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Diez años del Brexit: cómo se han adaptado las empresas

Hace una década los británicos acudieron a las urnas en una de las votaciones más divisivas y vibrantes de su historia parlamentaria. Las encuestas y los pronósticos se equivocaron y hubo sorpresa: el 51,9% optó por la salida de la Unión Europea (UE), el ‘Leave’, que se consumó el 31 de enero de 2020 tras un periodo transitorio. El 48,1% eligió permanecer en el club comunitario (‘Remain’), un voto concentrado especialmente en Londres, Escocia, Irlanda del Norte y Gibraltar.  10 años y 7 primeros ministros después, 6 conservadores y uno laborista dimitido ayer, el Reino Unido sigue estando entre los principales mercados de exportación para España al margen de la UE. La patronal de las empresas internacionalizadas AMEC y el Club de Exportadores e Inversores coinciden en la resiliencia  de las relaciones comerciales entre ambos países, especialmente tras 2021.   ¿Está el Brexit amortizado? El director general de AMEC, Joan Tristany, da por «amortizado» el Brexit, a preguntas de ‘La Información Económica’, y destaca que «las empresas se han sabido adaptar rápidamente. Para el representante de las empresas internacionalizadas el foco se encuentra más en Oriente Medio ante un entorno en constante cambio como el actual. Tristany habla de «un aumento de las exportaciones a Reino Unido» y menciona que recientes encuestas hablan de que un 60% de los británicos ya ven su salida del club comunitario como  una mala idea. «Ha sido una bendición para la UE, ya que no ha habido un Frexit, y aquellos que era críticos, ahora aspiran a reformarla no a salir tras la experiencia del Reino Unido», apunta el representante de esta patronal. Una visión similar comparte el presidente del Club de Exportadores e Inversores, Antonio Bonet: «Puede afirmarse que la mayoría de los exportadores ya se han adaptado al nuevo marco comercial y aprendido a operar en un entorno más complejo», apunta en declaraciones a este medio. Bonet habla de nuevos requisitos aduaneros y regulatorios, lo que en su opinión se traduce «en nuevas barreras administrativas y logísticas» junto a mayores costes para los exportadores  que no han impedido mantener una relación comercial sólida. «Las empresas españolas se han adaptado» Para la profesora de EAE Business School y asesora de internacionalización de la Agencia de la Competitividad de la Empresa de la Generalitat de Cataluña (ACCIO), María Ángeles Ruiz – Ezpeleta, coincide en que «las empresas españolas se han adaptado porque hay mercado ahí» y recuerda que gran parte de los productos que exportamos al mercado británico «no se producen allí como el fino, algunos frutas, etc» y recuerda que su salida de la Unión Europea fue «como imponer un arancel a todos los productos». Para esta experta todos estos costes los está pagando el distribuidor local.  Ruiz – Ezpeleta ha matizado que «el vino está sufriendo más últimamente porque les han subido los impuestos a todos los vinos exportados, porque andan mal de dinero».  Lo que han hecho, explica esta experta en comercio internacional, es que les han colocado una carga fiscal similar a los productos de lujo.  Sin embargo, el vino siguió entre los productos más exportados cayendo ligeramente a cierre del año pasado hasta unas ventas de 310,2 millones de euros, un 0,9% menos que en 2024. La profesora de EAE Business School cree que le país no lo ha pasado bien y recuerda que «la libra esterlina ha llegado a caer un 5% respecto al euro y que el PIB también ha disminuido», aunque ha matizado que es «difícil» atribuir ambas circunstancias solo a la salida de la Unión Europea (UE) ya que después apareció la Covid -19 y estalló la guerra de Ucrania. «Engorro Burocrático» Fuentes del gigante cooperativo DCOOP, con una de las mayores producciones de aceite de oliva del mundo y que tiene en el Reino Unido uno de sus principales mercados, explican a este medio que «prácticamente no ha variado» la producción que exportan a suelo británico. Lo que venden a los británicos es oro verde y aceitunas. Cabe recordar que no hay producción local. Las fuentes consultadas hablan de «engorro burocrático» y lamentan que el desarrollo de estos intercambios podría ser mayor «si no existieran barreras» tras adquirir la cualidad de tercer país tras operar el Brexit.    El comercio posbrexit: bien, pero…  El máximo responsable del Club de Exportadores destaca que las exportaciones españolas de bienes acumulan un crecimiento de casi el 24% en términos de valor entre 2016 y 2025. Estas han pasado de los 20.077 millones de euros a 24.936 millones. «Es cierto que hubo un periodo de ajuste: en 2021 la exportación española de bienes era aún inferior a la de 2016», matiza Bonet. Las exportaciones han entrado en una dinámica ascendente desde entonces: un 12,45% de crecimiento en 2022, un 7% en 2023, un 5,2% en 2024 y un 4,5% en 2025. «En exportación de servicios hemos crecido todos los años desde el Brexit,  tanto en valor como el saldo positivo de nuestra balanza bilateral», concluye Sin embargo, Bonet matiza que el peso relativo de Reino Unido dentro de las exportaciones españolas ha retrocedido  ligeramente pasando del 7,8% en 2016 a caer por debajo del 6% entre 2021 y 2023, aunque se ha recuperado en los últimos 2 años y cerró en el 6,4% en 2025. Además, advierte que gran gran parte del crecimiento descrito arriba, tanto en valor y volumen se debe más a la inflación que a un aumento de las mercancías exportadas. Lo que sucede tanto en un sector tan estratégico como el agroalimentario, con un 38% de crecimiento en valor entre 2016 y 2025, frente a una reducción del 8% en el volumen exportado.»Las exportaciones de frutas, hortalizas y legumbres crecieron un 29% en valor, pero el volumen cayó en torno a un 11%, por ejemplo», especifica. Lo mismo aplica a los sectores industriales, explica, y menciona que las semi manufacturas han aumentado en valor un 92% frente a una caída de un  3% del volumen, mientras que en el caso del sector del automóvil en esta década las exportaciones al mercado británico han retrocedido tanto en volumen (-40%) como en valor (-19%).

