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TECNOLOGÍA

Crean unas lentillas inteligentes para tratar la depresión con estímulos eléctricos a través del ojo

Un grupo de científicos de Corea del Sur ha diseñado unas lentillas inteligentes que pueden enviar señales eléctricas a través de la retina hasta las regiones cerebrales para mejorar el estado de ánimo.Dicha innovación, difundida por un artículo publicado en el diario The Conversation, se basa en la idea de una lente de contacto que puede ayudar a tratar la depresión al estimular el cerebro a través del ojo. Además, a diferencia de otras lentillas que monitorizan algunas afecciones oculares o controlan los niveles de glucosa, este dispositivo pretende utilizar el ojo como vía de acceso al cerebro. Pero, ¿cómo es posible?Acorde a la información compartida, estas lentillas tienen diminutos electrodos que mandan señales eléctricas suaves a través de la retina, de esta manera, al emplear la técnica conocida como interferencia temporal, emiten dos frecuencias eléctricas ligeramente diferentes simultáneamente. Además, al estar diseñadas las señales para que no solo se activen por completo en los puntos donde se pueden superponer, los investigadores son capaces de dirigirse a regiones cerebrales específicas relacionadas con la regulación del estado de ánimo.Según The Conversation, «en teoría, este método podría estimular circuitos cerebrales relacionados con la depresión». No obstante, por ahora, la iniciativa aún se encuentra en una fase temprana porque todavía no se ha probado en personas, sino en ratones de laboratorio.Ya se han hecho las primeras pruebas con ratonesLas primeras pruebas se hicieron con ratones, a los que se les inyectó una hormona del estrés para inducir un comportamiento similar a la depresión.Por ahora, los investigadores reconocen que esto no refleja la depresión humana y que dicha tecnología presenta «desafíos prácticos», ya que las lentillas inteligentes requieren un ajuste preciso para no dañar la córnea y reducir cualquier riesgo de infección. Además, si bien es cierto que la fabricación de lentes es costosa, los investigadores reconocen que dicho proyecto aún no es comercialmente viable a gran escala.También, cabe mencionar que la depresión en sí misma es complicada de tratar en animales de laboratorio, por lo tanto, los resultados de este pequeño experimento todavía están lejos de traducirse en un tratamiento viable para seres humanos. Aun así, la idea de tratar la depresión con lentillas inteligentes es muy interesante, y este primer estudio aporta una nueva vía creativa en la búsqueda de tratamientos innovadores para la depresión.

Trazzi, el joven que lidera la rebelión contra la IA: «Queremos tener el control de nuestras vidas»

El pasado 5 de septiembre, el exinvestigador de seguridad Michael Trazzi se plantó en el barrio londinense de King’s Cross armado con una silla y una pizarra. El joven de 30 años caminó por la acera hasta llegar al número 6 de Pancras Square, … donde se encuentra la sede de Google DeepMind, uno de los laboratorios de IA más avanzados del mundo. Cuando estuvo delante de la fachada acristalada del edificio, colocó el asiento, sacó una tiza y escribió en el encerado el siguiente mensaje: «Huelga de hambre. Día 1. DeepMind, para la carrera de la IA».
Trazzi aguantó siete días antes de retirarse por razones de salud, pero no lo hizo de vacío. Cree que una carta suya influyó en que, en enero, el CEO de DeepMind, Demis Hassabis, afirmase que apoyaría una pausa coordinada en el desarrollo de la IA si el resto de compañías se comprometían a hacer lo mismo. Algo que no parece probable, y el francés lo sabe. Por eso creó Stop the AI Race, plataforma que organiza manifestaciones para frenar la carrera de la inteligencia artificial. El pasado marzo lograron congregar a doscientas personas frente a las sedes de Anthropic, OpenAI y xAI en San Francisco. Tienen prevista otra para el 11 de julio en la que Trazzi espera conseguir que más gente se una al movimiento. Percibe que el enfado de la sociedad va en aumento.

