Publicado: mayo 13, 2026, 4:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/trump-aprovecha-falta-gobierno-dinamarca-presionar-groenlandia-20260513222810-nt.html
El enviado especial de EE.UU. para Groenlandia, Jeff Landry, y el embajador estadounidense en Dinamarca, Ken Howery, viajarán a la isla ártica la próxima semana con la excusa de inaugurar un nuevo consulado en Nuuk. Según un comunicado de la embajada, … se reunirán con un gran número de groenlandeses para escuchar y aprender, con el objetivo de «fortalecer las relaciones personales y aumentar el entendimiento entre Estados Unidos y Groenlandia».
«Esperamos ofrecer más oportunidades a estadounidenses y groenlandeses, y utilizar este nuevo edificio como un lugar para crear conexiones y cooperación entre Estados Unidos y Groenlandia. Este compromiso complementará nuestra cooperación de defensa ártica de larga duración y productiva con el Reino de Dinamarca», dice la invitación enviada a un gran número de socios comerciales y líderes de opinión. El acto servirá también para celebrar el 250º aniversario de Estados Unidos desde la Declaración de Independencia y se espera la asistencia de las autoridades locales.
Todo ello se produce sin un Gobierno en Dinamarca, donde tras las elecciones de marzo siguen las negociaciones de coalición, por lo que no asistirá ningún representante del Gobierno danés en funciones. La inauguración tiene lugar el día después de que la Cámara de Comercio de Groenlandia celebrara la conferencia Future Greenland, donde tanto Howery y Landry como la cónsul estadounidense Susan A. Wilson figuran en la lista de participantes. El presidente regional de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, no sabe decir si se reunirá con Landry y alega que «para ello debe haber una agenda clara sobre lo que él quiere». «Cuando hablamos de política exterior, defensa y demás, hablamos del Reino de Dinamarca, es decir, de Groenlandia y Dinamarca juntos», ha recordado.
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Rosalía Sánchez
Fuentes de la Embajada estadounidense en Groenlandia, sin embargo, cuentan abiertamente con la reunión y con una agenda bastante clara. Estados Unidos quiere establecer tres bases militares estadounidenses en el sur de Groenlandia, que serán designadas como territorio estadounidense. Tendrían el mismo estatus que la Base Espacial Pituffik, algo bastante habitual cuando Estados Unidos construye bases militares. «Estamos en negociaciones, pero aún no hay acuerdo», aclara Nielsen, que pide la «rápida formación de un gobierno en Dinamarca».
Actualmente, Estados Unidos mantiene activa en la isla la Base Espacial Pituffik, en el noroeste. Un acuerdo de defensa entre Estados Unidos y Dinamarca de 1951 constituye una posible base legal para la expansión y ata las manos de Dinamarca, que apenas puede bloquear las solicitudes estadounidenses bajo este pacto. Dos de las posibles nuevas ubicaciones son Narsarsuaq y Kangerlussuaq, donde ya hay antiguas bases estadounidenses con pistas de aterrizaje e instalaciones portuarias.
«No puedo decir nada concreto de las negociaciones, pero estamos dispuestos a hacer más y asumir más responsabilidad. Solo exigimos respeto», declara Nielsen, que reconoce que Landry está pidiendo reuniones la próxima semana y que, debido a la situación política, con cuenta en este momento con el respaldo efectivo del Gobierno de Dinamarca y solamente podría convocar a autoridades danesas en funciones y sin capacidad de decisión. Esa es precisamente la oportunidad que intenta aprovechar Washington, según Rune Stubager de la Universidad de Aarhus, que augura que las negociaciones de formación de gobierno distan de terminar rápido.
Negociaciones de coalición estancadas
Los socialdemócratas lograron en marzo el peor resultado en más de 120 años y su líder, Mette Fredriksen, no ha logrado en 50 días hilvanar un acuerdo de coalición. El Rey Federico X retiró oficialmente a Frederiksen el mandato de formar nuevo gobierno, después de que el ministro de Exteriores, Lars Lokke Rasmussen, del partido centrista Moderaterne, rompiese por sorpresa las conversaciones con ella el viernes. Su objetivo es ahora una nueva edición de la coalición de centro formada por socialdemócratas, moderados y liberales, apoyada por socios menores más pequeños y bajo el liderazgo de Mette Frederiksen como líder del partido más fuerte. Al romper las negociaciones, Løkke intenta «ejercer la máxima presión sobre las otras partes», explica Rune Stubager.
Los socialdemócratas lograron en marzo el peor resultado en más de 120 años y su líder, Mette Fredriksen, no ha logrado en 50 días hilvanar un acuerdo de coalición
Esta lenta y tortuosa formación de gobierno, sin embargo, está proporcionando a Washington la oportunidad de avanzar en sus intereses en Groenlandia sin tener un Gobierno danés que le haga frente. El general Gregory Guillot, jefe del Mando Norte de EE.UU., estuvo en Copenhague la semana pasada, según mostró en una publicación de Instagram. El gerente del aeropuerto de Narsarsuaq ha confirmado que un enviado estadounidense ha visitado recientemente a Narsarsuaq y Kangerlussuaq para inspeccionar la pista, el puerto y si las instalaciones podían reabrirse.
Además de las negociaciones oficiales, Estados Unidos se sirve de groenlandeses como Pele Broberg o Jorgen Boassen para aumentar su influencia entre la población local. Broberg es un contacto de Drew Horn, empresario y exasesor del Departamento de Energía de Estados Unidos, involucrado en varios proyectos estratégicos en Groenlandia y señalado por medios daneses y estadounidenses como herramienta del movimiento MAGA. Boassen, apodado ‘hijo groenlandés de Trump’, reparte dólares en forma de financiación a eventos de trineos y cultiva relaciones con políticos de la oposición a los que promete grandes inversiones y destaca capítulos dolorosos del pasado colonial de Groenlandia.
