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El BCE mantuvo los tipos de interés de julio pese a que algunos miembros apoyaban una nueva subida

El mercado da por hecho que el Banco Central Europeo (BCE) subirá los tipos de interés en la próxima cita de septiembre. Sin embargo, algunos miembros del Consejo de Gobierno hubieran adelantado este movimiento a julio, cuando hizo una pausa en el 2,25%. Así lo revelan las actas del último encuentro publicado este jueves, al considerar que una respuesta tardía de política monetaria a los efectos de la guerra en Oriente Próximo podría retrasar que la inflación regrese al 2%.Respaldan esta decisión en el hecho de que los datos recibidos desde la reunión de junio había reforzado los argumentos a favor de un mayor endurecimiento de la política monetaria. «Una respuesta tardía de la política monetaria podría retrasar el retorno de la inflación al 2%, afectar a las expectativas de inflación de manera más persistente y exigir un endurecimiento aún mayor de la política monetaria posteriormente, perjudicando tanto a los hogares como a las empresas», exponen, al tiempo que advierten de que los acontecimientos recientes habían demostrado la rapidez con la que las tensiones geopolíticas podían volver a intensificarse. En opinión de este ala, el precio del dinero debería situarse en un terreno ligeramente restrictivo, dado que consideraban que los tipos actuales no estaban frenando la economía y aunque los efectos de segunda ronda aún no se habían manifestado, la política monetaria debía actuar antes de que aparezcan para evitar quedarse rezagada. El impulso de la actividad económica se ve corroborada por la aceleración del crecimiento del crédito a empresas y hogares. No obstante, se mostraron dispuestos a respaldar la decisión de mantener los tipos oficiales siempre que en el comunicado se destacara el compromiso del organismo de orientar la «política monetaria de manera que la inflación se estabilizara en el objetivo del 2% a largo plazo. La cuestión sigue siendo determinar si el aumento de los precios refleja una perturbación de la oferta de manera transitoria o si, por el contrario, indica presiones subyacentes más amplías. En este sentido, el BCE todavía no disponía de la suficiente visibilidad para determinar cuál de estos dos escenarios era más probable. «La incertidumbre en torno tanto a la evolución del conflicto como a su impacto económico hacía que ambos escenarios siguieran siendo plausibles», especifican. Es que incluso durante el alto el fuego, el precio de los futuros del petróleo se ha mantenido en cotas elevadas a medio plazo.Precisamente, la representante alemana en el Comité Ejecutivo del organismo, Isabel Schnabel, se pronunció al respecto ayer en una entrevista con Bloomberg, en la que apuntó a la necesidad de que los tipos suban de nuevo, ya que el prolongado conflicto y la fortaleza de la economía de la eurozona plantean riesgos al alza para la inflación. «La economía está más fuerte de lo esperado», indica a la vez que señala factores como la política fiscal, el incremento del gasto en defensa y el auge mundial de la inteligencia artificial. El BCE fue el primer gran banco central del mundo en dar un paso al frente y elevar los costes de financiación. En la cita de septiembre está previsto que actualice sus previsiones económicas tras revisar a la baja el crecimiento. El escenario de referencia en promedio es del 0,8% en 2026, del 1,2% en 2027 y del 1,5% en 2028. En la práctica implica una reducción con respecto al 0,9% y el 1,3% que se anticipaba para 2026 y 2027, respectivamente, mientras que mejora en una décima al siguiente año. En contraste, ahora prevé un IPC del 3% para 2026, cuatro décimas más; del 2,3% en 2027 (tres décimas más) y del 2% en 2028, frente al 2,1% que proyectaba hace unos meses. 

La compra de viviendas acumula ocho meses a la baja… pero los precios subieron otro 9% en junio

