Publicado: septiembre 11, 2026, 12:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/dos-policias-portugueses-juzgados-tortura-violacion-detenidos-20260911180534-nt.html
Dos agentes de la Policía de Seguridad Pública (PSP) portuguesa se sientan desde este viernes en el banquillo acusados de torturar, agredir y someter a abusos sexuales a personas detenidas en la comisaría del Rato, en el centro de Lisboa. Las víctimas eran, … en su mayoría, personas especialmente vulnerables: sin hogar, drogodependientes, inmigrantes o detenidos por pequeños delitos.
El juicio que comenzó este viernes en el Tribunal de la Relación de Lisboa, se celebrará a puerta cerrada. Solo podrán permanecer en la sala las personas directamente implicadas en el proceso y la lectura de la sentencia será la única sesión abierta al público. El Consejo Superior de la Magistratura portugués justificó la decisión por «la naturaleza de los delitos» y por la necesidad de proteger «la dignidad, la intimidad y la vida privada» de los participantes en el proceso, especialmente de las presuntas víctimas.
El tribunal considera además que durante las sesiones deberán abordarse asuntos de «elevada sensibilidad». A la entrada del tribunal, Filipa Duarte Gonçalves, abogada de uno de los acusados, confirmó a los periodistas que las sesiones se desarrollarían a puerta cerrada. La lectura de la sentencia será la única sesión abierta a periodistas y público.
Noticia relacionada
-
Virginia López
Puñetazos, bofetadas y abusos sexuales
Los hechos que ahora llegan a juicio habrían ocurrido entre julio de 2024 y marzo de 2025. Según la acusación del Ministerio Público, los dos policías golpearon presuntamente a personas que habían detenido con «puñetazos, bofetadas y culatazos en la cabeza». Algunos de aquellos episodios fueron además grabados o fotografiados junto a las propias víctimas.
La acusación sostiene que en algunos casos los agentes llegaron a sodomizar, o lo intentaron, con un objeto a hombres que se encontraban detenidos. Parte de las imágenes de los abusos habrían sido posteriormente compartidas en grupos de WhatsApp en los que participaban decenas de otros miembros de la PSP.
La investigación apunta a un patrón en la elección de las víctimas. Se trataba principalmente de personas con problemas de drogadicción, sin hogar, extranjeros en situación irregular o individuos detenidos por delitos menores; personas, por tanto, en situaciones particularmente vulnerables y con escasa capacidad para defenderse o denunciar lo ocurrido.
Antes de llegar a juicio, el caso pasó por la fase de instrucción para determinar si existían pruebas suficientes para sentar a los policías en el banquillo. La jueza concluyó que había «indicios suficientes» a partir de la investigación llevada a cabo por el Ministerio Público, por lo que existe uma «seria probabilidad» de que los acusados sean finalmente condenados.
29 delitos para el principal acusado
El principal acusado tiene solo 22 años y permanece en prisión preventiva desde su detención, en julio de 2025. Responde por un total de 29 delitos: seis de tortura, cinco de violación —cuatro en grado de tentativa y una consumada—, siete de abuso de poder, tres de lesiones cualificadas, dos de falsificación documental, dos de robo, uno de hurto cualificado, uno de violación de correspondencia y dos de tenencia de armas prohibidas.
El segundo policía, de 26 años, fue detenido en la misma operación y se encuentra actualmente en prisión domiciliaria. Está acusado de siete delitos: dos de tortura, tres de abuso de poder, uno de lesiones y otro de tenencia de armas prohibidas.
Vídeos difundidos en grupos
El proceso que ahora llega a juicio constituye solo una parte de una investigación mucho más amplia sobre presuntos abusos cometidos por policías vinculados a la comisaría del Rato.
Existe un segundo procedimiento, todavía bajo investigación del Ministerio Público, en el que se indagan hechos similares y la posible participación de otros agentes. Desde julio de 2025, se han efectuado varias operaciones policiales y detenciones y ha revelado, según los investigadores, la existencia de grupos de WhatsApp en los que circulaban imágenes de algunas de las agresiones.
Esta segunda investigación ha sido declarada de especial complejidad debido al elevado número de sospechosos, muchos de ellos miembros de la policía, así como debido al número de testigos que deberán ser interrogados y a la gravedad de los delitos investigados, entre ellos tortura, tratamientos crueles, degradantes o inhumanos, violación, lesiones cualificadas y abuso de poder.
Uno de los elementos que agrava el caso es que los presuntos abusos no solo se habrían repetido durante meses, sino que algunos fueron grabados y posteriormente compartidos, acompañados de comentarios de especial gravedad, en grupos de WhatsApp en los que participaban decenas de policías; una exposición que añadía a las agresiones la intención de humillar a las víctimas.