El selectivo español tiene los 20.000 puntos a tiro, pero sus grandes valores llegan justos

El Ibex tiene los 20.000 puntos a tiro, pero dos grandes referencias, no tanto. Santander acaba de superar a Inditex como la mayor compañía española en bolsa con más de 175.000 millones en capitalización, pero el consenso solo le deja un margen del 2,78% frente a su precio objetivo medio. El dueño de Zara conserva algo más de aire, aunque apenas alcanza el 4,67%.Desde la zona de los 19.400 puntos, el selectivo necesita algo más de un 3% para alcanzar esa barrera. La distancia parece pequeña después de una subida anual superior al 12%, pero el último tramo depende de los valores que más pesan, no de los que más prometen sobre el papel. Ese es el reto. Mucho peso, poco margenEn un índice ponderado por capitalización, el potencial no vale lo mismo en todos los valores. Un 30% de subida en una compañía mediana puede mejorar el tono del mercado, pero no mueve el Ibex como un avance mucho menor en Santander, Inditex, Iberdrola o BBVA. El recorrido existe dentro del selectivo, pero no está concentrado en los nombres que más capacidad tienen para empujar la cifra final.Iberdrola muestra la misma tensión desde el lado defensivo. Con la acción rondando los 20,84 euros y el objetivo medio en 19,94, el consenso sitúa su margen de subida en negativo, un 4,34% por debajo del precio actual.BBVA y CaixaBank completan el mapa bancario. BBVA cotiza en 21,49 euros frente a un precio objetivo medio de 21,01. CaixaBank se mueve en 12,57 euros, por encima de los 11,93 euros que marca el consenso.No es que los bancos se hayan quedado sin beneficios, la cuestión es que sus cotizaciones han corrido más rápido que las valoraciones medias de los analistas. BBVA aparece un 2,23% por encima de su precio objetivo y CaixaBank un 5,11%. Para un índice tan cargado de banca, ese detalle pesa.El fenómeno no se limita al sector financiero. Fuera de la banca, el colchón tampoco es tan amplio. Ferrovial apenas conserva un 1,42% de recorrido frente a su precio objetivo medio. Aena cotiza un 3,50% por encima del consenso, pese al buen momento del tráfico aéreo, y ACS y Endesa dejan una lectura todavía más exigente.La constructora aparece un 9,04% por encima de su valoración media después de capitalizar la narrativa de infraestructuras, centros de datos y construcción global. Endesa queda un 10,39% por encima del precio objetivo medio, en un momento en el que los valores defensivos también han recuperado parte del favor del mercado.Los precios objetivos no son una barrera infranqueable. El mercado puede seguir subiendo, aunque el consenso vaya por detrás. Ocurre cuando mejoran los beneficios, cuando entran flujos o cuando los analistas revisan sus modelos.Para que el Ibex rompa los 20.000 puntos con fuerza, sus grandes valores necesitan una de esas dos cosas. O nuevas revisiones al alza de los precios objetivo o inversores dispuestos a pagar más por compañías que ya no cotizan con descuento. Más potencial, menos pesoEl contraste aparece al mirar el resto del índice. Grifols, Fluidra, Amadeus, Rovi y Cellnex presentan un potencial superior al 25%, según el consenso, con recorridos que van desde casi el 28% de Cellnex hasta cerca del 60% de Grifols. Pero esa lectura exige cuidado. No es lo mismo tener margen porque el mercado todavía no ha reconocido una mejora clara que tenerlo porque la acción viene muy castigada, arrastra dudas o necesita demostrar que el negocio vuelve a convencer. Grifols sigue marcada por la deuda y por la reconstrucción de confianza tras años difíciles. Amadeus ha sufrido por la incertidumbre en los viajes y las tensiones geopolíticas, mientras que Fluidra y Rovi llegan con historias más dependientes de que se normalicen sus números. Cellnex, por su parte, ha recuperado parte del interés tras el giro hacia la generación de caja. Todas pueden añadir recorrido al Ibex, pero ninguna tiene el peso suficiente para sustituir el empuje de Santander, Inditex, Iberdrola, BBVA o CaixaBank si esos grandes motores se quedan sin fuerza.