La escasez de oferta y una demanda en aumento por la creación de nuevos hogares dispararon los precios de la vivienda casi un 9% en junio hasta los 2.114 euros por metro cuadrado. El coste de acceder a una casa en propiedad no ha dejado de aumentar desde el mínimo que marcó durante la crisis financiera (2013) y esto, sumado a las dificultades de muchos hogares para ahorrar para una entrada está empezando a reflejarse en las operaciones que se cierran. Las compraventas de viviendas acumulan ya ocho meses consecutivos de caídas, de acuerdo con los datos que maneja el Consejo General del Notariado. En el sexto mes del año se redujeron un 4% con respecto al mismo mes de hace un año hasta las 67.259. Fue un descenso más moderado que el de los meses anteriores, dado que las operaciones venían de caer un 11,8% sólo en mayo y un 10,2% en abril.En España se publican dos estadísticas de compraventas cuyos resultados no coinciden necesariamente mes a mes. Las de los notarios ofrecen una fotografía más inmediata de lo que está sucediendo en el mercado inmobiliario, puesto que recogen el momento en que se firma la escritura pública de la transacción. El problema está en que una operación firmada ante notario puede verse afectada por retrasos administrativos e, incluso, no llegar a inscribirse en el Registro de la Propiedad. Ahí es donde entran en juego las cifras que publican los registradores que, si bien pueden tener un desfase de semanas o meses desde que la operación se firmó ante notario -y tardan más en recabarse-, certifican que esta es jurídicamente firme y pública. Fuertes subidas de preciosLa instantánea que muestran los datos publicados por los notarios apunta a que en junio se produjo una subida de precios en quince de las diecisiete comunidades autónomas, si bien la vivienda se encareció con más fuerza en Cantabria (41,6%), en Murcia (22,1%), en la Comunidad Valenciana (21%) y en Madrid (19,5%). Mucho más moderados fueron los aumentos de precios en Extremadura (4,2%), Castilla y León (3,2%), Cataluña (2,1%) y La Rioja (0,8%), mientras que el precio medio se redujo en Navarra (un 0,4%) y en las Islas Baleares, donde bajó un 2%. Esa fuerte subida de los precios y la mejora de las condiciones de financiación -al menos hasta la subida de tipos que el Banco Central Europeo aplicó en junio- son las que han propulsado la firma de hipotecas  hasta niveles que no se veían desde hace dieciséis años y las que, al mismo tiempo, han reducido las compras al contado a mínimos de cinco años. Aunque las operaciones de compraventa cayeron de media en toda España, hubo regiones en las que sí se produjo un alza. Según los notarios estas fueron Navarra (del 18,6%), Comunidad Valenciana (7,9%), Cantabria (5,4%) y Castilla y León (4,8%). La evolución del mercado en estos territorios no permitió compensar las caídas que se registraron en las trece autonomías restantes, que fueron especialmente significativas en el caso de País Vasco, donde las compraventas se redujeron un 14,2%; en La Rioja (-12,5%) y en Baleares, donde el retroceso fue del 11,4%.

El Bundesbank teme que el bajo caudal de los ríos por la sequía frene la recuperación en Alemania

La sequía histórica que padecen el Centro y Norte de Europa amenaza la recuperación de Alemania en el tercer trimestre del año. La advertencia la ha lanzado el banco central de la mayor economía europea, el Bundesbank, en su boletín económico de agosto. La entidad teme que la caída del caudal de agua de los principales ríos de Alemania pueda «ralentizar temporalmente» la recuperación del país, que no termina de despegar desde la invasión rusa de Ucrania. Aunque el organismo señala que su economía inicia la segunda mitad del año con una tendencia «bastante sólida», que incluye desde una evolución positiva de los pedidos de la industria y su efecto en las exportaciones, hasta el apoyo del gasto público, la entidad advierte de que «el marcado período de sequía añade restricciones adicionales de forma temporal».Dado que la disponibilidad de rutas de transporte fluvial es muy limitada y han aumentado con fuerza los costes que conlleva mover las mercancías, esta coyuntura podría «obstaculizar significativamente» la producción industrial y el incremento de las exportaciones en el país. «Los bajos niveles de agua también están ejerciendo una marcada presión sobre la actividad económica general en el tercer trimestre», afirma el Bundesbank para el que las consecuencias del menor caudal de agua en los principales ríos del país «podrían ralentizar temporalmente la recuperación de la economía alemana».La institución también apunta que la continua baja utilización de la capacidad en la industria y la reciente subida de los tipos de interés están frenando la inversión de las empresas.Costes energéticos más elevados por la guerra en IránEn cuanto a los precios, el banco liderado por Joachim Nagel admite que la tasa de inflación podría aumentar temporalmente en los próximos meses, aunque recalca que las perspectivas siguen dependiendo en gran medida del curso de la guerra en Oriente Próximo, señalando que, si los precios de la energía se mantienen altos o continúan aumentando, las presiones sobre los costes podrían trasladarse cada vez más a los precios al consumidor de otros bienes y servicios.De tal manera, advierte de que el consumo privado se ve afectado negativamente por los precios persistentemente altos de la energía, añadiendo que, según datos de GfK, la debilidad del mercado laboral y las expectativas de ingresos pesimistas también contribuyen a la baja propensión al consumo de los hogares, mientras que ve probable que la menor demanda de construcción de viviendas frene la actividad en el sector.»En general, es probable que la recuperación de la economía alemana pierda impulso significativo de forma temporal durante el tercer trimestre», apostilla.