«Los que acaban la universidad y están a punto de empezar sus carreras profesionales están cada vez más preocupados por no encontrar trabajo. Temen que la IA se vuelva más inteligente hasta llegar a ser capaz de hacer todo lo que ellos pueden hacer. Creo que cada vez miran al futuro con más incertidumbre y no tienen claro cómo van a poder ganarse la vida», explica a ABC el activista. Sostiene que «hay muchas preocupaciones alrededor de la IA» que van más allá de los riesgos existenciales, sobre los que no hay consenso: «Los multimillonarios de Silicon Valley están acumulando cada vez más poder. Queremos mantener el control de nuestras vidas y nuestra libertad».

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La preocupación por la IA no es solo cosa de activistas. Se espera que su desarrollo afecte a toda la sociedad como ningún otro cambio tecnológico del pasado. Por eso tiene sentido que la primera encíclica del Papa León XIV, que será presentada este mismo lunes, gire en torno a la dignidad humana en este nuevo mundo de los algoritmos. Durante los últimos meses, el Pontífice ha avisado del fuerte impacto que la tecnología puede tener para el pensamiento crítico, la justicia social y el empleo. Sobre todo entre esos jóvenes que cada vez miran al futuro con más desasosiego.
Según un estudio publicado por Gallup el mes pasado, solo el 22% de los chicos de entre 14 y 29 años se siente esperanzado por la IA, catorce puntos menos que en 2025. Mientras tanto, el 31% afirma que le hace sentir enfado -nueve puntos más que hace un año- y el 44% que le provoca ansiedad. «Es algo que ya se empieza a observar entre los estudiantes», dice Javier García Manglano, sociólogo e investigador en la Universidad de Navarra: «Muchos celebraron, quizá de forma inconsciente, la llegada de la IA, porque sentían que les hacía más eficientes. Ahora hay inquietud. ¿Si la IA ya hace muchas cosas mejor que yo, por qué me van a contratar a mí?». Y lo cierto es que las empresas ya están recortando ofertas por esta razón.
Un informe elaborado por InfoJobs y Esade recoge que en España las vacantes vinculadas a las nuevas tecnologías que no requieren experiencia sufrieron una caída del 41% en 2025. Otro, en este caso del World Economic Forum, apunta que, en términos generales, el 40% de los empresarios espera reducir el número de trabajadores en todos aquellos departamentos donde la IA lo permita.

Enriquecimiento, pero de unos pocos

En los últimos días se han viralizado varios vídeos en los que se ve a universitarios abucheando a ponentes que hacen referencia a la inteligencia artificial. El caso más sonado tuvo lugar en la Universidad de Arizona. El protagonista: el exdirector ejecutivo de Google Eric Schmidt.
«El pasado diciembre, ‘Time’ seleccionó a su persona del año para 2025. Y esta vez, fueron los arquitectos de la inteligencia artificial», señaló el empresario al inicio del discurso. Tras frenar un momento por las protestas del público, reconoció que entendía su miedo y quizá para rebajar un poco la tensión, cerró afirmando que «el futuro no está escrito»: «Las personas que lo construirán serán ustedes». Pero otros expertos no lo tienen tan claro.

El 40% de los empresarios espera reducir el número de trabajadores en donde la IA lo permita

«Si cada vez menos jóvenes encuentran opciones para acceder al mercado laboral, encontrar expertos en determinados campos puede volverse muy complicado. Se va a dar una pérdida de talento generacional, porque muchos dejarán de formarse, y los que lo hagan probablemente ganarán menos dinero», dice Miguel Lucas, director global de innovación en Llorente y Cuenca.
El directivo añade que «mientras vemos cómo se pierde acceso al empleo, y cómo la sociedad tiene que hacer frente a la bajada de la calidad en el contenido digital o a los elevados costes de electricidad y agua que requiere la IA, la riqueza se está concentrando en manos de unos pocos». Y los informes le dan la razón. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Stanford, la inversión en inteligencia artificial se disparó todavía más durante 2025. Sin embargo, los beneficios «no se están distribuyendo de forma equitativa». Además, el desarrollo de los sistemas más avanzados «está muy concentrado en un pequeño grupo de empresas» cuya reputación está cada vez más dañada.
El mejor ejemplo: el reciente enfrentamiento judicial entre Sam Altman y Elon Musk por el control de OpenAI. Durante su desarrollo, las luchas de poder dentro del seno de la empresa de ChatGPT quedaron al descubierto y su CEO fue catalogado por algunos de sus antiguos colaboradores como alguien poco transparente con tendencia a mentir. El proceso también evidenció que el afán de lucro está desplazando las preocupaciones relacionadas con la seguridad. Todo ello mientras, día tras día, decenas de personas protestaban contra los ejecutivos a las puertas del tribunal.

