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La batalla por la 'S': Seat bloquea la marca de una firma emergente de la Motor Valley italiana

En plena incertidumbre sobre su futuro dentro de la mayor reestructuración de la historia de Volkswagen, mientras el grupo alemán sopesa el futuro de su marca más allá de 2030, Seat ha salido en defensa de su icónica ‘S’ para bloquear el registro de un signo similar solicitado por una joven automovilística de la Motor Valley italiana. El fabricante español se ha opuesto, con éxito, a la solicitud presentada por Stradale Modena para registrar un logotipo aparentemente similar al de Seat destinado a sus servicios de diseño industrial y diseño de automóviles.La batalla se ha librado este verano en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), quien ha dado la razón al fabricante que dirige Markus Haupt al avalar que «la marca impugnada es susceptible de aprovecharse indebidamente del carácter distintivo o del renombre de la marca anterior en la percepción del público relevante en España» según consta en la documentación a la que ha tenido acceso este periódico. Si bien las compañías no son rivales directos -la italiana está especializada en preparación y diseño de vehículos de lujo y gran potencia- y la propia EUIPO, con sede en Alicante, aprecia que las dos marcas solo presentan un bajo grado de similitud visual, el organismo resuelve que abre la puerta a que la marca italiana se beneficie de las asociaciones positivas, el prestigio y la imagen de calidad construidos por Seat sin haber realizado las inversiones necesarias para generarlos.No es, sin embargo, la primera vez que Seat recurre a las autoridades europeas para proteger sus activos de propiedad industrial. La compañía española impugnó recientemente ante la EUIPO el uso de determinadas denominaciones de modelos del gigante chino BYD al considerar que podían generar confusión con algunas de sus marcas. En concreto, la filial de Volkswagen trató de vetar el nombre de BYD Seal y BYD Sealion en Europa.Detrás de este tipo de disputas esta la oposición al registro de marcas. Un mecanismo jurídico cotidiano por el cual, cualquier sociedad puede impugnar el registro de otra si considera que existe riesgo de confusión con su nombre o emblema. Y es ahí donde empiezan estas pugnas en las que la autoridad somete a un análisis exhaustivo si las dos marcas pueden convivir sin que el público las confunda. En este caso, al dar la razón a Seat, la firma italiana asume una indemnización simbólica, pero el verdadero impacto no está en ese pago, sino en el veto a registrar su marca en el bloque comunitario, que obliga a replantear nombres, estrategias y, en algunos casos, proyectos enteros.En plena incertidumbre por el futuro de la marca SeatLa defensa de ese patrimonio de marca coincide, paradójicamente, con una semana en la que el futuro de Seat se ha convertido en uno de los grandes interrogantes de la profunda transformación emprendida por Volkswagen. El grupo alemán acaba de aprobar su Plan Futuro 2030, con una inversión prevista de 135.000 millones entre 2027 y 2031 y una amplia reorganización para ganar competitividad y simplificar su estructura, pero su hoja de ruta no despeja qué ocurrirá con la histórica enseña española. Desde Seat insisten en que no se ha tomado ninguna decisión, mientras las informaciones sobre una eventual concentración de recursos en Cupra han reavivado la inquietud sobre su continuidad más allá de la próxima década. La incertidumbre ha llevado incluso al Gobierno y a la Generalitat a salir públicamente en defensa de la marca. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha prometido hacer «todo el esfuerzo necesario» para mantener un sello que considera «genuinamente español», y el presidente catalán, Salvador Illa, se ha comprometido a hacer «todo lo que se pueda» para preservar tanto la marca como el empleo y la capacidad productiva en Martorell.

Hipotecas, préstamos, consumo… el encarecimiento del crédito que viene si el BCE prepara más de una subida de tipos

El Banco Central Europeo (BCE) encara la tradicional reunión de política monetaria tras la vuelta de las vacaciones de verano. El mercado descuenta que subirá los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta situar la facilidad de depósito -la tasa de referencia del dinero- en el 2,5%, máximos desde marzo de 2025. Salvo que se produzca un giro de guion o un alza más brusca de lo esperado, el foco está en la actualización de las previsiones económicas y en los mensajes que la presidenta del organismo, Christine Lagarde, pueda lanzar a modo de pistas sobre lo que la entidad hará a corto plazo. De ellos depende que financiarse sea más caro lo que resta de año. Desde las hipotecas a los créditos al consumo o el préstamo que un pequeño emprendedor vaya a solicitar para su negocio. El nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán tras el bloqueo en las negociaciones para la paz no contribuye a moderar el ascenso de precios. El IPC de la eurozona cerró agosto con un avance del 3,3%, impulsado por la energía. La escalada del precio del petróleo de las últimas semanas apunta que la espiral inflacionista podría continuar. Algunas casas de análisis dan un paso más y se han aventurado a anticipar que el BCE también aprobará otro aumento de tipos antes de que acabe el año, previsiblemente en diciembre. Los persistentes riesgos inflacionistas y los precios energéticos respaldarían este movimiento, según argumenta JP Morgan y BNP Paribas. Ambas gestoras coinciden en mostrar su preocupación por los efectos de segunda ronda, fenómeno que ocurre cuando la inflación se extiende a otras partes de la economía y los salarios cuando el incremento de precios se mantiene elevado por un tiempo prolongado. Se suma a esta corriente el Gobernador del Banco Central de Lituania, Gediminas Šimkus, quien ha asegurado recientemente que el posible aumento del jueves no será suficiente para que la inflación regrese al objetivo del 2%. «Los miembros más hawkish como Isabel Schnabel o Philip Lane han manifestado su preocupación por los niveles de inflación, y han recalcado la necesidad de mantener una política monetaria levemente restrictiva para luchar contra la evolución negativa de los precios derivada de los elevados costes energéticos», expone la jefa de renta fija de Ibercaja Gestión, Cristina Gavín Moreno, que también dan una alta probabilidad a que la tasa llegue al 2,75% en la última cita del año. Desde Bank of America (BofA) admiten que si bien existe el riesgo de otra subida antes de que acabe el año, mantienen como escenario central que en septiembre se cierre este ciclo de endurecimiento monetario. «Es difícil adoptar un tono muy agresivo cuando el shock se parece cada vez más a un shock energético tradicional y mucho menos a lo que vimos en 2022″, sostiene Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa del gigante estadounidense.Desde el pasado marzo, ha revisado dos veces a la baja la previsión de crecimiento y ha empeorado las de inflación. El escenario de referencia en promedio de junio contempla un crecimiento del 0,8% en 2026, del 1,2% en 2027 y del 1,5% en 2028. En la práctica implica una reducción con respecto al 0,9% y el 1,3% que se anticipaba para 2026 y 2027, respectivamente, mientras que mejora en una décima al siguiente año. En contraste, ahora prevé un IPC del 3% para 2026, cuatro décimas más; del 2,3% en 2027 (tres décimas más) y del 2% en 2028, frente al 2,1% que proyectaba hace unos meses. El efecto de otro alza a finales de año se empezaría a notar yaEl euríbor, el indicador de referencia del mercado hipotecario y que suele recoger de manera adelantada los movimientos, cerró agosto en el 2,954%, su nivel más alto en dos años. La tendencia se ha consolidado en los primeros días de septiembre después de que este indicador haya rebasado el 3,1%. En la práctica, esto implica que una familia que tenga que revisar con el dato de agosto una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto pagará unos 774 euros más al año, alrededor de 64,5 euros más al mes. En el caso de que fuera semestral la cuota se incrementaría en alrededor de 56,5 euros, 678 más anuales.»El euríbor a doce meses podría tener algo de margen alcista, aunque el repunte inmediatamente posterior a la reunión de septiembre debería ser relativamente moderado», expresan los analistas de Ebury. Lo cierto es que el mercado empieza a anticipar un final de año más exigente en lo que a tipos de interés se refiere, algo que también se refleja en el crédito al consumo y la financiación empresarial. «Si el conflicto terminase de manera inmediata, la inflación se mantendría en niveles elevados otros dos o tres meses, como consecuencia del desfase con el que el encarecimiento de la energía se traslada al transporte, a otros productos y, finalmente, a los bienes de consumo», exponen en Kelisto.es. 

Notariado o portales inmobiliarios, ¿dónde buscar el precio real de la vivienda?