Del BCE a la ONU: aumenta la preocupación por una nueva crisis de precios de los alimentos

Naciones Unidas advierte de que el mundo está al borde de otro episodio de inflación alimentaria. A las consecuencias de las guerras en Oriente Próximo y Ucrania se suman los efectos de fenómenos meteorológicos extremos que, como ‘El Niño’, están causando estragos en Centro y Norte de Europa en forma de sequías históricas. Este contexto, que genera costes más elevados para los productores y una merma de los cultivos, preocupa también al Banco Central Europeo (BCE). Su economista jefe, Philip Lane, advertía en declaraciones a la cadena RTE1 de que este tipo de episodios climáticos ejercerán «previsiblemente» una «mayor presión al alza sobre la inflación», sobre todo el año que viene, cuando la subida de precio de los alimentos «será uno de los principales impulsores» de la tasa de IPC en la Eurozona. En julio, los alimentos frescos se encarecieron un 2,4% de media en la región, algo menos que en meses anteriores, si bien los expertos explican que el alza del petróleo, la pérdida de fertilizantes en la región del Golfo, la escasez de diésel en algunas partes del mundo y el clima acabarán reflejándose en los precios al consumidor con cierto retraso.»Los precios de las materias primas comenzarán a subir más ahora y los precios de los alimentos empezarán a subir a finales de año, y el año que viene seguramente subirán aún más», advertía estos días Máximo Torero , economista jefe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en una entrevista a Reuters, donde especificaba además que la transmisión de una subida del coste de la materia prima al precio final de los alimentos se produce en un plazo de tres a seis meses.Esto se aprecia en productos básicos como el trigo, el maíz o el arroz, que aunque se han ido encareciendo, todavía están marcados por la buena marcha de las cosechas anteriores. Sin embargo, los costes relacionados con la energía ya están lastrando los márgenes de los fabricantes de alimentos, especialmente los costes de transporte (gasóleo) y de envasado. Esto plantea a los productores alimentarios un dilema, explican los analistas de Rabobank. O bien plantean ahora a sus clientes minoristas del sector un aumento de precios relativamente pequeño, «sabiendo que probablemente serán necesarios más incrementos y de mayor cuantía en un futuro no muy lejano», o bien absorben la actual inflación de los costes con la esperanza de limitar el ajuste necesario del precio de venta «a una única ocasión más adelante en el año».En la entidad neerlandesa recuerdan que el sector alimentario ya opera con unos márgenes muy bajos y que los fabricantes suelen tener una capacidad limitada para absorber una mayor inflación de los costes. Tampoco ven probable que el comercio minorista o la restauración puedan amortiguar el alza de costes sin repercutirlo en sus clientes. Así, prevén que los consumidores encaren otra ronda de subidas de los precios de los alimentos a partir de finales de año y que esta se prolongue en 2027.Esto supondrá un esfuerzo extra para las familias que, sin embargo, no tendrán que hacer frente a subidas de los alimentos como las que se registraron en 2023. El motivo es que las materias primas agrícolas se han comportado de forma más estable, como refleja el Índice de Precios de los Alimentos de la FAO. Los efectos del cambio climático en el precio de los alimentosExisten cálculos sobre los posibles efectos de los eventos climáticos extremos, si bien a nivel más global. Desde la gestora Generali estiman que un aumento de un grado centígrado en la temperatura del océano Pacífico podría elevar los precios mundiales de los alimentos hasta un 10% en un plazo aproximado de dieciséis meses. Si el incremento es de dos grados, el impacto acumulado podría alcanzar el 20%, con un máximo previsto hacia el primer trimestre de 2028. «Entre las materias primas más expuestas destacarían el café, el arroz y la soja, productos especialmente sensibles a las alteraciones en las condiciones climáticas de las principales regiones productoras», añaden sus analistas. El impacto sobre las economías desarrolladas sería relativamente contenido, con un incremento estimado de alrededor de cuatro décimas en la inflación general. Por el contrario, los mercados emergentes sufrirían consecuencias más graves.En estos países, el peso de los alimentos dentro de la cesta del IPC es muy superior, por lo que un encarecimiento de los productos agrícolas «se traduce de forma mucho más rápida e intensa en las tasas generales de inflación». Desde Generali calculan, así, que la inflación de los alimentos podría aumentar hasta siete puntos porcentuales en algunos mercados emergentes, mientras que el impacto sobre la inflación general podría elevarse hasta los tres puntos porcentuales en los casos más vulnerables.