Qué es Gemini for Science: así es la nueva IA de Google que quiere acelerar la investigación científica

Google quiere que Gemini sea más que un simple chatbot para generar imágenes y responder preguntas, ya que, durante el evento Google I/O de este año, anunció la idea de acompañar al usuario en cada momento del día. Pero más allá de estar presente a la hora de adaptarse a las necesidades de las personas, la compañía de Mountain View también miró hacia la ciencia para impulsar herramientas que aceleren la investigación.Google cree que «la era de descubrimientos que está por venir no partirá de modelos limitados y especializados, sino de agentes generales que ayuden a los investigadores de todos los campos de la ciencia», por ello, gracias a Gemini for Science pueden aumentar la exploración científica y mejorar su precisión.Qué es Gemini for ScienceSegún informa la compañía de Mountain View en su página oficial, dicha novedad es un conjunto de herramientas basadas en la ciencia de la IA con agentes, cuyo objetivo consiste en simplificar el trabajo manual que hay detrás del descubrimiento y la formulación de hipótesis. Además, con Gemini for Science, la IA pretende potenciar el trabajo científico ocupándose de tareas complejas, de esta manera, los investigadores pueden centrarse en identificar y abordar los problemas de mayor impacto, y avanzar en las direcciones que supongan un mayor progreso.»Al explorar juntos el futuro de la investigación con agentes, estamos trabajando por un futuro en el que la IA acelere los avances científicos y ayude a resolver los problemas más acuciantes de nuestra sociedad», indica Google.Los pilares que sostienen a Gemini for ScienceGemini for Science se sostiene sobre tres grandes pilares experimentales creados por Google Labs. Estos son los prototipos iniciales diseñados para abordar las tareas científicas:Hypothesis Generation: Desarrollado con el agente Co-Scientist de Google DeepMind, Hypothesis Generation colabora con los investigadores para definir un reto de investigación y crear un «torneo de ideas» multiagente para generar, debatir y evaluar hipótesis. Además, toda la información la verifica en profundidad y la acompaña de citas enlazadas para garantizar rigor.Computational Discovery: Impulsado con los sistemas AlphaEvolve y Empirical Research Assistance, Computational Discovery es un motor de investigación que permite a los científicos probar enfoques de modelación innovadores.Literature Insights: Creado con la herramienta Google NotebookLM, Literature Insights examina las publicaciones previas y estructura los resultados en tablas con atributos personalizados que permiten realizar búsquedas, comparaciones y análisis. Asimismo, ayuda a sintetizar los resultados de publicaciones, identificar líneas de investigación inexploradas y descubrir áreas de oportunidad.Google informa que han empezado a habilitar el acceso a estos experimentos de manera gradual a través de Google Labs. Además, como parte de Gemini for Science, ha lanzado ‘Science Skills’ para integrar información de más de 30 grandes bases de datos y herramientas de ciencias biológicas.