Buscar cuál es el precio de una vivienda parece sencillo hasta que empiezas a investigar y te das cuenta de que hay más de una fuente en la que fijarse. Los portales inmobiliarios muestran un precio por metro cuadrado y las estadísticas del Notariado otro diferente y bastante más bajo. Sin embargo, esa diferencia no indica que ninguna de las dos referencias sea incorrecta. La clave está en la interpretación y saber qué mide exactamente cada una de las dos opciones. Entender qué hay detrás de cada cifra permite utilizar mejor ambas referencias para comprar, vender o simplemente negociar el precio de una vivienda. Los portales muestran cuánto piden los vendedoresLos portales inmobiliarios muestran el precio al que los propietarios anuncian sus viviendas, no el importe por el que finalmente se venden. Como resume Alejandro Linares, cofundador del bróker hipotecario Aqueos, “los portales te dicen lo que piden los vendedores y el Notariado lo que realmente se firma”.Este dato tiene su utilidad para saber cuánto piden los propietarios en cada momento, la tendencia de precios y, sobre todo, qué viviendas están disponibles en cada momento y contra qué oferta compites como comprador o vendedor. Además, ofrecen una fotografía en tiempo real del mercado. En Madrid capital, Idealista situó el precio medio de oferta en 6.013 euros por metro cuadrado en junio de 2026.El error es tomar el precio de venta como referencia del importe al que efectivamente se están vendiendo las viviendas, porque son diferentes. Dentro de un portal inmobiliario también aparecen viviendas sobrevaloradas, anuncios que llevan meses publicados y precios que todavía no se han negociado. A final, dato refleja las expectativas de los vendedores, que normalmente estarán por encima del precio real.El Notariado recoge el precio que termina firmándoseLas estadísticas del Notariado se basan en las compraventas de vivienda ya escrituradas. Es decir, recogen el precio final al que se firma la operación, después de negociar comprador y vendedor y de ajustar el precio inicial que aparecía en el anuncio. Además, permite consultar estos datos por municipio, distrito e incluso código postal, además de distinguir entre distintos tipos de vivienda.El principal hándicap es que esa información no está en tiempo real. “Cada fuente vive en un tiempo distinto”, explica Alejandro Linares. Idealista publica el dato de junio en los primeros días de julio, mientras que el Notariado difundió a finales de junio su estadística correspondiente a abril.A ese desfase hay que añadir el tiempo que transcurre desde que se cierra el acuerdo hasta que se escritura la casa. «Una compraventa que se escritura hoy se negoció hace dos o tres meses, porque entre las arras y la firma media toda la tramitación hipotecaria. El dato notarial es más fiable, pero es el mercado de hace un trimestre», comenta el cofundador de Aqueos.La diferencia entre oferta y precio firmado puede ser importanteEn Madrid capital, la diferencia entre los precios de los portales inmobiliarios y el Notariado es especialmente visible. Frente a los 6.013 euros por metro cuadrado que Idealista marcaba como precio medio de oferta en junio de 2026, las escrituras de los últimos doce meses arrojan un precio cercano a 5.100 euros por metro cuadrado, según calcula Alejandro Linares. “Hablamos de una brecha cercana al 15%”, apunta.Esa diferencia no significa que todas las ofertas estén un 15% infladas. Por un lado, los dos datos corresponden a momentos distintos y, por otro, tampoco tienen por qué incluir viviendas con las mismas características ni en el mismo barrio. Se trata de precios medios para cada fuente.Lo que sí muestra la comparación es que el precio anunciado no equivale al importe por el que se cerrará la operación. También sirve para detectar cuándo una vivienda está claramente por encima de las compraventas recientes de su zona y preparar mejor la negociación.Cómo aprovechar las dos fuentes para comprar o venderLo idóneo para saber si el precio de una vivienda es adecuado y está dentro de mercado es combinar ambas referencias porque responden a preguntas distintas. “Los portales te dicen contra qué compites hoy; el Notariado te dice cuánto se está pagando de verdad”, resume el cofundador de Aqueos.Como comprador, puedes partir del dato notarial y después buscar en los portales inmobiliarios casas similares por superficie, estado y planta para ver cuál es la oferta. Esa comparativa te permite detectar qué anuncios están muy encima del precio medio de venta y cuál es el margen para ajustar el precio final si eres buen negociante. Eso sí, no olvides que el dato notarial es un dato retrasado. Si los precios están subiendo te puede anclar a un precio más bajo que no refleje las transacciones reales. Esta combinación permite detectar cuándo un anuncio está claramente por encima de las compraventas recientes y preparar mejor la negociación. “Quien negocia solo con precios de anuncio está negociando contra las expectativas del vendedor, no contra el mercado”, advierte Linares.Como vendedor, el proceso es similar. El Notariado te dice a cuánto se venden las casas y los portales muestran la competencia actual en tu zona. Con estos datos puedes evitar errores como copiar el precio de las viviendas más caras de la zona puede llevar meses sin venderse.“Mi recomendación es usar las dos fuentes, porque responden a preguntas distintas”, resume Alejandro Linares. Los portales muestran las expectativas actuales de los vendedores y el Notariado, los precios que finalmente se han firmado.

El precio de la vivienda se dispara un 12,2% en un año pese a frenar su subida

El precio de la vivienda moderó su subida en el segundo trimestre, aunque se mantuvo en un nivel de crecimiento cercano al récord de principios de 2007. Según el Índice de Precios de Vivienda publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los inmuebles registraron entre abril y junio un precio de media un 12,2% más caro que el año pasado por las mismas fechas. Pese al ligero frenazo con respecto al ritmo de encarecimiento con el que empezaron el año, el alza sigue siendo especialmente pronunciado en las viviendas de segunda mano, un 12,9% más caras que en 2025.Con la de 2026, el Índice de Precios de Vivienda encadena siete trimestres consecutivos con subidas interanuales de dos dígitos. La primera fue ya a finales de 2024, cuando anotó un alza del 11,3%. El ritmo de subida siguió acelerándose hasta alcanzar a finales de 2025 y principios de 2026 sendos incrementos de un 12,9% interanual. A la espera de lo que ocurra en los próximos meses, el dato del segundo trimestre parece haber roto con esa aceleración en el ritmo de encarecimiento que los precios acumulan desde 2023. Esto no significa que hayan empezado a bajar, sino que están subiendo ligeramente más despacio de lo que lo venían haciendo.El incremento anotado en este último trimestre sigue siendo muy abultado. Se sitúa poco menos de un punto por debajo de la subida del 13,1% registrada a principios de 2007, récord de la serie histórica del INE —empieza en ese año—. Además, hay que tener en cuenta que es un ascenso que se suma a los registrados anteriormente. En los últimos tres años, el precio de la vivienda se ha disparado un 36,3%. Solo en lo que va de año, acumula una subida de un 7% con respecto a finales de 2025. Estos ascensos sitúan ya el Índice de Precios de Vivienda un 31,7% por encima del pico alcanzado en la burbuja, una cota que lleva superándose trimestre tras trimestre desde principios de 2024, aunque este indicador no descuenta el impacto de la inflación.»La evolución acumulada durante los últimos años ha llevado a los precios a situarse claramente por encima de los máximos registrados durante la burbuja», destaca el director de estudios del portal inmobiliario Pisos.com, Ferran Font, que remarca que el mercado mantiene «una clara tendencia al alza» aunque no descarta cierta «moderación puntual» en el ritmo de crecimiento de los precios en los próximos meses. Recuerda que siguen persistiendo los mismos factores que han sostenido las subidas en los últimos años: «Una demanda sólida, una oferta de vivienda que no crece al ritmo necesario para absorberla y unas condiciones de financiación que, pese a los posibles cambios de escenario, continúan siendo relativamente favorables».El encarecimiento de los precios está castigando especialmente a la viviendas de segunda mano. Después de arrancar 2026 con una subida interanual del 13,5% —récord en la serie histórica del INE—, este tipo de inmuebles anotaron un alza del 12,9% en el segundo trimestre. Pese a la moderación, es una tasa de variación similar a la registrada el año pasado por las mismas fechas (12,8%). En cambio, el frenazo en la subida sí se nota más en las viviendas de obra nueva, que anotaron entre abril y junio precios un 7,4% superiores a los del segundo trimestre del año pasado, frente al alza del 9,1% con el que comenzaron el año. De hecho, en la primera mitad de 2026 se encarecieron apenas un 4,6%, mientras que la vivienda de segunda mano lo hizo un 7,4%.»Cuando prácticamente toda la demanda tiene que competir por vivienda usada, el resultado inevitable es una mayor presión sobre los precios», explica Ricard Garriga, CEO y cofundador de Trioteca, que subraya que «mientras la vivienda continúe encareciéndose a doble dígito y la oferta nueva tenga un peso tan reducido, comprar seguirá exigiendo cada vez más ahorro». «No estamos ante una demanda alimentada por crédito fácil, sino ante compradores solventes que se encuentran con una oferta demasiado limitada y con muy pocas alternativas de obra nueva», añade.La escalada ininterrumpida del precio de la vivienda empieza a reflejarse en la actividad del mercado inmobiliario. Según datos del INE, la compraventa de inmuebles se ha enfriado ligeramente en la primera mitad del año. Entre enero y junio se vendieron 347.464 viviendas, un 2,6% menos que en el mismo periodo de 2025. Aun así, siguen siendo cifras elevadas si se tiene en cuenta que el año pasado se registró un volumen de actividad no visto desde la burbuja inmobiliaria. Frente a la leve caída de las compraventas, las hipotecas sobre viviendas aguantan el tirón. En la primera mitad del año se han firmado 259.684, un 7% más que en 2025.Ninguna comunidad autónoma escapa al alza del precio de la vivienda, aunque la fotografía es dispar. Las mayores subidas interanuales en el segundo trimestre se dieron en Ceuta, Asturias, Castilla y León y Aragón, con precios un 15,2%, un 15%, un 14,8% y un 14,6% más altos que en el mismo periodo de 2025. En el otro extremo de la tabla, los incrementos más moderados se produjeron en Canarias (11%), Cataluña (10,1%), País Vasco (10%) y Navarra (9,5%), la única por debajo del 10%.

