Eurocámara, según una carta a la que ha tenido acceso 20minutos. «El hecho de que las transferencias internas de España dentro de su presupuesto nacional cumplieran todas las normas aplicables en virtud de la legislación presupuestaria española es, por su naturaleza, una cuestión de responsabilidad nacional. No ponen en duda el uso lícito de los fondos de Next Generation con arreglo al Derecho de la Unión».»La Comisión tiene conocimiento de las observaciones formuladas por el Tribunal de Cuentas en su informe sobre las Cuentas Generales del Estado correspondientes al ejercicio 2024, en particular su conclusión de que los fundamentos jurídicos de determinadas transferencias presupuestarias deberían haberse justificado de forma más exhaustiva. Estas observaciones se refieren a los requisitos de procedimiento establecidos», añade la misiva.Esto reafirma ya las posiciones mostradas por ejemplo por el propio vicepresidente Fitto en rueda de prensa la pasada semana. La Comisión Europea insiste en que se pueden usar «temporalmente» fondos de recuperación para pagar pensiones, como habría hecho España con 2.389 millones, según se recogió en un informe del Tribunal de Cuentas. «No tiene impacto», sostuvo entonces el vicepresidente, respecto a los efectos sobre las finanzas de la UE o sobre el propio fondo de recuperación.»La Comisión insiste siempre en el pleno cumplimiento de todos los requisitos con el fin de proteger el dinero de los contribuyentes europeos», concluyen los comisarios en la carta. Hace unos días las fuentes comunitarias consultadas por este medio confirmaron que la Comisión está en contacto con España sobre el asunto y recordaron que se pueden asignar fondos de recuperación a gastos no contemplados inicialmente en el reglamento, como es el caso de las pensiones. Ese giro, apuntaron las fuentes no supone un problema para los intereses financieros de la UE ni para el uso de estas ayudas. Es posible adelantar liquidez del fondo para otros gastos a la espera de recibir más desembolsos, añadieron, y reiteraron que el Ejecutivo comunitario cuenta con su mecanismo de suprevisión para la prevención del fraude.Además, quedan solo cinco meses para que se agote el plazo previsto para el fondo poscovid -agosto de 2026- y España ha pedido ampliar ese margen, algo que la Comisión ya ha confirmado que no hará. Mientras, el Ejecutivo de Pedro Sánchez mantiene un total de 27.000 millones de euros sin asignar y muchos organismos avisan ya de reiterados retrasos en las reformas.

La producción de coches crece un 8,3% en abril y amortigua la caída del primer cuatrimestre

