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Excantante de N’Klabe regresa como solista

La fuente de la noticia es https://www.elnuevodia.com/entretenimiento/musica/notas/excantante-de-nklabe-regresa-como-solista/ El puertorriqueño Ricky Luis, quien fue la voz principal de la agrupación de salsa N’Klabe durante cinco …

Los inversores en corto se ceban con Francia ante la ola de protestas y el riesgo político

Cuando todos venden, ellos buscan razones para comprar. Los inversores bajistas sacan rédito de la crisis en Francia y aprovechan para hacer caja. Para los inversores de Barclays, el riesgo político ha aumentado tanto en el país galo que este mercado bursátil ya se ha convertido en la mayor posición para los shorts sellers -como se conoce en la jerga- en Europa, pero también en Estados Unidos. El clima de tensión que se respira en las calles de París tras las protestas del fin de semana se ha trasladado a las bolsas y la deuda. Tanto los fondos sistemáticos como los discrecionales evitan cada vez más el CAC40 francés -el índice de referencia del parqué parisino-. Una menor exposición a la renta variable que viene liderada por los fondos que siguen tendencias, denominados Commodity Trading Advisors (CTA), y que toman posiciones largas o cortas en futuros sobre los índices en función de las señales de mercado. «Los CTA mantienen una posición prácticamente neutral a la renta variable de la Unión Europea, con una posición corta máxima en el CAC40. A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, la mayoría de los mercados se enfrentan a entradas de capital a corto plazo», indican desde Barclays. El mercado financiero francés se ha visto lastrado por la inestabilidad política desde que el presidente del país, Emmanuel Macron, convocó elecciones legislativas anticipadas en junio de 2024. Desde entonces, el país ha tenido hasta cuatro primeros ministros mientras el déficit y la deuda iban en aumento, incrementando los costes de refinanciación. Francia presenta una de las ratios de deuda pública más altas de toda Europa, con un 119% del PIB. La previsión de cerrar con un déficit para el conjunto del ejercicio del 5,4% del PIB tampoco ayuda. Las últimas protestas contra el aumento del coste de la vida han desembocado en una oleada de violencia y disturbios que se están atajando con medidas de seguridad como toques de queda. La situación no ha pasado desapercibida para los inversores bajo la amenaza de que desate una crisis de deuda en toda Europa. La prima de riesgo del país -que mide el diferencial de los bonos de un país con respecto a la renferencia, en este caso, Alemania- se ha disparado por encima de la barrera de los 150 puntos, aunque hace unas semanas llegó a colocarse en los 159, máximos desde la crisis del euro de 2011. En este sentido, la rentabilidad del bono a diez años ha superado el 5% de rentabilidad a la espera de conocer avances en las negociaciones para sacar adelante los presupuestos del próximo año. Patrick Barbe, gestor de Neuberger, ve en la perspectiva de un acuerdo presupuestario un posible catalizador para la reducción parcial de la prima. «Aunque en el pasado la necesidad de reducir el déficit presupuestario pasaba desapercibida para la mayoría de los ciudadanos -puesto que Francia podía financiarse fácilmente a tipos bajos-, la subida generalizada de los tipos de interés y el repunte de la prima ha provocado un cambio en la opinión pública. Ahora la mayoría de franceses reconoce la necesidad de recortar el gasto», especifica. En un mercado de bonos global tensionado, Francia se ha convertido en el eslabón más débil de la cadena. «El aumento del diferencial respecto a los bonos soberanos alemanes demuestra que los inversores también exigen una compensación adicional por los riesgos fiscales y políticos de Francia», comentan los analistas de BlackRock. La mayor gestora de activos hace un llamamiento a la calma y asegura que la eurozona se encuentra mucho más preparada que hace quince años para afrontar cualquier turbulencia en la renta fija, si bien matizan que una intervención por parte del Banco Central Europeo (BCE) no está garantizada. «Siguen siendo posibles nuevas turbulencias y efectos contagio», agregan. La última encuesta de gestores de fondos de Bank of America señalan a Francia como la plaza bursátil menos atractiva para invertir. Un 56% de los encuestados prevé infraponderar el país durante el próximo año, el porcentaje más elevado desde que se tienen registros. Más de seis de cada diez cita la sostenibilidad fiscal y el ciclo electoral para suceder a Macron la próxima primavera como el mayor riesgo político para la renta variable europea. 