Adiós bonos, ¿hola estanflación? Por qué las bolsas todavía pueden seguir subiendo

Los bonos y las bolsas parecen estar contando dos historias muy distintas. Los inversores venden deuda pública y han llevado los costes de financiación a máximos de décadas, pero las bolsas siguen cerca de máximos y confiando en un fuerte crecimiento de los beneficios empresariales. La pregunta ya no es solo por qué caen los bonos, sino por qué una venta de esta magnitud todavía no ha terminado arrastrando a la renta variable.Y no se trata sólo de Estados Unidos. El bono japonés a diez años ha superado el 3% por primera vez desde 1996, el Bund alemán ha alcanzado rentabilidades no vistas en quince años y Reino Unido también se mueve en niveles que parecían olvidados, mientras el bono estadounidense a diez años ha llegado a rozar el 4,8%. El propio Tesoro ha decidido duplicar sus recompras de deuda a largo plazo en un mercado que tiene cada vez más papel que absorber.Detrás de esa venta confluyen problemas que hasta hace poco podían analizarse por separado. Los gobiernos mantienen déficits elevados y necesitan emitir más deuda, el petróleo vuelve a presionar los precios y los bancos centrales disponen de menos margen para relajar la política monetaria. A todo ello se suma un cambio menos coyuntural, porque Estados Unidos, Europa y China están destinando cada vez más dinero a energía, defensa, chips, materias primas e infraestructura estratégica.La rivalidad entre Washington y Pekín puede prolongar además algunas de esas presiones sobre los precios. Reducir la dependencia de China obliga a reconstruir cadenas de suministro, duplicar capacidad industrial y asegurar materias primas y semiconductores, un modelo más caro que el que permitió producir durante décadas allí donde resultaba más barato. Menos crecimiento, por tanto, ya no garantiza necesariamente una vuelta rápida de la inflación al 2%.Mientras tanto, la zona euro tampoco termina de quitarse de encima la subida de los precios. La inflación volvió a superar el 3% en agosto mientras las previsiones de crecimiento siguen siendo débiles, una combinación que ha devuelto al mercado una palabra que parecía haberse quedado atrás, estanflación. El repunte del petróleo añade presión precisamente cuando las economías tienen menos margen para absorber unos tipos de interés elevados durante más tiempo.La estanflación no suele sentar bien a casi nadie. Para la renta fija implica que unos pagos fijados de antemano pierden poder adquisitivo y que los inversores exigen más rentabilidad para compensarlo, pero tampoco suele ser una buena compañera de viaje para la Bolsa porque combina menor crecimiento con un coste del dinero más elevado. Por eso sorprende que, mientras los bonos sufren, los índices continúen aguantando.Beneficios contra bonosLa historia, al menos, invita a no dar por sentenciada a la Bolsa. Julius Baer ha revisado qué ocurrió en otros momentos en los que las rentabilidades a largo plazo subieron con fuerza y, desde el año 2000, identifica 25 episodios con un aumento medio de 97 puntos básicos. Las acciones estadounidenses solo registraron descensos significativos en 2000-2001 y en 2008, por lo que la entidad mantiene una sobreponderación en renta variable y sigue infraponderada en bonos soberanos del G7 a largo plazo.El origen de la subida de las rentabilidades explica parte de esa resistencia. Hasta ahora buena parte del movimiento ha procedido de los tipos reales y no de un aumento similar de las expectativas de inflación a largo plazo, algo compatible con una economía que todavía invierte, genera beneficios y demanda cantidades enormes de capital. JP Morgan plantea incluso que una parte del aumento de los rendimientos de la deuda puede estar descontando las ganancias futuras de productividad asociadas a la inteligencia artificial (IA) y no únicamente inflación y deterioro fiscal.Las acciones estadounidenses solo registraron descensos significativos en 2000-2001 y en 2008Por eso mismo, las grandes firmas de Wall Street siguen siendo optimistas con la renta variable. Goldman Sachs espera que los beneficios del S&P 500 crezcan un 24% este año y otro 13% en 2027, mientras JP Morgan eleva el avance previsto para 2026 hasta el 29% y Morgan Stanley lo sitúa en el 23%. El mismo ciclo tecnológico que sostiene las expectativas de beneficios exige, sin embargo, cantidades crecientes de dinero.La deuda relacionada con la IA emitida este año supera ya los 220.000 millones de dólares y la emisión total de bonos corporativos estadounidenses ronda los 1,68 billones, un 27% más que un año antes. Empresas y gobiernos están empezando así a competir de forma mucho más directa por un capital que ha dejado de ser barato.La IA alimenta una de las grandes historias alcistas de la Bolsa, pero al mismo tiempo contribuye a elevar la demanda de financiación justo cuando Washington necesita refinanciar una deuda pública de 40 billones de dólares. El gobernador de la Reserva Federal Christopher Waller ha relacionado precisamente la competencia por el capital procedente de la infraestructura de IA y los problemas fiscales estadounidenses con un nivel estructuralmente más alto de los tipos de interés.Inflación y beneficiosLa inflación tampoco trata igual a bonos y acciones. Quien compra un bono convencional sabe cuánto dinero recibirá dentro de varios años, pero no cuánto podrá comprar entonces con él. Una empresa con capacidad para elevar precios juega con otras cartas, puesto que puede aumentar sus ventas, trasladar parte de sus costes y conseguir que los beneficios continúen creciendo en términos nominales, aunque la inflación permanezca elevada. Por eso, una inflación estructuralmente más alta no tiene por qué favorecer a los bonos frente a la bolsa, aunque la deuda vuelva a ofrecer rentabilidades que parecían olvidadas hace apenas unos años.Julius Baer considera que un mundo de mayor crecimiento nominal puede favorecer estructuralmente a las acciones frente a la deuda y apunta a la posibilidad de que parte del capital siga desplazándose desde bonos soberanos hacia activos reales como el oro y hacia compañías capaces de aumentar sus ingresos con los precios. Eso no elimina la competencia que vuelve a ejercer la renta fija. Hace unos años apenas existía alternativa y ahora un inversor puede obtener alrededor de un 4%-5% en deuda estadounidense sin asumir el riesgo de una compañía cotizada, elevando considerablemente el beneficio que debe ofrecer una acción para justificar su valoración.Septiembre permitirá comprobar hasta dónde puede llegar esa convivencia. Citadel Securities recuerda que es el único mes desde 1928 en el que el S&P 500 ha terminado bajando más veces de las que ha subido, con descensos en el 55% de los años y una rentabilidad media del -1,1%. En ejercicios con elecciones de mitad de mandato, como 2026, la caída media alcanza el 1,5%, aunque la firma sigue manteniendo una visión favorable sobre la renta variable estadounidense a más largo plazo.

¿Qué hay detrás del milagro industrial de Marruecos?