La producción de vehículos en España ha crecido un 8,3% en el mes de abril tras registrar 209.571 unidades. Un repunte que tiene lugar a pesar de los constantes cambios de modelo de producción y que amortigua la tendencia del primer cuatrimestre, con una bajada leve que se queda en un 0,2%, con un total de 783.100 vehículos ensamblados, tal y como recoge la patronal de fabricantes Anfac.Atendiendo a los diferentes tipos de energía, los electrificados (BEV+PHEV) han registrado 16.094 unidades, un 13,6% menos que abril de 2025. Una cifra que les deja con una cuota del 7,7% tras una bajada de 1,9% interanual. La producción de híbridos enchufables este mes ha aumentado un 5,8%, con 9.348 unidades, mientras que la de los eléctricos decrece un 31,1%, con 6.746. Los alternativos, por su parte, sumaron un total de 88.290 unidades, creciendo un 22,4% más que el mismo mes del año pasado, lo que les lleva a abarcar una cuota del 42,1% sobre la producción total del mes de abril. Si se tienen en cuenta los diferentes tipos de carrocería, los turismos han registrado un crecimiento del 8,5% (163.814 unidades), una tendencia que también han seguido los comerciales industriales, al despuntar un 7,5% (45.757 unidades). Sin embargo, no logran evitar la cifra negativa en lo que va de año, que en el caso del primer tipo desciende un 1,1% (619.278). El segundo grupo, no obstante, sí tiene un balance positivo, con un crecimiento de un 3,4% interanual (163.822). Unas cifras que tienen motivos claros, tal y como ha apuntado el director general de Anfac (patronal de fabricantes), José López-Tafall: «Aunque las cifras mejoran respecto al mismo periodo del año pasado, nuestras fábricas continúan condicionadas por la adaptación a los nuevos modelos asignados y por una demanda exterior que se recupera de forma desigual en los principales mercados de exportación en Europa».Las exportaciones también repuntan Las exportaciones, por su parte, también han repuntado un 8,6% hasta alcanzar los 180.735 vehículos. Sin embargo, tampoco logra amortiguar el global del cuatrimestre, que cae un 1,7% interanual hasta los 661.326 vehículos. Cifras que varían notablemente dependiendo del destino. Europa concentró el 92,6% de los coches enviados fuera, aunque un 1,1% por detrás del mismo mes de 2025.  América y África, por su parte, suben un 0,3% y 1% respectivamente, al igual que Oceanía (0,1%), mientras los envíos a Asia caen un 0,3%. Los destinos favoritos de nuestros coches son Alemania, con 29.344 unidades (un 8,3% más que abril de 2025), seguido de Francia, con 26.519 (-0,8%) y Reino Unido, que desbanca a Turquía, con 23.449 (+24,3%). Destaca también México con un 58,8% más de exportaciones (3.697 unidades), seguido de Portugal, con un 54,5% más y 5.629 unidades. En el lado contrario, Bélgica con un 7,2% menos de vehículos (5.057 unidades) e Italia, con un 6% (18.004 unidades).En relación con el ‘top 3’ de destinos de exportación, Alemania repite a la cabeza del ranking con

¿Por qué el efectivo sigue siendo imprescindible? Te lo contamos en un minuto

Los consumidores se han acostumbrado a pagar con el dispositivo móvil en cuestión de pocos años y dejar el efectivo de lado. El número de monedas y billetes en la cartera se ha reducido de manera paulatina, por lo que cada vez es menos habitual el metálico, a pesar de que sigue siendo el principal medio de pago de la población española para las operaciones diarias. La barra de pan, el café diario, la compra semanal en el supermercado… Las transacciones a través de la tarjeta o ‘wallet’ ya forman parte de la vida cotidiana. Entre los defensores del pago en efectivo uno de los argumentos que exponen es que respetan un derecho fundamental como es la protección de datos frente a los pagos electrónicos, que son trazables y, por tanto, se puede seguir su rastro. Además les protege frente frente al fraude digital y la sobreexposición de los datos. El Banco de España (BdE) ha advertido recientemente que portar efectivo no es una cuestión de modas, sino de ser prácticos. Ante situaciones como el apagón de abril de 2025 que dejó a toda España sin electricidad, es el único método de pago que asegura la total autonomía. El organismo capitaneado por José Luis Escrivá señala que en momentos críticos el efectivo es aún más ‘efectivo’ y te puede sacar de apuros. En este sentido, aconseja contar con entre 70 y 100 euros en efectivo. La Información Económica lanza este nuevo episodio de ‘Economía Indiscreta’, una serie de contenidos audiovisuales de carácter divulgativo con la que buscamos contribuir al debate público-económico. En el anterior, publicado hace justo una semana, explicamos que la pensión de un jubilado no se paga con todo lo que ha cotizado. 