El inversor extranjero refuerza su apuesta por la deuda española y eleva las compras un 38% desde la pandemia

El inversor extranjero gana protagonismo en el mercado de deuda pública española. La estrategia de financiación del Tesoro Público para este 2026 contempla entre sus objetivos que la base de extranjeros pasara de representar el 48% a situarse por encima del 50%. Una meta que ya se ha conseguido tras cerrar el pasado mes de junio en el 50,8%, una cota récord. Esto equivale a que de los casi 1,5 billones en circulación, casi 760.000 millones están en manos de ahorradores no residentes en España, según datos del Tesoro Público. Refuerzan así su apuesta por esta economía, que ha ido en aumento de manera sostenida desde la pandemia con un incremento del 38% desde entonces. Félix López, gestor de renta fija en Abante Asesores, destaca que aunque su peso en el conjunto del apalancamiento público siempre ha sido relevante, este comportamiento evidencia el atractivo de la renta fija española. No obstante, avisa de que el dato se puede ver distorsionado porque también se incluye dentro de esta categoría a las gestoras españolas con sede en Luxemburgo que adquieren bonos. En cualquier caso, el porcentaje supera el contabilizado en 2007, antesala del estallido de la burbuja inmobiliaria, cuando se movía sobre el 45%. En aquel momento, la economía vivía los últimos coletazos de una época dorada asentada sobre el boom del ladrillo. En el momento actual, el escenario de crecimiento es totalmente diferente. Al margen de que la crisis de vivienda, que ahora es de escasez y no de exceso de oferta, la expansión de la actividad por encima del resto de la eurozona se asienta sobre la robustez del mercado laboral y el aumento de la población, que roza los 50 millones de habitantes. Estos factores avalan la confianza en la economía española, que viene refrendada también por la mejora de su ‘rating’. La estadística del Tesoro recoge el dato solamente hasta julio, cuando las principales agencias de calificación (Moody’s, Fitch y S&P) aún no habían actualizado su visión sobre España a ‘A+’ con perspectiva estable después de seis años sin novedades. El cambio de posición a finales de verano se produce después de que el año pasado la colocaran en el nivel A, un umbral que no tocaban desde 2012, justo en plena crisis de deuda que tuvo en el foco a los países periféricos de la eurozona, entre ellos, España. 
Catorce años después, el país da por enterrado este capítulo y el inversor internacional se ha rendido a los encantos de la deuda española en un contexto en el que busca calidad, tal y como afirma Juan Vilarrasa, senior portfolio manager en Miraltabank. Esto también tiene su reflejo en la prima de riesgo, el principal indicador de estrés financiero de una economía, que recoge el diferencial del interés de la deuda española con respecto a la alemana, considerada la referencia. En este caso, tras el ligero repunte experimentado en los últimos días como consecuencia de los disturbios producidos en Francia, que está al está al borde de una crisis de deuda, ha repuntado hasta los 65 puntos a escala nacional, cuando en agosto oscilaba en la franja de los 40 puntos. «No es algo necesariamente positivo ni negativo, pero la mayor presencia de inversores extranjeros hace a España más vulnerable a los movimientos de los mercados y más dependientes de su percepción sobre el país», señala Víctor Alvargonzález, socio fundador de Nextep Finance, compañía de asesoramiento independiente, quien resalta la dependencia del ahorro externo que esta radiografía arroja. El mayor papel de los extranjeros en la compra de deuda ha ayudado a compensar la retirada gradual del Banco Central Europeo (BCE), representada en la muestra a través del Banco de España (BdE) y que con los últimos datos disponibles acaparan un 20% de toda la deuda en circulación. Durante el pico registrado en 2021 como consecuencia de la pandemia de Covid-19 llegó a ser del 33%. 
En la misma línea, las administraciones públicas también han acometido una reducción paulatina de compras de títulos hasta pasar del 11,6% de 2010 a un testimonial 2,5% actualmente, que se traduce en 37.700 millones. El particular, en contraste, apenas supone el 1,7% del total y viene condicionado por su alto peso en la deuda a corto plazo a través de las Letras del Tesoro.Por último, las entidades de crédito, que históricamente han tenido un papel relevante en este sentido, comienzan a ganar de nuevo terreno. La tendencia a la baja arranca en 2014 para alcanzar el valle en 2021 (12,2%), cuando empiezan a remontar y ya rozan el 15%. En cualquier caso, es la mitad de lo que llegaron a concentrar hace doce años con 223.000 millones ahora mismo. La exposición a la deuda pública por parte de las entidades le sirve para blindarse frente a la evolución de los tipos de interés a la vez que gestiona el control del riesgo. Asimismo, en la lista también aparecen las aseguradoras, que canalizan un 6,4% del total, equivalente a 95.000 millones, así como los fondos de inversión con un 2% (30.409 millones). 