Durante años, Marruecos llegaba a Europa sobre todo en forma de tomates, pescado, fosfatos o turistas que regresaban contando sus vacaciones. Ahora también cruza el Estrecho dentro de un Renault, en componentes de un Airbus y pronto podría hacerlo en las baterías que moverán los coches eléctricos europeos. Apenas 14 kilómetros separan las dos orillas, pero detrás de ese cambio hay casi dos décadas de inversión en fábricas, puertos, carreteras y formación que han convertido al país en uno de los experimentos industriales más interesantes a las puertas de la Unión Europea.La economía marroquí creció un 4,9% en 2025, según la última actualización del Banco Mundial, el mayor avance en una década, y todavía debería hacerlo otro 4,2% este año. La inflación cayó al 0,8%, el déficit presupuestario se redujo al 3,5% del PIB y Marruecos recuperó además en 2025 el grado de inversión de Standard & Poor’s  después de que la agencia elevara su deuda soberana de BB+ a BBB-. En marzo de este año volvió a confirmar esa calificación. La pregunta es qué ha hecho Marruecos para que multinacionales europeas y asiáticas estén levantando allí plantas que perfectamente podrían haber terminado en Turquía, Europa del Este o China.La fábrica del Estrecho Renault produjo más de 394.000 vehículos en Marruecos durante 2025 y eso convierte al país en su segunda plataforma industrial mundial por volumen. Pero hay otro dato quizá más importante. Aproximadamente uno de cada seis coches que vende el grupo en todo el mundo sale ya de Marruecos y el 82% de esa producción termina fuera del país. Lo fácil sería pensar que Renault está allí porque fabricar es más barato. Evidentemente ayuda, pero con eso no basta para explicar que cientos de miles de coches salgan cada año rumbo a Francia, España, Italia o Alemania. Si solo fuera una cuestión de salarios, habría bastantes países capaces de competir con Marruecos. Entonces, ¿qué tiene Marruecos que no tienen otros? Para empezar, Renault tiene ya 87 proveedores de primer nivel instalados alrededor de sus fábricas y una conexión ferroviaria que lleva los vehículos directamente hasta Tánger Med. El puerto movió 11,1 millones de contenedores el año pasado, un 8,4% más, y superó además los 535.000 camiones internacionales. Y aquí empieza a verse la diferencia. Una cosa es tener una fábrica barata y otra bastante distinta tener la fábrica, los proveedores, el tren y uno de los mayores puertos del Mediterráneo prácticamente en el mismo corredor industrial. De esta forma, los componentes tardan menos en llegar, los coches tardan menos en salir y Europa está a unas pocas horas de distancia.Stellantis fue de las primeras en darse cuenta. El grupo ha ampliado su planta de Kenitra, ha comenzado este verano la producción de nuevos modelos sobre su plataforma Smart Car y puede elevar la capacidad del complejo hasta los 535.000 vehículos anuales si se incluye la micromovilidad. Y hay otro dato que dice más que la propia capacidad de la fábrica. La compañía quiere comprar más de 6.000 millones de euros al año a proveedores instalados en Marruecos en 2030 y alcanzar un 75% de integración local.¿Y eso qué supone? Que Marruecos quiere dejar de ser el lugar al que una multinacional lleva las piezas, aprovecha unos costes laborales más bajos, monta el coche y se marcha. Lo que está intentando hacer es que las piezas también se fabriquen allí y que cada nueva fábrica haga un poco más difícil que la siguiente inversión se vaya a otro país.Ahora bien, si todo esto consistiera básicamente en salarios bajos, cercanía a Europa y un buen puerto, podríamos entender que Renault o Stellantis fabricasen allí cientos de miles de vehículos. Lo que resulta bastante más difícil de explicar es por qué Safran ha decidido instalar en Marruecos la única planta de ensamblaje de motores LEAP-1A que tendrá fuera de Francia.Estamos hablando de motores para el Airbus A320neo, de una inversión de 200 millones de euros y de una fábrica que podrá ensamblar hasta 350 unidades al año. ¿Por qué llevar una actividad de este nivel tecnológico a Marruecos? Aquí los salarios también siguen contando, claro, pero empiezan a valer otras cosas porque alrededor de Casablanca hay ya unas 150 empresas aeronáuticas, trabajan cerca de 25.000 personas en el sector y las exportaciones superaron los 26.000 millones de dirhams en 2024. Y Safran parece bastante convencida porque no se queda ahí. Está construyendo otra planta para reparar y mantener 150 motores al año y en febrero anunció más de 280 millones de euros adicionales para fabricar sistemas de aterrizaje. Sumemos coches, motores de avión, mantenimiento aeronáutico y sistemas de aterrizaje y la explicación de la mano de obra barata empieza a quedarse bastante pequeña. Ahora introduzcamos una pieza más porque es probablemente la que mejor permite entender hacia dónde quiere ir Marruecos. La china Gotion High-Tech está levantando allí la primera gigafactoría de baterías de África, con una inversión inicial cercana a los 1.300 millones de dólares y apoyo financiero del Banco Africano de Desarrollo. Producirá baterías LFP, pero también materiales para cátodos y ánodos, y buena parte de la producción terminará en Europa.Así que, mientras Europa quiere reducir su dependencia industrial de China, las compañías europeas quieren cadenas de suministro más cortas y, al mismo tiempo, una empresa china coloca una enorme fábrica de baterías prácticamente a las puertas de Europa. ¿Quién gana con estos movimientos? Marruecos. Entonces volvamos otra vez a los 14 kilómetros del comienzo. Estar tan cerca de España es una ventaja extraordinaria, pero Marruecos llevaba siglos a 14 kilómetros de España y durante la mayor parte de ese tiempo nadie pensó en el país como una plataforma desde la que fabricar coches, motores de avión o baterías para Europa. Luego la geografía ayuda, pero tampoco puede ser la respuesta. ¿Cuándo empieza a gestarse el milagro económico? Probablemente en 2003, cuando Marruecos empieza a construir Tánger Med. El puerto abrió cuatro años después y alrededor de él fueron apareciendo zonas industriales, autopistas, ferrocarril y fábricas hasta formar un corredor que hoy permite a Renault meter los coches prácticamente desde su planta en un tren y llevarlos directamente al barco. El año pasado Tánger Med movió 11,1 millones de contenedores.  Marruecos cuenta hoy con más de 150 zonas industriales repartidas por unas 12.000 hectáreas y ha acompañado su desarrollo con acuerdos comerciales que permiten a las empresas instaladas allí vender con condiciones preferentes en mercados mucho mayores que el doméstico.  Pero las cifras también muestran los límites del modelo. Entre enero y julio de 2026 las exportaciones aumentaron un 8,4%, mientras las importaciones lo hicieron un 15,9% y el déficit comercial creció un 26,5%, hasta rozar los 245.000 millones de dirhams. Las nuevas fábricas necesitan maquinaria, energía y componentes que Marruecos todavía compra fuera.El otro gran examen está en el empleo. Pese al fuerte crecimiento de la economía, el Banco Mundial calcula que el 22,5% de la fuerza laboral está desempleada, trabaja menos horas de las que querría o permanece fuera del mercado pese a estar disponible para trabajar. Atraer las fábricas era el primer objetivo y Marruecos lo está consiguiendo; ahora necesita quedarse con una parte mayor de lo que ocurre dentro de ellas. El 75% de integración local que busca Stellantis apunta precisamente en esa dirección y permitirá comprobar si el país termina construyendo una industria propia alrededor de las multinacionales o continúa dependiendo en buena medida de tecnología, componentes y energía importados.

La semana más tensa en Ormuz aleja el final de la guerra: vuelven los ataques cruzados entre EEUU e Irán y repunta el petróleo

