Los neobancos aceleran su desembarco en España con la llegada de nuevas marcas a la vuelta del verano
España se ha convertido en una tierra de siembra para los neobancos. Estas entidades bancarias con vocación puramente digital, que se erigen como los principales competidores de la banca tradicional, ven en este país un lugar propicio sobre el que plantar su semilla. Revolut, Trade Republic, N26, MyInvestor, imagin… Estas ‘fintech’ ya copan más de una cuarta parte del mercado. Según datos de la consultora Inmark, en 2025 su penetración superaba el 27%, en contraste con el 21,8% de un año antes. Ahora el sector aguarda la llegada de nuevos competidores al mercado nacional. Si todo va según lo previsto, Monzo Bank iniciará operaciones en España a lo largo de este segundo semestre, previsiblemente, tras la vuelta de las vacaciones de verano. El grupo, uno de los principales competidores de Revolut, con el que comparte su origen británico, ya ha abierto la lista de espera para contratar una cuenta y promociona como incentivo un plan amigo con el que regala 25 euros y una cuenta remunerada al 2,5%. Este giro en su estrategia con el foco en la expansión del negocio en Europa llega tras su salida de Estados Unidos. Con datos del primer cuatrimestre del año suma más de quince millones de clientes.El otro neobanco que ha apostado por España es Twelve, planea aterrizar en el país el 12 de diciembre. En una fase inicial estará disponible en Madrid, Barcelona y Burgos, ciudad que albergará su sede. La plataforma, que nace con el objetivo de convertirse en un neobanco enfocado en los jóvenes, ha contado con el apoyo de Tokenized Green, el fondo Wolver Ventures y la Fundación Caja de Burgos a través de una ronda de financiación de 1,1 millones de euros.»El mercado español demuestra que los consumidores están dispuestos a cambiar de banco cuando encuentran una propuesta claramente mejor. Durante años ha existido la percepción de que la relación con el banco principal era muy difícil de romper, y el mercado estaba muy concentrado. Cuando eliminas fricciones, ofreces precios competitivos y lanzas productos al ritmo que demanda el cliente, la adopción puede ser muy rápida», explica a La Información Económica, Ignacio Zunzunegui, responsable del crecimiento para el sur de Europa, Latinoamérica y Estados Unidos.En el momento actual, en España existen firmas nacionales como imagin, desarrollada por CaixaBank, que contabiliza más de 4,2 millones de clientes y aporta alrededor de las nuevas altas del grupo en el país; MyInvestor -participado por Andbank, El Corte Inglés, AXA y varios family offices-, que roza el millón de usuarios; u OpenBank, la pata digital de Banco Santander que se acaba de fusionar con su negocio de consumo, y contabiliza más de 27 millones del clientes en el conjunto de mercados en los que opera. Dichas marcas conviven con otras extranjeras como Revolut, el líder entre los neobancos con más de 6,5 millones; así como con las alemanas Trade Republic y N26, que empatan con alrededor de dos millones de usuarios. A menor escala, se encuentran Bunq y Qonto. Todavía queda en el aire si finalmente Aion Bank, la filial digital de Unicredit desembarcará en suelo nacional. La OPA sobre CommerzBank ha paralizado otros proyectos. Su penetración es más reducida si se analiza su papel como banco principal. En este sentido, los datos de la citada consultora recogen una cuota del 4,2%, con imagin a la cabeza (1,5%). Si bien la cifra es relativamente modesta, experimenta un crecimiento considerable con respecto al 2,8% registrado meses atrás. En este contexto, más allá de desarrollar ‘fintechs’ propias, la banca tradicional se ha lanzado a explotar el interés por la eSIM, una tarjeta SIM integrada en la aplicación móvil que ofrece conexión a Internet, que ya incluyen en su catálogo comercial Revolut y N26. La tecnología existe desde hace tiempo, pero no ha sido hasta ahora cuando ha empezado a cobrar popularidad. La última en sumarse ha sido Banco Santander, aunque previamente ya lo ofrecían otros competidores como CaixaBank, lo que abre la puerta a que más entidades se sumen a este nicho aún por explotar.