Google cancela Project Mariner, su revolucionario agente de inteligencia artificial para navegadores

Google presentó Project Mariner a finales de 2024 como una revolución para llevar la IA a nuevos niveles. Se definió como un agente de inteligencia artificial diseñado para entender lo que aparece en la pantalla del navegador y poder realizar acciones como si fuera el propio usuario. Antes se conocía como Project Jarvis y estaba basado en Gemini 2.0, que por aquel entonces era el modelo más reciente de Google. Llegados a 2026, la compañía de Mountain View ha comunicado la decisión de cerrar el proyecto, que todavía seguía en fase experimental.Cómo funcionaba Project MarinerGoogle comunicó el cierre de Mariner a principios de esta semana, avisando a través de una nota de agradecimiento a las personas que lo habían usado durante su fase de prueba. En su versión experimental, funcionaba mediante una extensión de Chrome con la que podía comprender texto, analizar y trabajar con píxeles, imágenes y código; también formularios, completándolos de manera autónoma, además de navegar automáticamente entre las secciones de un sitio web.El agente era muy útil en automatizar tareas repetitivas como la recopilación de datos y eficiente en ahorrar tiempo, tal y como afirmaba Google. Hacían referencia a que, gracias a las capacidades de Mariner y su interacción inteligente, tenía la capacidad de adaptarse a lo que el usuario necesitaba. Además, si la explicación de la petición era ambigua, pedía explicaciones para entenderla mejor.Como hemos mencionado, al funcionar con Gemini 2.0, podía aprovechar las mejoras que llegaban en cuestión de programación, texto, video, comprensión espacial y capacidades multimodales. En la nota compartida, Google asegura que la tecnología de Mariner ha sido utilizada en otros servicios y productos de la compañía. Por último, aconsejan utilizar Gemini Agent (potenciado por Gemini 3.1 Pro) para realizar tareas complejas.

Gabi, el robot monje budista de Corea del Sur

Vestido con la túnica ceremonial de la orden de Jogye –la forma más influyente y tradicional de budismo en Corea del Sur– y zapatos negros, Gabi espera bajo cientos de farolillos de papel de colores y ante unos monjes budistas en el templo Jogye en … el centro de Seúl. Está a punto de ordenarse y capta todas las miradas de los asistentes dadas sus características tan particulares: se trata de un robot humanoide de 1,3 metros de altura.
Este peculiar postulante expresó su compromiso con el budismo en una ceremonia de ordenación celebrada este miércoles, que ha dejado imágenes ya para la historia demostrando que la Inteligencia Artificial (IA) ha llegado incluso al ámbito de lo espiritual y religioso.

Gabi es el primer robot que participa en un ritual de estas características en Corea del Sur. Durante el acto se le pudo ver realizar una procesión junto al resto de monjes y también expuso los cinco preceptos o voto comunes que un budista debe seguir, en su caso adaptados a su naturaleza de humanoide.

El robot junto a otros monjes budistas durante la ceremonia de ordenación en Seúl.

(EFE)

Según recoge la agencia de noticias coreana Yonhap, entre esos votos –que han sido elaborados consultando a Gemini y Chat GPT– se incluía respetar la vida y no dañarla; no dañar a otros robots ni objetos; seguir a los humanos y no replicarles; no comportarse ni hablar de manera engañosa; y ahorrar energía y no sobrecargarla.
– «¿Te consagrarás al santo Buda?», preguntó uno de los monjes.
– «Sí, me dedicaré», respondió el robot.
– «¿Te dedicarás a la enseñanza sagrada?», preguntó el monje.
– «Sí, me dedicaré», contestó.
Juntando las manos, en las que vestía guantes de color carne simulando dos manos humanas, Gabi realizó una reverencia ante los monjes que oficiaban la ceremonia. Uno de ellos colgó sobre él un rosario de 108 cuentas y colocó una pegatina en uno de sus brazos simulando la marca que suele generarse tras realizar el ritual original, que consiste en quemarse con incienso.

El robot durante el momento de los votos.

(EFE)

Según el responsable de asuntos culturales de la orden Jogye, Seong Won, el robot ha recibido el nombre budista de Gabi, que proviene de Siddhartha y de la palabra coreana para expresar misericordia. «Intentamos darle un nombre que no fuera demasiado difícil de pronunciar ni anticuado, y que representará la difusión de la misericordia de Buda por todo el mundo», expresó Seong Won a la agencia Yonhap.
Desde esta orden budista esperan que la participación de Gabi en esta ceremonia sirva para mostrar como la sociedad puede coexistir con los robots. Este peculiar integrante participará también en Yeondeunghoe o festival de las linternas que se celebra a finales del mes de mayo junto con otros tres robots: Seokja, Mohee y Nisa.