Escrivá cifra en hasta 750.000 el déficit de viviendas y apuesta por un límite temporal a los pisos turísticos y de temporada

El Banco de España (BdE) pone cifra al problema de la escasez de vivienda en España. El organismo sitúa el déficit de viviendas acumulado entre 2021 y 2025 en una horquilla que iría de las 700.000 hasta las 750.000. Son los inmuebles que harían falta para dar respuesta a las necesidades de un mercado en el que malconviven una demanda cada vez más fuerte (por el aumento de la población, el alza del empleo y de la renta de los hogares, las mejores condiciones financieras y los usos no residenciales) con esas restricciones de oferta que se derivan de la gestión urbanística del suelo, de la productividad del sector de la construcción o de la falta de mano de obra.La entidad, que ha publicado este jueves el ‘Informe Anual 2025’ y la actualización de las proyecciones macroeconómicas, dedica un capítulo específico a los retos de este mercado en el que apuesta por combinar medidas específicas sobre la oferta de vivienda, con un efecto más a medio y largo plazo en el mercado, con actuaciones a corto plazo sobre la demanda, para hacer frente a esos «severos problemas de acceso». En este segundo ámbito el organismo apuesta por fijar «límites a los usos no residenciales de la vivienda (pisos turísticos y de temporada) en las zonas más tensionadas, siempre que estos sean temporales y estén muy focalizados, dado que si bien este tipo de regulaciones «pueden contener la demanda en zonas con problemas de acceso», al mismo tiempo «reducen la actividad de otros sectores económicos», como el turismo, la restauración, el comercio o, incluso, afectan a la educación superior. Las viviendas turísticas suponen un 1,5% del parque total de la vivienda, «si bien su peso relativo alcanza cuotas en torno al 10% en el conjunto del mercado del alquiler», detalla.El documento señala que las políticas de demanda pueden servir para mitigar la actual crisis de acceso en el corto plazo, tanto para contener esa demanda no residencial como para «proteger a los hogares vulnerables». No obstante, incide en que el diseño de estas políticas debe tener en cuenta los riesgos que pueden tener sus efectos sobre la oferta si estas medidas se mantienen en el tiempo sin que a la vez se incorpore una cifra significativa de viviendas al mercado (sin que aumente la oferta). Por ello, considera «deseable» monitorizar y evaluarlas para examinar sus efectos y detectar posibles riesgos de forma temprana. Así, el BdE rechaza intervenciones generales en los precios y plantean medidas «focalizadas» para determinados grupos muy vulnerables.Prioritario actuar sobre una oferta insuficiente»El problema se ataja con medidas por el lado de la oferta, que requieren entender bien dónde está la dinámica de ese sector, cuál es el papel de las administraciones públicas, cómo se suministra suelo, cuál es el tema asociado a las licitaciones, a la regulación, a la complejidad, a la conectividad y coordinación entre administraciones públicas», ha enfatizado el Director General de Economía de la entidad. David López Salido reconoce que al ritmo actual de construcción de viviendas y de incorporación de pisos al mercado del alquiler «tardaremos bastante» en solucionar ese déficit de inmuebles.  El informe explica que España ha creado 240.000 nuevos hogares, al mismo tiempo que se ha reducido un 9% el incremento bruto del parque de viviendas, pues en 2025 se terminaron 92.000 nuevos inmuebles. La situación a nivel nacional es peor que el de otras grandes economías del entorno, puesto que el déficit acumulado de viviendas es mayor en España (3,7%), frente al 1,5% de Italia o a la situación de equilibrio de Francia. Mientras, Alemania fue la única gran economía en la que durante este período la producción de viviendas aumentó más que la creación de hogares.En el organismo capitaneado por José Luis Escrivá inciden en que la actual rigidez de la oferta de vivienda en España tiene una naturaleza estructural entre los que destacan aquellos que limitan el desarrollo de suelo edificable y el complejo proceso de planificación y gestión urbanística, que reduce la producción de viviendas y eleva los tiempos previstos de ejecución. Para atajar el exceso de burocracia, la entidad llama a las tres administraciones con competencias en este ámbito (gobiernos central, autonómico y, de manera muy especial, al local) para que coordinen más sus decisiones. 