Belén Linares (Moeve): «¿La fusión con Galp? Una gran oportunidad para crear un campeón de industria y retail»

Más de dos décadas de experiencia en los sectores aeroespacial y energético acreditan a Belén Linares (Valencia, 1976) como una de las principales referencias de la industria española en innovación y tecnologías para la descarbonización. A comienzos de 2024, la directiva aterrizó en Moeve, entonces Cepsa, con la misión de dirigir el equipo de  I+D+i en un momento clave para la compañía, inmersa en ‘Positive Motion’, su estrategia de transición energética más ambiciosa hasta la fecha. Para Linares, este viaje «ha sido apasionante».Quien fuera directora de innovación de energía en Acciona atiende a este periódico en la Torre Moeve, en pleno centro de Madrid, para analizar cómo afronta su departamento la metamorfosis que vive el sector energético. Lo hace en un punto decisivo para su compañía, que ultima el arranque de las obras del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, el mayor proyecto de hidrógeno verde del sur de Europa. «Vamos a instalar, en un primer tramo, una capacidad de 300 MW y esto nos va a permitir producir miles de toneladas de hidrógeno verde que van a poder transformarse en derivados del hidrógeno (claves para la descarbonización del transporte pesado, marítimo, aéreo y de algunos sectores industriales)» explica.Se trata de un proyecto clave para escalar a la producción masiva de alternativas verdes en la que, a juicio de Linares, «falta valentía y audacia». «En Moeve tenemos estos valores y estamos comprometidos con la descarbonización. Es verdad que la geopolítica no ayuda y muchas compañías tienen, quizá, una mayor percepción del corto plazo. Puedo entender que haya que tomar ciertas decisiones para no comprometer la competitividad a corto plazo, pero Moeve mira, e invierte, en el largo plazo; el compromiso a futuro es claro y las inversiones están siendo consecuentes» destaca.Proyectos de esta magnitud constatan la apuesta que Moeve ha depositado en España, donde ha desplegado más de 2.000 millones de euros en inversiones durante el último lustro para reforzar sus parques energéticos. «Tenemos una oportunidad increíble en España para generar combustibles renovables a partir de hidrógeno verde y, por otro lado, tenemos las condiciones adecuadas con una electricidad renovable disponible para poder hacerlo». Linares aterriza su tesis en el contexto actual, en el marco de una Europa que anhela su autonomía energética: «En situaciones geopolíticas como la actual, no depender de materias primas críticas brinda a Europa la posibilidad de ser más resiliente y poder invertir en industria que le permita generar su propia energía».Este objetivo no se entendería sin los ‘campeones europeos’ que demanda Bruselas, y Moeve aspira a convertirse en uno de ellos si consigue dar forma a la integración de sus negocios downstream con la portuguesa Galp. En la antesala de un posible acuerdo vinculante, Linares afronta esta operación con «una gran ilusión». «Tenemos una gran oportunidad delante de nosotros por la potencial creación de un campeón en el ámbito de la industria y el retail, y la innovación está en el fundamento de las dos» esgrime antes de reconocer que en su equipo hay «mucha ilusión en que esto pueda consolidarse». El campeón industrial se sustentaría, apunta, sobre las energías del futuro que giran en torno a Positive Motion y, en el frente del retail, la directiva ve en la fusión una «oportunidad increíble» para llevar esa misma lógica innovadora a la red de estaciones de servicio, convirtiéndolas en puntos ‘multienergía’ donde el usuario pueda elegir la solución que mejor se adapte a sus necesidades. A la espera de ver como se desenvuelve esta operación, todos los caminos de Moeve, explica Linares, pasan por la innovación. «Hemos incrementado el ratio de inversión por cifra de negocio en un 55% con respecto al ejercicio anterior», cita siguiendo el criterio del Manual de Oslo elaborado por Eurostat y la OCDE que, por otro lado, «supone en torno a una inversión de 10.000 euros por empleado, un 51% más». Consultada por si la regulación actual acompasa este ritmo de inversión, responde que «es la regulación la que tiene que ir recogiendo el camino que siembra la innovación». «Cuando empezamos con la energía renovable, o con los primeros proyectos de hidrógeno en Moeve, la regulación era muy precaria (…) la innovación no florece en un entorno altamente regulado, hay que incentivarla» añade.»Nuestro rol es anticiparnos, hoy estamos incubando en el centro de innovación lo que tiene que ser el mañana»Tampoco florecería, a estas alturas, sin tener en cuenta el potencial de la inteligencia artificial. Una tecnología que, en el departamento como el de Linares, cobra especial protagonismo. «Es una capacidad de poder enfocarte en lo que realmente tiene valor añadido (…) más allá del ámbito administrativo, en el industrial le vemos un ángulo muy interesante; nuestras plantas nacen ya digitales desde cero, y eso nos permite que sean mucho mejor y más fácilmente gestionables» escenifica, elevando el prisma hasta la computación cuántica que «todavía nos dará más velocidad». «El binomio de estas dos tecnologías nos va a ayudar a hacer todo esto más rápido en términos de eficiencia» valora.Durante la entrevista, la directiva valenciana describe en varias ocasiones su equipo como «first movers»: «Nuestro rol es anticiparnos, hoy estamos incubando en el centro de innovación lo que tiene que ser el mañana». Es una de las razones que están detrás de Moeve Light Up, su aceleradora de startups. «Hicimos el selection el año pasado y ya tenemos diez pilotos funcionando, en octubre celebraremos el Demo Day. Culturalmente, ha supuesto toda una revolución y la compañía está muy comprometida. Espero que muchos de estos desarrollos de negocio, prosigan con nosotros» señala. Este ramillete de iniciativas, añade, se distribuye en proyectos dedicados a mejorar la eficiencia, la transformación digital y la transición energética. Sobre el futuro, a Linares le gustaría observar Moeve como «esa compañía pionera que ha sido valiente y audaz para enseñar el camino a las demás», capaz de dejar «un planeta más resiliente a las nuevas generaciones sin sacrificar la competitividad». «En la energía del futuro hay competitividad, sólo es cuestión de que tengamos la suficiente paciencia y visión para poder encontrarla y trabajarla» zanja.