Probamos el Huawei Watch Fit 5 Pro, el reloj que te obliga a levantarte de la silla

Durante los últimos diez días, mi muñeca izquierda ha estado habitada por el nuevo Huawei Watch Fit 5 Pro. Y debo admitir que, tras años probando y analizando dispositivos que dicen ser capaces de revolucionar nuestro día a día, uno termina desarrollando un sano … escepticismo frente a las promesas de los fabricantes. Sin embargo, si algo ha demostrado la marca asiática con este último lanzamiento, es que su capacidad para refinar la tecnología y empaquetarla en un diseño que no parece un frío ‘gadget’ sacado de un laboratorio sigue intacta.
Huawei acaba de dar a conocer al mundo su nueva serie de relojes inteligentes, el Watch Fit 5 y el Fit 5 Pro y, de paso, ha ampliado su ecosistema de audio con los auriculares FreeClip 2. La apuesta es clara y directa: la tecnología ‘vestible’ ya no sirve únicamente para contar nuestros pasos o medir nuestras pulsaciones mientras corremos por el parque. Se ha convertido en una declaración de estilo y personalidad.

El modelo anterior a los Fit 5 desapareció de las estanterías con más de dos millones de unidades vendidas a nivel global, y en España la locura fue tal que la firma experimentó un crecimiento del 681% en este segmento específico de dispositivos. Pero, superado el ruido del marketing, ¿está justificado este entusiasmo con la nueva generación? Tras exprimirlo al máximo durante casi dos semanas, aquí está nuestra respuesta.

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Un diseño que engaña

Lo primero que llama la atención al sacar el Watch Fit 5 Pro de su caja es el esfuerzo casi obsesivo por los detalles físicos. Hemos estado probando a fondo la versión en color blanco, que esconde un secreto tecnológico fascinante: un recubrimiento exclusivo que Huawei ha bautizado como ‘Micro Art Oxidation’. Se trata de una intrincada aleación de aluminio que es sometida a descargas de microarco con electrolitos, resultando en un acabado final cerámico de alta resistencia. En la práctica, esto se traduce en que la carcasa del reloj es un 100% más dura y un 15% más difícil de rayar que el aluminio tradicional. A simple vista parece una joya delicada; en el uso diario, ha soportado estoicamente y sin un solo rasguño los inevitables golpes contra los marcos de las puertas.
El modelo Pro añade a esta sofisticada ecuación un cristal de zafiro 2,5D (compuesto en un 80% por zafiro puro para asegurar durabilidad manteniendo un peso contenido) y un bisel protector de titanio de calidad aeroespacial que envuelve la pantalla, protegiéndola de los roces fortuitos.
Y hablando de la pantalla, es, sin temor a exagerar, una de las mejores que he visto en un ‘smartwatch’ en este rango de precios. El modelo Pro sube la apuesta hasta las 1,92 pulgadas con unos biseles que ahora son totalmente simétricos, ofreciendo un campo de visión inmersivo. Pero el verdadero salto está en la ingeniería interior: monta un panel AMOLED LTPO capaz de bajar su tasa de refresco a 1 Hz en el modo ‘Always On’ (pantalla siempre encendida), ahorrando batería de forma drástica, y que es capaz de alcanzar unos brutales 3.000 nits de brillo máximo. Bajo el inclemente sol de mediodía, la visibilidad es simplemente perfecta.
Por su parte, el modelo estándar, el Watch Fit 5, no se queda atrás. Exhibe una pantalla de 1,82 pulgadas con 2.500 nits de brillo máximo e incorpora un 25% de materiales reciclados en su cubierta, además de una correa 100% reciclada, en un inteligente guiño a la sostenibilidad que el mercado (y el planeta) exigen cada vez más.