Más de seis meses después del inicio de la guerra en Irán, y lejos de un final inminente, los ataques cruzados entre el régimen persa y Estados Unidos han cobrado intensidad en los últimos días. Con el telón de fondo de la batalla por el control del estrecho de Ormuz y el bloqueo económico en el paso marítimo, una escalada relámpago puso fin a semanas de calma tensa: Washington ha retomado los bombardeos sobre territorio iraní, mientras que Teherán ha respondido lanzando misiles y drones contra las bases norteamericanas repartidas por Oriente Medio.En el centro de la contienda siempre ha estado Ormuz: Estados Unidos trata de mantener abierto un corredor marítimo en el sur del estrecho, mientras Irán anuncia nuevas instalaciones de minas y supuestos ataques contra los buques que intentan cruzar el paso, en una guerra paralela de informaciones cruzadas sobre la seguridad y los ataques en la vía marítima. Mientras tanto, el petróleo vuelve a dispararse y se acerca nuevamente a los 100 dólares por barril, estrangulando la economía mundial en la zona de tránsito de una quinta parte del crudo mundial. Mientras tanto, Israel vuelve a elevar el tono contra Irán: el primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, vuelven a plantear abiertamente la posibilidad de golpear con más fuerza a un régimen iraní al que consideran debilitado. «No es imposible, está a nuestro alcance», ha aseverado este jueves el jefe de Gobierno israelí.Dos ataques en 48 horas y EEUU amenaza con másEn la madrugada del 30 de agosto, Estados Unidos reanudó sus ataques contra Irán lanzando una ofensiva sobre la isla iraní de Larak, situada en pleno estrecho de Ormuz. Washington aseguró que Teherán se preparaba desde allí para lanzar cohetes cargados con minas marinas contra el tráfico comercial. Irán denunció dos muertos y prometió represalias en un momento en el que el régimen persa negociaba un acuerdo con Omán para gestionar el tránsito futuro por Ormuz, un pacto que los ayatolás condicionaban a que EEUU acatara sus condiciones. Apenas 48 horas después, en la madrugada del martes al miércoles, el Ejército estadounidense lanzó una segunda ofensiva, esta vez de mayor alcance, sobre el territorio continental de Irán. El ataque fue dirigido contra a instalaciones de defensa aérea, sistemas de radar, infraestructuras marítimas, medios para la colocación de minas y centros de comunicaciones vinculados a la Guardia Revolucionaria, según lo anunciado por el Comando Central de EEUU (Centcom).Las explosiones se registraron en diferentes puntos del sur de Irán y en zonas próximas al estrecho, entre ellas Bandar Abbas, la isla de Qeshm, Chabahar y Konarak. El balance de las autoridades iraníes de esa segunda noche de ataques ascendió a, al menos, 18 muertos y decenas de heridos. El episodio más grave se produjo en Kuhestak, una localidad costera de la provincia de Hormozgán próxima a Ormuz, donde varios proyectiles alcanzaron una vivienda en la que se celebraba una boda. Allí, cuatro personas murieron, entre ellas dos menores de edad, y 68 resultaron heridas. Teherán calificó el ataque contra la boda como un «crimen de guerra» y la Media Luna iraní aseguró haber remitido información a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional. Las autoridades iraníes denunciaron además siete muertos en distintos puntos de Juzestán, la muerte de cuatro miembros de la Guardia Revolucionaria en Kermanshah y la de otros tres integrantes del grupo paramilitar Basij en la isla de Laván.Tras la ofensiva, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dejó claro que Washington está abierto a intensificar las acciones militares en esta nueva fase de la guerra. El presidente estadounidense defendió que se trataba de ataques «plenamente justificados» y advirtió de que cualquier nueva represalia tendría como respuesta «un nuevo golpe con mucha mayor dureza e intensidad». «Hay otro (ataque mayor) aguardando su momento», llegó a aseverar Trump antes de advertir que, cuando cesen los ataques, «quedará muy poco de Irán». El mandatario estadounidense no esconde que los ataques son una estrategia para garantizar la superioridad norteamericana en Ormuz, que repetidamente ha dado por controlado por EEUU e incluso ha amagado con rebautizar como «estrecho de Trump».Está nueva oleada de ataques cruzadas se produce apenas una semana después de que la Casa Blanca decretase una oleada de históricas sanciones económicas sobre Irán, la llamada ‘Operación Paria Económico’, en la que el Departamento del Tesoro estadounidense amenazó con represalias a cualquier país o empresa que hiciese negocios con el régimen de los ayatolás. Estados Unidos mantiene actualmente más de 50.000 militares desplegados en la región, incluso después del reemplazo de portaaviones Abraham Lincoln tras cinco meses de misión en el mar Arábigo. Irán contraataca, Ormuz bloqueado y el petróleo se disparaPese a que la Casa Blanca presenta un Irán diezmado y sin capacidades militares —el propio Trump afirmó que el país se estaba «derrumbando»—, el régimen persa ha lanzado oleadas de ataques en respuesta a los bombardeos estadounidenses por todo Oriente Medio. Teherán ha atacado las bases estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait, Irak y Jordania, país en el que se encuentra la base de Titin, principal diana de las represalias iraníes. El Ejército jordano aseguró haber interceptado diez proyectiles, mientras que otros tres impactaron en zonas remotas sin provocar víctimas.Teherán reivindicó también un ataque combinado con drones y misiles contra instalaciones estadounidenses en Erbil, en el Kurdistán iraquí, y aseguró haber causado daños en almacenes, depósitos de combustible y equipamiento militar, si bien Washington no ha confirmado esos impactos. Kuwait, Irak, Baréin y Emiratos también han denunciado interceptaciones de misiles y drones sobre sus espacios aéreos. La Guardia Revolucionaria ha prometido una respuesta «severa y devastadora» a cualquier nuevo bombardeo estadounidense y ha advertido además a los países de la región que colaboren con Washington de que deberán «aceptar las consecuencias». El 31 de agosto, la Guardia Revolucionaria aseguró que un «superpetrolero» había impactado con dos minas en el corredor asegurado por EEUU, algo que Washington calificó de «desinformación». El miércoles, Irán afirmó que otros dos buques habían impactado con minas, y el jueves aseguró haber instalado nuevas minas en la zona. El estrecho de Ormuz es la respuesta a todos los interrogantes de una guerra que no comenzó con el foco puesto en el paso marítimo, pero que se centra ahora en el control de la zona. Estados Unidos asegura que el petróleo sigue fluyendo bajo su seguridad y por un corredor protegido por sus fuerzas navales, estrategia bajo la cual habrían sacado de Ormuz más de 4 millones de barriles de petróleo  —lejos de los 20 anteriores a la guerra—. Mientras, Irán usa el bloqueo del estrecho como su principal arma de presión contra Washington y exige capacidad de gestión y para cobrar peajes en la vía marítima incluso después de la guerra, algo que cruza todas las líneas rojas de Washington. Los bloqueos y la incertidumbre vuelven a trasladarse a los precios del petróleo: El petróleo de Texas llegó el martes a los 89,68 dólares por barril, su nivel más alto desde julio, mientras que el Brent cerró este jueves en 95,52 dólares y llegó a superar los 97 durante la sesión. El principal temor de los mercados sigue siendo una nueva caída del tránsito por el estrecho, ya que cada interrupción del tráfico marítimo se trasladaría inmediatamente a la economía internacional. Israel vuelve a situar la caída del régimen en el horizonteIsrael ha reaccionado a la nueva escalada entre EEUU e Irán reflotando el discurso contra Teherán. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, advirtió el jueves de que un ataque iraní contra territorio israelí dejaría al Ejército «libre de ataduras» para actuar contra la República Islámica y amenazó con golpear tanto sus capacidades militares como sus principales infraestructuras civiles y energéticas. «Destruiríamos toda la infraestructura militar y civil a nivel nacional de Irán, incluida la infraestructura energética, y haríamos retroceder a Irán a la Edad de Piedra y a la Edad Media», afirmó.Más tarde, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que el régimen de los ayatolás está «tambaleándose» y «más débil que nunca», subrayando abiertamente el principal objetivo israelí: la caída de la República Islámica. «Derrocar a ese régimen» es, afirmó, «la principal misión que todavía tenemos por delante». «No es imposible. Está a nuestro alcance».Medio año después de una guerra que Trump adelantó como un conflicto de «entre cuatro y cinco semanas», el estancamiento de la contienda en Oriente Medio ya es un hecho. Con la vía diplomática prácticamente descartada tras el fallido acuerdo de paz de junio, el conflicto ha vuelto a entrar en una dinámica de ataques cruzados, presión sobre Ormuz y amenazas regionales que alejan cualquier horizonte de desescalada.

EEUU acuerda con Venezuela una concesión de 100 años a una empresa privada para explotar petróleo

La Casa Blanca ha confirmado este martes la concesión por 100 años otorgada a la empresa privada North American Blue Energy Partners (NABEP) para explotar parte del petróleo venezolano. Según el pacto entre la Administración de Donald Trump y el Gobierno de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, NABEP tendrá derechos durante un siglo para perforar 17 campos petroleros que albergan unos 65.000 millones de barriles de crudo, equivalentes a cerca de una quinta parte de las reservas de Venezuela.Según la Casa Blanca, el Departamento de Defensa de EEUU tendrá una participación del 35% en la empresa matriz de NABEP. Por su parte, el Departamento de Estado dispondrá del derecho a adquirir, a precio de producción, el 20% del petróleo extraído para abastecer las reservas estratégicas estadounidenses.NABEP, dirigida por el empresario venezolano Alejandro Betancourt, se presenta como la segunda mayor productora de crudo de Venezuela, con una producción superior a los 200.000 barriles diarios. Betancourt ha sido investigado en España, Suiza y EEUU por presuntos delitos de blanqueo de capitales y fraude fiscal en operaciones relacionadas con la petrolera estatal venezolana Pdvsa, acusaciones que él rechaza.Según la Casa Blanca, NABEP invertirá cerca de 100.000 millones de dólares para recuperar la deteriorada infraestructura petrolera venezolana y pagará, durante los próximos 25 años, unos 200.000 millones de dólares en impuestos a las autoridades venezolanas. Además, el Gobierno estadounidense tendrá derecho de veto sobre los nombramientos en el consejo de administración de NABEP.Por otro lado, el secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, viaja este martes a Venezuela para negociar un nuevo contrato para la petrolera estadounidense Chevron en la faja del Orinoco, ha explicado un funcionario estadounidense en una llamada con periodistas. La fuente ha detallado que está previsto que este miércoles Chevron anuncie «la ampliación de sus operaciones actuales en el país, algo que también incrementará la capacidad productiva (petrolera de Venezuela)».El anuncio parece hacer referencia a un acuerdo que Chevron estaría ultimando, según han apuntado medios citando fuentes anónimas, para incorporar dos grandes yacimientos en la faja. La petrolera con sede en Texas habría estado negociando los derechos para operar estos yacimientos situados en estado venezolano de Carabobo, los cuales se cree que albergan miles de millones de barriles en reservas de crudo pesado. Este anuncio forma parte del plan de Trump para incrementar el volumen de producción de crudo a niveles previos a la llegada del chavismo al poder y de incrementar la presencia de empresas estadounidenses o alineadas con Washington en el mercado petrolero venezolano.EEUU apela a un paso necesario para las eleccionesMientras, el Gobierno de EEUU ha defendido el acuerdo petrolero cerrado con el Gobierno de la presidenta interina venezolana como un paso necesario y previo para la futura celebración de elecciones democráticas en Venezuela. Durante una rueda de prensa telefónica, un alto funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato ha vinculado la democratización del país con la reconstrucción económica, sobre todo del sector petrolero.»Queremos que un nuevo Gobierno de Venezuela, un Gobierno de la República democráticamente elegido, herede no un país quebrado, sino un país que al menos haya sido estabilizado y esté funcionando», ha explicado dicho funcionario. Además, ha añadido que el nuevo acuerdo permitirá que el país caribeño reinvierta ingresos que obtenga en modernizar su industria petrolera, algo que, según él, no sucedía durante los Gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.La misma fuente ha señalado que la futura celebración de unas elecciones libres en el país, para la que no hay una fecha fijada, es un paso «importante» y debe ser «la culminación de los esfuerzos» para estabilizar el país. Ha asegurado que si las elecciones en Venezuela se celebraran la próxima semana, se llevarían a cabo bajo «los mecanismos establecidos por Hugo Chávez» y que el país todavía necesita una nueva autoridad electoral, una prensa libre y partidos políticos fortalecidos.Puso el ejemplo de Nicaragua como advertencia, al recordar que el país centroamericano retornó al sandinismo 16 años después a través de unas elecciones porque no se hizo el trabajo necesario para prevenirlo. «Una de las cosas más importantes es conseguir que el país no se limite a una elección o a dos, sino que se convierta en una democracia estable, una república estable que pueda celebrar elecciones de manera recurrente», ha dicho.Desde que EEUU capturó y depuso en enero al presidente venezolano Nicolás Maduro, Washington ha tutelado al Gobierno encabezado ahora por Rodríguez y ha restablecido las relaciones diplomáticas con Caracas. El acuerdo petrolero ha despertado suspicacias entre sectores que consideran que la Administración de Trump no está verdaderamente interesada en impulsar una transición democrática en Venezuela, pese a que ese fue uno de los argumentos esgrimidos para justificar la captura de Maduro. 