Los aranceles de Trump golpean al campo español: hunden un 9,6% las exportaciones alimentarias en un año

Las políticas arancelarias del presidente Donald Trump, especialmente las idas y venidas respecto a su relación comercial con Europa, ya se están cobrando su particular factura. La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) apunta en su último informe que las exportaciones alimentarias a este mercado cayeron un 9,6% el año pasado hasta los 3.041,7 millones de euros. Lo que contrasta poderosamente con el balance positivo general de 52.565 millones de euros que la industria alimentaria y de las bebidas ha vendido en el exterior en 2025. Esto es un 2,9% más en términos de valor y un 4,8% más en volumen.  El director general de la FIAB, Mauricio García de Quevedo, ha apuntado que para 2026 espera «un año parecido, incluso, que caiga un poco menos, ya que hay más actividad». También ha hecho referencia a otros mercados donde las exportaciones de la industria de la alimentación y bebidas han sufrido mermas en el último año, aunque por razones muy diferentes: Por ejemplo, en Japón las exportaciones alimentarias cayeron un 13,7% hasta los 1.126,7 millones de euros. Lo que García de Quevedo ha atribuido al cierre del mercado japonés por el brote de peste porcina en España. El comportamiento de mercados como Estados Unidos contrasta con un balance general positivo para la industria alimentaria: El año pasado cerró con unas exportaciones récord de 52.565 millones de euros. Lo que supuso un crecimiento del 2,9% en términos de valor y del 4,8% en volumen. La balanza comercial siguió siendo positivo, aunque este último ejercicio se ha deteriorado: el superávit comercial se colocó en los 14.805 millones de euros, esto es una caída del 8%. La mayoría de la actividad exportadora, un 61,5% sigue concentrada en nuestros socios de la Unión Europea. Sobre el impacto que está teniendo el actual conflicto en Irán , García de Quevedo ha evitado hacer valoraciones concretas al haber «mucha volatilidad»,  aunque sí ha hecho referencia a la afectación a su sector , a través de  las materias primas que sirven para fabricar muchos fertilizantes como la urea o el gas. Además ha constatado que todos los informes apuntan hacia un repunte de los precios. «Al final va a depender de la duración del conflicto, pero la presión ya la estamos notando», ha concluido  Esperanzas con el mercado chino Las exportaciones alimentarias a China cayeron el último año un 4,5% quedándose en los 1.707 millones de euros. García de Quevedo se ha mostrado esperanzado en que este año «se recupere» la actividad exportadora con el gigante asiático y ha apuntado que «al mercado chino le gusta mucho el gastro español y, además, es un mercado que está incorporando millones de personas a las clases medias cada año».  Junto a las caídas de los mercados estadounidense, japonés y chino hay un cierto estancamiento en otro socio muy relevante como Reino Unido, donde la actividad exportadora mermó un ligero 0,3% hasta los 2.804, 4 millones. Las caídas anteriores contrastan con el comportamiento más positivo de socios europeos como Alemania (+8,8%) donde exportamos el año pasado por un montante de 3.150,6 millones de euros, Portugal (+8,2%) al que vendimos productos de nuestra industria alimentaria y de bebidas por 6.244 millones y Francia, que se consolida un año más como nuestro primer mercado exportador con 7.695,2 millones de euros y un crecimiento del 3,2%. También destacan otros destinos europeos como Bélgica y Países Bajos, donde vendimos un 8,6% más hasta los 1.176,3 millones y un 2,3% más hasta los 1.635,8 millones, respectivamente. Una industria, clave Todo lo anterior se produce en un momento en que la industria alimentaria y de las bebidas se consolida como un sector clave  en la economía española, a la que ha aportado el último año 38.349 millones de euros, un 4,4% más. A lo que se suman otros 56.502 millones de euros en términos de impuestos. Además de aumentar su producción real en un 1,7% durante el último ejercicio. El empleo generado ha alcanzado un nuevo récord y ya ocupa directamente a 487.300 personas con un peso relevante dentro de la industria manufacturera, representando el 22,1%. Todo ello, en un sector formado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas (pymes) con hasta 49 empleados aunque van ganando músculo: ya hay 268 compañías con entre 200 y 999 empleados, aunque solo 54 superan el millar de contratados. 

La AIE prevé que el colchón de reservas de petróleo se agote en semanas y el FMI cree que la situación es muy crítica