España ya suma 15.842 hectáreas agrícolas dañadas por el fuego, la segunda mayor cifra de la década

La virulencia y extensión de la ola de incendios de este verano también está impactando sobre las explotaciones agrarias y, a cierre de este lunes, ya se han alcanzado las 15.842 hectáreas agrícolas siniestradas por incendio, según el Sistema Español de Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro).  Esta es la segunda cifra más elevada de la última década solo superada por lo sucedido el año pasado, cuando el fuego dañó 20.740 hectáreas dando lugar al abono de 4,79 millones de euros en indemnizaciones. La entidad ya estima que, para este año, se superarán los 2 millones de euros. Los cultivos más impactados, en más de un 90% de los casos, son los herbáceos, especialmente el cereal de invierno que se recoge entre junio y agosto según la zona, aunque también se han registrado daños en girasol, leguminosas, frutos secos, aceituna, viñedo, frutales o cítricos. La superficie siniestrada se extiende por 41 provincias, especialmente, Sevilla (2.030 hectáreas), Huesca (1.559 hectáreas), Córdoba (1.489 hectáreas y Lleida (1.454 hectáreas).Los cultivos más impactados, en más de un 90% de los casos, son los herbáceos especialmente el cereal de invierto, que se recoge entre junio y agosto. También se han registrado daños en girasol, leguminosas, frutos secos, aceituna, viñedo o frutales   Desde el Sistema Español de Seguros Agrarios Combinados recuerdan que no es urgente comunicar el siniestro, ya que la prioridad es seguir las indicaciones de las autoridades y no correr riesgos personales durante los fuegos. Será en el momento en que se apaguen las llamas, y se pueda acceder a las fincas, cuando llegará la hora de hacer números de la mano del mediador o el perito. Más de 116.500 hectáreas siniestradas en 10 añosLa superficie agrícola afectada por las llamas en la última década excede ya las 116.500 hectáreas y ha supuesto el desembolso de 22,6 millones de euros en compensaciones. Un número que contrasta con lo sucedido con otro tipo de siniestros como el pedrisco, que en 2025 estuvo en el origen de casi 6 de cada 10 partes presentados. Sin embargo, han venido incrementándose las indemnizaciones por los fuegos en los últimos años.    Entre los incendios forestales con mayores daños para la agricultura de la última década ya hay 2 correspondientes al pasado mes de junio: el de la Comarca de la Segarra en Lleida con 639 hectáreas y el de La Litera en Huesca con 639 hectáreas. El récord negativo de 2025, más cerca «La incidencia de los incendios sobre las explotaciones agrarias y ganaderas está siendo especialmente elevada durante las dos últimas campañas», reconoce el director del área Técnica de Agroseguro Felix Novoa. Este técnico recuerda que el seguro agrario sigue siendo «la principal herramienta» para que agricultores y ganaderos recuperen lo antes posible su actividad. «La incidencia de los incendios sobre las explotaciones agrarias y ganaderas está siendo especialmente elevada durante las dos últimas campañas», advierte el responsable del área Técnica en Agroseguro Felix Novoa Fuentes de Agroseguro no ocultan su temor a que el pico histórico alcanzado el año pasado de 20.740 hectáreas, impulsado por los graves incendios registrados en la provincia de León (700 hectáreas agrícolas dañadas) y en la Comarca de la Segarra (6.345 hectáreas), se pueda superar en lo que resta de verano si persisten las temperaturas extremas y surgen nuevos focos. El fuego, una garantía básica en las pólizas Desde la sociedad conjunta que gestiona el seguro agrario en España recuerdan que los daños generados por incendio están cubiertos. Novoa recuerda que «todos los productores asegurados cuentan con protección frente a este riesgo dentro de las garantías básicas de sus pólizas, incluyendo los daños en la producción y, cuando corresponda, en las plantaciones».En el caso del cereal, que es el cultivo más dañado con diferencia, las pólizas cubren también la producción que se haya podido ver afectada por la creación de los cortafuegos preventivos. Los ganaderos asegurados también recibirán indemnizaciones por los rebaños dañados o mermados por el fuego. Los daños por los incendios, aseguran desde Agroseguro, se cubren independientemente de que el fuego haya sido o no provocado.  «Una política de Estado que invierta en los montes» El secretario general de Asaja Huesca, Ramón Solanilla Lanau, apunta en  declaraciones a este medio que «estamos ante un problema de deshumanización del medio rural por el que hay menos trabajos de mantenimiento y silvicultura en los montes».  También señala la menor presencia del ganado extensivo, lo que en su opinión, conducía a «una acumulación de vegetación, de combustible».El representante de Asaja Huesca advierte que hace falta  «una política de Estado que invierta en los montes» aunque no cree que sea un problema de presupuesto. El representante de esta organización apuesta por una buena gestión de los montes «que no ponga problemas para sacar la madera que sobra: importamos madera cuando aquí tenemos más que suficiente». «Hace falta una política de Estado que invierta en los montes», Ramón Solanilla (Asaja Huesca) El responsable de Sectores Agrícolas y Producción Ecológica de Unión de Uniones, Anastasio Yébenes, se pronuncia en términos similares y, asegura, que falta dinero para la prevención y ayudas a la ganadería extensiva «que limpiando el monte está previniendo incendios». Yébenes propone la formación de un cuerpo de protección forestal de agricultores y ganaderos voluntarios, «similar a Protección Civil», que ayude a controlar los incendios.