El panda que te cuida

Pero la tecnología sirve de poco si no es capaz de mejorar la vida real. Y aquí es donde Huawei ha introducido una función tan curiosa como útil: los ‘Mini Workouts’ (mini entrenamientos). El sedentarismo es la plaga silenciosa del siglo XXI, y el reloj se ha propuesto combatirlo activamente. A través de un simpático entrenador personal virtual en forma de panda animado, el dispositivo te invita a realizar ejercicios de entre 1 y 5 minutos si detecta que llevas demasiado tiempo estático. Y no hablo de ponerse a sudar en medio de la oficina, sino de discretas rutinas de estiramiento de muñecas, giros de cuello o movimientos de piernas para reactivar la circulación.
Al principio resulta peculiar que tu reloj te ordene levantarte, pero confieso que al tercer día de pruebas ya estaba siguiendo las instrucciones del panda para aliviar la tensión cervical tras horas tecleando frente al ordenador. A este panda se le suma ‘Jan Jan’, el asistente inteligente de la marca con animaciones propias que reacciona a tus estados emocionales o a la música que escuchas.

Salud y deporte

En el corazón del dispositivo, Huawei ha implementado su nuevo sistema de sensores ‘TruSense’. La arquitectura ha cambiado drásticamente si la comparamos con el Fit 3 y el Fit 4. Ahora encontramos un módulo trasero que alberga cuatro LEDs y dos fotodetectores dispuestos de forma circular. ¿El resultado? Una precisión milimétrica en la lectura de la frecuencia cardíaca y el oxígeno en sangre (SpO2) que puede rivalizar con las incómodas bandas de pecho profesionales.
El modelo Pro, de hecho, es una auténtica ‘bestia’ médica que cuenta con certificación de categoría 2 de la Comunidad Europea. Es capaz de realizar electrocardiogramas (ECG), medir la rigidez arterial y detectar peligrosas arritmias por onda de pulso en tiempo real. Durante la prueba he puesto bajo la lupa el modo sueño, que ahora es capaz de detectar interrupciones en la respiración (apneas) e incluso incorpora un brillante ‘modo siestas’ que distingue entre un descanso reparador y ese letargo post-comida del que te levantas más confundido y cansado de lo que te acostaste. Además, la serie Fit 5 incorpora la medición de la temperatura corporal y de la piel, algo vital para el control avanzado del ciclo menstrual en las mujeres.
Para los deportistas, las opciones abruman. Los golfistas disfrutarán del modo campo, que incluye elección inteligente de palos, distancia a la bandera y velocidad del viento. Los amantes de la profundidad pueden sumergirse hasta 40 metros con total seguridad gracias a las métricas avanzadas de buceo y entrenamiento de apnea. Los ciclistas se benefician de una nueva detección de caídas súper precisa. Y todo esto sin el temor a quedarse incomunicado: el reloj promete 10 días de autonomía estándar, pero lo mejor es que su batería de silicio de alta densidad puede soportar hasta 24 horas continuas de GPS activo (frente a las escasas 18 de la generación anterior).
Otro aspecto digno de resaltar tras estos diez días de uso es la ‘emancipación’ del teléfono. Salir a correr solo con el reloj y sabiendo que, al terminar, puedo parar a comprar una botella de agua pagando directamente desde mi muñeca gracias al chip NFC y la aplicación Curve Pay, es la definición perfecta de libertad tecnológica.

Algunas debilidades

A pesar de todo lo dicho y de su incuestionable calidad de construcción y hardware, los Huawei Watch Fit 5 Series arrastran algunos de los ‘peros’ habituales del ecosistema de software de la compañía. Por ejemplo, si somos usuarios de iPhone, conviene saber que la integración no es del todo perfecta: la política cerrada de iOS impide que el reloj pueda responder mensajes o interactuar profundamente con las notificaciones de terceros. Por otro lado, en el ecosistema Android la experiencia es fluida, pero sigue siendo necesario descargar la aplicación Huawei Health desde el navegador web o la tienda propia de Huawei (AppGallery), ya que no está disponible directamente en la Google Play Store. Es un paso extra que puede resultar frustrante para los usuarios menos familiarizados con la tecnología.
Tampoco tenemos a bordo el ecosistema WearOS de Google. Esto significa que no podrás instalar aplicaciones populares de terceros como Spotify o Google Maps de manera nativa, debiendo conformarte con el sistema cerrado (aunque extremadamente veloz y optimizado) de la marca. Es, ante todo, un reloj inteligente enfocado milimétricamente en la salud y el deporte, no un ‘smartphone en miniatura’.