La guerra en Irán va camino de cumplir su tercer mes y las advertencias de los organismos internacionales sobre su impacto económico suben de tono. Les preocupa sobre todo que el bloqueo del estrecho de Ormuz, paso marítimo clave para el comercio de petróleo y gas natural licuado, acabe desencadenando una crisis energética de proporciones impredecibles. Este lunes la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha vuelto a dar la voz de alarma: el colchón que ofrecían las reservas comerciales de petróleo acumuladas antes del conflicto en Oriente Próximo se agotará en cuestión de semanas.La advertencia la ha lanzado su director ejecutivo,  Fatih Birol, en declaraciones a la prensa durante la primera jornada de la reunión de ministros de Finanzas del G7 (Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Canadá y Japón) en París, que se prolongará también el martes. «Todavía quedan varias semanas, pero debemos ser conscientes de que está disminuyendo rápidamente», ha alertado. En su último informe, publicado la pasada semana, el organismo ya apuntó que el cierre de Ormuz ha impedido que 14 millones de barriles al día saliesen del Golfo Pérsico, lo que ha supuesto una pérdida acumulada de 1.000 millones de barriles para el mercado mundial. Esto ha supuesto que las reservas mundiales se hayan reducido al ritmo récord de 250 millones de barriles entre marzo y abril -antes de que se iniciasen los ataques en la región el excedente de crudo con respecto a la demanda superaba los 2,5 millones de barriles al día. El responsable de la AIE ha recordado, además, que con el verano, en el hemisferio norte se está iniciando la temporada de viajes y de siembras, lo que aumenta el consumo tanto de combustibles como de fertilizantes. Esto podría tener un impacto importante en el precio de los alimentos y, en consecuencia, en la inflación. En términos muy parecidos se ha expresado también la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien ha advertido de que la economía mundial atraviesa un momento «muy crítico» y ha reclamado a los ministros del G7 medidas coordinadas para mitigar el impacto económico de la guerra y, sobre todo, que eviten tomar decisiones que «empeoren la situación».La Eurozona en peligro de estanflaciónEn este contexto, Bruselas tiene previsto anunciar una nueva rebaja de sus previsiones de crecimiento para la Unión Europea este mismo jueves. En una entrevista con la cadena estadounidense CNBC, Valdis Dombrovskis, comisario europeo de Economía y Productividad, ha hablado abiertamente de «crisis de estanflación» en el Viejo Continente por el impacto en la región de los precios de la energía, de la que es muy dependiente. La estanflación es uno de los escenarios económicos más temidos por los bancos centrales y los gobiernos, dado que implica la combinación de una subida fuerte de los precios con el estancamiento de la actividad, lo que dificulta mucho la toma de decisiones de política monetaria. Si los bancos centrales suben con fuerza o demasiado pronto los tipos de interés pueden hacer que el crecimiento se enfríe todavía más, y si no son contundentes la inflación puede desbocarse todavía más y empobrecer a las familias y a las empresas. La guerra en Irán no es el único asunto en la mesa de los ministros del G7, que también están inmersos en el debate sobre los desequilibrios económicos globales, como el superávit comercial chino, los ‘déficit gemelos’ de Estados Unidos (el comercial y el fiscal) y la falta de inversión en Europa.

Indra inicia la búsqueda de un consejero delegado ante la marcha de De los Mozos

La tecnológica española Indra ha puesto en marcha este lunes un proceso de selección de un candidato a consejero delegado ante «el inminente vencimiento del mandato y la no continuidad» de la actual persona en el cargo, José Vicente de los Mozos, según ha informado la compañía al supervisor bursátil, la CNMV.Indra ha explicado que De los Mozos continuará ejerciendo sus funciones para facilitar este proceso de transición, al agotarse en breve su mandato como consejero delegado de la entidad, un puesto al que llegó el 30 de junio de 2023. La compañía subraya que este cambio se produce en el marco de la junta ordinaria de accionistas, que se celebrará el 30 de junio, y un mes y medio después de la llegada de Ángel Simón a la Presidencia de la compañía, cargo del que había salido semanas antes Ángel Escribano.Escribano, cofundador y presidente de EM&E, fue nombrado presidente de Indra en enero de 2025 y en abril la compañía comenzó a estudiar la integración con EM&E, una operación en la que se reclamó subsanar el conflicto de interés que existía en el proceso, lo que acabó derivando en la dimisión de Escribano. Hace dos semanas, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) vendió el 14,3% de la tecnológica, de la que era segundo máximo accionista, mientras que la semana pasada JPMorgan redujo su exposición al 2,7% frente al 15,3 % que mantenía antes de la salida de la familia Escribano.Aunque acumulaba casi tres años como consejero delegado de la empresa, José Vicente de los Mozos se convirtió el 2 de abril en primer ejecutivo de Indra, al asumir esas funciones tras la salida de Escribano, mientras que Ángel Simón se convertía en presidente no ejecutivo de la empresa. Presidente del Comité Ejecutivo de Ifema, exdirector general de Renault España y expresidente de la patronal Anfac, relevó en el cargo de consejero delegado de Indra a Ignacio Mataix.El directivo ha liderado el plan estratégico de Indra ‘Leading the Future’, centrado en el refuerzo de las áreas de defensa, tecnología y aeroespacial y, bajo su dirección, la empresa ha impulsado su participación en el programa europeo del futuro del sistema aéreo de combate (FCAS, por sus siglas en inglés) y el desarrollo del negocio espacial. La compañía cerró la jornada de este lunes en 50,56 euros por acción (+1,96%) y acumula una revalorización en lo que va de año del 4,16%.