Los sindicatos plantean subir el SMI un 7% hasta situarlo en 1.307 euros brutos al mes

Los sindicatos UGT y CCOO han propuesto este martes al Gobierno que eleve el salario mínimo interprofesional (SMI) un 7% cuando apruebe la próxima subida de esta renta, en la que la vicepresidencia segunda ya está trabajando. De salir adelante el planteamiento sindical, el suelo salarial legal en España alcanzaría los 1.307 euros brutos al mes en 14 pagas, es decir, una subida de 85,5 euros más al mes frente a los 1.221 euros vigentes este año. En este escenario, en cómputo anual esta renta alcanzaría los 18.290 euros brutos, aunque el único coste que recae sobre el trabajador actualmente es la cotización social que le corresponde, dado que el SMI está exento de tributar en el IRPF. No obstante, todavía está por ver si Hacienda actualiza la deducción que introdujo el año pasado en el IRPF para que el SMI siga sin tributar en su totalidad. La propuesta sindical la han anunciado los líderes de CCOO y UGT en una rueda de prensa conjunta en la que han presentado las reivindicaciones de la huelga general por la vivienda del próximo 11 de noviembre. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha justificado la propuesta en que es necesario compensar el encarecimiento de los precios del consumo que se ha producido desde que se aprobó la última subida en febrero de este año. Entonces el salario mínimo subió un 3,1%, pero la inflación se ha comido buena parte de ese incremento. Actualmente los precios del consumo crecen a un ritmo cercano al 5% interanual, aunque en cómputo anual el aumento del coste de la vida será algo menor, del entorno del 3,6 al 3,8%. En cualquier caso, ambas cifras implican que los perceptores del SMI habrán perdido poder adquisitivo este año. La propuesta de los sindicatos es muy similar a la que ya presentaron el año pasado, cuando plantearon subir el salario mínimo un 7,5%. En aquella ocasión, la justificación que se dio fue que no había garantías de que el SMI siguiera exento de tributar y los sindicatos consideraron que con esa cifra se aseguraba que el salario mínimo alcanzaba el 60% del salario medio en cualquier escenario. La patronal, que el año pasado propuso subir el salario mínimo un 1,5%, todavía no ha desvelado si presentará una propuesta este ejercicio. Por lo pronto, su presidente, Antonio Garamendi, se ha limitado a señalar que plantear dos subidas del SMI en el mismo año «tiene tinte electoral». La pelota está ahora en el tejado del Ministerio de Trabajo que ya ha iniciado los trámites para definir la cuantía de la próxima subida convocando al comité asesor que elabora la propuesta. La semana pasada, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, presidió la primera reunión del grupo de expertos, a los que ha encargado que la subida garantice el poder adquisitivo de esta renta. Además, ha pedido a la comisión que tenga en cuenta a la hora de calcular la cifra cómo afecta la inflación a los hogares más vulnerables, la situación económica del país y los márgenes empresariales. Registro horario y reglas de compensaciónMás allá de la subida del salario mínimo, los sindicatos van a presionar al Gobierno para que apruebe dos iniciativas laborales en la Diputación Permanente antes de que se celebren las elecciones. Se trata del endurecimiento del control horario y la norma que impediría que las subidas del SMI se descuenten de los pluses salariales que cobran los trabajadores con retribuciones cercanas a la mínima. La ausencia de Junts de la Diputación Permanente, que el Gobierno ya ha utilizado para resucitar los decretos ley de la vivienda que tumbó el Congreso, podría facilitar estas iniciativas. Respecto a la convocatoria de huelga, Pepe Álvarez ha señalado que está «pensada y diseñada, antes de que el presidente anunciara que disolvía las Cortes» y que está dirigida a la patronal y a las «administraciones públicas». En este último caso, «empezando por las comunidades autónomas, que tienen competencia exclusiva en vivienda, los ayuntamientos y el Gobierno de España».  «Hay que subir los salarios, pero el problema de la vivienda es, sobre todo, el problema de la vivienda. Es imposible hacer frente al coste de la vivienda o a tres picos de inflación como no se conocían desde los años 80. Eso deteriora los bolsillos», ha expresado, por su parte, Unai Sordo.

