Hacienda aprueba crear un nuevo fondo para compensar a las CCAA peor tratadas por la nueva financiación, pero al margen del sistema
Hacienda mueve ficha para tratar de convencer a las comunidades autónomas de que se sumen al nuevo modelo de financiación que plantea el Gobierno. El Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) ha dado luz verde este viernes a la reforma del Gobierno solo con los votos favorables de Cataluña y Canarias y pese al rechazo del resto de autonomías. En líneas generales, la propuesta del Gobierno cede 21.000 millones más del Estado a los gobiernos regionales, en un reparto que beneficia en particular a Cataluña, pero también a otras regiones como Andalucía o Comunidad Valenciana. Sin embargo, al mismo tiempo, Hacienda ha acordado crear un nuevo instrumento al margen del sistema de financiación para compensar a los territorios que salen peor parados con el nuevo reparto de los fondos. Es decir, los que van a recibir una financiación por habitante inferior a la media. Todavía no se ha concretado de cuántos fondos dispondrá el instrumento, ni cómo se repartirá. El ministerio se ha limitado a transmitir que, a la hora de distribuir el dinero, se tendrán en cuenta criterios como la despoblación, los efectos del turismo masivo, los riesgos derivados de la masa forestal, la reindustrialización, la innovación, la digitalización o la «ubicación extrapeninsular».El ministro Arcadi España no ha entrado en grandes detalles. Ha dicho que será «un nuevo elemento» que tendrá en cuenta «otros factores» que para algunos territorios «deberían tener una ponderación mayor» que lo que recoge la reforma de la financiación. Cuando María Jesús Montero presentó la reforma a comienzos de enero de este año ya habló de la posibilidad de crear un fondo de ‘dinamismo’ dotado con unos 3.300 millones de euros para beneficiar a las autonomías peor paradas por la reforma. De hecho, llegó a concretar que Cantabria y Extremadura -los dos únicos territorios que no mejoran su financiación con el nuevo modelo- recibirían 46 y 216 millones, respectivamente gracias a este fondo.El nuevo vehículo partirá de una «reformulación» de los llamados Fondos de Compensación Interterritorial, un mecanismo que viene recogido en la Constitución y que se utiliza para corregir desequilibrios financieros entre territorios. En el último ejercicio presupuestario liquidado (2024), el Estado transfirió a las autonomías 440 millones de euros gracias a este vehículo. Además, Hacienda prevé modificar también los llamados incentivos regionales, ayudas financieras que el Gobierno central concede para invertir en zonas determinadas del país.El argumento de Hacienda para sacar esta financiación del resto de la reforma del sistema es no alterar el reparto de los 21.000 millones que son el núcleo del modelo que promueve el Gobierno. Argumentan que «si tocas algo, cambia todo» y por eso prefieren canalizarlo «por fuera». Sin embargo, aunque formalmente queda fuera de la reforma, en el fondo resulta muy difícil desligarlo de la misma. En cualquier caso, el mecanismo ni siquiera está diseñado todavía. El acuerdo alcanzado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera sencillamente emplaza al ministerio a crearlo. Fuentes gubernamentales trasladan que se podría plasmar a través de una enmienda al proyecto de ley que desarrolle la reforma de la financiación autonómica. Sin embargo, el éxito parlamentario de la nueva financiación autonómica es una incógnita. El próximo paso que tiene que dar el Gobierno es llevar un texto normativo ya articulado al Consejo de Ministros, algo que el ministro España ha asegurado que sucederá «en las próximas semanas». Después, la norma viajará hacia el Congreso, donde el Ejecutivo tendrá muy difícil superar el bloqueo parlamentario. Junts, que podría ser la llave para la reforma, ha insistido este viernes en que mantendrá su enmienda a la totalidad al texto. Es decir, en que vetará siquiera que el proyecto de ley pueda llegar a tramitarse. La formación que dirige Puigdemont cree que lo que ha presentado el Gobierno no es una «financiación singular» para Cataluña ni le entrega la llave de la caja -como ocurre con el País Vasco y Navarra-, sino que es un «café para todos».