Ford 'revitalizará' la planta de Almussafes con la fabricación de un nuevo modelo a partir de 2028

Ford ha anunciado este lunes que va a fabricar siete nuevos modelos de aquí hasta finales de 2029. Cinco serán para el mercado europeo, entre ellos el Bronco, que se producirá en la planta valenciana de Almussafes a partir de 2028, tal y como ha anunciado este lunes la marca. Un movimiento que supone un balón de oxígeno para la planta española, que atraviesa un momento delicado, con unas cifras de producción muy bajas. La marca ha apuntado que esta nueva concepción se basará en una estrategia multienergía, es decir, tendrá diferentes motorizaciones para adaptarse al mercado del viejo continente. Se convierte así en el gran proyecto industrial que compartirá líneas de producción con el Kuga, el único modelo que se ensambla actualmente en la instalación valenciana. Un movimiento que también supone una señal de continuidad tras la incertidumbre de los últimos tiempos.La compañía señala que este movimiento forma parte de una estrategia para recuperar la competitividad y aumentar la rentabilidad de un mercado europeo mermado, entre otras cosas, por el auge de nuevas marcas chinas. (Más información en breve).

La falta de carisma, los malos resultados y las políticas fallidas llevan a Starmer al borde de la dimisión: «No moviliza a nadie»

