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Cómo evitar que la compra de vivienda propia se convierta en una mala inversión

Entre las principales recomendaciones al momento de adquirir vivienda propia está no sacar créditos o usar la tarjeta de crédito para la cuota inicial.

Foto: freepik

Un informe de Insolvencia Colombia reveló que el 31 % colombianos que se declararon en quiebra durante la pandemia, tenían un crédito hipotecario o leasing. Igualmente, según la firma  de este porcentaje, la mayoría son hombres la mayoría son hombres (7 de cada 10), y sus edades están en un promedio de entre los 40 y 55 años de edad.

Asimismo, el estudio encontró que el ingreso promedio de quienes se declaran en insolvencia con créditos de vivienda es de 3´600.000.

“Una de las decisiones financieras más importantes para cualquier persona es la de adquirir vivienda propia por primera vez. Esto puede traerle grandes frutos y calidad de vida, pero si no lo hace en el momento y la forma adecuada, se puede convertir en un dolor de cabeza”, declaró Luis Benítez, Director de Insolvencia Colombia.

Sin embargo, el informe resaltó el buen momento que vive el sector inmobiliario, teniendo en cuenta las últimas cifras del Ministerio de Vivienda, que evidencian un récord anual de ventas durante el año 2020, con más de 176.000 unidades vendidas.

A la hora de comprar vivienda, es recomendable tener claro las dos clases de crédito que se puede utilizar: el crédito hipotecario o el leasing inmobiliario. “Cada opción tiene sus pros y sus contras, la elección siempre dependerá de las condiciones particulares del comprador de vivienda y de criterios que van desde establecer si es su primera casa, si es para trabajar, la capacidad de pago y la relación que esta tendrá respecto a la edad, entre otras”, explica Benítez.

De igual modo, el experto da las siguientes recomendaciones para que quienes estén interesados en adquirir vivienda propia lo hagan reduciendo al máximo la posibilidad de que esta se convierta en una deuda mala.

  • Nunca utilizar créditos o cupos de tarjetas de crédito para pagar la cuota inicial de una vivienda, pues los intereses y el tiempo de la deuda pueden sumarse con las cuotas del crédito hipotecario y sobrepasar en determinado punto la capacidad de pago.
  • Lo más adecuado es hacer un plan de ahorro para la cuota inicial. Esto hará que cuando llegue el momento de comprar la vivienda, las cuotas del crédito hipotecario o leasing sean más bajas.
  • Analizar bien el crecimiento de la cuota en UVR y si la realidad financiera da para aguantar alzas en la cuota mensual, si no, es mejor siempre solicitar el crédito en pesos y tener más control del valor.
  • Analizar, comparar e indagar a profundidad el tipo de proyecto en el que vamos a invertir, pues una vivienda es un activo que requiere de mantenimiento y este no puede superar tampoco nuestra capacidad de pago junto con el crédito hipotecario.
  • Al analizar posibles escenarios futuros, tener en cuenta que para utilizar mecanismos legales como ley de vivienda o Ley de Insolvencia es más factible lograr negociaciones con los créditos hipotecarios, a diferencia del leasing.

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