El Bundesbank teme que el bajo caudal de los ríos por la sequía frene la recuperación en Alemania
La sequía histórica que padecen el Centro y Norte de Europa amenaza la recuperación de Alemania en el tercer trimestre del año. La advertencia la ha lanzado el banco central de la mayor economía europea, el Bundesbank, en su boletín económico de agosto. La entidad teme que la caída del caudal de agua de los principales ríos de Alemania pueda «ralentizar temporalmente» la recuperación del país, que no termina de despegar desde la invasión rusa de Ucrania. Aunque el organismo señala que su economía inicia la segunda mitad del año con una tendencia «bastante sólida», que incluye desde una evolución positiva de los pedidos de la industria y su efecto en las exportaciones, hasta el apoyo del gasto público, la entidad advierte de que «el marcado período de sequía añade restricciones adicionales de forma temporal».Dado que la disponibilidad de rutas de transporte fluvial es muy limitada y han aumentado con fuerza los costes que conlleva mover las mercancías, esta coyuntura podría «obstaculizar significativamente» la producción industrial y el incremento de las exportaciones en el país. «Los bajos niveles de agua también están ejerciendo una marcada presión sobre la actividad económica general en el tercer trimestre», afirma el Bundesbank para el que las consecuencias del menor caudal de agua en los principales ríos del país «podrían ralentizar temporalmente la recuperación de la economía alemana».La institución también apunta que la continua baja utilización de la capacidad en la industria y la reciente subida de los tipos de interés están frenando la inversión de las empresas.Costes energéticos más elevados por la guerra en IránEn cuanto a los precios, el banco liderado por Joachim Nagel admite que la tasa de inflación podría aumentar temporalmente en los próximos meses, aunque recalca que las perspectivas siguen dependiendo en gran medida del curso de la guerra en Oriente Próximo, señalando que, si los precios de la energía se mantienen altos o continúan aumentando, las presiones sobre los costes podrían trasladarse cada vez más a los precios al consumidor de otros bienes y servicios.De tal manera, advierte de que el consumo privado se ve afectado negativamente por los precios persistentemente altos de la energía, añadiendo que, según datos de GfK, la debilidad del mercado laboral y las expectativas de ingresos pesimistas también contribuyen a la baja propensión al consumo de los hogares, mientras que ve probable que la menor demanda de construcción de viviendas frene la actividad en el sector.»En general, es probable que la recuperación de la economía alemana pierda impulso significativo de forma temporal durante el tercer trimestre», apostilla.