La marca de coches que puso al volante a la clase trabajadora española

El Consejo de Supervisión del Grupo Volkswagen ha aprobado un plan de ajuste para transformar la compañía y mejorar su eficiencia, competitividad y adaptar su estructura a la evolución del mercado automovilístico. Esta nueva estrategia implicará la pérdida de 50.000 empleos y deja además en el aire el futuro de una marca de origen español que podría desaparecer en el año 2030. Estamos hablado de SEAT (acrónimo de Sociedad Española de Automóviles de Turismo), el buque insignia de una compañía que durante los últimos 76 años ha formado parte de la historia de España y cuya repercusión social va más allá de una simple marca de coches. No en vano, antes de su aparición en los años 50 del siglo pasado por empeño del régimen franquista, el automóvil era un artículo reservado en exclusiva para las clases más altas. Pero SEAT cambió esa realidad al poner al volante de las cuatro ruedas a la clase trabajadora. «Para esas familias españolas, el coche significaba mucho más que un medio de transporte: era libertad para desplazarse, ir al trabajo, visitar a los familiares del pueblo o disfrutar de las primeras vacaciones en la playa», asegura Rafael Papillón, Catedrático de Economía de la Universidad CEU San Pablo y profesor del IE Business School.Papillón explica que «SEAT desempeñó un papel fundamental en la democratización del automóvil en España», y más concretamente la salida al mercado su modelo más popular: el 600. «Simbolizó el paso de un país en el que el coche era un lujo al alcance de pocos a otro en el que muchas familias trabajadoras podían aspirar a tener uno. Su precio relativamente asequible, unido al aumento de los salarios y a la posibilidad de comprarlo a plazos, abrió esa puerta», afirma. Su coste inicial rondaba las 65.000 pesetas de la época y «fue una de las expresiones más visibles del nacimiento de una sociedad de consumo y de la expansión de las clases medias españolas». Para muchas familias, comprarlo fue comprobar que el progreso «también llegaba a su casa», añade. La aparición de la compañía automovilística tuvo además un gran impacto económico e industrial, llegando a fabricar 200.000 unidades al año durante las década de los 70. «SEAT contribuyó a modernizar nuestra economía: creó empleo industrial e impulsó una extensa red de proveedores de componentes, talleres y concesionarios», sostiene este experto. Fiat renuncia y Volkswagen toma el control Pero la buena marcha de la empresa empezó a torcerse a finales de los 70, cuando acumuló deudas fruto de la crisis económica y se vio con una plantilla sobredimensionada. También se acabó su matrimonio de más de tres décadas con Fiat, su socio tecnológico e industrial, que se rompió justo cuando la compañía italiana estaba a punto de hacerse con el control de SEAT. Con dificultades y algún lío judicial con Fiat del que salió ganador, SEAT empezó de nuevo y apostó por sacar modelos propios e icónicos de la marca, como el Panda o el Ibiza. Precisamente el éxito que tuvo el Ibiza y la constatación de que SEAT había levantado de nuevo el vuelo fue lo que hizo que el Grupo Volkswagen se hiciese en junio de 1986 con el control de la empresa adquiriendo el 51% de la compañía, aunque en diciembre de ese mismo año incrementó su participación hasta el 75%. En 1990, el grupo alemán adquirió el 99,99% de las acciones, convirtiendo así SEAT en una filial de pleno derecho de la multinacional. En 1990, el grupo alemán adquirió el 99,99% de las acciones, convirtiendo así SEAT en una filial de pleno derecho de la multinacionalCon esta nueva propiedad, SEAT inauguró en 1993 la destacada planta de Martorell, el buque insignia de la marca. Allí emplea a más de 14.000 trabajadores directos en Cataluña y genera más de 100.000 indirectos. En el siglo XXI, la marca ha experimentado una profunda transformación provocada por la encrucijada que implica la electrificación del parque automovilístico. No obstante, SEAT ha revisado con éxito modelos emblemáticos como el Ibiza o el León y se ha adentrado en el mercado de los SUV (vehículos utilitarios deportivos) con el Ateca, el Tarraco y el Arona, que llegó a ser el coche más vendido en España en 2021. A esto se suma la creación de Cupra, que ha pasado de ser un distintivo de las versiones deportivas de SEAT a convertirse en una marca independiente más enfocada al vehículo eléctrico y a un público joven.SEAT ganó 122 millones en el primer semestre En lo que respecta a los números, según los datos publicados por el Grupo Volkswagen, SEAT S.A., que engloba las marcas SEAT y CUPRA, ha registrado un beneficio operativo de 122 millones de euros durante el primer semestre de 2026. Esta cifra supone triplicar los resultados (+222%) del mismo periodo del año anterior, cuando se anotaron 38 millones de euros, impulsada por la reducción de costes en la compañía, por la exención de los aranceles al Cupra Tavascan y por el tirón de la marca Cupra. Hasta junio, Seat y Cupra ingresaron 7.695 millones de euros , un 1,3% más que en el mismo periodo de 2025. Si embargo, en los seis primeros meses del año, el Grupo Volkswagen vio caer sus beneficios un 30,7%, hasta los 3.103 millones de euros, respecto al mismo periodo de 2025. La facturación de la compañía cayó en el primer semestre del año un 0,2% al compararla con el mismo periodo del ejercicio pasado, hasta los 158.102 millones de euros, mientras que el resultado operativo o ebit bajó un 11,6%, hasta los 5.931 millones.

¿Dónde acabará ahora el petróleo de Venezuela?