El Reino Unido se asoma otra vez al caos. De los seis primeros ministros en cinco años (David Cameron, Theresa May, Liz Truss, Boris Johnson y Rishi Sunak) a un Keir Starmer que llegó prometiendo estabilidad y unos dos años después de auparse al poder ya está en la cuerda floja por el pésimo resultado del Partido Laborista en las últimas elecciones locales, que elevaron al Reform UK de uno de los padres del brexit, Nigel Farage, y los Verdes. El país afronta otro punto de inflexión y al premier se le caen los apoyos, dentro y fuera de su Gobierno, mientras se agarra al cargo.La dimisión este jueves del secretario de Salud, Wes Streeting, que asegura haber «perdido la confianza» en Starmer, es el ultimo movimiento, el primero de gran calado, para tratar de forzar la dimisión del líder laborista —al que el propio Streeting aspira a suceder— . La suya es la quinta dimisión después de que el martes lo hicieran tres miembros del Ejecutivo: Alex Davies-Jones, hasta ahora subsecretaria de Estado contra la violencia de Género; la ministra de Protección Social, Jess Phillips, y la titular de Comunidades, Miatta Fahnbulleh. También se sumó el secretario para la Innovación y la Seguridad en la Salud, Zubir Ahmed. Además, 82 diputados reclaman primarias en la formación laborista, y la cifra necesaria para forzar esa votación son 81 (según el reglamento interno del partido, el 20% como mínimo del total de asientos que tiene el partido en el Parlamento, que son 403). Eso sí, otros 100 han expresado su apoyo a Starmer y creen que no es el momento de un cambio de liderazgo.Se amontonan por tanto las preguntas en torno a la resistencia del Gobierno británico a la vez que el rey Carlos III ha presentado este miércoles ante la Cámara de los Lores la agenda legislativa. ¿Aguantará Starmer? Y, sobre todo, ¿qué razones hay detrás de esta crisis política?Adrián Caballero, politólogo y profesor asociado en la Universidad Autónoma de Barcelona y director de Simple Política, explica a 20minutos que lo que pasa en el Reino Unido «no es algo que ocurra solo allí», ni algo que se pueda acotar solamente a la figura de Starmer. «Es la idea de la alternativa, algo diferente, pero en poco tiempo ha generado frustración entre las bases, se abre una crisis del liderazgo que también había en el partido laborista cuando él llegó», recuerda. El primer ministro llegó con la propuesta de cambiar las cosas «y no las está cambiando» lo que ha llevado también a una crisis dentro del propio laborismo.»Hace años que los laboristas perdieron el favor de la clase trabajadora industrial», añade Caballero, «y la ha cambiado por un voto urbano de mayor nivel educativo, más proeuropeo», pero eso no ha tenido resultado en las elecciones locales. «¿Cuál es el problema? Que si a este público más educado, proeuropeo, urbano, no le cumples la mejora de servicios, no le cumples la mejora del nivel de vida, y además tu vieja clase obrera ya no se siente representada se juntan el hambre con las ganas de comer».En ese diagnóstico, el politólogo ve que los laboristas han perdido la capacidad de crear un proyecto a largo plazo, y todo el foco se pone sobre Keir Starmer. De ahí la