Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


Análisis: 12 deseos para las Familias Empresarias en 2021

Si hacemos con fe nuestras costumbres, en especial visualizando que ya se cumplieron, tendremos una reactivación económica y lo más importante podemos volver a reencontrarnos.

Foto: Unsplash

Por Gonzalo Gómez Betancourt,

Nuestras tradiciones de fin de año hispanoamericanas deberíamos aplicarlas no solo a lo personal sino a nuestras empresas, dice la creencia que si visualizamos los deseos y los sentimos como si ya estuvieran ocurriendo, es el “secreto” para que éstos se cumplan. A continuación, una docena de deseos que espero sean pedidos con las doce uvas de fin de año, y así evitar las trampas más profundas de las familias empresarias.

Se que lo que voy a escribir solamente va a ser entendido por un grupo de lectores hispanoamericanos, que por muchos años han vivido las tradiciones de los abuelos. Recuerdo con mucha alegría cuando siendo estudiante de doctorado en España, en una reunión de fin de año con otros amigos europeos, compartíamos algunas de nuestras costumbres más tradicionales, como comer las tradicionales doce uvas, una al son de cada campanada de media noche, mientras pedimos un deseo por uva que debe cumplirse de manera imperativa el siguiente año.

Igualmente, los suramericanos de esa reunión, un poco más extrovertidos que los demás, les tratamos de enseñar costumbres más aguerridas, mientras nuestros amigos europeos nos miraban con mucha extrañeza. Y no era para menos, porque estábamos vestidos de un impecable atuendo blanco, al estilo de nuestro permio nobel Gabriel García Márquez al recibir su investidura; también llevábamos puesta ropa interior amarilla para atraer la buena suerte; a las doce en punto salíamos a recorrer la cuadra con un maleta con el ánimo de viajar más y más; incluso abríamos todas las puertas de la casa para que se fuera el año; y lo que ni siquiera los bomberos de Barcelona entendieron nunca, era la quema del muñeco del “año viejo” que llevaba la cara del personaje del año, por supuesto en 2020 tendrá la cara del Covid-19.

Ahora con mucho deseo les digo a todos nuestros amigos hispanoamericanos que vivamos estas costumbres al máximo para que se vaya bien lejos este año, para que nunca nos vuelva a tocar uno así, y que jamás regrese. Voy a referirme a doce deseos que sugiero pedir con la reconocida tradición hispanoamericana de las doce uvas.

Primera Uva: Desear con mucho fervor que las vacunas del covid-19 funcionen, sin dejar efectos secundarios, y que logremos ganarle la batalla a este virus y sus futuras mutaciones.

Segunda Uva: Desear que los mercados se tranquilicen y que tengamos un precio del petróleo estable, al igual que una devaluación equilibrada del dólar y sin sobresaltos.

Tercera Uva: Desear con mucha fuerza que la reforma tributaria, no sea igual que siempre, en la cual terminamos pagando los empresarios todo.

Cuarta Uva: Desear con mucha fuerza que la reforma laboral y pensional, les facilite la vida a nuestros empresarios, para que puedan continuar con su labor de generación de empleo, no haciéndola más onerosa al contratar personal, sino más flexible y de esta manera reactivar el empleo. Esperamos igualmente que la reforma pensional no sea para hacer más gravosos los costos para las empresas, ya hemos tenido muchas pérdidas este año para adicionarle algo más. Incluso esperamos la eliminación de ciertos gastos hacia las cajas de compensaciones que no tiene sentido actualmente.

Quinta Uva: Desear estar acompañados de los mejores miembros de junta directiva independientes para que nuestras familias puedan tener el beneficio de dejar de tomar decisiones emocionales en las empresas. En especial que estos quieran y sepan actuar como buenos miembros de junta, sin sucumbir a los deseos del accionista familiar que ostenta el poder, sino que siempre piense que es lo mejor para la empresa y todos los stakeholders.

Sexta Uva: Desear con mucha fuerza para que nuestro flujo de caja siempre este positivo, pidiendo que los bancos entiendan la situación de nuestros negocios, sin pedirnos más garantías reales, que las que da el mismo gobierno y que estemos en ese listado de empresas que pueden acceder a los mismos. Que nuestros proveedores más importantes nos den 60 días más de plazo, sin pedírselo y que nuestros clientes más grandes reconozcan el esfuerzo que hicimos al financiarlos por tanto tiempo, y que estemos en los primeros de la lista para que nos paguen lo más pronto posible toda la cartera vencida. Igualmente, para que la DIAN no busque más excusas insensatas para devolver los impuestos de IVA, retención en la fuente y renta.

Séptima Uva: Desear con mucha fuerza que contemos con el mejor personal que pueda entender, estos nuevos mercados y los nuevos hábitos de nuestros consumidores; para que nuestra firma diseñe productos y servicios más adecuados; y que encontremos la mejor manera de hacérselos llegar de una forma eficiente a nuestros clientes y consumidores.

Octava Uva: Desear tener una diversificación del patrimonio familiar tanto de negocio como de país, para no colocar los huevos en la misma canasta y diluir el riesgo en algún porcentaje.

Novena Uva: Desear que las siguientes generaciones busquen traer sus emprendimientos a la empresa familiar y que la firma tenga los mecanismos para facilitar el surgimiento de estos negocios.

Décima Uva: Desear que las actuales y futuras generaciones se formen como buenos propietarios de empresa y de esta manera dejar de caer en las trampas familiares.

Décimo primera Uva: Desear que los individuos de cada familia realicen un trabajo de desarrollo individual para que puedan primero resolver sus temores, frustraciones, ansiedades y de esa manera poder coexistir en comunidad familiar y empresarial.

Décimo segunda Uva: Para que nuestros hijos sigan comprendiendo las ventajas del capitalismo consciente, y que no caigan ante las enseñanzas de personas, sin prueba alguna, de los beneficios de un comunismo disfrazado de socialismo. Igualmente, pedimos que los regímenes de países hermanos finalicen pronto.

Estimados lectores, son doce deseos que van desde aspectos del entorno empresarial, al patrimonial y familiar, para no caer en las dramáticas trampas familiares, que suelen acabar con nuestro legado en pocos años.

Bienvenido 2021, si hacemos con fe nuestras costumbres, en especial visualizando que ya se cumplieron, tendremos una reactivación económica y lo más importante podemos volver a reencontrarnos. “Feliz año 2021”.

Ph.D. – CEO, Legacy & Management Consulting Group.

 

Artículos Relacionados