China llegó a quedarse con ocho de cada diez barriles que exportaba Venezuela, pero Estados Unidos acaba de entrar en ese reparto de una forma que va bastante más allá de comprar petróleo. Washington se ha asegurado acceso privilegiado a 65.000 millones de barriles venezolanos, más que los cerca de 46.000 millones que mantiene como reservas probadas dentro de sus propias fronteras, mediante17 campos concedidos durante un siglo a North American Blue Energy Partners, una petrolera privada venezolana conocida por sus siglas NABEP. La paradoja resulta difícil de pasar por alto porque el mayor productor mundial de crudo acaba de reservarse durante décadas petróleo de otro país. El acuerdo va además mucho más allá de una inversión empresarial. El Gobierno estadounidense controlará el 35% de la matriz de NABEP, podrá comprar a coste una quinta parte de toda su producción y tendrá derecho preferente sobre el 80% restante en determinadas emergencias. Washington contará incluso con capacidad de veto sobre los nombramientos de su consejo de administración. ¿Para qué quiere Washington semejante control si ya produce más petróleo que ningún otro país? Estados Unidos bombeó una media récord de 13,6 millones de barriles diarios en 2025, alrededor de un 40% más que Rusia o Arabia Saudí, y a finales de agosto su producción rozaba ya los 13,9 millones.  Precisamente esa abundancia hace que el interés por Venezuela resulte más llamativo ahora que el conflicto con Irán ha vuelto a recordar que producir mucho petróleo no garantiza tener siempre suficientes barriles disponibles donde y cuando se necesitan. El tráfico por el estrecho de Ormuz continúa alterado y el crudo vuelve a cotizar bajo la presión de una posible interrupción del suministro, lo que convierte cualquier fuente situada fuera de Oriente Medio en una pieza mucho más valiosa. Y Venezuela tiene petróleo de sobra, pero durante años buena parte de esos barriles estuvo prácticamente fuera del alcance de Estados Unidos. Las sanciones empujaron a Caracas hacia los pocos compradores dispuestos a recibir su crudo y China terminó absorbiendo alrededor del 80% de sus exportaciones, mientras Venezuela aceptaba fuertes descuentos para mantenerlas abiertas.De manera que Washington no está entrando ahora en un mercado vacío, sino en uno en el que Pekín había conseguido ocupar una posición de privilegio.El barril que falta La respuesta a por qué Estados Unidos vuelve a mirar hacia Venezuela empieza en un detalle que suele perderse cuando se habla de producción de petróleo. EEUU bombea casi 14 millones de barriles diarios, pero buena parte del crecimiento de los últimos años procede del shale, el petróleo que se extrae mediante fracturación hidráulica de formaciones rocosas y que, en el caso del crudo estadounidense, suele ser más ligero y contener menos azufre que el venezolano. Muchas refinerías de Texas y Luisiana fueron construidas, sin embargo, para trabajar con petróleos más pesados y con mayor contenido de azufre, justo las características de buena parte del crudo de Venezuela. Esa diferencia explica por qué Estados Unidos sigue necesitando importar determinadas variedades pese a la enorme cantidad de petróleo que produce. El barril venezolano no tiene, por tanto, que sustituir necesariamente al que sale de Texas o Nuevo México, sino que puede complementarlo. De ahí que recuperar ese suministro tenga sentido incluso para un país que ya produce más crudo que ningún otro. Chevron parece dispuesta a apostar dinero por esa lógica. La petrolera ha anunciado más de 7.000 millones de dólares de inversión durante los próximos cinco años y quiere más que duplicar su producción venezolana hasta alrededor de 600.000 barriles diarios. La compañía calcula además costes totales inferiores a 20 dólares por barril, lo que dejaría margen incluso si el precio internacional del petróleo retrocede con fuerza.¿Y dónde irán? Hasta aquí podría pensarse que el misterio está resuelto. Venezuela produce crudo pesado, las refinerías estadounidenses lo necesitan y, por tanto, los nuevos barriles terminarán en Estados Unidos. Pero la letra pequeña del acuerdo apunta a algo bastante más amplio. Washington podrá comprar a coste de producción el 20% de todo el petróleo que extraiga NABEP. ¿Qué significa eso? Que no tendrá que acudir al mercado y pagar el precio internacional por esos barriles, sino que podrá adquirirlos por lo que cuesta producirlos. Además, mantendrá derecho preferente sobre el otro 80% cuando aparezcan determinadas situaciones de emergencia.Esto ya no se parece tanto a una compra normal de petróleo. Se parece más a asegurarse una opción de compra sobre una enorme fuente de suministro para utilizarla cuando resulte necesario.La propia Casa Blanca ofrece una pista al señalar que una parte de ese petróleo puede utilizarse para ayudar a rellenar la Reserva Estratégica de Petróleo, el gran almacén de emergencia que Estados Unidos mantiene para responder a guerras, interrupciones de suministro o crisis energéticas. No quiere decir necesariamente que los barriles venezolanos vayan directamente a esas reservas. El crudo pesado puede ir a las refinerías y permitir que otros barriles estadounidenses, más adecuados para almacenarse, terminen en la reserva.La diferencia parece pequeña, pero cambia bastante la pregunta inicial. Estados Unidos no solo se asegura petróleo para consumir hoy. También gana margen para decidir qué petróleo entra en sus refinerías, cuál puede reservar para una emergencia y qué volumen podría reclamar si el mercado internacional vuelve a sufrir un corte importante. ¿Quién manda ahora? Ese derecho preferente cuando falte petróleo puede terminar siendo más importante que los barriles que lleguen ahora a Estados Unidos. Venezuela todavía necesita años de inversión para recuperar buena parte de la producción perdida, pero Washington se ha asegurado ya una posición privilegiada sobre una parte de lo que pueda bombear en el futuro. El petróleo venezolano seguirá teniendo muchos destinos. Una parte irá a las refinerías estadounidenses, otra continuará viajando hacia Europa o Asia y algunos barriles pueden ayudar indirectamente a reconstruir la Reserva Estratégica de Estados Unidos. China tampoco desaparecerá necesariamente como comprador. El reparto será bastante distinto cuando llegue la próxima crisis. Washington tendrá derecho a comprar una quinta parte a coste y, sobre todo, podrá ponerse el primero en la fila para reclamar buena parte del 80% restante. 

Hacienda aprueba crear un nuevo fondo para compensar a las CCAA peor tratadas por la nueva financiación, pero al margen del sistema

Hacienda mueve ficha para tratar de convencer a las comunidades autónomas de que se sumen al nuevo modelo de financiación que plantea el Gobierno. El Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) ha dado luz verde este viernes a la reforma del Gobierno solo con los votos favorables de Cataluña y Canarias y pese al rechazo del resto de autonomías. En líneas generales, la propuesta del Gobierno cede 21.000 millones más del Estado a los gobiernos regionales, en un reparto que beneficia en particular a Cataluña, pero también a otras regiones como Andalucía o Comunidad Valenciana. Sin embargo, al mismo tiempo, Hacienda ha acordado crear un nuevo instrumento al margen del sistema de financiación para compensar a los territorios que salen peor parados con el nuevo reparto de los fondos. Es decir, los que van a recibir una financiación por habitante inferior a la media. Todavía no se ha concretado de cuántos fondos dispondrá el instrumento, ni cómo se repartirá. El ministerio se ha limitado a transmitir que, a la hora de distribuir el dinero, se tendrán en cuenta criterios como la despoblación, los efectos del turismo masivo, los riesgos derivados de la masa forestal, la reindustrialización, la innovación, la digitalización o la «ubicación extrapeninsular».El ministro Arcadi España no ha entrado en grandes detalles. Ha dicho que será «un nuevo elemento» que tendrá en cuenta «otros factores» que para algunos territorios «deberían tener una ponderación mayor» que lo que recoge la reforma de la financiación. Cuando María Jesús Montero presentó la reforma a comienzos de enero de este año ya habló de la posibilidad de crear un fondo de ‘dinamismo’ dotado con unos 3.300 millones de euros para beneficiar a las autonomías peor paradas por la reforma. De hecho, llegó a concretar que Cantabria y Extremadura -los dos únicos territorios que no mejoran su financiación con el nuevo modelo- recibirían 46 y 216 millones, respectivamente gracias a este fondo.El nuevo vehículo partirá de una «reformulación» de los llamados Fondos de Compensación Interterritorial, un mecanismo que viene recogido en la Constitución y que se utiliza para corregir desequilibrios financieros entre territorios. En el último ejercicio presupuestario liquidado (2024), el Estado transfirió a las autonomías 440 millones de euros gracias a este vehículo. Además, Hacienda prevé modificar también los llamados incentivos regionales, ayudas financieras que el Gobierno central concede para invertir en zonas determinadas del país.El argumento de Hacienda para sacar esta financiación del resto de la reforma del sistema es no alterar el reparto de los 21.000 millones que son el núcleo del modelo que promueve el Gobierno. Argumentan que «si tocas algo, cambia todo» y por eso prefieren canalizarlo «por fuera». Sin embargo, aunque formalmente queda fuera de la reforma, en el fondo resulta muy difícil desligarlo de la misma. En cualquier caso, el mecanismo ni siquiera está diseñado todavía. El acuerdo alcanzado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera sencillamente emplaza al ministerio a crearlo. Fuentes gubernamentales trasladan que se podría plasmar a través de una enmienda al proyecto de ley que desarrolle la reforma de la financiación autonómica. Sin embargo, el éxito parlamentario de la nueva financiación autonómica es una incógnita. El próximo paso que tiene que dar el Gobierno es llevar un texto normativo ya articulado al Consejo de Ministros, algo que el ministro España ha asegurado que sucederá «en las próximas semanas». Después, la norma viajará hacia el Congreso, donde el Ejecutivo tendrá muy difícil superar el bloqueo parlamentario. Junts, que podría ser la llave para la reforma, ha insistido este viernes en que mantendrá su enmienda a la totalidad al texto. Es decir, en que vetará siquiera que el proyecto de ley pueda llegar a tramitarse. La formación que dirige Puigdemont cree que lo que ha presentado el Gobierno no es una «financiación singular» para Cataluña ni le entrega la llave de la caja -como ocurre con el País Vasco y Navarra-, sino que es un «café para todos». 

Airbus y los sindicatos alcanzan un preacuerdo para desbloquear la huelga tras la mediación del Gobierno

La compañía Airbus y los sindicatos han alcanzado un principio de acuerdo este viernes para desbloquear el actual conflicto laboral, tras la mediación del Gobierno durante una reunión de urgencia en el seno del Ministerio de Industria y Turismo, con la presencia del titular del ramo, Jordi Hereu, y del consejero delegado de la compañía, Guillaume Faury, entre otros.»Es un magnífico principio de acuerdo en el que salen ganando los trabajadores en sus condiciones salariales y laborales, a la vez que se garantiza la competitividad y la viabilidad industrial de Airbus España», ha señalado el propio Hereu en declaraciones a los medios una vez finalizó el encuentro, destacando además la «capacidad del diálogo social para generar grandes acuerdos que dan estabilidad y permiten atraer más carga industrial» al país. Esta reunión ha tenido lugar después del cierre de la segunda de las mesas de mediación ante el SIMA (Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje). El pasado martes, el secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, ya avanzó la posibilidad de mediación por parte del Ejecutivo o del titular de su departamento, en caso de que el conflicto no avanzara.Recordar que el pasado lunes los trabajadores de Airbus decidieron por una mayoría muy holgada (81% de los votos) continuar con la huelga indefinida que empezaron el pasado 25 de agosto para exigir mejores condiciones laborales. Durante la reunión del pasado 27 de agosto, la dirección de Airbus España rechazó la propuesta de subidas salariales que presentaron los sindicatos convocantes de la huelga, aunque introdujo algunas mejoras a su planteamiento inicial, como la vinculación del salario al IPC real y una recuperación del poder adquisitivo perdido del 7,6% en un periodo de 5 años hasta 2030.Airbus cuenta en España con 14.000 trabajadores repartidos entre las plantas de Getafe -9.000 empleados-, Illescas (Toledo), Albacete, Cádiz y los centros sevillanos de Tablada y San Pablo.