presión interna, pero también mediática. Ahora, la dimisión no es algo que para Caballero sea demasiado claro en los próximos días o semanas. «No le veo dimitiendo a corto plazo», expone, pero su futuro político, aclara, depende de dos cosas: «De las encuestas» que «si siguen hablando ya no solo de un Nigel Farage como posible primer ministro, sino una caída cada vez más acentuada del laborismo» pueden precipitar su cese. Y por otro lado la necesidad de «reconectar con las bases». Son dos asuntos que van de la mano. «Si consigue volver a ilusionar al votante eso se verá en unos mejores datos en las encuestas y puede que recupera confianza dentro del partido».Por su parte, Daniel Gil, de The Political Room, añade que el asunto «tiene muchas aristas» y la crisis es amplia. «No hablamos de una derrota electoral sin más. Siempre que te presentas a unas elecciones la posibilidad de derrota está, pero es la magnitud de la derrota lo que hace que se ponga no solo a Starmer, sino al propio Partido Laborista contra las cuerdas», explica sobre lo que pasó en las elecciones locales. ¿Por qué ocurre? Por varios motivos. «Primero, Starmer no es un líder carismático, no es un líder que tenga un núcleo de votantes a su favor. No existe el starmerismo, no existe el núcleo en torno al líder dentro del partido laborista y dentro del electorado británico», expone Gil, para quien el primer ministro llega el poder no por su capacidad sino por el hartazgo con los conservadores.Starmer no es un líder carismático, no es un líder que tenga un núcleo de votantes a su favor»Había cierto optimismo respecto a su figura, pero era sobre todo una elección provocada por el fracaso y el rechazo hacia los tories. Ese optimismo se desvanece bastante rápido, porque Starmer empieza a promover una política moderada» basada en «intentar contentar a todos», desarrolla el analista. «Promueve reformas sociales, pero a la vez le preocupa la sostenibilidad fiscal y esas reformas no se llegan a materializar en la vida de los ciudadanos. Se queja del estado de la defensa británica y propone un aumento del presupuesto», enumera. Ese punto medio en lugar de ser una virtud para Starmer «se convierte en todo lo contrario».Además, a su izquierda y derecha las cosas empiezan a cambiar, comenta Daniel Gil. Los verdes y los liberales le están quitando votos a los laboristas, como se vio precisamente en las elecciones locales. «Por lo que el partido no tiene una base sólida, su líder y sus decisiones políticas no sirven para movilizar a nadie, tanto los sectores de la izquierda y la derecha, y además tiene competencia fuerte a ambos lados. Se junta el cóctel perfecto para la situación que ha ocurrido», sentencia.Pero una dimisión de Starmer, recuerda Gil, «es complicada» porque «él quiere seguir» y aunque se fuerce un proceso de primarias «podría volverlo a ganar» porque tiene el apoyo todavía de buena parte de la formación laborista. «Así que yo diría que inmediatamente, en las próximas semanas, el mes que viene, sí es complicado que Starmer dimita, incluso por el propio proceso interno que lleva sus tiempos, pero pensar en aguantar hasta 2029 suena descabellado», termina.