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Opinión: Del miedo a la confianza, liderazgo en cuarentena

«Durante mi vida he visto que algunas compañías trabajan en la dinámica de los ejércitos: un comandante (jefe) da órdenes a sus soldados (empleados). Tal vez en algún momento esto funcionó, pero creo que ahora es más importante ser líder que jefe; ganarse ese liderazgo con cercanía, dejar el ego atrás».

Por: Sylvester Feddes

Soy Holandés. Hace un año llegué a Colombia con el propósito de enfrentar nuevos desafíos en mi carrera profesional, conocer este bello país y, como tengo esposa colombiana, también quería que mis hijos pudieran disfrutar de sus raíces. Y entonces, como a todo el planeta, nos llegó la pandemia y sacudió nuestros planes. De un día para otro, mis hijos terminaron su año escolar en la virtualidad, mi hija inició un emprendimiento desde casa y yo comencé a liderar un equipo de 300 personas a la distancia. ¿Cómo adaptarse a un cambio tan intempestivo sin perder el foco en los pacientes a los que nos debemos y al mismo tiempo garantizar el bienestar de nuestros empleados?

La respuesta nos la fue revelando la frase que resume la misión de nuestra empresa, la medicina para mejorar y extender la vida de las personas. Por supuesto había que reimaginar muchas cosas después de la llegada del Covid-19 y la cuarentena. Siempre me ha emocionado la idea de aprender a ser un mejor líder. Y en estos últimos meses he corroborado una vez más que la base para trabajar a la distancia es la confianza que tengamos el uno por el otro. Cuando trabajamos juntos en el mismo espacio es más fácil entender la corporalidad, detectar con una mirada o un gesto, lo que la otra persona piensa o siente. Ver a una persona a los ojos y escuchar con claridad su voz nos hace sentir cercanos, más seguros. Eso es mucho más difícil hacerlo a través de una pantalla.

Entonces, lo primero que tuvimos que reimaginar fue cómo preservar y nutrir esa confianza, aunque estuviéramos lejos. Las lecciones han sido muchas: ponernos en función de nuestro propósito y de la visión de largo plazo. Seguir creyendo en nuestra gente, dándoles libertad de hacer su trabajo y no agobiándolos con un control riguroso para suplir la distancia física. Hay que darles más autonomía a las personas para que hagan lo pertinente y tomen las decisiones que les corresponde. Y eso implica estar dispuesto a que se cometan más errores.

Una pandemia produce miedo; una cuarentena eleva nuestros niveles de estrés. Y esa sensación de incertidumbre no se combate con más presión y ansiedad. Todo lo contrario, debemos trabajar con la empatía necesaria para entender que cada ser humano reacciona diferente ante una crisis y que no todos tenemos la resiliencia para seguir trabajando como antes. Seguir trabajando en la construcción de la cultura de la empresa ha sido fundamental.

Durante mi vida he visto que algunas compañías trabajan en la dinámica de los ejércitos: un comandante (jefe) da órdenes a sus soldados (empleados). Tal vez en algún momento esto funcionó, pero creo que ahora es más importante ser líder que jefe; ganarse ese liderazgo con cercanía, dejar el ego atrás.

Hoy puedo decir que la virtualidad me permitió conocer mucho más a mi equipo y ellos a mí. Por supuesto no todo ha sido color de rosa. Hemos tenido diferencias y bastantes tropiezos. Y la clave para levantarnos de nuevo ha sido las ganas de hacer las cosas bien porque conversamos con sinceridad, por que buscamos confiar el uno en el otro, respetando los límites entre el trabajo y la vida personal, que antes eran tan claros, y hoy se volvieron indefinibles.

Mis padres, que son personas de la tercera edad, hace 4 meses no sabían cómo realizar una videollamada a pesar de que sus nietos estuvieran a kilómetros de distancia y esa fuera la única forma de estar cerca a ellos. Además, decían que nunca lo iban a lograr. Pues, Oh sorpresa, la necesidad los obligó a aprender. Cuando la voluntad existe, la limitación está sólo en la mente. Lo interesante es que lo mismo nos pasó a todos los demás. ¿O cuántos no afirmábamos que el trabajo remoto era insostenible en términos de productividad para una empresa?

Mi recorrido en Colombia ha sido corto y todavía tengo mucho por aprender, pero en estos meses, he entendido algo sumamente valioso: Empoderar y confiar en los demás es la mejor forma de reimaginarse para seguir nutriendo las raíces de un equipo sólido y consistente. Una pantalla y un micrófono son los aliados más importantes para seguir construyendo confianza y derribar las barreras físicas impuestas por la pandemia.

Gerente General Pharma para la Región Andina de Novartis, experto en cultura organizacional

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