Los precios mundiales de los alimentos se disparan al nivel más alto desde 2022 con cereales, azúcar y lácteos a la cabeza

El impacto de las tensiones geopolíticas, con la guerra en Oriente Próximo, sus consecuencias energéticas y las condiciones meteorológicas extremas por fenómenos como El Niño inciden ya en el precio mundial de los alimentos, y era un efecto sobre el que habían venido advirtiendo ya organismos internacionales y bancos centrales. Los precios mundiales de estos productos básicos subieron en agosto hasta alcanzar su nivel más alto desde finales de 2022.El índice de precios de los productos alimenticios básicos, que ha publicado este viernes la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), ha aumentado un 1,9% en el último mes, impulsado por los cereales, el azúcar y los productos lácteos. En concreto, los precios mundiales del trigo subieron un 2,6% mensual, mientras que los del azúcar aumentaron un 11,9%. Este índice hace un seguimiento de los los precios de los productos alimenticios que se comercializan internacionalmente, si bien los movimientos que registra tardan algo en reflejarse a pie de calle, en los estantes de los supermercados.El índice de la FAO no es el único que ha puesto sobre aviso al Banco Central Europeo o a otros actores relevantes de la economía global. En los mercados internacionales de materias primas, los futuros de cultivos básicos clave como el trigo y el maíz han tocado máximos de varios años. El índice Bloomberg Agriculture Spot, que rastrea diez de estos productos esenciales, se ha disparado más del 13% en agosto, en lo que supone su mayor subida desde julio de 2012.El índice de precios de alimentos de la FAO tocó su máximo histórico en marzo de 2022 por una combinación de factores que se retroalimentaron. A las disrupciones en las cadenas de suministro que la economía global arrastraba desde la pandemia de Covid se sumaron la invasión rusa de Ucrania, que afectó especialmente al comercio mundial de trigo, maíz, aceites y fertilizantes; el fuerte incremento del gas, del petróleo y de la energía, que elevó los costes de producción y de transporte y encareció los fertilizantes, así como los fenómenos meteorológicos adversos.La crisis tuvo consecuencias devastadoras en los países más pobres. Meses después, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que los precios internacionales de los alimentos habían añadido unos seis puntos porcentuales a la inflación mundial de estos productos en 2022. A nivel nacional, los precios de alimentos, bebidas y tabaco aumentaron a un ritmo del 14,7% interanual en España en diciembre de aquel año, un máximo histórico en la serie comparable desde 1997. Según el INE, estos productos se encarecieron de media un 11,7% en el conjunto del ejercicio. Persisten los problemas que generaron la crisis en 2022Varios de aquellos problemas persisten en la actualidad. y algunos se han agravado. A las dificultades en las cadenas de suministro, se añaden la presión sobre los agricultores, que ya afrontan mayores costes de los insumos, así como las tensiones en el ‘granero’ del Mar Negro que se han intensificado desde mediados de julio al recrudecerse los ataques rusos a Ucrania. De nuevo, los productores del país se están encontrando con dificultades para exportar grano.A la vez, se desvanecen las esperanzas de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán y la sequía extrema azota Europa, lo que provoca que el Viejo Continente sea más dependiente de las importaciones y eleva la competencia por los suministros mundiales. El hecho de que fenómenos como El Niño se hayan intensificado implica que es poco probable que los riesgos meteorológicos desaparezcan pronto, lo que hace que los mercados alimentarios mundiales sean todavía más vulnerables a otra crisis inflacionaria. De ahí que los principales bancos centrales estén endureciendo su mensaje. Recientemente, el economista jefe del BCE, Philip Lane, advertía en declaraciones a la cadena RTE1 de que los episodios climáticos adversos ejercerán «previsiblemente» una «mayor presión al alza sobre la inflación», sobre todo el año que viene, cuando la subida de precio de los alimentos «será uno de los principales impulsores» de la tasa de IPC en la Eurozona. Eurostat, la oficina de estadísticas europea, confirmó esta misma semana que el precio de los alimentos frescos subió con más fuerza en agosto, un 2,7% interanual. La inflación se disparó en la región al 3,3% el mes pasado, el nivel más alto desde que se inició la guerra en Irán. La subida del coste de la vida se aleja de la meta del 2% que el BCE tiene marcada a medio plazo y que es la que garantiza que los precios suban lo suficiente como para que la actividad avance a buen ritmo y sin dañar ni la situación de las familias ni la de las empresas. 

Madrid no acudirá al Consejo de Política Fiscal que abordará este viernes la reforma del sistema de financiación autonómica

La Comunidad de Madrid no asistirá este viernes al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) al que están convocados el Ministerio de Hacienda y las autonomías para avanzar en la reforma del sistema de financiación autonómica y ha instado al resto de gobiernos del PP a seguir sus pasos para que no se dé el quorum necesario para constituir el órgano, una postura que el departamento que dirige Arcadi España ha tildado de «gamberrismo institucional». Desde el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso han justificado su negativa a acudir a la reunión porque consideran que la propuesta sobre la mesa está pactada «de manera bilateral» entre el Gobierno central y la Generalitat catalana y «de espaldas» al resto de comunidades.»Se trata de un sistema de financiación que rompe con la igualdad de todos los españoles y que persigue blanquear la deuda generada por la gestión corrupta de los gobiernos independentistas y que ha seguido e intensificado el presidente socialista actual», han expresado este jueves a primera hora de la tarde sobre su negativa a acudir al CPFF. La reunión estaba prevista en un primer momento para finales del pasado julio para debatir sobre el borrador de la propuesta que había sido remitido a principios de ese mes por Hacienda, pero fue pospuesta por el ministro España a petición de los gobiernos autonómicos del PP. Los consejeros de Hacienda y Economía ‘populares’ enviaron una carta en la que trasladaban al sucesor de María Jesús Montero que veían un intento «apresurado» del Ejecutivo de Pedro Sánchez por aprobar una propuesta que era «fruto de un pacto bilateral con ERC» y que contaba con el rechazo 16 de los 17 territorios —incluidos Asturias y Castilla-La Mancha, gobernados por el PSOE— integrados en el modelo, según recordaron. El titular de Hacienda accedió a retrasar el Consejo, que se celebrará este viernes en ausencia de Madrid y está aún por ver si de otros gobiernos autonómicos del PP, a los que desde el Gobierno madrileño se insta a no acudir para que el órgano no se pueda constituir conforme a la normativa.»La única manera de que este acuerdo no pueda materializarse en el CPFF es que no haya quorum en la reunión», han defendido este jueves desde el Ejecutivo de Díaz Ayuso. «El Gobierno de la Comunidad ha mostrado su posición en el seno de las reuniones internas que ha mantenido con la dirección nacional del PP y el resto de consejeros de Economía y Hacienda», han incidido las mismas fuentes. Al momento de redactar esta información no había trascendido que ninguna otra autonomía del PP se haya sumado al ‘plante’ promovido por Madrid.El Ejecutivo de Díaz Ayuso ha censurado la propuesta de reforma del actual sistema de financiación autonómica, en vigor desde 2009 y caducado desde 2014, abanderada por el Ministerio de Hacienda desde que el pasado enero María Jesús Montero, entonces vicepresidenta y titular de la cartera, esbozara sus líneas principales. «Lo que hoy se nos ha presentado es una corrupción de Estado en estado absoluto», apreció Rocío Albert, consejera madrileña de Economía, tras el primer CPFF que se celebró con la propuesta de reforma encima de la mesa. «No vamos a aceptar que Cataluña y los independentistas catalanes reciban un 83% más de lo que recibe Madrid con capacidades muy similares», agregó sobre el modelo que asignaba a la región 2.555 millones de euros más que el actual y 4.686 a Cataluña. «Es un sistema totalmente confiscatorio y que acaba con el alma de esta región», insistió en el reproche Díaz Ayuso hace tan sólo unas semanas.La dirección nacional del PP, con Alberto Núñez Feijóo a la cabeza, tampoco ha escatimado en críticas al planteamiento del ministerio. «Primero, no es un modelo, es un sistema de supervivencia; segundo, el Gobierno va a repartir un dinero que no tiene, no tiene los Presupuestos del Estado; y tercero, está diseñado por un partido independentista de Cataluña», valoró hace tan sólo unos días el líder de la oposición en una entrevista. Tras adelantar la Comunidad de Madrid sus intenciones, desde Génova, de momento, no ha habido pronunciamiento.