Publicado: mayo 6, 2026, 12:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/trump-suspende-corredor-maritimo-estrecho-ormuz-20260504063110-nt.html
La guerra que ayer estaba ganada hoy entra en pausa. Y no por falta de músculo militar. En cuestión de horas, Donald Trump ha pasado de defender que tenía control total sobre el estrecho de Ormuz a pisar el freno y abrir un compás de … espera. En un mensaje en sus redes sociales, el presidente anunció la noche del martes que decide frenar temporalmente el llamado Proyecto Libertad en el estrecho de Ormuz para «ver si un acuerdo puede cerrarse» con Irán, dejando claro al mismo tiempo que el bloqueo seguirá «en pleno vigor».
El movimiento no es menor. Primero porque contradice todo lo que él y su gobierno llevaban diciendo durante todo el martes. La Casa Blanca había presentado esa apertura de un corredor en el Estrecho como símbolo de dominio militar, prueba de que Washington había doblegado la capacidad iraní. Ahora, sin embargo, el argumento cambia, y el presidente dice que precisa «dar espacio» a una posible negociación con Teherán.
Es el ya habitual giro de guion que define este conflicto desde su inicio el 28 de febrero. Escaladas, amenazas, retiradas tácticas, cambios constantes. Y finalmente, ahora, una pausa negociadora. Todo ello sin que sobre el terreno haya cambiado lo esencial: Irán sigue teniendo capacidad de respuesta, el estrecho sigue siendo un cuello de botella global y cada tránsito marítimo continúa siendo una apuesta de riesgo.
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David Alandete
Es llamativo este mensaje de Trump porque horas antes su secretario de Estado, Marco Rubio, había dicho en la Casa Blanca que el corredor estaba abierto y que aquello era ya el final del conflicto. Antes incluso, su secretario de Defensa, Pete Hegseth, celebró la apertura de esa vía, de la que dijo que era un «regalo» de Estados Unidos al mundo.
En el golfo Pérsico quedaban unos 2.000 barcos con cerca de 20.000 marineros civiles atrapados, con mercancías que van desde crudo y fertilizantes hasta productos básicos. Apenas dos buques lograron cruzar el lunes con fuerte escolta norteamericana. Ahora, Trump parece haber encontrado otras vías, aun a pesar de que el lunes se registraron ataques iraníes.
La pausa llega, además, en un momento particularmente delicado. Aunque la administración había insistido en que la guerra, como operación militar a gran escala, estaba concluida, se dieron varios ataques iraníes de baja intensidad, misiles interceptados, drones derribados y aliados regionales como Emiratos Árabes Unidos bajo presión constante.
En ese contexto, la decisión de frenar la operación marítima no suena tanto a un gesto de fuerza como a un reconocimiento implícito de los límites de Trump y su equipo. Mantener un corredor seguro exige presencia militar permanente, coordinación internacional y, sobre todo, evitar el error que lo cambie todo, como un incidente que escale fuera de control ante la continuada beligerancia iraní, en respuesta a los ataques norteamericanos.
De momento, el presidente no se ha dado plazos, mas allá de decir que la guerra con Irán está en fase defensiva después de haber erradicado a la cúpula política y militar del régimen y haber diezmado a sus Fuerzas Armadas.
