Publicado: junio 15, 2026, 8:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/tren-aragua-trump-cumple-primero-firmo-regresar-20260615135450-nt.html
En su primer día de regreso a la Casa Blanca, el 20 de enero de 2025, Donald Trump firmó una orden ejecutiva para declarar organización terrorista extranjera al Tren de Aragua, grupo criminal creado en Venezuela hace 15 años y que desde entonces, … siguiendo la diáspora venezolana, se ha extendido por el continente americano, incluido Estados Unidos. Año y medio después, el pasado viernes 12, Trump autorizó una operación del Ejército estadounidense para matar en suelo venezolano al líder del Tren de Aragua, conocido como «Niño Guerrero».
Con ello, Trump cumplía su advertencia de combatir en suelo extranjero este nuevo «terrorismo», no el islamista, que fue el objetivo militar de Washington en las dos primeras décadas de siglo, sino el llevado a cabo por distintos grupos nacionales de crimen organizado dedicados al narcotráfico u otras actividades criminales. Precisamente el etiquetar a esos grupos —desde el Tren de Aragua y la Mara Salvatrucha a los principales carteles mexicanos— como terroristas o narcoterroristas buscaba amparar acciones letales tanto en aguas internacionales (las llevadas a cabo después por el Comando Sur contra narcolanchas, principalmente en el Caribe) como dentro de las fronteras de otros países.
Si ya los ataques en el mar han sido polémicos porque lo propio es procurar la detención de los narcotraficantes, no directamente darles muerte, la perspectiva de que EE.UU. realice un ataque en suelo extranjero es sumamente conflictiva y justamente puede ser recibida como una declaración de guerra por parte del país donde se produce la agresión.
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CLAVES DE LATINOAMÉRICA
Emili J. Blasco
En suelo venezolano
A finales del año pasado, Trump se declaró dispuesto a autorizar bombardeos en territorio venezolano, como una «segunda fase» de la presión que estaba ejerciendo sobre Nicolás Maduro. De hecho, en diciembre la CIA realizó un ataque con drones contra el muelle de una población venezolana donde se suponía que elementos del Tren de Aragua almacenaban droga para su embarque. Pero esa acción no fue reconocida oficialmente por Washington y se enmarcó en la escalada de tensión que llevó a la detención de Maduro del 3 de enero.
Esta vez, la operación para matar a «Niño Guerrero» ha sido llevada a cabo con el permiso y la cooperación de Delcy Rodríguez, sustituta de Maduro, por lo que no se ha producido ninguna vulneración de la propia soberanía. No obstante, supone una «advertencia» a los países vecinos, como expresamente ha declarado la Administración Trump, de que Washington buscará ir hasta el final si puede tener a tiro objetivos importantes de los grupos que ha etiquetado como terroristas.
La captura de pantalla de un video publicado por Donald Trump en su cuenta Truth Social, que demuestra el ataque mortal contra el líder del Tren de Aragua.
(AFP)
Lo está haciendo también de la mano del Gobierno de Daniel Noboa en Ecuador, y semejantes acuerdos de cooperación puede establecer con varios países centroamericanos, pero el temor de un ataque unilateral por parte de EE.UU. preocupa especialmente en México, cuyos principales carteles han sido señalados como narcoterroristas por la orden ejecutiva de Trump.
El grupo sigue muy activo
Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado llegaron a vincular oficialmente el Tren de Aragua con Nicolás Maduro o la estructura del poder chavista; sin embargo, desde el entorno de la Administración Trump se estableció una relación directa, presentando la organización como «patrocinada» por el estado venezolano.
El hecho de que medios judiciales chilenos hubieran atribuido el asesinato de un exmilitar venezolano exiliado en Chile, llevado a cabo por elementos del Tren de Aragua, a un encargo del «número dos» chavista, Diosdado Cabello, apuntaba a una estrecha colaboración. No obstante, expertos que llevaban tiempo investigando al Tren de Aragua reducían esta solo a algunos vínculos ocasionales y meramente funcionales.
Esa falta de conexión directa ha quedado de manifiesto con la detención de Maduro, tras la cual el Tren de Aragua ha seguido operando sin alterar su dinámica, ni en Venezuela ni en los países donde actúa, muchas veces en realidad a modo de «franquicia».
El equipo de Delcy Rodríguez está obligado a una rendición de cuentas ante EE.UU. en asuntos como este, y como ministro de Interior, Cabello, actualmente se encuentra forzado a calcular con más cuidado su comportamiento en la «zona gris». Cabecillas del Tren de Aragua pueden haber perdido algunas complicidades, pero no dependían completamente de ellas para su actividad.