El FMI mejora al 2,5% el crecimiento para España que doblará el de la Eurozona este año con una inflación más alta

Ni la guerra en Oriente Próximo o Ucrania ni el shock energético o su impacto en la inflación y tampoco la inestabilidad de los bonos soberanos. El contexto de incertidumbre que rodea a la economía mundial no ha impedido que el Fondo Monetario Internacional (FMI) haya vuelto a mejorar sus previsiones de crecimiento para España. El organismo sitúa a la economía nacional como la más dinámica entre las desarrolladas este año tras elevar cuatro décimas su cálculo anterior de PIB hasta el 2,5%, más del doble de lo que ha previsto para la Eurozona en su conjunto (1,1%).  El informe de perspectivas mundiales (WEO) publicado este martes por el Fondo sitúa a la economía española, por su «dinamismo sostenido», y a Irlanda, por una «recuperación muy sólida», como principales motores del área del euro, donde el resto de países registran un crecimiento estable. De cara al año que viene, el FMI mantiene sus perspectivas para España y constata que la actividad echará el freno para crecer al 1,8%, por encima todavía de lo que lo harán el resto de grandes economías de la región.  La debilidad sigue siendo la nota dominante en el área del euro, donde pesan y mucho los elevados precios de la energía -un auténtico quebradero de cabeza para grandes industrias como la del automóvil- y la confianza de los consumidores, que sigue bastante alicaída. Pese a haber acelerado, el PIB de la región creció al 0,6% en el segundo trimestre, según Eurostat. La buena evolución de la economía europea en el segundo trimestre, después de mantenerse estancada en el primero, refleja la «resiliencia de la región» frente a un conflicto en Oriente Próximo que se está alargando.En el caso concreto de España, el avance económico coincidirá con una inflación mucho más elevada de lo que se había estimado hasta la fecha por el shock energético provocado por Irán. El organismo capitaneado por Kristalina Georgieva calcula que la tasa de IPC se disparará siete décimas para cerrar este año de media en el 3,7% y que el próximo ejercicio se moderará al 2,7%, todavía por encima del 2% que el Banco Central Europeo (BCE) tiene como objetivo.El impacto del escudo anticrisisDesde el ministerio de Economía, Comercio y Empresa aseguran que la mejora responde al buen comportamiento de la economía española en el segundo trimestre y a un impacto de la guerra menor de lo previsto. A ello, dicen, ha contribuido el escudo anticrisis desplegado por el Gobierno que «ha amortiguado en torno a la mitad del aumento de los precios y ha situado el precio de la gasolina y el gasóleo por debajo del de la zona euro», explican. Esta semana, el tercer paquete de medidas, que extiende la protección a hogares y empresas hasta el 31 de diciembre, llega al Congreso para su convalidación.Otra de las cuentas pendientes de la economía nacional que el FMI refleja en su informe es el desempleo. La tasa de paro nacional no se moverá del 9,8% ni este ni el próximo año, muy por encima del 6,3% que la Eurozona registrará de media para este horizonte de previsiones. En el caso de los países que comparten el euro la cesta de la compra se encarecerá un 3,1% este año (cinco décimas más de lo calculado en abril) y un 2,8% el que viene. En el caso de la inflación subyacente, que excluye de su cálculo los precios de la energía y de los alimentos frescos por ser más volátiles, el FMI descarta que regrese al 2% antes de 2028. Por ello, prevé que la política monetaria sea menos expansiva -ante las evidentes presiones inflacionarias y la moderada desaceleración de la actividad- y, en consecuencia, que suban los tipos de interés.El shock energético vs. el empuje de la inteligencia artificialEl FMI prevé que la economía mundial se debata entre dos fuerzas que se mueven en sentido opuesto. Por un lado, el conflicto en Oriente Próximo y el encarecimiento del petróleo y de las materias primas restarán impulso al crecimiento global. Por otro, la inversión en inteligencia artificial (IA) amortiguará el impacto del conflicto. Así, el PIB mundial avanzará al 3,1%, una décima más de lo que había calculado hasta ahora, si bien por debajo del 3,5% al que venía de crecer en 2025. Pese a tratarse de dos fuerzas contrapuestas, las dos tienen un efecto importante en términos de inflación. El alza de los precios agregado para el conjunto del planeta será de 4,7%, según sus cálculos, y solo se moderará al 4,1% el año que viene.»La economía mundial está probando su resistencia, pero de manera desigual con márgenes cada vez más estrechos para ajustes en el corto plazo», advierte el informe, que da el pistoletazo de salida a la reunión anual del FMI y el Banco Mundial, que se celebra en Bangkok (Tailandia) esta semana. «La cooperación y la integración no puede ser algo que olvidemos en un mundo fragmentado, por el contrario, tenemos que trabajar más intensamente para conseguirlas», ha incidido la directora gerente del organismo. Georgieva también reclamó a los gobiernos que trabajen para mantener su política fiscal en orden, en tanto que esto implica al final una importante ventaja económica para hacer frente a las dificultades. «Llamamos a la valentía y al compromiso para mantener estabilidad financiera y macroeconómica como la primera línea de defensa», ha reclamado.