Publicado: mayo 17, 2026, 10:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/macron-blinda-altas-instituciones-francia-nombrando-dirigentes-20260514014334-nt.html
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha propuesto el nombramiento de Emmanuel Moulin como nuevo responsable del Banco de Francia. Su designación ha provocado una polémica considerable, puesto que hasta finales del mes pasado ejercía como secretario general del Elíseo, uno de los cargos de … mayor peso en el vertical modelo de la V República. Como sucede con el Banco de España, la entidad homóloga en Francia es un organismo, en principio, independiente del poder ejecutivo. Pero, al elegir al que hasta hace poco era su mano derecha, el jefe del Estado no parece demasiado preocupado en cumplir con ese criterio.
Designando a uno de sus dirigentes más cercanos, Macron corre el riesgo de que lo acusen de reforzar el estilo personalista de su presidencia y de acentuar su control sobre las altas instituciones, a pesar de que dejará el Elíseo dentro de un año. No obstante, la influyente revista ‘The Economist’ ha aplaudido esta decisión, ya que considera que establece contrapoderes ante una hipotética llegada al poder de la extrema derecha.
El nombramiento de Moulin –aún no es definitivo al depender de un posible veto parlamentario– no ha sido un hecho aislado. El jefe del Estado galo ha designado en los últimos meses al frente de altas instancias a una serie de dirigentes de su círculo más estrecho, a pesar de que varios de ellos habían sufrido derrotas electorales. Así ha sucedido con el Consejo Constitucional (Richard Ferrand), el Tribunal de Cuentas (Amélie de Montchalin) o las Fuerzas Armadas (Fabien Mandon). Sus detractores lo acusan de regirse por el «favoritismo», mientras que sus partidarios defienden que los presidentes siempre han actuado de la misma manera.
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ENRIC BONET
En cualquier caso, estos precedentes alimentaron la actual controversia en torno al nuevo nombre al frente del Banco de Francia. «El ir y venir de los colegas continúa», denunció François Ruffin, un mediático diputado que se fue de La Francia Insumisa y que aspira a presentarse a las elecciones presidenciales del año que viene. «Uno de los pilares del Banco de Francia es la independencia (…). La trayectoria reciente del señor Moulin refleja prácticamente lo contrario: una dependencia del poder ejecutivo», añadió el insumiso Éric Coquerel, que preside la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional. Y el lepenista Jean-Philippe Tanguy reprochó a Macron que «quiera poner el cerrojo» a ese organismo.
Posible veto parlamentario
La oficialización de esa polémica designación ha quedado a la espera de que el 20 de mayo se pronuncien la Cámara Baja y la Alta. Solo lo impediría el veto de dos tercios de los diputados y senadores en las respectivas Comisiones de Finanzas. Teniendo en cuenta que La Francia Insumisa y Agrupación Nacional de Marine Le Pen votarán en contra, dependerá de la posición que adopten el Partido Socialista y la derecha tradicional de Los Republicanos (LR), que es la primera fuerza en el Senado. Los macronistas y los conservadores, según ‘Les Echos’, podrían llegar a un acuerdo, que consistiría en permitir la elección de Moulin a cambio de que el presidente designe a un senador de LR como nuevo Defensor del Pueblo.
La elección en febrero de Richard Ferrand al frente del Consejo Constitucional (equivalente galo del Tribunal Constitucional) ya se había producido tras una votación muy ajustada, que salió adelante por solo un voto. Entonces, esa designación ya había suscitado una gran controversia. Eso no solo se debió al hecho de que no cuenta con ninguna formación como jurista, sino que se trata de un político muy cercano a Macron, al que presenta como «su amigo». Además, Ferrand se había pronunciado a favor de que el presidente pudiera ejercer un tercer mandato, pese al tope constitucional de dos mandatos. Como Amélie de Montchalin, Ferrand era un dirigente poco conocido antes de 2017 y debe la mayor parte de su trayectoria al jefe del Estado.
¿Contrapoderes frente a la extrema derecha?
El azar del calendario, y decisiones políticas como la de François Villeroy de Galhau de adelantar un año su salida del Banco de Francia, han permitido a Macron colocar a sus afines al frente de las altas instituciones en la recta final de su presidencia. Los mandatos de estos altos cargos durarán a lo largo del quinquenio del próximo jefe del Estado, lo que podría alargar la influencia política del actual presidente más allá de los comicios del año que viene, en los que no podrá presentarse.
«Uno de los pilares del Banco de Francia es la independencia. Pero la trayectoria de Moulin refleja una dependencia del poder ejecutivo»
Éric Coquerel
Presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional
Mientras que en Francia esta política de nombramientos ha sido criticada al reflejar el carácter claramente presidencialista de la V República, ha recibido elogios por parte de ‘The Economist’. Según el semanario británico, Macron cuenta «con buenos motivos» para preocuparse de que «Agrupación Nacional se haga con el control del Estado». Por ese motivo, esta publicación destaca que «esté protegiendo las instituciones ante una eventual victoria de la derecha populista». Según un dirigente socialista, la elección del nuevo responsable del Banco de Francia «es una manera de enviar un mensaje de tranquilidad a los mercados en caso de que Jordan Bardella o Le Pen lleguen al Elíseo».