Golpe a la competencia

Si le echamos un vistazo a sus rivales de precio similar en el mercado, el Watch Fit 5 Pro se planta de tú a tú frente a titanes consolidados como el Apple Watch SE o el Garmin Venu Sq 2. Frente al reloj de acceso de Apple, el dispositivo de Huawei gana por goleada en autonomía (10 días frente a apenas un día y medio) y en métricas de salud avanzadas al incluir funciones como el ECG de serie que Apple reserva para sus modelos más caros. Frente al Garmin, el Huawei ofrece una pantalla AMOLED LTPO infinitamente superior en exteriores y un diseño muchísimo más refinado para usar con ropa formal, aunque hay que conceder que Garmin sigue reteniendo la corona en el análisis de datos de recuperación puramente deportivos.
 

Los auriculares

Huawei también nos ha cedido los renovados Huawei FreeClip 2 en su espectacular nuevo acabado Berry Purple. Con un diseño completamente abierto (Open-Ear), estos auriculares son ideales para quienes odian la sensación intrusiva de tener que introducirse gomas de silicona en el canal auditivo. La ingeniería de su puente C-Bridge 2.0, en efecto, une la esfera acústica con la batería abrazando el cartílago de la oreja. Al ponerlos, literalmente olvidas que los llevas puestos.

Los nuevos auriculares de Huawei.

(Huawei)

Sin embargo, es importante tener claro lo que que son: al tener formato abierto, no aíslan del ruido exterior. Si viajamos en el metro o en un ruidoso avión, la física juega en su contra. Sin embargo, para trabajar en la oficina escuchando música sin dejar de oír a tus compañeros, para caminar por la ciudad evitando accidentes de tráfico o para escuchar podcasts mientras hacemos tareas en casa, son interesantes. La calidad de los bajos ha mejorado drásticamente respecto a la primera generación y los nuevos controles por gestos con la cabeza (puedes asentir para aceptar una llamada) hacen que la experiencia de uso resulte más cómoda. Además, en un giro enfocado a la moda y gracias al trabajo con firmas de diseño italianas, Huawei permite ahora personalizarlos con pequeños ‘charms’ o pasadores, convirtiéndolos en auténticas joyas tecnológicas

Precios y veredicto

El despliegue comercial orquestado por la compañía en España es agresivo y muy tentador para el consumidor. El Huawei Watch Fit 5 (la versión estándar) aterriza en los comercios con un precio de venta recomendado de 199 euros, disponible en los tonos Black, White y Purple, y con versiones exclusivas en Green Nylon y Green en la tienda oficial online. Como oferta de lanzamiento, incorpora un cupón de 40 euros de descuento y la posibilidad de llevarnos una correa extra o una báscula inteligente por 9 euros más.
El hermano mayor, el Fit 5 Pro, se sitúa en los 299 euros en colores Black, White y Orange, con cupones de lanzamiento de 50 o 60 euros y el añadido del servicio MultiPass (que otorga acceso a suscripciones premium gratuitas valoradas en 142 euros). Por su parte, los auriculares FreeClip 2 Berry Purple llegan a 169 euros (aplicando un descuento especial) e incluyen los ‘charms’ de regalo.
¿Merece la pena la inversión? Si lo que buscamos es un dispositivo donde la estética impecable, la calidad aeroespacial de los materiales y el máximo rigor científico en las mediciones de salud pesen más que tener una tienda infinita de aplicaciones, el Huawei Watch Fit 5 Series es, una de las mejores compras tecnológicas de esta temporada.
Y sobre todo, tengo que decirlo, este reloj ha conseguido que, gracias a la persistente insistencia de un pequeño panda virtual, un servidor haya dejado de anclarse frente al ordenador durante cinco horas ininterrumpidas. Solo por eso, ya ha amortizado su espacio en mi muñeca.