El éxito del huevo encierra un reto: cómo saciar una demanda creciente sin perder músculo exportador

El huevo vive una luna de miel con el consumidor en España, a pesar de la evolución reciente del precio y de la sombra de la gripe aviar, que obligó a un confinamiento preventivo en las granjas. Más valorado que nunca como proteína, España pasa por ser el tercer país productor de la Unión Europea (UE) con una facturación de 2.536 millones de euros. Sin embargo, la producción ha crecido apenas un 0,43% el año pasado en comparación con 2023 hasta los 1.171 millones de docenas de huevos. La creciente demanda, que aumentó un 2,8% en volumen durante 2025, presiona a una actividad que tiene como reto atender a un dinámico mercado nacional sin perder posición exportadora. ¿Seguirán siendo compatibles ambas cosas?  Casi 391 millones en exportaciones Fuentes consultadas estiman que entre el 15 y 20% de lo producido por una cabaña ganadera de unos 47,2 millones de gallinas se vende fuera de nuestras fronteras. El ‘Informe Interactivo de Comercio Exterior’ del Ministerio de Agricultura pone cifras a estas exportaciones: 390,75 millones de euros en el último año. España vendió en el exterior huevos con o sin cáscara de aves y yemas de huevo. E importó por valor de 263,56 millones, lo que hace un saldo positivo en la balanza comercial de 127,19 millones de euros. Según el ‘VI Observatorio del Consumo del Huevo en España 2025’, publicado este miércoles y que elabora la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos (INPROVO), el consumo en los hogares creció un 2,8% en volumen durante el último ejercicio (un 15% en los últimos 3 años) hasta alcanzar los 438 millones de kilos. Esto son 9 kilos por persona al año. En paralelo, el huevo ha aumentado su peso en la cesta de la compra un 19% en los 2 últimos años. El gasto promedio estimado es de 7,3 euros mensuales por hogar, 88 euros al año. Lo ha hecho a pesar de que este alimento era un 13,7% más caro en mayo respecto al mismo mes de 2025.  ingrediente estrella A lo anterior ayuda que dentro de los 15 platos estrella de la cocina española, según un estudio de Inprovo, 3 tengan como principal ingrediente el huevo: la tortilla de patata, la tortilla francesa y, por supuesto, los huevos fritos o estrellados. A todo lo anterior se suman buenas noticias como el levantamiento del ‘confinamiento’ en las granjas, que el Ministerio de Agricultura impuso para evitar el riesgo de salto de la gripe aviar de aves silvestres a las de corral. No se registra ningún foco desde enero. «Una base productiva suficiente» A preguntas de ‘La Información Económica’, en Inprovo descartan que el abastecimiento corra peligro. «España cuenta con un sector sólido y muy profesional», señalan desde la interprofesional donde recuerdan que «somos el tercer país productor de huevos de la Unión Europea, lo que nos da una base productiva suficiente para acompañar el crecimiento del consumo». A lo que se suma la transición progresiva de las explotaciones hacia sistemas alternativos a las jaulas «para mantener el suministro estable y que el consumidor siga encontrado huevos de todas las categorías». Desde INPROVO destacan que de las 1.659 granjas censadas, el 76% ya cuenta con ‘sistemas alternativos’ a las tradicionales jaulas (gallinas sueltas en gallinero, camperas, ecológicas) y casi la mitad de los huevos envasados en España ya tienen su origen en métodos distintos del tradicional. Las gallinas sueltas en gallinero son el ‘motor’ de este cambio, ya que en los últimos 5 años ha triplicado su peso (ya es el 27,39% del censo de gallinas) y avanzó 2,4 puntos de cuota durante 2025. La producción en jaula ha perdido un importante peso y suma 16 puntos menos de cuota en el último lustro.   Poco apoyo público a la ‘revolución’ del sectorDesde la interprofesional ponen en valor el compromiso del sector con la transformación de sus sistemas de producción «de manera voluntaria y progresiva» para desterrar las tradicionales jaulas. Inprovo reconoce que «el apoyo público para esta transición es muy limitado y, en muchos casos, insuficiente para el nivel de inversión que requiere».  También denuncian «dificultades» con los permisos y licencias que las explotaciones necesitan para este cambio: «Razón por la cual el proceso no va aún más deprisa», apuntan.La «excepción» de Castilla-La Mancha  Como «excepción» citan un programa específico que impulsa la Junta de Castilla – La Mancha y lamentan que, en el resto de comunidades, no se hayan impulsado líneas de ayudas relevantes. Tampoco ayuda, añaden, que la actual Política Agraria Común (PAC) no contemple ningún apoyo específico.