Publicado: septiembre 12, 2026, 2:48 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/jinping-asiste-cumbre-brics-india-mejorar-lazos-20260912094053-nt.html
Si caben dudas respecto a la existencia misma del llamado Sur Global –esa locución que pretende aunar a los paÃses no desarrollados en un bloque geopolÃtico–, no digamos ya respecto a quién lo lidera. Los dos mandatarios con pretensiones de hacerlo, el lÃder chino Xi … Jinping y el primer ministro indio Narendra Modi, mantienen este fin de semana un encuentro para comprobar hasta qué punto resultan compatibles sus respectivas visiones de la relación bilateral y el mundo en general.
Xi realiza su primer viaje a India en siete años con motivo de la celebración de la cumbre de los BRICS, otro acrónimo elevado a categorÃa difusa. Este organismo, concebido como contrapeso a Occidente, no cuenta con la fuerza de un propósito común pero sà con la de los números, pues aglutina a la mitad de la población terrestre, dos quintos del PIB global y un cuarto del comercio internacional. Once lÃderes acudirán a la cita, con un mundo cada vez más convulso por contexto.
De entre las conversaciones que el evento propiciará, ninguna tan relevante como la del chino y el indio, todavÃa inmersos en un proceso de reconciliación. En junio de 2020, unas escaramuzas en la disputada frontera del Himalaya dejaron decenas de soldados muertos y provocaron una profunda crisis diplomática. El largo periodo transcurrido desde la última visita da prueba de ello: en 2023 Xi decidió ausentarse de la cumbre del G20 en Nueva Delhi y enviar en su lugar al primer ministro Li Qiang.
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José Ignacio de la Torre
Ambos mandatarios retomaron el diálogo durante la cumbre de los BRICS de 2024 en Kazán, en Rusia, y la animosidad quedó públicamente aparcada con su encuentro presencial en agosto del año pasado en la ciudad china de Tianjin, con motivo de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), también la primera visita de Modi a China en siete años.
En aquella reunión, Xi instó a ser «socios, no rivales», de modo que la danza del dragón y el elefante, como gusta de caracterizar la diplomacia china, pueda ser «cooperativa». Modi, complaciente, ofreció su «compromiso con el progreso de la relación basada en el respeto mutuo, la confianza y las sensibilidades». Ambos enfatizaron asimismo la importancia de la estabilidad en la frontera.
Desde entonces, China y la India han retomado los vuelos comerciales directos y la admisión recÃproca de corresponsales. Sin embargo, prevalecen disputas en materia económica. India, por ejemplo, critica los controles a la exportación de maquinaria y recursos como equipos de perforación de túneles o tierras raras, según han revelado fuentes diplomáticas a ABC. La cooperación, además, se ha puesto a prueba por el desastre natural entre China y Nepal, que ha afectado a decenas de peregrinos indios en suelo chino.
Amistades sospechosas
Pese a las expectativas generalizadas, el desplazamiento de Xi no quedó confirmado hasta apenas 48 horas antes. El silencio oficial, sumado a la ausencia de un encuentro la semana pasada en la cumbre de la OCS celebrada en Bishkek, Kirguistán, desató las dudas. Sin embargo, estas mismas fuentes sostienen que la decisión de no mantener entonces una reunión no evidencia la fragilidad de los lazos sino todo lo contrario, pues ante la proximidad de una visita que para entonces ya se daba por segura ambos optaron por priorizar otras agendas.
«China y la India están preparando una reunión bilateral entre el presidente Xi y el primer ministro Modi», ha confirmado este viernes la portavoz del ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, quien ha enfatizado que se trata del «tercer año consecutivo en el que ambos lÃderes se reunirán».
«China trabajará con la India para seguir las directrices estratégicas marcadas por ambos mandatarios, abordar las relaciones bilaterales desde una perspectiva estratégica y de largo plazo, intensificar la comunicación, reforzar la cooperación, gestionar adecuadamente las diferencias y convertirse en buenos vecinos y socios que contribuyan al éxito mutuo», ha añadido durante la rueda de prensa diaria del organismo.
«China trabajará con la India para reforzar la cooperación, gestionar adecuadamente las diferencias y convertirse en buenos vecinos y socios»
Mao Ning
Portavoz de Exteriores de China
Ahora bien: en el proceso no solo intervienen factores bilaterales. El precipitado apaciguamiento del año pasado que reconfiguró el orden regional se vio acelerado por la presión del presidente estadounidense Donald Trump contra la India por su importación de petróleo ruso, en forma de punzantes aranceles del 50%.
Xi, por tanto, aspira a continuar incentivando la distancia entre la India y Estados Unidos, en particular en lo tocante a su cooperación en materia de seguridad a través del Quad –junto a Japón y Australia–. Modi, por su parte, pretende seguir explotando su privilegiada posición geopolÃtica que le permite interactuar a un lado y otro.
El viaje remata una gira internacional del lÃder chino que le ha llevado de Kirguistán y la India previo paso por Egipto, donde ha realizado una visita de Estado. Este periplo, particularmente notable puesto que Xi cada vez se prodiga menos más allá de sus fronteras, viene a explotar un terreno diplomático favorable a sus intereses.
Asà lo plasmaba la última edición del estudio anual de opinión pública realizado por el Centro de Investigaciones Pew, publicado el pasado mes de julio, según el cual China ya goza de mejor imagen que EE.UU. a nivel global tras el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Todos estos intereses cruzados estarán presentes este fin de semana en Nueva Delhi, donde también se personarán otros lÃderes internacionales, entre los que destacan el ruso VladÃmir Putin, el iranà Masoud Pezeshkian y el filipino Ferdinand Marcos Junior.
